El regreso del ángel perdido
Era de día en la primera dimensión, el mundo humano trascurría normal, con los problemas de una sociedad infectada por pecado original, a pesar de que el mal había desaparecido aún quedaba uno que otro, la vivienda aérea de Jack sobrevolaba la ciudad de Barcelona España un bello día de lo que comenzaba siendo un largo año. En la fortaleza aérea en su pent-house un clon de Jack, para ser más exactos, el clon la felicidad se encontraba caminando por el balcón, a pesar de ser un clon tenía la conciencia del Dios Ángel, haciéndolo omnipresente en cualquier parte. Ahora que Jack era puro sin maldad los clones vestían con ropas coloridas, jean azul y camisa blanca y sus distinguidas alas blancas.
— Ya debería haber llegado yo hace tiempo, porque me tardare ¿Sera que no puedo evitar estar en esa dimensión? — Dijo el clon de felicidad, finalmente un rayo cayó en el balcón sorprendiendo al clon y sobresaltándolo, era Jack quien había llegado finalmente, no estaba en su forma de lobo ahora y mucho menos en su forma de Dios Ángel, era ahora un ser humano a diferencia que sus alas lo diferenciaban del resto, su vestidura ahora era un pantalón blanco de tela fina, zapatos blancos, con un blazer blanco y una camisa blanca que irradiaba luz pero su corbata era negra por gusto de él hacia el color negro.
— Finalmente llegas mi lord. — Dijo el clon.
— Así es y no te imaginas lo feliz que me encuentro. — Dijo Jack con una sonrisa.
— Eso lo noto mi lord, parece como si hubiera sido el de antes. — Dijo el clon, ayudando a Jack con su mochila.
— Hubiéramos, recuerda que tú eres yo...
—...y yo soy tu. — Dijo el clon terminado la frase.
— Así es. — Dijo riendo Jack. — Y bien ¿cómo van las cosas? — Dijo Jack mientras entraba del balcón a la sala, respirando de nuevo su ambiente, seguido de su clon.
— Bueno, eso sí es feo, pero lo de siempre, aún hay maldad y se tiene que equilibrar. — Dijo con algo de inquietud el clon.
— Bueno y que estamos esperando ¿Hay que volver a los viejos tiempos? — Dijo Jack sonriendo y apretando sus manos una contra otra.
— ¿Mi lord, no me diga que va volver a hacer las cosas como en el pasado? — Dijo emocionado el clon.
— Así es, prepara la fortaleza, nos vamos a expandir como en el pasado. — Dijo Jack sonrientemente.
— Enseguida Señor. — Dijo el clon haciendo una seña militar, dejando la mochila de Jack en su oficina y saliendo hacia el balcón. Por otro lado Jack cambio completamente el pent-house por algo mejor.
— Técnica de trasformación, castillo imperial del cielo de los ángeles. — Dijo Jack poniendo su mano en el suelo y por arte de magia el pent-house se convirtió en un castillo blanco hecho de cristal puro, habitaciones gigantes, una cocina enorme, una habitación real con su balcón y el lobby principal real donde había un trono donde Jack había quedado, todo había cambiado incluso el cuarto donde Twilight se había quedado, era ahora una sola habitación junto con la de Jack, paredes y techos blancos de cristal, el piso era blanco y cuando se caminaba por encima de él este brillaba. Finalmente el castillo se terminó de construir solo en menos de un segundo. Jack se sentó en el trono y junto sus manos como si fuera a orar, ahora estaba reuniendo energía, las energías que eran enviadas de las otras dimensiones para combinarlas y así extender paz al mundo.
Por otro lado el clon de Jack que había salido al balcón a lo que ahora era la entrada principal del casillo, expandió la plataforma de tierra flotante.
— Técnica de trasformación, tierra de los ángeles del cielo. — Dijo el clon poniendo su mano en el cuerpo de plataforma.
La plataforma entonces comenzó una trasformación majestuosa, expandiéndose rápidamente por todo el cielo, cubrieron un área de 4 kilómetros en una circunferencia, ahora no era simplemente una plataforma en el cielo a cientos de kilómetros de la superficie terrestre, era una ciudad flotante, era una ciudad enorme, con casas de cristal, caminos de cristal, lugar y negocios de cristal donde vivirían familias. Finalmente el castillo de cristal había quedado rodeado de una ciudad más allá de la ciudad humana, era una locura de solo pensarlo, una ciudad flotante ubicada en la estratosfera terrestre a más 35 kilómetros sobre la superficie terrestre un buen lugar para pasar desapercibido.
Jack salió del casillo, tenía en su mano una esfera de energía con varios colores llamativos, esta no era destructiva era de buenas energías.
— Llego la hora... — Dijo Jack levantando la esfera con su magia hacia lo más alto de la atmosfera terrestre, esta estallo sin causar daño liberando colores y olores agradables que inundarían al mundo en pocas horas, los humanos sentirían las buenas energías y todo mejoraría.
— Excelente mi señor ¿todo está bien no es así? — Dijo el clon mirando el cielo y los colores.
