El Ascenso Del Amor
Tres meses largos pasaron desde la fiesta en la dimensión principal y desde ese entonces Jack estableció su vivienda en Equestria, conviviendo con los seres de esa dimensión, estando cerca del ser que sería su prometida en poco tiempo la Diosa de Equestria. Era la primera vez que Jack dejaba su dimensión por más de un mes, era algo diferente para él, pero a la ver gratificante ya que convivía la mayor tiempo con Twilight, le ayudaba en sus deberes reales y siempre estaba a su lado sentado a su derecha en su trono en su forma lobuna con sus alas de ángel acompañando a su alicornia. Fueron varios momentos compartidos con ella. Realmente ya quería vivir con Twilight poder compartir muchas cosas más, mucho más maravillosas. Jack cada día cambiaba mucho más, olvidado la oscuridad del pasado y olvidado esas pesadillas, unas pesadillas que antes no lo dejaban dormir, no lo dejaban respirar y no lo dejaban soñar despierto, debería ser muy frustrante para un Dios torturarse a sí mismo, pero Jack supo que eso se lo merecía, sin embargo ahora vivía esa felicidad y por primera vez se sentía completo. Pero siempre existía él pero, no existía la excepción al momento que se repitiera a sí mismo "¿Cuánto tiempo durara?" No era paranoico, pero era realista, no pensaba que las cosas saldrían mal, pero sabía que tendría que enfrentar cosas que si se podrían avecinar, porque el más que nadie sabe que el mal nunca descansa y al haber matado a un demonio superior no le garantizaba la victoria completa. Pero mientras eso pasaba, disfrutaba su mundo perfecto tal como estaba ocurriendo en él, viviendo, sonriendo, siendo feliz como nunca antes finalmente con el amor que tanto le hacía falta.
Ahora que han pasado tres meses finalmente, en este día Jack se casara con Twilight y todo será completamente diferente de ahora en adelante para él. En el último mes antes de casarse Jack y Twilight acordaron no besarse y acariciarse, pero si se podían decir cosas lindas y tratarse bien, es decir renunciar a esos besos y caricias no significa que no se amen, es una forma de decir "Te Amo a pesar de no tocarte ni besarte y no te amo por tus besos o por tus caricias, te amo es por todo aquello que eres y que siempre serás" Fue algo complicado al principio pero Twilight y Jack lo manejaron muy bien. Jack también decidió que dormiría en otro lugar para encontrarse con Twilight en el altar a las cuatro de la tarde de ese día, Twilight le ofreció que Jack se quedara en la biblioteca de ella, el antiguo hogar de Twilight en Ponyville, Jack acepto y esa noche durmió en la cama que una vez fue de Twilight, fue muy agradable para Jack ya que la cama tenía su aroma así que fue fácil quedarse dormido como un bebe.
Jack abrió los ojos, la luz del sol se filtraba por la persiana de la habitación, lentamente fue saliendo de las cobijas, las cuales había dejado con algo de pelos blancos ya que se encontraba en su forma lobuna. Como todo canino estiro sus patas delanteras y luego las traseras, luego del famoso "saludo al sol" y bostezo, estiro sus alas a su máxima envergadura y finalmente se acercó a la ventana, levanto la persiana y toda la habitación se llenó de luz, sonrió inmediatamente y abrió la ventana para sentir el aroma de esa mañana.
Luego arreglo el lugar teniendo la cama y levantando algunos libros que había dejado cerca de la mesa de noche el día anterior. Miro el reloj y se dio cuenta que faltaban 25 minutos para las ocho de la mañana, había dormido bastante pues él solía despertarse más temprano. Bajo lentamente por las escaleras, sus garras de lobo sonaban al tocar la madera, mientras bajaba miraba las fotos que colgaban en la pared de la escalera, podía ver a Twilight en las fotos junto a sus amigas, también tenía fotos con Celestia. Jack no pudo evitar sonreír al ver a su hermana siempre protegiendo a Twilight en las fotos, pues con solo poner su ala derecha al lado de su estudiante ya significaba mucho. Observo otras fotos más, cuando ella aun no tenía alas y aún era una adolecente, siempre se le veía alegre y siempre estaba con sus amigas. Jack finalmente bajo las escaleras y camino hacia la cocina donde busco rápidamente un poco de café, mientras lo preparaba lentamente, de un maletín que estaba en uno de los asientos de la cocina, sacaba su encendedor y un cigarrillo con su magia levitándolos. Luego camino con una taza y lo que acababa de tomar de su maleta levitándolos por los aires hacia el comedor. Tomo su café lentamente mientras encendía su cigarrillo.
— Creo que no le molestara que me fume uno aquí, pero pues espero que la madera no absorba el olor. — Dijo el lobo aspirando una gran bocanada de humo. Tomo lentamente de su taza el café que había preparado, luego hizo aparecer su diario y un bolígrafo. Y comenzó a escribir.
— Bueno y así es como finalmente mi último día de soltero llega a su fin ahora en pocas horas estaré casado finalmente. La verdad no creí que me casaría, pensé que Celestia se casaría primero pero no fue así, parece que el camino de Dios se cumplió y quién diría que sería yo el primero de mis hermanos que se casaría. No es el hecho de que las relaciones que ellos tuvieron en un pasado hayan salido mal. Las cosas ocurrieron porque si y punto, pero me hubiera gustado ver a uno de ellos en la posición donde me encuentro ahora, la verdad todos merecemos amor verdadero y sé que ellos lo tendrán. Ahora estoy tomándome un café y fumándome un cigarrillo y pienso en muchas cosas, en como llegue hasta aquí, como enfrente el pasado y como he cambiado por el tiempo. No creí que ese sueño y esa ilusión de amor llegaran a mi vida, pero me siento feliz y le agradezco a mi padre porque él puso a mi lado ese ser que tanto anhelaba, supo quién era y con quien debería estar. Es irónico de cierta forma, porque de todas maneras ya me encontraba en esta posición, escribiendo esto, hace muchos años atrás ese día cuando Luna se convirtió en Nightmare Moon. Y lo único que me dejo fue maldad. Recuerdo que había escribido algo como esto, no de la misma forma pero si con este sentimiento en el pecho, este sentimiento que tengo al pensar en Twilight. Amor, si ese es el sentimiento que tengo ahora, que alguien me pellizque, aunque sé que es una realidad. Acepto que en ese entonces era un poco melodramático en cierta ocasión, pero nunca me deje caer, a pesar de sacrificar el amor de Luna por la maldad, nunca me arrepentí. Sé que hubiera podido estar con ella, juntos, incluso me hubiera arriesgado a casarme con ella y volverme un ser malvado como ella, pero no podría vivir con un ser infectado por la maldad. De hecho yo nunca me tolere a mí mismo por vivir con maldad, es algo que no se lo deseo a nadie ni a mi peor enemigo hablando en términos hipotéticos y figurativos, es algo que destruye el alma, espero no recaer en ello, pues soy consciente que soy vulnerable a la maldad ya que manejo magia negra y también la misma oscuridad. Me recuerda mucho a lo que Nicolás me dijo tiempo atrás "¿Por qué los seres son malvados?" y yo le respondí "Porque dentro de cada uno hay dos perros personales, uno es el perro amable, amoroso y cariñoso, juguetón y bueno, pero el otro es un perro negativo, malvado, malo, lleno de odio, envidia y oscuridad, estos perros se pelean constantemente" y luego me planteo la siguiente incógnita "¿Y cuál de los dos ganara"?
Admito que en ese entonces no supe responderle, ahora ni me acuerdo que le dije pero si pudiera responderle, le diría algo como "Depende al perro al que yo alimente y al que no le de comida, pues el que se alimenta se vuelve más fuerte ante el que no coma", creo que sería algo así y ahora que lo pienso, bastante tiempo lleve alimentando esa bestia dentó de mí, haciendo que maltratara al otro animal indefenso, casi al punto de casi matarlo. Ese monstro aún está allí adentro, ya no se alimenta de casi nada o tal vez de lo poco que queda que son sobras putrefactas de la maldad absorbida en el pasado, en cambio el otro animal se ha recuperado, se está alimentando muy bien con esas cosas positivas que tengo desde que estoy en un noviazgo con Twilight, ese animal se ha convertido en un hermoso lobo blanco, el cual era antes, sin embargo el no ataca al otro lobo pues es tan puro de corazón que le perdona la vida ya que gracia a él, a los golpes ha resistido y ha sabido cómo enfrentar todo. No pienso que acabar con la maldad en mí sea una razón justa, pues se necesita ese equilibrio y a veces si necesito alimentar esa maldad.
