Espero me sigaaan jejeje
Diclamier: La historia pertenece a Nora Roberts y los personajes a Stephanie Meyer
Capitulo 26
La despedida fue larga, llorosa y bulliciosa. Alice se acercó a Edward y le dio un sorprendentemente cariñoso abrazo.
-Suerte. Y quiero que sepas que creo que eres el hombre adecuado para ella -le susurró al oído. Después retrocedió con una sonrisa-. Bienvenido a la familia, Edward.
Cada uno de los miembros de la familia se despidió dos veces antes de meterse en la limusina. A Ben y a Chris hubo que convencerlos para que salieran después de que hubieran descubierto el funcionamiento de cada uno de los botones del interior del coche. Después de que hubieran subido y bajado las ventanillas una docena de veces y de que hubieran toqueteado el flamante compacto y la televisión, Bella los hizo salir para que pudiera entrar el resto de la familia. Serena como un mar en calma, la limusina se alejó por aquel accidentado camino.
-Cuando sea mayor conduciré una limusina -decidió Chris-. Llevaré una gorra como la del señor Donald y me montaré en el asiento de delante.
-Yo prefiero ir detrás con la televisión.
Riendo, Bella le alborotó el pelo a Ben.
-Este chico es todo un Cullen. Yo no sé vosotros, pero a mí me apetece tomar algo frío antes de ponerme a ordenar la cocina.
-¿Podemos ir a jugar con los potros? -Ben ya estaba en el porche cuando lo preguntó.
-No seáis muy duros con ellos -les gritó Bella. Y con un suspiro, entró en la casa-. Ya los estoy echando de menos.
-Menuda familia.
-Por decirlo suavemente. ¿Quieres un refresco?
-No, gracias.
Comenzó a pasear inquieto por la cocina. Las palabras de Rosalie continuaban corroyéndolo, junto a todo lo que había descubierto durante los últimos días. El hecho era que había juzgado a Bella de manera tan errónea e injusta que se sentía terriblemente inseguro de sí mismo.
-Bella, este lugar es muy importante para ti, ¿verdad?
-Después de los niños, creo que es lo más importante -llenó un vaso de hielo.
-No eres una mujer pusilánime -lo dijo con tanta rudeza que Bella se volvió y se quedó mirándolo fijamente.
-Me gusta creer que no lo soy.
-¿Por qué dejaste entonces que Black te intimidara? -exigió-. ¿Por qué permitiste que su madre te quitara todo lo que era tuyo?
-Espera un momento -hacía tiempo que Bella sabía que llegaría un día en el que tendría que revivir todo aquello otra vez-. Janice no tiene nada que ver con todo esto. Y, desde luego, no tiene nada que ver con la biografía de Jacob.
-Al demonio con la biografía -la agarró por los brazos.
Hasta ese momento, no se había dado cuenta de que el libro no significaba nada. De que había dejado de tener importancia para él desde hacía algún tiempo. Pero Bella lo significaba todo. Ya solo era capaz de ver el tormento por el que había pasado aquella mujer, todo lo que había hecho y lo que le habían hecho a ella. Y si ella no odiaba, él odiaría por ella.
-Ella se aseguró de que no vieras un solo penique del fondo fiduciario de Black. Con ese dinero, habrías podido comprar la granja. Tenias derecho a esa herencia, tus hijos tenían derecho a ella. ¿Por qué lo toleraste?
-No sé de dónde has sacado esa información -se esforzaba por mantener la voz tranquila. Había sentido amargura muchos años atrás, pero había conseguido tragársela. Y no tenía ganas de volver a saborearla-. Janice tenía el control sobre ese fondo. Jacob podría haber heredado el treinta y cinco por ciento, pero no vivió lo suficiente para hacerlo. El dinero era de ella.
-¿Y de verdad crees que podría haber mantenido ese argumento en los tribunales?
-Yo no tenía ningún interés en acudir a los tribunales. Jacob nos había dejado algún dinero.
