Skip Beat! y sus personajes no me pertenecen. Son propiedad exclusiva de Nakamura Yoshiki-sama. Yo solo fantaseo sobre esta serie y lo escribo! XD

Pensamientos —Diálogos. —

Capítulo24: ¿En qué momento te volviste tan hermosa?

Kyoko llegó a la oficina y se dirigió al cuarto de la Sección LoveMe, abrió el casillero sintiendo que no lo hacía hace años y esperándola estaba su traje de un brillante color rosa. Con un suspiro lo descolgó y lo dejó sobre el banco mientras empezaba a desvestirse. Nada había cambiado en su uniforme, seguía dejando ciego a quien lo mirara desprevenido, seguía diciendo "LoveMe" con el dibujo de un corazón en el pecho y en la espalda, seguía sintiéndose ridícula cuando tenía que usarlo pero algo se sentía diferente ese día. Por alguna razón sentía que el cambio lo estaba teniendo ella.

María estaba recorriendo los pasillos de la oficina muy alegre cuando se chocó con Ren y Yashiro, la niña se tambaleó y dejó caer sus carpetas. Antes de que ella cayera al suelo Ren se inclinó y la sujetó por los hombros. María estaba por asesinar a quien la hizo tirar todos sus papeles hasta que escuchó esa melodiosa voz.

—María-chan ¿Estás bien?— La pequeña abrió en grande sus ojos y una sonrisa se dibujó en su cara.

— ¡Ren-sama!— Gritó y rodeó su cuello en un abrazo.

—Hola María. — El actor la ayudó a levantar sus papeles mientras ella lo abrazaba.

— ¿No son muchas carpetas para que las lleves tu sola?— Decía Yashiro.

—No puedo evitarlo ¡Son todos los preparativos para el baile! Y si ustedes están aquí quiere decir que onee-sama también.

—Mogami-san debería estar llegando. —Decía el actor.

— ¡Genial! Con ella aquí todo será más rápido. Aunque hoy tendré que tomarme un pequeño descanso forzoso.

— ¿Y eso por qué?— Preguntaba el manager.

—Es que hoy iremos al estudio de Ai-sama para hacer un book. Y es casi seguro que onee-sama y yo estaremos juntas en un par de campañas.

El aura de Ren comenzó a oscurecerse a medida que recordaba las tiendas con la que trabajaba la fotógrafa, entre ellas una de trajes de baño. El manager se acomodó los anteojos y le dio la espalda.

—Eso es muy bueno María-chan, no sabía que te gustaba el modelaje. —El actor usaba su sonrisa angelical.

—Lo que quiero es divertirme con onee-sama y tener la suerte de trabajar con Ai-sama. Creo que incluso una niña como yo reconoce su trabajo y no desaprovecharía la oportunidad.

El comentario de la pequeña pareció aplacar un poco el ánimo del actor por lo que Yashiro suspiró aliviado. Era una excelente oportunidad para Kyoko pero no podía ignorar las repercusiones que tendría este trabajo. Entre ellas que su número de fans masculinos aumentaría. Incluso en el medio ya tenía fans y eso solo lo desesperaba.

Con que yo sepa lo hermosa que es, es más que suficiente.Ren no pudo evitar pensarlo y sonreír.

—Iré a ver si llegó onee-sama ¿Quieren acompañarme?

—Claro que si María. De paso hablaremos con ustedes para que se cuiden la una a la otra durante este trabajo. Ya sabes que hay mucha gente que las tratará como si fueran dos niñas y querrá aprovecharse de ustedes.

A mí no me engañas Ren. Obviamente lo que tú quieres es que no se despegue de Kyoko-chan. Pensaba Yashiro mientras miraba a un costado acomodándose nuevamente los anteojos.

— ¡No te preocupes Ren-sana, jamás dejaré que nos menosprecien!

—Eso es muy bueno María, te ayudaré a llevar tus carpetas.

Los dos hombres acompañaron a la niña, Ren satisfecho de que María fuera tan comprensiva o ingenua, según como se mire. Yashiro por su parte no podía evitar pensar que el día que estuvieran juntos su representado seria el hombre más sobreprotector y celoso sobre la faz de la tierra, casi se compadecía de Kyoko. Casi, aun así eran su pareja favorita.

Mientras Kyoko terminaba de guardar sus cosas Kanae entraba al cuarto y la felicidad se pintó en su rostro mientras la morocha se inclinaba hacia atrás levantando un brazo. Se preparaba para la efusividad de la que sería víctima.

— ¡Mouko-san te extrañé mucho! —Kyoko ya se tiraba para abrazarla.

—Odio que te me cuelgues de esa forma. —Decía la actriz mientras la frenaba con una mano en la cabeza.

— ¡Pero hace tanto que no te veo!

—Solo fueron unos días.

— ¡Para mi fueron años!

—Que exagerada. ¿Y cómo te fue con las escenas de la película?

—Bien, ojala lo hubieras visto. Parecía una chica de veinte años y estaba toda vestida de negro. El director quedó muy satisfecho con la imagen de Nancy.

Kyoko señalaba como incluso habían aumentado la medida de su busto y el hecho de que guion la describía como alguien increíblemente sensual, como siempre enfrentó el nuevo desafío y salió victoriosa.

