El regreso de la magia del amor
Twilight tenía los ojos aguados, ahora estaba convencida de toda la verdad, estaba destinada a estar con Jack, no era simplemente porque se había enamorado, era porque cosas del destino. Sus lágrimas eran de felicidad, no podía creer, pero ahora ya podía decir que conocía a Jack completamente, de una forma tan maravillosa que ella no lo creía.
— ¿Es esta la magia del amor, así es como se siente, como yo lo siento ahora? ¡Por Dios Todo Poderoso, como no lo fui a saber! Desde el momento en el que conocí a Jack en Equestria cuando me dio esa rosa, debí saberlo, pero todo era desconocido para mí. No me importa si estaba destinada a estar con él, a convertirme en la guardiana de su corazón. — Dijo mientras se secaba a las lágrimas. La dicha de Twilight no se comparaba con ninguna, estaba nerviosa, le costó recordar donde estaba, así que tomo el libro y lo puso en su lugar, luego vio en un pilar decorativo el casco de Nightmare Moon, lo contemplo mientras una sonrisa salía de su rostro. Luego vio reflejado en el casco de cristal la figura de Jack, se giró rápidamente y vio a Jack detrás de ella, se asunto, pensó que Jack la odiaría por meter sus narices donde no debía.
— Ser inteligente y buena persona es respetar las cosas de los demás. — Dijo Jack con seriedad. — Pero la curiosidad es una cualidad muy bella ya que gracias a ella descubrimos muchas cosas, aclaramos las dudas de nuestra mente y corazón. — Le dijo Jack con una voz suave y tranquila.
— ¡Jack lo lamento, pero por favor, por favor no te enojes conmigo!— Reprochaba Twilight quien estaba muy asustada y nerviosa.
— Twilight...
— ¡Solo quería saber ciertas cosas de ti porque eres a veces muy misterioso! — Gritaba nerviosamente.
—...Twilight...
— ¡Pero ahora soy una deshonrara para ti, como alumna y como amiga, no debí hacerlo! — Ya las lágrimas estaban a punto de salir. Pero Jack la tomo lentamente de su cintura y la clamo, poniendo su mano derecha silenciando a Twilight.
—... ¿Porque he de ponerme así? no me siento deshonrado por ti, está bien, no hay problema con eso, entiendo, no tienes que ponerte así con esa actitud neurótica. — Sonrió Jack mientras la contemplaba.
— ¿Entonces no estás disgustado conmigo? — Dijo la hechicera relajando su cuerpo al sentir las manos de Jack en ella, una en su cintura y la otra en sus labios, sintiendo la textura de la piel de Jack.
— No, porque me enfardaría contigo. — Rijo Jack. — No estoy mal tranquila, relájate, más bien sube, hay algo que deje encima de tu cama, quiero que lo uses esta noche porque tengo planes muy importantes contigo. — Le dijo cálidamente Jack mirándola a sus ojos violetas que irradiaban tranquilidad. Twilight le sonrió, recordó la cita de hoy con él, lentamente se separó de Jack y camino hacia las escaleras, lo observaba con ojos dulces y listos para decir tantas cosas.
Jack por otro lado miro el casco de cristal y sonrió.
— Ya debe saber todo y no me preocupa. — Dijo con una sonrisa que no se veía en años desde que encerró a Ninghtmare Moon.
Twilight por otro lado subió y fue directamente a su habitación, encontrando en su cama varias cajas, había dos cajas pequeñas y una más grande de color blanco plana con una cinta roja y con un moño violeta. Twilight cerró la puerta y se acercó a las cajas, primero abrió las cajas más pequeñas, una tenía unos aretes en con la forma de la Cuite Mark de Twilight la estrella de seis puntas. Y en la otra había un collar, era un alicornia de plata con un lobo en forma de Yin Yang, era precioso ante los ojos de Twilight, quedo terriblemente perdida en el detalle de Jack, luego abrió la caja más grande y plana y allí había una especie de papel pergamino que envolvía un traje, ella abrió el papel y era un vestido estilo "corte A de Princesa un sólo hombro hasta el suelo Chifón vestido de noche con volantes" bordoneadode color lavanda, con encajes Azul oscuro y con una franja purpura y otra rosa, era como si, con las mismas características como si ella fuera y estuviera trasformada en una pony, en la pony que ella era, al final del vestido estaba su Cuite Mark. Twilight no pudo imaginar un vestido tan hermoso como ese, no pensó que Jack tuviera ese detalle, sin duda alguna iba a ser la noche más maravillosa para Twilight.
El reloj marco las seis de la noche, Jack y Twilight se había puesto el vestido, con los aretes y el collar, su pelo estaba liso y brillante, no uso maquillaje pues se veía como una Diosa ante el espejo, sus labios rosados la hacía ver magnifica, sus mejillas rojas la hacían ver delicada y sus ojos con sus pestañas levantadas la hacían ver radiante, era la mujer más hermosa del mundo. Ahora entendía de estética humana. Se puso la tiara, la gema de la magia brillo y su cuerno se veía espectacular, salió hacia la sala, Jack estaba allí, con un traje completamente elegante, fumando un cigarrillo, se veía tan apuesto para Twilight, Jack aun no había visto a Twilight simplemente la esperaba.
