Skip Beat! Y sus personajes no me pertenecen. Son propiedad exclusiva de Nakamura Yoshiki-sama. Yo solo fantaseo sobre esta serie y lo escribo! XD

/ Pensamientos / —Diálogos— "Citas de personas"

Capítulo 12: Es el inicio de un beso

Ren dejó de observar a Kyoko para ver a cada hombre del estudio de una manera que la sangre se congelara en sus venas.

Antes de que pudiera hacer algo Lory habló muy alto para que todos lo escuchen.

Kurosaki-san así Mogami-kun no fuera menor de edad sigue siendo una de mis actrices. Por lo tanto le solicito que le indique a su personal que la respeten.

No se preocupe Takarada-san. ¡Oye, ustedes! Los que no son necesarios en esta toma que esperen afuera. Si vuelvo a notar algún comportamiento inapropiado pueden despedirse de esta industria. ¿Entendieron?— La mirada del director era seria.

En el set solo quedaron dos camarógrafos, el que manejaba las luces, la maquilladora, el director y por supuesto María junto con el presidente y Yashiro. Kyoko se había puesto aún más colorada, no había notado que esos silbidos eran para ella. Ren estaba serio ya que, a su gusto, todavía había demasiados hombres en el estudio.

Muy bien ¡Comencemos con la última escena!— Kurosaki se sentaba en su silla. —Todos a sus posiciones.

Ambos actores cerraron los ojos y respiraron profundamente. Concentrándose y produciendo que el aura a su alrededor cambiara.

¡Acción!—Cuando volvieron abrir los ojos ya no eran ellos.

El señor B estaba parado frente a la puerta, su respiración era agitada y gotitas de sudor recorrían la piel visible que dejaba ver su camisa. Luego de unos segundos se decidió y tocó el timbre. No importaba que pasara, debía verla. Había tratado de olvidarse de ella y no podía. La necesitaba para seguir viviendo.

Una desprevenida señorita A acomodaba un ramo de flores que compró esa tarde para darle un poco de vida a su departamento. Ese año había empezado a vivir sola y su hermano no la dejaba tranquila. Si no se aparecía él mandaba a su novia para controlarla, era tan sobreprotector. Últimamente había estado muy tranquilo y entonces suena el timbre.

Con un suspiro y llevando las flores se dirige a abrir la puerta esperando encontrar a su cuñada. Nadie más la visitaría a esa hora, no se preocupó en ponerse una bata. Con su hermoso camisón blanco abre la puerta y lo ve a él.

El dueño de sus sueños desde los últimos meses. Apoyado en el marco de la puerta, con el cabello alborotado y la camisa desabotonada dejando ver los músculos firmes y marcados, el look casual y hasta desarreglado lo hacía verse endemoniadamente sexy.

Él por su parte la observaba de pies a cabeza. Recorriendo con la mirada sus hermosas piernas, chocando con el inicio del camisón, la tela se adaptaba a su cuerpo marcando sutilmente sus curvas, los tirantes eran delgados y dejaba mucha piel expuesta y ese rostro sonrojado de mirada tierna lo volvía loco.

Se observaron fijamente a los ojos por unos segundos hasta que él la abrazó, levantándola unos centímetros del suelo entraron al departamento y cerró la puerta tras ellos. La cortina ondeaba por la brisa nocturna cerca de un pulcro sillón blanco. Se dejaron caer en el manteniendo el abrazo.

Su respiración se aceleraba. Ella quedó sentada en su regazo, recostada sobre el respaldo del sillón, respondía tímidamente a su abrazo. Mientras que él la abrazaba posesivamente rodeando su cintura y descansando la cabeza sobre su pecho. Podía sentir su corazón acelerado.

Ambos respiraron profundamente sintiendo el aroma del otro, mirando a la cámara dedicaron una leve sonrisa. Se miraron tiernamente y ella colocó su mano en la mejilla de él, sus miradas transmitían tanta ternura y pasión que no hacían falta palabras.

Todos estaban tan absortos por la realidad de la escena que nadie había notado que era hora de decir "¡Corte!". El final del comercial resultó ser perfecto y en una sola toma. Entonces el señor B empieza a acortar la distancia que los separaba, mientras que la mano de ella seguía en su mejilla como si lo guiara.

Las miradas ahora reflejaban el hambre que sentía el uno por el otro. La frustración por tener que estar separados. Ella se mordía los labios mientras él se acercaba. No podían detener la ola de sensaciones que los embargaba.

