Puella Magi Madoka Magica y todas sus situaciones y personajes pertenecen a Shaft y Aniplex. Hago esto por voluntad propia y sin fines de lucro.

The different story

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Dulce

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Dulces, dulces, dulces. Hasta ser adictivos. Así eran los labios de Sayaka, eran la salvación a la muerte. Lo fueron desde aquel primer momento en que los había tocado, primero con la punta de los dedos, llena de irrealidad, como si en cualquier momento fueran a desaparecer. O peor, como si por llegar a tocarla demasiado Sayaka fuera a darse cuenta de que realmente la tocaba, y sabría sus intenciones.

Sayaka la observaba con los ojos bien abiertos, sin entender del todo lo que pasaba, muerta de miedo, y a la vez queriendo saber hasta dónde llegaría todo. Kyoko lo supo cuando levantó por fin los ojos y la miró a la cara, con el mismo recelo, con el mismo miedo, con una pregunta escrita en su rostro, pidiéndole permiso en silencio para continuar, preguntándole si estaba bien.

Y Sayaka cerró los ojos, separando apenas un poco los labios, aunque todavía tensa y con una arruga en el entrecejo. Entonces Kyoko volvió a mirarle los labios, y miró sus propios dedos sobre la boca de Sayaka. El rombo color carmesí que tenía dibujado en la uña del dedo medio, la huella de ser una mahou shoujo, brilló con las últimas luces del día que entraban por los vitrales rotos de la iglesia. Después apartó lentamente la mano mientras se inclinaba, hasta tocarla, reemplazando los dedos con los labios. Era una caricia suave, apenas insinuada.

Sayaka estaba quieta, conteniendo el aliento, temerosa quizá de avanzar; pero cuando Kyoko se apartó sintió que la tibieza escapaba de su boca, tuvo frío y de nuevo se sintió sola y triste. No podía permitir que eso ocurriera. Se acercó para hacer desaparecer la distancia entre ellas, para retener a Kyoko cerca.

La pelirroja se asombró, pero solo tuvo un segundo de duda, la recibió entreabriendo los labios, acariciándole la mejilla, apretándose más junto a ella.

Sus labios eran dulces, dulces, dulces. Ya no podía ni quería apartarse.

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Nota de autora: Y sí, inevitablemente, como la viñeta anterior se llamaba Salado, tuve que escribir una que girara en torno a la palabra «dulce».

Espero que les haya gustado. Gracias por leer.

Romina