22. Regresa la paz

Tras la tormenta, llega la calma. Tres días después del final de las que pasarían a ser conocidas como las Segundas Guerras Huecas, había llegado la postguerra a Equestria y todos se estaban recuperando de los daños y pérdidas, pero pese a ello no todo era dolor y lágrimas: trabajando juntos, los equestres y no equestres podían recuperar lo perdido con esfuerzo y dedicación. Eso era lo que todos esperaban. Esa era su fe, la misma que el Elemento les transmitió a todos a través de sus palabras. Y aunque sólo habían pasado tres días, todos se sentían muy cansados y apesadumbrados por los acontecimientos siguientes ocurridos en la tierra de harmonía de ese planeta alienígena.

Mientras que los soldados y líderes políticos de Equestria prepararon una reunión de emergencia para hablar todos juntos y llegar a diversos acuerdos, el Bucephalus viajaba tranquilamente por el cielo transportando a los tres traidores humanos que habían luchado al lado de los Pretorianos, de camino a su destino en Trottingham.

- Oye- le dijo Chris a Cooper, quien estaba al timón- Verás, hemos estado pensando y… Bueno… Creíamos que si nos dabais otra oportunidad tal vez podríamos… Volver a Rise. Ya sabes, ¿como miembros de la colonia?

- ¿Qué?

- ¡Te dije que no funcionaría!- le espetó Gale a su compañera- Tendrías que haberlo dejado.

- ¡Pero si fuiste tú quien me ha obligado a hacerlo porque decías que a ti te daba demasiado corte!

- ¡Yo nunca dije eso! ¡Te lo estás inventando!

- ¡Claro que no!

- ¡Claro que si!

- ¡Necesitas psicoterapia!

Cooper apenas podía creerse lo que veía y oía ¿Los restantes Katastrophes pidiendo una nueva oportunidad? ¿Christine Dreyfus, la reina de hielo, haciendo la petición en persona con tono tímido? ¿Gale Simmons demostrando vergüenza? Esto no tenía sentido ¿Acaso el mundo se había vuelto loco?

- No me creo lo que estoy oyendo- dijo finalmente Cooper- Esto pasará a los anales de la historia de Rise como el día en el que…

- Claro, podéis venir- interrumpió Tifa- Consideradla vuestra casa.

- ¡Tifa!

- Dales una oportunidad.

- ¡Pero iba a decir que no!

- Sabía que ibas a decir que no.

- ¡Pues me opongo a tu decisión!

- ¿Lo votamos?

- ¡Ah, no! ¡Tienes de tu parte a tu novio y a Henry, que sabes que te tiene más miedo a ti que aprecio a mi amistad! ¡No pienso malgastar tiempo en una votación inútil!

- Al menos es sincero consigo mismo- le susurró Shinobu a Tifa.

- Tú cállate, pelota. No pienso tolerar a estos tipos en mi hogar.

- También es nuestra casa, Coop.

- ¡También es la mía!

- Hope lo habría querido así.

En cuanto el nombre del líder de Rise fue mencionado, todos guardaron silencio.

- No hables de él como si hubiera muerto.

- Nadie ha dicho que haya muerto.

- Pues hablas como tal.

- Cooper, basta- interrumpió Shinobu- Tono siempre ha hecho lo que creía que era mejor para todos. Si estuviera despierto, a él le gustaría darles otra oportunidad a ellos. Sobre todo desde que somos los últimos humanos vivos. El pasado es el pasado, déjalo estar.

- ¿Y qué haremos cuando alguien más demande que paguen por sus crímenes? Todavía son criminales.

- Sentenciados por la ley de Rise. Asi que son nuestra responsabilidad. Tampoco digo que haya que darles toda la confianza, sólo que hay que darles la oportunidad de se ganen nuestra confianza.

Cooper finalmente se volvió hacia el timón, mirando al frente.

- Haz lo que quieras, pero no esperes que esté contento con esto.

