Notas: to aru majutsu no index no me pertenece, solo mi locura xD n.n
Si Accelerator fuese una chica.
Cap. 7: Insanity.
Después de aquel…desafortunadamente afortunado encuentro?...se podría decir que su vida cambio, no para bien o para mal, pero si cambio radicalmente.
Touma era una persona agradable y sencilla, no hacía preguntas incomodas ni presionaba demasiado para saber cosas de ellas mientras conversaban. Por lo regular en realidad era más bien muy despistado, pasando por alto muchas cosa, hecho que le ayudaba en cierta manera.
De algún modo u otro, comenzaron a frecuentarse de vez en cuando, normalmente en forma de coincidencias nada más, pero que sabían aprovechar como un buen rato.
Ella…era feliz. No hacían nada ni hablaban de muchos temas realmente importantes, pero aun así la albina lo disfrutaba como algo que jamás había experimentado antes.
No, realmente era la primera vez que le pasaba algo así.
Siempre había sido muy poco sociable, cosa que empeoro con los años, pero no solía quejarse. Siendo franca consigo misma, odiaba estar rodeada de personas, muy ruidosas, con sonrisas falsas y cabezas huecas. Bueno…así le parecían la mayoría de las personas a simple vista.
Con el azabache no era así…excepto lo de cabeza hueva (a veces). No era muy escandaloso, pero tendía a alegrarse por cosas pequeñas y mínimas de forma casi absurda, sus sonrisas eran cálidas y sinceras.
De solo recordarlas lograban aliviarla un poco.
A excepción de sus encuentros constantes, en su vida diaria las cosas no habían cambiado en lo absoluto. De hecho, los experimentos continuaban, mas acelerados que nunca. La frecuencia tuvo que ser aumentaba, debido a los contratiempos, al mismo tiempo que sus horarios eran cada día más caóticos.
Suspiro resignada. Esa era su realidad. Por mas caritas felices y sonrisas que ahora comenzaban a ser frecuentes en su día a día, ese hecho no cambiaría.
Se dejo recostar sobre un sillón mientras descansaba sus ojos. Bueno…al menos sus pesadillas ahora eran menos frecuentes, lo cual la ayudaba a no andar de mal humor y desquitarse demasiado con esas marionetas.
"hnm…si debo poner fin a sus miserables existencias…mejor si es rápido, no?" pensó por un instante recordando sus encuentros anteriores. En aquellos días cuando sus rostros aun la perseguían en sueños, una parte poco racional de sí misma parecía despertar en batalla, provocando unos métodos de asesinatos por demás grotescos y enfermos. Le daban escalofríos de solo recordarlos.
Eso era una parte de sí misma que realmente le asustaba. Sentía que no era ella misma, que era algo malo…un ser horrible que se mantenía oculta la mayor parte del tiempo. Las veces que pasaba…simplemente no se reconocía.
Era como si….ya no sintiera nada por lo que les hacía a aquellas muñecas.
No…no era solo eso, era otra "cosa" que no sabía identificar, pero le daba cierto asco.
No era una buena persona ni pretendía querer serlo; sin embargo el hecho de encontrar cosas a las que aun le temiera le generaba profundo alivio.
El miedo te hace humano. Sentirlo la volvía una humana.
Chasqueo la lengua mientras escuchaba a alguien acercarse por los pasillos. Reconocería esos pasos donde fuera. Llevaba oyéndolos cerca de mil veces hasta ahora.
_"Oh…ya estás aquí. Misaka se disculpa por el retraso" Dice Misaka con sincero arrepentimiento-hablo el inexpresivo clon llevando en sus manos una especie de…bazuca?
Frunció el ceño. Simplemente con verlas le molestaba su presencia. Había algo que no toleraba realmente en ellas…
_Si…como sea. No llegaste tarde, yo llegue antes…aun falta media hora…-explico para luego regresar a ignorarla mientras bebía una lata de café. Le ayudaba a relajarse un poco.
