Skip Beat! y sus personajes no me pertenecen. Son propiedad exclusiva de Nakamura Yoshiki-sama. Yo solo fantaseo sobre esta serie y lo escribo! XD
Pensamientos —Diálogos. —
Capítulo 18: Nancy y BJ
Esta vez se había pasado, si bien debía parecer muerto con la cantidad de heridas en su cuerpo definitivamente moriría. Se había caído desde un barranco y quedó tirado sobre un sendero, su perseguidor convencido de que lo había vencido se fue probablemente para volver con la policía.
Parece que esta vez sí se quedaran con el cadáver de Black Jack. Trató de reírse pero solo consiguió una mueca deformada.
Un auto paró a su lado, la puerta del acompañante se abrió y una voz femenina pronunció su nombre, su verdadero nombre, estirando un brazo hacia él. Y entonces un fugaz recuerdo pasó por su mente. El de una niña pequeña de cinco años que huía de por lo menos otros cuatro niños de entre siete y nueve años. Cuando lo vio gritó "Jack" llorando y lo abrazó. De su frente caía un hilo de sangre, los mocosos le estaban arrojando piedras, esto lo enfureció.
—Nancy, sujétate de mí muy fuerte. Voy a soltarte.
La niña obedeció y él los molió a golpes y a cada niño le fracturó la mano derecha.
—Recuerden jamás meterse con ella. — Les dijo mientras se llevaba a la pequeña que se sujetaba fuertemente a su pecho.
Si, él conocía a esa muchacha. Tomó su mano y se introdujo en el auto. Intentaba reconocerla, pues estaba muy cambiada. Pantalones negros ceñidos al cuerpo y una chaqueta de cuero. Botines, el cabello azabache atado en una cola de caballo. Ah sí, reconocía ese cabello y esos ojos cafés que le daban rápidas miradas mientras conducía a toda velocidad por la carretera en el bosque.
—Nancy. — Susurró con una media sonrisa y se permitió caer en la inconciencia.
Los recuerdos sellados en su mente se liberaban de a poco. Él siempre había sido alguien solitario. Nunca conoció a su padre, había abandonado a su madre cuando se enteró de su embarazo. Al parecer era alguien adinerado y no se lo podía relacionar con una persona de baja categoría como la moza de un café, sin importar lo hermosa que fuera.
Nunca tuvo un hogar. Solo un lugar donde recibía los gritos de su madre alcohólica y las palizas de su amante de turno. Se la pasaba más fuera de la casa que dentro. En esos días conoció a una niña, extranjera por sus claros rasgos asiáticos. Debía ser cuatro o cinco años menor que él. Siempre vagaba sola y se escondía de la gente. A veces parecía que lo seguía, eso le preocupaba. La calle te obligaba a relacionarte con gente inapropiada.
No sabía que conocía su nombre hasta que la defendió de esos niños. Su casa no quedaba muy lejos de la suya y su familia parecía ser del tipo "normal".No recordaba cuando fue que empezaron a hablarse, solo que ella siempre era la que lo curaba. Curioso ¿Verdad? Una niña pequeña con un botiquín era la que trataba sus heridas de "guerra". Producto de vivir más en la calle que en otro lado.
Cuando no podía volver a su casa en las noches a veces se escondía en su cuarto. Entraba y salía por la ventana. Los padres de Nancy no sabían que tenía tan "distinguida amistad". Supongo que eso la salvó. Ella había nacido en Inglaterra pero sus padres eran japoneses, su madre se había vuelto a casar después de la muerte de su padre.
Una noche el padrastro de Nancy se metió en su cuarto apestando a brandy. Se quejaba de que lo habían despedido y de que su madre solo tomaba esas malditas pastillas para dormir y lo ignoraba. Que ese no era el trato que debía darle al hombre que la mantenía a ella y su bastarda. El infeliz subió a la cama y quiso abusar de ella.
Nancy gritaba pero su madre no iba a ir a ayudarla. Y entonces el joven de quince años escondido bajo la cama lo escuchó, un débil susurro "Jack". Ella no quería que lo descubrieran y no iba a exponerlo. Esto solo incrementó la ira del muchacho.
¡Esa tonta! ¡En lugar de preocuparse por ella!
Él salió de su escondite, tomó las vendas que sobraron y asfixió al maldito. No era la primera vez que mataba a alguien, pero si la primera vez que lo hacía intencionalmente. Nancy solo lloraba abrazada a Jack.
Después entre los dos llevaron el cuerpo a la sala y simularon que presionado por su situación laboral se había ahorcado. Hacía tiempo que el padre de Nancy actuaba extraño así que nadie sospechó.