— ¿Jack? — Dijo la hechicera rompiendo el silencio en ese momento. Cuando Jack la volteo a ver quedo sorprendido al ver lo hermosa que había quedado Twilight delante de él.
— Wow...Twilight luces preciosa...brillas como el crepúsculo. — Dijo el licántropo con una voz suave, sus ojos estaban azules y no estaba en una trasformación maligna con aspectos lobunos. Camino hacia ella, se sintió completamente vulnerable a cualquier cosa que Twilight hiciera en ese momento, si ella le daba un beso en sus labios él se dejaría.
— No es cierto, no me veo así. — Dijo tímidamente la hechicera.
— Es cierto, no te vez preciosa, te vez como toda una Diosa, magnifica y perfecta. — Le decía Jack con una voz lenta. Twilight entonces se dio vuelta de espaldas y le pidió a Jack se subiera la cremallera de su vestido, era lo último que necesitaba para estar lista, movió su pelo hacia un lado y Jack contemplo la espalda de Twilight, además ella emanaba una fragancia que volvía loco a Jack, lo dejaba sin aliento.
— Podrías ayudarme a subir la cremallera, no alcanzo. — Dijo coquetamente Twilight. Jack tomo con cuidado el cierre y comenzó a elevarlo lentamente sin lastimar a Twilight, sus dedos rosaban por la espalda de la hechicera y ella se estremecía, al sentir la piel del Dios por toda su espalda, era un sueño que lentamente se cumplía para Twilight, como su estrella fugaz, como la ilusión más grande que tenía, se sentía completamente enamorada de Jack. Ella había sacado la excusa de la cremallera, pues ella se lo había podido subir con su magia, pero prefiero atacar a Jack provocándolo directamente. Jack para cuando termino de subir la cremallera y ajustar el botón, estaba totalmente embrutecido con la belleza de Twilight.
— ¿L-lista? — Dijo Jack con dificultad y tragando saliva.
— Siempre, respondió. — Twilight son sus ojos luminosos.
Caminaron hacia el balcón, Jack puso su brazo en el bolsillo de su blazer y Twilight metió su mano allí agarrándolo con fuerza. Luego en el balcón desaparecieron en un destello de luz Blanco y lavanda.
Aparecieron en otra ciudad, en New York justamente en La avenida Broadway cerca de los 19 teatros que conforma el circuito de Broadway. Jack tenía preparada una noche increíble para Twilight. Para la sorpresa de la hechicera Jack tenía dos boletos para una ubicación vip en el teatro Park Theatre donde presentarían El Lago De Los Cisnes De Tchaikovsky, Twilight estaba tan feliz, tan contenta de pasar esos momentos con Jack y sobre todo porque el lago de los cisnes era la melodía con la que se había despertado aquel día en la casa d Jack, a la cual Jack, le dijo el primer día que era una cita. A pesar de haber leído muchas cosas de arte, música y teatro humano, Twilight no quiera saber cómo era el lago de los cisnes, ni leer acerca del tema, pues siempre confió que lo vería alguna vez con Jack, él cumplió su promesa. Y así por primera vez Twilight asistió a una obra teatral echa por los humanos con una espectacular danza de ballet, durante toda la obra Twilight se recostó en el hombre de Jack, enlazo su mano con la del él como si una pareja fueran ellos, ella solo suspiraba, escuchando la mejor melodía, la respiración, pulsaciones del corazón de Jack, es sentían. Era su mejor momento, su felicidad estaba al máximo. Poco a poco el tiempo iba pasando lentamente, cada segundo Twilight se sentía más a gusto con Jack, de pronto sintió la necesidad de nunca separarse de él en ningún momento de su vida.
Después de la presentación de ballet, Jack llevo a la joven hechicera al restaurante más romántico y lujoso de todo New York llamado "Tavern On The Green" ubicado al frente de Central Park, un restaurante con una excelente ambientación exterior y la iluminación ni hablar. Jack fue muy atento con Twilight toda la noche, la acomodo en su asiento cuidadosamente, invito a probar un vino exquisito y ni hablar de la atención que le daba y los cumplidos, Twilight no sabía que decir.
— Esta noche ha sido...no tengo como explicarlo con palabras...pero solo puedo decir que me he sentido muy especial, esto es increíble. — Le decía Twilight, mientras ella comía lentamente de su plato una excelente ensalada, nunca había probado algo tan sabroso en su vida.
— Y aún no termina, tengo la última visita para esta noche. — Le decía Jack con una bella sonrisa a Twilight. Jack había pedido un filete de robalo en salsa de ajo, como para chuparse los dedos.
— ¿Que más puedes hacer? — Le pregunto sorprendida. — Ya suficientes atenciones he tenido de tu parte Jack. — Dijo tímidamente, se había ruborizado. — Dile que es precioso...dile que es hermoso...dile que estas enamorada de él...dile algo no se dile algo...no te quedes como una tonta... ¡Díselo! — Se decía ella misma en su mente con una actitud neurótica, pero mantenía la compostura.