— Así es, pero tenemos que llenar esa ciudad...con ángeles del cielo. — Dijo Jack. — ¡Padre...ahora trae a los ángeles para que convivan en paz! — Dijo Jack arrodillándose junto con su clon. El cielo se abrió un una luz ilumino todo el lugar, en ese instante cientos y cientos de ángeles bajaron de los cielos y se reunieron en la plaza principal de la ciudad que Jack había hecho con sus poderes, eran miles quienes vestían atuendos humanos pero coloridos y sus alas de varios tamaños con plumas blancas, ángeles mujeres y ángeles hombres, jóvenes de 20 a 28 años de edad. Se reunieron en un grupo, en total eran más de tres millones de ellos.
— ¡Sonorus! — Dijo Jack a toda voz, este hechizo le permitía aumentar su voz como si se utilizara un megáfono así los millones de ángeles que se encontraban en la plaza principal al frente del castillo y los que estaba distribuidos en la ciudad escucharon las palabras de Jack. — Bienvenidos hermanos míos, sean bienvenidos a la ciudad de los ángeles, hace muchos años no nos veíamos los rostros, reconozco a mucho de ustedes, no han cambiado nada. — Dijo sonriendo Jack mientras caminaba entre la multitud. — Debo pedir disculpas, pues la última que estuvieron en la tierra fue hace mil años atrás, por mi soberbia y mi maldad los expulse olvidando que todos tenemos que cumplir un propicito, los expulse de aquí, necesitaba tiempo, pero ahora todo es distinto pueden regresar a vivir conmigo, como una sociedad de ángeles como era hace años atrás, son leales, espero poder contar con todos para llevar paz al mundo, recuerden ustedes son los ángeles de la guarda, seres que fueron en la vida anterior seres que vivieron en este mundo y cuando se les permitió pasar al edén se convirtieron en lo que son ahora...ángeles, ángeles de Dios. — Dijo Jack mientras pasaba entre los ángeles, muchos le sonrieran otros lo aplaudían pero todos escuchaban con mucha atención lo que el Dios Ángel decía, mientras pasaba Jack estrechaba la mano con los que estaban a su alrededor. — Que gusto verlos de nuevo, aquí reunidos, ahora...hay que hacer lo que vinieron a hacer, vayan ángeles por todo el mundo ayudando a las personas que lo necesitan, repartan paz, tranquilidad, protejan a los inocentes, su lealtad hacia Dios Todo Poderoso será puesta a prueba y su lealtad hacia mí, será recompensada. — Dijo Jack tratando de mantener la sonrisa pues aun recordaba como los expulso fuera de la tierra regresándolos al cielo. Todos los ángeles se agacharon reverenciando a Jack, luego salieron volando envueltos en una bruma blanca y pura volando por el cielo dirigiéndose a varias partes del mundo haciendo lo que un ángel de la guarda sabe hacer más, proteger, defender y cuidar de las personas que necesitan ayuda, combatiendo el mal llevando el poder de los milagros de Dios hacia la humanidad, castigando a los malvados y luchando contra el mal. Un grupo pequeño se quedó en la gran ciudad flotante terminando los acabados para que pudiera ser habitada asignando casas y trabajo para que fuera una sociedad pura como lo era antes.
Jack asigno a una guardia real para él, ya que entre los presentes él era el de mayor rango, convirtiéndolos en guerreros que protegerían la ciudad, la resguardarían y estarían pendientes de las peticiones y ordenes de Jack. Él recordó rápidamente lo que se sentía ser un rey, ser tratado como la realeza pues así era en su dimensión.
— ¡Quietus! — Dijo Jack ejecutando el contra hechizo para regresar su voz a la normalidad. —Necesito una lista rápida de los ángeles que estén dispuestos a unirse a la guardia angelical de la ciudad. — Dijo Jack mientras caminaba de regreso a la entrada del castillo acompañado por su clon.
— Si mi lord, en seguida hare un censo de los aquí presentes. — Dijo el clon. Luego antes de que Jack entrara fue llamado por un viejo amigo que le llamaba desde lejos.
— ¡Jack espera! — Dijo el ángel subieron por las escaleras de la entrada del castillo alcanzando a Jack.
— ¡Vehuel! — Dijo Jack al ver la ángel acercándose a él, el Dios Ángel la abraso muy fuerte como si de una vieja amiga se tratara, Jack la conocía pues era su mejor amiga en el cielo, definitivamente la trataba como su hermana. Vehuel era un ángel femenino, de la guardia real de Dios Todo Poderoso, era alta como Jack, sus alas eran blanco cremoso, a diferencia de los ángeles venia de la orden de arcángel miguel, vestía con un traje de guerra romano, sin armadura, rojo y llevaba consigo una espada, su pelo era largo le llegaba hasta la cintura sus mejillas rojas se notaban siempre pues su piel era blanca, tenía ojos verdes su pelo al ser largo era rizado y rubia, su labios eran lilas, deslumbraba belleza.
— ¡Que gusto verte, después de tantos años! — Dijo Vehuel eufóricamente.
— Lo mismo digo yo, aunque aquí parece ser una eternidad, cuando estás en el paraíso debió ser unos días allá.
— Puede que sí, me alegro de verte de nuevo, te extrañe mucho hermanito. — Dijo el joven ángel abrazando con cariño a Jack.
— ¿Dime como esta mi hermana? — Dijo Jack cortando el abrazo lentamente.
— Esta bien, no te preocupes, está muy bien y orgullosa de ti. ¿Es cierto que te vas a casar? no me lo vas a creer pero todos los superiores y también Padre supremo observaron esa dedicatoria tan hermosa que le hiciste a la nueva Diosa de Equestria, estamos muy felices y mi hermana esta dichosa. — Dijo con una gran sonrisa el ángel quien no paraba de sonreír.
