La propuesta
Pasó un mes donde Jack compartió tiempo con su amada, durante ese lapso de tiempo ambos compartieron como una pareja normal, en ese tiempo el lobo y la alicornia convivían los dos en el castillo de Canterlot, desayunaban juntos, almorzaban juntos y cenaban juntos. Debido a que Twilight ahora tenía nuevas responsabilidades como gobernante de Equestria, ella y Jack tenían pocas citas para hacer crecer su relación, ambos comprendían que el poco tiempo que tenían a su disposición lo debían aprovechar al máximo, cuando pasaba eso iban a lugares donde podían compartir como una pareja de jóvenes enamorados, a ferias, restaurantes, cines, espectáculos culturales, todo lo que Equestria les ofrecía, reían, compartían anécdotas, se interesaban en los gustos como el arte y música departe de cada uno, como pareja estaban muy unidos y sus sentimientos estaban claros el uno al otro.
A pesar de ser novios, Jack y Twilight mantenían la distancia intima, Jack había recordado el día que se declararon su amor, ese día casi se unen el uno al otro, todo hubiera pasado de no ser porque Mammon los había atacado en ese preciso momento. Desde ese entonces él y ella comprendieron que era mejor esperar a que ese momento mágico de amor llegara de la forma más hermosa posible, se prometieron como pareja no dormir juntos, aunque las ganas no faltaban, también a mantener una distancia intima para no exaltarse y terminar juntos en una cama. El lobo había propuesto eso, lo que llevo a comprender en Twilight que Jack era paciente, era respetuoso y que sabía que ese momento el cual anhelaban era sagrado y no simple pación desenfrenada y locura sexual.
El licántropo también aprovechaba el tiempo en Equestria para ayudar en algo, su presencia era más que bienvenida con una dicha enrome, en el tiempo que no podía estar con Twilight había decidido tomar el puesto de ella en lo que antes era su hogar y su trabajo en Ponyville, se hiso cargo de su biblioteca, la mayor parte del tiempo se la pasaba en ella, administrando el lugar, ayudando a los ponis de la aldea, compartiendo historias con los pequeños, ampliando la biblioteca con nuevos libros y dando un gesto amable a todo aquel que lo anhelaba del corazón. Sin duda Jack había regresado en sí, era tal como una vez era al principio del tiempo, con una sonrisa en su rostro, deslumbrante, que emanaba felicidad a cualquiera que lo viera, incluso su hermana Celestia que desde lo más alto de Edén en el paraíso de Dios Todo Poderoso lo veía, estaba orgullosa de ver como su hermano se había trasformado.
Todo esto fue gracias a Twilight la alicornia que lo comprendió, de forma indagatoria, Twilight se había enamorado de lo que Jack era en una pasado, de lo que fue en un tiempo corto con su maldad y el su sufrimiento de su gran personalidad. Jack le había dado todo a ella, comprensión, cariño, un apoyo desde el principio, ayuda, estabilidad y sobretodo siempre fue sincero con ella. En un sentido inverso Jack recibió la ayuda que tanto anhelaba una mano que se extendió hacia él en el momento más crucial, a pesar de que Jack siempre fue un ser él cual rechazaba la ayuda de los demás, incluyendo el de su hermana, solo faltaba alguien en especial, ese alguien quien lo comprendiera, pues las parejas enamoradas son las que no solo se enamoran de sus virtudes y cosas positivas, también se enamoran de sus errores y de sus terquedades. Tal como se describe a Twilight una alicornia adicta a la organización tanto que a veces llega a un estado neurótico y en extremo perfeccionista, eso amaba Jack de ella, sabiendo que era un defeco y un error en ella, pero más que error era su carácter por eso la aceptaba tal como es. Jack por otro lado seguía siendo terco no se dejaba ayudar a excepción de Twilight, pero ayudaba a los demás, seguía con humor sarcástico y a veces elocuente, con su distinguida forma narcisista y súper egocéntrica, cosa que Twilight amaba porque entendía tanto ella como él que las verdaderas parejas aman lo malo y lo bueno.
