La señal maldita

Pasaron dos meses y la maldad en la tierra tomo 70%. ¿Cómo actuaba la maldad? Se apoderaba de los corazones de las personas, eran como susurros en sus mentes y los hacía cometer actos terribles. Matar, robar, violar y toda clase de crímenes, lo hacía llegar a ser los más psicópatas, las familias no suelen durar mucho juntas en ese estado, las personas vivían amargadas, las infidelidades se daban más seguidas y los gobiernos peleaban continuamente, sin mencionar los daños que le causaban al medio ambiente y el consumismo presente. Jack estaba preocupado y ahora que la maldad había tomado más poder, esperaba que Celestia llegara con sus hermanos y las guardianas de los seis elementos de la armonía, era hora de ejecutar todo lo conocido por las tres dimensiones y el plan que meses atrás Celestia le había propuesto a Jack, esperando que todo estuviera listo Jack comenzó los preparativos para encerrar el mal, así que en el gran balcón de, ejecutaría el hechizo más poderoso.

Dibujo un círculo de 10 metros de radio, luego fijo los sellos dependiendo la ubicación de cada uno de las dimensiones. Sobre el circulo principal se posaron tres círculos uno al norte, otro la sur este y al sur oeste y en la mitad del circulo grande uno que era donde el sello de Jack iría.

— ¡Hechizo de sellado, sello de cuatro trigramas de encarcelación! — Grito Jack, puso sus manos en posición de rezo y en ese momento el círculo grande y los demás círculos pequeños se incendiaron, rompiendo el piso en un fuego blanco que los cubrió junto con una inscripción en latín "Quattuor Sigillum Incarceratione Trigramas" en letra gótica que significaba "Sello De Cuatro Trigramas De Encarcelación". El hechizo estaba listo ahora faltaba que llegara sus hermanos con las guardianas.

Sin embargo Jack no se esperó que ese día todo fuera desastroso. Un fuerte temblor sacudió todo, al estar en la plataforma aérea no lo pudo detectar pero sintió como la ciudad era destrozada por un terrible temblor. Después de eso el cielo se tornó oscuro, frio y con truenos rojos y verdes.

Jack detecto una fuerza de maldad terrible, tan terrible que parecía que el cielo se partiera a la mitad, esta maldad descendió tocando el piso del balcón, observando con precaución el cielo, un vórtice el cual se formaba en el mismo, tan majestuoso para el pero tan destructivo y amenazante.

Luego como de la nada un trueno negro, rojo y verde cayó en el balcón encima del sello que Jack había hecho, la tierra y el cielo volvió a temblar con violencia. Luego de allí del suelo, una bruma negra salió y formo un capullo negro el cual despedía rallos blancos, negros y verdes, era una maldad muy fuerte. En medio de la bruma Jack vio dos ojos rojos diabólicos que se formaban, era tan peligroso y tan abrumador que las plantas que Jack tenía como decoración en el balcón se quemaron.

— Con que azufre. — Exclamo Jack olfateando el ambiente.

Poco después el rayo del cielo ceso y eso dejo una esfera en forma de bruma en el lugar donde poco a poco se disipaba, se mostró una figura demoniaca con alas como garras, como las de un dragón, una piel tan áspera como la roca y escamas, unas manos con garras y con puntiagudas uñas, su piel era roja como el fuego, un cuerpo humanoide, su pies eran como las de un toro, tenía una cola puntiaguda que salía de él y finalmente sus ojos rojos como los de un dragón, su dientes eran puntiagudos y su sonrisa maléfica, también tenía una nariz horrible, en su barbilla había una especie de espina y de su cabeza 2 cuernos rojos. La bruma fue desapareciendo, esta criatura la aspiro como si se tratara del oxígeno, finalmente se rebeló completamente, mostrando su musculatura.

Jack quedo atónito al verlo, no podía cerrar su boca y no se sentía seguro, pero no tuvo miedo, esa criatura tenía más poder que Jack, era casi como el poder del Dios Supremo, a diferencia de este, estaba lleno de maldad, Jack sabía quién era y debió saberlo desde el principio, pero no pensó que podría ser ese demonio.

— ¡Luzbel! — Exclamo Jack que estaba en el piso cubriéndose del poderoso viento que soplaba.

— No extrañaba ese nombre Jack. — Dijo Luzbel con una voz demoniaca, horrible, gruesa y áspera que dejaba un eco en el ambiente.