Eso es tan figurativo que yo ni me la creo, pero en parte es verdad, ya que sin eso, no sería lo que soy ahora, creo que fue un mal necesario, solo espero no recurrí a él en el futuro. Me convertí en un ser peligroso, por fortuna lo controlaba muy bien, pero si no lo hubiera podido controlar creo que las cosas serían diferentes ahora. Espero no recordar nada en el futuro y comenzar una nueva vida, eso pasara desde hoy. Twilight se ha convertido en ese apoyo tan grande en mi vida que a veces pienso en no merecerlo, por el simple hecho de que he cometido cosas brutales, pero admiro que ella pueda comprenderlo, de cierta forma es muy sensible y analiza las cosas con lógica y puedo decir que me he enamorado lo suficiente para ir por ella hasta el mismo inframundo si es posible, como dije antes, sacrificaría muchas cosas por ella es una de mis prioridades, pues eso que siento es...mmmm...no tengo palabras para expresar ese sentimiento, solo con hechos y acciones. Cosas que hare con ella y por ella porque ella me está brindando su corazón tal como yo lo hice, ella me ha entregado su corazón, no físicamente, pero sí sé que tengo el suyo, confía demasiado en mí. A veces temo lastimarla, porque ¿Quién me asegura que no sea el de siempre? realmente tengo miedo, me conozco, por eso tengo que ser sincero conmigo mismo y si yo llego a lastimar a Twilight en algún momento renunciaría a todo, todo lo conocido hasta ahora. Espero que eso no pase, pero aún tengo esa duda, me veo confundido sin embargo mi amor por ella es más fuerte que cualquier otra cosa, la amo con todo mi ser, la amo con mi corazón, la amo por lo que ella es, por el apoyo que me ha brindado. Me siento muy agradecido de tenerla a ella como mi pareja, le agradezco mucho a mi padre por ella, porque fue él quien la puso a mi lado, no desaprovechare ningún momento con ella, la hare tan feliz, la hare muy feliz como ella se lo merece, será mi prioridad.
Bueno creo que volveré a escribir mis memorias en un mes o depende, pues esta noche empezare mi luna de miel y estaré algo ocupado con ella, ojala ese momento durara para siempre…soy Jack el Dios Ángel y esta es mi bitácora. — Finalmente Jack dejo de escribir, el bolígrafo y el libro desapareció haciendo uso de su magia. Termino de fumar su cigarrillo, camino un rato por la casa mirando varios libros de la biblioteca y finalmente decidió darse un baño para estar preparado para su gran día.
A unos kilómetros de distancia Twilight estaba en su trono real, con su traje de Diosa el mismo que Celestia usaba, la corona con la mitad del corazón de Jack y la pechera de oro con su Cuite Mark en forma de gema, la verdad era de adorno pues en la pesuña derecha tenía el anillo que Jack le había dado en señal de compromiso. Su cabello ondulaba, sonreía al mirar la ventana y al ver su anillo. Luego retomaba sus deberes reales firmando cartas y pergaminos reales, cosas políticas del reino de Equestria, realmente le aburría un poco pero sabía que era su deber.
Spike su querido dragón asistente la acompañaba, ella misma lo había nombrado su asesor real, así que siempre estaba con ella, la acompañaba a un lado del trono, también revisaba algunos documentos y corregía los que faltaba, la verdad tenía más correcciones que hacer pues Twilight no estaba del todo concentrada ese día, pues en su mente solo estaba Jack y para ella las horas pasaban lentas, era fastidioso, además necesitaba verlo, abrazarlo y sobretodo besarlo, pues más de un mes sin besarlo era doloroso para ella, pero sabía que era para bien.
— Spike dime ¿Cuándos papeles más faltan por revisar? — Pregunto un poco cansada la Diosa desde su trono.
— Bueno, como vamos creo que unos cien a doscientos. — Dijo el joven dragón.
— No suena alentador, revisar esas normativas toma mucho tiempo. — Dijo suspirando Twilight. — Creo que deberíamos hacer otra cosa. — Musito la alicornia.
— ¿Bueno y que propones? — Pregunto el dragón mientras organizaba pergaminos en varios folders.
— No sé... — Dijo tímidamente la Diosa. —...la verdad me encantaría revisar lo de esta tarde, hasta ahora son las 11 de la mañana y la verdad, me gustaría saber cómo está todo el asunto. — Dijo Twilight.
— No, eso no ¿No recuerdas que tus amigas van a organizar todo para tu boda? y la verdad ellas ya lo tienen todo listo. Hablando del tiempo ya que lo dices Rarity te estará esperando en tu habitación en una hora, pues tienes que estar lista en poco tiempo ya que a las 4 será tu gran boda. — Dijo el dragón. — Twilight no tienes idea de lo feliz que estoy por ti, has encontrado el amor, has descubierto algo más que la amistad. — Dijo el dragón sonriéndole.
— Es más que eso Spike, la verdad no tienes idea de lo alegre que esta mi corazón, la verdad no tienes idea de lo feliz que me siento...es...como un sueño, nunca creí que...este día llegaría en mi vida. — Dijo la alicornia. — Gracias Spike, te agradezco que compartas este momento tan importante de mi vida, eres mi mejor amigo y me alegro mucho que estés a mi lado. — Dijo nerviosamente la Diosa.
— Tranquila Twili, estaré para ti siempre los amigos están para eso pero los mejores amigos siempre te acompañaran. — Dijo el dragón.
— Te quiero mucho Spike, eres como mi segundo hermano. — Sonrió la alicornia. — Bueno supongo que aprovechare este poco tiempo que me queda, tengo que escribir algo muy importante. — Dijo la alicornia.
— ¿Quieres que te ayude? — Dijo el dragón ofreciendo su ayuda.
— No Spike, no te preocupes, esto que tengo que escribir es algo más mío y muy privado. — Exclamo Twilight.
— Entiendo, no te preocupes. — Dijo el dragón comprendiendo la situación sin tomárselo a mal. — En ese caso pediré a los guardias del salón que se retiren. ¡Atención todos! — Dijo el Dragón haciendo que los guardias que estaban en la sala real custodiando a Twilight captaran su atención. — La reina quiere privacidad, así que todos nos retiraremos. — Dijo el dragón, bajando las escaleras del panteón real donde estaba Twilight, caminando hacia la puerta junto con los guardias. — Recuérdalo Twilight, en una hora ve a tu cuarto. — Dijo el dragón guiñándole un ojo en señal de confianza y cerrando la puerta, Twilight finalmente suspiro profundamente.
— Maestra, no pensé estar tan nerviosa. — Dijo la alicornia mirando un vitral donde aparecía la imagen de Celestia. — Creo que es algo por lo cual nunca pensé que llegaría. — Musito Twilight.
Se levantó de su asiento y bajo también del panteón real, sus cascos sonaban delicadamente ya que llevaba zapatillas de oro. Camino hasta la uno de los vitrales de allí, donde ahora se mostraba una imagen de los cuatro Dioses, Lucida, Fénix y Celestia aparecían en una de ellos y arriba como el sol el Dios Ángel Jack. También aparecían vitrales con imágenes tristes, no hace falta mencionar que la muerte de Celestia estaba allí, pero había otras como la victoria del bien, la derrota de ese demonio innombrable y claro la coronación de Twilight. Finalmente ella se detuvo en un vitral especifico, este era nuevo, Jack lo manto hacer, fue un momento especial en la vida de él, en el vitral aparecía el cielo de Equestria, un balcón con dos seres, Celestia y Jack, pero el cielo tenía un color lavanda.
— "Brillo Crepuscular" quién lo diría...quién diría que...yo me convertiría en ese brillo para ti Jack. — Musito Twilight, sonrió, con su magia hizo aparecer una pluma y un pergamino y comenzó a escribir.