El lobo había estrechado su mano a las amigas de Twilight, no solo por la necesidad de saber quiénes eran las guardianas de sus virtudes, que eran la honestidad, lealtad, optimismo o risa, amabilidad y generosidad. Era para hacer nuevas amigas, a la larga Jack se llevaba mejor con el sexo opuesto por eso no tenía generalmente amigos masculinos pero en su dimensión si aún que ya no hablaban seguido con ellos. Un vínculo muy especial forjo el Dios Ángel, una amistad única nació en Rarity, Applejack, Fluttershy, Pinki Pie y Rainbow Dash. Con Rarity recordó lo que era la generosidad con los demás, entregando lo que más amamos para ver la felicidad de los demás, eso nos llena a todos de una gran satisfacción al saber que hemos hecho algo correcto y hemos sido amables con el prójimo, el lobo ya había experimentado la generosidad con su hermana Celestia en el pasado cuando generosamente se ofreció en muchas tareas importantes personales de su hermana. Con Applejack recordó lo importante que es la honestidad, no solo con los demás sino con uno mismo, la verdad es el camino de la salvación, diciendo la verdad se llega a tener una vida mucho más equilibrada, él ya había experimentado la honestidad consigo mismo cuando conoció a Luna confesándole poco después que era un Dios Ángel. Con Fluttershy recordó lo que era la amabilidad, como extender gratitud ante los seres que nos rodean en todo momento, él ya había experimentado esta amabilidad en un comienzo con sus hermanos Celestia, Lucida y Fénix extendiendo gratitud hacia ellos correspondiéndoles en todo momento en una crisis o en adversidades que se presentaban. Con Pinki Pie recordó el optimismo o la risa, cosas que se olvidan cuando en la vida se presentan obstáculos que lo desaniman y lo amargan, él ya había experimentado la risa, al compartir con Celestia en un pasado con sus bromas pesadas y algo atrevidas que lo hacían poner como todo un payaso al frente de sus hermanos y el optimismo antes de separar los cinco elementos de la armonía al saber que todo lo que haría no era para un mal y que de todo eso, saldrían cosas mejores. Finalmente de Rainbow Dash recordó la lealtad, cosa que olvidamos, no solo con nuestros amigos si no también con nuestros padres y familiares, con un simple acto de valentía y honor que se demuestra en situaciones solitarias, él lobo no solo había experimentado esto en el pasado, lo hacía en la actualidad y lo hacía especialmente hacia su padre Dios Todo Poderoso, estando tomando orgullosamente él mandato de su padre y obedeciéndolo siempre en todo momento.
Jack no solo recordó estas cualidades que eran originales de él, ahora estaban siendo protegidas por cinco seres maravillosos, que tenían personalidades distintas y a en algunas ocasiones algo chocantes pero lo más importante es que juntas hacían de esas cualidades un solo sentimiento paz, no eran las cinco guardianas de unos sencillos elementos, eran las guardianas de las cualidades de un Dios Ángel. Jack al recordar todo esto, devolvió el favor a cada una de ellas, Con Rarity hiso una línea de ropa masculina para los potros y sementales de Equestria, generosamente le construyo una tienda de modas en Canterlot exclusivamente para ella donde ella podía vender sus diseños de moda en la capital. Con Applejack trabajo mucho en cosas que él se negaba a aceptar y a llegar a ser honesto, convirtiendo a la pony terrestre en su mejor amiga de confianza con la que se podía contar todo, pero no tanto como lo hacía con Twilight, a raíz de eso Jack amplio su granja de manzanas. Con Fluttershy viajo por dos días ayudando a los que más necesitaban ayuda médica o simplemente un consuelo, en especial con los animales del bosque, Jack le otorgó a la pegaso el don y la habilidad mágica de sanar a cualquier herido. Con Pinki Pie llevo risas y bromas pasables en Ponyville, a ella el lobo le construyo un teatro donde ella ahora repartiría risas y alegrías haciendo "stand up comedy" y finalmente con Rainbow Dash le ayudo a escalar nuevos títulos y enseñándole nuevas acrobacias por los cielos, Jack finalmente se las arregló para que en la academia de los Wonderbolts la subieran de grado dejándola como teniente y mano derecha de la general Spitfire de las fuerzas aéreas de Equestria.
