La despedía total

Pasaron los 6 meses desde que Twilight llego a la primera dimensión y conoció a Jack, el nivel que Twilight tenía de magia y poder era de cuatrocientos noventa y siete mil, faltaban tres niveles más para completar su desarrollo como Diosa de la armonía. Twilight había obtenido mocho más poder en ese tiempo, no pudo avanzar durante casi un mes por la siguiente razón. La razón era el mismo Jack quien cambio a una forma completamente nueva para Twilight quien lo había notado de una forma distinta, ahora se saludaban de forma distinta, se abrasaban más seguido, se coqueteaban y a veces sacaban el sofá al balcón y allí se recostaban juntos y miraban las estrellas, Twilight quien tenía una gran habilidad en astronomía le comentaba a Jack las grandes constelaciones, ambos contemplaban las estrellas. Normalmente Twilight no era muy coqueta o afectiva con el sexo opuesto pero con Jack lo hacía porque ya había descubierto que estaba enamorada y cada momento que pasaba más con él, ese sentimiento crecía mucho más, sin embargo ellos nunca se demostraron amor, nunca se besaron y mucho menos compartieron la maravilla de estar juntos como pareja, pues aún no se aclaraban las cosas. Para Twilight que era algo neurótica y se exaltaba con facilidad, se le veía muy tranquila, pues quería llevar sus sentimientos con mucho cuidado pues era la primera vez que sentía esto ya que toda su vida fue un ratón de biblioteca y nunca tuvo tiempo para eso, había experimentado la amistad pero nunca el amor. Lo hacía también porque lo de hace unos meses atrás cuando Jack le dijo "Brillo Crepuscular", ella había aceptado estar enamorada, estaba entrando a su corazón apenas, por esa razón estaba esperando a que Jack lo tomara también.

A él le había tomado tiempo pero después descubrió que si le gustaba, pero no se había enamorado, pues sus sentimientos chocaban con su maldad, también era cuidadoso. Jack sin embargo era el más coqueto de los dos, a pesar de todo se trataban como amigos pero cuando miraban las estrellas, venían una película o tocaban el piano juntos la trataba como si fuera una novia. Respetaba su espacio, nunca se besó con ella, ni nunca le insinuó algo amoroso, pero si era especial con el cuándo se acostaban a ver película Twilight reposaba en el pecho de Jack tomaba sus cabellos en su mano lentamente, la acariciaba con ternura y muy despacio y lo mismo pasaba cuando veían las estrellas. Twilight se moría por dentro de solo desear que Jack hiciera eso con su espalda y pasara lentamente sus yemas por su piel, a veces la mente de Twilight la hacía sonrojarse bastante. Esa fue la razón por la que en un mes casi no entrenaron, de lo contrario ya hubieran regresado a Equestria, por eso se demoraron seis meses.

Twilight ya estaba a poco tiempo de convertirse en lo que había sido Celestia y estaba nerviosa a la vez. Jack aprovecho la situación para darle el mejor regalo de graduación a Twilight, la invito a salir formalmente a una cita, tenía unos planes estupendos para ella.

