Espero leer vuestras respuestas y comentarios pronto. Gracias por seguirme los que lo hagáis y hasta el capítulo siguiente

16. Buscando amigos entre los enemigos

Hope sabía que para que los Huecos pudieran encontrar ese planeta su rastreador tenía que haber dejado una baliza de comunicaciones en alguna parte. Encontrarla y destruirla no cambiaría nada; ya sabían dónde estaban, registraban las coordenadas de manera automática en sus cerebros positrónicos nada más llegaban a un sitio. Tendrían que haberse devanado el cerebro registrando por los diferentes planetas de diferentes galaxias para poder encontrarlos. El puente de Einstein-Rosen, a fin de cuentas, no era más que un atajo a través del espacio, un túnel que acortaba el tiempo que se tardaba en moverse de un lugar a otro del espacio. Sin usarlo se tardarían desde días o meses a años incluso, lo cual era algo mortal para los humanos, pero para los Huecos el tiempo no significaba nada: su acero era indestructible al paso del tiempo y las nanomáquinas modificadas que se encontraban en sus cerebros positrónicos prevenían la degeneración de su IA. El rubio sabía, no obstante, que el lugar que ese Hueco tendría que haber elegido era un sitio aislado y seguro para preparar el previo a la conquista. Su primer indicio era la isla de Whitetail*. Quizá no podría evitar que llegaran, pero si conseguía esa baliza podría tenderles una pequeña trampa que les resultará de lo más útiles a los Pretorianos a la hora de enfrentar a los enemigos. Pero antes tendría que enfrentarse a viejos enemigos en cuanto bajara a tierra firme del barco.

- ¡Anda, mira quien se digna a venir!- dijo un sarcástico Gale Simmons- ¡Pero si es Richie Rich en carne y hueso! ¡El gran líder! ¡El guerrero supremo! ¡El último superviviente! ¡El héroe de la humanidad…!

- ¿Vas a seguir rezongando o piensas hacer algo más productivo?

- ¡Voy a seguir rezongando porque me da la real gana! ¡Sólo mírate: el alto todopoderoso! ¡El caballero de hierro! ¡El gran boy-scout azul! ¡El MALDITO APUÑALADOR POR LA ESPALDA!

- Ya estabas tardando en decirlo.

- ¡Tienes mucha cara en venir por aquí como si nada! ¡Mi vida ha sido un infierno gracias a ti!

- No haber traicionado a los tuyos. No digas que no tenías opción.

- ¡Encima eso! ¡Te voy a…!

- Cállate, Gale- interrumpió Christine Dreyfus, quien llegó acompañada por Joshua Carter- Es tú culpa que hayamos terminado aquí. Apechuga con las consecuencias.

- ¿Te pones de su parte?

- No seas ridículo. Sólo digo que afrontes las consecuencias.

- ¡Llevo afrontándolas un año! ¿No crees que es hora de que empecemos a dejar de mirar al pasado?

- No- contestó tras un largo silencio. Luego se volvió a Hope- ¿Qué haces aquí? ¿Qué quieres?

- Los Huecos vienen.

Gale mostró entonces una expresión de sorna.

- Ah, ya capto- rió complacido- Ahora que sabes que vas a perder, vienes corriendo a acurrucarte bajo el ala del gran Gale Simmons, ¿verdad? Espera sentado, no voy a ayudarte.

- ¿Dónde está la baliza de comunicaciones que dejó el Hueco de antes?

- ¿Asi que lo habéis destruido?- preguntó Chris- Me lo esperaba, la verdad. Era uno pequeño.

- Pero no te lo vamos a decir- interrumpió nuevamente Gale.

- Cállate, Gale.

- Me callo.

- Allá vosotros:- inquirió Hope- no seré yo quien tiemble en una isla remota esperando mi muerte.

- Idiota- dijo Joshua- No van a por nosotros. Irán a por vosotros y vuestros queridos amigos equestres. Me pregunto si me dejarán uno como mascota, a ser posible chica… Pero no es que haga ascos a nadie.