—No le veo mucha diferencia al look de Setsu. ¿No tuviste problema con las escenas?

—No…—Dudó la peli naranja un momento. — Tsuruga-san, es decir. Caín ayudó a Setsu a ensayar. Y para ser la primera vez que su hermanita actúa lo hizo muy bien.— Kanae notó ese momento de duda pero decidió dejarlo pasar por el momento.

—Me alegro por ti. —Le dijo su amiga con una pequeña sonrisa. — Estaré al pendiente para ver los avances cuando salgan. Al propósito ¿Por qué estas usando ese horrible traje?

Kyoko tenía el traje de LoveMe puesto pero aun no subía el cierre. Se notaba la remera con breteles y el principio del culotte blanco con pequeñas flores rosadas, pero la chica no se daba cuenta de cómo se veía frente a su compañera. Acostumbrada a interpretar a Setsu estaba inconscientemente desinhibida, algo que sorprendía a Kanae. En ese momento se preguntaba como hizo Tsuruga Ren para permanecer cuerdo conviviendo con este aspecto de Kyoko.

—Bueno quedé en ayudar a María-chan con el baile. Ella insistió en solicitarme como un miembro de LoveMe para que no esté tan ocupada con el trabajo. En la noche tengo que cumplir como Bou en Bridge Rock además de Box'R mañana en la tarde.

—Eso es mucho. ¿Y la escuela?—Kanae estaba apostando interiormente por qué reacción tendría Kyoko cuando se diera cuenta del cierre.

—Tendré dos semanas para prepararme para los exámenes luego del baile. Los hermanos Hell terminaron de grabar por ahora, así que me queda la escuela de actuación y el trabajo de LoveMe.

—Tomate un día de descanso Kyoko, terminaras en el hospital si sigues así… ¿Por qué lloras?

— ¡Me llamaste por mi nombre! Mouko-san te quiero tanto.

Una vez la morocha detenía los intentos de Kyoko para abrazarla. En medio del forcejeo una pequeña niña abre la puerta y muy alegremente grita:

— ¡Onee-sama, te extrañé tanto!— María se lanzó a abrazar a Kyoko y Kanae aprovechó el momento para liberarse.

—También te extrañé María-chan. ¿Cómo has estado?

— ¡Muy bien! Tenemos muchas cosas de que hablar. Debo mostrarte las carpetas…—Miró hacia atrás y vio la entrada vacía. — ¿Ren-sama?

— ¿A quién buscas?—Preguntó Kanae.

La niña salió del cuarto y vio al actor y su manager a dos pasos de la entrada con sus carpetas.

— ¿Por qué no entran?

—Veras, María-chan. Ese es el vestidor de las chicas. —Decía Yashiro. —No quisiéramos importunarlas.

—Pero golpee antes de entrar. Además no hay nadie cambiándose.

—Lo siento María. —Dijo Ren entregándole las carpetas. —Pero el presidente nos llamó. Te veo luego.

La pequeña vio como ambos hombres se alejaron velozmente. Cuando volvió a entrar en el cuarto Kyoko estaba sonrojada y apunto de ahorcarse con el cierre de su traje.

— ¿Qué sucede onee-sama?

—Déjala María. —Respondió Kanae. —Acaba de notar que es una despistada, pero como solo tú entraste aquí está bien.

María notó una mirada cómplice en la morocha y estaba casi segura de que el actor estaba exactamente detrás de ella antes de abrir la puerta. Solo el manager estaba más atrás, pues se entretuvo hablando con alguien en el pasillo. Sonrió malévolamente y dijo con fingida inocencia:

—Por supuesto, yo venía corriendo y entré antes que Ren-sama que traía mis carpetas.

—Ya ves, nadie más notó nada. — Kanae señalaba la puerta mientras Kyoko suspiraba aliviada.

—Mouko-san eres tan mala, pudiste haberme avisado.

—Eres una chica grande, debes notar esas cosas por tu cuenta.

En la oficina Lory hablaba con su fiel asistente sobre la tarea que le encargo María, siempre agregando su toque personal.

— ¿Sebastián conseguiste la información?

—Sí señor. Las tres personas que solicitó estarán encantadas de participar y ya han confirmado. Falta que se reúnan con María-sama y hablen sobre los trajes.

—Excelente. ¿Y los decoradores? —Preguntaba el hombre acariciando su barbilla.

—Están ansiosos por volver a trabajar con nosotros. Dicen que luego de la fiesta de agradecimiento les ha estado lloviendo el trabajo. El personal de cocina quiere volver a tratar con Mogami-sama, quedaron asombrados por la capacidad que demostró a pesar de ser tan joven.

—Por supuesto que sí. Es una chica increíble, yo nunca me equivoco.

—Los músicos y demás artistas también confirmaron, la información ya está disponible para María-sama.

—Excelente, déjala en mi escritorio. Se aparecerá aquí en cualquier momento. Me pregunto si vendrá arrastrando a Ren o a Mogami-san. O tal vez a los dos.