Ese día que fue a mediados de diciembre la nieve cubría gran parte del balcón que se había convertido en un escenario primordial en las vidas de Jack y Twilight, ella hacia algo de aseó en la casa, los dos se habían dividido los que aceres en la casa y para ponerlo más complicado lo habían acordado hacer sin magia con eso gozarían de algo normal por el momento. Es día Twilight descubrirá otra cosa, Jack había salido a preparar algunas cosas, pues también era el día de la famosa cita que Jack había planeado por mucho tiempo. Twilight se encontraba haciendo aseo y luego de casi dos meses no había entrado al cuarto de Jack pues las películas las venían en la sala. Se llevó una sorpresa que hiso sonreír, vio que el muro donde antes estaba pintada la luna, ahora estaba pintado aquel día de la profecía de Nightmare Moon, el Brillo Crepuscular. Era el paisaje de la historia de Jack en el libro sagrado, Twilight no se lo pudo haber imaginado mejor, combinar perfectamente con la pintura. Se dio cuenta que decía "Twilight Sparkle" en la parte inferior. Twilight se puso emotiva y sonrió de una forma más dulce, una lágrima salió de su ojo derecho, era lágrimas de felicidad, se alegró bastante al saber que ella para Jack significaba mucho. Luego comenzó a limpiar el cuarto de Jack, la verdad no tenía mucho que limpiar, pues Jack siempre mantenía muy ordenado su cuarto, luego Twilight no se acuerda que fue lo que hiso pero activo alguna palanca que abrió en ese momento una trampilla cerca de la cama de Jack, rápidamente vio de que se trataba, era camino con unas escaleras, sin pensarlo dos veces entro a la trampilla bajando por una escaleras echas de madera, uso su cuerno para iluminar el camino, cuando termino de bajar las escaleras, llego a una habitación enorme que ocupaba todo el espacio de la parte subterránea del pent-house flotante, era una biblioteca, los ojos de Twilight se abrieron de una forma mágica y una sonrisa se dibujó en su rostro, no podía creer lo que sus ojos veían, había tenido una biblioteca debajo de sus pies todo este tiempo. Pero si Jack la tenía escondida debía ser por algo, Twilight estuvo a punto de volver a subir y cerrar la trampilla y no husmear en las cosas de Jack, dije que estuvo a punto porque cuando detallo mucho más la biblioteca, los libreros tenía solo libros negros con la mima encuadernación y el mismo símbolo una y otra vez, era el símbolo de Jack que representaba el cielo y la tierra en la mitad del cielo y la tierra estaba uno de los elementos de la armonía...era la magia.

— ¿Que estás buscando Twilight, porque eres tan compulsiva? — Se decía a sí misma. Mientras miraba en los estantes, habían cientos y cientos de libros, entonces descubrió que cada libro tenía un número, no eran libros, eran diarios cada libro era un año habían por lo menos unos dos mil libros en esa biblioteca y todos eran memorias de Jack, las memorias que escribió diariamente. Calculo que Jack escribía entre diez a veinte páginas diarias pues en algunas ocasiones lo vería escribir pero nunca le pregunto de que se trataba pues en ese entones no le tenía tanta confianza.

Haciendo el cálculo eran seiscientas páginas por mes y 7200 por año con un total de 14 millones o más páginas escritas si tomaba en cuenta que había aproximadamente dos mil libros en la biblioteca. Twilight estaba asombrada realmente, pues no tenía idea de que Jack escribiera tanto. Recorrió las estanterías buscando algo que realmente despertara su sentido compulsivo, fue entonces cuando sus dudas despertaron y quería despejarlas de una vez por todas, quería saber que paso con Luna y Jack, así que busco en las estanterías más recientes y no fue difícil encontrar el libro, los recoció como el año en que Nightmare Moon libero su prisión de la luna. Vio el libro, en su lomo decía "Año 2046 D.C" estaba en lo más alto de los estantes recientes, uso su magia para bajarlo cuidadosamente pues era un libro de 7200 páginas, bastante grande como todos los que estaban allí. Lo tomo en sus manos y busco un lugar para leerlo, para su sorpresa había un sofá medieval de color verde escarlata, se sentó allí y comenzó a buscar raídamente la fecha, no quería llevarse una sorpresa y ser descubierta por Jack indagando en sus cosas privadas, no fue difícil encontrar la entrada al recuerdo que quiera saber de Jack.

— Veamos a ver... ¡ja!...aquí esta...tres de enero del 2046...ok Jack, quiero saber una cosa, perdóname si lo descubres pero es de suma importancia, quiero saber que paso contigo y Luna...


Tres de enero del 2046

Nunca pensé que el día llegaría, un día en donde no tenía idea de cómo terminaría mi tranquilidad, después de un milenio la profecía se cumplió y Nightmare Moon fue devuelta a su normalidad, la maldad que residía en ella por más de mil años se evaporaba, ahora era completamente indefensa a los elementos de la armonía los cuales habían sido ya restaurados a su forma original. Hace un día, los sentía desde esta dimensión, era hora de regresar a Equestria, sin embargo mi odio, ira y desgracia en estos años se había aumentado drásticamente y me había convertido en un tirano, tenía miedo de hacerle daño a Celestia o a Luna. A pesar que mis sentimientos habían cambiado "donde hubo fuego, cenizas quedan" pero sería muy difícil, porque el viento y mis constantes cambios de humor. se habían llevaron esas cenizas al más oscuro olvido del averno de mi alma. Me levante muy temprano en la mañana, para ser sincero me tomo más de 40 minutos atarme una bota con magia, me sentía humillado y sin ánimos, pero tenía que verla, tenía que saber de ella como estaba y tenía que ver con mis propios ojos lo rápido que pasa el tiempo, como esta variable incontrolable se convertía en un arma de doble filo. Cuando estuve listo me dirigí al balcón y allí me trasporte por medio del hechizo de contra invocación a Equestria.

