Juntos Por Toda La Eternidad
Dieron una media vuelta, Twilight agarro a Jack de su hombro como pudo, recostó su cabeza sobre él y suspiro. Celestia, apareció frente a ellos y les sonrió.
— Ahora son uno, recuérdenlo siempre, que el amor sea lo único que este en sus vidas y se mantenga presente. — Dijo Celestia mientras mantenía las ganas de llorar.
— Hermana...tú...me has sorprendido. — Dijo Jack con una sonrisa.
— Enserio ¿Porque? — Pregunto curiosa Celestia.
— Por el simple hecho de que todo lo que una vez dijiste se cumplió... ¿lo recuerdas? — Dijo Jack picando un ojo, Celestia no pudo evitar reír de forma calmada y alegre.
— Si, lo recuerdo bien Jack, no es algo imperativo Jack lo ocurrido en aquel entonces, pero tenía fe, tal como la sigo teniendo. — Dijo Celestia.
— Nunca nos abandones tontica... — Dijo Jack con cariño, en ese momento Celestia se le lanzo a Jack y lo abraso, el abrazo fraternal entre hermano y hermana, único, especial, afectuoso, Celestia pasaba sus cascos por el lomo de Jack mientras su lagrimas escurrían y caían en el hombro derecho de lobo blanco.
— No me digas eso bobito...siempre estaré pendiente de ti, de todos, ahora estas bien, siempre quise ver este momento y así espero seguir observándote, nunca olvides que hay alguien que se preocupa por ti y está allí arriba. — Dijo Celestia gimiendo mientras sus lágrimas salían, pero mantenía una sonrisa.
— No...No estás allá arriba...estás aquí... — Musito Jack, mientras con su pata toco el pecho de su hermana. —...aquí en el corazón, porque los que amas nunca se olvidan y permanecen contigo siempre. — Dijo Jack con una dulce sonrisa mientras cerraba sus ojos. Celestia sonrió y luego asintió con la cabeza, luego miro a Twilight que la veía con magnificencia y con alegría.
— Gracias Twilight, aprendí muchas cosas contigo. — Dijo Celestia.
— Pero maestra...yo aprendí más de usted... ¿qué podía enseñarle yo a usted? — Exclamo la alicornia lavanda.
— A tener fe mi querida estudiante...y que el amor si se puede encontrar en el lugar menos inesperado, que los opuestos se atraen y que las almas gemelas no nacen...se hacen. — Dijo Celestia, luego dio unos pasos para atrás y hablo con su majestuosa voz.
— Escúchenme todos...quiero decir que me siento muy alegre, orgullosa y con mucha esperanza al saber que aquí mi dulce hermano está en buenas manos y que mi protegida estudiante y nueva Diosa, cuidara muy bien del corazón de mi hermano, larga vida a los Dioses... — Dijo Celestia mientras hacia una reverencia a Jack y Twilight, la multitud hiso lo mismo reverenciando a los Dioses. —...Yo siempre estaré vigilándolos y cuidándolos, tengan fe...siempre en sus corazones... — Y diciendo eso Celestia se desvaneció dejando el mundo mortal y regresando al panteón de Dios Todo Poderoso.
La multitud quedo asombrada y luego hubo un estallido de emoción, los recién casados volvieron a besarse, tomaron la forma original de sus cuerpos siendo un lobo y una alicornia, caminaron por el pasillo real mientras eran alabados con aplausos, risas, lanzando arroz y muchas sonrisas. Finalmente la recepción se hiso en los jardines del palacio donde estaba la estatua de Celestia, habían varias mesas de bufet, grandes cantidades de comida y bebida, luces por todas partes y cientos de asientos para los invitados principales. Habían dos esculturas de hielo que habían sido talladas por Applejack un lobo y una alicornia, ella misma había preparado el bufet y los pasa bocas, Rarity estaba encargada de los adornos en la recepción, Pinkie Pie había organizado varias actividades, como las que había organizado en la fiesta de Jack, pero esta vez sin alcohol. Fluttershy se había encargado de que sus aves de varios colores entonaran una canción en la recepción y Rainbow Dash al ser de los Wonderbolts había preparado un espectáculo aéreo para la pareja de los recién casados. Primero que todo Jack y Twilight partieron la torta de bodas, de tres plataformas, en la punta estaba la figura de Jack y Twilight, una alicornia y un lobo formando un corazón, era de manzana claro y estaba cubierto por pastillaje de menta, tenía formas del mismo material comestible, en forma de corazones.
La pareja paso a partir el pastel, con mucho cuidado Twilight y Jack tomaron un cuchillo y entre los dos partieron la torta, era el momento soñado por Twilight, no teína palabras para expresarse bien, pero algo era claro, no le quito los ojos de encima a su esposo, ahora eran uno y nadie ni nadie los separaría, siempre estaba a su lado. Luego vino la presentación de Rainbow Dash junto con los Wonderbolts, fue una presentación espectacular al final ser término con una Rain-implosión sónica. Finalmente Fluttershy junto con su coro de aves, entonaron una bella melodía, el vals, la tradición en una boda. Jack y Twilight salieron a la pista de baile, ambos estuvieron juntos. Finalmente Jack tomo a su esposa de su casco y de su cintura, lentamente comenzaron a bailar el vals que entonaba el bello canto de las aves. Cadence y Shining Armor caminaron a la pista y rápidamente fueron la siguiente pareja. Luna quien se llevaba muy bien con Fénix lo invito a bailar el no opuso resistencia, Lucida por otro lado al ver que el hermano de Applejack no tenía pareja lo saco a la pista a Big Macintosh, el pobrecito se puso como todo un tomate y sintió pena al bailar un vals con una Diosa. Night Light tomo a su esposa Velvet y juntos se unieron a las parejas que bailaban, poco a poco más parejas se unieron. Finalmente Jack y Twilight se encontraban juntos, en su momento, juntos, se miraban a los ojos y se perdían en sus miradas, el momento finalmente se cumplió.
— Finalmente, estamos juntos...quien diría que una nerd como tú se convertiría en la dueña de mi corazón. — Dijo Jack en forma de burla pero con mucho cariño.
