El Desequilibrio
Un relámpago callo en el balcón del pent-house de Jack, efectivamente era él que había entrado por medio de una aparición mágica, avía olvidado lo que paso con la alicornia llamada Twilight antes de venir. Estaba en su muy fresco, pero no pensó en eso porque estaba más preocupado por en el avance de la maldad y no tenía ni idea que clase de maldad era. Un relámpago se escuchó en el techo, llego un clon de él, era de nuevo el clon de la ira. Jack salió al patio para ver que noticias le tenían.
— Tenemos más información, la maldad ha consumido el 57% de la población. Debemos actuar rápido antes de que ocurra algo malo. — Dijo seriamente el clon.
— Si, eso es cierto ira, pero, hay que esperar un mensaje de Celestia, mantente atento de lo que puede pasar. — Exclamo Jack con mirada desafiante.
— Si lo hare señor. — Dijo el clon de la ira y este desapareció.
— Parece que ha habido un cambio...en el balance del poder, siendo así, la humanidad será más peligrosa y este mundo se convertirá en un peligro inminente, no tengo opción pero en el caso tendré que hacerlo que dice Celestia, traer los elementos aquí. — Decía en voz alta Jack mientras se acercaba a la chimenea, aspiro profundamente y al exhalar el viento se convierto en fuego que encendió la gran chimenea agresivamente. — Que mal que esas criaturas caigan en la perdición y en la oscuridad, aunque en sus mundos están mejor que en este, igual se llenara de peligros y los humanos lucharan unos con otros. — Dijo Jack mientras se calentaba con el fuego de la chimenea. — Criaturas...eso me recuerda. — Jack recordó a la alicornia Twilight, Jack se sintió extraño al recordarla, pues había quedado tan encantado de ella que era imposible que se la pudieran quitar de la cabeza. — Esa alicornia, tiene el elemento de la magia, sin duda alguna Celestia sabría elegir bien a su discípula para ese importante cargo ¿acaso ella es…? — Exclamo preocupado Jack. — Tendré que investigar más acerca de esta alicornia pero, no puede leer su mente al verla a los ojos, de lo contrario conocería totalmente su vida, sin embargo el hechizo "Amorem Alicuius Deus Vera Caritas" ayudo a romper la barrera que sea que ella tenga, de alguna forma eso no me dejo entrar a su mente. — Jack estiro su mano hacia el fuero y este lo rodeo como si de una fuente de agua se tratara, Jack tomo un poco de fuego en su mano y esculpió una figura pequeña de Twilight en fuego y le dio vida simulando que corriera por el aire. — ¡Si eso es...! porque no lo pensé antes, posiblemente el elemento que ella posee la proteja del mal, lo había olvidado y el poder que use para tratar de leer su mente, el de la oclumancia, no es del todo un poder puro, es más bien de magia oscura. — Jack destruyo la figura de fuego y apago el fuego con sus ojos.
Se acostó en un gran sofá grande de color negro, el cual estaba echo de cuero de dragón, hiso aparecer su libro de magia y las paginas se movieron simultáneamente hasta encontrar el hechizo del Amorem Alicuius Deus Vera Caritas, había olvidado por qué y para que servía, lo que leyó en su libro lo hiso estremecer, ponerse nervioso y lo hiso sonrojar y sonreír, pero luego cabio a su aspecto oscuro y misterioso con una mirada de maldad en sus ojos. Pasaron varias horas hasta terminar la lectura.
— Solo el tiempo dirá si es cierto lo que dice ese hechizo, pero no tengo tiempo para esas cursilerías... — Pero luego se levantó bruscamente del sillón y pensó en la alicornia. —...O no fue simplemente casualidad que me la encontrara a ella y de que el Amorem Alicuius Deus Vera Caritas funcionara adecuadamente con ella...eso...es imposible. — Jack hiso desaparecer su libro, se dirijo al mini bar que tenía en su hogar y allí saco un poco de piña colada con algo de fresas para calmar la sed.
Exitista algo que sentía en su corazón, lo sentía desde que vio a la alicornia Twilight, no sabía que era, de cierta forma tenía que ver mucho con lo ocurrido y lo que sentía en ese momento.