Aparecí justo donde debí aparecer justo donde debí llegar primero, al balcón que daba al habitación de mi hermana. No voy a mentirme a mí mismo, un cálido escalofrió recorrió mi espina dorsal, trague saliva con dificultar, mientras observaba como el sol de Equestria se alejaba desde lo más alto. Hacia un buen clima y el viento me envolvió en miles de aromas que anunciaban el regreso del día de La Celebración del Verano que había llegado a esa dimensión. Me arme de valor y camine hacia la entrada que daba hacia el balcón, las puertas estaban cerradas y me anime a abrir las puertas lentamente.

Alohomora — Pronuncie ese hechizo para abrir la puerta ya que tenía seguro desde adentro. Y lentamente abrí las puertas deslizándolas con cuidado con mis manos. Cuando observe bien la habitación vi a mi hermana de espaldas redactando cartas, las cuales enviaba a sus súbditos por medio de magia.

— Hermana...he regresado...te lo prometí... — Dije con dificultad con una voz chillona. Ella giro su cabeza directamente hacia mí y sus ojos se aguaron inmediatamente, su boca tembló y dejo caer la pluma con la que escribía con su magia.

— ¡Jack estas aquí, por mi Dios Todo poderoso! — Salió como potrilla al galope directamente hacia mí, dejando su labor, yo abrí los brazos para darle un fuerte y emotivo abraso y ella con sus patas de alicornia me atrajo con gran fuerza hacia su la punta de su pecho, abrasándome y llorando de felicidad.

— ¡Esto es un sueño... no lo puedo creer...has regresado! — Dijo ella feliz y con lágrimas en todas partes de su rostro, lucia tan hermosa de esa forma y me demostraba su amor cálido y una alegría inconfundible. Ella aun no creía que me estaba viendo en carne y hueso.

— No tienes idea de la felicidad que me da al verte de nuevo Jack, este milenio fue una eternidad, esperando la liberación de mi hermana y el regreso del hermano al que tanto amo. — Me decía amablemente frotando su cuello contra mi pecho.

— Y yo no pensé que me fueras a recibir con tanto amor como siempre lo haces, me llenas con tu felicidad al saber que a pesar de las situaciones que se te presenten siempre estás aquí con esa bella sonrisa y tu aura tan resplandeciente. — Le decía mientras acariciaba su colorida crin.

— ¡Es increíble que estés aquí, estas más manso que la última vez hace mil años!— Decía con una sonrisa en su rostro, hacia relevante mi gran cambio pero realmente estaba siendo cálido con ella pues nunca la lastimaría.

— Ahora que has vuelto, que quieres hacer primero, dime y pídeme lo que quieras ¡Quieres conocer a las guardianas de los elementos de la armonía, porque las puedo traer aquí y contarles toda la verdad!— Dijo mientras sonreía de par en par.

— Celestia...

—...debería hacer eso, contarles a ellas la verdad y que te conozcan y sepan a quien le tienen que dar su lealtad...

—...Celestia...

—... Sabes que lo hare, ahora mismo voy por ellas...

—... ¡Celestia!... — Eleve mi voz que salió con un pequeño gruñido, ella se detuvo y bajo sus orejas, se había asustado pues mis ojos se pusieron rojos y negros. —...no hay necesidad que lo hagas, ahora no quiero saber qué onda hay con esas potrancas y mucho menos con los elementos, sé que están en buenas manos, no hay necesidad de conocerlas, además todo se cumplió como lo dije, solo tenías que creer que todo esto pasaría. — Dije tomando mi respiración más lenta ya que me había sobresaltado en la manera que Celestia actuaba, parecía un potrilla de 15 años dando vueltas por ahí y saltando como loca. — Además para agregar no le interrumpas la vida a esas chicas, déjalas que se diviertan y que conozcan más de la vida, es mejor mantenerlas alejadas de todo eso por ahora. — Le decía mientras acariciaba su cuerno de unicornio.

