Skip Beat! y sus personajes no me pertenecen. Son propiedad exclusiva de Nakamura Yoshiki-sama. Yo solo fantaseo sobre esta serie y lo escribo! XD
Pensamientos —Diálogos. —
Capítulo22: Hacia el inicio
Los dos se retiraron dejando a todos desconcertados como siempre. Esos definitivamente eran dos hermanos muy peligrosos. Un pequeño grupo de actores se quedó debatiendo.
—Saben a veces me pregunto si en verdad son hermanos. Es decir ¿Qué clase de educación le dieron sus padres?— Comentaba uno de los actores de reparto.
—Eres muy escandaloso, solo son excéntricos porque son extranjeros. —Respondía un hombre de cabello castaño.
—No sé, he trabajado antes con actores de afuera y estos dos me dan la impresión de ser una pareja de amantes más que un par de hermanos.
—De todas formas la película ya termina y no los veremos. —Acotaba un tercer hombre.
—Si hay una secuela si lo haremos, personalmente me encantaría seguir trabajando con Nancy. Ella y su hermano no pueden estar pegados las 24 horas del día. ¿Saben en qué hotel se quedan?—Preguntaba el castaño con un brillo inusual en sus ojos.
—Es todo. —Lo reprendía el actor de reparto. — No me haré responsable por tus huesos. Si Caín Hell te hace algo, no pienso ayudarte.
—Solo digo que podría pasar a saludar a "Nancy" mientras su hermano descansa. Podemos ir con las chicas e invitarla a comer o algo así. —El castaño ya estaba pensando a quién pedirle que lo acompañe.
—Primero, ella es menor de edad. Segundo, tú quieres usar a las chicas y no van a prestarse para eso y tercero terminaras muerto si ÉL te pesca.
—Eres un miedoso. Ya me las arreglaré solo.
Sin decir más el hombre se retiró hacía los camerinos. Mientras los otros dos lo miraban con algo de preocupación.
Mientras tanto Caín se había encerrado en la sala de maquillaje con su hermana y la conducía a los probadores. Ella no le preguntaba nada y se dejaba guiar. Lo primero que hizo el hombre fue buscar la peluca de Setsu y sacarle la de Nancy, algo que descolocó a ambos.
Ren no había pensado mucho en lo que hacía y de pronto frente a él se encontraba Kyoko, con un look maduro y ojos del color del chocolate. Su rostro inocente y su cabello casi naranja cubierto con una redecilla y algunas invisibles.
Él le sacó la red y alborotó su cabello con la mano. No parecía una adolescente que iba al instituto si no una joven mujer. Se quedó mirándola mientras analizaba sus propias emociones, ella ya no era una niña.
Kyoko por su parte estaba paralizada, no sabía cómo reaccionar. Solo le faltaba la peluca pero sentía que tanto Nancy como Setsu la habían abandonado. Era Kyoko la que estaba parada frente a Caín Hell. Frente a un hombre que despedía un aura mezcla de peligro, misterio y sensualidad.
Estaba usando todas sus fuerzas para recordar cómo debía respirar y mantener una expresión indiferente aun sin Setsu en ella. De pronto él se acercó, abrazándola en el pequeño espacio del vestidor, era una suerte que no pudiera ver su cara ya que sentía como toda la sangre se reunía en ella.
Podía sentir el calor de su piel cerca y un corazón que latía fuertemente, pero no estaba segura si era su propio corazón. Sintió como las manos de él recorrieron su espalda dándole una pequeña descarga cuando terminó el corsé y su piel quedó expuesta. Le susurró algo en el oído, sabía que no era ingles ni japonés. Sonaba muy rápido y complicado de pronunciar, le recordaba a los clientes europeos que visitaban el Ryokan cuando ella era pequeña.
Sintió las manos en su cabeza y vio el cabello rubio con mechas rosadas frente a ella, Setsu volvía a acompañarla. Su hermano salió del vestidor y corrió la cortina, desde el otro lado dijo en inglés:
—Ya aflojé el corsé, deberías poder quitártelo sola. —Ella respondió automáticamente.
—Sí, nii-san. — Con su habitual indiferencia en la voz. Alguien golpeó la puerta.
—Deben ser las de antes. Iré primero mientras te cambias. — Sin decir más se dio media vuelta y se fue.