Jack nunca había sentido eso, ya que Jack era una persona oscura y con poca luz en su interior, el amor de sus hermanos no era suficiente, pues sufrió mucho en el pasado, con alguien, tuvo una inspiración en alguien por lo cual luchar, pero solo cumplía órdenes del Dios Supremo. Para que Jack pudiera sentir algo como una atracción, tendrían que hacer algo maravilloso por él, o vivir con él y él no es un ser que le guste vivir con los demás seres o personas. Jack es un ser con algo de odio, ira y desgracia, tal vez por su pasado y con lo que el creyó que era el amor verdadero, por eso vive en la oscuridad y en la soledad. Controlaba a sus tres emociones más peligrosas y las mantenía a raya de su conciencia, por eso le dio a sus clones principales esos sentimientos, no es para nada fácil controlarlos, porque Jack poco ha sentido amor y el amor que le brindan sus hermanos se ve opacado por la cantidad de oscuridad que residen en su corazón y alma, pero muy dentro de él es una persona con luz y las cualidades con las que ya lo habían descrito antes, es un ser oscuro pero bueno, era neutral, pero no siempre fue así.
Jack comenzó a beber de su copa, luego se dirigió al balcón de su pent-house allí vio como el cielo se había despejado y el sol salía de nuevo. Mientras bebía, no dejaba de pensar en la alicornia pero eso luego era opacado por la situación con respecto a la maldad.
— No deberías beber así Jack eso te hará daño, solo te lastimas. — Dijo una voz familiar con algo de risa detrás de él.
Era Celestia quien había llegado a la dimensión de Jack, pero no como una alicornia esta vez la Diosa del equilibrio estaba en su forma humana.
Vestía un traje blanco con diamantes y perlas blancas que recorría desde su pecho hasta sus talones, sus alas hacían la alusión que tuviera una capa con plumas, en sus pies ya hacían unas zapatillas de oro, en su pecho tenía la armadura de oro con el escudo de Equestria el cual eran dos alicornios alrededor del sol y la luna. Representaba a las Reinas de Equestria, la reina Celestia y otra princesa, la princesa Luna. Venía con una corona pero al estar en su forma humana esta corona llevaba su cuerno, así que podía quitarse la corona y parecer una humana y no una Diosa. Su cabello tal en su forma equina en su forma humana era igual turquesa, verde pálido, azul pálido y rosa claro llegaba hasta su cintura y también ondulaba mágicamente. Sus ojos los más bellos que una humana pudiera tener violetas, y sus labios rojos como las rosas una nariz elegante. En resumen era una Diosa en forma humana aparentaba 21 años con una estatura de un metro con 53 centímetros, Jack era más alto que ella con 2 metros de altura.
— Quieres un trago... — Dijo Jack dándose la vuelta posando sus ojos sobre los de ella. —...perdón, olvidaba con quien estaba hablando, perjudica la buena imagen de la Diosa de Equestria. — Dijo sarcásticamente Jack mientras caminaba hacia ella, Celestia frunció el ceño pero luego le sonrió.
— Un trago no será mala idea, además no estoy en mi reino. — Dijo ella con una sonrisa eufórica.
— Sigue estás en tu casa. — Dijo Jack entrando después de ella, Celestia observo de arriba para abajo la decoración que Jack tenía, nada que ella no olvidara, oscuro, con pinturas antiguas del renacimiento, objetos de las dimensiones alternas y trofeos que Jack había obtenido.
— Sigue siéntate en uno de los sillones. — Dijo Jack mientras bebía de su copa y se sentaba en uno de ellos.
Celestia se sentía incomoda ya que el apartamento de Jack no era tan organizado y ella era muy pulcra, así que aclarando y haciendo un sonido con su garganta miro a Jack.
— Ejem… — Dijo Celestia.
— Ha si lo olvide, perdón. — Dijo Jack mientras que con su magia hizo aparecer de la nada un plumero y limpio un poco el sofá, luego de acabar desapareció el plumero y Celestia tomo asiento cruzando las piernas y poniendo con cuidado sus manos en sus rodillas.
— Que gusto tenerte hermanita aquí, hace más de dos años que no vienes aquí y tomas tiempo con tu hermano. — Dijo Jack tomando de a pequeños sorbos de su copa.
Celestia tomo su corona y la puso en la mesa central que estaba entre los sofás, el cuerno de ella estaba unido a la corona, cuando se lo quito se veía toralmente normal como una diva bien arreglada pero sin la luz que emanaba de su ser.
— Jack esto no es una visita familiar, me gustaría que fuera así pero no lo es. — Dijo con tranquilidad.
— Entonces que es ¿ya fuiste a las otras dimensiones? — Pregunto Jack mientras tomaba más sobros de su copa y respondía de mala gana.
— Ya lo hice, ellos también están preocupados por esta maldad que se siente en todo el universo y en las dimensiones. Más que eso las otras dimensiones están bien y el mal no viene de ninguna de esas dimensiones...viene de aquí. — Explico Celestia bajando la mirada hacia sus manos.