— Te vez preciosa Twilight...de hecho siempre te vez preciosa...pero hoy es diferente. — El lobo le decía con una voz dulce, Twilight no recordaba haber conocido al principio a un ser como él y esa noche no recuerda ver los ojos de Jack tan azules y puros.
— ¡Jack no seas así, me pongo roja! — Decía ella y en efecto eso pasaba en su rostro. Ambos rieron y luego hubo una pausa, luego Twilight decidió comenzar de a pocos y confesarle a Jack que ella ya sabía todo lo que él era.
— Jack, sobre lo que estaba haciendo en la biblioteca secreta hoy...yo...
— No tienes que decir nada pequeña, todo está bien, no estoy enojado contigo. — Le dijo con una sonrisa.
—...la verdad me dio mucha pena Jack, yo solo quería...saber unas cosas pero creo que ya despeje mis dudas. — Dijo escondiendo sus ojos de la mirada de Jack, él por otro lado sonrió y suspiro, era la sonrisa del pasado donde Jack era alegre, era un tema incómodo para Twilight, pero Jack quería escuchar todo de su boca., pero no quería que eso pasara en ese momento, pues ya lo había planeado.
— Eso lo sé, pero ahora no es el momento yo también quería hablar contigo acerca de eso, pero ahora...ya habrá tiempo... — Le dijo Jack mientras tomaba la mano derecha de Twilight, sus uñas tenían esmalte color Lavanda y en una de ellas se había hecho su Cuite Mark, Jack beso la mano de Twilight, fue tan romántico, que a Twilight se le acelero el corazón al máximo, sus sentimientos iban creciendo como la explosión de sol.
— ¡Por Dios...niña...este lobo te va a matar!...dile ya que estas enamorada de él...no pierdas el tiempo... ¡Hazlo lánzate ya!...quítate las riendas y corre como potra enamorada... — Se decía Twilight en la mente, sus sentimientos casi la obligan a decir eso, pues ya estaba que explotaba.
— Jack, me permites un segundo, voy a ir al baño ya regreso. — Dijo ella mientras se levantaba despacio del asiento, Jack corrió hacia ella le ayudo tomándola de la mano, cada vez que algo así pasaba, sentía que su corazón saldría del pecho. Corrió rápidamente hacia el baño de señoritas, miro a ver si no había nadie, al rectificarlo uso la magia para cerrar el baño, luego se miró al espejo comenzó a respirar rápidamente.
— ¡Por Dios creo que me va a dar un ataque, no sé cuánto más pueda aguantar! que voy a hacer ahora... ¿cómo se lo digo...? — Se preguntó una y otra vez. — ¿Cómo se lo digo? — Y otra vez. — ¡¿Cómo se lo digo?! — Grito desesperadamente, aun sin importarla que la escucharan. — ¡Por todos los Dioses de las dimensiones que voy a hacer! — Dijo tapando sus ojos, aún era muy difícil explicar todos esos sentimientos. Sin embargo no conto con algo maravilloso que paso en ese momento.
— Twilight Sparkle... — Decía una voz en su mente al principio no la reconoció.
— ¿Quién es, quien me está llamando? — Pregunto algo asustada, lista para pelear, pensó que era un demonio o alguna fuerza oscura.
— Twilight Sparkle...no temas... — Dijo la voz que finalmente fue reconocida por Twilight.
— ¡Diosa Celestia! ¡¿Dónde estás?! — Dijo ya algo más clamada, pero mirando el baño por todas partes. Inmediatamente una luz comenzó a nacer al lado de ella y poco a poco ganaba tamaño y brillo, finalmente resplandeció y ante sus ojos apareció nada más nada menos que Celestia en su forma de Diosa Ángel. Twilight no podía creer lo que sus ojos veían, quedo con la boca abierta totalmente al ver a Celestia, ella se clamo bastante. Twilight hiso una reverencia ante la Diosa. Celestia era un espíritu, ahora irradiaba luz como un sol, sus alas de ángel eran tan majestuosas su mirada demostraba sensibilidad pero no tenía su cuerno.
— Twilight Sparkle mi más leal alumna, guardiana del elemento de la magia, princesa de Equestria y Diosa de la armonía, por ende Diosa de todo Equestria. — Dijo Celestia con su dulce voz.
— M-m-maestra...aquí estoy presente ante ti... — Tartamudeo la joven hechicera.
— Tranquila Twilight, todo está bien, has avanzado mucho en tan poco tiempo, me siento orgullosa. — Dijo sonrientemente Celestia.
— Fue difícil, la verdad nunca pensé que el camino fuera tan largo. — Le dijo sonrientemente.
— Y lo has logrado, siempre tuve grandes expectativas para ti, ahora estas a punto de obtener el nivel adecuado para regresar a Equestria y acabar con el mal. — Decía Celestia.
— Si sobre eso... ¿cómo esta Equestria maestra? la verdad es una de las cosas que me preocupan más cuando estoy entrenando. — Musito Twilight con débil voz.
