Skip Beat! y sus personajes no me pertenecen. Son propiedad exclusiva de Nakamura Yoshiki-sama. Yo solo fantaseo sobre esta serie y lo escribo! XD
Pensamientos —Diálogos. —
Capítulo 16: ¿Te gusta lo que ves?
Kyoko había terminado su trabajo como Bo en TBM, se apresuraba a tomar sus cosas para irse ya que Jelly Woods la esperaba en la oficina. Esta noche volvería a ser Setsuka Hell. Caminaba por los pasillos cuando de repente una puerta se abrió, la agarraron fuertemente por el brazo y la obligaron a entrar en un camerino.
Antes de entrar completamente pudo ver el cartel pegado a un lado de la puerta: Fuwa Sho. Esa noche el cantante había participado en un programa de música y se había sorprendido al ver a la actriz caminando por uno de los pasillos.
Decidió que ella lo escucharía así tuviera que arrastrarla, y así lo hizo. Ahora estaba parado frente a la puerta bloqueando la salida mientras la chica lo observaba furiosa.
— ¿Qué diablos te propones? ¡Déjame salir! No tengo tanto tiempo libre como tú. — Le gritaba la chica mientras trataba de alcanzar la puerta.
— ¿Quién tiene tiempo libre? ¡Tengo mucho trabajo para que lo sepas!— Le contestaba el rubio empujándola un poco.
— ¡Entonces déjame tranquila y trabaja!
—Con mucho gusto pero antes me vas a escuchar. Gracias a ti casi muero en la escuela el otro día.
—Nadie te mando a presentarte ahí sin seguridad. ¿Se te olvida que eres un gran cantante?— Le decía Kyoko irónicamente mientras se cruzaba de brazos.
—Como sea, te fui a buscar porque quiero que me aclares ¿Qué trabajo te mantuvo fuera de la ciudad? ¡Eso es lo único que me interesa saber!
— ¿De que estas hablando? No he estado fuera de la ciudad. ¿A qué rayos se refiere este imbécil?
—Entonces ¿Qué trabajo te tuvo tan ocupada durante días que ni siquiera se podía hablar contigo?— De pronto la mente de Kyoko hizo un clic.
No me digas que se refiere al trabajo de los hermanos Hell.
La muchacha desvió la mirada mientras le preguntaba nerviosa:
— ¿Desde cuándo tengo que darte explicaciones de los trabajos que tomo? ¿Quién te crees?
—Es muy curioso, sabes Tsuruga Ren estuvo ausente la misma cantidad de tiempo que tú. Y a ninguno se lo podía ubicar. —El rubio se acercó a ella y la agarró de la muñeca apretándola muy fuerte. — ¿Ustedes dos estaban juntos?
— ¡Suéltame! ¡A ti qué diablos te importa!— Ella retorcía el brazo tratando de soltarse.
— ¡Con un demonio Kyoko! Si no me importara no te lo estaría preguntando. — Él la miraba fijamente a los ojos, sus rostros estaban apenas a unos centímetros de distancia.
Golpean la puerta distrayendo a Sho y Kyoko aprovecha para darle una patada en la espinilla. El chico la suelta maldiciendo. Ella aprovecha para abrir la puerta encontrando a una muy sorprendida Shouko del otro lado.
— ¿Kyoko-chan? ¿Qué haces aquí?
—No se preocupe Shouko-san, ya me voy. — La chica se gira para ver al cantante. — Y a ti no tiene que importarte lo que haga o deje de hacer. Ultimadamente es mi vida y tú en ella no eres nadie.
Luego de esas palabras se va dejando a Sho en el suelo muy sorprendido. La manager entró al camerino cerrando la puerta.
—Sho ¿Ahora qué hiciste?
—Ella… jamás me había hablado así. Nos peleamos muchas veces pero… es la primera vez que me dice eso, que me mira de esa forma.