— Gracias Vehuel, no tienes idea de lo feliz que me encuentro ¿y mi padre? — Dijo Jack refiriéndose al Dios Todo Poderoso.
— Esta muy contento de tenerte de vuelta, como eras antes también te envía su sagrada bendición para tu matrimonio delante de los ojos de él, será toda una celebración en el cielo. — Dijo picándole un ojo el ángel.
— Gracias padre. — Dijo Jack mirando hacia el cielo. — Y bueno, vienes sola están los compañeros de la academia en este lugar.
— Nicolás está aquí, junto con Daniel y Ariel. — Dijo ella entusiasmada.
— Genial ya quiero verlos a todos reunidos. — Dijo Jack sonriendo.
— Ansioso para volver a ver tus cuatro estudiantes favoritos. — Dijo el ángel sin bajar su sonrisa.
— Más que mis alumnos cuando estuve en el cielo, son mis amigos hace siglos que no los veo. — Dijo Jack entusiasmado.
— Ya los veras después, se fueron hacia el norte del mundo hacia Alemania para ayudar. — Dijo el ángel.
— ¿Así que decidieron ser ángeles de la guarda? — Exclamo Jack orgullosamente.
— Si, pero ellos quieren ser mas, con tu permiso...de hecho nosotros cuatro queríamos...estar en la guardia real de la ciudad. — Dijo el ángel amablemente.
— ¡De acuerdo, concedido! — Dijo Jack sin pensarlo.
— ¿Enserio? así de fácil ¿no necesitas que hagamos una prueba? — Exclamo sorprendida Vehuel.
— ¿Por qué habría de? confió plenamente en el juicio de los cuatro, es más tu...querida mía...tú serás la general la guardia real. — Dijo Jack poniendo una mano en el hombro de ella.
— ¡Yo pero por qué! — Exclamo sorprendida el ángel, sus ojos se abrieron como platos.
— Cuatro palabras...tengo fe en ti...eso es lo que me hace nombrarte mi general, y los otros tres chicos estarán a tus ordenes, asígnales un puesto digno para ellos, siempre tengo altas expectativas para mis alumnos de academia. — Dijo Jack cruzándose de brazos lentamente manteniendo una sonrisa.
— Increíble has cambiado. — Musito el ángel ocultando una sonrisa.
— ¿Decías algo? — Exclamo Jack.
— No…olvídalo, pensamientos internos...que salen a flote...en ese caso, estoy a tus órdenes mi lord. — Dijo el ángel haciendo una reverencia.
— Perfecto... — Dijo Jack. —...mi querido yo... — Dijo Jack dirigiéndose a su clon. —...de ahora en adelante serás el asistente personal de Vehuel, todo lo que ella necesite, concédeselo.
— Si mi lord será todo un honor trabajar a su lado y para ella. — Dijo el clon de Jack.
— ¿Me asignaras a uno de tu clones? — Exclamó el ángel.
— Si, él es mi clon de felicidad, se volvió positivo desde que recupere mi personalidad, antes era la ira. — Exclamo Jack mirando al clon.
— Por favor mi lord no recuerde ese nombre blasfemo. — Dijo el clon de Jack antagónico al nombre de "ira".
— Si definitivamente has cambiado. — Con una voz casi inaudible exclamo el ángel. — En fin, será un honor tener a tu clon cerca de mí...recibo órdenes mi lord. — Dijo el ángel desenvainando su espada poniéndola en el suelo e inclinando su cabeza hacia él.
— Tus órdenes son, proteger, defender y cuidar esta ciudad, tienes todos los recursos disponibles y mi aprobación. — Dijo Jack tomando la espada de la ángel y pasándola por sus hombros y lentamente por encima de su cabeza nombrándola general.
— Mi señor. — Dijo el ángel levantando su mano hacia la frente como un saludo militar y tomando la espada de la empuñadura y envainándola. El ángel se retiró directamente hacia el comando central que cuartel general real que se ubicó cerca del castillo.
— ¿Escucho sus pequeñas apalabras señor? — Exclamo el clon.
— Claro que si...a ella le da vergüenza decirme que he cambiado, pero lo nota. — Dijo Jack con orgullo.
— Lo notaran todos los que están aquí a su alrededor. — Musito el clon.
— Así es...bueno...iré a mi trono tengo que concentrarme para seguir convirtiendo la energía que vienen de las dimensiones para crear paz. — Dijo Jack caminando hacia la entrada del castillo, entrando finalmente, caminado por los pasillos lentamente, el castillo tenía banderas y banderines con el símbolo del Cuite Mark de Jack pero también tenía el símbolo de Dios el cual era muy difícil de comprender para un mortal. La ventanas eran vitrales donde se contaba la historia de Jack hasta la actualidad, camino hasta el lobby principal donde estaba su trono, en él estaba su corona de oro con dos lobos alrededor de él, una túnica real blanca con bordes crema nata y con manchas negras. Ya estaban algunos ángeles y guardias que se encontraban allí, vestían albas blancas con armaduras de plata, estáticos mirando al frente, se encontraban a los laterales del tapete que daba de la entrada hasta el trono, un trono hecho en oro con dos querubines como lobos en él. Jack al entrar los guardias levantaron sus armas y las banderas, Jack camino hacia el trono y tomo primero la túnica real y finalmente la corona tomando su trono como rey de la primera dimensión y Dios Ángel de la misma.