— Escribo esto porque últimamente me encuentro muy alejada del a escritura, la responsabilidad que tenía Celestia es demasiada, no digo que me parezca difícil y que sea mucha para mis habilidades, pero ¡Wow! sí que vivía ocupada. La extraño mucho, siempre la llevo en el corazón, además gracias a ella estoy donde estoy, definitivamente ella confió todo en mí. Ando aburrida, los pergaminos que tengo que arreglar son leyes, códigos y mandatos de Equestria, también peticiones de los subordinados y plebeyos del reino. Vaya, es increíble, no creí que les fuera a decir plebeyos ¿será que realmente me olvido que venía de ese lado? Pero no escribo para eso, escribo porque...me siento feliz, tan feliz que estoy que lloro de la felicidad, ese día tan soñado ha llegado y pues me encuentro con los nervios de punta. Vivir con Jack va a ser lo más maravilloso de esta vida, ha pasado más de un año desde que nos conocemos y ya siento que lo conozco de toda la vida. Es un buen chico, debo admitir que al comienzo me desconcertó un poco su actitud, pero todo tenía una explicación, estaba destinada a enamorarme de él, cosa que no me arrepiento, es un ser estupendo, educado, sincero de corazón, generoso, amable, fiel, alegre, romántico, sin embargo debo aceptar que su parte negativa cuando lo conocí me llamo mucho la atención, es un "chico rebelde" tiene estilo. Nunca me llamo la atención su físico, a pesar que es llamativo nunca me paso, pues no veo la belleza física, noto más la interna, que bueno que se manejar eso.
Jack ha sufrido mucho, conozco su vida se cómo es, reconozco que es complicado saber que tanto podría el ser peligroso. Aun desconozco lo peligroso que fue un pasado, pues cuando lo conocí si era malvado pero se controlaba muy bien, no quiero imaginarme como era, de todas formas me enamore de sus dos facetas, tanto de la malvada como de la buena, sus personalidades son chocantes pero a la vez ese es el equilibrio que él ha logrado incorporar en su ser.
Tengo grandes expectativas, personales, no con él, pues bien sé que Jack sería capaz de ir hasta el infierno por mí, confió plenamente en él pues ya me entrego su corazón y como veo las cosas, el corazón de un Dios es el símbolo de amor puro y verdadero hacia su pareja, algún día yo haré lo mismo, que no lo haga ahora no significa que él no sea el dueño del mío. ¡Vaya! me sonrojo diciendo estas cosas, parezco una potranca joven, pero retomando el tema, mis expectativas conmigo son enormes y lo que quiero hacer es brindarle todo el amor posible a Jack, entregare hasta la última gota de mi ser y mi amor a él, pues es mi deber y propósito, además que lo hago de todo corazón. Sé mi deber, hacerlo el hombre más feliz del mundo y creo que he comprendido muchas cosas del amor en poco tiempo, uno ama a pesar de las malas costumbres y defectos de un ser, sé que tengo mi forma neurótica y compulsiva y Jack puede ser un poco agresivo, en algunas ocasiones imprudente, pero tanto como él me acepta, yo lo acepto como es él. Ahora va a ser la eternidad junto con él.
Wow...había olvidado que ahora soy eterna, eso me dejo un poco confundida en un momento, es frustrante pues ya que soy inmortal tendré que ver muchas cosas, algo doloroso es ver como mis padres morirán igual que mis amigas y toda la gente de Equestria que tengo bajo mi responsabilidad en este tiempo, creo que será doloroso, me partiré a la mitad, pero tendré el apoyo de Jack para salir de esta, además no importan los años todo comenzara con un para siempre y un siempre jamás. Soy consciente de eso, ellos no vivirán para siempre así que compartiré mucho con ellos y ellas el tiempo restante.
Y saber que todo comenzó de una forma tan inesperada, que yo no creo lo que estoy viviendo, pues no creí llegar tan lejos. Ahora todo es diferente...y me gusta, me gusta como esta mi vida ahora. Bien supongo que mi soltería llega hasta aquí, el día más hermoso de mi vida, donde Jack y yo formaremos un único ser y comenzaremos a crear una familia…hablando de eso creo que no perderemos el tiempo, pues las cosas hablan más que claras. Pero estoy nerviosa y ansiosa, el tiempo parece una eternidad, es relativo ahora mismo, cuando me esté preparando para casarme el tiempo estará en mi contra. Si, realmente me siento como una potranca, quisiera salir, saltar y revolcarme en un capo de flores, sola, solamente con Jack, lejos de aquí y perderme en sus ojos azules, su pelo blanco como la nieve y sus labios.
En fin, no tengo nada más que decir, espero cumplir todo lo que me proponga de aquí en adelante junto con Jack y más importante ahora agradecerle a Dios Todo Poderosos y a Celestia por esta gran vida que me han dado, aquí estoy yo...la Diosa de Equestria...Reina Twilight Sparkle, viviendo mi momento. — Dijo Twilight suspirando lentamente. — Vivir mi momento junto a Jack...amo como suena eso. — Sonrió y termino de escribir en el pergamino, lo hiso desparecer junto con la pluma con su magia, luego. Camino lentamente por el largo tapete rojo que conectaba la entrada al panteón real, abrió lentamente las puertas y los guardias hicieron un saludo militar y subió lentamente hacia sus aposentos. Al entrar, Rarity, Cadence y su madre Twilight Velvet la esperaban ansiosa mente.
— ¡Mi hija! — Dijo eufóricamente su madre Velvet acercándose a ella y dándole un dulce abraso especial de madre a hija.
— Madre...estas aquí. — Dijo alegremente Twilight.
— Claro que si, Rarity quería que te viera con tu vestido de novia, vas a lucir como una estrella mi pequeña potranca. — Dijo su madre, besándola en la mejilla, algunas lágrimas salían de ella, Twilight no pudo evitarlo tampoco.
— Vas a lucir fabulosa querida, este traje de novia es el más espectacular que he logrado de confeccionar, además es un honor ser la encargada para este trabajo. — Dijo Rarity quien quitaba algunas hebras del vestido que estaba puesto sobre algunos maniquís en forma de poni.
— ¡Esta hermoso Rarity! gracias. — Le dijo Twilight a su fabulosa amiga.
— Ven Twili, te ayudaremos a vestirte. — Dijo Cadence.
— Gracias amigas y a ti madre ¿Dónde está papá? — Pregunto la alicornia.
— Ya lo veras, creo que fue a ver a Jack pues tenía que hablar con él. — Dijo su madre.
Por otro lado en la biblioteca Jack terminaba de alistarse, su vestido era blanco con un corbatín negro, el traje le permitía dejar sus alas expuestas, también tenía puestos unos zapatos de charol, hechos a la medida para sus patas de lobo. Jack se acomodaba lentamente su corbatín al frente de un espejo ubicado en el baño. Jack y Twilight decidieron pasar su matrimonio convertidos en su forma natural, él como un lobo ella como una alicornia ya que se unirían tal como son sus verdaderas formas, además era lógico pues así fueron creados los dos. Jack termino vestirse, se puso un poco de perfume y camino hacia la sala, saco de su mochila un álbum de fotos y se puso a ojearlo. En ese momento tocaron a su puerta. Jack dejo el álbum encima del sofá y abrió la puerta. Para su sorpresa era Luna, vestía un traje de seda elegante y llevaba su corona como princesa de la noche, sus cascos eran de cristal plateados, se veía totalmente refinada.
— Hola Jack. — Dijo la princesa sonriéndole al lobo.
— No te esperaba Luna, pasa. — Dijo Jack invitando a Luna a entrar a la biblioteca.
— Te vez bien, muy elegante, casi ni te reconozco. — Dijo Luna con un tono gracioso.
— Gracias, tú también te vez bien, de hecho te luce ese traje. — Dijo Jack amablemente.
— Si...esperaba a que lo reconocieras... — Dijo Luna bajando su mirada y sonrojándose.
— ¡Pero claro...! — Exclamo Jack tan pronto lo miro con mejor detalle. — Ese vestido te lo regale hace tiempo, de echo pensé que lo usarías durante nuestra recepción. — Dijo Jack mientras recordaba.