- Tus hobbies me repugnan, Joshua- le espeto asqueada Dreyfus.

- Sólo porque quieres.

- Evidentemente.

- Chicos, todos los aquí presentes sabemos que los Huecos no harán distinciones entre humanos y mestizos y vosotros ya les habéis fallado una vez, sobretodo tú, Gale.

- Pero… pero somos aliados.

- Corrección: sois herramientas de Deus. Si os rompéis, sois inútiles y por tanto reemplazables.

- Me temo que tiene razón- dijo Dreyfus- He leído la mente a Deus más de una vez y sé que no acepta errores ni siquiera de sus soldados. Ni una sola vez ha dudado en destruirles por fallar una misión, asi que menos será nuestro caso, que además somos en parte humanos.

Gale tragó saliva. Una parte de él le decía que era un farol para asustarles, pero otra le decía que tenía razón. Miró a Chris y ella simplemente se limitó a asentir.

- Kairos se fue sin nosotros mandando al espacio una señal de socorro a la que Deus respondió de inmediato. Le teletransportó de vuelta a casa, pero nosotros nos quedamos aquí esperando una respuesta que nunca llegó.

- ¿Os convencéis? Os van a masacrar con el resto de este planeta. No dejarán nada a su paso. Vuestra única opción de sobrevivir es colaborar conmigo. Luchad conmigo, apoyadme, y os juro un destino mejor y una recompensa por apoyos a la sociedad.

- ¿Qué tipo de recompensa?- preguntó Gale dubitativo.

- No estoy seguro. Aún no lo he decidido.

- No vale. Ya me la jugaste una vez y no pienso correr el riesgo de nuevo de que me engañes otra vez.

- Está bien ¿Qué tal un suministro de comida de Rise? Seguro que echáis de menos el sabor del hogar.

- No es suficiente.

- ¿Una reducción de vuestra condena?

- Preferiría que fuera anulada por completo.

- No va a suceder. Tenéis que cumplir vuestra condena para ser libres. Lo dicta la ley.

- Vale, vale. Me gusta, pero no me convence del todo.

- ¿Un nuevo destino, tal vez?

- Thcé, ahí estamos ¿Ves? Ahora estás hablando con letras mayúsculas. He oído a los guardias que nos vigilaban hablar de una ciudad cercana que me recuerda al hogar. Manehattan sería un buen destino.

- No.

- Pues o eso o nada.

- Lo dejaré en un punto medio: podéis ir a Trottingham.

- ¿Trottingham? ¿Ese pueblucho? ¿Dónde viven los labradores y comerciantes? No gracias, paso.

- ¿Por qué? No es cómo si tuvieras algo que ocultar ya que somos amigos, ¿verdad?

- Vale- interrumpió Chris.

- ¡¿Qué?!

- Trottingham es lo bastante acomodada. A mí me vale.

- Pe-pero no es justo. Yo quería una ciudad lejos del control de las Princesas. Allí fijo que nos meten en prisión.

- Gale- Joshua le puso la mano sobre el hombro- A menos que lo hayas olvidado: YA ESTAMOS en prisión. No vamos a salir de ella hasta dentro de cinco años más.

Simmons puso cara de resignación y agachó la cabeza.

- Vale, Trottingham será.

- ¡Bien!- exclamó Hope- Ahora que hemos dejado claro los puntos principales de la negociación…

- Eh, eh, eh, eh. Espera un segundo.

- ¿Qué pasa?

- Por escrito.

- ¿Qué?

- Déjalo claro por escrito. No me fio de tu palabra.

- ¿En serio, Gale?

- Por escrito o no hay trato.

Tras redactar el equivalente contrato por escrito (suerte que Hope nunca sale de Rise sin su PDA multiusos con programa de procesamiento de textos incluido), todos fueron a buscar la dichosa baliza. Era una caja pequeña con forma de cubo y tres agujeros en ella que brillaban intermitentemente. Hope sabía que iba a serles útil, asi que ingresó en su programa con su PDA para piratearla.