— Es verdad y quién diría que un malvadito como tú se convertiría en todo mi mundo. — Dijo Twilight devolviéndole la burla pero mientras lo hacía, pasaba su casco por la mejilla del lobo. — Te amo Jack, ahora estamos juntos, no quiero perderte, no soportaría que eso... — Pero Twilight fue interrumpida directamente por un beso de Jack, fue callada por un beso de su esposo, paso sus casos por su cuello mientras tanto, podía pararse en dos patas en su forma de alicornia, era incomodo pero estaba perdida en el baile y en el beso de Jack, lo mismo le pasaba a Jack, con su forma de lobo. Era una pareja digna de mirar, de observar el amor que estaba en ellos. No existía mejor sentimiento en ese momento en todo el universo y Jack y Twilight lo disfrutaban mucho.
El vals duro un poco más, de no ser por Pinkie Pie quien tomó el micrófono y sobresalto a la multitud.
— Bueno amigos ¡Es hora del cambio de parejas! — Grito enérgicamente la pony melena rosada. Jack y Twilight se separaron, las parejas de disiparon, Twilight quedo bailando con Fénix, Shining Armor con Lucida, Night Light con Cadence, Big Macintosh con Velvet y Luna ya se imaginaran con quien quedo de pareja.
— Vaya, veo que todos están muy alegres. — Dijo Luna.
— Dices todos... ¿acaso tu...? — Insinuó Jack mientras bailaba con Luna.
— Bueno...sé que no debo mirar al pasado debo disfrutar el presente y del futuro, además...lo que me dijiste hoy, me dejo claro muchas cosas. — Dijo Luna tímidamente.
— Entiendo...quiero que sepas que tal como lo dijo tu hermana, los seres que tu amas se quedan en el corazón. — Dijo Jack.
— ¡Es decir que tu aun me...! — Dijo Luna mientras sus ojos se abrían como platos.
— Toda la vida Luna...porque eres muy importante para mí...puede que las cosas cambien pero marcaste una parte de mi vida...igual yo no puedo hacer nada, además que no te diga no que quiere decir que no lo sienta… ¿me entiendes? — Dijo Dulcemente Jack.
Luna por parte lo abraso con sus dos cascos y pego su rostro a su pecho.
— A pesar de no tener tu corazón en tu pecho, se escucha un latir en él. — Dijo Luna al recostar su cabeza en el pecho del lobo. — Espero que tu esposa no se ponga celosa. — Dijo Luna tragando saliva.
— No, porque ella sabe lo que tú sientes por mí, le incomoda pero sabe que tú no serias capaz de hacer algo por separarnos, además yo confió en ti Luna, mucho. — Dijo alegremente Jack. Luna suspiro lentamente y abraso un poco más fuerte a Jack.
Luego de unos minutos más, las parejas se restablecieron de nuevo, Jack a penas tomo a Twilight sonrió, ella se puso muy roja y sellaron su mirada en un beso.
En un momento de la recepción Jack se alejó de su esposa y se escabullo por la parte de atrás de los jardines, tomo su forma humana y saco un cigarrillo rápidamente para fumar.
— ¡Wow! sí que necesitaba uno. — Dijo el Dios Ángel mientras aspiraba una bocanada de aire enorme.
— Quien lo diría...al fin y al cabo ella y yo ya estamos juntos, pero... ¿por cuánto durara? — Exclamo Jack
— Todo el tiempo que tenga que durar. — Dijo una voz muy familiar detrás de él.
— ¡No puede ser! — Dijo Jack, se puso nervioso al punto que su cigarrillo casi se le cae. — ¡Padre! — Exclamo Jack.
En efecto su padre Dios Todo Poderoso estaba allí atrás de él, vestía con un traje blanco, la corbata y los zapatos de charol era lo único de color negro. Su barba ocultaba su boca pero sus ojos calmaban la vista y las emociones negativas.
— ¡Cuánto tiempo ha pasado! — Dijo Jack sin poder tragar saliva.
— No tienes idea hijo mío. — Dijo Dios con una tranquila voz. — Veo que aun mantienes ese horrible vicio. — Dijo con un poco de desagrado su Padre.
— Bueno, la verdad no me hace daño... solo lo hago... por imagen. — Dijo Jack con dificultad mientras sus palabras aun no salían fruidlas.
— No te pongas nervioso hijo, no estoy para regañarte o reprenderte por tú pasado. — Dijo Dios. Jack cayó al suelo de rodillas, sosteniendo su peso con una mano mientras con la otra mantenía su cigarrillo.
— ¿Por qué, por qué haces esto? No merezco ser visto por ti, después de tantas cosas terribles, mil años sin verte por que decidí ser otro. Las lágrimas de Jack comenzaron a salir de sus ojos. — Como se supone que...puedo volver a mirarte como antes. — Dijo Jack mientras trataba de no llorar.
— Con los mismos ojos con los que naciste. — Dijo Dios mientras le sonreía. Jack se sorprendió por la respuesta, no era una respuesta ordinaria, otros seres no la entenderían. — Muchacho no estoy molesto contigo, no estoy decepcionado, estoy muy orgulloso y después de todo mírate como estas ahora, lo ves...has crecido mucho. — Dijo su Padre mientras caminaba hacia él, Jack termino de fumar su cigarrillo, aun no lo miraba a los ojos, se mantenía en el suelo respirando lentamente. Su Padre se sentó al frente de él en el suelo y lo miro sonriente.
— Hijo, sabes...es verdad que se cometieron algunas cosas, pero siempre supe que eras el de siempre, sé que superarías solo todo lo ocurrido y podrías salir de las tinieblas. Al igual que muchas otras cosas, yo no he dudado de ti nunca. — Dijo Dios con una cálida voz.
— ¿Cómo puedes hacerlo? Es decir...como puedes perdonar semejantes faltas que he cometido ¿cómo haces? — Pregunto Jack con algo de nerviosismo.
— Todos merecemos oportunidades Jack, tú tienes las tuyas, sabes perfectamente que siempre has tenido apoyo, nunca voy a dejar de hacerlo, has tomado buenas decisiones, también malas, pero lo importante es saber que te has arrepentido del todo. Mírame a los ojos hijo. — Dijo Dios con delicadeza.
