Skip Beat! Y sus personajes no me pertenecen. Son propiedad exclusiva de Nakamura Yoshiki-sama. Yo solo fantaseo sobre esta serie y lo escribo! XD
/ Pensamientos/ —Diálogos. — "citas de otras personas"
Capítulo 2: Dulces tentaciones II
Con su caminar felino y una pícara mirada se acercó a Caín. —Nii-san ese es mi pijama. ¿Te importaría dármelo o prefieres que duerma así?—Y provocadoramente señaló desde sus hombros hasta su cintura.
Por medio minuto nadie dijo nada, solo mantenían una guerra de miradas. Finalmente Caín, recuperado del shock inicial, le aventó la remera a Setsu.
—Ya no eres una niña para dejar tu ropa tirada. — Señaló las bolsas en la mesada. — Fíjate si te falta algo, me daré una ducha rápido ya es tarde. — Con cara de póker se metió en el baño. Setsu miró la puerta cerrada del baño y sonrió como quien dice "así que vas a darme pelea". Se colocó la remera y empezó a acomodar las compras. Se fijó la hora, eran las tres. Preparó unos sándwiches ligeros con un poco de jugo para cada uno. Después de todo ninguno había cenado.
Mientras tanto, Caín en el baño se dejó caer por la puerta apenas la cerró y se desactivó. Con la cara oculta entre sus manos pensaba:
/ Maldición ¡Ella es tan hermosa! ¿En serio solo tiene 17 años? No, espera. No puedo permitirme esos pensamientos o terminaré siendo encerrado por pervertido. — Las palabras de Yashiro venían a su mente"Ren las chicas crecen rápido, más aun las que están en este medio. Sin que te des cuenta se vuelven hermosas frente a tus ojos."/
—Ya lo creo. — Suspiró y comenzó a sacarse la ropa, necesitaría una ducha helada si quería sobrevivir las horas que le quedaban por delante. Empezó a tirar la ropa despreocupadamente en el canasto cuando notó que la ropa de ella también estaba ahí.
/ Claro, generalmente me ducho primero, cenó mientras ella se baña y cuando sale ya estoy dormido. Un momento, eso quiere decir ¿Qué está cocinando algo ahora mismo? No lo creo, son las tres de la madrugada. No, debe haberse dormido ya. ¡Por favor que se haya dormido ya! No sé cómo podré controlarme si la veo en ese pijama. ¿Acaso la señorita Woods y el presidente quieren matarme? ¿Por qué siempre le ponen esa ropa?— Tomó el corset de Setsu y notó que los cordones en la espalda estaban tironeados de cualquier forma. —A esto me refiero. Debe haberle costado sacárselo. Este tipo de prendas requiere la ayuda de alguien tanto para ponerlas como para sacarlas… Maldita sea, ¡Lo hicieron al propósito! /
Frustrado con la situación terminó de desvestirse y se metió en la ducha. Ducha bien fría. Después de cinco minutos decidió salir ya que era muy tarde, tomó una toalla y se envolvió la cintura. Corrió la cortina de baño y una muy despreocupada Setsu entró con un canasto para la ropa sucia.
—Nii-san ¿Ya terminaste? No te molesto, saco la ropa sucia y la dejó lavándose. Preparé un par de sándwiches y algo de jugo. No es bueno estar tanto tiempo con el estómago vacío. Te espero y comemos juntos ¿Sí?
A medida que Setsu hablaba tomaba la ropa, la metía en el canasto y caminaba hacia a la puerta muy tranquilamente. El delicado hilo de la cordura de Ren era tensado al máximo. Con su cara de póker se acercó a ella y bloqueó la salida, de modo que Setsu quedaba de frente a la puerta, con la mano en el picaporte y él quedaba atrás de ella con su brazo derecho por encima de su cabeza.
—Nii-san no puedo abrir la puerta. — Ella se giró y lo miró un poco enfadada, como si retará a un niño pequeño que no deja a su madre hacer las labores de la casa. Ren interiormente sonreía, ella no mostraba un solo signo de duda o descuido.
—Setsu ¿Recuerdas que te dije antes de irme?— La miró muy serio.
—Dijiste que me duchara y lo hice ¿No?
—Sí, y también te dije que "te encargaras de tu piel" ¿No?— Él la observaba fijamente.
—No entiendo nii-san. — Ella aguantaba su mirada y no retrocedía.
Lentamente Caín, tomando el control, se acerca al cuello de su hermana y la huele desde la oreja hasta el hombro. Esto le produce un cosquilleo a la chica, quien aferró el canasto que sostenía a un costado para poder controlarse.
—Puedo sentir el aroma del shampoo y el jabón. — Decía casi susurrando al oído de Setsu. —Es el mismo aroma que yo tengo. Pero tu crema huele dulce, como a frutillas. Eso indica que no cuidaste de tu piel.
La posesión de Setsu sobre ese cuerpo empezaba a caer, podía sentir ese pitido en sus oídos, el aliento tibio que rosaba su oreja le daba una sensación cálida hasta donde su cuello termina, le estaba costando pensar con claridad. Sin embargo su fachada de Setsu seguía intacta y controlando su voz contestó.
