3. Reconciliaciones en Rise

Elyon era humana. Era cantante. Y era una traidora. Sí, pese a los intentos de la joven por recuperar la confianza de sus amigos, algunos seguían sin creerla, otros simplemente la evitaban y tan sólo unos pocos creían en ella. Pero para Ely había sólo una persona que realmente le importaba de verdad. Su mejor amiga, su confidente. Quien confiaba en ella y al final acabó diciéndole cosas tan terribles* como reales. Una parte de ella sentía esas palabras que le dijo en su momento… Pero era sólo una parte y muy pequeña. Desde que volvió, Sunny no había vuelto a dirigirle la palabra. No sabía si creer a Hope o simplemente despreciar sin más a la chica. Por encima de todo, le había mentido y eso seguía siendo algo grave. Ya fuera por orgullo, miedo a ser traicionada de nuevo o temor a saber el porqué de ese odio oculto, su respuesta seguía siendo la misma:

- ¡No quiero saber nada de ella!

- Pero Sunny- le decía siempre Amalia- Elyon ha admitido que era una actuación. Lo que te dijo era mentira.

- Me da igual, sigo sin querer hablar con ella. Tengo una mejor amiga que no me miente ni me hace sufrir: tú. Ella puede irse olvidando de volver a ser mi amiga o tan siquiera recibir una subprime**.

- Sunny, la amistad no es una inversión bancaria.

- Qué sabrás tú.

Amalia suspiró. Desde hace meses llevaba intentando convencer a la rubia que su traicionera amiga era en realidad una espía. Y sin éxito.

Por supuesto, Elyon también había probado contándoselo ella misma, pero sin ningún cambio en el resultado. Eso la deprimió. Pero por suerte contaba con alguien que podía entenderla. La única diferencia entre ellas era que una traicionó a Rise por el bien común mientras que la otra lo hizo por egoísmo. Pero aparte de eso se entendían bien.

- Debes seguir insistiendo, Ely. Seguro que acabará entendiéndolo.

- No sabes lo terca que puede llegar a ser Sunny, Helga. Es muy cabezota.

- Cuéntale cómo te sientes. Sobre esa parte que te guardabas y por qué.

- Nunca lo entenderá. Es algo muy personal y no me creería ahora… Si tuvieras algo inconfesable que contar a alguien que te importa, algo que sabes que le hará daño y no sabes cómo contárselo de una forma adecuada o delicada porque es imposible, ¿qué harías?

- Lo intentaría.

Elyon calló.

- No te preocupes, déjalo en mis manos.

- No sé si…

- Confía en mí. Pensaré en algo con Hope.

Efectivamente lo hizo. Desde que volviera a Rise con Hope, su relación había mejorado notablemente. Aunque todavía seguía siendo incómodo hablar con él por razones obvias ***, al menos podía hablar con él sinceramente. Hope le contó de cuando Rob y Cooper se pelearon, a lo cual le llevó a Helga a tomar la decisión de que haría lo mismo. Y sólo había una manera: obligándolas a hacer las mismas tareas.

Pero por desgracia no hizo el efecto deseado. Se pasaban las tareas juntas, pero no se decían palabras. Ni una quería decir nada ni otra quería escuchar.

- No te odio- dijo finalmente Elyon tras dos días de trabajo en pareja silencioso- No de esa manera.

- Déjame en paz.

- Vale, en que en cierto modo se sentía como dije. Pero no te culpo a ti, sino a tu padre.

Esa última afirmación hizo que Sunny finalmente alzara la vista.

- ¡¿Qué?!

- Antes de explicar nada, dime ¿qué sabes de tu padre?

- ¡No te atrevas a insultar su memoria o estás muerta!

-No estoy insultando a nadie. Sólo dime que sabías de tu padre.

- Era un buen hombre de negocios. Conseguía los mejores tratos y con esa habilidad logró impulsar su compañía hasta lo más alto. Era mi padre y me quería. Y quería a mi madre. Era buena persona.

- ¿Por qué? ¿Porque tenía dinero?

- No, porque siempre nos lo demostraba.

- Si: vendiéndote un coche nuevo que no necesitabas y cientos de caprichos más. Eso no es amor.

- ¡Tú qué sabrás! ¡Nunca tuviste un padre!

Las palabras de Sunny sonaban dolorosas y despreciables, destinadas a herir y golpear donde más duele sin piedad. Recordar era duro para Elyon, pero ella había decidido superarlo y algo le decía que Sunny también debía.

- Tuve uno.

- Si, pero me dijiste que murió cuando tú naciste.

- Mi madre me mintió.

- ¿Qué?- una expresión de pasmo se dibujó en la cara de la joven rubia.

- Antes de partir me dio esto- saca su móvil, revelando el holograma de una carta- es su última voluntad, donde dice que mi padre se suicidó antes de nacer yo.

Sunny se negaba a decir nada. Era comprensible que una madre no quisiera compartir esa clase de cosas con sus hijos por muy grandes que fueran. No era fácil contarle a alguien que quieres tanto cosas como esas.