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Mientras Kyoko acompañaba a María por los pasillos de la oficina ayudándola a cargar su valioso material. No podía creer todo lo que ya tenía preparado y solo tenía ocho años.

Definitivamente será una digna sucesora del presidente. Pensaba algo preocupada. El futuro es algo que da miedo.

—Onee-sama ¿Sabes cantar?—Esa pregunta desconcertó a Kyoko.

— ¿Eh? ¿Por qué la pregunta María-chan?

—Es que pensé que podríamos cantar juntas una canción, no pudimos hacerlo en la fiesta de agradecimiento.

—Bueno, ese día fue muy atareado.

—Sí. Recuerdo que te la pasaste en la cocina. —Observó María un poco enfada. —Pero no creas que esta vez harás lo mismo, tú serás mi invitada de honor. Y te prohíbo hacer otra cosa que no sea divertirte ese día.

—Está bien, te lo prometo. Pero entonces tendremos que dejar todo muy bien organizado.

— ¡Sí!— Dijo la niña con una gran sonrisa. —Pero no me dijiste si sabes cantar.

Kyoko recordó que cuando era pequeña a menudo acompañaba a Sho a sus clases de música. Los padres del joven lo tomaban como un mero pasatiempo infantil y al principio los enviaban juntos como si fuera un juego. Hasta que Kyoko empezó a ayudar en el ryokan y resultó tan buena en ello que la señora de la casa prefirió tenerla aprendiendo ahí que enviarla a tomar clases de música.

—Bueno, canto en la ducha. ¿Eso vale?—Dijo la actriz después de pensarlo un momento.

—Depende. —Dijo la pequeña pensativa. — Ya sé, canta para mí.

— ¿Aquí, en medio del pasillo?

—Tienes razón… ¡Lo tengo! Luego de las fotos iremos a un karaoke. ¿Qué te parece?

—María-chan no creo que…—La peli naranja intentó en vano salirse de esa situación.

—Está decidido. Luego de las fotos iremos a un karaoke.

Sin poder convencerla las dos chicas siguieron su camino hasta el estacionamiento y se dirigieron al estudio de Ai. Durante el viaje María no pudo evitar hablar sobre el baile y las cosas que ya tenía preparadas. Incluso ya contaba como resuelto todo lo que le había encargado a su abuelo. En menos de una hora ya estaban en su destino.

El estudio era cálido y agradable, de tonos pasteles y muy iluminado. El recibidor tenía las paredes cubiertas de fotos, la mayoría eran mujeres posando, modelos, pero también había hermosos paisaje e incluso animales. Y lo que sobresalía eran los detalles de mariposas, ya fueran parte de los retratos, un adorno o en carpetas habían mariposas.

Las dos chicas esperaron hasta que la figura de la fotógrafa se dejó ver. Iba cargada con vestidos entre sus brazos y muy sonriente.

—Buenos días Ai-sama. —Saludó María con una pequeña reverencia.

—Buenos días Ai-san. — Kyoko se inclinaba formalmente.

—Hola chicas ¡Estaba esperándolas! He preparado muchas cosas el día de hoy. ¿Cómo han estado?—Su cabello corto de color rosa bailaba con algunas ondas mientras se movía.

—Estamos bien. Gracias por esta oportunidad. —Respondió Kyoko.

— ¿Qué ha preparado Ai-sama?—Preguntaba María curiosa.

— ¿En verdad quieres saber?— Preguntó la mujer con una sonrisa sospechosa que hizo temblar a Kyoko. De alguna forma parecía que se llevaría de maravilla con el presidente.

— ¡Si quiero saber! —Respondió María.

—Bueno, hoy quiero que se diviertan. Tómenlo como si fueran dos hermanas que van de compras y se prueban todo en la tienda. Tendremos muchos cambios de ropa, así que estaremos unas tres horas con esto.

María celebraba con la idea, le encantaba pensar en Kyoko como su hermana mayor. La mujer las miraba complacida mientras señalaba un pasillo a su espalda.

—Por ahora pasen, en la primera puerta a su izquierda está la sala de maquillaje. Luego las vestiremos y pasaran a la sala de al lado.

Las dos iban tomadas de la mano mientras Ai se perdía por otra puerta y dejaba los vestidos. Se dirigió al estudio, tomó la cámara y esperó por sus modelos.

En las primeras fotos fue tomada solo María, por ser pequeña tenía un maquillaje muy suave que resaltaba su mirada y el brillo en sus labios. Primero tuvo un look muy informal, casi infantil que la molestó en un principio. Llevaba puesto un enterizo tipo jardinero sin breteles que terminaba en un short. De color negro con letras en fucsia haciendo juego con los accesorios en rosa metálico y zapatillas tipo botitas. Sus bucles fueron reemplazados por suaves ondas, el cabello suelto con una coleta alta en un costado.

Su siguiente atuendo fue un vestido estampado con muchos colores que la hacía verse un poco más grande. Tenía dos breteles que salían del centro del escote y se ataban en el cuello. Unas guillerminas en rosa claro con una pequeña hebilla plateada. Esta vez le dejaron todo el cabello suelto y dos flores en rosa y celeste en un costado. Tenía una pulsera de coco en dorado y una delicada cadenita.