— Tienes razón, tal vez me sobresalte mucho pues, todo lo que dijiste se ha cumplido de la forma como lo dijiste y eso fue lo que me llevo a pensar que tal vez tú, bueno no sé tú podrías conocer al chica que tiene el elemento de la magia...la chica que tiene tu corazón Jack...se llama Twilight Sparkle... — Dijo ella, pronunciando la vos de la guardiana que ahora tenía el pedazo de mi corazón. Trague saliva y me puse incómodo y nervioso.

— Twilight Sparkle...Brillo Crepuscular, tal como describí el cielo hace un milenio, esto es increíble y a la vez inesperado... — Mire a Celestia y ella me miraba con una mirada como diciendo "tú y ella sentado en un árbol...". Mis ojos se abrieron con gran asombro e inmediatamente refunfuñe. — ¡No eso nunca! no creas que eso pasara, son solo supersticiones, además no puedo volver a amar a nadie Celestia, tú lo sabes, mis hermanos son a los que puedo seguir a mando y a ti te amo más...pero no se te ocurra mencionar eso, no puedo hacerlo, igualmente esto me cansa ¿sabes? el tema del amor, ya me sabe a mierda. — Dije muy ofendido, rechine mis dientes como si de una pisara se tratara.

— Esta bien Jack, tranquiló, no tocare más el tema si eso te molesta y no quiero pelear con mi hermano que después de un milenio está de nuevo aquí. — Dijo mi hermana apartando la vista de mis ojos.

— Te diré que quiero, quiero ir a "Wolfshade Royal Palace". — Dije caminando hacia el balcón.

— ¿A ese lugar Jack? ya no es Wolfshade, ahora se ha convertido en un bosque, se llama el bosque Everfree, se ha convertido en un lugar peligroso, maldito con criaturas peligrosas, causando situaciones confusas. — Me relataba mi dulce hermana.

— ¿Que le paso a Wolfshade? — Me voltee hacia ella.

— Hice lo que me dijiste, puse los cinco objetos elementos en un altar de piedra que estaba allí, deje el sexto en la caja musical de Luna. Luego destruí el castillo convirtiéndolo en ruinas. Pero la tierra de Wolfshade comenzó a marchitarse investigue un poco y descubrí que la maldad absorbida que aún tenían los elementos, pudrieron el lugar, convirtiéndolo en un bosque maldito, una jungla donde animales malignos comenzaron a salir de la nada, posos y estanques que llegaron a ser venenosos y nacieron nuevas clases de plantas. Luego decidí dejar en la historia y contar que el Wolfshade Royal Palace era antes era el casillo de la princesa Luna y el mío, los ponys lo llamaron "El castillo de las dos hermanas", nadie va a ese lugar, pues nadie sobrevive un día, con solo acercarse unos cuantos metros puede pasar algo malo. — Explico Celestia, luego suspiro. — En fin el bosque esta con acceso restringido y es un sitio donde también destierro los ponys, además nadie se mete a ese bosque, solo ayer cuando las guardianas buscaban los objetos para derrotar a Nightmare Moon y convertirla en Luna. — Agrego mi hermana terminado su fatídica explicación.

— ¿Exilias a los ponys al bosque? wow eres muy malvada. — Dije con sarcasmo.

— Y que querías que hiciera Jack el territorio de Wolfshade fue una tierra que una vez te di para que hicieras tu propio pueblo cerca al de Ponyville, además compartirías el castillo Wolfshade Royal Palace con Luna y las cosas no salieron, me beneficie de lo que paso con ese lugar pues imagine que es podía darles una buena lección a los Ponys desobedientes y renegados en vez de meterlos a la cárcel. — Dijo algo indignada mi hermana.

— Si, como tú digas, voy air allá necesito mirar algo. — Dije mientras me preparaba para la trasportación mágica.

— ¿Qué esperas encontrar en Wolfshade Royal Palace Jack, o más bien a quién? — Pregunto mi hermana con algo de duda.

