Gracias por los comentarios y por las ideas que me dais en ellos, los tendré en cuenta para nuevos capítulos :) Mientras tanto, aquí os dejo un nuevo capítulo, espero que os guste.
Alzó el brazo para abrazarla, pero no estaba. Abrió los ojos y miró el reloj. Las tres de la mañana. Por debajo de la puerta traspasaba un haz de luz.
-¿No puedes dormir? – dijo, ya en el salón.
Kate estaba de pie, delante de la pantalla táctil de Castle, concentrada. Había agrupado todos los datos del caso, formando su propia pizarra.
-Es este caso – dijo ella – Hay algo que se me escapa.
Castle se sentó en el borde del sillón y ella comenzó a explicarle el caso.
-El señor Brucke. Setenta años. Jubilado. Había trabajado toda la vida de electricista. Su mujer murió de cáncer hace cuatro años. Tiene una hija – dijo señalando la foto de ésta en la pantalla - de treinta y cinco años, está casada y es profesora de ciencias en un instituto de Ithaca, su marido es médico. Al señor Brucke lo mataron de un disparo en la cabeza, en su apartamento.
-¿Ningún vecino vio o escuchó nada?
-Los vecinos escucharon el disparo, pero cuando salieron el asesino ya había huido. La puerta estaba abierta y la cerradura no está forzada.
-Así que dejó entrar a su asesino – dedujo Castle.
-Lo que nos indica que probablemente lo conocía – afirmó ella.
-¿Algún amigo de la víctima?
-Según su hija –contestó ella, negando a la pregunta de Castle - el señor Brucke no se relacionaba con nadie desde la muerte de su esposa, a excepción de un amigo con el que solía quedar para jugar al ajedrez. Pero hemos hablado con él y tiene coartada. A la hora del asesinato estaba en un tren regresando de ver a su hijo.
-¿Podría ser un atraco?
Ella negó con la cabeza.
-La hija aseguró que no faltaba nada y el hombre tampoco era rico, no había mucho que robar.
-El asesino le disparó en la cabeza – dijo el escritor, mirando a la detective, que esperó a ver qué estaba deduciendo Castle – Lo hizo a sangre fría, lo que indica que no le caía precisamente bien. Sin embargo Brucke le dejó entrar a su apartamento. No era ningún amigo. ¿Qué hay de la familia?
-La hija se encontraba dando clases en Ithaca y Brucke no tenía hermanos ni ningún otro pariente cercano.
-¿Qué hay del yerno, el médico?
-Estaba atendiendo a un paciente en su consulta privada. El paciente era amigo suyo, nos ha confirmado su versión.
-¿Amigo suyo? ¿No es mucha casualidad?
-¿Crees que fue el marido de su hija?
-Su coartada no parece muy sólida que digamos.
-¿Y porqué querría matarlo?
-Una infidelidad, quizás – dijo Castle, pensando – Estaba engañando a su hija y Brucke lo descubrió. Amenazó con contárselo y él lo mató.
La Detective se quedó pensativa. Podría ser que Castle tuviese razón, era lo único que podría tener algo de sentido en aquella historia.
-Haré que Esposito y Ryan lo comprueben por la mañana.
-Mientras tanto – dijo Castle, acercándose a ella y abrazándola por detrás - ¿por qué no volvemos al dormitorio? Te acabo de ayudar a resolver un asesinato, creo que me debes una.