Finalmente Jack había aprendió muchas cosas, recordando lo que él era y experimentando una amistad distinta en una dimensión que nunca pensó que amaría. Los grandes momentos los tenia frescos en la mente, pero todo estaba por cambiar, ahora tenía que regresar a su dimensión y retomar su puesto como Dios Ángel de la primera dimensión, tenía su mochila lista al lado derecho de su lomo en su forma de lobo con sus alas extendidas, preparado para regresar, se encontraba en la habitación de Twilight esa noche, había pasado un mes, donde vivió cosas increíbles pero era hora de marcharse, Jack camino hacia el balcón admirando la noche que lentamente era llenada por estrellas y la luna que la misma princesa de la noche hacia hecho, Twilight tenía su corona real como Reina de Equestria, su pelo ondulaba como el de Celestia, sus colores y sus destellos eran mágicos, parecía que hubiera una galaxia en su pelo con sus colores azul oscuro, purpuras y rosas. Se acercó lentamente hacia él, su expresión no era la mejor, no estaba totalmente feliz, ahora Jack se marchaba y finalmente necesitaba saber que sería de los dos.
— No soy bueno para las despedidas Twilight. — Dijo el lobo bajando su mirada hacia el suelo con voz seria. — Nunca lo he sido. — Musito el lobo.
— Jack... ¿Ahora qué? — Dijo Twilight con su voz, tratando de no llorar, tenía un nudo en la garganta el cual le aprisionaba sus palabras.
— Ahora...tengo que seguir mi camino... — Dijo Jack, seriamente de una forma seca. —...pero no lo hare solo. — Dijo volteando la mirada hacia a la alicornia y sonriéndole, Twilight quedo algo confundida. — No voy a irme sin antes hacer algo, que estoy seguro que es lo correcto, dijo Jack, no es un adiós...es un para siempre. — Dijo Jack con una sonrisa dulce, sin embargo Twilight quedo en shock por que no entendía bien las palabras de su amado lobo.
— Pero como puede decir que para siempre ¡Acaso no me ama! — Se dijo la alicornia en su mente, estaba que explotaba pues no entendía nada.
— Jack porque me haces esto...pensé que... — Pero fue interrumpida por Jack cuando se lanzó hacia ella besándola en sus labios, cerrando sus ojos, sintiendo su piel, pasando una pata por su mejilla con el cuidado de sus garras sin herirla, la alicornia le respondió de la misma forma, pasando un casco por el pelaje del lobo por su nunca y cerrando sus ojos, ruborizándose sin razón alguna y disfrutando el lento bailar de sus dos lenguas juntos en un apasionado beso lento y suave como la seda. Finalmente Jack se separó de ella lentamente sonriéndole para darle un beso como un lobo, pasando su lengua por su cuello hasta subir a su oreja derecha.
— Te amo mucho Twilight ¿en serio crees que me alejaría de ti por mi deber? — Dijo el lobo sonriente.
— No sé ¿deberías eso me pregunto yo? — Dijo Twilight ruborizada.
— No porque no lo voy a hacer, cuando digo que no lo voy a hacer solo me refiero que lo haremos juntos y de que más forma haciendo mi deber celestial que a tu lado por el resto de la eternidad o hasta que mi padre decida. — Dijo Jack siendo breve en la última parte.
— ¿No te entiendo Jack, que es lo que planeas? — Dijo algo confundida la alicornia, no tenía idea de lo que estaba a punto de pasar.
— Seré breve en esto dijo Jack... ¿Dime como le redactabas las cartas a Celestia cuando ella te mando a estudiar sobre la amistad? solo dime el encabezado. — Dijo sonriente Jack.