- Y sé la cusa de su suicidio. Mi padre era un empresario de éxito, pero sufrió una estafa que llevó su empresa a la bancarrota. La derrota y el miedo llevaron a mi padre a suicidarse para que nosotras pudiéramos cobrar su seguro de vida, el cual era millonario, para poder subsistir durante una larga temporada, usando parte del dinero y conservando en su cuenta el resto. Por supuesto, mi madre mantuvo su trabajo, esforzándose veinticuatro horas al día para poder asegurar mi futuro.

- ¡Que lo hayas pasado mal no es motivo para que metas a mi padre en esto!

- Si quieres más pruebas- la chica sacó su Smartphone- Mira.

Elyon saca su Smartphone para revelarle una serie de textos. Textos que ella ya conocía. Eran cartas hechas con el ordenador de su padre. Esas cartas tenían algo más que le llamaban la atención: eran cartas de amor, destinadas a seducir con sílabas. No dirigidas a su madre, sino a la propia Elyon e incluso a la madre de Elyon.

- ¿Qué es esto?

- Él las llamaba "cartas de citas". Ni siquiera sabía decir bien "cartas de amor". Seguro que tenía cientos de estas cursiladas acumuladas en su correo electrónico para mandarlas a todas las chicas que le interesaran.

- ¡Es mentira! Eso no demuestra nada. Cualquiera podría haberlas enviado.

- ¿Desde su dirección de correo electrónico personal? Seguro, cualquiera puede cogerte el Smartphone y escribir, pero si mal no recuerdo nunca vi a tu padre dejarlo en algún lugar que no fuera el bolsillo interior de su chaqueta. Asi que tú me dirás ¿Cuál es tu excusa?

- Bueno, tú misma has dicho que tu madre trabajaba mucho veinticuatro horas al día ¿en qué?

- En una fábrica de energía.

- ¡Ja! La clásica excusa. Seguro que tu madre sólo era una buscona que cada noche y cada día iba tras hombres en la calle para "pasarlo bien con ellos".

- ¡¿Es eso lo que crees que hacen las personas trabajadoras?! ¡Tú no puedes saberlo porque en realidad nunca has trabajado en algo en tu vida!

- Pero si tuve una familia.

- ¡Una de corruptos, mentirosos y aprovechados que viven de destrozarle la vida a los demás!

- ¡Hija de una furcia!

- ¡Pija de un salido!

- ¡Serás perra!

Y sin decir nada más, las dos chicas se lanzaron a pelearse, provocando un gran alboroto entre los jóvenes de Rise. Pero pronto llegó Tifa para separarlas con la ayuda de Helga.

- ¡Eres una mentirosa, al igual que tu padre!- le gritó Elyon a Sunny- ¡A mí me enseñaron que la gente se le da una oportunidad, pero con tu familia no hay remedio! ¡Todos sois unos egoístas aprovechados chupasangres! ¡Moríos todos e iros al infierno!

- ¡Ahí es adónde irás tú! Porque, ¿sabes qué? Por mucho que te esfuerces nunca tendrás nada que sea realmente tuyo. No tienes tu vida, no tienes tu mente y no tienes una familia y jamás tendrás nada porque no eres nada y nunca serás nada. Te odio ¡Te odio y sé que todo aquel que te ha conocido también lo ha hecho, porque eres una traidora y una mentirosa como siempre lo ha sido toda tu familia y la furcia de tu madre y el cobarde inútil de tu padre, el cual estoy segura que se quitó la vida sólo porque TÚ eras su hija!

Profundamente dolida, Elyon se fue corriendo hacia Rise, directa a su habitación.

- Sí, llora. Intenta darle pena a alguien ¡Yo sentía pena por ti en el insti y por eso me hice tu amiga, pero ya no más!

- ¡Sunny, cállate!- le ordenó tajante Tifa, quien se aguantaba sus ganas de darle una bofetada a la chica- ¡Te has pasado con Elyon, ella sólo te contaba la verdad! ¡Ve ahora a verla y discúlpate!

- ¿Por qué? ¿Porque si no lo hago perderé a Elyon? ¡Y a mí que me importa Elyon! ¿Por qué debería importarme siquiera? ¿Sólo porque ha sido la única persona que me ha escuchado, comprendido y entendido durante todo el instituto? ¿Porque ha estado conmigo aun cuando todos los demás no querían por los rumores que se extendieron por el instituto? ¿Porque ha seguido siendo fiel a mí aunque mi familia le ha arrebatado todo lo que quería y pese a estar enfadada con ella no puedo evitar culparla porque a fin de cuentas ELYON ES MI AMIGA?

Dándose cuenta de lo que acababa de hacer, la rubia miró a todas partes confundida para luego salir corriendo llorando de remordimiento.

- ¡Sunny!- trató de pararla Helga, pero Tifa la detuvo.

- Mejor déjala sola. Necesita pensar con calma todo esto. Ya volverá.

