Primeros pasos
Jack quien se había adaptado al a vida humana lidiaba con el hecho de obedecer las leyes impuestas por el Dios Supremo, no le molestaban pero era muy realista en las situaciones que pasaba, en algunos momentos de su vida trato de escapar pero no podía, Dios Todo Poderoso nunca lo sermoneó por su forma de hacer las cosas a su modo, solo le decía que necesitaba tiempo para entender su misión. Sin embargo era muy noble a pesar de ser bastante agresivo, nunca uso la magia para librarse del mandato de Dios Supremo pero aprendió bastantes cosas, entre ellas como utilizar la magia oscura, su filosofía era simple, "hay que combatí el fuego con fuego".
No es malo, es un ser maravilloso, con temperamento fuerte, irónico y sarcástico, valiente y leal. Es el clásico caso de narcisismo extremista con egocentrismo pero con todas esas cualidades y aspectos negativos, lo convertían en un ser respetable entre los Dioses de las dimensiones.
Nuestra historia se relata en año 2050, este número anual se mide desde la dimensión principal, las otras dimensiones tienen otros números anuales, debido a que no fueron creadas al paralelo de la primera dimensión. Todo comienza en el Estado de Montana en estados unidos en su capital Helena.
Era un viernes 15 de abril donde todo comenzó, donde las cosas cambiaron lentamente y el ambiente de la misma forma, era frio, no había hecho tanto frio desde el invierno pasado. Jack sabía cuántos años tenía pero lo ignoraba, ya que era un Dios Ángel y vivía desde el comienzo, nunca envejecía, nunca se enfermaba y nunca perdió una pelea.
Aproximadamente simulaba un cuerpo humano de 28 años, el pelo era semi-liso y le daba hasta el cuello, rubio oscuro, tenía unos ojos azules y su piel era blanca como la nieve y suave como la seda, con una musculatura bastante marcada, no poseía barba pues se veía muy joven sin ella, las mujeres humanas siempre lo admiraban pero nunca llego a tener una relación seria y era muy solitario. Nunca hablaba con nadie, no tenía ningún amigo, pero eso no significaba que estuviera solo, se tenía a sí mismo, sin embargo él no era así, su personalidad cambio hace mil años ¿Qué lo hizo volverse así?
Su forma de vestir siempre fue oscura y más para mezclarse en la sociedad, una gabardina negra, con un pantalón negro, botas negras. Andaba siempre como un fantasma al asecho.
Siempre se mantenía lejos de los humanos, los encontraba peligrosos, los encontraba raros, podía ver sus verdaderas intenciones y su mente corrompida con solo leer su pensamiento, podía conocer la vida de una ser con solo mirarla a los ojos y así podría conocer todo de ella y su vida, como si la viviera en tan solo un segundo.
Al estar solo siempre tenía que mantener el orden del bien y el mal, era un peso muy grande para él, pero cuando cuentas con magia y poder ilimitado puedes estar en todas partes del mundo, Jack tenía una técnica llamada "Multiplicación de cuerpo" Donde creaba una copia de sí mismo dotada con el 0.003% de poder, eran como clones y cada clon estaba en todas partes del mundo, pero con esa pequeña parte de energía, sus clones podrían destruir un planea entero, pero solo la usaban para controlar el mal de las ciudades y grandes países, sin embargo su nivel de poder no era el mismo de siempre, años atrás lo había dejado encerrado, para olvidar cuál era su propósito y para nunca volver a sufrir, para proteger, haciendo el mayor sacrificio de su vida.
Mataba a los malos y a veces a los buenos, cuando interrumpían su trabajo, no lo hacía por ser malvado, pero lo hacía para no ser interrumpido, eso nunca le conllevo a problemas, sabía que las almas debían estar girando constantemente en las dimensiones, así que si un alma moría en la cuarta dimensión esta reencarnaría en la primera, si moría en esa iría a la segunda y así sucesivamente.