— Si, pero bueno...de todas formas lo usare hoy en tu boda. — Dijo Luna amablemente.
— Pues la verdad te vez muy bien, además te luce, va mucho con tu personalidad. — Dijo Jack.
— Gracias…y… ¿qué haces? aún faltan unas cuantas horas. — Dijo Luna mientras caminaba por toda la biblioteca mirando los estantes con los cientos de libros que se encontraban allí.
— Bueno estaba mirando un álbum de fotos ¿me acompañas? — Dijo Jack.
— Claro, será divertido. — Dijo Luna. Ambos caminaron hacia el sofá y se acomodaron, Jack tomo el álbum y comenzó a mostrarle las fotos a Luna, abrió con cuidado el álbum en la primera página donde parecía varias fotos, era el comienzo de la vida de Jack parecía un niño de cuatro años y estaba junto a sus hermanos agarrados de la mano, era un ángel pequeño.
— Esta foto la recuerdo, tenías cuerpo de cuatro años pero tu mentalidad era de unos 19 años. — Exclamo Luna.
— Si así es, recuerdo esa foto, Celestia estaba al lado mío y Lucida y Fénix sonreían saltaban mucho, no se quedaban quietos. — Dijo sonriendo Jack. — O mira esta, fue un día cuando fuimos de picnic Celestia y mis hermanos al jardín del edén, de hecho fue la primera vez que padre nos dejó entrar. — Exclamo Jack.
— ¡Pero mira como molestas a Celestia! — Dijo riendo Luna. — Le quitabas la bufanda que llevaba ese día. — Aclaro Luna.
— Si fue excelente. — Sonrió Jack, mientras por su mente esos momentos volvían a pasar, los recordaba como si hubiera pasado el día de ayer. Pasaron la página y siguieron viendo fotos, ya cuando Jack y sus hermanos estaban más grandes, eran fotos más casuales aun.
— ¡Ja! me encanta la expresión de mi hermana en esta foto. — Dijo Luna mirando una foto donde aparecía Celestia comiéndose una torta, al ver la foto se sabía que a Celestia se le había atrapado comiéndose un pedazo de torta en medio de la noche.
— ¡Sí! esa foto la tomo Fénix, luego duramos varios días molestando a nuestra hermana, por su gusto hacia los postres y a su repetida forma de negación "Estoy a dieta". — Exclamo Jack.
— Esta me gusta. — Dijo Luna al ver una foto donde parecían los cuatro hermanos de espaldas mostrando sus Cuite Marks con los brazos cruzados y sus alas extendidas. — Es hermosa "Los Cuatro Dioses" — Musito Luna.
— Mira esta, es una de mis favoritas. — Dijo Jack mostrándole una foto donde aparecía él con sus cuatro hermanos y su Padre, su padre con el brazo derecho tomaba a Jack y a Fénix y con el brazo derecho a Lucida y a Celestia, Dios Todo Poderoso, sonreía hacia la cámara de forma alegre mientras sus hijos lo miraban con gozo.
— ¡Vaya! por fin veo el rostro de Dios, es bellísimo. — Dijo Luna y una sonrisa se le dibujo en el rostro.
— Si lo es y como padre es el mejor, es único. — Dijo Jack. Luego paso a otra página donde habían unas fotos especiales, cuando trabajaba en su dimensión, una foto de Lucida cantando Karaoke y una la cual llamo la atención de Luna inmediatamente, era Luna con Jack y ambos se miraban a los ojos mientras se besaban románticamente.
— No pensé que...tendrías esa foto aun. — Dijo Luna posando sus ojos en el rostro de Jack.
— ¿Te molesta? si quieres la quito. — Dijo bromeando Jack.
— ¡Si! no...Quiero decir...no la quites, déjala contigo porque...yo siempre cargo esa foto en especial. — Dijo Luna mientras sacaba de su cartera negra su billetera y de allí la misma foto pero en blanco y negro pues así le gustaba más a ella. —Es como mi forma de tenerte así, espero no te molestes. — Dijo Luna ocultando sus mejillas sonrojadas.
— No me molesta Luna, es lindo es muy tierno, me agrada. — Dijo Jack sonriéndole.
— Te importa si... ¿nos tomamos una foto juntos? — Pregunto Luna tímidamente.
— Claro que no, adelante. — Dijo Jack sin pensarlo. Luna saco una cámara de fotos instantáneas, Jack la tomo lentamente, luego Luna se pegó un poco más al cuerpo de Jack juntando sus cabezas como si de dos mejores amigos se tratara. Jack tomo la foto sonriendo, luego de la cámara salió un papel que lentamente Luna tomo entre su pesuña y comenzó a sacudirlo para que la tinta se secara. Finalmente la foto se rebeló y mostro una foto donde Jack salía sonriendo dulcemente sin embargo Luna salía mirando a Jack de una forma romántica.
— Me gusta. — Dijo Jack. Tomo la foto y con su magia la duplico, quedándose con una copia y entregándole la original a Luna. — Me quedare con esta y la pondré en el álbum. — Dijo Jack mientras tomaba la foto y la ponía con las últimas fotos en su álbum.
— Claro, me gustaría que te quedaras con una de esas. — Dijo Luna guardando las dos fotos, la más antigua y la más nueva en su billetera junto con su cámara, inmediatamente una lagrima salió de uno de los ojos de Luna, ella trato de disimularlo lo más rápido posible, pero fue inútil, Jack lo noto, el tomo un pañuelo de uno de sus bolsillos y tomo con mucha delicadeza a la princesa de la noche de sus mejillas.
— ¿Qué haces? — Pregunto confundida Luna, evitando que Jack lo hiciera, pero al sentir los dedos de Jack en su mentón, se quedó muy quieta.
— Tranquila, no te voy a lastimar, solo quiero secarse esa lagrima. — Dijo Jack con una sonrisa. — Eso es, ya está. — Dijo tomando de nuevo el pañuelo guardándolo en el bolsillo.
— ¿Por qué lo haces? — Pregunto Luna confundida.
— Porque no me gusta verte llorar, no debes botar más lagrimas por mi Luna. — Dijo Jack.
— No te creas tan importante Jack ¿Porque crees que esa lágrima es para ti? — Pregunto irónicamente Luna.
— Entonces si no es para mí ¿Para quién es? o aún mejor esta pregunta ¿qué te duele? — Pregunto amablemente Jack, tomando a Luna de su casco, ella se sintió nerviosa al sentir la pata de Jack en uno de sus cascos. Su corazón se aceleró, la garganta se le trabo, no podía tragar saliva, realmente si se sentía así por Jack, pero no quería demostrarlo más, creía que a Jack le molestaría.
— Te mentí Jack, esa lagrima si tenía parte de ti, me siento como una tonta, la verdad me quisiera matar por esto...yo...no sé pero...me duele un poco. — Dijo Luna en ese momento sus ojos se aguaron. Jack la tomo lentamente del mentón levantándolo lentamente, luego estiro sus patas y abraso a Luna, ella quedo en Shock y completamente estupefacta, sus ojos se abrieron como platos, sus patas estaban tiesas y lentamente fue rodeando a Jack con ellas por su espalda. Cuando pudo abrasar a Jack rompió a llorar completamente.
— Ya te vas a casar y no hay nadie que lo impida, nada lo cambiara, no quiero que te molestes Jack pero, la verdad...te perdí...para siempre. — Dijo Luna mientras lloraba sin consuelo, Jack no lo tomo a mal, sabia por lo que pasaba Luna, no le molestaba, pero en cierta forma Luna tenía razón, después de todo lo único que separo a Jack de ella fue la maldad. — Nunca me disculpe contigo, por haber arruinado nuestro matrimonio, nuestra vida, nuestro bienestar...si las cosas no hubieran tomado ese rumbo...tu y yo estaríamos ahora...juntos... — Dijo melancólicamente. Jack se separó lentamente de ella y volvió a tomar su pañuelo y seco sus lágrimas.