— Bueno eso no importa, creo que ya lo veía venir ¿que proponen mis tres hermanos, por que supongo que llegarían o a una conclusión verdad? — Exclamo Jack siendo indiferente.
— Si de hecho, ellos pidieron que yo te contara lo que es necesario hacer, ellos te tienen miedo y no pueden verte a los ojos y con más razón los entiendo, eres algo oscuro pero eres nuestro hermano. — Adulo Celestia. — La decisión que llegamos es mejor traer los seis elementos de la armonía y desterrar la maldad en una dimensión alterna que haremos cuando la tengamos controlado y haremos un sello de cuatro firmas que incluiría la mira la tuya y la nuestros otros dos hermanos combinados en un sello de cuatro trigramas mágicos imposibles de romper. — Dijo Celestia mientras veía a su hermano beber con calma su trago.
— Me parece excelente hermanita. — Dijo Jack mientras contemplaba su bebida.
— Solo necesito que las guardianas de los elementos vengan a esta dimensión y... — Pero Jack interrumpió a Celestia lanzando su copa directamente hacia la chimenea esta se encendió liberando un fuego negro mágico el cual intimido a Celestia junto con un gruñido que lanzo Jack. Celestia se sobresaltó y se movió para atrás abrazando uno de los cojines del sofá, la ver a su hermano con sus colmillos gruyéndole y con ojos rojos con negro más brillantes que antes. El viento soplo fuerte, hacia que se sacudiera con violencia la gabardina de Jack, el fuego negro siguió saliendo de la chimenea.
— ¡Que! eso nunca, no puedes traerlas a ellas, a eso habíamos llegado hace años. — Le gruño Jack.
— Pero Jack es la única solución que hay. — Dijo Celestia cubriendo su mirada con un cojín.
— ¿Acaso crees que es buena idea? — Dijo con fuerte voz Jack.
— Jack confió en mis guardianas, tienes que creerme cuando te digo que no pasara nada, además tu estarás aquí, no hay nadie más quién pueda manejar bien esos elementos ni siquiera tu Jack y tú sabes por qué. — Dijo Celestia tratando de calmar la ira de su hermano con su dulce voz.
— ¿Pero es algo peligroso Celestia y lo sabes? Nadie debe saber cómo funcionan las cosas y lo ocurrido en el pasado. — Exclamo Jack calmándose lentamente.
— Pero a ellas seis se les puede contar completamente la verdad, contarle sobre mostros los Dioses, los Ángeles y el verdadero Dios, nuestro Dios Supremo y claro, el origen de los elementos de la armonía y tú. — Dijo dulcemente Celestia, su voz calmaba más a Jack.
— Las mentes jóvenes lo pueden entender ¿dime cuantos años tienen tus guardianas? — Bufo Jack.
— Todas ellas tienen 22 años. — Dijo Celestia con tranquilidad. La furia de Jack fue bajando hasta que el viento dejo de soplar, el fuego negro de la chimenea se extinguió y la ira de Jack se calmó, sus ojos regresaron a ser azules.
— Veo, pero sean los únicos seres que conozcan la verdad. — Agrego Jack.
— Si Jack no te preocupes. Dijo Celestia volviendo a su posición normal y dejando el cojín en su lugar, en cierta forma le espantaba su hermano y le tenía respeto, pero sabía cómo tratarlo y convencerlo de hacer cosas correctamente. Jack se tranquilizó y camino hacia el balcón.
— Te dije que te invitaba un trago, sigue el mini bar esta mismo. — Dijo Jack mientras le indicaba donde estaba.
— Gracias — Decía Celestia mientras se dirigía al mini bar y se servía una copa de whisky. Luego acompaño a su hermano al balcón nuevamente.
— Y dime, esa alicornia Twilight va a estar aquí también. — Dijo Jack mientras sacaba de su gabardina una cajetilla de cigarrillos, encendió uno y se dispuso a fumar.
— ¿Que sabes de ella Jack? — Pregunto Celestia, no pudo evitar sonreír.
— Tú lo sabes, tú ves todo lo que ocurre en tu mundo, no creo que allá necesidad de ¿explicar verdad? — Dijo Jack mientras aspiraba una gran bocanada de humo.