El último atuendo la hacía parecer toda una señorita. Llevaba unos jeans azul gastado en la parte de adelante, una blusa en color hueso suelta que se ajustaba en la cintura con una cinta en color chocolate y con volados cerca de los hombros. Un par de pulseras en blanco y una fina cadenita con un dije en forma de medallón. Le colocaron unas sandalias con un pequeño tacón y tiras en diagonal.

El primer atuendo de Kyoko fue una musculosa blanca con botes al frente, una camisa a cuadros desabrochada, unos shorts negros y unas zapatillas tipo botitas. Sin accesorios. El peinado era muy parecido al de Natsu ya que Ai no quiso colocarle una peluca. Sus ojos estaban delineados en negro con una sombra suave en gris plata y sus labios en rosa natural.

El siguiente atuendo fue una musculosa bordada con pequeñas piedras, un suéter blanco que dejaba sus hombros al descubierto, una pollera de jean y unas sandalias en color hueso. Tenía una cadenita con una pequeña esfera dorada. Los asistentes de Ai insistieron en ponerle una peluca así que Kyoko tenía el cabello largo de color castaño oscuro, casi lacio y un corte desmechado. Algo que le encanto a la fotógrafa, definitivamente el cabello largo le encantaba en la actriz.

El último atuendo de Kyoko fueron unos jeans azul clásico, con una blusa blanca de mangas largas, suelta con estampado en rojo en forma de asterisco. Un cinto rojo, zapatos de tacón en rojo, tres pulseras negras y un colgante en un apagado color oro en forma de llave. Por insistencia de María conservó la peluca y verdaderamente parecía otra.

Ai sacó numerosas fotos de las chicas. De cuerpo entero, medio torso, solo el rostro, de pie, sentadas, recostadas. Era como si nunca se cansara de fotografiarlas.

En un momento pasaron a una habitación que tenía varios sillones y varios muebles pequeños apilados. A primera vista parecía una bodega, pero estaba muy iluminada para ser solo eso. Ai hizo que las chicas actuaran como si estuvieran en casa, quería fotos más naturales, sin pose. Luego de dos horas les dio un descanso a las chicas exhaustas.

—Bien chicas, nos tomaremos diez minutos mientras veo si ya volvió Sally.

—Onee-sama. —María se tiraba en un sillón. —No sé cómo Ren-sama puede hacer esto tan seguido.

—Yo tampoco María, la verdad es agotador. Pero fue divertido.

— ¡Por supuesto que sí!—La pequeña se levantó de un salto. —Además me veo muy bien con esta ropa. —María desfilaba con sus manos en la cintura.

— ¡Ya ves como no estás cansada! —Se reía Kyoko.

Ambas bromearon un rato hasta que volvió la fotógrafa con el morral negro y dibujos de mariposa que había llevado el día del comercial. "El equipo ligero" había dicho el director Kurosaki.

—Bien chicas, nos movemos. —Anunció Ai.

— ¿Adonde?—Preguntaron ambas.

—Cerca hay un centro comercial con un parque hermoso, usualmente hago fotos ahí a esta hora. Como ya me conocen y le hago publicidad no me dicen nada si voy sin avisar. — Decía muy sonriente.

Al salir del estudio se encontraron que en la vereda había estacionada una gran camioneta blanca y, como la mayoría de las cosas de Ai, tenía unas mariposas dibujadas a un costado. Aunque estas no eran solo líneas, si no mariposas muy reales en fucsia y celeste, negro y naranja, violeta y plateado. Parecían salidas de un cuento, tanto que Kyoko se perdió un momento. Como Ai era pequeña y su cabello de un color rosa pastel la imaginaba como el hada de las mariposas, con un par de alas transparentes en su espalda, una actitud alegre y despreocupada que le sacaría canas a cualquiera. La imagen de la fotógrafa burlándose del director Kurosaki vino a su mente.

Ambas jóvenes tenían aun el último look con el que se habían sacado fotos, María se acercó al chofer del auto para informarle hasta donde irían y Ai le hizo señas cuando abrió la puerta de trasera de la camioneta.

— ¿Esto es una sala de maquillaje móvil? —Preguntó Kyoko sin darse cuenta.

—Así es. ¿Cómo las conoces? Son muy escasas por aquí. —Preguntaba la peli rosa.

—Es que alguien que conoce el presidente tiene una igual. — Dijo Kyoko inesperadamente nerviosa.

—Ya veo. —Dijo Ai pensativa. —Debes ser muy buena Kyoko. Al menos yo no llevo a cualquiera con Sally.

—Disculpe ¿Quién es Sally? —Preguntó la actriz.

—No te la presente, que cabeza la mía. Esta pequeña…—Dijo golpeando suavemente la camioneta. —Es Sally. ¿No es hermosa?

Era oficial. Kyoko pensaba que tanto Ai como el presidente serian buenos amigos e incluso aliados. Por el bien de las personas a su alrededor, jamás deberían reunirse otra vez.

—Es preciosa. —Contestó María.

—No se diga más. ¡En marchas chicas, haremos arte!

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Un molesto cantante se quejaba en susurros con su manager mientras tenía una brillante sonrisa es sus labios.