- Oye- dijo Gale- ¿Puedes cumplir tu parte del trato ahora? Ya sabes, ¿que nos vayamos a Trottingham ahora?

- No.

- ¿Por qué no? Hicimos un trato. Lo redactaste por escrito ¡No puedes llevarle la contraria!

- Y vosotros tampoco. Si queréis ver cumplido el trato que habéis formado, tienes que cumplir la cláusula.

- ¿Qué cláusula?

- Esta- da zoom para mostrar una cláusula en miniatura debajo de la firma de Gale- "la firma del consiguiente documento por los miembros de los prisioneros de la isla de Whitetail estipula que el equipo de traidores y parias de Equestria denominado los Katastrophes (anteriormente Equipo Dedos) formarán parte de la avanzadilla para vencer a los Huecos y acatarán todas las órdenes del líder de Rise en funciones Hope Hart si quieren ver cumplido este acuerdo. El desobedecer este acuerdo hará que cualquier trato verbal llevado entre los miembros de alguna de las dos partes sea completamente nulo". Lo pasé a PDF tras borrar el único programa de modificación de textos para cerciorarme de que no puedas cambiarlo. E hice cientos de copias en un momento. Se las he mandado todas a NEAH, quien estará haciendo más.

- ¡Hijo de perra, me la has vuelto a pegar!

- Fuiste tú el que firmó. Ya te dije que no te fiaras de un sabihondo, cabeza cubo.

Christine y Joshua empezaron a apalear a Gale.

- ¡Nunca más volveremos a confiar en ti!- gritaba furioso Joshua- ¡Nunca más! ¡Y menos para firmar nada!

- ¡Ay, ay, ay, ay! ¡No! ¡Ay, ay! ¡Basta! ¡Te mataré, Hope! ¡Aunque sea lo último que haga!

- Hazlo en silencio. No puedo trabajar con tanto ruido. No os preocupéis, estaréis a salvo.

- ¡¿A salvo?! ¡¿Tú eres idiota?! ¡Vamos a morir todos!

- Os encomiendo una misión especial: Chris, Joshua y tú os encargaréis de que Rob vuelva vivo a casa. Cuando las cosas estén más chungas, cogedle y marchaos.

- ¿Eh?

- Espera- saltó Christine- ¿Y qué hay del resto?

- Nos quedamos. Alguien tiene que contener a Deus- deja su PDA- fortificad la isla con los demás soldados, pronto recibiréis armas y armaduras. Yo tengo que ir a buscar amigos para fortificar la capital.

Hope tenía en mente una serie de reuniones de emergencia con los líderes de todos los pueblos de Equestria. Los Pegasos, Ponies de Tierra y Unicornios estaban dispuestos a luchar y no hacía falta mencionar a la Guarida Real, aunque el Príncipe Capitán Shining Armor consiguió unas cuantas adquisiciones de los soldados Ponies Cristalinos. El problema era el resto de los habitantes de Equestria, tema que decidió discutir con una de las mentes más inteligentes de Canterlot, miembro del Consejo de este: el Profesor Genius.

- ¿Con quién contamos?- le preguntó Hope.

- No con demasiados. Si los Huecos tienen un ejército tan poderoso como cuentas, me temo que ni las tres razas de ponies unidos puedan hacerles frente.

- Pues necesitaremos a más.

- Ya no hay más.

- Están los que moran en el resto de Equestria.

- ¡Pero eso es un suicidio! ¡Jamás querrán colaborar con nosotros!

- ¿Por qué?

- ¡No forman parte del reino de Equestria!

- Profesor, ahora no es el momento de ser conservadoramente diplomáticos. Necesitaremos a todo ser viviente dispuesto a luchar por su tierra. Ni niños ni mujeres, ni ancianos; sólo todo aquel capaz de empuñar un arma y usarla por proteger lo que le es querido.