Jack levanto la mirada, observo a su padre, sus ojos estaba alegres y mantenía una sonrisa, el Dios Ángel también le sonrió.
— No has cambiado nada Padre. — Dijo Jack siendo amigable.
— Ya sabes cómo funciona esto. — Dijo Dios.
Los dos inmortales se levantaron del suelo y Jack abraso a su Padre, Dios era más alto que Jack así que Jack solo alcanzaba a darle por encima de la cintura.
— Siempre estaré contigo, pase lo que pase, recuerda que puedes confiar en mí, yo tengo altas esperanzas en ti, el camino no es fácil, pero la recompensa es enorme. — Dijo Dios mientras abrazaba afectuosamente a Jack, luego se separó de él y lo tomo suavemente de los hombros. — Ahora...quisiera conocer a mi nuera.
— Ahora mismo voy por ella. — Dijo Jack alegremente.
— Eso no será necesidad, espera un segundo ya vendrá. — Dijo Dios.
— Todo lo tienes siempre planeado. — Dijo Jack alegremente.
— Todo ocurre como debe ocurrir tu sabes cómo funciona eso. — Exclamo Dios.
En efecto no paso mucho tiempo y Twilight encontró a Jack.
— Amor... ¿Dónde estás?...Es hora de hacer la rifa del liguero... — Exclamo Twilight al llegar a esa parte alejada del jardín, al ver a Jack junto con Dios no supo cómo reaccionar.
— ¡Cariño! qué bueno que llegas...quería presentarte a mi padre...Dios Todo Poderoso. — Dijo Jack mientras tomaba con delicadeza a Twilight de su casco derecho. La alicornia quedo sorprendida, pues nunca había visto a Dios, tal como Jack, le dio vergüenza mirarlo a los ojos, inmediatamente hizo una reverencia ante él.
— Dios Supremo...es un placer conocerlo mi señor. — Dijo Twilight mientras reverenciaba al único Dios. Jack rio un poco en forma amigable, lentamente tomo a Twilight de su casco nuevamente con delicadeza.
— Tranquila amor, no hay necesidad que hagas eso. — Exclamo Jack.
— ¡Pero qué disparates dices cariño! Es tu Padre...es el Dios Todo Poderoso...el único Dios, el Dios supremo...hay que demostrar... — Pero Twilight fue silenciada por un beso en los labios por su esposo. Jack nunca la había besado estando él en su forma de ángel y ella como alicornia, sintió el pelaje que envolvía los labios de la alicornia. Sin duda alguna Twilight quedo sin palabras, de cierta forma los besos de su esposo le quitaban el aliento. Luego Dios Supremo la tomo con mucho cuidado con sus manos y la elevo por los aires como si de su hija se tratara. Twilight solo reía como una niña consentida, se sintió apenada.
— ¿Así que tú eres mi nuera? vaya pues mi hija Celestia creó un ser hermoso, grandiosa la obra de mi hija. — Dijo Dios sin soltar a la alicornia. Jack los veía con alegría, para el parecía una escena de padre e hija.
— No es cierto mi Señor, no solo Celestia, también soy una obra de usted, Celestia viene de usted también. — Dijo Twilight con mucha calma y se reía mientras hablaba.
— Bueno en eso tienes razón, son dos bellas obras que hice, ahora estás junto a mi hijo, estoy muy feliz de que las cosas estén ahora de esa forma. Esperemos que en el futuro, todo vaya mejorando en la vida de ambos. — Dijo Dios mientras volvía y ponía a Twilight con mucho cuidado en el suelo. — Definitivamente los dos hacen una pareja excepcional, siempre estarán protegidos por mí. — Añadió Dios.
— Gracias Padre. — Exclamo Jack agachando un poco la cabeza simultáneamente con Twilight en señal de gratitud y alabanza.
— Ahora eres de la familia dulce Twilight. — Dijo Dios mientras la abrazaba con mucho cariño, luego le dio un beso en la base de su cuerno. Twilight cerró sus ojos, sintió un cálido viento en su frente. — Cuida mucho a mi hijo, eres la indicada para eso pequeña. — Dijo Dios mientras su cuerpo se desvanecía rápidamente.
— Siempre será así mi señor. — Dijo Twilight reverenciándolo con elegancia.
— Saluda a Trollestia de mi parte. — Exclamo Jack sonriendo mientras se cruzaba de brazos, él observaba como Dios Todo poderoso se desvanecía, hasta que finalmente su presencia ya no estaba en ese lugar.
— Dime... ¿lo volveremos a ver? — Pregunto Twilight con suave voz.
— Tal vez. — Dijo Jack caminado hacia ella. — Pero lo importante es que Él siempre está con nosotros, la verdad no tienes idea de lo mucho que Él se encuentra en nuestras vidas. — Dijo Jack quien tomo la forma de lobo.
— Eso lo sé, confió también en Él, fue suerte que viniera a buscarte hasta aquí, para conocerlo. — Dijo Twilight mientras miraba a su esposo.
— Ya estaba destinado a ser así amor, ya estaba destinado. — Dijo suspirando. — Padre, gracias por todo, gracias de verdad. — Dijo Jack en su mente.
Finalmente después de un rato de bebidas, baile y algunas actividades donde todos se integraron, la recepción se acabó, finalmente Twilight lanzo el ramo de flores, Rarity trato de agarrarlo, pero cayó en las manos de Luna, no fue raro que Fénix la mirara coquetamente, eso hiso que Luna se sonrojara pero luego se molestó entregándole las flores a Lucida.
Jack y Twilight estaban listos para empezar su luna de miel, cuando todos los invitados se habían ido, se quedaron Lucida, Fénix, Twilight, Cadence, Shining Armor.
— Jack, hermano te felicito de verdad, espero que de ahora en adelante tu vida este llena de amor. — Exclamo Fénix.
— Lo estará Fénix, Jack está en buenas manos y de la misma forma Twilight, ambos son una pareja hermosa. — Dijo Cadence.
— Twily, ahora que estarás casada... ¿no te alejaras de tu hermano? — Exclamo Shining Armor.