— Si se lo que paso Jack... — Dijo Celestia caminado hacia él con una sonrisa. — Se lo que paso, la conexión del Amorem Alicuius Deus Vera Caritas,lo que sentiste al verla y como la trataste como todo un caballero, descubriste muchas cosas Jack, pero te niegas a aceptarlas. — Dijo Celestia poniendo una meno en el hombro de Jack. — Llevas mucho tiempo con ese caparazón negro y oscuro, ocultando tu verdadero ser, de los cuatro hermanos sé que eres el más noble, hermoso, fascinante y perfecto de corazón, pero tu caparazón oscuro te hace frio y se vuelve un ser el cual nadie quiere acercarse, debes dejar el pasado. — Dijo la Diosa amablemente.
— El amor y la felicidad es para débiles, sabes que me siento como un instrumento tu gozas de tu vida por qué no tienes que vivir en un mundo lleno de envidia, los humanos te hacen cambiar y lo sabes Celestia, tú sabes qué fue lo que ocurrió. — Dijo Jack mientras miraba su cigarrillo.
— Tienes razón en muchas cosas pero, no en el amor y la felicidad Jack, el amor y la felicidad son para los valientes, quienes son más propensos son a encontrar la felicidad y el amor verdadero, son aquellos que han experimentado el dolor verdadero. — Dijo con dulzura Celestia.
— ¿De dónde sacaste eso? — Levanto la ceja Jack mirándola atónito, la Diosa solo rio muy despacio y mantuvo su sonrisa.
— Je, je, je, je. De un ser muy especial, no tienes idea de lo inteligente que es. — Exclamo su hermana.
— ¡Bah! cursilería, completamente y llanamente. — Dijo Jack mientras fumaba de a pocos.
— No lo es, te digo una cosa, los polos opuestos son los que están destinados a estar juntos toda la vida, porque ambos tienen complementos distintos que los hacen seres especiales y cuando se da unión entre ellos, crean un único ser y un único sentimiento, se apoyan mutuamente, aprenden de cada uno tanto sus errores y sus cualidades. Y ahora que lo digo creo que en ti falto amor, no tienes la culpa, más que el amor entre hermanos, llevamos una eternidad y mira que tú eres el único que es amargado, pero eres mi hermano y así siempre te amare, comprendo el pasado, ojala existiera algo para que volvieras a ser el mismo. — Dijo Celestia abrasando a su hermano por la espalda, Jack quedo sin palabras, no pudo decir nada, su cigarrillo se apagó y luego lo lanzo contra el suelo y lo destruyo con una pisada.
— Eres la más sensible de todos mis hermanos, debo escuchar más tus sabias palabras, me impresionas Celestia. — Dijo Jack una sonrisa a medias.
— Solo diré que el destino, el amor y nuestro padre el Dios Supremo, siempre nos tiene preparado el ser que será indicado. — Exclamo Celestia.
— Hablas con mucha seguridad al respecto Celestia… — Dijo Jack mientras sentía el viento en su espalda y su capa era movida. —…Ojala fuera como tu pero por el momento hay que mantener el orden entre el bien y el mal, ya llegara el día. — Exclamo Jack.
Las palabras de su hermana de alguna forma tranquilizaron a Jack y dejaron una lección que con el tiempo Jack entendería, esas palabras tenían un peso y un significado tan grande que le tomaría tiempo, Celestia siempre tenía un plan y eso la hacia la más organizada de los cuatro hermanos.
La Diosa chasqueo los dedos y en su mano pareció su corona con el cuerno, la puso con cuidado en su cabeza y ella se ilumino como una luz por un segundo.
— Traigo la armonía a mi Equestria querida, quiero que también allá armonía en tu corazón y alma Jack, en toda tu vida, pero eso llevara tiempo. — Dijo ella mientras se preparaba para marcharse.
— La armonía solo la puedo dar tú en tu dimensión y para eso tengo que estar allá. — Dijo Jack mientras la miraba.
— Ya llegara el día, tú sabes que Equestria tiene las puertas abierta para ti. — Dijo su dulce hermana.
Antes de marcharse hacia su dimensión, a Celestia se le paso un pensamiento por la mente a última hora.
— Ahora que lo pienso y no se me había ocurrido Jack ¿qué pasa si esta maldad se transporta a las otras dimensiones, podría hacerlo? — Exclamo preocupada la Diosa.
— No lo había pensado, pero si eso pasa, no sé qué hacer, enfrentare a la maldad con mi propio poder y daré mi eternidad si es posible. — Exclamo valientemente Jack.
— Sé que hacer en ese caso aunque no te lo imagines, ya tendré una idea. — Dijo Celestia y con esto comenzó a elevarse hacia el firmamento, convirtiéndose en luz que cruzo por todo el cielo dejándolo sin una nube y muy bien iluminado, desvaneciéndose en la luz solar dejando un arcoíris indicando que se había trasportado a su dimensión.