- ¿Y eso?

- Plan de emergencia.

- ¿Emergencia?

- Por si fallamos.

- Entiendo… Pero compréndelo, muchacho: aunque Equestria es la tierra de la armonía, los pueblos no-equestres nunca han querido colaborar con nosotros y no creo que vayan a hacerlo ahora.

- Igualmente lo haré. Al menos alguno de ellos debe tener algo de sentido común.

Hope fue a reunirse con los líderes de cada tribu cercana. El primero fue el sabio y envejecido, El-Que-Truena, líder de los gigantescos Cíclopes. Las negociaciones fueron infructuosas, pero resultaron negativas y sin éxito. El-Que-Truena no quería poner en peligro a su gente y pensaron que serían más una molestia que una ayuda. Sobre todo ante sus recientes relaciones con los álfar, los elfos del bosque. Después probó con Oak Silverleaf, rey del pueblo de los álfar en Hoja Verde, a este le siguió el Gobernador Duke, líder de los Diamond Dogs, luego Thoren El Sabio, rey de los dvergar (enanos) de las Cavernas Profundas, y finalmente Big Bison, señor de los minotauros. Pero todas las negociaciones acabaron en negativas por todos ellos, quienes se niegan a poner en riesgo a su gente aun a sabiendas de que ellos también estarán en peligro tarde o temprano. Pese a las constantes negativas, Hope no se rendía y quiso probar con el último pueblo: el de los dragones.

- ¡Te lo pido por favor, Hope!- suplicaba Spike mientras tiraba desesperadamente de la cola de su amigo- ¡No lo hagas!

- Mabodan, el Rey Dragón, es el último de la lista de líderes de las tribus de Equestria que nos queda. No voy a desechar ninguna posibilidad por muy ínfima que sea.

- ¿Un alicornio en tierra de dragones? ¡Tírame a un acantilado sin fondo, será más rápido!

- Tu inmenso sentido de la fe me abruma, Spike.

- Tengo fe en ti ¡Pero no en él!

Pese a las redundantes quejas de Spike, el lord alicornio no se alteró si cambió su rumbo en ningún momento. Nada más poner una pezuña en tierra de dragones, los adolescentes del grupo de lanzaron sobre él, girando a su alrededor como buitres sobre un zorro herido. Spike pudo identificar algunos conocidos y se subió al lomo de su amigo por puro instinto de protección.

- Vaya, vaya, vaya- dijo un joven dragón rojo- Pero si es el pequeño Spikey-wikey en persona. Cuánto tiempo.

- Hola, Garble- tragó saliva el dragoncito púrpura- Igualmente.

- Dime, ¿que hace un traidor a nuestra raza como tú en este remoto paraje que obviamente tiene prohibido?

- ¿Traidor? ¿Prohibido? No recuerdo que nadie me dijera nada de eso.

- Porque se deduce. Es obvio. Sobre todo después de ESE incidente**.

- Ah, claro… Bueno, no vine por voluntad propia. Él quería veros.

- Todo un valeroso caballero, Spike- comentó sarcástico Hope.

- ¿Y qué asunto traería a un pedante lord alicornio a nuestra tierra, me pregunto yo?

- He venido a ver a su majestad el Rey Dragón Mabodan.

Nada más terminó de hablar, los adolescentes draconianos empezaron a reírse a pleno pulmón.

- ¡Qué viene a ver al Rey Dragón!- dijo entre carcajadas Garble- ¡Tíos, aquí hay un alicornio que dice tener una cita con el rey! ¡Ja, ja, ja, ja, ja!

- ¿Vas a seguir riéndote como un ganso o piensas decirme dónde está para hacer algo útil?

Garble dejó de reírse. Se le quitaron las ganas.