Él se detuvo a unos centímetros y cuando ella cerró los ojos avanzó. Un leve rose de labios, él la aprieta mas en su abrazo y ella lleva la mano desde su mejilla a su cabeza, enredando sus dedos en el cabello. Ante esto él termina de avanzar y le da un beso suave, moviendo delicadamente los labios para no asustarla. Termina el beso presionando sutilmente el labio inferior de ella, le susurra en el oído algo que nadie más oye. Ella abre los ojos, le asiente y sonríe. Lentamente se separan y él la ayuda a pararse.

Director ¿Quiere que repitamos la escena?—La frase de Ren hizo reaccionar a todos, algunos asombrados y otros sonrojados. Lory llamó la atención aplaudiendo.

No esperaba menos de mis actores, me dejaron sorprendido.

Tengo que recocérselo. — Agregaba Kurosaki. —Ese final que le dieron va muy bien con la línea del comercial. No tengo quejas.

¡Onee-sama, Ren-sama! Se veían tan bien, estoy segura que el comercial será un éxito. — La niña le alcanzaba una bata a Kyoko.

Muchas gracias María-chan. Creo que iré a cambiarme ahora. — / ¡Qué vergüenza mientras más rápido salga de aquí mejor! /

¡Ah Mogami-san! Aún faltan las fotos, así que tendrás que quedarte un poco más con esa ropa. Pero ve con Mika para que te retoque el maquillaje. Luego ve tu Tsuruga-san.

Muy bien con permiso. —Kyoko se iba de la mano con María.

Director ¿Quién tomará las fotos?—Preguntaba Ren.

Una gran amiga, que en cualquier momento tiene que llegar. — El hombre miraba impaciente su reloj. —Tiene un problema con la puntualidad pero es excelente en su trabajo. Debes haber oído de ella, es Sakurada Ai.*

Claro que la conozco, ha estado en varias campañas de Armandy. Más que excelente creo que se obsesiona con los detalles.

Oh, esto no me lo esperaba. El gran Tsuruga Ren criticando a alguien que no está presente. ¡Estoy en shock!— Dijo una hermosa joven con el cabello rosa pastel, corto y lacio por arriba de los hombros, de ojos grises, vestía una camisa símil jean larga, una calza negra y unas sandalias de plataforma.

No te estaba criticando Ai-san. Solo expresaba mi opinión.

Si sabes que tu imagen está en mis manos hoy ¿Verdad? Compórtate o atente a las consecuencias.

Ai, deja de molestar a los actores. Si no eres seria ¿Cómo quieres que no te confundan con una adolescente? La estatura no te ayuda. — La chica, de un metro cincuenta, se giró hacia el director y le sonrió.

Kuro-chan ¿Estas bien?— Se ponía de puntitas de pie para despeinarlo. —Tú deberías dejar de vestirte como un gánster y tal vez los actores no huyan.

Ya deja de hacer eso. —Apartaba la mano de la chica. —Y no le agregues chan es desagradable.

Pero es mi privilegio de amiga molestarte. Y dime a quien más inmortalizaré hoy.

Ahí viene. Mogami-san quiero presentarte a la encargada de las fotos.

Mucho gusto, mi nombre es Mogami Kyoko. — Hace una reverencia. —Es un placer trabajar con usted. — Ai la miraba fijamente.

Wow. Kuro-chan ¿De dónde sacaste una chica tan linda?—Hacia un rectángulo con sus dedos mientras miraba a Kyoko. —Me gusta su imagen, es preciosa.

M… muchas gracias. — La actriz se ponía colorada. —Tsuruga-san valla a retocar su maquillaje. — Ren asiente y se va.

Ai contrólate. Lo siento Mogami-san cuando algo le gusta se apasiona

¿Esta mal que te apasione tu trabajo? ¡Kuro-chan es tan malo!— Ai hacia puchero mientras se cruzaba de brazos.

Aunque no lo creas es una excelente profesional. —Decía mirando a Kyoko. —Descansa mientras vuelve Tsuruga-san y le muestro a Ai lo que grabamos.

Muy bien, con permiso. María-chan ¿Vienes conmigo?— La niña que observaba en silencio asintió y se fueron juntas.

¿Qué es eso de "aunque no lo creas"? ¿Desde cuando eres tan cuidadoso? ¡No me digas que te gusta!

¡No seas tonta! Ese que esta allá es el presidente de LME y su tutor legal, ella todavía es menor de edad. Pero es muy seria y tradicional, solo trato que esté cómoda.

Oh, así que el presidente de LME y su actor número uno. ¿Qué hiciste, robar un banco?