Se hizo un nuevo silencio acompañado de varias sonrisas entre los presentes. Cooper era un cabezota, pero con el tiempo y algo de esfuerzo también les acabaría aceptando al igual que el resto. Joshua Carter, sin embargo, no tardó en romper el mutis.

- Perdonad que moleste; todo esto es muy emotivo y tenso y tal, pero yo prefiero ceñirme al trato principal e ir a Trottingham si no os importa. Llevo tiempo sin conocer a una buena chica con la que pasar noche y quisiera tener alguna antes de hacerme viejo, gracias.

Lo cierto es que de todos, Carter era el que menos se había ganado su simpatía. Apenas había colaborado en la batalla de Whitetail e incluso intentó huir en el Bucephalus antes de tiempo sin esperar a nadie. Si había alguien a quien desde luego no querían con ellos era él.

- ¿Él también?- le preguntó Cooper entre susurros a Tifa.

- Mmm… Nah.

- Entonces… ¿Puedo?

- Te cedo los honores.

Sin pensárselo un segundo, Coop puso en marcha su plan.

- Oye, Carter, si quieres llegar a buen puerto te pido por favor que mires si llegamos a tierra.

- ¿Por qué yo?

- Es tu destino ¿verdad? Tienes que ganártelo.

Gruñendo y maldiciendo por lo bajo, Joshua se acercó al borde de la pasarela para mirar al suelo.

- Yo no veo nada…

Pero antes de poder terminar su frase, Cooper corrió hasta él y le tiró en un dirigible paracaídas de emergencia para luego lanzarlo al vacío.

- ¡AAAAAAAAHHHHHHH!

Justo a mitad de la caída, el paracaídas se abrió, salvando al cobarde traidor de estrellarse contra el suelo. Caería en mitad de la nada, en medio de un bosque frondoso con las pocas provisiones de emergencia que había dentro de la cesta. No le daría ni para un par de días. Que le fuera bien.

- ¡Podríamos haber seguido siendo amigos al menos hasta que llegáramos a tierra firme!

En Rise, aunque Hope aún no había despertado y Twilight y Fluttershy reconocían que no estaban para fiestas, todos insisten en que asistan a la fiesta de celebración en honor a los héroes que han salvado Equestria.

- Vamos, chicas- les decía Pinkie Pie- Será divertido. Os pasáis las horas aquí plantadas. Sólo os queda echar raíces.

- No voy a dejarle solo- dijo Fluttershy- Y no me puedo creer que justo en este momento quieras festejar.

- Mira, a mí también se me hace incómodo hacer una fiesta sin Hope, pero seguro que os ayudará a levantaros la moral.

- No, Pinkie- contestó Twilight- Gracias, pero no. No estamos para festejos. No ahora.

- Pero ¿por qué no?

- ¡Porque una fiesta en honor de Hope sonaría a que Hope ha muerto y no es verdad!- gritó molesta Fluttershy.

Pinkie notó que ambas estaban muy sensibles, asi que tenía que sopesar bien sus palabras sílaba a sílaba.

- Claro que no es verdad. Nadie ha dicho que sea una fiesta en memoria de Hope, es una fiesta PARA Hope.

- Pues entonces menos sentido le veo ¿Qué sentido tiene ir a una fiesta a la que Hope no acudirá?

- Muy bien, basta- interrumpió Applejack- Estáis desfogando vuestra frustración por lo que le pasa a Hope con Pinkie y no es culpa suya.

- Entonces dejadnos solas. Nos quedaremos hasta que Hope despierte.

- Chicas, por favor…- pero la pony de tierra fue interrumpida por Spike, quien les pidió paciencia con gestos.

- Vamos, chicas- dijo este- Es mejor que les dejéis solos un momento. Ya se recuperarán.

Todas decidieron obedecer la petición de Spike. A Twilight le reconfortaba saber que alguien la entendía a ella y Fluttershy. Seguro que si fuera él el que estuviera esperando a que Rarity se despertara de un profundo sueño, temiendo que nunca va a despertar, también querría que alguien le apoyara…

- Sin embargo, chicas, sería bueno que salierais un poco. Afuera todos están tan preocupados con Hope como vosotras, pero intentan hacer algo más para ayudar que estar todo el rato de pie frente a un inconsciente Hope.