Helga suspiró. Eso había ocurrido por su culpa y por eso necesitaba hacerse cargo de algo por muy pequeño que fuera.

- Si tarda mucho, iré a hablar con Hope para que decida quién va a buscarla.

Sunny buscaba un refugio. Cualquier refugio. Ya fuera de su idiotez o de sí misma. Poco importaba, no había mucha diferencia. Corrió sin parar hacia lo más profundo del Everfree, esperando quizás desaparecer entre sus ínfimas sombras.

Pasaron unas horas y Sunny aún estaba fuera. Helga decidió contárselo a Hope, quien no podía ir a buscarla por un asunto de urgencia en Rise sobre su mantenimiento que necesitaba su total atención. Hope decidió llamar a sus amigas, los Elementos de la Armonía, para que le ayudasen, y ellas aceptaron. Todas salieron en expedición de búsqueda a por Sunny, pero en el cuarto de Elyon se podía respirar la incertidumbre.

- Sunny está perdida… Bah, que más me da. Que se muera si quiere. Es igual que su padre. Que se muera ella y toda su familia.

Pero algo en ella hizo que mirara hacia el bosque.

- Sunny…

- Creo que se fue al Everfree- dijo Henry, apareciendo a su lado de repente.

- ¿Henry?

- La vi alejarse, pero no pude seguirla. Me parece que se fue a lo más profundo del Everfree, donde nuestras sondas psíquicas no alcanzan a protegerla.

- Oh.

- Las chicas irán a buscarla, pero creo que nosotros también deberíamos hacer algo.

- Tenemos tajantemente prohibido salir al Everfree.

- Esa regla es sólo para los niños.

- Sunny me ha hecho daño. Es igual que su padre, clavadita.

- Sunny sólo quiere proteger lo único que le queda de su familia: su memoria. Por eso le es tan difícil aceptar lo que le dices.

- ¿Y yo no tengo también una familia?

- Eso tiene que reconocerlo Sunny, no sólo tú… Entonces ¿qué va a ser?

Elyon miró al gafapasta y luego al bosque Everfree. Una mirada de determinación se formó en sus ojos.

En el Bosque Everfree, Sunny trataba de resguardarse del frío de la lluvia en una cueva, pero cuál es su sorpresa al ver que estaba habitada por una Osa Mayor, por lo que huyó corriendo y gritando (una actitud poco recomendada si quieres sobrevivir en un pantano habitado de monstruos porque puedes llamar su atención) hasta el pantano, donde es arrinconada por una Hidra.

- Ehh… ¿Hola?

La criatura gritó con furia en respuesta, provocando que la rubia volviera a salir corriendo mientras gritaba desesperadamente. Entonces aparecieron los Elementos, quienes se encargaron de distraer a la Hidra para que Rainbow Dash pudiera ayudarla a ponerse a salvo, pero las demás son rápidamente reducidas y la criatura serpental va a por su presa original. En un intento de aplastarla, la Hidra tira a Sunny al vacío, lanzando lejos a Rainbow. Justo cuando se estaba resbalando, apareció Elyon, quien consiguen atraparla antes de que caiga. Applejack decide distraer al ser mientras Elyon sube a Sunny, pero cuando la Hidra arremete contra ellas, Henry se interpuso, usando unas linternas de alta potencia apuntando a sus ojos.

- ¿Qué haces?- le preguntó Elyon algo exasperada.

- La ciego. Las serpientes no tienen párpados.

Su táctica dio resultado y acabó forzando a la Hidra a caer a una ciénaga, pero eso no pareció disuadirla, ya que se enfureció y atacó lanzando fuego, pero gracias a la velocidad de Rainbow Dash todos huyen a tiempo de vuelta a Rise. Allí, las dos amigas se miraban de reojo en la habitación de Sunny, seguramente avergonzadas por todo lo sucedido.

- No debí decirte todo eso- dijo Sunny- Me siento fatal y no sé qué decir.

- Para empezar seguramente no debí contarte todo eso sobre tu padre.

Las dos se miraron fijamente entonces, provocando que estallaran en lágrimas y corrieran a abrazarse.

- ¡Lo siento, Ely! ¡Lo siento tanto!- decía Sunny- Siempre has sido mi única amiga de verdad y yo… Y yo… ¡Buaaaaaa!

Afuera, los Elementos sonrieron satisfechas por un trabajo bien hecho.

* Ver "Sansker y los Katastrophes" (NADEZHDA)

** Lenguaje de economía. Sunny se refiere al crédito subprime, una modalidad crediticia del mercado financiero de Estados Unidos que se caracteriza por tener un nivel de riesgo de impago superior a la media del resto de créditos.

*** Ver "Sansker y los Katastrophes" (NADEZHDA) y "Revelaciones" (NADEZHDA)

Lamento mucho el retraso, he estado muy ocupado con el trabajo y mi proyecto de la universidad. No sé cuánto tardaré con el siguiente, pero os pido por favor que no perdáis la paciencia y sigáis leyendo mi fic. Gracias y espero que os haya gustado este capítulo.