En realidad no sé de qué va este asunto, pero dejémoslo ahí. Ven y mira lo que grabamos. — A medida que Ai veía el comercial su expresión de asombro crecía.

Doble Wow. ¿Cómo te atreves a grabar esto cuando yo no estoy presente?

Si llegaras a horario hubieras estado presente, así que no me culpes. Entonces ¿Te sientes inspirada?

Definitivamente. — Decía sonriente.

Por lo que veo trajiste el equipo ligero. — Observaba el morral negro con mariposas en líneas rojas y fucsias.

Ves bien. Así que préstame a tu chico de las luces. ¡Quiero empezar cuanto antes!

Que seamos amigos desde niños no quiere decir que te aproveches de mí.

¡No te preocupes! Le hago lo mismo a muchas personas, no eres el único.

No sé cómo consigues trabajo.

De la misma forma que tú, Kuro-chan.

¡Ya vete! ¡Tanabe! ¿Puedes ayudarla con las luces?— El chico asintió y fue.

Ai sacó una gran cámara de su morral mientras el joven acomodaba las luces sobre el sillón y la puerta como ella le dijo. Luego de probar diferentes ángulos con la cámara llamó a los actores.

Muy bien. ¡Ren, Kyoko! Estamos listos. — Ai se sacó la camisa quedando con una musculosa blanca que le llegaba hasta las caderas, una mariposa negra con detalles en azul y purpura asomaba sobre su hombro derecho, tomó una colita de su muñeca y se ató el pelo. Para cuando llegaron los modelos su expresión juguetona había cambiado por una más seria y totalmente concentrada. —Chicos quiero que repitan el abrazo en el sillón.

Ren se sentó en el sillón y Kyoko tímidamente se sentó en sus piernas tirándose contra el respaldo, se la notaba muy nerviosa. Ai los observaba atenta.

La pose es buena pero sus rostros no me transmiten lo mismo que en la filmación. Haber. — Ai acomodó las flores entre el brazo de Ren y Kyoko, luego la mano derecha de Ren un poco más arriba, en el abdomen de Kyoko. Acomodó sus piernas y levantó un poco el camisón, luego la cara de Ren en el pecho de ella para que quede de costado y la cara de Kyoko ligeramente inclinada. — ¡Así está mejor! Ahora cierren los ojos y cuando diga "¡Acción!" ustedes serán los mismos del comercial. Me van a dar las mismas expresiones que a Kuro o no se van de aquí ¿Estamos?—Ambos obedecieron y cerraron los ojos.

Kurosaki-san ¿Quién es esa chica?—Lory miraba curioso.

Sakurada Ai. Tiene un estilo particular y obtiene increíbles resultados.

Si oí de ella pero es la primera vez que la veo. Es una chica encantadora. — La voz de Ai llama su atención.

¡Acción!— Ren y Kyoko volvían a tener la misma mirada intensa que tenían durante el comercial. Ai comenzaba a moverse alrededor de ellos totalmente concentrada e ignorando todo a su alrededor. —Quiero esa mirada que le indica a los demás "ella es mía", mientras que tu mirada indica con inocencia que no quieres alejarte de él.

Todos, menos Kurosaki, miraban a la muchacha como "¿No alcanza con lo que ves que encima pides más?". Sin embargo a cada indicación que ella daba, los actores respondían modificando sus expresiones y su postura levemente. Esto provocaba que la sesión fuera casi tan intensa como el comercial.

Ahora esa mirada es solo para ustedes mientras se acercan lentamente y la mano de ella descansa debajo de su nuca. — La voz de Ai sonaba tranquila, casi como si relatara. —Ahí deténganse y que su mirada exprese lo que no pueden decir. — Se detuvieron a escasos centímetros, reflejando la misma pasión que antes. Kyoko volvió a morderse los labios mientras Ren los observaba con hambre. —Ambos no pueden poner un alto a lo que sienten, no existe un freno esta vez. Es el inicio de un beso. — Se acercan y el beso no es tan suave como al principio. Es un poco más intenso, la mano de ella sujeta el cabello con fuerza y la otra aprieta la tela de la camisa. Él aprieta la mano que tiene en su cintura, mientras que la otra se desliza hasta su hombro. Las flores caen mientras el abrazo se intensificaba y sus labios adquirían el mismo ritmo.

Si todos se sorprendieron con el primer beso, el segundo los descolocó. María estaba totalmente sonrojada, Yashiro tenía la misma expresión de la pintura 'El grito', el presidente tenía una pequeña sonrisa y el resto estaba sonrojado hasta las orejas. El único que parecía esperarlo era el director.