Los días pasaban y Jack cada vez mas era esmerado en su puesto, el tiempo libre lo utilizaba para escribir poesía que guardaba en un cofre de oro diamantado con su símbolo, y lo hacía cada noche cuando la luz de la luna tocaba el interior del castillo. Los ángeles habían combatido el mal residente en los humanos, pero era complicado, una raza la cual fue intoxicada por el pecado original, siempre estaba propensa a cometer faltas contra su misma especie y ofensas contra Dios Todo Poderoso. Por eso los ángeles siempre andaban presentes, no los podían ver pero utilizaban su poder divino para acercar a las personas para que hicieran actos positivos.
Una semana después Jack se encontraba en su trono, reuniendo energías positivas provenientes de las otras dimensiones, concentrado su poder aumentaba despidiendo un aura blanca por todo el castillo que se elevaba por el cielo cubriendo y espaciándose por la tierra y el universo, sin duda no había olvidado la práctica, se esmeraba siempre y se concentraba en su larga labor. Ese día, su leal compañero Nicolás un ángel de la orden de Rafael, de pelo negro largo con una alba azul zafiro, ojos azules, entro al lobby real, los guardias hicieron un saludo militar al ver a Nicolás entrar al lobby. Vio que Jack estaba concentrado, no quiso interrumpirlo y prefirió retirarse. Pero al dar media vuelta Jack estaba detrás del. Rápidamente Nicolás volteo a mirar al trono y en efecto Jack se había trasportado hacia él.
— ¡Santo cielo por qué haces eso, puedes matar a alguien de esa forma! — Exclamo el ángel, Jack no pudo evitar reír.
— Oye ¿tranquilo, porque te ibas? — Exclamo Jack.
— Estabas concentrado, no quiero interrumpir tu concentración. — Dijo ocultando su mirada.
— Oye tranquilo, ven, dime necesitabas hablar conmigo vamos a hablar. — Dijo Jack caminando hacia su trono nuevamente seguido por Nicolás, Jack se recostó poniendo las manos sobre los brazos del trono y exhalando lentamente.
— ¿Y bien, que tienes para mí? — Pregunto Jack.
— Parece que la maldad está disminuyendo de un 10% a un 7% sin embargo, han surgido obstáculos en el proceso, hay lugares inaccesibles para nosotros. — Exclamo Nicolás entregándole un pergamino a Jack, él lo observo era una especie de reporte, tenía que guardarlo para tener un registro de lo que se hacía cada día.
— Excelente, entiendo que el mal se resiste, pero entre más se hace débil es cuando más me preocupa. — Dijo Jack llevándose su mano derecha al mentón.
— ¿Tienes alguna clase de idea de lo que esté planeando el mal? — Exclamo Nicolás.
— No aun no, después del golpe bajo, al destrozar el alama de Luzbel, el mal no dejara de pensar en alguna forma para conquistar el universo, pero mientras estemos aquí, nada de eso pasara. —Dijo Jack enlazando sus dedos.
— Estaremos presentes en ese caso, por el momento todo parece estar tranquilo. — Dijo con tranquilidad Nicolás.
— Si supongo que sí, — Respondió Jack exhalando.
Hubo un minuto de silencio donde no se dijo nada, Nicolás permanecía estático al lado del trono de Jack y finalmente rompió el silencio.
— Jack...primero que todo me alegra mucho verte de regreso como te conocí, bueno de corazón, pero...hablando de corazón... ¿estás seguro de lo que hiciste con su corazón al entregárselo a la Diosa Sparkle?...entiendo que todo fue por amor...pero ¿recuerda lo que paso con Luna?... — Dijo Nicolás. Jack le echo una mirada fulminante, la cual asusto a Nicolás, quien trago saliva y desvió la mirada hacia la entrada del lobby.
— Relájate, ya no me molesta pero pregunto ¿Por qué me haces esa pregunta? — Dijo Jack.
— Bueno...recuerda lo que le paso a Luna...le dejaste la mitad y ella casi consigue llenar el corazón con maldad... ¿qué pasaría si...? — Pero no pudo terminar la palabra al ser interrumpido.
— Eso no pasara...Twilight nunca se tornaría malvada, he visto su mente, he sentido su corazón, es un ser espectacular, no dudo en absoluto que es algo peligroso al dejarle mi corazón completo, pero nunca dudare de la bondad y lo pura que es ella, mi corazón está en buenas manos, además ella y yo solo podemos explotar poder que está en él. — Dijo Jack clamando un poco los nervios de Nicolás, él se sintió más tranquilo al ver que a Jack no le molesto la inquietud que le planto, además le dio garantía y tranquilidad. — Sin embargo ¿por qué me lo preguntaste? — Dijo Jack con una voz suave.
— Bueno...ya sabes...es como si se repitiera la historia dos veces, no con el caso de Luna y su alter-ego, me refiero a lo que paso con Celestia. — Dijo Nicolás con tranquilidad.
Jack comprendió inmediatamente a lo que se refería su amigo, era algo similar a lo que le paso a Celestia, recordó el corazón de cristal que se encontraba en el reino de cristal en Equestria y su verdadera historia de por qué Celestia se lo había sacado también del pecho.