- Ahora mismo, es lo único que podemos hacer.

- Hope está bien cuidado. NEAH y FIL le cuidan y mantienen sus chequeos médicos y constantes vitales a punto todos los días durante un intervalo de horas diarias. Despreocupaos, está bien. Además… No creo que le haga muy feliz ver que estáis tan preocupadas por él. Pensadlo al menos. Hacedlo por los demás, quienes nos preocupamos también por vosotros tres.

Pero al mismo tiempo intentaría convencerle de hacer lo correcto. Ese era Spike, su mejor ayudante número uno. Es por eso que al poco de haberse ido él decidió ir a ver cómo estaban las cosas en Ponyville.

- Fluttershy, creo que voy a ver cómo están todos.

- De acuerdo.

- Me gustaría que me acompañaras.

- Pero…

- Sé que estás preocupada por Hope. Yo también, pero… No se va a despertar antes porque estemos aquí. Vamos a ver cómo va en el pueblo y luego volveremos para contárselo a Hope. Así, tal vez nuestras voces lleguen a él y se despierte antes.

- Yo… No quiero separarme de él.

- No se va a ir a ningún sitio.

- ¿Y si es así?- la pegaso miró a su amiga con ojos vidriosos- ¿Y si se va adónde no puedo seguirle? Ese pensamiento me angustia. Twilight… No quiero que Hope se vaya de mi lado.

- Yo siento lo mismo. Aunque ya no somos pareja, siento que Hope ha sido y es una de las personas más importantes de mi vida. Le quiero. Le quiero muchísimo. Y tras todo lo que ha pasado estos últimos días puedo decir que estoy feliz de que sea a ti a quien ame de corazón. Y que me considere su amiga.

- Twilight…

- Quiero estar aquí cuando despierte y quiero que ambas seamos la primera persona que vea cuando despierte… Pero no podemos quedarnos todo el día sin hacer nada. Apenas comemos siquiera y aunque estoy segura de que al igual que yo tienes un nudo en el estómago que te impide comer, al menos debemos intentarlo. Hemos de vivir para que cuando Hope despierte, sin importar lo mucho que tarde, estemos tan radiantes como el día en el que le conocimos. Y entonces podremos reir juntos, comer juntos, vivir juntos… Como amigos o amantes, ¿qué más da? Estaremos juntos. Y sé que cuando seamos viejos y estemos cansados, juntos como vecinos en Rise y Ponyville, recordaremos con alegría el momento en el que nuestros amigos y queridos convecinos llegaron a Rise, compartieron los misterios de su mundo con nosotros y nos ayudaron a tener fe y creer en lo desconocido para ver más allá de lo que nuestra vista abarca, creer que no estábamos tan solos como creíamos en el universo. Creer que sin importar las distancias, el tiempo, el espacio o el mundo, cada vez que nos sintiéramos solos podríamos mirar a las estrellas y sabríamos que no es verdad, pues allí yacen los cientos de vidas que el firmamento acoge en su seno.

- Oh, Twilight…

- Vamos, tomemos el aire. Le pediré a NEAH que le vigile y que nos informe de inmediato si va a despertar.

En Canterlot, Celestia estaba manteniendo una reunión con todas las fuerzas de Equestria que habían participado en esa guerra. Todos colaboraron para reparar la ciudad, cuidar de los heridos y colaborar para atender todas las necesidades vitales de los ciudadanos y soldados.

- Damas y caballeros- dijo la Princesa en compañía de su hermana en la plaza más grande abierta al aire libre (el castillo había sufrido ciertos daños y todavía tenía que ser reparado)- en toda la historia del planeta nunca antes habíamos colaborado tan bien todas las razas. A lo mejor si todos lo deseáis podríamos llegar a un acuerdo de paz para poder colaborar juntos.