— Claro que no hermanito, nunca lo hiciste tu...yo tampoco lo hare. — Dijo ella quien estaba tomada del casco derecho por la mano izquierda de Jack.
— Lucida les deseo lo mejor y no te preocupes Jack tómense las vacaciones que quieran, Luna se encargara de Equestria y Nicolás se encargara de la tuya mientras tanto.
— Gracias hermanita. — Exclamo Jack.
— Lucida ahora que lo dices ¿dónde se encuentra Luna? parecía que actuó algo raro esta noche ¿le pasa algo? — Dijo Twilight, ella era consciente de lo que ocurría pero estaba muy tranquila para ponerse a armar problema, además no quería arruinar su noche de bodas.
— Bueno ella decidió marcharse a su recamara, debe estar cansada supongo. — Dijo Lucida desviando la mirada.
— No importa, dale saludos de nuestra parte, ahora nosotros nos iremos de aquí. — Dijo Jack apretando el casco de su amada con cariño, su esposa le sonrió cariñosamente. Jack y Twilight les dieron la espalda a todos y suspiraron lentamente.
— Ahora... ¿que pasara después? — Dijo coquetamente Twilight mientras sus mejillas se sonrojaban.
— Tú solo déjate llevar...ahora veras... — Dijo Jack quien extendió su ala izquierda para cubrir y ambos desaparecieron por medio un trueno que descendió rápidamente del cielo nocturno de Equestria.
Jack tenía planes para pasar la mejor noche de bodas con su esposa, además quería que su luna de miel fuera inolvidable, así que lo había preparado todo a la perfección. Él junto con su esposo se habían trasportado a su dimensión, Jack quería sin duda alguna pasar la mejor noche en un lugar paradisiaco, sin que nadie los molestara, por eso apareció nada más y nada menos que en una de las islas privadas de Dubái. Jack tenía una isla en el archipiélago "The Word" en Dubái, por esa razón habían regresado a su dimensión y habían llegado justamente a esa isla. La isla era grande pero era una de las muchas que pertenecían al archipiélago artificial que habían creado los humanos para darle a las personas poderosas un lugar donde vivir. Era de noche y hacia algo de calor, el viento soplaba despacio, la isla tenía una parte de vegetación pero Jack y Twilight habían quedado a unos metros de la entrada de una casa muy grande, casi parecida a una mansión pero no era así. La casa demostraba elegancia, tenia de todo lo que una pareja de recién casados pudieran tener. Twilight y Jack habían quedado en su forma humana, con sus alas escondidas, solo tenía puesto sus vestidos de recién casados, a Twilight definitivamente se vería mucho mejor con ese vestido de novia en su forma humana.
— ¡Jack por Dios, esto es...hermoso! Creía que pasaríamos nuestra luna de miel en Equestria en algún hotel o en la biblioteca, no tenías por qué alquilar algo así. — Dijo Twilight mientras su pelo era agitado lentamente por el viento.
— La verdad no es alquilado, es nuestra casa. — Le dijo Jack al odio.
— ¡¿Nuestra casa?! — Exclamo muy sorprendida Twilight, que casi pierde el equilibrio.
— Si, la plataforma donde me conociste y conviviste conmigo es una base de operaciones para mí, además tú sabes que ha cambiado para que los ángeles pudieran venir a este plano, esta casa la adquirí hace poco y es mi regalo de bodas para ti, para mi dulce Brillo Crepuscular. — Dijo Jack mientras acariciaba sus cabellos.
— ¿Es enserio? — Pregunto la Diosa con algo de dificultad pues eso la sorprendió mucho.
— Claro que sí, esta será nuestra casa privada, aquí estaremos nosotros juntos, aquí estará nuestra familia, aquí tendremos la paz y la tranquilidad, para solo dedicarnos al amor. — Añadió.
— Nunca dejas de sorprenderme y claro que sí, esa idea me parece maravillosa amor. — Exclamo su esposa que rápidamente se lanzó hacia él y lo beso con mucha pasión. Ambos entraron a la casa, la cual estaba bien iluminada, tenía espacios grandes una sala enrome la cual permitía la vista del mar directamente, una cocina doble y por el momento una pequeño comedor, todo era fino, las telas, la madera los acabados dentro de la casa, Twilight la observo por todas partes, haciendo un rápido recorrido con sus ojos.
— ¡Es nuestra casa...! — Exclamo emocionada Twilight mientras corría hacia los abrazos de su marido. Jack la tomo entre sus brazos y los dos giraron allí, Twilight paso los brazos por el cuello de él y el por su cintura.
— Te imaginas, nosotros dos aquí y también nuestro hijo. — Dijo Twilight sonriente. Jack se sorprendió sus ojos se abrieron como platos al escuchar eso de Twilight, su esposa se sonrojo y oculto su mirada con sus cabellos.
— H-hijos... — Exclamo entrecortado Jack.
— Claro que si Jack...quiero tener un hijo contigo, así seremos una familia feliz y perfecta ¿o tú no quieres tener un hijo amor? — Exclamo Twilight, lo último lo había dicho con algo de dificultad como con tristeza.
— Pero claro que si amor, solo pensé que tomaríamos un tiempo para hablar de eso y creí que eso tomaría su... — Pero antes de terminar Jack fue silenciado por un beso de su esposa.
— Dejemos que esta noche...hable sola. — Dijo con tono seductor la Diosa. Jack se sonrojo mucho, sin embargo era paciente.
Twilight hiso un recorrió por la gran casa, observando cada rincón, cada habitación, salto como una niña cuando vio que Jack le había mandado a hacer una biblioteca y que había traído los libros de su biblioteca a la nueva casa. Finalmente llegaron a la habitación principal, al abrirla Twilight se encontró con una habitación fantástica, una cama tamaño King, tenía una cobijas blancas, la luz no era eléctrica esta vez pues habían velas en toda la habitación y pétalos de rosa puestos en la cama, atrás de la cama en la pared estaba pintada a misma imagen que en el cuarto anterior de Jack en su plataforma flotante.