— Luna, comprendo que sientes, porque me amas, diga lo que yo diga nunca cambiaras de opinión, la verdad no quiero que sufras por mí, mírate...eres una semi-diosa, tienes el derecho de hacer tu vida como quieras, pero no me gusta que te lastimes por mí, créeme que me duele más lo que haces contigo ahora, que lo que paso en el pasado, yo siempre estaré pendiente de ti, es obvio que las cosas no pueden ser iguales pero, tu ocupaste un lugar en mi corazón y estas en mi mente siempre, no soy de palo, también tengo ese dolor pero comprendí que nada saco con lamentarme, llegara el día donde tu encuentres un ser que te de todo su amor y te enamoraras de él, lo amaras mucho más que a mí y ese ser te hará la mujer más feliz, no te lastimes así Luna, no llores...no lo hagas más. — Dijo Jack secando las lágrimas de Luna con delicadeza.
— Perdóname mi sentimentalismo Jack, eso solo que aun te amo y creo que seguiré así hasta el día que ya no sienta nada, soy consciente, más adelante mirare al pasado y me dará risa, pero sé que todo el sentimiento vino de ti, de ese ser que eres tú, por que fuiste mi primer amor a primera vista, recuerdo aun ese día cuando nos conocimos, te vi y me enamore de ti inmediatamente. — Dijo Luna con una pequeña sonrisa.
— Tranquila, te entiendo, tú no tienes la culpa, el amor puede ser a veces un cuchillo, menos mal no me viste en esos días después de lo ocurrido, era un monstro pero...hay que dejar las cosas en el pasado Luna, hay un futuro maravilloso para cada uno de nosotros y te aseguro que Dios Supremo tiene un futuro maravilloso para ti, Él también se preocupa por ti. — Le dijo con una dulce sonrisa Jack. Luna lo volvió a abrasar, luego ella se levantó del sofá y camino hacia la puerta.
— Gracias Jack, gracias por comprender todo, pensé que serias egoísta. — Dijo Luna.
— ¿Egoísta, porque habría de serlo? — Pregunto Jack confundido.
— Porque sabes lo que siento y me permites sentirlo sin decirme que no lo haga, tal vez me lastimo y lo sé, pero te amo y nadie por ahora va a cambiar eso. — Dijo Luna sonriendo maliciosamente.
— Ningún ser puede prohibirle a otro evitar sentir el amor a pesar que no sea el amor correspondido. — Dijo Jack mirando hacia los ojos de Luna.
— Es verdad, eres el Dios Ángel del amor, eso está más que claro. — Dijo sonrientemente Luna. — Ahora nos veremos Jack. — Dijo Luna y se fue de la biblioteca.
— Algún día Luna, algún día encontraras el amor verdadero, solo ten fe y sigue sonriendo. — Musito Jack, tomo el álbum y lo guardo en su mochila. Unos minutos después tocaron a la puerta, Jack la abrió y llegaron los padrinos de la boda, que eran conformados por Fénix, Shining Armor, Nicolás y el padre de Twilight, Night Light. Los cuatro estaban ya con sus trajes elegantes y le sonrieron a Jack cuando les abrió la puerta.
— Vaya, todos están aquí ¿no es muy temprano aun? — Exclamo mientras saluda con un fuerte abrazo a sus padrinos.
— ¿Temprano? Jack falta una hora para que te cases. — Dijo Fénix.
— ¡¿Que, qué?! — Exclamo Jack muy preocupado, parecía que había pasado horas desde que estaba con Luna.
— No tienes la noción del tiempo verdad muchacho. — Exclamo Night Light. — Cuando me case con Twilight Velvet también me pasó lo mismo, llegue un minuto antes de que ella hiciera su magnífica entrada. — Dijo el unicornio de color azul medio.
— Bueno yo no me di cuenta...a qué horas paso el tiempo, pero en fin ¿Ya es hora de irse no? — Dijo Jack entusiasmado.
— Antes de ir a tu boda Jack quería hablar contigo muchacho. — Dijo Night Light.
— Claro eso no será problema, sigan pueden seguir. — Dijo Jack invitando a pasar a los cuatro integrantes. Shining Armor, Fénix y Nicolás se fueron a la cocina a hablar entre ellos y a tomar un poco de jugo de la nevera, en especial Fénix quien tenía mucha hambre. Por otro lado Jack y Night Light se acomodaron en la sala y hablaron un rato.
— Muchacho, la verdad nunca te di mi bendición ni Velvet lo hizo, pero creo que no hubo necesidad, sin embargo es una tradición que siempre se debe hacer. Pero nunca es tarde verdad muchacho. — Dijo el padre de Twilight, se levantó y puso sus cascos en los hombros de Jack y le hablo a mirándolo a los ojos. — De hoy en adelante eres uno más de nuestra familia, es un honor que estés con nosotros, pero más que eso, me alegro mucho que hallas entrado a la vida de mi hija, no lo digo solo por mí, también Velvet está muy feliz, confió mucho en ti Jack, sé que respetaras, cuidaras, amaras y protegerás a Twilight, por eso en nombre de Velvet que no está aquí ahora y en mi nombre, bienvenido a la familia Jack, es un honor tenerte como uno más de nosotros, ahora eres como un hijo para nosotros. — Dijo el padre de Twilight. Jack inmediatamente le dio un fuerte y emotivo abrazo.
— El honor es mío y no tienes que preocuparte por Twilight, la amo más de lo que te puedes imaginar, mi amor por ella no tiene límite. Las cosas que hare por ella van a ser impresionante, la hare la mujer más feliz del universo. Gracias Night Light, por confiar en mí. — Dijo Jack con una sonrisa.
— Bueno supongo que llego la hora, andando lobo blanco, vamos a casarte. — Dijo Shining Armor.
— Bien, andando. — Dijo Jack, caminaron hasta la salida, subieron a una carrosa que venía desde Canterlot que era llevaba por ocho pegasos blancos con armaduras, subieron a la carrosa y esta comenzó a elevarse rápidamente.
Unos minutos después la carrosa llego rápidamente a la entrada del palacio de Canterlot. Cientos de ponis estaban presenciando el acontecimiento, la prensa estaba por todos lados y una celebración se aproximaba rápidamente. Jack bajo de la carrosa inmediatamente, todos los allí presentes chocaron los cascos contra el suelo en señal de alegría y felicitaciones, Jack se sintió algo apenado pero levanto la mirada nunca la bajo, extendió sus alas en seña de imponencia, esta vez se le subió el ego y reía. Fue acompañado por sus padrinos hasta la entrada. Velvet, Cadence y Luna estaban en la entrada esperando al novio. A llegar Velvet abraso a Jack, no pudo evitar llorar pues estaba feliz por ambos, la feliz pareja pronto se uniría.
— Ya está, nuestro nuevo hijo ¡que felices estamos!— Dijo Velvet, mientras Night Light se hacía a su lado.
— Bien muchacho, yo seré quien te lleve al altar, Velvet acompañara a Twilight y allí en el altar los uniremos los entregaremos el unió al otro. — Dijo Night Light.
— Esta bien... — Dijo Jack nervioso, su cola se tensiono y la metió entre las piernas, acurruco sus alas sobre su lomo y sus orejas se agacharon.
— ¿Estas nervioso? — Pregunto Fénix.
— Un poco, pero... ¿son nervios normales verdad? — Musito Jack mirando hacia la entrada del castillo donde habían guardias a los lados del tapete rojo.
— ¿Preparado? — Pregunto Shining Armor.
— Siempre estoy preparado, andando. — Dijo Jack mientras comenzó a caminar, Night Light se quedó al lado derecho de Jack mientras hacían su entrada, caminaron hasta llegar al salón real que había sido modificado para esa ocasión especial. Existían varios asientos de madera donde estaban varios individuos, amigos de Equestria y algunos ángeles de la dimensión de Jack. Del lado derecho estaban los ángeles y al izquierdo los ponys, del techo colgaban pendones en los cuales estaba el Cuite Mark de Jack y de Twilight juntos rodeados por un Lobo y un alicornio.