— ¿Y tú a quién crees? — Le dije mirándola con ironía.

— ¿Y por qué crees que ella va a ir hasta ese lugar? — Pregunto de nuevo, ya se estaba volviendo algo fastidiosa con tantas preguntas.

— Oye esta no es una entrevista Celestia, yo sé lo que hago, no pasara nada malo, confía en mí. — Dije levantando los hombros.

— Bien, pero trátala bien, esta algo asustada seguro que se sorprenderá de verte, pues me ha preguntado mucho de ti.

— Enserio ¿qué le has dicho? — Pregunte intrigado.

— Nada, de hecho nada, simplemente que te marchaste por mil años, pero ella está convencida de que tú la buscaras.

— Mejor para mí así no tendré que esforzarme mucho para captar su atención. — Dije con algo de sarcasmo.

— Sea lo que vayas a ser Jack, no la lastimes, ya aprendió de sus errores y se ve mejor que nunca. — Imploro mi hermana.

— Eso no lo controlo yo Celestia, tratare de no acercarme mucho a ella, pero no le haré daño, no podría hacerle más daño... — Dije agachando la cabeza, luego una bruma negra me envolvió y desaparecí del castillo de mi hermana, me tele-trasporte a la entrada del famoso bosque y debo decir que si lucia espeluznante, mi quería tierra de Wolfshade ahora era un bosque maldito. A la entrada había varios carteles, los cuales daban advertencias como ¡Aléjese! ¡No entrar! ¡Morirás si te quedas! sin embargo no sentía miedo, ignoraba cualquier cosa. Me trasforme en lobo y comencé a correr adentrándome en el bosque, admito que la tierra de Wolfshade había cambiado, ahora era una jungla, algunas partes si las reconocía y otras las ignoraba. Continúe así mi camino por el boque hasta que vi una figura de piedra, cuando me acerque me di cuenta que era una estatua de piedra de Nightmare Moon, la recordaba tal y como si hubiese sido ayer cuando la vi transformarse en ella. La escultura estaba allí para alejar a los forasteros o cualquiera que se atreviera a entrar al catillo que ya estaba muy cerca. Durante el camino me fije que las criaturas malvadas se escondían de mí, creo que ellos tenían más que temerme a mí, que yo de ellas. Finalmente llegue después de caminar por más de dos horas, llegue al castillo a Wolfshade Royal Palace, estaba en ruinas completamente, se había formado un acantilado alrededor de él, pero el puente estaba destrozado, salte y llegue al otro lado tome mi forma normal y trate de abrir la puerta. Estaba atascada, así que de una gran patada abrí la puerta, entre al lobby principal y allí estaba la estatuilla donde habían estado los elementos de la armonía durante un milenio. La estatuilla estaba sin los elementos y era obvio, recorrí el castillo buscando un lugar donde quedarme mientras llegaba la noche, caminar por ese castillo fue nostálgico ya que una noche antes de que Luna se trasformara habíamos llegando la el castillo con muebles, ropa y algunas cosas que harían de ese un lujar hermoso y elegante.

Llegue al cuarto principal del castillo después de caminar mucho. Abrí la puerta la cual se cayó a pedazos y vi la cama nupcial, estaba destrozada, una cama donde nunca estuve, ni siquiera dormido, salí en dirección hacia la sala de estar donde la realeza se sentaba en dos sillas, rey y reina, la sala de estar real estaba hecha pedazos, los vitales de la ventanas sucios y rotos parte del bosque se había tomado esa sala, parte del techo no existía pero desvié mi atención cuando observe detalladamente y vi una armadura tirada en la silla de la reina, rápidamente me acerque allá y reconocí la armadura, era de Nightmare Moon, era una armadura de cristal, gran parte de la armadura estaba ya destrozada, pero el casco…el casco estaba intacto junto con una herradura. Tome el casco en mis manos y tuve un flash back cuando vi por primera vez esta armadura, azul cobalto. Me di la vuelta con una bola de energía destroce el trono de la reina y luego me senté en el trono del rey, el trono donde yo debería estar ocupando ahora, puse el casco de Nightmare Moon, en una de mis piernas, puse mi mano izquierda en el casco, luego espere que el día acabara y la noche llegara.