El último recuerdo que tuvo fue de cuando se despidieron. Él ya era un joven de veinte años con cierta "fama" en el bajo mundo y Nancy tenía quince. Hacía meses que el muchacho se planteaba como alejarse de ella. Es decir, la chica enfrente de él era su opuesto. Un delicado vestido blanco, un suéter color crema, sandalias blancas, el cabello largo y lacio hasta media espalda y esos ojos cafés que nunca lo condenaron. Era una chica demasiado pura para él, tanto que dolía. Su único pecado era ser su amiga.
Ese día ella estaba llorando. Él se preguntaba si alguien le había hecho algo, mataría sin dudarlo a quien se atreviera a tocarla.
—Jack. — Ahí estaba esa voz que decía su nombre, la única que le sacaba una sonrisa tierna.
—Si ¿Qué pasa?
—Mi madre habló conmigo. La situación aquí es mala y quiere volver a Japón. Su hermana nos alojará hasta que podamos establecernos y conseguir nuestra propia casa.
Algo apretaba el corazón de Jack. Quería alejarla pero no tanto como para ni siquiera verla de lejos.
—Desde que su esposo falleció se le hizo difícil mantenernos y cree que gracias a todo lo que aprendió aquí nos irá bien en Japón.
Eso lo hizo sonreír a medias. Desde aquel día había dejado de usar expresiones como "papá" o "mi padre" y se refería a él como si fuera un desconocido. La verdad es que se desentendió completamente de aquel sujeto ese día, pero nadie la culparía ¿No?
—Jack nos iremos mañana y no puedo hacer nada para que mamá cambie de opinión.
Él sonreía, por más que le doliera era lo mejor. Que ella se alejara de é antes de perderla. Su fama le ganó clientes y enemigos que con gusto usarían su punto débil en su contra. Incluso hace unos años habían secuestrado a su madre, por lo mucho que le importaba esa mujer. No se molestó en ir por ella y al poco tiempo se enteró que se había convertido en la amante del jefe. Pese a todo seguía siendo una mujer muy hermosa.
Pero Nancy era otra historia, quería cuidarla incluso de sí mismo. La muchacha lo abrazó de repente y eso lo descolocó por completo.
— ¡Jack, por favor déjame vivir contigo! No seré una molestia.
—Nancy lo mejor para ti es estar lejos de mí. — Él respondía al abrazo, el último que le daría.
— ¿Quién dice eso? ¡Soy capaz de elegir lo que es mejor para mí!
—Te lo estoy diciendo. — Se separó de la chica y la miró a los ojos. —Tú debes ir a Japón y convertirte en una mejor persona, algo que nunca seré.
— ¡No quiero ser mejor si eso significa que estaré lejos de ti!
—Nancy, eres pequeña y no sabes lo que dices.
—Siempre me tratas como una niña.
—Eres una niña. — Nancy lo miró enojada y lo siguiente que supo fue que lo estaba besando. Fue un suave y dulce roce de labios, justo como ella.
— ¡Dime quien va a curarte, maldito imbécil! ¡Nunca te preocupas por tu salud!
Jack estaba atónito. Es verdad que ya no era una niña, él mismo se engañaba con eso. Por tal razón hacía años que no se quedaba en su habitación, porque el simple hecho de estar juntos empezaba a quemarlo.
—Nancy no eres tan tonta como para no darte cuenta de lo que soy o lo que hago. — La miraba seriamente.
— ¡Se quién eres! Eres mi único amigo, él que haría lo que fuera para salvarme, la única persona que ha sido linda conmigo sin pedir nada a cambio. Un idiota irresponsable incapaz de cuidarse a sí mismo pero que siempre ha cuidado de mí.
El joven sonrió y la abrazó fuerte. Adoraba a esa chica pero a su lado no tendría un futuro.
— ¿Dices que te vas mañana?— Ella lo miró con una luz de esperanza y movió la cabeza afirmativamente.
— ¿Qué tal si nos escapamos?— Rio pícaramente.
— ¡Sí! Hagámoslo. — Se colgaba de su cuello con una gran sonrisa.
—Pero primero, esa ropa es muy llamativa. Vamos a comprar.
—Pen… pensé que te gustaban mis vestidos. — Decía algo triste.
—No me malentiendas. Es que estando así a mi lado parece que el lobo está llevando una linda ovejita al matadero.
Ella dejó escapar una carcajada. Pensando que ese sería el primer paso para dejar de ser solo amigos. Cambiaron su ropa clara por unos jeans clásicos algo ajustados, una blusa negra de mangas largas y un abrigo de cuero con capucha que le llegaba hasta medio muslo. Pasearon por las góticas calles de Londres hasta que se hizo de noche y la neblina era densa.
— ¿Algunas vez has ido al viejo edificio del campanario?