En el alatar estaba Lucida quien los casaría esta vez, su hermana seria la que les daría la bendición. Atrás del altar a espaldas de Lucida había una imagen de Jack y Twilight echa en vitral, la cual marcaría el día donde dos Dioses se casarían. Jack camino lentamente hacia el altar, Twilight llegaría en unos momentos y a Jack casi se le salía el alma por los ojos, a pesar de que no tenía su corazón en su pecho sentía esa sensación de adrenalina en él y su latir. Detrás de él venía Cadence junto con Shining Armor y Luna con Fénix representando los testigos principales. Jack noto que las amigas de Twilight estaban al lado derecho del altar. Fluttershy, Rainbow Dash, Applejack, Pinkie Pie y Rarity. Las cinco ponys lucían sus vestidos de gala, tenían los elementos de la armonía en sus cuellos como joyería, se veían elegantes.
Finalmente Jack se posiciono al lado derecho del altar, junto con Night Light, Fénix, Shining Armor y Nicolás, Luna se hizo al lado derecho junto con las cinco guardianas y Cadence. Ahora solo faltaba que de las puestas del salón real entrara Twilight. El sudor en cuerpo de Jack comenzó a darse, le dio pena, ya que lo último que quería era oler a perro sudoroso, su respiración se volvió un poco agitada, era ahora no nunca. Por un segundo recordó el día cuando Luna se convirtió en Nightmare Moon, una lagrima escurrió por su mejilla, trato de controlarse y continuar. No era que le importara eso, eso era lo menos relevante en ese momento, era el hecho que no quería que pasara eso, estaba muy traumatizado, pero continuo manteniendo una sonrisa que apenas por los nervios podía mostrar.
Finalmente la puerta se abrió de par en par en par, lentamente, Jack trabo saliva mientras la entrada de Twilight comenzaba. Cuatro tres ponis pequeñas caminaron hacia el altar, soltando pétalos de rosa en el tapete, seguidas por Spike quien tenía su traje elegante, manteniendo las sortijas en una almohada de color rojo escarlata. La música comenzó a sonar cuando Twilight comenzó a entrar al salón real tomada del hombro de su madre Velvet. La música era tocada desde un piano, el cual inundaba el salón con una bella melodía. Twilight camino lentamente entre el tapete rojo, sus extremidades le temblaban pero no se notaba, estaba muy nerviosa. Vestía un atraje blanco, con encajes de oro finos y delegados, en sus patas delanteras tenía unas mallas blancas de seda, su velo cubría su rostro de forma angelical, llevaba su corona puesta, sus alas estaban en reposo y en sus cascos llevaba zapatillas de oro con filigrana, deslumbraba como una estrella. Definitivamente Jack no pudo abrir la boca, quedo asombrado y muy tieso, la observaba de arriba para abajo, a pesar que era su forma de alicornia se veía encantadora.
Por otro lado Twilight encontró encantador al gran lobo blanco quien le sonreía al lado del altar.
— A pocos metros Twilight, ya casi estas cerca, de ese momento soñado que por meses quisiste…ya casi. — Decía la alicornia en su mente.
— Carajo, hay muchas cosas que...quisiera decirle pero... ¡Ahhh...!...no tengo opción...si no se las digo ahora...será inoportuno, pero tengo que decírselo, debería decírselo en los votos...pero es muy importante. — Dijo Jack en su mente. — Es ahora o nunca... Aresto Momentum... — Dijo Jack, ejecutando su hechizo para detener el tiempo haciendo que Twilight fuera la única que pudiera moverse, de resto todo se congelo en el tiempo. Twilight se detuvo al ver que su mamá se quedó paralizada, al principio pensó que algo malo ocurría pero cuando detecto que Jack había hecho ese hechizo, sonrió hacia él, Jack al ver que todo se había congelado en el tiempo, camino hacia Twilight, ella se soltó de su madre y camino lentamente hacia Jack, se encontraron a la mitad del camino hacia el altar.
Jack se inclinó como todo un caballero delante de su prometida, Twilight se sonrojo.
— Señorita... ¿me podría decir por qué está usted hoy tan hermosa? — Dijo sonriendo Jack, Twilight se sonrojo aún más.
— Señora...dentro de pronto seré Señora de Jack, del Dios Ángel. — Dijo la alicornia.
Jack la tomo lentamente de su pata derecha y beso su casco, a ella se le acelero el corazón.
— Quiera decirte algo antes de que estuviéramos al frente de todos pero para eso tengo que ejecutar esta técnica...creo que ya la habías visto, pero ahora tengo que saber que tanto ha crecido. — Dijo Jack...dio un paso para atrás lentamente. — "Amorem Alicuius Deus Vera Caritas..." — Dijo Jack ejecutando ese hechizo, por medio de su hechizo Twilight se conectó con Jack, inmediatamente un aura mágica salió de Jack de color blanca y del cuerno de Twilight también, las dos auras se unieron juntas y algo mágico sucedió. Twilight cerró los ojos y los abrió, ya no se encontraba en el salón real de Canterlot y no estaba vestida de novia, ahora se encontraba en un campo gigantesco de rosas. El campo era tan amplio que al ver al horizonte no se le veía fin, era cálido, y el sol iluminaba todo ese espacio. Luego se miró a sí misma con detalle y vio que estaba en su forma humana, con su cabello suelto vestida tal como conoció a Jack, vestía con un jean azul y una camisa con estrellas moradas y un par de tenis blancos, era tal como llego al dimensión de Jack. Luego vio a Jack caminar hacia ella, vestía de blanco, un pantalón blanco con un blazer blanco y unos zapatos negros de cuero.
— ¿Dónde estamos? es hermoso este lugar. — Dijo Twilight.
— Este lugar, existe en nuestros corazones Twilight, es un lugar de protección único que nosotros dos tenemos, esta echo y formado por nuestro amor, es lo suficiente para crear esto.
— ¿Es real? — Pregunto la chica.
— Lo es, está en nuestras almas, el resultado perfecto de la técnica "Amorem Alicuius Deus Vera Caritas". — Dijo Jack sonriendo, mientras se sentaba en una parte con pasto al lado de Twilight, ella también se sentó a su lado.
— Con que "Amorem Alicuius Deus Vera Caritas", fue el hechizo que usaste ese día que nos vimos por primera vez, pero no recuerdo que fuera así. — Dijo Twilight sonriente.
— Bueno, el hechizo realmente puede funcionar para muchas cosas, para dar amor a un ser, para hacer recordarles el amor a las parejas que se pelean, para repartir amor entre los seres, pero cuando un Dios siente amor ocurre otra cosa y la verdad no me imagine que fuera esto, pero lo comprendo, había escuchado de este lugar, Dante y Celestia tenían su propio lugar de amor, es como el Edén de las parejas, este es nuestro Edén. Pero el hechizo solo se une con su lama gemela, es decir solo se unirá con el ser el cual este destinado a estar con el ser. — Dijo Jack.
— Quieres decir que ¿somos almas gemelas? — Pregunto Twilight.
— Bueno eso parece veras... — Pero Jack no termino de decir la palabra, pues Twilight se le lanzo encima abrazándolo y besándolo.
— Wow, eso no me lo espere. — Sonrió Jack acariciando los cabellos azules de Twilight.
— Almas gemelas, dispuestas a estar juntas para toda la eternidad, se cómo es, a pesar de que tú y yo hubiéramos estado en otras circunstancias realmente estábamos destinados a estar juntos. Jack esto es maravilloso ¿por qué nunca lo dijiste? — Pregunto Twilight.
— Tenía que estar seguro amor, veras cuando lo hice la primera vez que te conocí, lo ignore por completo pues la maldad me tenía aprisionado, era muy escéptico, pero sabía que si las cosas iban mejorando, podía llegar a esto. — Hizo una pausa Jack. — Además no podría llegar y decirte "Hola como estas, somos alamas gemelas ¿Sabias?" ¿Cómo hubieras reaccionado tú? — Dijo riendo Jack.
— Bueno tienes razón, hubiera reaccionado asustada pero...creo que lo confirmaría, igual me hubiera entendido muy bien contigo, como lo hemos hecho en este momento. — Dijo Twilight. — Con que " Amorem Alicuius Deus Vera Caritas" y si no me equivoco eso significa "El verdadero amor de un Dios de amor" ¿Verdad? — Dijo Twilight mientras se recostaba al lado de Jack.