En ese momento el corazón de Twilight se aceleró, su respiración se tornó muy acelerada, mientras varias sensaciones recorrían su espalda. Jack la tomo por la parte de atrás, Jack pasó sus manos por la cintura hasta llegar a su vientre y lentamente la besaba por su cuello, eso hacía que Twilight se estremeciera y entre los besos cariñosos que su esposo le proporcionaba, la hacía cerrar los ojos y sonreír, Twilight puso sus manos sobre las de Jack mientras él la besaba lentamente, ella temblaba, se sentía dominada en ese momento y ahora era cuando menos quería pensar en los demás, se olvidó de todo, de que era una Diosa, de que tenía amigas o familia, en ese momento era ella y Jack.
— ¿Qué le pasa a mi dulce alicornia, está nerviosa? — Dijo Jack con un tono más coqueto que de costumbre. Twilight decidió seguirle el juego seductor.
— Lo que pasa es que...tengo un lobo pegado a mí, sus manos me hacen estremecer y su aliento me quema la piel. — Decía la Diosa con un tono tentador — Además yo soy una potra indefensa y este depredador esta está al acecho. — Agrego Twilight mientras se mordía los labios y miraba a Jack con sus ojos.
— Pues este depredador aún no ha decidido atacar aun, simplemente quiere intimidar a su presa antes de lanzarse sobre ella y no dejarla escapar. — Dijo Jack mientras pasaba sus labios por el cuello de Twilight. Fue despacio, sin afanes, sin prisas, sin necesidad ser brusco, ya que esta vez sería muy especial para ambos. Jack tomo con mucho cuidado a la alicornia por la cintura, subía sus, manos por los costados de su cuerpo, pasando con mucha delicadeza sus yemas, eso hacía que su esposa temblara delicadamente, subiendo por su cintura hasta llegar a su axilas pero luego llevando sus manos a la espalda de su esposa mientras ponía sus manos en el fino cordón de oro que amaraba el corset blanco de su esposa, quien lentamente lo desataba, lentamente caminaron hacia la cama con mucha tranquilidad. Sin embargo Jack no dejaba de besar con mucho cuidado el cuello de su esposa con mucha delicadeza, a veces respirado muy cerca de él, hacía que la piel de ella se tornara tensa pero al a vez se relajaba.
Finalmente Jack desato el cordón, lo quito con mucho cuidado, luego bajo con mucha delicadeza la cremallera que era lo último que le impedía descubrir la espalda de su esposa. Con mucho cuidado quito el corset con mucha delicadeza, dejando de la cintura hasta el cuello de Twilight completamente desnudo, dejando descubierta toda su piel. Jack beso por detrás de su cuello pasado finalmente su lengua por la espalda de su querida y amada esposa. Twilight si apenas podía mantener la compostura, trataba de mantener sus sentidos bien, le era imposible, pues era el tacto de Jack contra su preciosa espalda, ella poco a poco se fue quitando el velo de su cabeza junto con la corona, hizo uso de su magia para dejar la corona en la mesa de noche que se encontraba allí. Jack termino de recorrer la espalda de la diosa.
— Estilo de agua y viento: combinación. — Dijo Jack en la mente generando un cambio en su lengua pasando de ser cálida a convertirla en algo frio y eso si rebaso el vaso, Twilight no soporto al sentir como la lengua de su esposo tomo temperatura fría y como subía por toda su espalda, hizo que Twilight lanzara su primer gemido de amor en esa noche. Twilight rápidamente giro 180 grados, quedando frente a su esposo, sus mejillas se había sonrojado y mucho más al ver que se encontraba semidesnuda al frente de Jack, pero era ahora su esposo por lo que poco le intereso, entendía ahora ese pudor que generaba su cuerpo humano en ese instante.
— Te vez hermosa. — Exclamo Jack.
— Bellas palabras para un depredador, el cual consume mi carne con ternura y delicadeza. — Exclamo Twilight mientras miraba con pasión a su marido. — Parece que aún no atacas como debe ser. — Exclamo con picardía su esposa.
— No me provoques...porque después de eso ya no podré parar. — Dijo persuasivamente Jack con un tono de lujuria.
— Esa es la idea. — Dijo sonriéndole la alicornia quien finalmente se lanzó hacia Jack besando como nunca lo había besado, lentamente, románticamente sin prisa, disfrutando el sabor de sus labios y la textura de su lengua. Twilight poco a poco fue quitándole el blazer, el corbatín y finalmente la camisa a su esposo, pasando sus manos delicadamente por el abdomen y pecho de el gran Dios Ángel, lo recordaba como la primera vez, la calidez de su piel, su suavidad. Poco a poco la pasión aumentaba más y ya no abrían los ojos pues ambos estaban sumergidos en ese pequeño universo mutuo de amor. Lentamente Jack fue llevando a Twilight a la cama con mucha delicadeza, terminando de quitar su vestido y dejando a Twilight con su ropa interior y su ligero blanco, Twilight no se quedó atrás dejando finalmente a Jack de la misma forma.
Pasaron unos cuantos minutos más donde los se besaban muy delicadamente, donde Jack mordía con delicadeza los labios de Twilight, pasando las manos por sus delicadas caderas, hasta llegar a su nalga izquierda donde estaba la Cuite Mark de Twilight, eso hiso que Twilight gimiera con pasión, fue tanto el impacto que sus alas ser rebelaron y salieron de su espalda, haciendo que varios pétalos de rosa volaran por todo el lugar cubriendo a los dos amantes. Finalmente ambos se miraron, Twilight tenía una mano en el pecho de Jack y otra en su cuello, Jack tenía una mano en su nalga izquierda y la otra la pasaba por lentamente por los cabellos de ella, se encontraba agitada con un rubor en sus mejillas tan rojo como la sangre, de la misma forma Jack, ambos no dijeron nada, solo continuaron la danza del amor, donde Jack fue directamente a su cuello, donde le daba pequeños mordiscos y besos mientras acariciaba la nalga de Twilight con mucha delicadeza. Twilight lo tomaba del cuello y lo empujaba hacia ella, mientras con su otra mano acariciaba la espalda de Jack junto donde está su Cuite Mark. Jack poco apoco comenzó a descender, primero por el cuello de Twilight lentamente con sus lengua, sus pequeños besos hasta llegar a los senos de su esposa. Poco a poco eso producía una adicción en Jack al besar la piel de su esposa, ella se encontraba en el paraíso y sus gemidos poco a poco se iban elevando. A pesar de ser dos inexpertos, lo estaban haciendo muy bien.