— Debí suponerlo, como no lo imagine…tu eres el que ha estado intoxicando la tierra con la maldad. — Dijo Jack con fuerte voz.

— El poder que tienes para proteger la tierra no es suficiente Jack, por eso pude escapar aproveche estos dos meses y pase de incognito ¿creías que era otra cosa? quien más puede ser más poderoso que yo Jack. — Dijo con su repulsiva voz el demonio.

— ¡Nadie es más poderoso como Dios Todo Poderoso! — Grito Jack y revelo su verdadera forma, quitando se la ropa negra dejándolo como era, un Dios Ángel con alas blancas como la luz pura, los ojos de Jack se tornaron blancos y sus alas expulsaban una luz muy radiante y pura, pero su rostro era el mismo, con una bata blanca con un cinturón de oro, al tener maldad en su corazón, esa trasformación solo podía durar poco tiempo, Luzbel no era oponente indicado para luchar con energías malignas, sería un desperdicio.

— Vaya hacía tiempo que no usabas tu verdadera forma de Ángel. — Rio Luzbel.

Jack comenzó a reunir energías puras dentro de su cuerpo, empezó a brillar fuerte y a despedir un aura pura, tan pura era que las plantas quemadas regresaron a la vida con un color muy fuerte.

— No creas que me podrás vencer tan fácil Luzbel tengo más poder que cualquiera. — Dijo amenazantemente Jack con un tono confiado.

— Eso lo sé. — Rio pícaramente Luzbel. — Y seamos sinceros, lo eres pero no como lo soy yo Jack, no eres lo suficientemente fuerte, además no puedes usar esa forma de Dios Ángel por mucho tiempo, tú tienes ira, odio y desgracia en tu corazón, no puedes combatir el fuego con fuego. — Dijo Luzbel, revelando las debilidades de Jack.

— Ya lo he hecho antes. — Grito Jack y entrelazando sus manso comenzó a atacar.

— ¡Elemento agua, gran ola del cielo, capullo de agua! — Dijo Jack y del cielo comenzó a caer grandes cantidades de agua que envolvieron a Luzbel en una crisálida de agua.

— Soy un guardián, no podrás conmigo. — Dijo Jack, estiro su mano derecha apuntando hacia la crisálida de agua y luego cerro su puño y exploto tan fuerte que Jack fue lanzado directamente adentro de su apartamento. Sus alas evitaron que se lastimara contra el muro, Luzbel había desaparecido, pero no fue así. Apareció al frente de Jack y lo tomo con su gran mano derecha, directamente de la cabeza y lo lanzo contra el suelo, hiso que se destruyera un poco el piso. La fuerza de Luzbel era descomunal Jack quedo quieto.

— No te creas tan listo Jack, no tienes el poder, o si lo tienes pero no saber manejarlo. — Dijo riendo maléficamente Luzbel. — Pierdo mi tiempo aquí tengo que continuar mi invasión pero no podré tener este mundo si no obtengo los seis elementos de la armonía, así que no te preocupes, muy pronto regresare y acabare contigo. — Dijo el demonio, mientras cambiaba a una forma más humana, finalmente se trasformó en un hombre de unos 30 años, con el pelo largo hasta la cintura, ojos rojos y una barba negra, parecía un hechicero, su vestimenta era oscura y despedía una bruma negra entre sus vestiduras.

— No podrás derrotarnos. — Dijo Jack mientras se levantaba y recuperaba el aliento, la sangre salía de su boca y una de sus alas se había roto.

— Ahora no Jack, pero muy pronto, conquistare a las tres dimensiones, matare a tus hermanos y regresare para matarte a ti, luego conquistare el mundo, finalmente el universo y destruiré al Dios Supremo, yo solo yo reinare.

— No será tan fácil obtener los seis elementos, confió que todo lo ocurrido será para destruirte, por eso creo en lo que me dijo mi hermana Celestia, ya vendrá tu fin. — Jack estaba muy lastimado el ataque de Luzbel lo había dejado muy herido, es verdad, su forma en Dios Ángel no era la misma, podría tener el mismo poder que luzbel si utilizaba su forma maligna pero no lo haría nada, él no podría lastimarlo y Luzbel tampoco.

— ¿Todavía sigues escuchando las palabras de esa yegua loca? ¡Ja, ja, ja, ja, ja, ja! — Se carcajeo con maldad y volteo su mirada a Jack. — Tu hermana es una estúpida, creo que su pequeña dimensión será la que destruiré. Primero. Por cierto diviértete luchando con mis demonios. — Diciendo esto Luzbel despareció en una bruma negra oscura trasportándose a otra dimensión.