—En serio Shouko, no sé por qué tengo que firmar autógrafos en este lugar.

—Porque se corrió el rumor de que vas por ahí regalando firmas, yo solo cuido que tu imagen no se arruine.

—Tu solo quieres castigarme por lo que pasó en la escuela y con ese presidente raro.

—Sho, solo cuido que no pierdas fans. Se sentirían desilusionadas si solo das autógrafos en un solo lugar.

—Por lo menos podemos irnos ya. Hace más de dos horas que estamos aquí, ya no siento mis dedos.

—Solo si prometes no volver a escaparte, cada vez que lo haces te metes en problemas. No eres un niño chiquito Sho, no me pongas en el papel de una medre gruñona.

—Tch.

De pronto sintió el sonido de una cámara a sus espaldas y pensó que los paparazzi lo habían seguido. Cuando se giró vio que habían improvisado de la nada una sesión fotográfica en el exterior. Reconoció a la mujer que tomaba las fotos, era una profesional independiente muy reconocida.

Aceptaba trabajos solo si le gustaban y en una ocasión rechazó hacer las fotos para su álbum porque aunque "los temas eran buenos ninguno la enloquecía". Eso había sido cuando hizo su debut y todavía tenía esa espina clavada. No reconoció a las modelos pero algo lo impulsaba a salir.

Le dijo a su manager que se tomaría un descanso y se escabulló de la multitud, logró llegar al parque donde estaba Ai y se quedó observando tras un árbol. De repente el asombro cruzó su rostro, tenía el cabello largo y castaño, estaba maquillada y con ropa rara en ella, pero reconocería esos ojos en cualquier lugar. Ese ámbar que a veces parecía miel liquida.

Prestó más atención y reconoció a la niña como la nieta del excéntrico presidente de LME. La había visto junto a su abuelo en una revista, aunque ahora parecía más grande.

Sho estaba sorprendido. ¿En qué momento la chica con la que creció se había vuelto tan hermosa? En verdad parecía una modelo profesional en lugar de una novata que hacía poco más de un año había entrado en la industria del entretenimiento. Se veía tan natural en ese lugar, rodeada de árboles, con la brisa alborotando su cabello y una cálida sonrisa cada vez que miraba a la niña a su lado. Sintió una puntada cuando recordó el día en Kyoto en que le pidió que se escaparan juntos a Tokyo. Tenía esa expresión dulce que ya nunca le dedicaría a él, pero que brindaba tan fácilmente a los demás. Incluso a ese sujeto. La rabia empezó a invadirlo al pensar en Ren, en que era el actor quien ahora estaba a su lado y que no pasaría mucho tiempo para que vea publicado en una revista la imagen de ellos anunciando su noviazgo.

Reaccionó cuando Ai gritó a todo pulmón:

— ¡Muy bien chicas, terminado! Hemos hecho unas fotos grandiosas. En cuanto tenga el book les haré una copia.

—Muchas gracias. — Contestaron ambas chicas sonrientes.

—Entonces ¿Qué harán ahora?

—Estoy ayudando a María a planear una fiesta. —Sho trató de acercarse más para escuchar lo que hablaban.

— ¿Una fiesta? ¿Y de que va?

—Bueno será un baile de máscaras, como en los festivales de Venecia. — Decía María con ojitos brillantes. —He pensado en hacer una adaptación del Il Ballo del Doge.

—Adoro el carnaval de Venecia. ¿Has pensado en alguna edición en especial?

—Siete sueño, siete pecados.

La fotógrafa se emocionó de inmediato, le encantaba ver las escasas fotos que se conseguían de ese evento y pensar que tendría uno similar cerca la llenaba de ánimo.

— ¡María tienes que dejarme fotografiar el evento!

—Pero tú eres una de las invitadas Ai-sama.

— ¡Es verdad, tiene que venir a divertirse y usar un hermoso vestido!— Kyoko ya imaginaba el vestido y el antifaz en forma de mariposa, el cabello rosa de Ai recogido alto con algunos mechones cayendo.

—Chicas ni el más glamoroso vestido veneciano va arrancarme la cámara de las manos. No quiero hacerles un desaire pero si me invitan sepan que la cámara estará pegada a mi mano durante todo el evento.

Viendo que no podrían convencerla de lo contrario dejaron de insistir. Pero a María se le ocurrió que si iba con alguien tal vez lograra distraerse de tomar fotos.

—Ai-sama ¿Invitaras a alguien?—Preguntó la niña.

— ¿Tengo que llevar a alguien? Creo que sí, es un baile después de todo. ¿A quién puedo invitar?

— ¿Y el director Kurosaki? Tengo entendido que tiene un descanso en un par de semanas. —Como era la única persona con la que la Kyoko observó que tenía una gran confianza se le ocurrió proponerlo.

— ¡Qué bien Kyoko!—Celebró la mujer. — Con ese dato ya no podrá negarse, te lo agradezco.

De pronto la peli naranja pensó en el director tratando de ahorcarla, pero de seguro fue pura casualidad y no tenía relación alguna con la macabra sonrisa de Ai.

Sho volvió con su manager quien le anunció que podrían irse, el joven pensativo la siguió hasta la camioneta sin decir palabra. Dentro del auto le dijo:

—Necesito que me consigas la invitación a un evento.