Twilight en medio de sus gemidos, le decía Jack en su odio cosas como "Te Amo" "Nunca te voy a dejar" "Bébeme como al vino y calma tu sed", Jack sonreía mientras seguía besando con mucha delicadeza los senos de su esposa. La pasión y las carisias no tenían límites, ambos finalmente se estaban entregando el uno al otro. Jack siguió bajando por el cuerpo de Twilight, besando la mitad de su pecho, por su abdomen y en el vientre de ella, donde le producía algo de risa a Twilight así que su rostro tenía una sonrisa con mucho placer. Twilight ya solo alcanzaba a acariciar el cabello rubio de su esposo, mientras él la miraba con sus ojos azules y ella con sus ojos violetas. Jack bajo un poco más y con sus dientes lentamente desprendía la ropa interior de su esposa, la cual tenía un encaje blanco, cosa que le termino gustado mucho a Jack, eso se reflejó en una sonrisa mientras miraba a Twilight, al ver la reacción de su esposo, le dio la razón a Rarity, pues ella le había ayudado con algo de la lencería. Jack desprendió con delicadeza la prenda mientras sonreía, Twilight le sonreía mientras enrollaba algo de sus cabellos con unos de sus dedos de su mano izquierda y se mordía los otros dedos, su rubor era delicado pero la hacía verse mucho más hermosa.
Finalmente su feminidad había quedado descubierta, con mucha delicadeza y algo de timidez Twilight separo un poco sus piernas invitando al lobo mientras le picaba un ojo, no paso mucho tiempo para que Jack tocara la feminidad de su esposa con sus labios y su carnosa lengua, llevando a Twilight a un nuevo nivel de sensaciones. Esas sensaciones que nunca pensó sentir, algo que jamás en su vida había sentido, algo como eso nunca lo había vivido, su corazón presionaba su esternón con fuerza, el sudor por su cuerpo se hiso notable, poco a poco las cobijas se impregnaban del sudor, Twilight extendido mano derecha hacia la cama apretándola con fuerza mientras que con la izquierda presiono la cabeza de Jack hacia ella, haciéndole entender que eso era lo que ella quería en este momento, ya no había nada que los separara pues juntos estaban ahora.
— Bébeme...no dejes de beberme...porque ahora soy tu bebida, calma tu sed con mi cuerpo, quémame con el fuego de tu amor, mantén esa llama...encendida dentro de mí. — Exclamo Twilight en medio de sus sollozos de placer.
Jack simplemente hacia su trabajo, besaba con mucha delicadeza, esa parte tan delicada en su mujer, haciendo que arqueara su espalda y que cada vez apretara las sabanas con su mano con mucha fuerza, mientras sus alas se extendían en toda su envergadura. Durante unos cuantos minutos los gemidos se hicieron aún más fuertes, donde finalmente la humedad se hizo notable en la intimidad de la Diosa. Nunca pensó que el clímax de ella llegara tan fuerte, siendo así la primera vez de la radiante alicornia. Jack lentamente se alejó del tesoro de su esposa y la miro con picardía, Twilight respiraba con mucha agitación, se acercó hacia donde su esposo y le planto un beso en su boca, tomándolo por el cuello, Twilight lentamente le quito el bóxer a su esposo dejando completamente desnudo, dejando a la luz la masculinidad del Dios Ángel, Twilight quedo algo sorprendida ya haya sido por la proporción o por lo erguido que se encontraba, pero luego regreso a su beso y dejo que las cosas pasaran. Pero Twilight tenía otros planes, tomando con mucho cuidado a su esposo, cambio de lugar dejándolo a él esta vez recostado en la cama y ella encima de él, en el punto donde ambos cuerpos rosaban su intimidad.
— Creo que...después de todo...el lobo ha capturado a su presa. — Exclamo la Diosa mientras extendía sus alas y respiraba agitadamente.
— Y el lobo ahora se va a alimentar de su presa, nutriéndose de todo ese amor que tiene para darle. — Dijo pícaramente Jack quien también estaba algo agitado pero no tanto como su esposa. Twilight se lanzó hacia el besándolo lentamente, mientras con mucho cuidado levantaba su cadera, era el momento de la unión, donde ambos fusionarían sus cuerpos y serian solo uno, era el momento donde ambos se entregarían el uno al otro, Twilight estaba muy nerviosa pero ofreció todo de ella y lentamente junto con su feminidad y la masculinidad de sus esposo la junto, con mucho cuidado ella bajo, lenta y cuidadosamente, sentía dolor pues era la primera vez, Jack tampoco se quedó a tras sintió algo de dolor pero sabía que era peor el que sentía Twilight, así que con mucho cuidado la ayudo a descender tomándola con sus manos de sus caderas con mucho cuidado. Twilight soportaba el dolor, al parecer ahora que era una Diosa su cuerpo se regeneraba lentamente, pero en este caso no era igual, esto era algo tan natural y tan delicado que el cuerpo no lo regeneraría, si acaso si podría aminorar el dolor.
Después de unos minutos, Twilight decidió descender totalmente y cuando eso paso, sus ojos se abrieron como platos, un gemido la alcanzó, sus alas se extendieron y su corazón casi se sale de su pecho. En el caso de Jack sus alas aparecieron también extendiéndose, pero sin gemir, de cierta forma sintió algo similar, de sus ojos brotaron algunas lágrimas mientras miraba a su esposa, de los ojos de Twilight también brotaron algunas lágrimas que cayeron en pecho de Jack.
— No te preocupes amor, es la primera vez. — Dijo tímidamente Twilight ruborizándose. Después de tanto tiempo, Jack y Twilight formaban un único ser, eran solo uno, nadie más existía en ese momento, eran ellos y nadie más estaban unidos y nadie los separaría. Twilight lentamente se acercó a la boca de su esposo para darle un delicado beso, donde recorrió el interior de su boca con su lengua haciéndolo delicadamente.