— ¿Y acaso piensas que mereces otro trato? Después de todo lo que le hiciste. Tu solito la alejaste de tu lado.
— ¿Por qué tu…? ¿Qué rayos? ¿Por qué Shouko me dices esas cosas?
—Sho, si querías recuperarla hiciste todo lo contrario. Si en verdad la quieres déjala en paz.
—No, ella nunca va poder olvidarme. — Él se sentaba en un sillón con los brazos cruzados.
—Tal parece que el que no puede olvidarla eres tú. Sho lo digo por tu propio bien, deja de perseguirla. Te diste cuenta tarde de lo valiosa que era para ti y ahora ella siguió con su vida.
— ¿Quién dijo que era valiosa? ¡Solo era la criada! —El rubio casi echaba espuma por la boca, pero Shouko no se intimidó.
—Nunca había visto a nadie tomarse tantas molestias por una criada. — Totalmente despreocupada la manager se recostaba contra una de las paredes.
—Ella todavía se molesta cuando escucha mi nombre. Todavía soy algo en su vida.
—Sí, eres un mal recuerdo que insiste en perseguirla.
El cantante boquiabierto no podía creer lo que su propia manager le decía. Ese había sido un golpe bajo.
—Sho no quiero ser cruel contigo. Pero no vas a terminar bien si sigues obsesionado con Kyoko-chan. Si con el tiempo ella te perdona y vuelven a ser amigos, bien. Pero si sigues atormentándola eso nunca va a pasar. Te espero en el auto, no tardes.
La mujer se va dejando a su representado en shock. Era la primera vez en mucho tiempo que alguien le hablaba tan sinceramente y de frente. Sabía que le estaban diciendo nada más que la verdad, pero él no podía aceptarlo.
No, está mal. Ella nunca va a dejar de ser mía. ¡Todo es culpa de ese maldito! Desde que él apareció todo se complicó. Pero no va ser Tsuruga Ren el que se quede con Kyoko, me aseguraré de eso.
Con este último pensamiento el cantante tomó sus cosas y se dirigió al estacionamiento. Tal vez podría volver a encontrarse con Kyoko en la semana y hablar en mejores términos. O eso esperaba él.
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Una joven muy apurada entraba casi corriendo en el estacionamiento del hotel de los hermanos Hell. Había tenido que correr para alcanzar el tren por culpa del encuentro que tuvo con el cantante y casi llega tarde.
Al entrar busco la sala de maquillaje móvil de Jelly Woods y ahí estaba, en el lugar de siempre. Se acercó discretamente, pues no quería que nadie la viera entrar y luego vieran salir a Setsu. Dio dos golpes en la puerta y la sonriente musa saludó.
— ¡Buenas noches Kyoko-chan! Pasa.
— ¡Buenas noches! Lo siento ¿Te hice esperar mucho?
—Para nada, acabo de terminar hace unos minutos con Ren-chan. ¿No se cruzaron?
—No, no lo vi.
—Qué raro. Como sea, el look de hoy te encantara. Póntelo mientras preparo la peluca de Setsu.
—Sí, con permiso.
El look de Setsu consistía en: ropa interior de encaje color negra, el sostén tenía unos breteles decorados con mostacillas y la parte de abajo era un culotte con mostacillas en la cintura. Su ropa era un suéter ligero* color uva que dejaba los hombros al descubierto, de mangas tres cuartos y que le quedaba por arriba de medio muslo y eso era toda la ropa que tenía. Se puso unas botas negras de tacón hasta los tobillos y así salió.
—Wow ¡Kyoko-chan estas hermosa! Comparada con la Setsu habitual este es un estilo menos salvaje y más delicado, pero igual de encantador.
—Ten-san ¿Solo usaré esto?— Preguntaba apenada Kyoko. —Es decir, estaría más cómoda si tuviera unos shorts debajo.