Mire delicadamente a mi reloj de pulso y justo en ese momento el reloj marco las 6 de la tarde, la noche estaba comenzando, el sol ya desaparecía gracias a la magia de Celestia, ya se acercaba el momento que por más de mil años esperaba, observar como la princesa subía la luna por toda Equestria, los nervios ya se habían apoderado de mí.

— Bien Luna, quiero que vengas a mí...pero no estoy seguro de lo que estoy haciendo. — Dije tragando saliva y si, no sabía que es lo que estaba haciendo me estaba dejando llevar por un estúpido capricho. Pero ya estaba aquí así que sin pensarlo me arme de valor de donde no lo tenía, me pinche el dedo índice derecho con uno de mis colmillos para que este sangrara, y con la sangre dibuje un sello en el suelo al frente del trono, un sello de invocación inversa que me permitía invocar objetos que estuvieran enlazados con el sello y con mi sangre.

— ¡Técnica de invocación inversa de objetos, piano de cola Yamaha! — Puse mi mano derecha sobre el sello mágico en el suelo y de la nada apareció un piano negro de marca Yamaha, luego me senté, levante la solapa y revelando sus teclas, puse el casco encima de la tapa del instrumento musical, el piano se encontraba al frente del trono real, me encontraba de frente mirando el trono, vi el cielo antes de comenzar a tocar mi melodía y vi a la luna en su fase llena en todo el firmamento de Equestria.

— Luna... — Murmure y comencé a tocar la melodía de Luna y mía "Nightmare Night", el sonido de la melodía viajaba por todo el castillo y por todo el bosque Everfree, lentamente me deje llevar por la melodía a un ritmo lento, no me sentía mal, por tocar esa melodía y recordar muchas cosas. Poco a poco la luna comenzó a brillar más fuerte, era una buena sellan así que aumente el ritmo y el volumen con el hechizo Sonorus que permitió que el sonido del piano se ampliara diez veces más sonada bastante duro. Ahora solo era el turno de ella, estaba completamente seguro que ella escucharía la música, imposible si no. Poco a poco fui acabando la melodía y cuando finalmente acabe de tocar, suspire lentamente. Apoye mis manos en el piano, tenía un nudo en la garganta, no podía tragar saliva.

— ¡Odio el amor! — Musite mientras apretaba el piano con mi mano, eso hiso que se rompiera y se astillara una parte de él. Y como de la nada, escuche unos cascos caminar, tenía unas zapatillas de plata pues reconocía ese sonido.

— Mi dulce ángel, has vuelto por mí...

— Ya me esperabas... — Dije si voltear a mirar, simplemente la escuchaba sollozar.

— Si...alejada del cielo, de todo lo que amo y siempre amare...te ti. — Decía ella gimiendo de tristeza, se sentía miserable.

Gire mi cabeza hacia ella y allí estaba detrás mío a unos cuatro metros, lucia tan hermosa como siempre, sus cabello ondulaba y podía ver el cielo en ella, la alicornia azul cobalto estaba al frente mío, me quede inmóvil, un escalofrió paso por mi columna, que me hiso erguirme de nuevo, luego me senté cómodamente dándole la espalda al piano y quedando al frente de Luna. Ella hizo una reverencia ante mí y un trueno callo detrás de mí.

— Mil años han pasado desde que cambiaste, hace mil año te estaba esperando en este lugar para casarnos, para que tú y yo reináramos y tu serias la Diosa de mi corazón, la Diosa del destino. — Dije con mucha ira, tome el casco de cristal con mi magia y lo atraje hacia mí, ella lo vio y dio unos pasos atrás como potra asustada. — ¿Porque decidiste tomar para tu lado e intentar ser amada por los demás cuando tenías el amor más grande del universo en mí? tu error llevo al cambio total de lo que soy ahora, además de eso querías derrotar a mi hermana...eso nunca te lo voy a perdonar. — Dije apretando mis dientes y cambiando el color de mis ojos a rojo con negro.

— N-no quería que eso pasara, solo quería ser importante para las criaturas de Equestria de ser así un ser mal humorado sin amor por los demás ¿me hubieras seguido amando? — Dijo sollozando y sin parar de llorar.