— El reino de Equestria, es más que obvio, toda la dimensión está en ruinas, las otras dimensiones también pasan por lo mismo, la única esperanza eres tú, pero lo más importante es que sean juntos, tú y Jack, tienen que regresar, ya falta poco da tu mejor esfuerzo. — Dijo Celestia con una voz triste al principio pero luego levanto la mirada y su sonrisa.
— Maestra, ahora entiendo mucho más este universo y sus dimensiones, comprendo ahora de donde vienen los elementos de la armonía, comprendo totalmente que mi destino, era este y lo acepto gustosamente. — Decía con orgullo la valiente hechicera.
— Twilight me alegra escuchar eso, tu vida es el resultado de la búsqueda de mi vida por mil años desde lo que ocurrió con mi hermana Luna, también desde lo ocurrido con mi hermano Jack, a quien tanto amor tengo, ahora que comprendes todo, tu eres la luz de la esperanza, tu nombre se hiso presente, te encontré, mucho antes del día que obtuviste tu Cuite Mark y tu nombre fue revelado como una señal, de inmediato lo supe, entendí que eras la chica de la profecía, la guardiana de la magia, la dueña eterna del corazón de mi hermano, tú lo has logrado comprender. — Dijo con una bella sonrisa Celestia. — Me acuerdo muy bien el día que descubriste la profecía de Nightmare Moon, ese día me convencí aún más, por eso te puse varias pruebas, la lucha contra Nightmare Moon, cuando regreso Discord, la Reina Chrysalis, el reino de cristal, tras del hecho te mande a estudiar la amistad y ahora has completado otra prueba más, has descubierto la magia del amor, la que encierra un poder sorpréndete, más adelante lo veras en acción, tu vida siempre ha estado ligada a los Dioses pero en un grado de discreción, nunca me imaginé que una pony fuera a llegar tan lejos.
— ¿Entonces es cierto? Si toda mi vida estuve destinada a ser la guardiana de la magia, significa que también estaba destinada a enamorarme de Jack y de ser su compañera. — Dijo emocionadamente la hechicera.
— Así es Twilight tu eres lo que para Jack es la parte de su corazón que le falta, convertido en gema, llamado el elemento de la magia...el más fuerte poder en el universo, la magia del amor... pero es más que eso...es mucho más, con el tiempo lo entenderás, así que no tengas miedo en decirle a Jack lo que sientes por él, pues él lo está esperado, lleva esperando por ese momento durante mucho tiempo, todo esto traerá algo bueno aparte, él recuperara su verdadero poder y tú te ganaras un lugar muy especial, así que adelante mi niña, se feliz a su lado y nunca dudes de él, porque él no lo hará nunca contigo. — Dijo Celestia con una bella sonrisa. Twilight se acercó y le dio un gran abraso, Celestia le respondió de la misma manera cubriéndola con sus alas.
— Celestia, gracias por todo, entiendo también lo que hiciste por mí, por tenerme en cuenta para esas grandes cosas, sabía que tu tenías tus razones para que yo lograra todo esto. La verdad no tengo como agradecértelo. — Dijo derramando algunas lágrimas.
— No te preocupes Twilight, todo está bien...ahora me voy, gracias por hacer tanto por mí, pues tú también me enseñaste a tener fe, la fe tan grande que tengo en ti no tiene precio. — Decía ella mientras volvía a iluminarse y lentamente iba despareciendo.
— ¡Espera, maestra! ¿A dónde vas y si te necesito? — Exclamo Twilight con algo de desesperación.
— Tranquila, yo estaré aquí en tu corazón. — Dijo mientras tocaba su pecho en donde estaba su corazón. — Estarás bien, voy a verlos desde paraíso más allá de este mundo lo estaré observando desde una vista superior... — Diciendo esto, desapareció por completo, dejando una foto en el suelo. Twilight la recogió y la miro.
Era Celestia quien cargaba a Twilight cuando apenas era una recién nacida, al lado de sus padres y todos sonreían mientras la pequeña bebe unicornio dormía. Tenía algo escrito con la letra de Celestia decía: "Te amo mi pequeña ahijada, siempre será así" También resultaba que Celestia era su madrina y nunca lo supo, habían muchos secretos en su vida, cosas que sus padres nunca se imaginaron, y Celestia le escondió, pero lo hiso para protegerla de todo, principalmente para que el destino se encargara de dar todo a su debido tiempo. Retomando la calma y secando sus lágrimas y guardando la foto, la hechicera salió del baño y regreso hacia donde estaba el lobo, al llegar de nuevo a la mesa, Jack muy amablemente le movió la silla para que ella se sentara, ahora que Twilight no tenía ninguna duda, podría enfrentar directamente sus sentimientos.
— ¿Estás bien? — Pregunto el lobo.
— Sí, estoy bien Jack... — Respondió tranquila. —...de maravilla. — Dijo sonriéndole.