Entonces Kyoko se dejó caer contra la pared y se abrazó las piernas mientras respiraba agitada.
— ¿Qué diablos acaba de pasar aquí?—Pese a que no lo entendía del todo no se sentía molesta, más bien estaba intrigada por saber que le dijo Caín o tal vez, solo quizá fue Ren quien habló.
—0—0—0—
En un estudio de grabación un grupo de chicos estaba muy emocionado.
—Reino ¿Cómo se te ocurrió esto?
—Solo surgió. —Decía despreocupado el hombre mientras escribía anotaciones en una partitura.
— ¡Eso es porque es Reino!—Decía uno de los chicos de la banda.
—Todo lo que él hace siempre es grandioso.
—Solo él puede tener tanta malicia y estilo.
El resto de la banda siguió alabando al cantante mientras Miroku lo observaba en silencio. Cuando vio que los demás estaban distraídos se acercó y le dijo:
—A mí no me engañas, todo esto surgió luego de ver el comercial de caperucita. Por lo cual se podría decir que ella fue tu musa.
El cantante le dedicó una media sonrisa y siguió escribiendo.
—Lo cierto es que tenía la idea rondando en mi mente desde Karuizawa. Así que podrías decir que ella fue la musa pero también debes incluir a ese sujeto.
— ¿A ese sujeto? ¿Te refieres a Fuwa?—Le preguntó extrañado el rubio.
—Por favor. Ese tipo no inspira ni una buena pesadilla. No obstante el cazador es un buen material.
— ¿Cazador? Que caperucita tan solicitada, nadie lo diría considerando como se ve habitualmente.—El cantante le contestó sin mirarlo.
—Miroku no deberías juzgar a la gente por como se ve. A su manera ella es muy interesante.
—Debe serlo si despertó tanto tu interés.
—De todas formas debemos terminar esto rápido. —Reino golpeaba las partituras. —Se dé un evento en el cual sería muy interesante presentarla.
—0—0—0—
El último día de grabaciones para Tragic Marker llegaba a su fin, el director Konoe había reunido a todos los actores y el equipo que trabajo detrás de cámaras para decir unas palabras. A todos se les había servido una copa de champagne para hacer un brindis y eso también incluía a los hermanos Hell. Ambos estaban lejos de la multitud recostados contra la pared observando al director con fingido aburrimiento.
La verdad es que a Kyoko le encantaría estar con el resto y felicitar al director pero siendo Setsu eso no era posible. Escucharon hasta al final el discurso del director y alzaron sus copas junto con los demás pero solo brindaron entre ellos. Luego de beber el contenido de un solo trago se fueron sin despedirse. Algunos estaban molestos por su actitud y otros simplemente los ignoraron. Mientras dos hombres hablaban:
—Conseguí eso que quería. —Decía un castaño sonriente.
— ¿Y qué es eso Kazuya-san?—Preguntaba el otro hombre.
—Ya lo sabes. El hotel y número de habitación de Nancy-chan.
—Tú eres un tonto sin remedio y no voy a ayudarte pase lo que pase.
—Tranquilízate, Misaki me acompañara.
— ¿Y eso porque sería? No eres su persona favorita en el mundo. —Decía sorprendido.
—Bueno le dije que Seiji nos iba a alcanzar en restaurant pero que ella debía acompañarme a buscar a una amiga.
—No puedo creer que Seiji se preste para esto. —Dijo suspicaz.
—Bueno en realidad no lo hizo. En el camino le diré a Misaki que Seiji me envió un mensaje y que no podrá venir de esa forma me quedaré a solas con Nancy.
El hombre rodó los ojos un poco cansado, tomó al hombre castaño del hombro y en un tono conciliador le indicó:
—Es lo último que haré por ti. Deja en paz a esa chica, las mentiras tienen patas cortas y si algo sale mal terminaras con los huesos rotos.
—Te preocupas demasiado.
Una mujer muy sonriente se acercaba a ellos interrumpiéndolos.
—Kazuya-san podríamos pasar antes por mi hotel, quiero arreglarme antes de que pasemos por tu amiga.
—Por supuesto Misaki-san. —Decía el hombre con una inocente sonrisa. —Nos vemos.
El castaño salió acompañado de la sonriente mujer mientras que el otro hombre quedó agarrándose la cabeza con un gesto resignado. El director lo observó con gesto preocupado y se acercó a preguntarle cómo estaba.