— ¡Pues qué raro!—Se sorprendió Shouko. — Aunque no te niegas a participar en eventos es la primera vez que me pides ir a uno. ¿De qué se trata?

—… El presidente de LME dará un baile de máscaras en su casa, quiero asistir. —La manager se inclinó agarrándose la cabeza.

—Sho ¿En qué quieres meterte ahora?

— ¡Solo quiero asistir al baile!

—Quieres causarme problemas, eso quieres. —Viendo la renuencia de la mujer al cantante se le ocurrió que podría negociar.

—Shouko haré lo que tú quieras por dos semanas sin quejarme una sola vez si consigues que entre.

—Eso suena tentador ¿Podrás cumplirlo?

—Te lo aseguro. —La mirada seria de Sho terminó de convencerla, siempre lo lograba.

—Tengo condiciones no negociables. Iré contigo y en el momento que te diga nos vamos lo haremos ¿Entendido?

—Sí.

Kanae quería que se la tragara la tierra. ¿Cómo acabo en esa situación? Ah sí, ¡Por atender una llamada!

Una hora antes.

La actriz volvía del centro y se dirigía a la oficina cuando su celular comenzó a sonar y vio el número de su compañera en la pantalla. Atendió y la voz chillona de Kyoko sonaba del otro lado.

—¡Mouko-san sálvame!

—Kyoko tranquila! ¿Qué pasa?

—¿En dónde estás?

—Cerca del centro, estaba yendo a la oficina ¿Por qué?

—¡Por favor ven!

Sin decirle nada más la chica le dio una dirección y colgó. Pensando en que tendría problemas con algún trabajo acudió al lugar que resultó ser un centro de karaoke. En la entrada preguntó por su amiga y la llevaron a una habitación. Cuando entró vio a María con una mujer cantando a todo pulmón "Ichirin no hana"* y a Kyoko mirándolas embelesada. Pero fue tarde para reaccionar fue jalada dentro del cuarto y la puerta se cerró tras ella.

Ahora sabía que la mujer era la fotógrafa que tenía que hacerles el book. Era tan típico de Kyoko terminar haciéndose amiga de todo el mundo. Ahora veía como Ai cantaba en lugar del chico y lograba una voz muy parecida, mientras María cantaba la parte de la chica y su voz angelical contrastaba con el tono más pesado que utilizaba Ai. Pero se complementaban muy bien.

***… Aunque haya momentos de dificultad, debes superarlos

Si el mundo entero te volvió la espalda y te traicionó

No te sientas mal, yo te voy a proteger

No te dejes vencer, flor solitaria

Deberías darte cuenta de que no hay otra

Deberías darte cuenta de que no hay una próxima vez

Deberías darte cuenta de que no hay otra…***

Cuando terminaron de cantar fueron aplaudidas y se sentaron.

—Ai-san no tenía idea que podía cantar tan bien. —Decía Kyoko.

—Es uno de mis muchos talentos… Nah, mentira. La verdad es que durante mi adolescencia me obligaron a tomar clases de canto y luego me desquitaba horas enteras en los karaokes.

Las tres chicas se quedaron observándola, ¿cómo si odiaba las clases se pasaba horas cantando luego?

— ¿Eh? ¿Pero no odiabas las clases?—Preguntó Kanae.

—Odiaba que me obligaran a tomar clases pero adoraba cantar por hobby, así que siempre arrastraba a Kuro conmigo. Creo que verdaderamente me odiaba en esa época.

— ¿Kuro?—La morocha estaba confundida.

—Es el director Kurosaki, con él que hicimos el comercial de Kyurara. —Le aclaró Kyoko.

—Oh, ya veo. Este tipo de gente excéntrica realmente viene en grupo, falta que me diga que el presidente fue su consejero o algo así.

De repente María le pasó el micrófono a Kanae y le dedicó una gran sonrisa.

— ¿Entonces qué cantaran ustedes?—Preguntaba la niña.

— ¿Perdón?—Dijo la morocha.

—Es que Kyoko no quería cantar sola y dijo que llamaría a una amiga. Me estaba preguntando quien se nos uniría y es otra chica linda. Dime ¿Te interesaría hacer unas fotos?—Kanae inmediatamente la fulminó con la mirada.

— ¿Esta es tu emergencia? ¡Pensé que tenías problemas con un trabajo!

—No me regañes Mouko-san, ¡Me da pena cantar sola! En especial después de oír cómo cantaron María-chan y Ai-san.

—Pues lo lamento, pero no se cantar.

—Pero es solo karaoke, ¡Por favor!

Ai pensaba que habían ignorado su oferta y se dedicaría a molestarla cuando escuchó donde trabajaba Kyoko.

—Ya te dije que no. Además tengo una audición mañana y tengo que cuidar mi voz. Y tú tienes las grabaciones Box'R mañana.

— ¿Kyoko tu trabajas en Box´R? ¿Qué papel haces?

—Bueno, pues interpreto a Natsu.

—Oh, entonces supongo que sabes quién es el actor invitado ¿verdad?