- ¿Colaborar?- preguntó escéptico Thoren El Sabio, líder de los dvergar- No es por ofender, majestad, pero… los míos tienen dudas sobre los dragones.

- Al igual que nosotros de los álfar y los Diamond Dogs- dijo Mabodan- Ni que hablar de los demás.

- ¿Perdón?- dijo Silverleaf, claramente molesto- ¿Qué problema tenéis con nosotros, escamoso?

- ¡BASTA!- Celestia interrumpió tajante ante una más que posible discusión- ¿No habéis tenido suficiente con todos estos diez mil años de herencia resentida para pensar un poco más en dónde vivís? Pensad en los acontecimientos de hoy, pensar en lo que podríamos hacer juntos. Pensad en lo que podríamos hacer todos juntos.

Todos guardaron silencio un rato. La regente equestre tenía razón, pero ¿quién se atrevería a reconocerlo primero? Si no hablaba el orgullo, este sería herido. Y para algunos, eso lo era todo. Pero ¿qué era más humillante? ¿Ver derribado el escudo de orgullo o ser ciego ante lo obvio?

- Lo cierto- dijo Thoren- es que no ha estado mal combatir juntos.

- Si- lo apoyó Silverleaf- Ha sido fantástico destruir a esos invasores.

- No ha estado mal trabajar juntos- dijo El-Que-Truena- No ha estado mal tampoco para un montón de viejos cascarrabias.

- Reconozco- tomó la palabra Mabodan- Que me ha gustado poder sentir que peleaba contra un enemigo y que este era común para todos… Pero seguramente lo que más me ha hecho cambiar es sin duda el hecho de que pensé detenidamente lo que me dijo una vez un pequeño humano. Dijo que mi cueva de riquezas, mi reino, mis ganancias… No significaban nada. Me sentí entonces encerrado, atrapado, temido y odiado. No quiero darle ese legado a mis hermanos y hermanas. Y algo me dice que ninguno de vosotros tampoco.

- Entiendo vuestros sentimientos, su dragonicidad- sonrió Celestia- Podríamos colaborar. No como egoístas socios o beneficiarios, sino como amigos.

- Amigos…- repitió Thoren- Me gusta como suena.

- Sin duda- dijo Lion Claw- Yo sé cómo os sentís, su dragonicidad. Mi pueblo pasó por lo mismo y lo cierto es que nos costó mucho ver lo que ahora vos veis.

- Podéis tomaros vuestro tiempo para pensarlo.

- Ya bueno…- dijo el Gobernador Duke- Es que supongo que todos tienen la misma duda de que los demás se aprovechen de esta amistad para quedarse con algo que es nuestro… No es que desconfíe de nadie, pero…

- Lo comprendo. Creo que todos tienen derecho a saber que su regencia y hogar es respetado. Y creo que podríamos hasta ponerlo por escrito en un tratado de alianza.

- Entonces ¿qué les parece?- dijo la Princesa de la noche- ¿Amigos?

- ¡Luna, sé respetuosa! Perdonadla, es aún joven.

- Pero Tia…

A algunos presentes les resultó imposible no reir ante la actitud de la Princesa de la luna.

- No, no- dijo Thoren- Me gusta esa actitud: directa y espontánea. Siempre he creído que es como deben hacerse las cosas. Con gusto firmaré ese tratado, Princesa Celestia.

Al cabo de un rato, la Princesa Luna salió al encuentro de unos soldados para que contaran las nuevas buenas: se había formado el tratado de unión. Al saber de esto, todos los habitantes de Equestria decidieron celebrarlo junto con la fiesta de victoria contra los Huecos que se celebraría dentro de unos días. Iba a ser algo épico.