— Twilight, recuerda ahora, recuerda esto siempre, no dejes que nada de lo que ocurra más adelante te lo haga olvidar. — Dijo Jack mientras acariciaba lentamente los cabellos de su esposa. — Te amo, siempre te amare, ahora estamos juntos, para siempre. — Dijo el lobo mientras suspiraba.
— Recuérdalo también mi Jack, nada ni nadie nos podrá separar y yo siempre seré todo para ti como tú eres el todo para mí, te amo Jack por siempre. — Dijo la alicornia quien lentamente beso al lobo y juntos comenzaron la danza sus cuerpos con mucha delicadeza, con mucho amor. Ambos se cubrieron con sus alas, ambos se juntaron en uno solo, mientras compartían el calor que producían sus cuerpos, el sudor, el ambiente y el amor se sentían en esa habitación, tanto para llegar a empañar los vidrios de las ventanas. Ya estaban completamente fundidos como dos almas, pero era más que eso, Jack y Twilight eran más que almas gemelas, eran una parte del espacio, una parte para el equilibrio del universo. Durante el trascurso del tiempo, Jack besaba el cuello de Twilight la hacía gemir mientras aumentaban sus movimientos, Jack solo pensaba en Twilight en ese momento, solo en ella y el tiempo trascurría muy lento, tenían toda la noche entera.
Después de bastantes minutos Jack y Twilight generaron vida, única vida, dos cuerpos y dos seres haciendo la vida, la gran vida que solo pueden dar dos Dioses. Los dos finalmente terminaron al unisonó, con una pasión y frenesí enorme, donde ambos forjaban bastante fuerza, pero lo hacían con amor, se acariciaban se besaban. Twilight nunca había sentido nada igual y ahora se sentía completa, era único para ella, de la misma forma que para Jack quien al detenerse debido al gran clímax mutual, respiro agitadamente.
Poco después Twilight se acostó de lado, Jack abrazo a su esposa por la espalda cubriendo sus cuerpos desnudos con sus alas de ángel. Twilight besaba los dedos de Jack mientras el arcaizaba su larga cabellera.
— Es increíble... — Dijo Twilight mientras besaba los dedos de su amado, tenía las mejillas coloradas.
— ¿Que es increíble mi amor? — Pregunto el lobo mientras pasaba sus yemas por los cabellos de la diosa.
— Que por más que hagamos el amor, nunca me voy a cansar, es decir físicamente siento que podría destrozar un planeta. — Musito con una risita.
— Bueno esa es la ventaja de ser un Dios Ángel, además aún no se acaba la noche. — Dijo Jack besando con mucho cuidado la espalda de Twilight.
— Esto es impresionante...nunca vamos a parar. — Dijo Twilight besando la mano de Jack. Luego ella giro y quedo al frente de su esposo, abrigada por las alas de él, lo miro con dulces ojo y le daba pequeños besos en su boca.
— Te amo...no lo olvides. — Dijo tímidamente la Diosa.
— Yo también te amo Twili, ahora y siempre. — Dijo Jack acariciando sus mejillas.
— Que nos esperara en el futuro, me refiero...que viviremos, ahora que todos los días me despertare a tu lado. — Exclamo la alicornia.
— Bueno, eso lo descubriremos mañana en la mañana, además nuestra luna de miel recién ha comenzado. — Dijo Jack.
— Y vaya forma de comenzarla, es increíble, me siento tan feliz, gracias Jack. — Dijo la Diosa mientras se acercaba al pecho de su marido y lo besaba.
— ¿Por qué me das las gracias amor? — Pregunto confundido el lobo.
— Por conocerte, gracias por abrir tu corazón para mí, por dármelo, el regalo más importante para un Dios. Lo cuidare bien, ya sabes que siempre será así, pero más que todo gracias por amarme Jack. — Dijo la Diosa mientras acariciaba con su lengua el cuello de su esposo.
— No me tienes que agradecer por eso amor, el amor no es un sentimiento el cual se deba agradecer, es un sentimiento que se siente, se entrega se toca, se manifiesta de muchas maneras. Tal vez no me alcance la eternidad para poder demostrarte cuanto te amo, pero cada día será único y diferente en realidad, lo que nunca cambiara por mí es ese sentimiento de amor por ti Twilight. — Dijo Jack mientras beso la frente de su esposa. Unas cuantas lágrimas salieron de los ojos de Twilight, se acercó más a Jack y pasó sus brazos por su cuello llevando su boca hacia la de él.
— Ahora que lo mencionas...quisiera que siguieras manifestando ese amor que sientes por mí. — Dijo seductoramente la alicornia.
— ¿Así y de qué forma le gustaría a mí hermosa y bella Diosa del sol naciente de Equestria que yo manifestara ese amor? — Dijo Jack siguiéndole la corriente, mientras pasaba su lengua por el cuello de ella, haciendo que ella se retorciera un poco.
—...Porque no dejas que nuestros cuerpos hablen solos, después de todos parece que se entienden a la perfección. — Exclamo la Diosa guiñándole un ojo a lobo, la respuesta fue automática de Jack, tomando con delicadeza a Twilight y besándola con mucha pasión. Esa noche, solo la luz de la luna, el calor en la habitación y las sabanas de esa cama fueron testigos de la gran cantidad de amor entregado por ambos seres y formándose un solo ser. El amor flotaba en el aire, ambos estaba juntos y querían disfrutar lo que era especial para los dos, nada ni nadie los podía separar a ellos. Esa noche la vivieron como nunca, y para cada uno quedo sellada en su corazón, cuerpo, alma y memoria.
El sol brillo con fuerza, la luz matutina entro por las ventanas de la habitación, tocando los cuerpos desnudos de los dos Dioses que se encontraban cubiertos por una delicada sábana blanca, Twilight se encontraba durmiendo, recostada en el pecho de su esposo, Jack la tenía abrazada por la espalda con una mano en su cabeza con sus cabellos enredados en su mano. La luz fue lo que toco el rostro de Jack quien abrió los ojos lentamente y lo primeo que vio fue a su esposa durmiendo plácidamente, a juzgar por el sol, Jack calculo que deberían ser las 12 de la tarde, definitivamente la noche anterior la habían terminado tipo 6 de la mañana, de todas formas no estaban cansados, era muy difícil que dos Dioses se cansaran haciendo el amor, pero siempre tenían su agotamiento mental. Jack sonrió alegremente y recorrió los cabellos de su esposa desde la base hasta el final, levantaba un aura mágica al ser tocados.