— Había olvidado eso, no pensé que...hemos hecho las misas cosas, a excepción que a ella la hicieron sufrir, vaya que era fuerte en ese sentido ¿cómo hizo para amar y reprimir? — Exclamo Jack.
— Lo que paso con Dante en ese entonces fue una muestra de cómo podernos cambiar de una forma completamente positiva a negativa, tu hermana tenía el poder para detenerlo, sin embargo decidió dejarlo ser libre y que le costó un montón de... — Pero fue interrumpido bruscamente por Jack de una forma tranquila.
—...no lo digas, lo que mi hermana hizo fue un gesto de amor, verla enamorada en ese entonces fue tranquilo pero al verla feliz casi sacrifica su familia, dejándome a mí como el malo del paseo. — Exclamo nostálgicamente.
— Pero lo que hiciste fue por obvias razones, Padre Todo Poderoso conocía claramente que Dante no era fiable. — Dijo Nicolás haciéndole recordar a Jack lo ocurrido.
— En ese entonces hasta yo mismo estaba cegado por las intenciones de Dante con respecto a mi hermana, cuando a ella se le fue asignada la segunda dimensión por parte de Dios Supremo, las intenciones de Dante fueron aún más obvias, a pesar de que la amaba, vio la oportunidad de cometer sus planes...tal como lo definimos fue una discordia total y caos por doquier. — Exclamo Jack.
En ese momento nadie ni siquiera Jack se esperó lo ocurrido en ese momento, las puertas del lobby se abrieron de par en par y Vehuel entro seguida por otros diez guardias quien custodiaban a alguien, al parecer era un prisionero o un renegado pensó Jack al ver la gran multitud. Al final Vehuel se paró frente al trono de Jack a unos tres metros e hizo una reverencia.
— Mi lord, no debiera entrar abruptamente e interrumpirlo, pero esto es de suma importancia. — Dijo Vehuel sin dejar de hacer la reverencia.
— ¡De pie! — Dijo Jack con seriedad mientras él se levantaba de su trono. Vehuel se levantó rápidamente haciendo un saludo militar a Jack.
— Explícate. — Resumió Jack manteniendo una postura imponente.
— Hemos traído a alguien que quería una audiencia con usted, creo que después de todo, debería hablar con él — Dijo Vehuel.
— Si... ¿quién es? — Pregunto Jack mirando a los guardias quien tapaban la vista del prisionero ante Jack. Vehuel dio una orden con dar un chasquido con sus dedos, los guardias abrieron el círculo de seguridad dejando si custodia al prisionero. Era un ser extraño pero estaba en su forma humana, un físico de un hombre de 42 años, era fornido, vestía prendas extrañas un pantalón café de paño, una camisa blanca con una corbata de color rojo escarlata, zapatos de cuero algo desgastados, con un blazer color beige, en su mano derecha tenía un guante amarillo claro y en el otro uno amarillo oscuro, de la punta de sus guantes salían unas garras, tenía ojos amarillos con rojo su pelo era largo pero no le llegaba al cuello era blanco con negro y tenía una especie de barba de chivo, su piel era algo pálida, de su espalda salían dos alas una era como la de un murciélago pero estaba desgastada y la otra era como la de un ángel con plumas sucias. Sus vestiduras estaban algo desgastas y sucias, tenía las manos atadas con unos grilletes y miraba cabizbajo pero tenía una sonrisa sínica, algo alegre pero a la vez como de un psicópata. Jack lo reconoció al instante y su expresión fue algo seca y malhumorada.
— Vaya, vaya, hablando del rey de roma. — Exclamo Nicolás quien se cruzó de brazos. Jack camino hacia Vehuel, tomando su espada de su funda, camino hasta el prisionero y con un rápido movimiento rompió los grilletes liberando al ser extraño, este rio sínicamente.
— Ustedes los ángeles son muy graciosos ¿así tratan a sus súbditos cuando los visitan? — Dijo riendo el ser.
— Tú también eres un ángel, idiota. — Dijo Nicolás acercándose un poco al sujeto. Jack entrego la espada a Vehuel y miro de frente al visitante quien lo miraba de una forma burlona.
— No has cambiado nada Dante y que coincidencia que estuviera hablando de ti. — Dijo malhumorado Jack.
— ¿Enserio, debo entonces ser muy importante para ti? — Dijo riendo Dante.
— Sigue soñando Dante, no eres importante para Jack, nunca lo fuiste, el tema salió inesperadamente. — Dijo Nicolás lazándole una mirada fulminante.
— Oh...pues eso me tiene realmente dolido... — Exclamo Dante dramáticamente. — En fin ¿se puede saber por qué?...o ya sé...ya se... el tema salió por que estaban hablando del corazón de cristal de Celestia ¿no?...y lo compararon con el que ya no tienes Jack... ¿se lo entregaste a alguien en especial...acaso tomaste el ejemplo de tu dulce hermana? — Dijo burlonamente y sínicamente Dante. Eso fue una ofensa directa para Jack, Dante había descubierto varias cosas con solo mirar a Jack, tenía esa habilidad pero no tan poderosa como la de Jack y sus hermanos.
Nicolás y Vehuel estuvieron a punto de reprocharle a Dante su comportamiento frente a Jack.