— ¿Eh? Bueno, aun no se lo han dicho a los medios…

— ¡Eso ya lo sé! Mira, la verdad es que estoy cubriendo a un amigo y haré las fotos para el nuevo arco de la serie. ¡Así que nos veremos mañana también!

— ¿De verdad? ¡Será un placer trabajar con usted!

— ¡Exacto! Por eso dime quién es el actor invitado, el director dijo que era una "sorpresa" y me entraría ese día. La verdad, aunque no lo parezca me gusta prepárame para mis trabajos con anterioridad. Me gusta saber con quién trabajo.

— ¿Onee-sama, que no es Ren-sama el que hará ese papel?

— ¿Cómo lo sabes María-chan?

—Yo siempre estoy informada de los trabajos que hará Ren-sama, debo saber con quién trabaja para poder protegerlo.

A Kanae y Kyoko se les formo una gotita en la nunca cuando vieron la sonrisa macabra en la cara de María.

—Eso es genial. —Decía Ai. —Ustedes dos se complementan muy bien frente a la cámara y el argumento a trabajar también es muy bueno. Es más tengo algunas prendas para llevar mañana que se verán encantadoras en ti Kyoko.

Y estoy segura que ese condenado Ren no podrá mantener su cara de póker.

—Kyoko espero que mañana estés bien. —Kanae palmeaba el hombro de su amiga, ya que distraída como siempre no notaba la expresión divertida de la fotógrafa.

—Entonces, como todos tenemos planes para mañana mejor nos retiramos. —Por un momento la peli naranja pensó que podría salvarse. Pero Ai notó su reacción.

—Entiendo, María busca un tema que no sea "gritado", uno tranquilo. Lo lamento Kyoko pero de aquí no te vas sin cantar. —Dijo la peli rosa.

Kanae se acercó a la niña y le susurró:

—Evita el contenido muy romántico, no sabemos cómo reaccionará.

—Creo que esta podría servir.

Después de unos minutos María encontró un tema, Kyoko lo escuchó una vez para familiarizarse sin pensar mucho en la letra. Cuando vio que ya no tenía escapatoria respiró profundo, comenzó la música y empezó a cantar.

*** En ese día mi corazón se desplomó silenciosamente
Incluso destrozado, llorando memorias imborrables.
La oscuridad circula en el interior de mis ojos
Se oculta a la mañana y el color se destiñe...***

De alguna forma la canción la hacía pensar en su situación, en cómo se sintió cuando Ren parecía estar perdiéndose en esa oscuridad en la que ella misma se había perdido hace tiempo.


***…Estoy acostumbrado a perderlo todo pronto.
Aunque tenga algo, mis dedos siempre lo dejaran caer
Las palabras que querías oír, en lágrimas se marchitaran
Para lograr hoy poder salvar a alguien..***.


Sus expresiones iban cambiando de modo que las tres mujeres en ese cuarto se dejaban envolver por la música y la voz de Kyoko. La actriz no podía evitar pensar en la sonrisa de Ren, en como su cara se iluminaba cada vez que lo hacía, cada vez que él sonreía en serio, en cómo no quería que sus ojos se oscurecieran otra vez.

***…Y siguen los sentimientos, de deseo que quiero iluminar
Aquella persona que vive en el corazón que tú enseñas
Esos colores que nacen de toda nuestra necesidad
Ilumina una vez más, y con tus dedos señálame.

El suave color que nunca me llegará
Porque todo se puede hacer
Con los colores del corazón. ***

Kyoko finalizó la canción pensando en su senpai, los aplausos de María la sacaron de su ensimismamiento. Aunque seguía algo confundida les sonrió a todas y se sentó. Ai, Kanae y María estaban sorprendidas, para ser cantante solo en la ducha Kyoko lo hacía muy bien.

—Kyoko eso ha estado genial. No debería haber dejado mi cámara con Sally. —Se lamentaba Ai.

— ¿Sally?—Miró intrigada Kanae.

—He ¿De verdad?—Se apenaba Kyoko. —Creo que está bien para el karaoke pero solo eso.

—Si tomaras unas pocas clases lo harías aún mejor, creo que incluso podrías pensar en hacerlo profesionalmente. De hecho te presentaré al dueño de una de las tiendas con las que trabajo. Él sabe muchísimo de esto, es un profesional en la industria. ¡Así que tendrás que creer en su palabra!

—Se lo agradezco, pero mi gran pasión es la actuación. Y no quisiera tener que toparme con ese sujeto más veces. Y también está el bastardo número dos, definitivamente tampoco quiero toparme con él.

—Realmente tu abuelo tiene buen ojo María, esta chica es una caja de sorpresas.

—Mi abuelo nunca se equivoca en sus elecciones. Realmente no lo hace. —La niña le dedico una sonrisa pero en su mirada se notaba un brillo triste. La hacia preguntarse qué es lo que estaría pensando esta pequeña tan alegre y madura.

Se quedaron en el karaoke una hora más tratando de hacer cantar a Kanae, como no lo consiguieron terminaron dándole una tregua hasta la próxima vez.

Mientras saliendo de una sesión de fotos un manager leía la agenda restante a su representado.

—Ren tienes una pausa de una hora por la tarde, puedes usarla para descansar.