¡Corte! Perfecto. —Esta vez no fueron capaces de detenerse solos. —Ahora tomaremos algunas de Ren solo en la entrada. — Ren ayudaba a Kyoko a levantarse y le dio un apretón en la mano. Luego se dirigió a la puerta.

Él estaba en la entrada, primero con la puerta cerrada y pasando una mano por su cabello, como decidiendo si tocar el timbre o no. Luego aparecía en la entrada con su cabello alborotado y finalmente con la cabeza inclinada, recostada contra el marco de la puerta.*

Bien. ¡Kyoko, sigues tú!— Aun en trance se dirigía hacia la puerta. — ¡Las flores por favor, gracias!

Kyoko iba hacia a la puerta con un ramo de flores pensando encontrar a su cuñada. Luego estaba frente a la entrada contemplando con asombro y un poco deseo a quien gobernaba sus sueños. Finalmente se alejaba un paso con una mirada tierna y una tímida sonrisa.

¡Excelente! Terminamos. — Tan pronto como Ai bajo la cámara se soltó el cabello. — ¡Muy bien como terminamos temprano podemos ir a celebrar!— Tenia una gran sonrisa hasta que Kurosaki le da un golpecito en la cabeza.

¡Oye! Que los demás si tenemos que seguir trabajando. — Ella lo miraba haciendo puchero.

Yo también debo irme. Así que paso esta vez Ai-san. — Decía Ren.

Lo siento Ai-san pero la verdad es que tengo otro trabajo después de este. Realmente no podré acompañarla.

De Ren no me extraña. Pero ¿Por qué una chica tan joven esta tan ocupada? Lory-san usted la está explotando. — Apuntaba al presidente.

¡Noooooooo!— El grito de Kyoko logró sorprenderla. — ¡El presidente jamás haría eso, de hecho él me ha ayudado mucho!

Mogami-san no tenías que gritar así Sakurada-san se va a asustar. — Decía divertido el presidente.

¡Lo… lo siento!—Decía mientras hacia una reverencia.

¡Takarada-san déjela! Es la primera vez que alguien sorprende de esa forma a Ai. — Kurosaki se estaba aguantando la risa. —Quiero ver esa cara otra vez.

Kuro-chan a ti no te queda mucho aquí, así que me vas acompañar.

Me encantaría pero mañana me levanto temprano.

¿Y quién te impide levantarte temprano? Solo tienes que acompañarme.

No mientas. Tu idea de celebrar nos va a tener bebiendo hasta tarde y mi resistencia no es tan buena como la tuya.

Tsk, eres un tacaño, mezquino, miedoso, aburrido, mal amigo…—La lista siguió hasta que el director se dio por vencido.

¡Ya! Espérame una hora e iremos donde quieras.

¡Bien! La gente ocupada se lo pierde. —Tan concentrada estaba peleando con su amigo que no notó como los miraban todos.

Ai-san es la primera vez que te veo tan alegre, cuando invitas a la gente de Armandy no eres tan efusiva.

Ellos no ponen tanto empeño en arruinarme la celebración. — Miró a Ren maliciosamente, cosa que él notó. —Además Ren no te conviene molestarme, te olvidas de que mi vista es excelente y que "veo todo".

No estoy molestándote, ahora si me disculpan iré a cambiarme. —Ren se iba deprisa, pues esa chica era un detector humano de sentimientos y aparentemente lo habían descubierto.

¡Huye mientras puedas!— Alguien tiró de su remera llamándole la atención.

¿Tú haces los catálogos de Jean d' Arc?

¿Quién es esta señorita tan linda?

Soy Takarada María y por hoy soy la asistente del director y la manager de onee-sama.

Oh, Kuro siempre tan tierno. — Ai sonreía. —Sí, hace ya algunos años que me encargo de los catálogos de esa tienda. ¿Te gusta?

¡Es mi tienda favorita! Los catálogos de esta temporada fueron grandiosos.

Muchas gracias María. Cuando quieras te invito a la próxima sesión que haga allí.

¿De verdad?— Los ojos de María brillaban. — ¡Gracias!

María por que no vas con Mogami-kun a que se cambie y luego vuelven para despedirnos.

Si abuelo. —Ella tomó de la mano a Kyoko. — ¿Vamos onee-sama?

Claro María-chan. Con su permiso. — Ambas salían del set.

Sakurada-san ahora no va a poder deshacerse de ella, en verdad le gusta esa tienda.

No hay problema, además me hacía falta una modelo infantil como María. Así que si no le importa le dejaré mi tarjeta y háblelo con ella. —Lory la miraba sorprendido.