— ¡Como te atreves a hablar así de Jack y decirle esa cosas!... ¡Te doy a dar un...! — Pero Nicolás fue frenado por Jack quien levanto su mano derecha dando una orden de calma.
— Nicolás, Vehuel retírense con todos los guardias de esta habitación, déjeme a solas con Dante.
— Pero mi señor él podría... — Pero Vehuel no término la palabra.
— He dicho...que se retiren...el no podrá hacer nada aquí frente a mí...además quiero saber por qué esta aquí. — Dijo Jack con un todo de voz fuerte que resonó entre el cristal de lobby. Los dos ángeles se retiraron con todos los guardias incluso los que estaban custodiando a Jack, finalmente se cerraron las puertas y solo quedo Jack con Dante.
— Los tratas como si fueran tus perros de casería... — Dijo riendo Dante.
— Lealtad...así se llama lo que hacen por mí, obedecen mis órdenes ¿pero ya sabes de esa lealtad no Dante? cualidad que no nació de ti...ahora entiendo porque mi Padre te convirtió en un ángel semi-caído...pero tú te convertiste en el resto por tu...extraña y repulsiva forma de ser. — Dijo Jack con voz temible, pero Dante no se inmuto ante la forma amenazante de Jack.
— Oye, no me reproches por lo que fui en un pasado...no me reproches por lo que hice y lo que provoque, es mi naturaleza...acaso... — Pero fue interrumpido el semi-ángel por Jack quien comenzó a caminar hacia él con una mirada fuerte, agresiva y malhumorada, Jack comenzó a destellar rallos por todo su cuerpo y un aura blanca lentamente salía de él, Dante retrocedió al darse cuenta de que Jack estaba algo furioso con él.
—...acaso que ¡Acaso que!...sales con estas escusas... ¿tu naturaleza desde cuando saliste diciendo esto?... ¡patrañas!...tu y yo incluso Celestia que te conoció bien, sabemos que no es tu naturaleza...tu cambiaste por tu voluntad...decidiste utilizar tu poder para controlar el caos en vez de contrarrestarlo... ¡no tienes por qué salir con esa clase de escusas! — Dijo Jack con una voz furiosa mientras caminaba hacia él, Dante seguía retrocediendo tratando de que Jack mantuviera su distancia, a pesar de mantener su sonrisa sínica y sarcástica, sabía lo poderoso que era Jack.
— ¡Oye tranquilo viejo!...tú también utilizaste el odio en ti cuando aprendiste a manejar la maldad y controlarla a voluntad cuando Luna se... — Pero fue interrumpido por un gran grito de Jack.
— ¡Silencio...! ¡Cómo te atreves a decirme eso Discordante! — Dijo Jack pronunciando un nombre el cual Dante había adaptado para él.
— Oye hacía rato que no me decías así...pero prefiero el nombre de Discord. — Dijo riendo sarcástica y vilmente. — Y no me atrevo Jack, simplemente te muestro como es la realidad y el pasado si te pones a comprarme con el pasado, yo también puedo hacer lo mismo. — Dijo riendo de nuevo Discord.
— ¡No juegues conmigo Discordante! — Dijo Jack caminando hasta él. Finalmente Discord quedo entre las puertas del lobby arrinconado por Jack.
— No estoy jugando contigo pequeño can...simplemente soy realista. — Exclamo burlonamente. Jack lo tomo fuerte del cuello de su camisa sin lastimarlo.
— Te juro que si no le hubiera prometido a Celestia que no te rompería la cara... ¡Te rompería la cara! — Dijo Jack desafiándolo mirándolo con sus ojos que eran ahora blancos y brillantes.
— Y la verdad me siento totalmente agradecido con la dulce y hermosa Diosa del sol de Equestria. — Dijo Discord sin inmutarse a la forma de Jack.
Discord era todo el caos de Jack, la desesperación, frustración y burla, Jack nunca tolero el comportamiento de él, tomaba demasiada confianza y siempre jugaba con Jack y hasta a veces lo sacaba de quicio.
— ¿Cómo puedes vivir contigo mismo? — Exclamo Jack frustrado sin soltar a Discord.
— Años...décadas...siglos y milenios de prácticas...yo no sufro de locura Jack... ¡La disfruto a todo momento! — Dijo Discord carcajeándose. — Pero enserio...dejemos estos roces que nos hacen perder la cabeza...como tú lo haces en este momento... — Dijo con ironía Discord.
— ¡Tú me haces perder la cabeza con esa forma de ser! ... ¡Aahhh! — Dijo Jack gritando sin soportar más, con la mano que tenía libre le lanzo un puño a Discord directamente a su rostro.
— Recuerda a Celestia querido Jack. — Dijo Discord antes que el puño tocara su cara, Jack al escucharlo desvió el puño estrellándolo contra la puerta de cristal, fracturándola sin romperla haciendo cientos de grietas en ella, Jack respiro calmándose lentamente y mansamente inhalaba y exhalaba.
— Uno, dos, tres, cuatro...cinco...seis, siete...ocho... — Dijo Jack calmándose lentamente, fue soltando el cuello de la camisa de Discord dejándolo libre.
— Eso es lobito...cálmate... — Dijo Discord burlonamente ante Jack.
— ¡Bah! — Bufo Jack dándole la espalda a Discord. — ¿A qué has venido Discord? — Dijo más clamado Jack pero con una voz seca y seria cruzándose de brazos.