—No se preocupe director estoy bien.
— ¿Seguro? Creo que este champagne es un poco fuerte para la gente que no acostumbra beber.
—No es la bebida que lo que me afectó. Disculpe que le vuelva a preguntar pero ¿Los hermanos Hell comparten habitación?—Konoe lo observó un poco intrigado.
—Bueno, sí. Hell-san es muy sobreprotector con su hermana.
—Entonces está bien, puedo retirarme a descansar tranquilamente. Con su permiso director, nos vemos.
Konoe no entendía nada y vio como su actor se retiraba con las manos en los bolsillos. Se preguntaba porque necesitaba saber eso. Al recibir las felicitaciones de más gente dejó el tema a un lado y no se preocupó, después de todo él conocía quienes eran en realidad los hermanos Hell. Nada malo podría pasar. ¿Verdad?
Por su parte Caín y Setsu volvían al hotel en taxi y la chica estaba extrañamente silenciosa. Llegaron al hotel y en el ascensor notó que la cara de su hermana estaba muy colorada. Y en el pasillo caminaba muy lento y cerca de la pared. Ren recordó como ella tomó de un solo trago la bebida y él se sorprendió de que no la hubiera afectado. Pero por lo visto lo sí lo hizo. Buscó en su bolsillo la llave de la habitación y se la pasó a su hermana.
—Setsu abre la puerta.
— ¿Ehhhh? ¿Por qué yo? Hazzzlo tú.
Ren no pudo ocultar su sonrisa, el alcohol obviamente le había afectado pero intentaba con todas sus fuerzas ocultarlo. Amablemente abrió la puerta y dejó que ella entrara primero. Kyoko por su parte estaba mareada y no entendía como una simple copa de champagne como la que servían en navidad le afectó tanto. Sentía la lengua rara como si le costara pronunciar las palabras y sentía mucho calor. Al entrar en la habitación vio la cama y se tiró abrazando la almohada, detrás de ella se escuchaban los pasos de su hermano.
—Setsu si te vas a dormir ve a tu cama y báñate antes.
— ¡No quiero!—Ella no despegaba la cara de la almohada. — La cama de nii-san es cómoda, me quedo aquí.
—Setsu tengo hambre ¿No vas a cocinar?—Preguntaba Caín en forma chibi.
—Eres un niño grande, toma algo de la heladera y cómetelo. Yo quiero dormir. —Señalaba perezosamente la cocina.
—Ni siquiera te sacaste las botas. —Dijo cruzándose de brazos.
—No pasa nada porque un día duerma así.
—Tampoco comiste nada. —Caín acentuaba su postura chibi.
— ¡Nii-san déjame dormir!—Exigió la rubia arrojándole una almohada que fue esquivada con facilidad y quedó en el pasillo frente a la puerta.
—Creo que soy capaz de preparar café así que no te duermas. —Dijo él aguantando la risa.
— ¿Por qué tendría que tomar café?
—Setsu, estás ebria. Esto te va a despejar un poco.
—Soy capaz de soportar un trago. ¡No soy una niña, solo estoy cansada!
—Sí, sí. Tú solo no te duermas y sácate las botas.
La chica se sacó una bota y se la arrojó al hombre que volvió a esquivarla, enojada arrojó la otra que quedó frente a la cama. Se sacó la chaqueta y la dejó sobre la cama. Caín se asomó divertido desde la cocina y le dijo:
—Sabes será divertido ver cómo mañana vas a recoger todo lo que tú misma tiraste.
La muchacha le sacó la lengua y volvió acostarse tapándose a medias con el cubrecama.
—Yo tengo que dormir ahí, ve a desordenar tu cama. —Le decía divertido.
La chica bufó molesta y Ren fue a reírse al baño.
Esto es nuevo. Realmente es adorable estando un poco ebria. Si salgo así se va enojar.
El hombre se empezó a lavar la cara para aplacar un poco el sonrojo provocado por la risa. Al mismo tiempo dos delicados golpes en la puerta hicieron levantar a Setsu, que de mala gana fue a ver quién era. Al abrir la puerta se encontró a dos actores de la película pero solo recordaba el nombre de la mujer.
— ¿Qué?— Pregunto con su tono aburrido.
El hombre se deleitaba con el look desarreglado de la muchacha. Tenía el hombro de la blusa corrido dejando ver el bretel del sujetador. Y su rostro sonrojado le resultaba muy sexy.