Mientras, Hope luchaba su propia batalla en sueños. No podía quitarse de la cabeza todo el mal que había provocado. En ese sueño él se encontraba perdido, enterrado en la culpa por el dolor que cientos habían sufrido, del cual se sentía responsable. No podía borrarlo de su mente: el daño, los gritos, las pérdidas… Y entonces vio de nuevo a Deus mientras estaba cayendo por una vorágine de pesar. Sus últimos pensamientos… ¿Cómo es que él pudo oírlos? ¿Cómo es que él lo comprendía? ¿Sería porque eran iguales y eso también le provocaba terror?

- Yo he visto cosas que vosotros no creeríais: convertir en realidad una idea a partir de un sencillo cálculo matemático, hacer realidad lo imposible, saber lo que es el olvido, descubrir el amor y la amistad en los seres más inesperados, contemplar el sufrimiento de miles de millones de seres por el capricho de unos pocos, cómo un pueblo de esclavos se alzaba contra su gobierno, cómo una niño se convertía en hombre en un sólo día, admirar y comprender los entresijos de los renglones torcidos de Dios que tratan desesperadamente de corregirse… Pero ahora todos esos momentos se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia. Y dará igual. Es hora de dejar el pasado en el pasado y mirar al frente. Es hora de olvidar los errores y seguir adelante. Es hora de volver a empezar. Es hora de morir… Abre los ojos.

Despierta…

Despierta…

Despierta…

- Will the circle be unbroken…

NEAH se llevó tal sorpresa cuando vio a su señor cantar que casi se le cae el escáner de mano que llevaba para analizar el cuerpo de Hope para saber si había algún cambio en su cuerpo. Se apresuró a toda prisa para llamar a Twilight y Fluttershy, quienes estaban ayudando en los decorados de la fiesta de celebración, para que vinieran de inmediato.

- By and by, by and by? Is a better home awaiting In the sky, in the sky?

Ni siquiera ellas se lo podían creer, pero estaba sucediendo. Entonces una pequeña lágrima cayó de los ojos del humano.

- Solíamos cantarla en los refugios, mientras los soldados ascendían al cielo y nosotros seguíamos en el infierno- dijo Hope sin abrir los ojos, incorporándose al rato en la cama- fue mi culpa.

- ¿Hope?

- Yo creé a los Huecos. Y da igual que nadie más lo sepa o que no me juzguen por ello; será mi pecado. Y tendré que aprender a cargar con ello por el resto de mis días.

- Señor, por favor- dijo NEAH- no se torture por ello.

- ¿Y qué sugieres que haga? ¿Hacer como que nunca ha pasado? Ya lo he intentado. He intentado olvidarlo, seguir adelante, y no ha servido de nada. Al final, el karma ha dado la vuelta me ha encontrado y ha hundido sus colmillos como un lobo salvaje sobre mí para desgarrar todo a su alrededor. Seamos sinceros: no subí para volver. En el fondo no quería salir vivo de esta. En el fondo quería morir con mis creaciones y mi culpa. Y me seguí engañando por ello hasta el final. "Una mentira piadosa", me dije. Pero sé que ninguna mentira es tal cosa.

- Oh, Hope…- lagrimeó Fluttershy- Por favor, no digas eso.

- Es la dura realidad. Lo siento, Flutters. Sé que eso te hace sufrir.

- Señor- dijo FIL- Sé que siempre se ha esforzado mucho por intentar ser y parecer perfecto. Tenía que serlo para forzarse a sí mismo a ayudarnos a todos. Creía que así protegía a todos.

- Pero, y seamos sinceros, señor- tomó la palabra NEAH- Ambos sabemos que su vida dista de ser perfecta. Sus cumpleaños eran solitarios, no tenía amigos, nunca pudo tener una infancia normal o feliz y a veces llegué a pensar que sus invenciones eran intentos de llamar la atención.

- Y no estabas desencaminado. Lo de la fusión fría no lo hice por el bien del mundo, no hice por mí. Por eso la regalé; cuando me di cuenta de lo egoísta que era en el fondo, decidí dársela al mundo como compensación por haberles hecho perder el tiempo…

- Pero- interrumpió NEAH- quiero creer que en todos estos años sus intenciones siempre han sido puras. Fue cuando llegó aquí cuando realmente cambió.