Jack vivía en una fortaleza aérea, un pedazo de tierra gigante flotaba a cientos de kilómetros sobre la superficie terrestre, tenía su casa en ese pedazo plano de tierra, era su casa flotante, pero era todo un pent-house en el cielo de la capital Helena, era un hogar a su estilo, decorado con toda clase de artículos de las dimensiones, también con un toque humano, era su base de operaciones y desde allí tenia conexión a los cientos de clones suyos, para ser más específico la fortaleza, era un pedazo de tierra de 50 metros de profundidad, 50 de alto y 100 de largo, flotaba gracias a un hechizo de él y estaba bastante alejado de la tierra para que los humanos no la vieran y suficientemente abajo para que los aviones no lo detectaran, generalmente nunca tuvo problemas con los humanos. No siempre fue una pen-house, antes muchos años atrás era un castillo, pero eso se acabó.
El ambiente de su casa era gótico y por lo general mantenía ese perfil, tanto en sus ropas como en su casa, gracias a su poder vivía con los más grandes lujos, será el que cuidaba a todas esas almas que se encontraban debajo de él, por toda la superficie terrestre.
Jack se encontraba en su casa, caminaba mientras usaba su telequinesis y miraba algunos libros, no era un lector muy aficionado pero mantenía al tanto de sus hechizos. Toda clase de poderes que se puedan imaginar, físicos, mentales, psíquicos, telequineticos, espacio tiempo, invocaciones, control sobre las 5 elementos del universo y gran habilidad para la alquimia o química, algunos lo llaman creador de pociones mágicas. Y también estaba la magia negra, las energías negativas y la energía maligna, que experimentaba mucho con ella, pero también era un maestro, un maestro para invocar las maldiciones más terribles de todo el universo y las dimensiones.
Mientras mantenía tres libros en el aire flotando, comía carne cruda, su dieta era a base de carne pero también podía comer vegetales. Tenía un tazón lleno de carne, el cual tenía flotando en el aire y agarraba un pedazo y lo masticaba con agresividad.
Cuando pasaba de página estaba cambiaba sola y leía rápidamente repasando sus conjuros y hechizos.
Miro hacia la ventana, llovía frenéticamente sin cesar y apenas eran las dos de la tarde.
— Que tiempo tan horrible, es hora de cambiarlo. — Dijo mientras dejaba los libros en una mesa y salía al exterior del pent-house al patio, donde allí lanzo un hechizo al cielo.
— ¡Trasfomeus Climatus!— Grito y levanto su mano derecha e inmediatamente la lluvia cesó, las nubes desparecieron y el sol comenzó a brillar.
Contento con su cometido, regreso a sus lecturas, mientras eso hacia utilizando sus poderes, encendió un enrome televisor que estaba allí en su sala, no necesitaba un control, el solo podía manejarlo con su mente.
Mientras leía, escuchaba la televisión a lo lejos.
— No hay nada en esta televisión primitiva. — Decía en su mente. — Supongo que no tendré más opción que matar el tiempo haciendo alguna clase de visita a uno de mis hermanos. — Se decía a si mismo mientras ojeaba las páginas de los libros. — ¿Pero para qué? si todo está bien, sin embargo presiento que algo se acerca y mis predicciones siempre son acertadas, si eso continúa así tendré que ir a verle la cara a uno de mis irritables hermanos. — Exclamo en su mente de mala gana.
Los Dioses de las otras dimensiones eran sus hermanos, él era el hermano mayor de todos, a pesar que los otros tres lo trataban bien él los mantenía, en ese tiempo nunca los invito a su dimensión sin embargó los hermanos entiendan como era el, a pesar de ser así lo amaban pero no lo convencían de hacer algo que él nunca quisiera a menos que pusiera en riesgo todas las dimensiones y el equilibrio del universo.
— Solo hay una forma de saberlo. — Dijo a gran voz.