Finalmente cuando terminaron de comer, salieron del restaurante y caminaron hacia Central Park, donde Jack tenía la última sorpresa de la noche para la hechicera, Jack alquilo una carrosa color rojo e invito a Twilight a subir a ella, Twilight quedo encantada. Mientras el humano llevaba el control del caballo que jalaba la carrosa, Twilight y Jack se acurrucaron juntos, ella recostando se en el pecho de Jack, juntos admiraron la bella iluminación del parque, pero más que eso veía el cielo, las estrellas estaban perfectas esa noche. Jack y ella miraban y a la vez comentaban las cosas que veían por allí, las personas, la iluminación del el mismo parque, la naturaleza y el cielo. Jack comenzó a acariciar el pelo de Twilight muy lentamente, era tan romántico que Twilight ya se dejaba llevar totalmente por lo que Jack hiciera en ese momento, se mordía mucho los labios esperando el momento.
Poco después la carrosa se detuvo en una parte donde las carrosas se quedaban quietas para que las parejas pudieran observar del paisaje y tomarse su tiempo para compartir románticamente, allí fue el momento oportuno para que todo se diera a la luz, Twilight se acomodó, cruzando sus piernas pero sin recostarse en el pecho de Jack, el Dios Ángel por otro lado hizo magia, sacó algo detrás de la cabeza de Twilight, era una rosa, como la que le había entregado en Equestria cuando se vieron por primera vez, Twilight le sonrió coquetamente y olfateo la rosa.
— Gracias Jack. — Dijo muy sonrojada. Jack simplemente le sonreía, en ese momento era el todo o nada, Twilight comenzó a hablar.
— Jack, hay algo que tengo que decirte y si no te lo digo, creo que voy a explotar. — Dijo ella tomando las manos de Jack y mirándolo con unos ojos que destellaban como dos estrellas, era el todo o nada. — Quiero que me escuches...porque esto es muy importante...y a la vez muy difícil de explicar. — Le dijo sonrojándose totalmente, pero no le dio pena esta vez, enfrento lo que tenía que hacer con valor y por dentro estallaba de la felicidad.
— Si, te entiendo, habla tu primero yo también tengo que decirte algo. — Le dijo ciñéndole un ojo. Era ahora o nunca.
— Bien...no sé por dónde comenzar Jack, pero será mejor que te lo cuente todo en orden. Y pues la verdad, tu...eres...un ser que a pesar de todo, irradia luz, de una forma mínima pero lo hace...el punto es que ya no tiene caso que te sigas escondiendo, pero yo sé todo de ti Jack, se lo que paso con Luna, se lo que hiciste con ella, sé que tú la encerraste en la luna misma, sé que la amabas y tengo clara las cosas que pasaron con ella para que tu renunciaras al amor, sin embargo me pareció el gesto más hermoso, darle la mitad de tu corazón convertido en gema y guardar la mitad de tu poder, fue tan romántico, pero sacrificaste tu persona para evitar que le mal que la con rompió, destruyera al universo, por eso tomaste medidas extremas... — Dijo ella haciendo una pausa y dándose cuenta que esto no era importante, pero por algo se empezaba, después de todo ella estaba allí era para declararle a Jack sus sentimientos. —...mira esto es importante pero yo ya se toda la historia, no hay que ocultarnos más, lo que leí hoy era para saber que paso hace cuatro años con ella cuando regreso y mis dudas se aclararon. — Dijo ella haciendo una pausa, quitándose su tiara y lentamente removiendo el elemento de la magia de la tiara, luego tomo la mano de Jack y lo puso con cuidado, vio como la gema tomaba de nuevo la forma de corazón. — Esto es tuyo, te pertenece, este es el amor tuyo ¿y quién es responsable de cuidarlo ahora? — Pregunto Twilight mientras veía como a Jack se le acumulaban lagrimas pero aun no salían de sus ojos.
— Es...Es...cuestión de...el plan de Dios Supremo Twilight...la responsable...eres tu... — Dijo con dificultad, como si no pudiera respirar. A ese grado Jack no peno que eso pasara y guardaba también algo por dentro que tenía que decirle a ella. — Tu...eres la guardiana del elemento de la magia...del elemento...del amor... — Termino de hablar y sus lágrimas se resbalaron.
— Siendo así, yo estaba destinada a conocerte, a convertirme en tu alumna, en ser una princesa de Equestria...a convivir contigo, pero más que todo a ser tu brillo crepuscular. Ahora lo entiendo todo Jack...y también estaba destinada a enamorarme de ti... — Dijo ella como si se hubiera quitado una carga gigantesca. —...pero no solo por eso...si no también porque es más que eso, es porque es una magia, es la magia del amor, ahora lo comprendo, me encerré mucho al principio Jack, la primera vez que te vi sensaciones salían de mi corazón, tus ojos son como dos luceros que brillan en el firmamento, no eres una persona mala y eso lo descubrir sola, te encierras porque no quieres salir lastimado de nuevo y yo te puedo decir ahora en este mismo instante que no te lastimare, yo nunca dudare de ti, pero lo más importante es que siempre podrás contar conmigo y que puedes darme tu amor a tu gusto , como quieras, de la manera que sea, pues ahora que lo sé...te lo repito...estoy perdidamente enamorada de ti, por cómo eres, por las cosas que has pasado, por como tú eres conmigo, atento, porque me has enseñado muchas cosas, porque ambos hemos reído, porque siempre estas pendiente de mí, porque a pesar de todo has logrado entrar a mi corazón...yo la verdad Jack estoy muy encantada y maravillada por esta noche y mejor decirlo ahora...la verdad estoy enamorada...y...y...te amo... — Dijo al final Twilight, a ella no le paraban de salir lágrimas de felicidad, Jack estaba igual. Luego Jack saco un pañuelo y limpio las lágrimas de Twilight con mucho cuidado tocando su cara tan suave, después Jack tomo la mano derecha de Twilight y puso con mucho cuidado la gema en forma de corazón, el elemento de la magia, la miro sonriendo y llorando.