Jack lentamente se levantó y vio como del suelo del balcón salían varios demonios, eran 20 de ellos. Jack ilumino sus ojos, una especie de bruma blanca salía de ellos como un espectro y se expandió por todo su cuerpo finalmente fue expulsada destruyendo a los demonios que se convirtieron en polvo blanco.

— Esto...no ha terminado Luzbel, nunca podrás lograr tu cometido, ahora veras. — Dijo Jack saliendo hacia el balcón, cerró sus ojos y sus clones llegaron justo a tiempo.

— Señor ¿se encuentra bien? — Dijo uno de los clones este era el de la desgracia.

— Estoy bien. Supongo que ya sabrán lo que está pasando ¿no? — Dijo mirándolos a todos.

— Si señor ¿qué va a hacer? — Pregunto la ira.

— Necesito que reúnan a los demás clones, fusiónense con ellos y ustedes conmigo, así recuperare mi poder, iré a luchar con Luzbel en Equestria, dijo que iría hacia allá. — Decía Jack mientras tomaba una de sus alas y la curaba con su magia.

— Si señor, pero si usted se une con nosotros, será algo más agresivo, obviamente más poderoso ¿está seguro que desea hacerlo? — Dijo el odio.

— Correcto, háganlo. — Dijo Jack.

Con esta orden los clones se elevaron a los cielos e invocaron a los otros clones de Jack, eran más de 100 clones. Lentamente comenzaron a fusionarse todos con el odio, la ira y la desgracia, luego quedaron los tres clones que brillaban con un aura negra, descendieron hasta donde Jack, él abrió sus brazos y cada uno de los clones de fusiono con él, como si de energía se tratara, cuando los tres clones se unieron en el cuerpo de Jack, múltiples reacciones físicas y mentales pasaron por Jack, comenzó a hablar solo con una voz mucho más gruesa.

— Luzbel, con el odio en mi te atacare eso te causara mucho dolor, mi ira no se verá opacada con la tuya ya que tú te metes con mi familia, mi misión y mi desgracia traerá tu perdición y tu fin, así será ¡Maldito! — Dijo Jack, luego lanzo un grito agudo que se escuchó en todas partes, levantando su mando derecha un rayo poderoso de luz cruzo por el cielo entrando en el vórtice creado por Luzbel, la expresión de Jack cambio rápidamente, sus ojos se volvieron negros con rojo, su aura también tomo ese mismo color sus alas desaparecieron su vestimenta cambio a la de antes pero en vez de gabardina llevo una capa negra desgastada con reflejos escarlatas. Con una camisa negra de encajes oscuros, botas negras con espolones, sus orejas se volvieron puntiagudas haciendo alusión a unas orejas de lobo, de entre su cintura y antes de llegar a su retaguardia apareció una cola blanca, sus unas crecieron como garras y sus colmillos se hicieron presentes.

El cielo se despejo, el vórtice desapareció la luz del sol ilumino el día. Pero en ese balcón ahora había una criatura muy poderosa, un lobo y un humano, un Dios con luz y oscuridad un Ángel protector y renegado, su poder había aumentado nuevamente, ahora creía estar al nivel de Luzbel. Sus ojos no regresaron al color azul, se pusieron rojos con negro.

— ¡Es hora de matarte hijo de perra! ¡Ja, ja, ja, ja te matare, ja, ja, ja, ja¡ — Dijo Jack riendo psicóticamente, ahora la maldad corría por sus venas, después de todo era el único que podía manejar la magia oscura a su antojo, pero luego se dio cuenta de una cosa, algo que lo frustro mucho.

— ¡Parece que no puedo trasportarme a ninguna dimensión! ¡Te odio Luzbel! — Grito Jack estremeciendo la tierra y el cielo.


Parecía que Luzbel había sellado la forma de trasportarse a otras dimensiones y tal vez eso lo hiso para que Jack no lo persiguiera, Jack estaba encerrado, sin saber qué hacer en su dimensión, sin saber qué hacer y cómo solucionar el problema.

Por otro lado en Equestria eran las 5 de la tarde, la Reina Celestia estaba en el balcón de su habitación, mirando como el sol poco a poco se mesclaba los colores del cielo azul y daba un espectro naranja. Celestia estaba esperando que llegara las guardianas de los elementos, estaba muy asustada pues no sabía qué clase de mal es el que le esperaba en la primera dimensión y más aun no sabía cómo explicarle a Twilight y a las demás guardianas lo que realmente era ella, cómo funcionaba el universo y las dimensiones entre sí.