En un parpadeo Jack se trasporto mágicamente de la cama, dejando a Twilight con mucha delicadeza en ella, sin que lo sintiera o lo notara, el lobo quedo de pie al lado derecho de esta, busco su ropa interior y se la puso nuevamente, extendió sus alas y luego las pego a la espalda, camino con mucho cuidado por el suelo laminado en madera, sin hacer ruido, lo único que vio fue que Twilight se acomodó nuevamente en la cama abrazando una almohada, dejando su espalda descubierta.
— Definitivamente esta chica me va a matar con su piel. — Dijo mentalmente Jack pasando su lengua por sus labios de una forma lujuriosa mientras miraba la espalda de su esposa, la cual mostraba dos alas blancas la cuales se encontraban en reposo. — Sera mejor que valla a preparar el desayuno, debe tener algo de hambre. — Pensó el lobo llevándose una mano a la nuca mientras sonreía. Cuando salió de la habitación, cerró la puerta delicadamente, para evitar despertar a su mujer. Luego camino alegremente por el corredor de segundo piso y al llegar a la baranda de las escaleras las cuales eran en forma de caracol, se deslizo por el barandal, estaba muy enérgico y tenía una sonrisa la cual no podía ocultar.
— Supongo que ella no notara mi presencia y se despertara muy rápido, será mejor hacerle el mejor desayuno. — Exclamo el Dios mientras chasqueaba sus dedos y de la nada apareció un libro de recetas, Jack no solo era un experto en magia, también era bueno cocinando. Sin duda alguna el lobo tenía sus toque especial en la cocina, algo innato dentro de su ser.
Camino a la cocina mientras miraba por las grandes ventanas de la sala y el comedor, veía la playa de su isla, de cómo el cielo azul con la playa se fundían, de cómo el paisaje paradisiaco era espectacular, el día recién comenzaba y Jack quería hacer miles de cosas con sus esposa, caminar por la playa, conocer los alrededores, se le veía muy enérgico. Comenzó a cocinar y en poco tiempo ya tenía el desayuno de su esposa listo y el suyo también. Era curioso ver a un Dios cocinando, pero era más raro verlo a él haciendo esta clase de cosas. Cuando finalmente termino, levitando con su magia llevaba en el aire dos bandejas con un gran desayuno, subió lentamente y abrió con cuidado la puerta del dormitorio, noto que su esposa aún seguía dormida, puso con mucho cuidado las dos bandejas en el tocador de la habitación, se dirigió a la cama lentamente y acaricio los cabellos de su esposa, luego le planto un beso en su mejilla, ella aun no reaccionaba, luego Jack fue más directo y paso su lengua por su cuello llegando hasta la oreja de Twilight, eso definitivamente si la despertó, haciendo que abriera los ojos como platos y que su espalda se encorvara.
— ¡Wow! si me vas a despertar todos los días de esa formar, seré la más feliz del mundo. — Exclamo la alicornia girando su cabeza y vio el rostro de su esposo, automáticamente busco los labios de él y lo beso con mucha pasión.
— Buenos días dulce Diosa... ¿cómo dormiste? — Exclamo el lobo mientras pasaba su mano por la cabeza de su esposa.
— Muy bien, pero tú sabes, no necesito recargar energías para hacer el amor. — Dijo Twilight mientras le hacía ojitos y pasaba su lengua por sus labios, ella también quería seguir el juego de amor.
— ¡Wow! no me provoques, la verdad ahora no estoy para casar. — Dijo Jack siguiéndole el juego.
— No me digas, acaso el depredador no término de comerse ayer a su presa. — Exclamo la diosa de forma seductora.
— El depredador esta clamado en ese momento, pero hablando de comer tienes que alimentarte tú, así que es hora de desayunar. — Exclamo el lobo mientras le daba un beso en la frente a su esposa. Con su magia levito una bandeja hasta la cama, Twilight que estaba desnuda, lentamente se sentó en la cama y observo el desayuno que su esposo había preparado, en un bol tenia hot-cakes en forma de corazones con trozos de fresa cortados, había una taza con chocolate y otra con miel para que Twilight dispusiera de él a su gusto, además había una rosa roja y blanca en la bandeja.
— Realmente no dejas de sorprenderme. — Exclamo la Diosa, a ver el detalle de su esposo.
— Y eso que es el primer día de casados, no tienes idea de lo que hare pro ti cada día. — Exclamo el lobo, mientras traía la otra bandeja con su magia donde tenía su desayuno, muy similar al de su mujer, con la única diferencia es que él no tomaba chocolate, el solo tomaba café.
— Debo decir que esta delicioso amor, gracias. — Dijo Twilight saboreando un poco de los hot-cakes.
— No me agradezcas, lo hago porque te amo. — Dijo Jack besando la pequeña nariz de la diosa.
— Te amo Jack... — Dijo Twilight mientras besaba a Jack. Juntos quedaron con algo de miel en su boca, Twilight lo limpio pasando su lengua por la boca de Jack. Ambos rieron con mucha alegría.
Y así pasaron la luna de miel Jack y Twilight, el lobo y la alicornia, la pareja regidora de las dos dimensiones más poderosas, los Dioses que en una época no tenían ni idea de que estaban destinados a estar juntos. El amor que forjaron los lazos que unieron, jamás los podrían separar. Durante la luna de miel, el lobo y la alicornia se entregaron muchas veces el uno al otro, haciendo uso del sello del sentimiento llamado amor. Nunca se vio una pareja tan unida, ninguna pareja como ellos como aquellos esos votos los cuales hicieron frente a Dios. Ahora que eran solo uno, comprendían muchas cosas del uno al otro, era la pareja perfecta, dos seres de mundos distintos unidos por Dios y el mismo destino, por la luz y la justicia, después de tantas penas que tuvieron que enfrentar..."El camino es largo la recompensa es enorme"