— Emmm bueno siempre empezaba con "Querida princesa Celestia..." y hay continuaba escribiendo los reportes. — Dijo ella, recordando que ya no hacia eso desde hace bastante tiempo.
— Ammm bueno, en ese caso...lo hare para mi princesa... — Dijo Jack coquetamente, Twilight oculto su rostro ruborizado y penoso, soltando una risita, Jack tomo a Twilight poniendo sus dos patas en sus hombros con mucho cuidado y la miro a los ojos mientras iba hablando. — Querida princesa Twilight Sparkle... — Dijo Jack, rieron ambos, no lo pudieron evitar. — ...en este mes en Equestria descubrí y recordé lo importante que es, la generosidad, la honestidad, la amabilidad, el optimismo o risa y la lealtad con cinco maravillosas guardianas, a lo que me recuerda lo que era antes, gracias a ella he podio recordar lo que llevo haciendo por milenios en este universo tan vasto, cual es el propósito de mi vida aquí y en especial ¿quién soy yo, para donde voy, que tengo que hacer y qué es lo que estoy haciendo? creo que al dejar entrar de nuevo la amistad en mi corazón me ha dejado las cosas claras, conocer a tan singulares ponys me ha dejado claro que esta vida puede ser mejor. Pero nada de eso hubiera servido de no ser por lo más importante...aquí...ahora...y siempre...para mí...para mi vida eterna...eres tu gran brillo crepuscular, radiante como el universo, hermoso como la luz solar, cálido como un millón de estrellas. Gracias a ti, al amor que despertaste en mí has encendido esa llama que se apagó en mi ser, gracias a ti...soy lo que soy en este momento, lo que era antes y tal vez la eternidad no me alcance para agradecerte, pero yo Jack...te juro por mi eternidad que te entregare Generosidad todos los días, te daré Honestidad en los momentos de duda, Optimismo y Risa en la adversidad, Amabilidad cuando lo pidas de corazón y Lealtad eterna hacia ti mi gran amor…amor de mi vida…en este momento yo seré todo, tu luz, la felicidad, la alegría, la esperanza y armonía, de ahora en adelante te daré lo más preciado en mi...todo mi corazón completo para ti, porque estoy seguro que finalmente eres tú a quien le pertenece. — Dijo Jack, Twilight quedo atónita con esas palabras, mientras una lagrima decencia de uno de sus ojos...era una lagrima de amor.
Jack retiro sus patas de la alicornia, se alejó a un metro delante de ella, se quitó la mochila de su lomo, el arnés de oro y su pañoleta roja de su cuerpo dejándolo sin ningún accesorio.
— Jack... ¿qué vas a hacer amor? — Dijo intrigada la alicornia.
— Te voy a dar lo que siempre te perteneció, solo a ti...tienes la mitad pero, no tienes la otra mitad. — Dijo Jack poniendo su pata derecha en su pecho.
— ¡Que! — Dijo Twilight abriendo sus ojos como dos puertas, ella ya presentía con eso que era lo que Jack haría en ese momento.
El lobo lentamente extendió una garra por su pecho haciendo una incisión en él bastante grande, luego retiro su piel, masa muscular hasta dejar expuesto el esternón de su pecho, el cual brillaba como un zafiro desprendiendo un brillo rojo, la sangre no brotaba no era una herida era algo mágico.
— No te preocupes linda, no pasara nada malo. — Dijo Jack finalmente retirando su esternón y dejando a la vista de la alicornia el corazón de Jack, que era la mitad, bombeaba lentamente pero aparte de eso tenía un brillo muy hermoso como si de una súper nova se tratara con destellos rojos. El elemento de la magia que estaba en la corona de la alicornia comenzó a brillar y a hacer una especie de pulsación con la misma luz, como si los dos estuvieran sincronizados.