—Kyoko-chan no seas tonta. Este suéter es más largo que la minifalda que usaste la primera vez, además solo lo usaras para ir hasta la habitación. ¿O es que tienes algún enamorado en el hotel?
— ¡Por supuesto que no!
—Entonces no hay problemas. Aquí tienes los accesorios. Siéntate un momento mientras te maquillo.
La chica asintió, se colocó una pulsera en su muñeca izquierda y un collar formado por delgadas cadenitas que rodeaban el cuello y terminaban con una piedra en forma de lágrima como dije.
El maquillaje de Kyoko era en tonos oscuros, tanto los labios como las uñas fueron pintados de color borgoña. Por ultimo Jelly le colocó la peluca y le ató el cabello en un rodete dejándole varios mechones sueltos delante.
— ¡Listo! Quedaste hermosa Kyoko-chan. Espera, te faltó ponerte esto. — La mujer tomó una tobillera con algunas cruces colgando y se la puso en el tobillo izquierdo por dentro de la bota.
—Pero es una lástima, es tan linda y no se verá. — Decía Kyoko.
—Esto tiene su propio encanto. Además hay que mantener un poco la personalidad de Setsu.
—No entiendo. — La chica tenía una mirada confundida.
—Ya lo harás. Por cierto, Darling me pidió que te dijera algo.
— ¿El presidente? ¿Qué cosa?
—Como Setsu hoy parece más delicada le dirás a tu hermano que vienes de hacerte unas fotos. Que vas a aprovechar tu estadía en Japón para hacer algunos trabajos de modelo.
—Pero eso hará enojar a nii-san.
—Respecto a eso me dijo: "Lidia tú con eso, después de todo eres su hermana."
¡Qué diablos tiene el presidente en la cabeza! ¿Provoca al demonio y luego enfréntalo? ¡Creí que la misión "Peligro" ya se había terminado!
Poco convencida Kyoko se bajó de la camioneta y fue a encontrarse con su hermano. Camino al ascensor se cruzó con un par de empleados del hotel que no pudieron evitar voltear a mirarla. Cosa que la chica no notó, su cabeza estaba ocupada pensando en cómo reaccionaría su nii-san.
Al llegar a la puerta del cuarto se quedó parada unos minutos y se concentró en su papel. Cerró los ojos y respiró profundamente.
Está bien. Soy Setsu. Delincuente, baja tensión, mi hermano lo es todo. Mi hermano lo es todo. Soy Setsu.
Una vez terminado su mantra personal abrió los ojos e ingresó al cuarto.
—Nii-san. Ya llegue. — Al dar unos pasos vio a Caín sentado en la segunda cama mirando al frente, cuando su vista se posó en ella su rostro se puso serio.
—Setsu… tenemos visitas.
— ¿A estas horas?— Al caminar unos pasos pudo ver al director Konoe. —Director ¿No le alcanza con sacarme a mi hermano durante el día que también lo quiere en la noche?
—Veras en realidad vine a hablar sobre tu participación en la película. — Decía nervioso el hombre.
La joven caminó con todo el porte de una modelo hacia su hermano y se sentó junto a él en la cama. Con lo corto que era el suéter tuvo que cruzar las piernas para que no se le viera nada y puso las manos en su regazo.
—Bueno, tal vez nii-san ya se lo comentó. Acepto encantada.
— ¡Eso es estupendo! Entonces los espero mañana en el estudio y además de las escenas de BJ informaremos a los demás sobre la nueva noticia. Como es tarde ya me retiro.
Setsu hizo ademan de levantarse pero la mano de Caín en su hombro se lo impidió. Ante la mirada nerviosa del director se levantó y dijo:
—Lo acompañaré, tu quédate ahí sentadita. — Caín acompañó rápidamente al hombre hasta la puerta y cerró con llave.
Del otro lado de la puerta un desconcertado director se preguntaba por qué parecía que lo habían echado de la habitación. Y por qué Setsu parecía tan… ¿Dulce? ¿Delicada? No sabía que era, pero definitivamente había un aire distinto en ella.