— ¡Yo...ya no te...AMO! — Me levante de un salto y grite tanto que mi voz se escuchó con maldad y con mucho odio mi aura se mostró agresiva mientras relámpagos y rayos salían de mí, ella se agacho y puso sus cascos delanteros tapando sus ojos y haciendo una especie de reverencia ante mí.

— Has llegado a ser muchas cosas Jack per jamás un tirano, corrompiste tu trabajo, al igual que tu alma y llenaste un corazón con odio, ira y desgracia, sentimientos que yo engendre en mí, no merezco volver a mirarte a los ojos, por mi culpa estas así. — Dijo ella levantado la mirada.

— ¡Si es cierto por tu culpa yo soy así, el amor que estaba dentro de mí a muerto y odio el amor como te...te...! — Mis palabras se trabajó no era capaz de decirle lo que ella era y se merecía.

— ¡Dilo...dilo Jack, sabes que así te quitaras un peso de encima! — Grito ella con lágrimas en los ojos, parecía una fuente de agua esa niña.

— No, no vale la pena...ya no vales la pena Luna, ya todo esto...se acabó...y no quiero tener que lidiar contigo, sin embargo puedes tener conmigo...una amistad... — Dije refunfuñado con los dientes y mirando hacia el suelo. A Luna se le abrieron los ojos como una niña y corrió hacia mí a darme un abraso, pero no pudo ni tocarme pues mi capo de fuerza no la dejo acercarse, el campo la lanzo lejos de allí, ella se estrelló contra un muro.

— ¡Dije que podríamos ser amigos...no que podrías abrasarme! — Dije gritando. Ella lloraba y lentamente se levantaba, no lloraba por el golpe pues ella era resista mucho los ataques oscuros, lloraba era por el mismo hecho de amarme y no tenerme. Me calme un poco y fui hasta ella, deje el casco de cristal a un lado y la tome de sus mejillas, observaba en esa alicornia el dolor y el sufrimiento de un ser que había estado encerrado por años.

— Lo siento, no soy el mismo de antes, simplemente ahora no siento amor, no siento compasión ¡no siento nada! — Dije ofuscada mente y una lágrima salió de uno de mis ojos, luego me quede quieto. ¿Ella lo no se resistió y me sonrió de una forma coqueta pero que había de mí? yo ya no era el de antes, me había convertido en un ser horripilante el cual no sentía amor.

— Pero ese amor esta encapsulado en el elemento de la magia y sabes que el ser que tiene ese elemento, es el que lograra entenderte algún día. — Dijo Luna mientras me contemplaba con sus ojos, luego ella acerco su boca hacia mí y solo paso su lengua por una mejilla mía, era un beso al estilo alicornia. No supe que hacer, eso me molesto bastante, pero ya había sido suficiente con Luna, me quede callado y la ayude a levantar, pero ella se quejó de un dolor en su ala derecha.

— ¡Me duele, mi ala...! — No lloraba del dolor pero si se quejaba de él. La examine y vi que su ala estaba rota, sus huesos estaban rotos.

— Esta bien si no me perdonas, pero ahora tengo que currar tu ala... Braquiam Emendo. — Dije mientras utilizaba ese hechizo y por medio de la magia el ala de Luna se curó, sus huesos comenzaron a regenerarse. Cuando ya estuvo finalmente curada extendió su ala. Luego me aleje de ella lentamente.

— ¿Por qué dices que estaría bien si no me perdonas? — Pregunto Luna con su suave voz.

— Porque te cause daño y te lastime. — Dije mientras le daba la espalda.

— No más del que yo te hice Jack... — Dijo tristemente. — ¡No más del que no notros te hicimos! — Eso último lo dijo con la voz de Nightmare Moon y comprendí que su alter-ego estaba aún en ella pero no reflejaba maldad, me di la gire de nuevo para verla.

— Con que ahora puedes usar la voz de Nightmare Moon. — Le dije con una mirada irónica.

— Y más que eso Jack...mucho más. — Dijo mientras que tomaba el casco de Nightmare Moon y lentamente se lo ponía en su cabeza, inmediatamente Luna se trasformó en Nightmare Moon, con sus armadura de cristal y su aura negra de cobalto, eral la misma que hace varios años pero reflejaba generosidad, honestidad, reatad, risa y bondad. Los cinco elementos no estaban en ella pero estaba purificada, había obtenido los valores.