— Después de cientos de años los dos hermanos se encuentran de nuevo, uno alejado del otro. — Dijo Jack viendo la reacción del elemento de la magia.
Lentamente Jack se arrancó la mitad que le queda del corazón, puso su esternón de nuevo en el lugar, cerrándose la herida y juntando su piel, dejándola sin cicatriz y sin rastro de haber abierto su pecho. Mantenía la otra mitad de su corazón en su pata derecha con mucho cuidado, se sentó en dos patas y con sus patas delanteras cubrió la mitad de su corazón, cerro sus ojos un aura blanca envolvió sus patas delanteras, mientras terminaba de hacer algo lo cual la alicornia miraba impresionada con una expresión de asombro. La alicornia detecto que Jack deposito otra gran cantidad de poder en esa mitad de su corazón, parecía que tenía el mismo nivel de poder que la otra mitad el elemento de la magia.
Finalmente Jack abrió sus garras y en su pata derecha sobre sus almohadillas caninas apareció un anillo de oro que tenía la mitad del corazón de Jack en forma de zafiro rojo en forma de corazón completo. Jack hiso una reverencia sosteniendo el anillo en su pata acercándose a Twilight, soltó una lagrima de felicidad en su rostro.
— Twilight Sparkle...Princesa, Reina y Diosa de Equestria...me aria el honor...de ser mi esposa en esta eternidad... — Dijo Jack con una agradable voz y una sonrisa mientras miraba a la alicornia. Twilight se había llevado los dos cascos a sus rostro uno para esconder sus lágrimas y el otro para ocultar su boca y su expresión de felicidad. Twilight no le respondió, tomo a Jack con su magia lo acerco hacia ella y lo beso como nunca lo había besado, de una forma tan lenta, tan romántica, que las lágrimas de ella y de él entraban en sus bocas, sus lenguas se juntaban, el aliento de ambos se mesclaba una chispa de ternura los envolvió y así duraron por varios minutos, cuando rompieron el beso se alejaron lentamente mientras los labios de ambos se separaban cuidadosamente uno del otro.
— S-si...s-si... ¡Claro que me casare contigo Jack! mil veces sí...incluso si te hubiera conocido de más joven hace unos años cuando me convertí en alicornia claro que sí ¡te amo! — Dijo alegremente y gritando la Diosa.
— Tú me has hecho más feliz mi quería aprendiz, de hecho ahora tu eres la alicornia de mi corazón. — Dijo lujuriosamente Jack quien aún no podía secarse las lágrimas.
— Y tú el lobo que me resguarda, amor mío. — Dijo la alicornia seductoramente, volvieron a besarse, recordaron algo gracioso.
— ¿Dijiste que cuanto te convertirse en alicornio cuando eras una jovencita? — Dijo Jack con una sonrisa.
— Tenía 19 años cuando Celestia me dio las alas. — Dijo la Diosa. — Ahora tengo 21 y cumplo los 22 en unos meses. — Dijo la alicornia. — ¿Nunca te pregunte cuántos años tienes? — Dijo Twilight, la pregunta no era más que obvia para ella, dedujo que podía tener más de mil años.
— Como más de tres mil...creo. — Dijo el lobo llevándose una pata al mentón.
— Por Dios Supremo y la santísima Celestia, estoy con un viejo verde, que asco me da. — Dijo burlonamente Twilight a Jack.
— Oh si, y yo estoy con la más hermosa de todas las mujeres que hay en este universo. — Dijo Jack haciendo sonrojar a Twilight, tomándola de la cintura, Jack puso el anillo en su cuerno alineándolo con el que estaban en la corona, ambos brillaron.
— Es hermoso, ahora puedo decir que estoy oficialmente comprometida contigo. — Musito la alicornia mientras pasaba sus patas delanteras por el cuello del lobo.
— Correcto mi amor. — Dijo Jack. — Ahora entenderás que no me voy del todo, tengo que casarme contigo, por el momento regresare en un mes, luego nos casaremos cuando llegue en una semana, hay que preparar todo. — Dijo Jack alegremente.