—Oh ¿Era eso? Bueno, nii-san volvió muy rápido y se adueñó del baño. Ya es tarde, por esta noche mi piel tendrá que resistir. — Mientras jugaba con un mechón de cabello en la nuca de su hermano.
—Eso es malo, una chica siempre debe cuidarse. — Alejándose de Setsu tomó su rostro con ambas manos y antes de que la tentación lo venciera besó su frente. —Saldré en unos minutos. — Abrió la puerta y la sacó del baño dejando una crema de frutillas en el cesto con ropa que ella sostenía. —Mientras deberías pasarte crema, una chica debe oler dulce.
Setsu sonrió y sin dejar de mirarlo olfateó su muñeca derecha. —Pero el olor que comparto con nii-san tampoco está mal. — Le dedicó una provocadora sonrisa, se giró y comenzó a poner la ropa en la lavadora.
Por unos segundos Caín se permitió contemplar a la chica de espaldas. Esa remera dejaba mucha piel expuesta, y solo cubría un poco la cintura, más abajo empezaban los shorts. Esos malditos eran la perdición de cualquier hombre. Tapaban lo mínimo indispensable y dejaban ver unas hermosas y esbeltas piernas. Tanta piel, tan clara, tan delicada. Nunca había observado tan detenidamente a una mujer.
/ ¿Y eso? — Algo en los shorts llamó su atención. — ¿Por qué razón alguien pondría ahí una calavera? /
En ese momento Setsu se giró y vio a su hermano de pie en la puerta observándola. Solo lo cubría una toalla. Las gotas de agua que caían de su cabello, recorrían su cuerpo perdiéndose en el borde de la toalla. Ese cuerpo del cual ella conocía cada proporción… o casi todas. Esa imagen era irresistible. Su rostro tenía una expresión casi divertida, como si estuviera tratando de resolver un cruel enigma. Tomó la toalla que ella usó y la tiró en su cabeza, caminó hacia él y jaló las puntas hasta que dejó la mirada de Caín a la altura de la suya.
—Nii-san tú también debes cuidarte. ¿Qué pasa si te resfrías a mitad de la película? — Enérgicamente comenzó a secar su cabeza pero esto hizo que la vista de Caín quedara clavada en su escote y él recordó el conjunto que llevaba, aunque esa remera no dejaba mucho a la imaginación. Su razón estaba batallando contra sus deseos. Ahora mismo quería hacer todo con ella.
—Me tratas como a un niño. — Se quejó y se incorporó. —Ya estoy grandecito ¿No te parece?
—ummm, si fuera así no tendría que cuidarte tanto. — Sonrió divertida mientras tomaba la toalla del cuello de Caín y secaba su pecho. Interiormente Ren se estremeció cuando una de las manos de la chica rozó su piel.
—Creo que seguiré solo o nunca comeremos. — La apartó y le sacó la toalla de las manos.
—Está bien. — Setsu se giró, prendió la lavadora y fue a la habitación. —Entonces empezaré a comer mientras te secas.
Sin decir nada Caín cerró la puerta y le puso seguro. / Por si se le ocurre entrar. ¿Es que acaso no entiende la situación? Esa chica me va a volver loco. Al presidente le encantaría hacer un juego de esto. /
Rápidamente se secó, se puso la bata y salió. Setsu estaba comiendo un sándwich sentada en uno de los sillones con las piernas cruzadas mientras miraba la tele, una película de terror. Eso era raro, generalmente comen en silencio y se duermen.
— ¡Nii-san mira! Esta es una de Jasón. — Decía divertida.
—Setsu hay que dormir, tenemos que levantarnos temprano.
—Aunque sea hasta que termines de comer y lave los platos. ¡Déjame verla!
—Está bien, como quieras. — Caín se sentó a la mesa y empezó a comer, la verdad tenía un poco de hambre. Aunque había cenado con Yashiro y el director Endou, en ese momento estaba tan enojado que prácticamente no tocó nada.
Setsu estaba sentada frente a la tele de modo que le daba la espalda a su hermano. Pero un par de veces se giró para confirmar que este comiera. Por su lado Caín apreciaba la imagen de la chica. Definitivamente no le gustaba la película, pero la observaba con fingida emoción.
—Setsu yo ya me voy a dormir, no te desveles.
—No nii-san. — Ni bien su hermano se arropó en su capullo, ella juntó los platos y corrió a la cocina, agradeciendo no tener que seguir viendo esa tenebrosa película.
Definitivamente tendría pesadillas pero por lo menos se distrajo. En diez minutos todo quedo limpio, apagó la tele a veinte minutos de que termine la película, apagó las luces del cuarto, se metió bajo las sabanas y se durmió al instante. Después de todo fue un día largo y agotador.
Caín mientras contaba ovejitas negras y ya iba por mil quinientas, definitivamente no dormiría mucho esa noche.
Hasta aquí llegamos hoy. ¿Les gustó? Creo que Setsu se está dejando ver más seguido, pero Kyoko no se dejará vencer… tal vez si tentar ¡Pero no vencer! XD
¡Lo subí rápido! Lo iba hacer el viernes, pero casi tengo listo el capítulo 3. Trato de tener por lo menos armado el siguiente cap antes de publicar uno nuevo. Por ahora la inspiración me acompaña. ^_^
¿Críticas, sugerencias? Dejen review! :D