Suspiro, sus ojos se detuvieron hacia el jardín principal del palacio, donde podía ver que las guardianas habían llegado. En ese momento tocaron a su puerta.

— Adelante puede pasar. — Dijo con una tranquila voz.

La puerta se abrió y Twilight era la que había llegado a su recamara.

— Mi reina aquí estoy lista para la misión que hablaste anoche. — Dijo la alicornia.

— Twilight mi quería y más apreciada alumna, princesa de Equestria, que bueno verte, la verdad te recuerdo como aquella potra que nació en una tarde como esta. — Dijo Celestia sonriéndole. — ¿Pensé que tus amigas venían contigo? — Dijo entrando, cerrado el balcón, pasando la puerta corrediza y cerrando las cortinas.

— Ellas está en el jardín esperando a que nos reunamos con ellas.

— Si, ya las vi desde aquí arriba. — Dijo acercándose a su alumna. — Pero al sitio donde vamos a ir hoy no es por una vía terrestre ni aérea. La única forma de llegar a ese lugar es promedio de una aparición mágica. — Dijo la Reina. — ¿llevan los elementos de la armonía con ustedes? — Exclamo Celestia preocupada.

— Si, ellas ya lo tienen puesto y yo ando con el mío como de costumbre, con mi corona. — Le sonrió Twilight.

— Eso está perfecto, diles que suban, tengo que hablarles de una cosa antes de marcharnos a ese lugar. — Dijo la reina simulando una sonrisa que demostraba tranquilidad.

Twilight estaba a punto de salir del cuarto de la princesa cuando ella le pregunto una cosa.

— Mi lady ¿a dónde vamos? — Pregunto con curiosidad Twilight.

— El lugar a donde vamos solo yo las puedo trasportar, se requiere de un hechizo muy poderoso, solo yo lo conozco, pues a ese lugar donde vamos, es diferente a este donde nos encontramos, se encuentra muy lejos de Equestria y tal vez cambiemos un poco. — Dijo la reina.

Minutos antes, de la nada apareció a unos cuantos metros de la entrada del casillo Luzbel, de su cuerpo salían rayos poderos de energía de color rojo, tan pronto toco el suelo este se tornó oscuro y frio, las plantas de alrededor comenzaron a marchitarse y el cielo comenzó lentamente a oscurecerse.

— Este lugar están desagradable para mí, creo que lo hare mi nuevo infierno. — Dijo Luzbel sonriendo maléficamente.

Su forma física era la que había adoptado cuando se trasformó en la dimensión de donde estaba Jack. Camino directamente hacia la entrada del castillo, las cosas al lado de él se marchitaban, las flores y los arboles morían y quedaban sin hojas, los animales como insectos y demás huían despavoridos, otros se convertían en cenizas. Camino hasta que llego al frente de la entrada donde una tropa de 20 guardias lo vieron, al verlo no podían creer que es lo que era él, comenzaron a temblar pero aun así se dirigieron hacia él, su aspecto demoniaco lo marco como una amenaza potencial.

Un teniente de la guardia real junto con otros 10 soldados, se acercaron a él, con su magia levantaban las lanzas y sus armas de fuego, listos para atacar, todos vestían con armaduras de plata y cascos reales.

— ¡Alto! no se mueva ¿quién es usted? — Dijo el teniente, que al ver la figura demoniaca de Luzbel quedo inmóvil.

— Mi nombre es prohibido. — Diciendo esto Luzbel levanto con sus poderes telequineticos al teniente, lo acercó a él y lo toco con un dedo en la frente. Lo que paso a continuación fue de lo más horrible que pudieron ver los otros guardias, el cuerpo del teniente comenzó a descomponerse tan rápido que no se supo cuando murió, lo único que quedo de él fueron sus huesos y su armadura que cayeron al suelo. Todos quedaron horrorizados y asustados. Luzbel camino y destruyo el cráneo de huesos de lo que quedo del capitán.

— ¡Ataquen! — Grito uno de los soldados a todo pulmón. Comenzaron a atacarlos con toda clase de armas, lanzas, balas de cañón, magia también y armas de fuego como pistolas escopetas y fusiles.