-Supongo que era lo que le quedaba después de haber dilapidado su fortuna.
Bella asintió, intentando no perder la serenidad. Aquella era una discusión que había mantenido consigo misma mucho tiempo atrás.
-Lo suficiente como para que yo pueda estar segura de que los niños podrán ir a la universidad.
-Y hasta entonces, has tenido que pedir un crédito para que puedan tener un techo sobre sus cabezas.
Aquello la humillaba. Edward no podía saber hasta qué punto la había humillado tener que pedir dinero, y la incomodaba que no fuera consciente de ello.
-Edward, eso no es asunto tuyo.
-Claro que lo es. Tú eres asunto mío. ¿Sabes cómo me sentí al enterarme de que tenías que fregar los suelos de otras casas?
Bella resopló con impaciencia.
-¿Y qué más da de quién sean los suelos que me toca fregar?
-Para mí hay una gran diferencia porque no quiero que tú... No puedo soportar imaginarte... -maldijo y volvió a intentarlo otra vez-. Deberías haber sido sincera conmigo. Quizá no al principio, pero sí después, después de lo que hemos llegado a significar el uno para el otro.
¿Qué habían llegado a significar?, le habría gustado preguntarle a Bella. Tomó la cafetera y se acercó lentamente al fregadero para llenarla de agua caliente.
-He sido todo lo sincera que podía ser. Si hubiera estado yo sola, te habría contado todo, pero tengo que pensar en los niños.
-Yo no les haría ningún daño a tus hijos, no podría.
-Edward, ¿por qué todo esto tiene que ser tan importante? -ya no estaba tranquila. No estaba 'tranquila en absoluto. Podía sentir el enfado creciendo en su interior y latiendo en su cabeza-. Es solo dinero, ¿es que no puedes olvidarte de eso?
-No, no es solo dinero. Y claro que no puedo olvidarme. Y tú tampoco pareces haberle quitado ninguna importancia, puesto que no has sido capaz de hablarme de ello -la frustración, el enfado, la furia, lo herían. Y, de pronto, recordó la fotografía de Bella envuelta en aquel visón blanco-. Vendiste ese maldito visón para arreglar el tejado.
Bella sacudió la cabeza perpleja.
-¿Y qué importancia tiene? No necesito un visón para dar de comer a los caballos.
-Sabías lo que pensaba de ti -el enfado que enfrentaba a Edward consigo mismo le estaba haciendo mostrarse poco razonable con ella-. Y dejaste que continuara pensándolo. A pesar de que estaba enamorándome de ti, no has sido capaz de confiar en mí en absoluto. Ambigüedades y evasivas, Bella, eso es lo que me has dado. Nunca me contaste que pensabas divorciarte de él, ni lo mucho que tenías que trabajar para poder llevar la comida a la mesa. ¿Sabes cómo me he sentido cuando me he enterado de todas esas cosas?
-¿Y sabes cómo me hacen sentirme a mí? -elevó la voz, para mantenerla a la altura de la suya-. ¿Sabes cómo me siento al tener que remover el pasado, al recordar que he sido un auténtico fracaso?
-Eso es ridículo. Sabes perfectamente que acabas de decir una tontería.
-Lo que sé es que he sido una estúpida.
-Bella -su tono se había endurecido, pero no las manos que posaba delicadamente en sus brazos-. Fue él el que fracasó, contigo, con los niños y consigo mismo.
La sacudió levemente, desesperado por hacerle entender todo lo que había hecho y lo mucho que la respetaba por ello.
-Tú has sido la que ha conseguido que todo esto funcione. La única que ha sacado adelante una casa una vida para sus hijos.
-¡Deja de gritarle a mi madre!
Ben permanecía rígido y pálido como el papel en la puerta de la cocina. Desconcertada, Bella solo fue capaz de quedarse mirándolo fijamente.
ops por lo que se ve Ben esta molesto.. que creen que pasar ahora?
recuerden que solo nos falta 1 capii
GRACIAS POR TOODOOO JEJE
REVIEWS?