— Yo...ya sabía... — Dijo riendo y sollozando. — Y en mi algo paso en estos últimos meses...por alguna razón el día que tu llegaste, unos segundo antes le había pedido a Dios Todo Poderoso que me mandara lo que más necesito en mi vida, en ese momento llegaste tú, caíste como una estrella fugaz del cielo, estoy convencido ahora que tengo que escuchar a mi corazón, sin embargo mi maldad no me desprende tan rápido mi alma, la verdad no sé qué hacer, pero gracias a ti esa chispa poco a poco ha encendido el fuego que estaba en mí, gracias a eso he descubierto que tu...eres...mi brillo crepuscular, eres el ángel que protege mi corazón, eres la luz de mi mañana y el brillo de mi noche...es...es...amor... ¿creo? — Dijo Jack haciendo una pequeña pausa. — Esto te pertenece a ti, tú lo cuidaras como lo has hecho todos estos años, podrás despertar la magia que hay en este corazón y descubrirás que es el más poderoso del universo... — Dijo entregándole finalmente la gema de corazón que esta se trasformó en el Cuite Mark de Twilight. — No tengo por qué esconderlo...porque es tuyo y solamente tuyo...y será así...mi dulce y hermoso brillo crepuscular... — Diciendo eso Twilight se abalanzo contra Jack y lo beso en sus labios. Fue el primer beso de Twilight, allí cosas mágicas sucedieron, los labios de ella se juntaron rápidamente en un beso donde ambos se juntaron, paso sus brazos por el cuello del lobo y el la tomo de la cintura y de la espalda, fue el mejor beso que Jack había recibido en milenios, ambos serraron sus ojos, las lágrimas está más por decir que brotaron lentamente de ellos dos en un beso incandescente lleno de amor, el cual rápidamente tomo dulzura, calor y pasión. Pasaron varios minutos antes de que ellos dos se separaron y cuando eso paso, se miraron a los ojos y sonrieron.
— Te amo Jack, ahora y siempre. — Decía ella, finalmente comprobó que era amor verdadero. En ese instante justo cuando ella termino de besarlo y decirle que lo amaba, la gema que aún estaba en las manos de Twilight comenzó a brillar desprendiendo una luz roja, ambos la miraron sorprendidos, de la gema salió una luz en forma de rallo armónico el cual entro al pecho de Jack. Rápidamente Jack quedo inmóvil mientras varios sentimientos entraban directamente en él, su maldad se redujo a tal limite donde solo quedaba el vacío, llenándolo de felicidad, una sonrisa salió de su rostro y una luz blanca ilumino sus ojos, Jack finalmente recordó quien era, recordó para lo que había nacido, poco a poco recordó lo feliz y hermoso que era estar enamorado, lo bello que era sentir el amor y el romance en su alma, la gema regreso mágicamente a la tiara de Twilight quien la tomo y se la puso de nuevo. La gema se apagó y ambos quedaron mirándose uno a otro.
— ¿Que fue eso, te sientes bien? — Pegunto la hechicera al lobo. Jack sonrió de la forma en que lo hacía en el pasado antes de enamorarse de Luna era la sonrisa característica del ángel, sus ojos ahora eran blancos y puros y Twilight descubrió que Jack no tenía maldad en su corazón.
— Si estoy bien... ¡estoy más feliz que nunca! Yo soy Jack el Dios Ángel el que está encargado del amor. — Dijo eso en forma eufórica y romántica, él tomo a Twilight sorpresivamente y la volvió a besar, no importaba las veces que ocurriera, era mágico para ambos.
— Te amo Twilight Sparkle...ahora o nunca estoy más enamorado de ti y será así por siempre la Diosa se mi corazón.
— ¡Por Dios Jack que te sucedió! — Dijo sonriendo y con lágrimas, un poco confundida, pues nunca lo había visto sonreír de esa forma.
— He vuelto Twilight, todo gracias a ti...y nunca permitirte que te alejes de mí. — Dijo el lobo sin dejar de sonreír.
— Y tú nunca te alejes de mi Jack... ¡Prométeme que nunca me dejaras sola! — Dijo Twilight mientras sollozaba.
— Nunca lo hare...nunca...es una promesa y una promesa es para toda la eternidad. — Exclamo Jack con felicidad la cual irradiaba con su sonrisa.