— Escuche, sé que estabas reuniendo tropas para arreglar este mundo loco loquillo...así que ofrezco mi ayuda ante ti. — Dijo Discord sin una voz de demostrar risa, burla o sarcasmo. Jack comenzó a reírse eso si lo hiso reír, aun mas, hiso que Jack soltara una carcajada y no pudiera parar de reír.
— ¡Ahora si la sacaste del estadio, eso sí me hizo reír! — Dijo el Dios Ángel sin parar de reír.
— Hablo enserio Jacky...no es un chiste. — Dijo seriamente Discord. Jack dejo de reír abruptamente al escuchar ser llamado por su diminutivo, pero luego comprendió que Discord decía la verdad y cuando decía la verdad era por medio de la voz seria de Discord, era realmente cuando se tomaba enserio sus palabras. Él se dio la vuelta y miro seriamente a Discord.
— Tu...ayudarme... ¿por qué? — Dijo Jack acercando su rostro hacia la cara de Discord mostrando sus dientes de una forma amenazante.
— Porque es una promesa conmigo mismo, veras antes de marcharme de Equestria, Celestia me dijo que no necesitaba mi ayuda en su dimensión, me dijo que tenía a las seis guardianas de los elementos para enfrentar cualquier amenaza u obstáculo. Además fui reformado Jack utilizo el caos pero para ayudar al bien. — Dijo Discord sin quitarle la vista de los ojos a Jack.
— Ammm si...de eso ya había escuchado, Celestia me lo había dicho...el amor que ella sentía por ti fue tanto que aun decidió reformarte y hacerte un espíritu puro, creo que te subestime, no recordaba eso... — Dijo Jack alejándose de él y camino hacia su trono lentamente seguido de Discord. — Por cierto... ¿quién te ayudo a reformarte? — Pregunto Jack.
— Pues esta pony de cabello rosa claro... Fluttershy por supuesto. — Dijo el semi-ángel. — Mi gran amiga Fluttershy — Jack levanto su ceja en señal de asombro.
— ¿La tímida? Interesante...su amabilidad no tiene límites. — Exclamo Jack.
— Si eso me di cuenta, de hecho el pilar que me hizo aclarar mis comportamientos, reconocer mis errores y ser alguien ejemplar es ella, es muy persuasiva y jugó muy bien con esa carta, la amistad que ella me ofreció es eso, con ella me llevo muy bien, es lo que ahora me define Jacky. — Exclamo Discord.
— No es persuasión ni un juego, es amabilidad...y por favor déjame de llamarme Jacky...es algo fastidioso, es como una mosca zumbando...no deja de fregar. — Dijo Jack con algo de sequedad, finalmente llego a su trono donde dejo caer su cuerpo. — Pero comprendo tus intenciones...aunque aún dudo de tu cambio, pero el tiempo lo dirá, si Celestia tenía fe en ti, por alguna razón estas aquí y no como una estatua decorativa en su jardín. — Dijo Jack mientras se acomodaba en su trono de cristal.
— Eso lo sé...no creas que no lo sé...no olvido lo que ella me dijo y la promesa que le hice... — Dijo suspirando Discord. —...y sé que las cosas con ella no van a ser como antes, sé que me ama, pero...no sé hasta qué punto. — Dijo con una voz suave.
— Te amaba... — Musito Jack.
— ¿Me amaba, que quieres decir Jack? — Reacciono confundido Discord al escuchar eso de Jack.
— ¿Aun no lo sabes? — Dijo Jack mirando a Discord.
— ¿Saber que Jack, que paso, acaso ella se enamoró de alguien más? — Pregunto aún más preocupado el semi-ángel. Jack se llevó una mano a la frente y desvió su mirada de Discord, el aun no sabía lo que había pasado con Celestia, lo ignoraba totalmente.
— Celestia...murió Discord...murió hace más de siete u ocho meses...de echo...la mataron. — Musito Jack con algo de tristeza al recordar. En ese momento Discord quedo en shock, su expresión en sus ojos se volvió seca, triste y su mirada se llenó rápidamente de lágrimas, su respiración se aceleró un poco.
— ¡¿Pero qué dices, que estás diciendo?!...¡qué paso con Celestia Jack! — Dijo Discord quien se dejó caer en el suelo apoyándose en sus rodillas y poniendo un puño en el suelo sin dejar de mirar a Jack.
— Es complicado...hace ya tiempo ocurrió una catástrofe, todo ocurrió por las ambiciones de Luzbel...hace ocho meses ya... — Dijo Jack quien lentamente le explico a Discord lo ocurrido con Luzbel, lo que había ocurrido, como mato de una forma cobarde a Celestia y como el mal se apodero de Equestria. Jack le conto todo a Discord sin saltarse absolutamente nada, finalmente cuando todo se rebeló ante Discord, Jack suspiro y finalizo dejando un silencio largo. Discord escucho todo el relato de Jack sin interrumpirlo, lo que hacía era sollozar, nunca se le veía tan miserable desde lo ocurrido en el pasado con Celestia y con su padre Dios Todo Poderoso.
— Ahora lo entiendo… entiendo por qué...creo que si no me hubiera ido de Equestria no hubiera pasado esto, tal vez así hubiera podido protegerla. — Dijo Discord secándose sus lágrimas.