- Mira, estirado- le espetó con desprecio contenido y notable enfado mientras le apuntaba con un dedo, apoyado en el pecho del pony- Aquí nadie va a ver a su dragonicidad bajo ningún concepto a menos que él quiera ¡Y menos a un cretino de la corte real como tú! Asi que si has terminado de perder el tiempo y de hacernos perderlo a nosotros también, ¡Lárgate con viento fresco!

Hope no tenía tiempo que perder con críos ¿Querían hacerlo de esa manera? De acuerdo; de esa manera sería.

Pasados unos minutos, cuatro maltrechos dragones adolescentes guiaron a Hope Hart hasta la sala del trono, donde se encontraba un dragón gigantesco posado sobre un inmenso tesoro de joyas y oro dentro de la montaña. Su pelaje era negro y resplandeciente como el diamante de dicho color, sus ojos eran dos topacios dorados y las escamas que formaban los pinchos de su cola y cresta eran de un azul cobalto intenso.

- Su dragonicidad- dijo Garble mientras se frotaba un ojo morado- El Lord Regente de Rise y miembro de la Corte Real de Canterlot, reino capital de Equestria, Hope Hart pide humildemente una audiencia con vos.

- Mm… Muy bien. Estoy aburrido, tal vez tenga algo interesante que contarme. Dejadnos.

- Si, mi señor.

Antes de irse, Hope le lanzó una última mirada por el rabillo del ojo, asustándolo y eso hizo que incitara a los demás a salir corriendo de allí.

- Veo- le espetó con voz tronadora el rey de los dragones al Lord- que sabes hacerte respetar, Lord Hope. Me gusta eso en un guerrero. Es raro verlo en un pony. Y menos en un alicornio. Casi todos los ponies son como una comuna de blandengues y dicharacheros amantes de la paz, pero tú… Tú hueles a guerra.

- Gracias, su dragonicidad. Será que vengo de otro mundo más allá de las estrellas por lo que soy tan diferente.

- Lo sabía. Reconozco a todos los de la Corte en cuanto lo veo. Casi siempre usan más la palabra que la fuerza. Tú, sin embargo, no tienes miedo en usarla.

- Con su permiso, alteza- le interrumpió amablemente- Tengo un trato que proponeros. Y es que se avecina la guerra, mi señor. Un enemigo venido de mi mundo viene a destruir este. Vuestra gente corre peligro.

- Continúa, te escucho.

- Este enemigo al cual llamo el ejército de los Huecos, son despiadados e imparables. Y una vez unidos no hay quien les frene. He visto continentes enteros caídos a sus pies, millones de vidas masacradas indiscriminadamente por su fuerza y poder.

- Comprendo ¿Y el motivo de tu visita ante este enemigo incomparable es porque…?

- Sola, ninguna de las razas de Equestria tiene posibilidades de vencer a los Huecos. Ni siquiera todos los ponies unidos entre ellos. Pero si colaboramos todos juntos, todas las especies de Equestria unidas, tendremos al menos una posibilidad de ganar.

- ¿Quieres que nos unamos a los ponies?

- No, su dragonicidad.

- ¿Oh?

- Eso sería demasiado arrogante. Quiero que todos colaboremos entre nosotros. Todas y cada una de las especies sintientes y poderosas de Equestria. Por salvar este planeta.

Mabodan guardó silencio, escrutando la cara de su interlocutor. Pasado un rato, rió a carcajadas.

- ¡Pero qué divertido!- exclamó entre risas el rey de los dragones- ¡Qué bueno! ¡Puede que no seas el más listo de los ponies, pero sí el más gracioso! Porque es una broma ¿verdad? Tiene que serlo. Los poderosos dragones jamás se aliarían con los enclenques ponies o enanos o elfos de los bosques. Jamás. Pero me has hecho reir y sólo por eso te dejaré marchar de inmediato, jovencito. Ahora largo.

Hope estaba empezando a cansarse de esa condenada actitud en los dragones.

- Alguien va a tener que decirme qué narices tiene mi tono de voz en este reino como para que todos se rían tan exageradamente.