- Te equivocas; no he cambiado.

- ¿Ah, no? Yo sé perfectamente cómo era Hope Hart. Era un joven ambicioso, algo presumido y arrogante que ocultaba su forma de ser a los demás bajo una apariencia de perfección. Pero al llegar a este mundo, al llegar a este planeta, sé lo que estaba pensando: un nuevo mundo, con nuevas posibilidades. Un mundo que le recordaba a su estudio de trabajo, donde creaba cientos de robots ante los cuales se mostraba tal y como era: un muchacho solitario y triste que sentía que le faltaba algo en la vida. Pensó que aquí podría ser feliz al fin, libre de las ataduras de su vida pasada. Aquí el dinero no importa, tampoco la clase; importa el conocimiento. Aquí, señor, podía demostrarles a todos quién era sin importar su pasado. Lo vi cuando decidió dar esos nanites a esa pequeña sin pensarlo un segundo*. Y lo vi cuando decidió enfrentarse al enemigo por salvar este planeta.

- Te equivocas.

- No se mienta más, por favor. Resulta patético ver como ahora intenta fingir lo que siente al verse arrastrado por la culpa. Este no es el Hope que he visto en Equestria. La persona que veo ahora es una persona abatida por el resentimiento y el dolor al haber tenido que matar al que era su único amigo, el cual lo consideraba un padre al no tener a nadie más, el Deus que usted creó para llenar un vacío en su corazón al verle a él tan vacío como usted. Eso nunca le ha derrotado antes, señor.

- Pero hui… Hui cuando debería haber hecho algo para detenerle.

- ¿Recuerda lo que solía decirle su abuelo, señor? ¿Por qué nos caemos? Para aprender a levantarnos. Y a veces, a unos les lleva más tiempo que otros. Recupérese, señor. Vuelva a ser el Hope que vimos aquí, el líder de Rise, el héroe benevolente y altruista que siempre ha demostrado ser. Y esta vez séalo siendo honesto consigo mismo. Y verá cómo puede hacerlo. Cómo puede sobreponerse a los golpes de la vida, como usted le dijo a la señorita Dash. Y esta vez no lo intente: hágalo.

Dicho esto, NEAH y FIL decidieron dejar a solas a su amo con su novia y amiga, esperando además que se recuperara completamente.

Esa noche, todos los niños de Rise y amigos de Ponyville de Hope van a verle cuando sale de la enfermería, aunque NEAH insistió que aún estaba débil. Todos insistieron en aprovechar la celebración del tratado para festejar también en nombre de la recuperación del líder de Rise y Pinkie Pie tuvo una idea en la cual recordó gracias a Rarity esa obra que iban a hacer los niños de Rise antes de empezar la guerra.

En el teatro de Canterlot, se mostró la susodicha obra teatral: una adaptación musical de Los Miserables de Victor Hugo pero relatando en lugar de la historia de Jean Valjean y los pobres ciudadanos de París durante una época dura la historia de la llegada de los humanos a Rise desde el Éxodo y los eventos de la última batalla contra los Huecos en Equestria. Celestia la tituló oficialmente como "Los Nobles" y reconoció junto a su hermana oficialmente que la obra sería contada por los tiempos de los tiempos en Equestria para recordar su historia. Luego empezó el banquete con todas las razas de Equestria reunidas allí, en la cual se sirvió de todo: desde dulces a té, pasando por la mejor música (Vinyl insistió en ser la encargada junto a Octavia) y un gran espectáculo final para cerrar la noche: un coro de niños de Rise que cantaron junto a Hope.

Do you hear the people sing?

Singing a song of angry men?

It is the music of a people

Who will not be slaves again!

When the beating of your heart

Echoes the beating of the drums

There is a life about to start

When tomorrow comes!

Will you join in our crusade?

Who will be strong and stand with me?

Beyond the barricade

Is there a world you long to see?

Then join in the fight

That will give you the right to be free!