— Hubieras muerto de todas formas, no estas a nivel de Luzbel...y por cierto ya que lo mencionas... ¿pensé que ya lo sabías? ahora entiendo porque no estuviese en el funeral lo que me lleva al a siguiente pregunta... ¿por qué te fuiste de Equestria y desapareciste por más de 2 años? — Pregunto el Dios Ángel.
— Estuve buscándote a ti Jack, es más fácil encontrar el fracaso que a ti, pensaba que estabas en el bosque como un lobo o en el trasero del triángulo de las bermudas, solo quería ayudar y demostrarle a los demás que puedo hacer buenas obras. — Dijo Discord de una forma ofensiva pero sin mostrar agresividad, se levantó del suelo y termino de secarse sus lágrimas.
— Bueno pues aquí estoy, y ya que se cuáles son tus intenciones, creo que después de todo la fe y el amor que Celestia te tenia, ha dado un resultado notable, no del todo pero algo es algo al tenerte aquí y tras de echo diciéndome que has cambiado, solo el tiempo me mostrara ese cambio Discord. — Dijo Jack llevándose la mano izquierda a su mentón.
—...querrás decir el amor que ella me tiene... — Musito Discord.
— ¿Disculpa? — Exclamo confundido Jack.
— Ella me amo aquí en este espacio mortal, pero ella me ama aun...por qué...tú sabes...cuando uno ama a alguien ese alguien...
—...ese alguien se queda en tu corazón toda la vida...eso lo sé...me alegra saber que ahora lo comprendas. — Dijo sonriendo Jack. — Bien...pues en ese caso estarás asignado al grupo de re confrontación espiritual liderado por Ariel, el estará a cargo de ti... — Dijo Jack sonriéndole de forma amable... — si demuestras más...te tengo una misión muy importante para ti ya que sé que eres el único que me puede ayudar con algo...que sé que es peligroso. —Agrego él de una forma misteriosa.
— Gracias... — Dijo Discord mientras lentamente le hacia una reverencia a Jack. —...mi lord, no lo defraudare. — Musito con algo de arrogancia al decir eso. Jack al verlo así, al haberlo escuchado, no pudo evitar reír.
— Enserio...si Celestia te viera haciendo esto, no lo podría creer. — Dijo Jack sin parar de reír.
— Que te quede claro Jacky, que no lo hago por ti, lo hago por la promesa que le hice a Celestia y también por mí. — Dijo frustrado Discord, Jack no paraba de reír, pero finalmente se detuvo, se levantó de su trono y miro a Discord.
— Levántate Dante, te ves patético así. — Dijo Jack sonriendo, mientras Discord se ponía de pie delante de él. — No hagas eso, ni me llames lord, sé que no lo toleras, entiendo porque lo haces, dejare que actúes y seas tú mismo, confiare por el momento en lo que Celestia dejo en ti, después, podre llegar a confiar en ti si demuestras el cambio. — Dijo Jack sin quitarle la mirada. — Pero te advierto, si llegas a cometer algo que este más visto por todos y por la mirada Celestia de Dios Todo Poderoso, yo mismo me encargare de convertir el placer que genera el caos para ti...en un infierno... — Dijo Jack con una voz fuerte, cambiando sus ojos de color azul a rojos con negros utilizando algo de maldad, pero rápidamente los puso blancos de nuevo, eso hizo que Discord sufriera de un escalofrió que recorrió toda su espalda hasta llegar a su cabeza donde pareció un estallido eléctrico, eso sí lo hacía asustarse pues si a algo aparte de Dios le tenía miedo, era la maldad y la magia oscura que Jack sabia usar y algunas vez escucho sobre esta, pero nunca la vio en acción.
— No te preocupes. — Dijo Discord tragando saliva. — No pasara nada lo juro por Celestia. — Dijo Discord seriamente.
— Eso espero Dante...eso espero. Ahora necesito privacidad, retírate hacia el comando central, escribiré una carta hacia Ariel informándole de la situación, por favor cuando salgas dile a los guardias pueden entrar de nuevo. — Dijo Jack amablemente.
— Perfecto, en ese caso mi lord...quiero decir...Jacky...me retiro con el mayor de los gustos. — Dijo sarcásticamente Discord.
— Y dale con "Jacky". — Exclamo Jack.
Discord se retiró del lobby real abriendo las puestas y dejando que los guardias que custodiaban el lobby y a Jack retomaran sus posiciones. Jack regreso a su trono y lentamente dejo caerse, pero algo lo hiso sonrojar y a la vez a pensar, los guardias reales no pudieron evitar soltar una risita pero luego volvieron a poner sus expresiones secas y serias. Se había producido un sonido cuando Jack sentó, parecía como si él hubiera tenido flatulencias, pero no era así, reviso bajo el cojín que estaba en el trono y encontró una bolsa de flatulencias, era una broma ¿Quien más la había puesto? obviamente Discord con su magia caótica.
— ¡Pero será cabrón! — Dijo algo molesto Jack mientras observaba la bolsa de flatulencias. — Ahora entiendo de donde adquirió lo troll mi hermana, del rey de los trolls. — Dijo riendo Jack, dejando a un lado la broma y acomodándose en su trono nuevamente. — Si definitivamente eran tal para cual ¿cierto trollestia? — Dijo Jack con una sonrisa mirando hacia la ventana del lobby observando el sol, recordando a su hermana.