Chasqueo los dedos y los libros desaparecieron y apareció un libro con una portada de un lobo en forma de tribal. El libro flotaba a pequeña distancia de él, este se abrió y las páginas se volvieron locas, se movían rápidamente hasta que se detuvieron.
— Veamos a ver...mmmm. — Tomaba su dedo incide derecho y lo movía a través de las líneas de la página, sus uñas eran largas y puntiagudas, como era un licántropo algunas cualidades eran visibles, como los colmillos caninos en su forma humana y sus uñas puntiagudas.
— Ok, hace tiempo que no voy a donde Celestia, mierda...debe estar enojada. — Levantó una ceja y se echó a reír. — Si claro, mi hermana Celestia enojada, solo esta así cuando uno de sus potrillos comente alguna imprudencia y valla que eso pasa constantemente. — Dijo despectivamente Jack, haciendo mención a las criaturas de esa dimensión. — Mmmm ¿y qué hay de Fénix? no el no ya lo visite hace tres meses y mi otra hermana Lucida...no...Creo que tendré que ir a donde mi adorable hermana Trollencia...digo Celestia ja, ja, ja, ja, ja. — Dijo Jack con un tono sarcástico y rio absurdamente. — Bueno será mejor que me ponga en marcha. — Inmediatamente se levantó, ante el apareció en un parpadeo uno de sus clones.
Los clones de Jack visten como él y son derivaciones sentimentales, los tres principales clones de él son la ira, el odio y la desgracia, cada uno hace alusión a su nombre.
— He regresado del contiene europeo. — Dijo el clon que se le había presentado ante Jack, era el del Odio. — Tengo malas noticias, lo que para mí son muy buenas pero para ti no. — Dijo el clon con una sonrisa malévola.
— ¿Y qué tan buenas son para ti? — Dijo el Jack real compartiendo la misma sonrisa.
— Los índices de maldad han subido en un 30%, hay una terrible crisis económica en todo ese continente, la gente se desespera y acude al homicidio, al hurto y en ocasiones al mismo asesinato. — Dijo el clon del odio, manteniendo su sonrisa.
— Vaya…pues eso es raro, nunca había aumentado tan rápido la desesperación, se dejan llevar por la maldad de en sus corazones. — Dijo Jack conociendo la situación, en épocas pasadas también se habían presentado cosas así, no era nada nuevo para él.
— Hay más, me llegan reportes de otros clones en el mundo, ocurre lo mismo, parece que hay algo malo en esta dimensión. — Dijo el odio bajando la mirada ante Jack. — Pero esto es externo ¿Existe la posibilidad que en alguna esté en peligro? — Exclamo el clon haciendo una mueca.
— Lo dudo, ya lo habría detectado por una fibrilación mental, aunque esto viene más de esta dimensión, mantengamos esto como prioridad, ahora voy a ir a ver a Celestia. — Dijo Jack mientras, se preparaba.
— ¿A Trollencia y sus Ponys? Ja, ja, ja, ja, ja. — Rio el odio sínicamente. — Me parece el lugar más inapropiado para empezar. — Agrego, muy molesto.
— Si pero allá están los seis elementos de la armonía, necesito saber si hay alguna fibrilación mágica. Regresa a tu puesto, mantenme informado de esto. — Dijo Jack con voz autoritaria.
— Sí señor. — Dijo el clon de odio y desapareció mágicamente envuelto en una bruma negra.
Jack salió al balcón y contemplo el clima, lo extraño es que estaba pasando algo raro, el cielo otra vez estaba gris y oscuro.
— Esto es raro, hace poco lo despeje, será posible que... — Dijo Jack cortando su propia conversación. —...si es así entonces hay un gran peligro, no es normal que el clima cambie tan repentinamente y mucho menos después de usar mi hechizo que contrarresta el mal clima, esto no es normal, debo actuar lo más rápido posible. — Puso sus manos en el suelo y unos símbolos se escribieron en él luego se abrió un portal hacia el cielo y como si fuera un rayo despareció Jack.