Volvieron a besarse juntando sus labios, los de Twilight eran como pétalos de rosa y los de Jack eran cálidos como el sol. Horas después de pasar la mejor cita de sus vidas, regresaron al pent-house. Tomados de la mano, se veían como una linda pareja.
— Jack quiero decirte algo, hay algo que tengo preparado para ti. — Dijo Twilight mientras entraban al hogar en las alturas. Ella se acercó tomada del a mano de Jack, se sentó al frente del piano y brillando su cuerno comenzó a tocar el piano en una balada, las palabras se mesclaron entre los dos y ambos cantaron una canción que decía así.
Sueñas con un amor puro, sin condición fuerte, eterno como el sol
Con el que se dibuja una pasión…
Sueñas con un amor limpio, con devoción…
Libre sacar las alas del corazón volar a dónde anida la pasión…
La pasión, es como un viento inquieto que se convierte en libertad
Es saber que hay alguien más que vive
Deseando poderte encontrar
Es viajar sin miedo entre las estrellas y la inmensidad
Es atravesar el fuego, caminar sobre las aguas
Convertir un sueño en realidad…
La pasión es ésa fuerza inmensa
Que mueve a toda la creación
Es saber que alguien te está esperando
Más allá donde se oculta el sol
Es borrar por siempre de ti la palabra soledad
Son dos almas que se unen llegando así a la eternidad…
Nunca te faltará alguien en quien confiar
Un ángel que de la mano te llevará
A descubrir un mundo de pasión…
La pasión, es como un viento inquieto
Que se convierte en libertad
Es saber que hay alguien más que vive
Deseando poderte encontrar
Es viajar sin miedo entre las estrellas y la inmensidad
Es atravesar el fuego, caminar sobre las aguas
Convertir un sueño en realidad…
La pasión es ésa fuerza inmensa
Que mueve toda la creación
Es saber que alguien te está esperando
Más allá donde se oculta el sol
Es borrar por siempre de ti la palabra soledad
De tus labios escuchar el verbo amar…
Vives con un amor Fuerte y sin condición
Libre y ponerle alas al corazón
Libre y ponerle alas al corazón
Volar a donde anida la pasión…
Al terminar se abrasaron y se besaron gustosamente, las sensaciones eran indescriptibles y amos se sentían enamorados el uno hacia el otro. Luego de besarse por varios minutos amos se fueron a dormir pero se detuvieron ante sus dormitorios y se miraron juntos.
— Jack es ahora y pasa siempre, ahora que estoy contigo no quiero alejarme de ti, quiero ser todo para ti, quiero ser tu amada la luz de tu vida, el calor de tu cuarto, la felicidad en tu sonrisa, la alegría de sus mañanas y la cobija de tus sueños, sin embargo creo que es mejor que llevemos las cosas con tranquilidad, quiero tener una relación perfecta contigo, tenemos toda la eternidad — Dijo ella sin soltarlo de sus manos, Jack comprendió inmediatamente a que se refería ella, ellos dos solos en un pent-house amándose, era demasiado pronto para eso y Jack estaba de acuerdo.
— Así como lo dices mi brillo crepuscular, concuerdo contigo, no hay que apresurarnos por que estaremos juntos el resto de la eternidad, siempre te voy a amar eso es un hecho. — Dijo Jack besando la frente de su Diosa. Luego ambos se besaron con gran ternura y se desearon las buenas noches.
— Descansa mi Ángel, mañana tenemos que terminar el entrenamiento y regresar a Equestria. — Le dijo la hechicera.
— Te seguiré al fin del mundo, te amo. — Decía el lobo.
— Y yo a ti hermoso y dulce Dios. — Dijo Twilight con sus hermosos ojos.
Ambos separaron sus manos y entraron a sus habitaciones. Jack quedo muy sorprendido por todo lo ocurrido con Twilight esa noche.
— Ha sido la mejor cita de mi vida, gracias Padre mío por lo que me has dado, gracias a ella soy de nuevo el mismo. — Dijo él mientras se preparaba para dormir, quitándose la ropa y quedando solo con un pantalón de sudadera. Twilight se quitaba lentamente los aretes y su collar, ponía su tiara en su mesa de noche, se quitaba lentamente su vestido, se puso su pijama de color blanco y se acostó a dormir.
— Gracias Celestia por tan bello regalo y a ti Dios Todo Poderoso por darme a Jack, lo amare con toda mi alma y mi ser. — Diciendo eso se acostó a dormir con una sonrisa en su rostro.
Pasaron las horas, pero Twilight no podía conciliar el sueño, además porque hace dos horas había empezado una fuerte tormenta con truenos y un viento de miedo. Además estaba con frio, ella quiera que Jack la abrasara. Era injusto saber que tenía a Jack a un cuarto de distancia y no podía estar con él, eso la malhumoró un poco. Pero tenía la excusa perfecta, Twilight salió de su habitación, teniendo esperanzas de que Jack no estuviera dormido, se acercó a su puerta y la toco, Jack aun seguida despierto, pues se abrió la puerta y había una vela encendida pues Jack estaba escribiendo sus memorias.