Aunque conoce este medio por estar siempre conmigo, me temo que mi nieta no es modelo ni actriz.

Tanto mejor. Sabe desenvolverse y es muy independiente, tiene un carácter firme. Además me gustaría también solicitar a Kyoko. Aunque tendré que presentarle un book a la tienda, pero no creo que haya problema.

Lo hablaré con ambas y en unos días le tendré la respuesta. Aunque Mogami-kun tampoco es modelo.

¿Seguro? Pues se mueve como una. Si aceptan arreglaremos un día para que vayan al estudio y les haré un book a ambas. Trabajo con varias tiendas y la verdad es que necesitaba modelos nuevas.

Nosotros ya nos retiramos. — Yashiro llegaba con Ren.

Nosotros llevaremos a Mogami-kun, no se preocupen. — Lory tenía una mirada maliciosa. —Buenas noches Ren, que duermas bien.

¡Ren-sama nos vemos mañana!— La niña llegaba con Kyoko y abrazaba a Ren. Luego se dio media vuelta y saludó. — Señor director, Ai-sama buenas noches.

Buenas noches María, luego habla con tu abuelo lo de la tienda. —Le guiñaba un ojo a la niña. —Podrás venir con Kyoko también.

Sí, Ai-sama. — La pequeña sonreía ampliamente.

Buenas noches mi asistente, espero que volvamos a trabajar juntos.

Sí director.

Entonces también me retiro, fue un placer trabajar con ustedes. Buenas noches. — Kyoko hacia una reverencia.

Buenas noches. Enviaré una copia del comercial a la empresa para que vean como quedó.

Adjuntado las fotos que se elijan para la campaña gráfica. ¡Será un éxito!— Decía emocionada Ai. —Buenas noches a todos.

Ren y Kyoko apenas cruzaron miradas cuando se iban. En el auto Yashiro trató de sacarle información pero lo único que recibió fue un gran suspiro. El resto de la noche no le habló más que por trabajo.

En la limosina del presidente Kyoko estuvo a salvo ya que María solo podía hablar de la propuesta de Ai sobre ser sus modelos. Por tal motivo Lory no pudo interrogarla como le hubiera gustado. Lo cual no iba a frustrarlo para nada. Una vez que la dejaron en TBM se dirigían a la mansión. Su nieta agotada se había dormido en el asiento, mientras Lory aprovechaba para hablar con Sebastián.

¿Podrías averiguar con que tiendas trabaja Sakurada Ai?

Si señor presidente. ¿Para cuándo lo necesita?

Tomate tu tiempo. Por el momento seguimos con la fase uno del plan original. — Sonreía. —Hoy hubo un gran avance. Pero depende de ellos si en realidad avanzan o retroceden.

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Aclaraciones

*Sakurada Ai: Es un personaje inventado para cubrir el hueco de una talentosa fotógrafa y terminó así. Hasta cariño le agarré. Después voy a googlear el nombre para ver que me aparece! :P

Mika la maquilladora y Tanabe el chico de las luces también son personajes inventados. :)

*Las fotos de Ren solo. Son en orden: primer imagen del tomo 6 antes del capítulo 30; portada del capítulo 52, sin el saco en la mano y portada del capítulo 62.

A mí no me asignaste imágenes como a "él". ( ¬_¬ )— Aparece Kyoko.

No te enojes Kyoko, te prometo que te consigo imágenes para las fotos que vayas a hacer después con Ai. ('u_u)

Está bien. Pero tendrás que darme algo más a cambio.

¿Algo como qué?

Lo sabrás a su tiempo. Bueno, aquí termina el capítulo de hoy. Ya saben pueden comunicarse con nosotros dejando un lindo review y…

¡Momento! Se supone que la autora se despide ¡O sea yo! (»_«)

—… Y no veremos en unos días con el siguiente capítulo. Minna-san, oyasumi nasai! (^_^)

¡Si te vas llévate a tus demonios!... No puedo res… pirar!

Eh ¿Qué pasó aquí?— Aparece Ren. —Hola, hola. No reacciona. — Mueve a la autora. —Que irresponsable, dormirse sin terminar. Bueno lo haré yo. Gracias a todos por sus mensajes, alertas y favoritos. Esperamos nos sigan apoyando. Oyasumi. (n_n)— Se va y deja la autora en coma 4.

P. D.: ¿Me falta un tornillo?... Para nada! Yo diría que me falta la ferretería entera! XD Bye, bye! Por cierto son las 02:51 a.m.!