— Un mes será mucho tiempo para mí, quisiera que esto fuera ya. — Dijo la alicornia cambio a una expresión más seria y algo triste.
— Amor, una vez nos casemos, estaremos juntos por siempre y nunca me iré de tu lado, estaré contigo, siempre. — Dijo Jack pasando su pata derecha acariciando la crin de Twilight lentamente.
— Te extrañare mucho. — Dijo Twilight frotando su cabeza contra el pecho del lobo.
— No más que yo amada mía...no más que yo... — Dijo Jack cortando su voz para abrazar a su prometida, finalmente pasaron varios minutos, Jack se dio el último beso con Twilight apasionado, tomo su pañoleta su arnés y su mochila y se acercó de nuevo al balcón.
— Te estaré esperando con un beso y un abraso, recuerda que ahora desde ahora...nos pertenecemos el uno al otro mi gran lobo blanco. — Dijo la alicornia suspirando tratando de que sus lágrimas no se salieran.
— Y tú recuerda que te estaré pensando en cada momento. — Diciendo esto Jack extendió sus majestuosas alas y se elevó por el cielo nocturno alejándose rápidamente del balcón, regresando la mirada y lanzándole un beso a Twilight, se elevó a varios metros y voló por el cielo rápidamente. Voló hacia el norte listo para desparecer en medio del cielo trasportándose a su otra dimensión pero fue detenido por una voz familiar.
— ¡Jack, espera! — Dijo una voz dulce que lo perseguía rápidamente. Se detuvo en medio del cielo agitando sus alas y mirando quien lo había detenido, era Luna, ella lo alcanzo y ambos quedaron volando en el cielo aun altura bastante alta sobre el suelo, casi donde las nubes formaban un tapete blanco en el firmamento.
— Luna ¿qué haces aquí? — Dijo Jack sorprendido.
— Alcanzándote a ti, eres muy veloz volando. — Dijo Luna recuperando su aliento.
— ¿Hace cuánto tiempo llevas siguiéndome y por qué? — Dijo Jack.
— Desde que saliste de Canterlot, por lo visto llevas mucha prisa, sé que estas de afán ¿pero por qué no te despediste de mí? — Dijo algo seca la alicornio azul.
— Bueno...yo...supuse que estarías ocupada levantando la luna hacia el cielo, no quise interrumpirte, además...estaba haciendo algo importante. — Dijo Jack tratando de evadir la pregunta.
— No tienes que evadir la pregunta Jack...no importa, lo vi todo y la verdad me alegro mucho por ti, si eres feliz con ella no hay problema. — Dijo Luna mostrando una sonrisa fingida.
— Por más que yo haga lo que haga, siempre te va a afectar Luna. — Musito Jack.
— Es verdad, no lo puedo evitar, pero las cosas son así y así tienen que ser. — Dijo Luna desviando la mirada de Jack, él se acercó lentamente hacia ella e inesperadamente la abraso, la princesa de la noche nunca se esperó eso, fue muy inesperado, pero ella también le devolvió el abraso.
— Tú seguirás siendo muy importante para mi Luna, pase lo que pase, fuiste mi primer amor, te quiero mucho y quiero que seas también feliz, sé que dirás que conmigo lo serias, pero las cosas no son como antes, tienes que seguir adelante. — Dijo Jack sin romper el abrazo.
— Digas lo que digas Jack, siempre te amare y siempre estaré pendiente de ti de una forma que ni te imaginas aun. — Dijo Luna, esta vez sonriendo y acariciando el lomo del lobo.
— Eso lo sé. Ahora tengo que continuar y tú tienes sueños que cuidar, espero verte pronto, regresare en un mes. — Dijo Jack para luego depositar un beso cariñoso en el cuerno de la princesa de la noche. Luna quedo estupefacta y sonrojada cerró los ojos y se sintió tranquila, pero al abrirlos no encontró a Jack, había desaparecido, dejando la dimensión de Equestria.