—Sabes que no. Dicen que está en ruinas y que pronto van a demolerlo.
—Eso será un problema.
— ¿Por qué?
—Bueno, hace unos años que esa es mi casa.
— ¿De verdad? ¿Por eso ya no te quedas conmigo?
—Puedes decirlo así.
—Menos mal. Me tenías preocupada pensando en donde pasabas la noche.
No podía evitar sonreírle. Eran las nueve de la noche, no llamó a su casa para avisar en donde estaba y se iba con un hombre claramente sospechoso a un lugar abandonado.
Eres una condenada ingenua.
Entraron saltando el paredón que rodeaba el edificio, las señales de peligro estaban colocadas alrededor, subieron dos pisos y entraron al "cuarto" de Jack. El lugar tendría cinco por seis metros. En el centro había un colchón de dos plazas con sabanas desordenadas, un par de estantes con libros, un pequeño grabador con una pila de CDs, más estantes con algo de ropa y un par de sillas. Algunas velas estaban dispersas en las esquinas y nada más.
Jack estaba atento a las reacciones de la chica, después de todo era la primer persona que llevaba a ese lugar. Cuando vio que se quedó quieta pensando profundamente aprovechó para encender las velas.
— ¿Qué comes?— Preguntó de pronto.
— ¿Disculpa?
—Ya me oíste. ¿Qué es lo que comes generalmente?
—Bueno aquí no hay electricidad, así que como afuera. — Sacó sus cigarros y empezó a fumar uno.
—Apuesto que nunca cenas. Solo fumas y bebes whisky. — Dijo señalando la botella al lado del colchón.
—Oh, me has atrapado. Pero me da pereza salir una vez que llego.
—Lo sabía, tú no te cuidas apropiadamente. Si te dejo solo un día colapsaras. — Decía enojada lo que divertí al joven. — Por eso estas tan delgado.
Él la tomó de la mano y la abrazó.
—Ya, no te enojes. Sigamos subiendo quiero mostrarte la mejor parte de este lugar.
Dos pisos más arriba se encontraba una gran campana, no había paredes, solo cuatro gruesas columnas que sostenían el techo del cual colgaba la campana. Desde allí podía verse una hermosa luna cubierta por algunas nubes y las calles vecinas rodeadas de niebla. Una típica postal londinense que se acentuaba con el frio de la noche.
Jack la abrazaba por la espalda mientras miraban la luna.
—Este lugar es hermoso. — Decía Nancy.
—Apuesto que Japón también es hermoso. — Eso le llamó la atención y se giró para mirarlo.
—Jack ¿A qué te refieres?
—Nancy tú no puedes quedarte conmigo.
— ¿Por qué no?
La misma discusión de la tarde solo los llevaría al principio una y otra vez. Ella debía irse y él lo había aceptado. Sujeto su rostro y le dio un fugaz beso en los labios.
—Dime Nancy ¿Qué crees que serás dentro de cinco o seis años?— La miraba triste. —A mi lado no te espera una vida. Si te quedas conmigo posiblemente no estés viva para ese entonces.
—Seré feliz a tu lado. — Decía con lágrimas asomándose a sus ojos.
Ella volvía a besarlo, sujetando su cuello con ambas manos para que no se apartara. Él no quería responderle pero su insistencia estaba despertando ese fuego que lo quemaba por dentro. Poco a poco el beso se hizo más intenso, más profundo, demostrando el hambre que él sentía. Hambre de ella. La amaba, la deseaba desde hacía mucho tiempo, pero elle era prohibida. Lo único sagrado que tenía en la vida.
La falta de oxígeno los obligó a separarse brindándole la imagen más sexy de este mundo. Nancy respiraba con dificultad sujetándose de sus hombros, sus mejillas sonrosadas le daban un toque inocente y dulce, pero la mirada en sus ojos expresaba deseo. Quería más de aquel hombre que amaba en secreto desde que era una niña.
—Oye, es ilegal que tengas esa expresión en tu rostro.
—Pero es lo que tú provocas. — La chica lo abrazó ocultando su rostro en su pecho. —No quiero irme, no quiero dejarte.
—Entonces ¿Qué tal una promesa?
— ¿Qué clase de promesa?
—El día que me encuentres al borde de la muerte serás la diosa que decida mi destino. ¿Me enviaras al séptimo nivel del infierno o me convertirás en tu esclavo?
— ¿Qué clase de promesa tétrica es esa? Espera… igual tendríamos que separarnos ¡No quiero!
—Estas desperdiciando una gran oportunidad, no suelo dejar mi vida en manos de nadie.
Suavemente presionó un punto entre su cuello y su hombro y Nancy quedó inconsciente. La alzó en sus brazos y le dio un beso en la frente.