— ¿Mi Diosa que paso? — Pregunto Jack dejando a un lado su libro y su bolígrafo. Jack estaba metido en su cama con las cobijas hasta el cuello pero con los brazos por fuera.
— No puedo dormir, esos truenos me están asustando...sé que sonara raro pero ¿no podría pasar la noche contigo? — Dijo con timidez.
— ¡Para nada Twilight! ven acomódate aquí dijo Jack mientras se movía de la cama al lado derecho y le dejaba la parte izquierda libre. Jack vio a Twilight con más detalle y vio que su pijama no era como el pijama normal, esta era algo llamativo y sexi para un hombre, sin embargo él se controló en ese momento. Twilight se metió entre las cobijas y una sonrisa invadió sus labios.
— Esta caliente tu cama. — Dijo con voz dulce y algo coqueta.
— Bueno al ser un licántropo también, mi temperatura es de 45 grados, así que nunca me preocupo el frio. — Dijo el lobo sofriéndole. Luego cuando ya estuvieron cómodos Jack inadvertidamente paso su mano por el pelo de Twilight y ella no se sorprendió pues tomo a Jack y se acostó encima de él poniendo su cabeza en su pecho siendo rodeada por los brazos de Jack que lentamente acariciaban su larga cabellera. Por primera vez Twilight vio el fornido y musculoso pecho del Dios Ángel, se sonrojo, no soltó a Jack, lo tomo como una almohada.
— Eres muy cómodo. — Dijo ella.
— Y tú eres muy brillante. — Dijo Jack, ella sonrió de nuevo.
— Descansa mi cielo. — Dijo ella y lo beso lentamente, muy amorosamente, con delicadeza. La situación estaba llamándolos a los dos, cálidos dentro de una cama mientras llovía torrencialmente sin consuelo, era el ambiente romántico que solo podían tener, con una sola vela y ellos dos no hubo quien detuviera el beso de Twilight, pues Jack también lo deseo. La cosas tomaron algo más de calor, los besos ya no eran como antes, ahora sus lenguas se encontraron juntas y danzaron al ritmo que sus corazones palpitaban, Twilight con sus manos acaricio dulcemente a Jack, él la rodeo por su cuello, la pasión va incrementando, ninguno decía nada, solo se besaban con un beso lleno de amor y algo de lujuria. Twilight estaba nerviosa pues era la primera vez que pasaba algo así con un ser del sexo opuesto, se alegró mucho que fuera Jack, pues él la acariciaba con delicadeza, despacio y con amor. En un segundo ambos se dejaron llevar, el beso tomo más fuerza y más velocidad, finalmente Twilight movió las cobijas y se acostó encima de Jack poniendo su cuerpo encima del sin dejar de besarlo, el lobo se deprendió y quedo helado, pero al a vez era consciente. Si algo tendría que pasar esa noche, pasaría y Twilight estaba nerviosa por eso, porque no sabía hasta qué extremo podrían llegar pero no le importo, quería amar a Jack, quería sentirlo, quería estar con él y entregársele completamente. Jack paso sus manos por la espalda, acariciándola y haciéndola estremecer, bajando lentamente tocando sus partes más sensibles hasta llegar a sus glúteos, sin remover su ropa interior, apretó su nalga derecha donde se encontraba su Cuite Mark, Twilight dio un gemido impresiónate la cual la hiso sonrojarse, en ese momento Jack reacciono y dejo de besarla y de tocarla, ambos pararon y Twilight lo miro con una agitada respiración.
— Q-que pasa...p-porque te detienes mi sol. — Pregunto mientras respiraba profundamente, Jack la miro y también respiraba agitadamente, se calmó poco a poco.
— Mi Diosa...que estamos haciendo no íbamos a darnos nuestro tiempo y llevar las cosas con más calma... — Pero fue silenciado por un beso de su hechicera.
— No digas nada, solo déjate llevar, porque quiero contigo consumar ese amor, sentirlo en mi cuerpo corazón, con mi alma, estoy dispuesta entregarme a ti Jack porque te amo demasiado. — Ambos Dioses sonrieron y continuaron besándose apasionadamente. Jack no dijo nada se dejó llevar por el momento sin importar lo que ocurriera esa noche, lentamente bajaba de nuevo. Comenzó lentamente a quitar la ropa interior de Twilight, pero eso nunca paso, pues Jack la estaba besando, cuando detuvo el beso abrió los ojos y detecto algo maligno en ese momento, algo que estaba por ocurrir, algo terrible. Twilight se detuvo y lo miro sorprendida al ver que los ojos de Jack se tornaron rojos y negros, se asustó pero luego todo pasó muy rápido
— ¿Jack te sientes bien? — Exclamo Twilight con algo de miedo.
— ¡Cuidado! — Grito Jack, sus alas salieron de entre su espalda, ya no eran negras eran blancas, envolvió a Twilight en ellas abrasándola y girando al lado izquierdo, protegiéndola de una terrible explosión que levanto el techo del pent-house, volaron escombros por todas partes destrozando la habitación de Jack, tembló, ambos cayeron al suelo sorprendidos y asustado por lo que acababa de ocurrir un terrible mal estaba a punto de atacarlos.