En verdad tiene muchos significados puede decir también "Amor de un Dios, Amor verdadero" o "Amor de Dios, amor sincero" tiene varios significados. — Dijo Jack mientras pasaba sus manos por las mejillas de Twilight haciendo a un lado sus cabellos. — Pero lo importante es saber lo que puede hacer y lo que significa. Veras, este hechizo te permite conectarte a la mente de tu "alma gemela" encontrarla es complicado pues el hechizo solo funciona con la persona indicada, además con el tiempo si los dos seres se enamoran, el hechizo va tomando fuerza y finalmente crea esto, pero te sorprenderá por las cosas que puede hacer, una vez el vínculo se ha hecho los seres no pueden separarse del uno del otro cuando lo hacen el hechizo queda bloqueado y no pueden vivir sin uno y el otro. Por eso al principio cuando nos conocimos y ejecute el hechizo, nos pudimos concertar, al principio pensé que era una locura pero luego lo comprobé, pero te lo repito de nuevo, mi maldad interna no permitía ver más allá de mis narices y darme cuenta de la realidad. — Dijo Jack sonriéndole con una mirada picara.
— ¿Y cuál es esa realidad? — Pregunto traviesamente Twilight. Jack tomo lentamente a su prometida y la recostó en el pasto, luego se apoyó lentamente alrededor de ella quedado encima de ella pero sin lastimarla.
— De esto, quería decirlo antes de que llegaras al altar. Twilight, no me enamore de ti por el hecho de que sabía que estabas destinada a estar conmigo, eso de que sirve si realmente no te hubiera conocido como te conocí, de que me sirve tener la inmortalidad si no podía estar contigo, compartiendo esa dulzura y ternura. Aún recuerdo muy bien lo que te dijo Celestia "Tu eres la semilla de salvación" nunca dude en eso, a pesar de convivir conmigo sabias los peligros que enfrentarías, además conociste que no soy un ser fácil de comprender, pero tú fuiste más allá, al ver que yo me cerré conmigo mismo y con los demás, indagaste, investigaste y supiste por donde entrar en mi corazón, tú me has ayudado a liberarme de la maldad, a no guardarme las lágrimas y creerme el fuerte. Todo eso fue una tapadera. — Dijo Jack mientras le hablaba a unos centímetros de su boca mientras la miraba a los ojos. Twilight pasó una mano por la nuca de Jack y otra acariciaba su mejilla derecha.
— Amor, tranquilo, yo estoy aquí contigo, es verdad, te cerraste mucho para que yo te conociera, pero para entenderte tuve que comenzar desde el principio, leer tu historia comprender el por qué tan misterioso, de todas formas siempre me pareciste interesante, además te lo digo Jack, yo soy capaz de ti por ti a donde sea, al fin del mundo, te acompañare a donde estés, nunca te dejare. — Dijo Twilight, se acercó a la boca de su prometido ya ambos se juntaron en un gran beso, tan profundo que no querían separarse. Luego al separarse lentamente un hilo de saliva quedo entre los dos.
— Wow, eso nunca había pasado. — Dijo Twilight mientras movía sus dulces ojos seductoramente mirando a Jack, sus mejillas se sonrojaron.
— Entiendo lo que dices, en cierta forma es algo fascinante. — Dijo Jack mientras pasaba su lengua por sus labrios degustando el sabor que había quedado en el de los labios de su amada.
— Casémonos de una vez, quiero comenzar mi eternidad junto a ti, mi dulce lobito blanco. — Dijo coquetamente Twilight.
— Como digas, mi dulce majestad. — Dijo Jack.
El hechizo termino y los dos abrieron los ojos, el aura desapareció y se encontraron allí en el pasillo alrededor de todos, el tiempo aún permanecía congelado. Jack regreso a su puesto a lado del altar y Twilight volvió a tomar a su madre del brazo que permanecía congelada en el tiempo.
— Es hora de que estemos juntos como debe ser. — Dijo Jack. — Finite Incantatem. — Dijo en su mente y por los poderes de él, comenzó a correr de nuevo el tiempo. Nadie se dio cuenta de lo ocurrido, ni siquiera Fénix ni Lucida, la boda continuo como si nadie se hubiera dado cuenta que habían pasado algunos minutos.
Twilight continuo su camino hacia el altar, cuando finalmente llego al frente del altar, Jack camino hacia ella junto con Night Light. La pata derecha de Twilight fue tomada por su madre y la izquierda de Jack por Night Light.
— Ahora Jack te entregamos a Twilight, nuestra pequeña potranca, que se ha convertido en toda una Diosa, cuídala, respétala y amala con todo tu ser. — Dijo Night Light.
— Tu hija mía, agarra la mano de tu futuro esposo, no la sueltes nunca, porque él siempre te protegerá, ahora ustedes se convertirán en uno para siempre. — Dijo Velvet. Luego su padre y su madre se retiraron, Night Light junto a la izquierda del altar y Velvet a la derecha. Finalmente Jack se encontraba tomado de la mano con Twilight, todos los allí presentes tomaron asiento y Jack y su prometida permanecieron al frente del altar donde Lucida los casaría.
— Queridos amigos míos, damas y caballeros, potros y potrancas. Nos hemos reunido aquí en esta bella tarde, para unir a dos seres y convertirlos en uno solo, por medio del sagrado matrimonio. Ante los ojos de Dios, ante los ojos de Él, ustedes dos, Jack hijo de Dios naciente del sol Canis Mayoris y tu Twilight Sparkle naciente del brillo del crepúsculo adyacente, se convertirán en marido y mujer. — Dijo Lucida con una dulce voz.
El matrimonio estaba por continuar como debería ser, pero en ese momento se escuchó una voz en todo el salón, era una voz familiar.
— Un segundo hermana... — Dijo la voz misteriosa. A juzgar por su tomo era el de una mujer.
— ¿Esa voz? ¡Sera posible que...! — Dijo Jack cortando su expresión, era de asombro, pues reconoció el tono de voz. — ¡Celestia, donde estas! — Dijo Jack expresivamente mirando por todos lados.
En efecto era Celestia, pero no estaba presente, fue entonces cuando se le escucho hablar de nuevo.
— Aquí con ustedes. — Dijo Celestia y en efecto apareció detrás de Lucida, al verla todos quedaron sólidos como una piedra, por efecto todos los allí presentes reverenciaron a Celestia incluso sus hermanos y la misma Twilight sin soltar la mano de su prometido. Celestia sonrió y rio dulcemente, estaba en su forma de alicornia, brillaba como un sol y era de un tono trasparente, pues estaba como un espíritu.
— ¿Hermana estas aquí...? — Exclamo Lucida.
— Solo en espíritu hermana, te extrañe mucho. — Dijo Celestia abrasando a la leona. Lucida la podía sentir, no pudo evitar llorar de la alegría. — Jack... ¿Creíste que me perdería tu matrimonio verdad? — Dijo sonriendo la Diosa del sol.
— En verdad ya comenzaba a preguntarme por qué te tardabas tanto, siempre das esas clases de sorpresas eres predecible para mi hermanita. — Dijo Jack sonriendo.
— Bueno...la verdad quería casarlos a los dos pero veo que Lucida ya está en eso. — Dijo Celestia.
— Pero eso no hay problema hermana ¡¿Que dicen todos?! — Dijo Lucida con fuerza hacia el público. No hubo decir que todos los presentes allí aceptaron, chocando los cascos incluso Fénix aplaudiendo con emoción y los ángeles presentes, aun mas Jack y Twilight, ese gesto para ellos fue magnífico.
— Esta bien, está bien...lo hare con gusto. — Dijo modestamente Celestia sonriendo. Todos volvieron a sus puestos y la boda continuo, ella aclaro su voz haciendo un sonido con la garganta, lucida le dio espacio para que ella pudiera estar en el altar. — Comprendo que el amor se presenta y se manifiesta en varias formas, el amor es un sentimiento tan aleatorio, lo podemos sentir con el corazón, con los ojos, con la boca, pero más que eso lo sentimos con el alma, porque cuando estamos enamorados no podemos evitar sentir ese amor, aun que nos neguemos rotundamente a no sentirlo, ahora lo veo frente a mis ojos, el amor a renacido de nuevo en mi hermano y está en buenas manos, en las manos...quiero decir cascos...de mi dulce aprendiz, la Diosa Twilight Sparkle. — Celestia hiso una pausa para continuar con el proceso. — Twilight expresa unión matrimonial con tus votos querida. — Exclamo la Diosa del sol a su aprendiz. La alicornia lavanda tomo la pata de Jack y lo miro a los ojos con dulzura, la verdad estaba a punto de lanzársele encima y besarlo como nunca.