En la habitación un clima diferente se estaba formando, la tensión en el aire era palpable. Caín se sentó en la cama en frente de su hermana y la observó detenidamente, de los pies a la cabeza.
Unas botas cortas, sus piernas largas totalmente expuestas, ese cruce de piernas tan sexy, el suéter que se acomodaba en cada curva de su cuerpo, los hombros casi totalmente descubiertos salvo por unos finos tirantes, la piel del cuello que se veía por debajo del collar y por ultimo ese hermoso rostro que ahora tenía una pícara sonrisa, se detuvo en su mirada.
Kyoko estaba realmente nerviosa, nunca la habían observado de esa manera en su vida. Podía sentir que el calor se acumulaba en su rostro, pero no podía dejarse vencer. En este momento era Setsu y ella estaría feliz de que su hermano le prestara tanta atención. Ella era Setsu.
—Nii-san ¿Te gusta lo que ves?
— ¿Cómo dices?— Esa pregunta lo desorientó un poco.
—Me has estado observando por un buen rato, entonces debo pensar que te gusta lo que ves.
—Lo que me gustaría saber es por qué tienes esa ropa, te ves diferente. Como esas niñas consentidas que viven pendientes de la moda.
— ¿Me queda mal?— Preguntó Setsu con falso pesar.
—Por supuesto que no. Pero no es tu estilo usual. Te ves condenadamente bien ¡Ese es el problema!
—Bueno, es que me hice unas fotos.
— ¿Disculpa? ¿Por qué razón tendrías tú que hacerte unas fotos?
—Decidí que mientras estemos en Japón puedo hacer algunos trabajos como modelo. Después de todo hice algunos en Inglaterra. — Caín la observó extrañado.
¿Modelo en Inglaterra? ¿En qué momento decidieron eso? ¿Y por qué nadie me avisó? Esto tiene que ser obra de ese sujeto.
— ¿Y por qué harías eso aquí? Si quieres algo solo pídelo, te daré lo que sea. — Molesto Caín se inclinó hacia adelante acercándose a la chica
—Nii-san, no se trata de algo que tú puedas darme. Simplemente quiero hacer un par de trabajos. Podrías decir que he estado aburrida últimamente. Tu estas trabajando mucho y no te puedo acompañar siempre, de hecho hace días que no nos vemos.
Con esta excusa Kyoko esperaba que Ren entendiera que no se estaba saliendo del carácter obsesivo de Setsu. Si no que los supuestos trabajos de modelo los haría cuando los hermanos Hell no estuvieran juntos.
Con lo que ella no contaba es que en realidad seria así. Cuando no fuera Setsu entre sus tantos trabajos estarían las fotos que le sacaría Ai. Ese recuerdo vino de inmediato a la cabeza de Ren junto con la frase "también tiene una campaña de trajes de baño" y las fotos en su celular no ayudaban a que se olvidara del tema.
—Si no tienes nada más que preguntarme iré a preparar la cena.
La chica intentó levantarse pero casi se cae. Esas botas a diferencia de las que normalmente usaba tenían un tacón muy delgado. Decidió sacárselas y andar descalza por la habitación. Se inclinó hacia adelante y se sacó la primera bota ante la atenta mirada del hombre frente a ella. Tuvo problemas con la segunda, la tobillera se había enredado con el cierre.
Lo que Ren veía era a una despreocupada chica inclinándose para sacarse las botas, sin importarle que al hacer esto su escote revelara que traía debajo. No, no es que no le importara, más bien ni siquiera se había dado cuenta.
Pero dejó a Ren sorprendido, pues él pensaba que ella tenía algo debajo. Y por lo visto solo llevaba ese maldito suéter. La vio detenerse con la segunda bota y la tentación lo venció.