- ¿Qué?

El Lord equestre se teletransportó hasta la cara del Rey Dragón, sorprendiéndolo.

- Escuche, dragonicidad. Y escuche bien: si cree que esto es una broma, es que piensa que soy un maldito ignorante. Esto es muy serio y el hecho de que usted, que es el dirigente de este pueblo, se lo tome a broma, me resulta de lo más irresponsable y necio que he visto en mi vida. Y créame: he visto a muchos como usted perdiendo el tiempo creyendo que algunas cosas no son lo que otros dicen ser, creyendo que tienen la razón por encima de todo y que no les importa el precio a pagar, sobre todo si no son ellos los principales afectados. Y créame también cuando digo que esas personas no terminaron bien. Asi que puede seguir ahí tumbado, riéndose como un bellaco que cree saberlo absolutamente todo del mundo cuando en realidad no sabe absolutamente nada o bien puede hacer algo productivo por primera vez en su vida que no sea mandonear o maltratar a sus súbditos como un maldito tirano y ayudarme a ganar una guerra por el futuro de la tierra que, por cierto, también es la suya y no tardará en alcanzarle. La decisión es suya, pero tómese esto en serio o apártese de mi camino porque cuando llegue la tormenta y empiece a ahogarse, no espere que nadie venga en su ayuda: estará solo. Usted y los pocos que queden de su gente. Y será todo culpa suya.

Dicho todo esto, los dragones presentes corrieron a esconderse, temiendo una repercusión furiosa por parte del monarca. Pero en lugar de eso, este simplemente sonrió de nuevo.

- La furia de un buen lord no es problema. Los buenos lores tienen demasiadas reglas.

- Los buenos lores no necesitan reglas- se acercó un poco más a él- Hoy no es el día de descubrir por qué tengo tantas.

Nuevamente, se alzó el silencio.

- Márchate, joven. Tu coraje me inspira respeto, pero no tanto como para jugarme la vida por ti. O por los ponies.

- ¿Adónde cree que irán los Huecos cuando hayan terminado con Canterlot? ¿Y Manehattan? ¿Y todas las demás ciudades equestres, los hogares de los elfos y las cuevas de los enanos? Sabe que tengo razón ¿O acaso prefiere aliarse con un Troll antes que conmigo? Porque es lo que tendréis que hacer el día de mañana si de verdad terminan con todos los ponies de Equestria. Vosotros seréis los siguientes si fallamos. Podría correr el riesgo y simplemente aceptar el trato, ayudar a los demás y descubrir que podría ganar algo más que un aliado: un amigo. Porque hasta en el infierno hacen falta amigos. Pero no quiere hacerlo, le importa más su amor propio y el de su raza antes que aceptarlo. Usted mismo, dragonicidad. La arrogancia se vive sola y abandonada en un pozo de miseria.

- ¡Mira mis joyas, mira mi reino, insolente alicornio! ¡Soy el señor de todo bajo la montaña! ¡Todos los dragones me sirven, todos tiemblan ante mí!

- Mire usted de nuevo: yo sólo veo un montón de espacio desaprovechado. El oro y las joyas no tienen sentimientos ni derraman lágrimas, no son diferentes a cualquier otra roca. Hubo una época en mi tierra en la cual pensamos así y nos dimos cuenta demasiado tarde de que habíamos nacido un vacío en nuestros corazones. Un vacío que ninguna riqueza, ganancia o premio podría llenar nunca. Y ese vacío nos hizo creer que éramos dioses de nuestro propio mundo. No nos dimos cuenta de nuestro error hasta que ya era demasiado tarde. Yo tengo una ambición más correcta para los míos: darles el mañana. Tropezarán, caerán, se equivocarán y cometerán errores al igual que yo, pero al menos eso les enseñará a no cometer los mismos errores ¿Qué regalo le guardas a tu gente, Mabodan? ¿El ser tan codiciosos y oscuros como tú para que tengan una existencia vacía y solitaria, temidos por todos los seres vivos y todo bajo el sol para siempre? Menuda vida.