No pasaba nada, las flechas rebotaban e igual que las lanzas y las balas, la magia no hacia efecto, pues Luzbel tenía un campo de fuerza que lo protegía de cualquier ataque, era como si estuviera en una esfera que se revelaba cuando algún proyectil lo alcanzaba y esta esfera se tornaba negra. Luzbel solo sonreía y esperaba que terminaran de atacar, cuando eso paso los guardias se detuvieron y quedaron asombrados por el ser con el que luchaban.

— Mi turno. — Diciendo esto, Luzbel expuso una ráfaga de viento hacia los guardias, que estaban allí, se calcinaron vivos por la ráfaga, no quedo nada de ellos, los muros que protegían la entrada también quedaron carbonizados, Luzbel rio malvadamente lo encontraba muy cómico y divertido para él.

— No hay nadie que pueda detenerme. — Diciendo esto entro a la fortaleza y cometió actos abominables, matando guardias y ponys de la forma más sádica y horripilante posible, algunos los convertía en piedra, a otros solo dejaba sus huesos, a otros los quemaba o simplemente los mataba con solo mirarlos a los ojos.

Twilight y la reina que estaban juntas no se percataron de nada, solo hasta cuando Twilight salía de la habitación y un temblor sacudió la torre.

— ¿Que fue eso? — Grito Twilight asustada.

— No sé...pero no es bueno. — Dijo Celestia, inmediatamente sintió toda esta maldad y sus ojos se abrieron, quedo con una expresión fatal con mucho miedo y muy asustada.

¡No puede ser... esta aquí en Equestria! — Exclamo en su mente Celestia.

En ese momento entro Shining Armor un unicornio blanco, su cola y su crin eran azules con lavandas, sus ojos azules y su Cutie Mark era similar a la de Twilight una estrella de seis puntas pero dentro de un escudo rodeado por tres estrellas. Era el general del ejército de Equestria y hermano de Twilight.

— Mi Lady ¡nos están atacando! al parecer es una clase de demonio muy poderoso, no sé qué es y nunca lo había visto, ya ha matado a muchos soldados y leales súbditos del castillo. — Dijo el unicornio, tenía su armadura casi destrozada.

— ¿Hermano de que estás hablando? — Dijo Twilight acercándose a él, lo tomo entre sus pesuñas y lo tranquilizó.

Por otro lado Celestia no podía creer lo que pasaba, sabía quién era porque lo estaba viendo en su mente, ya que tiene su toda la conexión con su reino, ella ya tenía un plan, sabía que Luzbel vendría hacia ella, además sabía que él estaba buscando los elementos de la armonía, tenía que proteger a Twilight pues tenía ella tenía elemento más poderoso, pensó rápido y ejecuto su plan.

— Shining Armor, salva a todos los que más puedas y llévatelos a las montañas de cristal refúgialos en el reino de cristal. — Dijo Celestia mientras hacía aparecer dos mapas, camino hacia su tocador y allí activo un mecanismo que abrió una puerta secreta que llevaba hacia unas escaleras. — Toma estos dos mapas, uno es un mapa del subterráneo de Equestria y el otro es para que se refugien en las montañas, luego de eso ve al reino de cristal ¡vete no hay tiempo de explicar, solo salva a los que más puedas¡ — Grito con fuerza Celestia.

Shining Armor no dijo nada, tomo los mapas y abraso a su hermana luego entro por la puerta secreta, Celestia cerró la puerta y continúo con la siguiente parte de su plan.

— Mi reina que es lo que esta pasado estoy muy asustada. — Dijo Twilight quien estaba muy perturbada.

— No hay tiempo de explicártelo, te tendré que enviar a dónde íbamos, allí estarás segura no dejes que el elemento de la magia caiga en malas manos, protégelo como puedas, tienes que confiar en mí. — Dijo Celestia, tomo a Twilight con su magia y la oculto en su armario.

— Creo en usted mi Lady ¿pero qué es lo que va a pasar? — Dijo Twilight mientras se ocultaba en la ropa de la reina.

— Hay cosas que me gustaría explicarte personalmente, pero pase lo que pase no salgas de este armario, hasta que todo allá pasado. — Dijo le Celestia mirando a Twilight con cariño.

— ¿Mi reina que es lo que va a pasar? — Pregunto aún más confundía y nerviosa Twilight.

— No importa lo que veas Twilight, solo quiero que sepas que confió en ti, tú también tienes que confiar en mí, quítate la corona, así el no podrá detectarte. — Dijo Celestia, finalmente cerró la puerta de su armario, Twilight a pesar de estar muerta del pánico, se quitó la tiara que tenía el elemento de la magia, nunca había pasado por algo así.