—Disculpa Setsuka-san, veníamos a ver si querías acompañarnos a celebrar el final de la película. —Decía con una inocente sonrisa el hombre de cabello castaño.
Su compañera lo fulminaba con la mirada pues nunca le dijo que "su amiga" era Setsuka Hell.
—No me interesa. —Contestó la rubia y se disponía a cerrarles la puerta en la cara pero fue bloqueada por el castaño.
—Vamos, será divertido. Yo te invito. —El hombre sostenía la puerta, de ninguna manera dejaría pasar esta oportunidad.
—Dije que no. —La rubia no retrocedía.
—Kazuya-san mejor vámonos. —Misaki tomó del brazo al hombre pero este no quería moverse.
—Vamos, te aburrirás tu sola aquí toda la noche. —Estaba usando la mejor de sus sonrisas intentando seducir a la joven.
La rubia sonrió con una pisca de malicia, abrió la puerta por completo y dejó ver el interior de la habitación. El castaño se emocionó y ya estaba pensando como deshacerse de Misaki. Con mucha determinación la rubia se giró y camino sexy hasta el pasillo de la cocina, su hermano salía del baño.
—Nii-san ¿Piensas dejarme sola el resto de la noche?
— ¿De qué hablas Setsu?
Las dos personas fuera del cuarto escucharon la frase en un perfecto inglés. Y segundos después vieron como el hombre salía con una toalla alrededor del cuello y algunos mechones de su cabello húmedo. En ese momento su respiración se detuvo.
—Es que esa persssona dice que estaré sola toda la nochhhe y que para no aburrirme debo acompañarlo. —Con una expresión divertida la chica señalaba hacia la puerta.
Caín se giró lentamente y vio dos personas de pie en la entrada. Reconoció al hombre como uno de los que siempre se babeaba por Setsu. Su mirada se transformó al instante y los dos visitantes se quedaron blancos.
El hombre iba con toda la intención de hacerles pasar un buen susto antes de cerrarles la puerta en la cara pero a su hermana le pareció más divertido subirse en la espalda de su hermano y decir entre risas:
— ¡Nii-san no te iras! ¡Te quedarshhh conmigo!
Ante la sorpresa de Kazuya y Misaki, Caín giró a la muchacha de modo que ella quedó de frente rodeándole la cintura con las piernas.
—Sabes que no me iré. —Avanzó unos pasos. Con un brazo sostenía la cintura de Setsu y con el otro cerró la puerta con un golpe.
Cuando Misaki recuperó la voz insultó al castaño y se fue furiosa del lugar. Por su parte Kazuya estaba con la vista clavada en el cartel de "No molestar" que colgaba en la puerta. Todo le parecía extraño, llegó a ver dos camas, una estaba desarreglada y la muchacha tenía la ropa corrida, además de que él parecía recién salido del baño. Definitivamente algo raro pasaba entre esos dos. Y eso lo dejaba completamente solo e insatisfecho esta noche.
Ren se preguntaba que iba hacer ahora que Kyoko estaba desinhibida. Al parecer recordaba perfectamente su rol como Setsu pero estaba demasiado ¿Cariñosa? ¿Juguetona? Esto era ver el carácter infantil de Setsu en un nuevo nivel.
—Setsu, no puedo preparar el café si no te bajas. —La rubia aún estaba sobre él como un pequeño koala.
—Pero nii-san sse irá en cuanto lo sssuelte. Asssí que no quiero. —La muchacha aumentó su agarre rodeando el cuello de Caín y descansando la cabeza en su hombro, algo que no le desagradaba para nada.
—Si no tomas café y té despejas ahora mañana te dolerá la cabeza.
— ¿Lo dicesss por esssperiencia?—Intentó burlarse.
—A mí no me afecta el alcohol.
—Entoncesss a mí tampoco.
A medida que Setsu se apretaba más Ren tenía problemas. Agradecía que el día de hoy ella tuviera pantalones aunque eso no le facilitaba las cosas.
—Setsu, si no te sueltas por las buenas lo harás por las malas. —Acto seguido con la mano libre comenzó a hacerle cosquillas.
— ¡Nii-san!—Decía la rubia entre risas. — ¡E…eso es trampa!
—Pues la niña mala debe ser castigada.