—Entonces iremos a la oficina, tengo que… ¿Por qué me estas mirando así?

Yashiro ya lo miraba con una gran sonrisa burlona.

—Es verdad, hasta hoy estaban siempre juntos. Debe ser duro haber pasado tantas horas separados. Por favor, perdona a este hermano mayor que no lo notó.

El manager palmeaba la espalda del actor mientras se secaba una lagrimita.

—Yashiro ¿Se puede saber de qué estás hablando?

— ¡No finjas! ¡Es obvio que quieres volver a la oficina para ver a Kyoko-chan!

—…

— ¡Lo ves, ese silencio me da la razón!

—Me parece más práctico pasar mi tiempo allí que en otro lugar.

—A mí no me puedes engañarme. Tantos días conviviendo con la chica que te gusta e incluso compartiendo habitación, tiene que sentirse solitario volver a la rutina.

Yashiro en forma chibi se agarraba la cara sonrojada y tenía los ojitos brillantes.

—Tú, con esa cara… ¿Qué crees que pasó?

— ¿Eh? ¿De verdad quieres oírlo? ¡Creo que tengo el guion de una película con las escenas de la convivencia entre tú y Kyoko-chan!

— ¿En serio tuviste tanto tiempo libre?

—Pues no taaaanto, pero prácticamente se escribió solo. Además escuché que ustedes eran muy cercanos en el estudio y dejaban sorprendidos a todos. Debería preguntarte acerca de eso y advertirte.

— ¿A qué te refieres?

—Ahora mismo tu comportamiento como Caín no afecta tu imagen como Tsuruga Ren, pero recuerda que tarde o temprano se sabrá tu identidad y la de Kyoko-chan. Deberías saber que el comportamiento de los hermanos Hell tendrá consecuencias en el futuro.

—…Si, lo sé.

—Y mi advertencia es, ahora eres nuevamente Tsuruga Ren por lo cual ¡no puedes tener ese tipo de comportamiento inmoral en público con Kyoko-chan!

¿Comportamiento inmoral? Si este sujeto se enterara de todo lo que pasó probablemente me denunciaría.

Ajenos a los pensamientos del actor el manager seguía con su advertencia. Pues aunque fuera uno de los celestinos oficiales de esta pareja aún seguía siendo un hombre japonés ante todo.

—…por eso a partir de hoy, resiste. No hagas nada indebido en público.

El actor sonrió casi como el emperador de la noche y dijo:

—Lo entiendo, no haré nada indebido en público. No te preocupes.

Por un momento Yashiro sintió un escalofrió y de repente se le ocurrió que tal vez había complicado un poco mucho a Kyoko.

El día terminó con ambos actores agotados por el trabajo acumulado, tanto que básicamente se desmallaron en cuanto apoyaron su cabeza en la almohada. Al día siguiente volverían a trabajar juntos y eso era suficiente para que ambos durmieran tranquilos. Finalmente se encontrarían Natsu y Kugayama-sensei se encontrarían frente a frente.

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*Edité el cap! Me dijeron que FF no permite canciones (lo siento, no lo sabía!). Dejé los párrafos que me parecían necesarios pero no la canción entera. ¿Eso sí se puede? T^T En fin, como soy tan colgada en verdad agradezco cuando me avisan de estas cosas! Muchas gracias! :D

Aclaraciones

*Ichirin no hana: (Flor Solitaria) es el sexto single del grupo de rock japonés HIGH and MIGHTY COLOR. Fue utilizado como el tercer opening de Bleach, del episodio 52 al 74. Particularmente me encanta ese tema. ¿Se la imaginan a Ai y María cantando así?

*Colors of the heart: (colores del corazón) tema del grupo de rock japonés UVERworld. Es el tercer opening de Blood+, desde el episodio 26 al 38. Otro tema que me encanta!

Hola! Por el momento, y sobre todo si alejan objetos pulsocortantes de mi garganta, vivo. Me retrasé horrible, ya sé. No tengo excusas… Pero seguiremos adelante… si sobrevivo a los reviews de este cap! 6^_^

Review sin reply!

Guest: Gracias, me alegro que te guste! No fue tan pronto, pero aquí estamos!

Lucy: Algo me dice que las punzadas que siento en la espalda son tus cuchillos, pero bueno… me los merezco. T-T Y sí, lo bueno está por venir! :)

jane: habiendo pasado dos capis me dejaron con las ganas de un beso! Pero la última escena del 204 con el Ren natural saliendo del mar… babaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa! No se cómo hace Nakamura-sensei para no darnos nada y dejarnos tan desesperadas! Es una mente criminal!

Gracias por lo de las ideas fabulosas, sigan halagándome y me lo voy a terminar creyendo! XD

a92: Te entiendo! Me he pasado así muchas noches leyendo, tanto que me dieron ganas de escribir a mí también y así nació este fic! Con la actu, lo siento no puedo darte una fecha. Soy muy irregular y caótica, aunque estoy tratando de corregirme! :)

Lo digo siempre pero lo repito! Gracias, thaks, arigatou, xiè xiè ! Por seguir la historia, por los reviews, follows y favoritos! :D