—Te vas a enojar conmigo mañana pero esto es lo mejor para ti.
Lentamente la imagen de él sosteniendo a Nancy en el campanario desaparecía, de a poco volvía a escuchar los sonidos del mundo y el dolor en su cuerpo lo hacía reaccionar. Cuando abrió los ojos una mujer cocía la herida de su hombro y cada tanto le echaba alcohol puro.
—Que enfermera tan sádica ¿Así curas a todos tus pacientes?
—Mis pacientes en general están más vivos que tú. Sí que te dieron lindo.
BJ estaba un poco sorprendido la chica en sus recuerdos y la que tenía enfrente no parecía la misma. Empezó a recocer con la mirada el lugar en el que estaba y se puso en guardia, aunque su instinto le dijo que no era necesario.
—Tranquilo, podrías decir que este es mi escondite. Estamos muy lejos del bosque en el que te encontré. Bebe un poco.
Le paso una botella de lo que parecía ser agua hasta que la probó y las heridas en su boca le ardieron. Tosió un poco y la miró con reproche.
— ¿Dónde se vio que un asesino no tolere el tequila?
— ¿Tequila? Pensé que estaba en Japón.
—Sí, bueno me gusta la variedad.
— ¿Quién eres? ¿Por qué me ayudas?
—Hasta donde recuerdo soy tu dueña.
— ¿Disculpa?— Quiso levantarse pero ella se lo impidió.
—Tienes varias costillas rotas, mejor quédate acostado. Te encontré medio muerto, así que según la promesa que me hiciste tengo derecho sobre tu vida. No me malentiendas pero te ves mejor como esclavo que como cadáver.
— ¿Nancy?— La chica le sonrió. No de una forma dulce y gentil sino sexy y provocadora.
—Si Jack.
El silencio reinaba en el estudio, todos miraban sorprendidos el libreto entre sus manos y al terminar de leerlo cada mirada se posó sobre el director.
—Bueno, esto es solo un borrador. Pero refleja la idea general. — Decía Konoe.
—Director con todo respeto ¿No son muchos cambios?
—Como dije al principio no todo va salir en la película, solo la escena en la que Nancy encuentra a BJ y cuando cura sus heridas. El resto es lo que quiero que representen Caín-san y Setsuka-san. Quiero que actúen teniendo ese tipo pasado en cuenta.
Todos observaban a los hermanos Hell para ver qué dirían. Como de costumbre el hombre se acercó a la muchacha y le susurró en el oído.
—Nii-san dice que no tiene problemas con los cambios. Y por mi parte me encantará estar a su lado así que tampoco tengo problemas.
— ¡Excelente! Si nadie tiene más preguntas empezaremos con las escenas de hoy. Setsuka-san por favor quédate así hablamos con el personal de maquillaje sobre cómo será tu caracterización.
Todos se levantaron y fueron saliendo de la sala, el último en hacerlo fue Caín.
—Ten cuidado y cuando te desocupes ven conmigo.
—Nii-san eres un exagerado. — Setsu le dio un beso en la mejilla dejándole sus labios marcados en rojo. —Ya vete y no te preocupes.
Caín le dedicó una sonrisa y se fue dejando al director y sus asistentes boquiabiertos.
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Mientras un joven cantante entraba en LME y se dirijia a la recepción. Las chicas se sonrojaron al reconocerlo y él totalmente serio dijo:
—Quiero hablar con el presidente de esta compañía. Díganle que Fuwa Sho quiere verlo.
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Hola! Un momento.— Sosteniendo boligoma y cinta tratando de pegar su banderita— Ya está! Paz! :) — Ondea la banderita blanca.
Para el siguiente tenemos enfrentamiento entre Lory y Sho! Y la caracterización de Setsu en Nancy!
Por cierto ¿Les gustó su historia? Espero que si ya que ocupó todo el cap!
Review sin reply!
TIFF: Una nueva fanática de este gran anime! Bienvenida, he de decirte que este es un camino de ida. Ya no hay retorno! XD
Gracias, adoro que te guste mi fic! A mí también me encantó lo del sillón! :3
lalala123: Adoro tu nic! XD Me alegro que te guste el fic y no te preocupes que jamás lo abandonaré. Creo que hasta lo pondré en mi testamento! –Chiste negro, a veces se me escapan.- Te gustó la canción? Creo que es una de las mejores junto con La leyenda del mago y el hada, y los nombres… tengo conflicto para elegirlos pero comentarios como el tuyo me animan! :)
Gracias por sus reviews! Por las alertas y agregar la historia a sus favoritos! :D
Ya saben. Toda duda, comentario y carta amenazante me la dejan en un review! -^_^-
Hasta la próxima, Bye bye!