— ¿Necesitas ayuda?— Preguntó a lo que la chica levantó la vista.
— ¿Cómo dices? — Repitió lo mismo que él dijo un momento atrás.
—Parece que no puedes sola ¿Te ayudo?— Con una sonrisa la chica le contestó:
—Entonces con gusto acepto tu ayuda. — Setsu levantó la pierna cortando la distancia que los separaba y apoyó el pie en la rodilla de Caín.
Él sonrió levemente y trató de concentrarse solo en el cierre de la bota. Trató de ignorar la longitud de piel que se extendía hacia él, pues si la seguía no podría mantenerse cuerdo por mucho tiempo.
Forcejeó un poco con el cierre hasta que pudo bajarlo y retiró la bota. Al hacerlo una cadenita con un par de cruces llamó su atención. La deslizó por el tobillo de la joven hasta que escuchó su risa. Inconscientemente levantó la vista y la vio tapándose la boca tratando de ocultar las leves carcajadas.
El hombro derecho del suéter se había caído y lo dejaba al descubierto tapando el otro. Y con la pierna levantada podía confirmar que solo llevaba el suéter, pues no había indicios de shorts y no importa que tan cortos sean los que había usado hasta ahora debería por lo menos verse el principio. Él solo veía piel.
— ¿De qué te ríes?
—Es… es que… ¡Nii-san me haces cosquillas!
—No sabía que tuvieras cosquillas. — Una mirada propia del Emperador de la Noche se formaba en el rostro de Ren.
—Pues si lo sabias y si las tengo. Gracias por la bota, iré a preparar la cena.
Cuando Setsu quiso bajar el pie él no la dejó. Se levantó sosteniendo el pie de la chica, la tomó por la cintura y la acomodó en medio de la cama. La joven lo miraba curiosa mientras él se acomodaba de rodillas frente a ella.
—Me pregunto en donde más tienes cosquillas. — Su voz era un suave susurro.
— ¿Y por qué debería decírtelo nii-san?
—Porque ese será tu castigo por querer trabajar como modelo. ¿Qué no ves que tu hermano es muy celoso?
— ¿Eres celoso? Pues si eso es cierto ¿Dónde está el candado que me prometiste la última vez?— Su actitud era desafiante algo que al actor le fascinaba.
— ¿Entonces quieres ser mi Nancy?
— ¿Y esa quién es?— La chica se molestó lo que le causó gracia. Después de todo no era seguro que conociera al personaje.
—Pronto lo sabrás. — Sin decir más y ante la mirada enojada de la joven empieza el ataque de cosquillas.
Setsu quedó recostada en la cama boca arriba, sus piernas estaban entre las de Caín, él aguantaba todo su peso arrodillado mientras le daba toquecitos en la pansa.
Tan concentrados estaban, ella tratando de alejarlo poniendo las manos en su pecho y él haciéndole cosquillas alrededor de la cintura, que no se dieron cuenta de las consecuencias en su ropa.
Cuando se detuvieron su respiración era agitada, él se tumbó en la cama de costado y ella quedó igual mirándolo de frente. Por primera vez los hermanos Hell estaban sonrojados.
Aclaraciones
*Suéter ligero: El mismo de la portada del capítulo 161.
Al propósito: Nancy viene en el siguiente capítulo. ¡Gracias a Satine por la idea! Porque soy pésima escogiendo nombres. ¬_¬
Y hablando de nombres ¡Este cap tiene nombre! XD Bueno, los otros también pero no es una sola palabra que termina en iones. Trataré de ir subiendo los capítulos que tengo corregidos si mi internet me deja. Mientras ya cambié los nombres de los capítulos.
¡No me maten, pero aquí lo dejamos por hoy!
Gracias por sus reviews! Por las alertas y agregar la historia a sus favoritos! :D
Ya saben. Toda duda, comentario y carta amenazante me la dejan en un review! -^_^-
Hasta la próxima, Bye bye!