— Yo Twilight Sparkle, quiero que sepas Jack te tomare tu corazón y lo cuidare por siempre, ya que siempre fue mi deber y gustosamente lo hare con mucho amor, quiero que sepas que de ahora en adelante, seré todo para ti, tu mañana, tarde y noche, tu cama, tu alimento y bebida, tu felicidad, tu luz y sobretodo tu guardiana la que siempre te cuidara, por siempre y para siempre, te alejare de esa oscuridad por que seré tu héroe para ti, seré todo en tu eternidad, no te pido un castillo, ni lujos, ni poder ilimitado, solo pido que me ames para siempre...porque yo te amo con todo mi ser. — Dijo Twilight mientras una lágrima de felicidad salía de entre sus ojos, sus cascos temblaban y su boca tenía unas inalcanzables ganas de besar a Jack.
— Que así sea, ahora Jack, mi valiente hermano, di los votos a tu mujer, quiero escuchar tus palabras. — Dijo Celestia mirando a su hermano el lobo.
— Yo quiero que sepas, que ahora todo de mi te pertenece, no solo mi corazón, también yo, todo lo que soy yo, es ahora tuyo preciosa, nada en este mundo te faltara, porque yo estaré allí para ti. Cuando estés triste; no dudes en abrázame. Cuando tengas una duda; no dudes en buscarme. Cuando tengas algún problema; no dudes en buscar ayuda en mí. Cuando tengas frio; seré esa manta cubriéndote en las noches. Cuando tengas sed; seré el vino que refrescara tu garganta. Cuando tengas calor; seré el viento refrescando tus labios. Cuando tengas miedo; te tomare de la mano. Nunca estarás sola mi dulce Twilight porque siempre estaré contigo, así como ahora ¿Sientes esta mano en tu casco? Nunca la soltaras y cuando no la sientas, estaré aquí... — Dijo Jack tocando el pecho de Twilight, donde estaba su corazón, Jack sintió el palpitar de Twilight, estaba muy acelerada. —...en tu corazón, en tu ser, siempre estaré contigo, iría hasta el mismo infierno por ti y pagaría el precio por salvarte a ti...porque te amo...como no te imaginas. — Dijo Jack con una lenta, cálida y suave voz. Twilight puso sus casos en su boca pues no sabía cómo reaccionar a esas palabras tan hermosas, sus lágrimas comenzaron a desbordarse, Jack también sintió lo mismo.
— Se han hecho los votos y juramentos, ahora necesito los anillos por favor. — Dijo Celestia. Spike quien los tenía en una almohada gamuzada. El anillo de Twilight que tenía la mitad del corazón de Jack y el anillo de Jack una gema en forma de la Cuite Mark de la alicornia. Con mucho cuidado Spike le alcanzo los anillos a Jack quien los tomo con mucho cuidado con sus garras. Tomo el anillo de Twilight y lentamente lo puso en su en su cuerno con mucho cuidado.
— Con este anillo, se forma un vínculo, uno que nadie podrá romper, porque ahora estaremos juntos, seremos uno solo y siempre tendrás una parte de mí. — Dijo Jack con delicadeza mientras ponía el anillo. Luego Twilight tomo el de Jack y lentamente se lo puso en la pata derecha de Jack, entre uno de sus dedos y garras.
— Con ese anillo, entrego todo de mí, mi promesa y mi juramento, siempre estaré contigo y nadie nos podrá separar, nunca pasara, siempre tendremos una parte de cada uno. — Dijo Twilight mientras ponía el anillo y le sonreía a Jack.
— Twilight Sparkle... ¿Aceptas a Jack hijo de Dios, como tu esposo? ¿Prometes serle fiel en lo próspero y en lo adverso, en la salud y en la enfermedad, amarlo y respetarlo todos los días de tu vida, hasta que la muerte los separe? — Exclamo Celestia.
— Yo, Twilight Sparkle te acepto a ti, Jack como mi legítimo esposo, juro amarte y respetarte, de hoy en adelante, en lo próspero, en lo adverso, en la riqueza, en la pobreza, en la enfermedad y en la salud hasta que la muerte nos separe. — Dijo la alicornia mientras trababa saliva con dificultad. — Te acepto con todo mi amor y corazón. — Agrego.
— Y tu Jack... ¿Aceptas a Twilight Sparkle Diosa de Equestria como tu esposa? ¿Prometes serle fiel en lo próspero y en lo adverso, en la salud y en la enfermedad, amarla y respetarla todos los días de tu vida, hasta que la muerte los separe? — Exclamo Celestia.
— Yo, Jack te acepto a ti, Twilight Sparkle como mi legítima esposa, juro amarte y respetarte, de hoy en adelante, en lo próspero, en lo adverso, en la riqueza, en la pobreza, en la enfermedad y en la salud, hasta que la muerte nos separe. — Dijo el Dios Ángel, Al igual que su compañera, le costaba tragar saliva. — Te acepto con todo mi amor y corazón por toda la eternidad. — Agrego el lobo con una sonrisa y lágrimas en los ojos.
— Siendo si, como Diosa del Sol, princesa e hija de Dios...Ustedes han declarado su consentimiento ante los ojos de Dios Todo Poderoso. Que Él en su bondad fortalezca su consentimiento para llenarlos a ambos de bendiciones. Lo que Dios ha unido, que el hombre no lo separe jamás, con un gusto enorme...yo Celestia...los declaro...marido y mujer...puedes besar a la novia Jack. — Dijo sonrientemente Celestia mientras iluminaba su cuerno.
Jack lentamente quito el velo de su esposa con mucho cuidado y delicadeza. Tan pronto quedo el rostro de Twilight descubierto, no paso un milisegundo cuando ella se lanzó a los brazos de Jack uniéndose en un beso lleno de amor y pasión, frenético, dulce, amoroso. Todo el, mundo se levantó y estallo en un gran aplauso gritando con fuerza "Vivian los novios" "Larga vida a los Dioses" "Larga vida al lobo y a la alicornia" y cosas por el estilo. Jack y Twilight giraron juntos y rápidamente tomaron sus formas de ángeles, donde Twilight quedo en los brazos de Jack pasándolos por su nuca y su mejilla, Jack con mucho cuidado agarrando a Twilight de su cintura con delicadeza y de su espalda, estirando sus alas, con magnificencia igual que su esposa.
El padre y madre de Twilight estaban felices con algunas lágrimas en los ojos, las cinco guardianas estaban alegres y Pinkie Pie como siempre estaba saltando de la emoción, Fénix y Lucida aplaudieron fuerte junto con Nicolay, Shining Armor y Cadence. Luego los dos lentamente dejaron de besarse y quedaron frente a frente, por instinto comenzaron a cantar una canción que ya habían preparado.
Twilight
— Si lo sé
mi vida que tú y yo
estaremos juntos
solo algún instante
que callados miraremos
el cielo en la ventana
este mundo que despierta
y la noche va yéndose lejana
tan lejana.
Jack
— Mira nuestra tierra que
que gira con los dos
hasta estando oscuro
Mira nuestra tierra que
que nos ofrece el sol
y no nos deja solos, solos, solos.
Twilight
My love, amor, cariño mío
siento que me llamas
y el mar parece
como si fuera tu suspiro
y que tu amor me trae
este amor que va
como escondido en medio de sus olas
de todas esas olas
como una barca que...
Jack
— Mira nuestra tierra que
que gira con los dos
hasta estando oscuro
Mira nuestra tierra que
que nos ofrece el sol
y no nos deja solos, solos.
Jack y Twilight
Mira nuestra tierra que
que gira con los dos
hasta estando oscuro
Mira nuestra tierra que
que nos ofrece el sol
y no nos deja solos
Jack y Twilight
Sol poderoso
Sol poderoso
