15. Preparativos de guerra
Había que prepararse para la guerra y sin duda habría que luchar. Hope se fue a Rise con los demás, donde explicaron la situación y lo que deberían hacer. Básicamente, dijeron que se ocultaran hasta que pasara el peligro y que mientras tanto ellos confrontarían a los enemigos. Y mientras él estaba fuera con Tifa y Shinobu, alguien más se encargaría de cuidar la colonia por ellos.
- ¿Yo?- preguntó sorprendida Helga- Pero yo no…
- Eres la única persona a la que puedo confiarle esta tarea. Ten paciencia, sé que puedes hacerlo. Confía en mí y confía en ti misma, Helga. NEAH y FIL te ayudarán, asi que no estarás sola necesariamente.
- Yo… Está bien. Lo haré lo mejor que pueda.
Hope asintió.
- Pero ¿Cómo pensáis enfrentar a los Huecos? Son muchos y están muy bien armados.
- Siempre podríamos aprovechar su armamento.
- Sí si llegan a estar lo bastante cerca- comentó Shinobu- Tendríamos que obligarles a que se acercaran mucho. Y eso no va a suceder a menos que pierdan su ventaja a distancia.
- Señor- interrumpió NEAH- Recomendaría encarecidamente que usara "esa parte" de la nave.
- ¿Qué parte?- preguntó Tifa.
- Un sistema de emergencia que estableció el señor Hughes el día de nuestra marcha. Un almacén nunca abierto desde que llegamos a Equestria.
- NEAH, no.
- Señor…
- Cállate. No voy a discutirlo más.
- Señor, estoy seguro de que todos lo entenderán.
- No pienso…
- Hope- interrumpió Tifa- Vamos a ir a la guerra. El destino de todo un planeta y sus habitantes además del de nuestros amigos y protegidos dependen de nuestra victoria y no voy a dejar nada al azar. Si tienes aunque sea al menos una sola cosa o invento o poder de algún tipo que nos permita tener ventaja sobre nuestros enemigos, por muy mínima que sea, la utilizaremos aunque digas que no.
Odiaba que Tifa se saliera siempre con la suya usando esas palabras malditas con tono de reproche. Lo odiaba… Siempre ganaba. Por eso tuvo que abrir el almacén Número Trece. Cuál fue la cara de todos al ver las viejas armas de guerra de nanotecnología energética de fusión fría (pistolas, rifles, trabucos, etc…) que no veían desde hacía un año, cuando partieron en el Éxodo y llegaron a este planeta. Verlas de nuevo era un dolor en el pecho, un recuerdo de todo cuanto habían perdido y lo poco que habían ganado. Era como siempre le decían sus padres: en las guerras nadie gana.
- ¿Tenías esto y me echas en cara el tener yo una simple pistola?- preguntó sarcástica Helga.
- Créeme; he pensado en muchas ocasiones en destruirlas todos. Sólo son mortales con los Huecos, pero quién sabe cómo afectarían a los seres de este mundo al tener un ADN distinto al nuestro. Mi padre me dijo que era mortal y con eso me bastaba para saber que no debía ser abierta. Además, ¿qué uso tiene un instrumento de guerra en una tierra de armonía?
- Tiene sentido… Supongo.
- Todo eso no importa ahora- interrumpió Rob, cogiendo un rifle Bushmaster ACR modificado con un cañón corto, mira telescópica, linterna sobre el cañón y cargador recortado- Estas cosas van a volver a ser útiles después de tanto tiempo.
- Cuidado con eso, no querrás que se te dispare en un pie o peor: que se te rompa una uña.
- Ja-ja. Muy gracioso, Jefe Maestro. Pero aunque no lo creas, yo sé…
De pronto una ráfaga de tiros salió dirigida a todas partes dentro del almacén, provocando que todos salieran corriendo a ponerse a salvo.
- ¡Joder, está viva!- dijo Rob, dejando el rifle en el suelo de inmediato con todo el cuidado posible- ¡Os lo juro, apenas he rozado el gatillo!
- Y aquí tenemos un segundo motivo para no usarlas: ¿Quién sabe disparar una de estas?
- Yo sé- dijo Cooper.
- ¡¿Qué?! ¿Desde cuándo?
- Mi padre fue Marine y luego pasó a formar parte de Academi.