Do you hear the people sing?

Singing a song of angry men?

It is the music of a people

Who will not be slaves again!

When the beating of your heart

Echoes the beating of the drums

There is a life about to start

When tomorrow comes!

Will you give all you can give

So that our banner may advance

Some will fall and some will live

Will you stand up and take your chance?

The blood of the martyrs

Will water the meadows of France!

Do you hear the people sing?

Singing a song of angry men?

It is the music of a people

Who will not be slaves again!

When the beating of your heart

Echoes the beating of the drums

There is a life about to start

When tomorrow comes!

WHEN TOMORROW COMES!

Los historiadores equestres recordaron desde siempre esta entrada única en la historia del planeta, que cambió el curso de su historia para siempre:

Año 2 de la Restauración de la Humanidad en Equestria, planeta Gaia, solsticio de verano de Agosto del año 20XX: el Éxodo de la humanidad a Rise es oficial, terminan las Guerras Huecas y se establece de manera oficial el himno de Rise, la primera colonia humana en Equestria, siendo la elegida la canción Do you hear the people sing? de la obra de teatro Los Miserables. Se forma, asimismo, la Alianza Gaiana, reuniendo por primera vez en 10.000 años a todas las razas de Equestria en un mismo grupo con derechos y deberes equitativos y justos. Esta fue la fecha posterior a la Edad de Oro de Equestria, que sigue durando aún a día de hoy, cientos de años después de su creación.

* Ver "Atención de urgencia" (NADEZHDA, Capítulo 10)

Próximamente...

/watch?v=0JGHI4TAC5U

- ¡Es el primer nacimiento en Rise! ¡Esto es histórico!

- Ni que lo digas... Amalia está hecha unos zorros por ello.

- Este es un planeta en cuarentena clase Omega…

- ¿Qué es eso?

- No lo sé, los arqueólogos lo encontraron hace dos semanas. Creíamos que usted sabría qué es… ¿Señor Shinobu? ¿Se encuentra bien?

- Es imposible…

- Eso quiere decir que es hostil y desconocido hasta nueva orden o señal que desmienta esto.

- Es una nave estelar completamente operativa y funcionable. Y no es los Huecos, eso seguro.

- ¿Cómo es eso posible?

- No lo sé. Y eso es lo que más me desconcierta…

- Debido a las radiaciones residuales de las armas utilizadas en su superficie por las guerras, todo en este planeta ha evolucionado para adaptarse, sobrevivir y matar al más inadaptado de la cadena alimenticia. Cualquier cosa o animal puede ser mortífero.

- El puente se ha vuelto a abrir y por alguna razón se mantiene estable. Creo que la Cascada lo volvió a activar de alguna forma.

- ¿Es eso posible, señor?

- A estas alturas, todo es posible.

- Pude enfrentar la posibilidad de adentrarme en los confines de la galaxia. Pude aceptar el regreso de los Huecos. Pero me niego a aferrarme a una idea tan absurda como esta. Y menos si cuesta las vidas de mis seres queridos.

- Pero si hubiera una posibilidad, por muy remota que fuera ¿No te arriesgarías a confirmarlo, Hope?

- Este lugar está lleno de peligros y hace mucho que no sabemos si queda algún tipo de vida inteligente superior en su superficie…

- Voy a hacerlo de todas formas. Pero iré solo.

- Ni hablar de eso.

- Si de verdad vais para sobrevivir, debéis daros cuenta: el peligro es muy real, pero el miedo no lo es.

- Listos para el lanzamiento.

- ¡DESPEGUE!

- Si queréis sobrevivir, más os vale no dejar que os domine.

- Pero ¿qué diablos…?

- ¡No hay tiempo para sorprenderse, Twilight! ¡Al radar! ¡Necesito coordenadas! ¡YA! ¡ATERRIZAJE DE EMERGENCIA!

- ¿Sabéis dónde estamos?

- No, Hope.

- Esto es la Tierra. Bienvenidos a mi casa.

XANATOS