— ¿Te servirá de algo utilizar esa forma física? — Le pregunte muy seriamente.

— Algún día te ayudare Jack, no te causare daño. — Decía Nightmare Moon.

— Sigues siendo una perra con esa trasformación, una perra maldita. — Dijo Jack desagradablemente amos rieron, a Nightmare Moon no le importo.

— Eso lo sé, pero a pesar de ser Nightmare Moon siempre seré tu Luna Jack, la luna que te dé luz, y te dé el gran apoyo que quieres, no me importa si ya no me amas a la larga ya no soy la guardiana de tu corazón, pero soy tu amiga...tu mejor amiga Jack. — Dijo sonriéndole la yegua negra con dificultad.

— Eso lo sé... — Bufe.

—...y recuerda que siempre te amare Jack, no importa cuántos siglos o milenios pasen, siempre te seguiré amando como antes...como siempre lo he hecho... — Diciendo esto Nightmare Moon me abraso como pudo, frotando su cabeza contra mi pecho teniendo cuidado con su largo cuerno negro, extendiendo sus alas y dándome un cálido abraso amistoso. Una lágrima salió uno de los ojos de Nightmare Moon. No me contuve, a pesar del odio, la ira y la desgracia, también le devolví el abraso, lentamente le quite el casco de cristal y ella volvió a ser Luna con su apariencia física.

— No necesitaras de este casco para demostrarme estar allí a mi lado Luna, te ves como una perra, por eso lo tendré a mi lado para cuando vea la necesidad, pero no creo que exista, esa necesidad. — Le dije sin romper el abrazo.

— Te amo Jack, recuérdalo, no lo olvides. — Repitió una y otra vez sin soltarme. Luego comprendí que no podía volver a amar a Luna por el simple hecho de contaminar mi corazón para salvarla, sacrifique el mismo amor que le tenía para alejar el mal de ella, el mal que nació de ella se convirtió en un problema, contamino su ser y se alimentaba de sus celos y cuando la purifique y la salve, di mi amor por ella cambiándolo por odio, ira y desgracia que se alimentaba de mis entrañas y mis sentimientos sombríos que despertaban en cualquier situación que no fuera esperada del todo.

De regreso a mi dimensión me pare en el borde del balcón de mi pent-house en las alturas, observando la tierra humana, fumándome un cigarrillo, mientras el viento agitaba mi capa negra y movía mi pelo, en una mano un cigarrillo, en la otra el casco de cristal que convertiría a Luna en Nightmare Moon. El casco que quedo después de que los elementos de la armonía la trajeran a ella en sí. Nunca le pregunte qué sintió durante mil años encerrada en la luna, o si estaba de acuerdo con la situación que tome para salvarla a ella y evitar que conquistara el universo. Eso me dejo claro que si uno cultiva buenas energías, da buenas energías, pero si cultiva malas solo quedara olvidado en la perdición, en el mal y la oscuridad.

El casco lo guarde, las dudas me fueron despejadas, ya definitivamente no sentía amor por Luna, ahora mi alma me decía que tenía que dejar esto en el pasado y creo que lo lograre algún día, algún día cuando tenga la fortuna de conocer en persona a quien lleva la otra mitad de mi corazón en forma de gema, esa chica llamada "Twilight Sparkle" ella ahora era la guardiana de mi corazón.

— Twilight Sparkle tu bella luz en el cielo en forma de estrella, que está destinada a guiar el destino con los elementos, se fuerte donde quiera que estés, algún día nos encontraremos y tú sabrás como abrir de nuevo mi corazón, aun no sé cómo te conoceré, pero estoy seguro que cuando pase eso, seré feliz, no importa si al principio no me muestro como soy realmente, pero ten en cuenta que lo más importante para ver el interior de una persona es por medio de la magia...la magia del amor... — Diciendo esto, y escribiendo estas últimas palabras me marcho hacia el mundo de los sueños con una sonrisa en el rostro y con vacío en el corazón.

Brillo, dulce y brillante brillo crepuscular, lléname con su dulzura, con tu felicidad enséñame a conocerme y a recordar quién soy...