- ¿Esa empresa militar privada de seguridad?
- Asi es. Me llevaba al campo de tiro cada fin de semana a practicar con él. Me enseñó alguna que otra cosa sobre cómo funcionan las armas, me decía que quizá algún día me salvaría la vida. Vivía en un barrio conflictivo, asi que no quería que sus hijos murieran acribillados por un yonki a la vuelta de la esquina al volver de clase.
- Qué buen padre tienes…- musitó sarcástico Rob
- ¿Has dicho algo?
- No, nada.
Finalmente sería Cooper el encargado de enseñarles cómo disparar. No contaba sólo el modo de apuntar, contaban cosas como el retroceso, la cantidad de balas de las que disponías (norma número uno punto cinco: sé siempre cuántas balas tienes montadas), tu puntería, el peso del arma, si era necesario sujetarla con dos manos o si podías usar sólo una… El entrenamiento era duro, pero a los soldados no les quedaba más remedio ni más tiempo que tomar. Hicieron un curso rápido, asi que usarían el fuego a distancia cómo último recuso y se concentrarían en potenciar sus habilidades naturales. Hope tenía buena puntería, pero no era lo mismo disparar con un arco que con una pistola. Usaría el arco como arma principal. Tifa era buena en combate con Jo, asi que usaría uno de los palos de combate especiales de última tecnología que creó Hope para ella. Shinobu destacaba por su uso de la espada. Hope tenía el arma perfecta: se llamaba Danzan (Separador) y estaba hecha de un metal que permitía separar los átomos de la hoja a voluntad mediante el control mental que forjaba a través de las nanomáquinas inyectadas en una fina capa de la cuchilla al tocar la espada. En otras palabras, era capaz de cortar objetos por dentro si quería sin dejar una marca en el exterior. Necesitaría practicar, pero le tomaría el punto. Henry tenía unos cestus que además de protegerle le darían fuerza extra para romper las duras defensas de la armadura férrea de los Huecos. Cooper tenía dos escudos en cada mano hechos del acero más fuerte de Equestria, que Hope mejoró con unos trabajos de más en el metal. Y Rob usaría el rifle Bushmaster ACR que cogió antes para defender a distancia. Se había tomado a pecho el conquistar esa arma. Al mismo tiempo, prepararon sistemas de defensa en el terreno de combate.
Pasaron tres días y tres noches cuando Hope fue a ver a Celestia para discutir los planes sobre la defensa.
- ¿Cómo van a llegar entonces?
- Iré a asegurarme preguntando a los Katastrophes, pero tengo una idea de sobre cómo piensan hacerlo. Como inutilizamos los sistemas de viaje por aire en todos los sentidos para dejar estancados a los Huecos en la tierra, recurrimos a un sistema de teletransposición llamado la Cascada, un portal que nos permitía viajar a una estación espacial donde las naves esperaban para poder partir. Creo que piensan amplificar los teletransportadores usando la Cascada, pero no es lo mismo transportar a todo un ejército que transportar a un solo soldado, asi que deduzco que eso les llevará mucho más tiempo extra. Nosotros tardamos un mes en potenciar suficiente el sistema, pero creo que ellos podrán hacerlo más rápido. Quizá dentro de dos semanas a lo sumo. Más si tenemos suerte. La idea es desviar las coordenadas de la Cascada para que caigan a nuestro terreno preparado de antemano para atacarles con todo. Conozco cómo funcionan sus ataques, asi que sé que no lanzarán todas las tropas de inmediato contra el planeta, sólo unos pocos soldados. Iremos mermando sus fuerzas poco a poco todo lo que podamos para anularles. Los pocos que queden restantes serán cosa de sus soldados y aliados, majestad.
- Mis ponies lucharán sin cesar. Hasta el último soldado.
- Es bueno saberlo. Recuerde: a la cabeza. Esos bichos no tienen corazón, asi que destruya su cerebro y están acabados.
- Parece que estamos listos para la guerra.
- No tanto. Tengo muchos planes para asegurarnos un buen futuro y no pienso dejar cabos sueltos por ninguna parte.
- ¿Qué tienes en mente?
- Tendré que hablar con el Profesor Genius, pero antes tengo que ir a ver a unos conocidos en Whitetail… Esa será la parte dura.