Dicho esto, se retiró sin más.

El viaje de regreso le dejó a Hope un amargo sabor de boca. Nadie había aceptado pese a lo mucho que había insistido el alicornio en que colaborasen con ellos. No por una nación, no por una raza, sino por el futuro de su tierra. Y nadie contestó. Fuera como fuere, llegó la hora. Era el último viaje a Whitetail, con todos listos para partir a la guerra y empezando a armarse: Shinobu con Danzan, Tifa con una lanza capaz de disparar rayos, Cooper con un escudo, Henry con sus cestus creados por los mejores herreros mágicos de Equestria y Hope con su arco personalizado, además de armas para los soldados que esperan en Whitetail. Las armaduras usaron un cruce entre un tejido super-resistente que Hope había fabricado y unas placas de armadura creadas por los mejores herreros de Canterlot por orden de las Princesas regentes. Hasta les dieron un barco volador, el Bucephalus. De hecho, era de Hope por su nombramiento de Lord, pero él nunca fue muy fanático del vuelo.

Antes de partir, ya armado y equipado, Hope fue a despedirse de todos los niños de Rise y de sus amigas Elementos. Lo más duro fue despedirse de Fluttershy, ya que ella no quería que se fuera. Se abrazó a él con fuerza, temiendo que ese fuera de verdad su último abrazo.

- No te vayas.

- Tengo que hacerlo.

- Entonces tienes que volver.

- Lo haré.

- Idiota. No le prometas a una chica lo que no puedes cumplir.

- Pero esas son las mejores.

La besó. Quería recordarla por siempre. Y todo sobre ella.

Twilight sin embargo, se negó a verle, viéndose incapaz de mirarle pensando que puede ser la última vez que lo hiciera. Asi pues, Hope se marchó a la Bucephalus con los demás y le pidió a Helga que cuidara de todos de su parte en Rise. Ambos se dieron un abrazo y el líder de Rise ser marchó. Pero mientras el barco alzaba el vuelo, pudo ver a Twilight corriendo por el camino del Everfree hasta Rise. Cuando le vio en el barco, se miraron sin pestañear hasta que Twilight finalmente dijo:

- Adiós.

Hope simplemente contestó algo inaudible, pero la unicornio pudo captar el mensaje.

Ya en Whitetail, Hope repartió armaduras y trajes para todos los Katastrophes y juntos formaron las defensas alrededor de la islam además de una mini-torre justo en el centro de la isla, que estaba rodeada por un lago. Nadie sabía que era, pero el líder de Rise admitió que era importante y eso les bastaba.

- Ya sólo queda esperar- dijo este mientras se sentaba en una roca- Puede que mañana empiece la pelea.

Aun así, la tensión era creciente en el aire. Todos podían notar el nerviosismo creciendo. Cooper se las apañó para traer una guitarra y empezó a entonar una canción que los chicos recordaban bien. Siempre la cantaban en los refugios, era el tema preferido del gospel local de su refugio en el metro.

There are loved ones in the glory

Whose dear forms you often miss.

When you close your earthly story,

Will you join them in their bliss?

Will the circle be unbroken

By and by, by and by?

Is a better home awaiting

In the sky, in the sky?

In the joyous days of childhood

Oft they told of wondrous love

Pointed to the dying Saviour;

Now they dwell with Him above.

You remember songs of heaven

Which you sang with childish voice.

Do you love the hymns they taught you,

Or are songs of earth your choice?

You can picture happy gath'rings

Round the fireside long ago,

And you think of tearful partings

When they left you here below.

One by one their seats were emptied.

One by one they went away.

Now the family is parted.

Will it be complete one day?

* Ver "Que se haga la luz", NADEZHDA (Capítulo 25)

** Ver "Dragon Quest", Episodio 21 de la Segunda Temporada de MLP: FIM