Aun con Setsu encima Caín caminó hacia la cama y la soltó. La muchacha respiraba agitada y se agarraba la pansa.
—No es… justo. Sabes que tengo… cosquillas. — Ante tal imagen seductora el hombre se giró de inmediato.
—Te serviré el café y luego te iras a bañar. —Ren suspiró mientras estaba en la cocina.
Supongo que no por ser la última noche iba a ser la más sencilla.
—0—0—0—
En LME María entraba como un tornado a la oficina del presidente.
— ¡Abuelo! Encontré el vestido más magnifico que puedas imaginar para onee-sama. Y lo mejor es que tienen un traje para hombre que se complementa muy bien con el vestido. Son perfectos.
La niña juntaba las manos y tenía ojos grandes y brillantes. Su abuelo le sonreía.
— ¿María has escogido tu vestido ya?
—Aún tengo tiempo abuelo. Además quiero que onee-sama me acompañe a escogerlo. Por favor recuerda que tu traje debe ir acorde al tema de la fiesta.
— ¿Eh? Pero quería ir de jeque árabe.
—Abuelo, sigue el tema o me enojaré seriamente contigo.
—Está bien. Tú ganas. —Decía Lory molesto y con su cara chibi.
—Por cierto ¿Cuándo vuelve onee-sama?
—Mogami-san y Ren vuelven mañana.
— ¡Perfecto! Debo decirle a Ren-sama del traje, no vaya a comprar otro. Solo espero que sea de su agrado.
—Estará encantado con tu elección, te lo aseguro. Ahora prepara todo, pronto nos iremos.
La niña salió de la oficina con su agenda rosada y muy sonriente. Lory dio un vistazo a su escritorio antes de salir detrás de ella.
Muchacho ¡Cuánta gente tienes ayudándote! Si no haces tú jugada eres un idiota.
—0—0—0—
Finalmente llegó la mañana y los primeros rayos del sol aparecían en la ventana. Ren vio a la chica a su lado acomodarse y pegarse más a su brazo, murmuro "es temprano" y se ocultó bajo la manta. Miró la hora en su celular, apenas iban a ser las cinco. Debían encontrarse con Jelly en cuarenta minutos en el estacionamiento. El sentido común le indicaba que tenía que despertarla para que ambos se arreglaran pero su cuerpo no quería moverse.
La razón era muy sencilla. Luego de que Setsu se tomara, obligada, el café y se duchara se le dio por dormirse en la cama de Caín. Resignado se acostó en la cama de Setsu y se envolvió en su capullo de mantas. Sin embargo al despertarse en mitad de la noche su encantadora hermana estaba durmiendo a su lado. Trató de levantarse para cambiarse de cama pero ella estaba agarrada muy fuerte a su brazo y medio dormida le decía "no te dejaré marchar para que me dejes sola". Por tal motivo hacia tres horas que estaba despierto contemplando el rostro de la muchacha al dormir.
Esto definitivamente no es bueno para mi corazón. Pensaba el actor.
Los minutos pasaban y en media hora debían bajar al estacionamiento. Debía despertarla pero antes debía lograr salir de la cama.
—0—0—0—
Hola! No me maten! Como en la película tuve una serie de eventos desafortunados, pero aquí está el cap! :)
Nota: he notado algo, se supone que estoy en el mismo espacio temporal del manga pero María está planeando un baile de máscaras para San Valentín en unos días. Y a nosotros nos pasaron como dos años ¡Pero en el manga solo pasó un mes! D: ¡Shock! Y nadie en el fic ha corregido al presidente de que su fecha tan mágica ya pasó! Todos en esa oficina son malos… ¬_¬ Dicho esto arreglaré el problema. Eso me pasa por pensar con el tiempo real! De ahora en más solo pensaré en tiempo de manga… por lo cual tengo dos años menos y no estoy en la universidad! XD
Review sin reply!
Karito: Si, la tentación! Un día acabara cediendo, tanto autocontrol no es bueno para una persona!
Guest: Aunque te llamas Nancy! Ren tiene razones para ser celoso, pobrecito! Creo que por el momento se salvan de ser descubiertos, pero uno nunca sabe!
Ya saben. Toda duda, comentario y carta amenazante (esta vez puede haber varias TT-TT) me la dejan en un review! -^_^-
Hasta el próximo cap, que como estoy de vacaciones va a ser esta semana!