Mientras disfrutaba de su dosis diaria de cafeína, no podía evitar sentir una insistente mirada encima suyo. Al principio intento ignorarla, el cielo sabe que fue así, pero al cabo de 15 incómodos minutos seguidos, sencillamente su paciencia no pudo más.
_QUE MIERDA MIRAS?!-chillo repentinamente mirando a la sister, quien no se inmuto ante su reacción, molestándola más. Al cabo de unos segundos, señalo con su mirada la lata de café que sostenía (o aplastaba?) en su mano derecha-que?...esto? es café!
Le irritaba de sobre manera la calma que la castaña siempre mostraba sin importar la situación, hacia parecer que la única loca era ella.
_"Ya veo" dice Misaka mirando con curiosidad….
"respira…vamos!….1..2.. 3…"comenzó a contar dentro de su cabeza suspirando un poco. Debía estar tranquila. No era para tanto solo…es estrés. Si eso.
Debía pensar en cosas bonitas. Cosas que la hacían feliz.
Inevitablemente el rostro de aquel desafortunado chico se hacía presente dándole algo de…incomodidad. No podía reconocer esa sensación como alguna otra cosa, pero probablemente era algo…bueno?. Solo el tiempo diría.
La castaña no paso por alto el cambio de estado de ánimo de su "compañero de batallas", así que no pudo resistirse para mencionarlo.
_ "Tu rostro ha cambiado de color y sospecho que tu temperatura corporal ha aumentado" menciona Misaka considerando que deberías ir a ver la enfermería…
Apretó los dientes conteniéndose para no golpearse a sí misma con la lata de café. Paciencia…justo lo que no tenía era lo que más necesitaba.
Aunque era mejor así. No sabía cómo tomar el hecho de que esa clon…mostro preocupación por algo…?
Negó con la cabeza mientras revisaba su reloj. Apenas 10 minutos y eso ya no importaría.
Al rato, finalmente escucho como una de las científicas venían a informales que la habitación que usarían para el experimento de ahora estaba lista. Curiosamente, puro reconocerla. Era la chica de ojos de pez. Chasqueo la lengua restándole importancia a lo que pasaba a su alrededor.
_No te preocupes por eso…-gruño poniéndose de pie lista para ingresar por aquella puerta enorme y fría, al instante en que ese cálido recuerdo se desvanecía-…ya es hora…
_"Entiendo" Dice Misaka ansiosa por comenzar…
La albina simplemente cerró los ojos concentrándose para finalmente ingresar. Una vez que entraba, no había vuelta atrás.
La vida era muy corta para preocuparse por cosas sin importancias y personas como ella. La de esa clon era especialmente corta.
Se preocupada e interesaba por insignificancias que de ser humana, quizás las tomaría en cuenta. Pero no era humana, solo una marioneta.
Porque las marionetas no mostraban emociones. El miedo era algo que la hacía humana, pero la chica de cabellos castaños nunca lo mostraba.
++++Tiempo después++++
La nro 1 caminaba aburridamente por las calles sin ánimo para nada en especial. Se sentía…extraña. Por el resto del día ya tenía libre debido a unas complicaciones que según pudo oír, estaban relacionadas a los preparativos que necesitarían para que sin ningún problema dentro de un mes pudieran comenzar las batallas al aire libre.
De solo imaginarlo, se sentía agotada. Pensar en cómo el número de "combates" aumentaría a medida que se acercaban a la fecha era aterrador.
A pesar de estar llegando lentamente casi a la mitad de aquel sádico proyecto, aun le costaba acostumbrarse del todo.
Suspiro resignada mientras trataba de animarse. Solo un poco más, un poco mas y seria libre al fin.
Intentado fingir una sonrisa decidió pasar por alguna tienda para abastecerse por la semana, sin imaginar que justo en el instante en que estaba por comprar sus preciadas latas de café, una mano familiar apareciera.
_uh…?-levanto la vista sorprendiéndose.
_oh! Lo siento! Usted iba a tomar…oh! Yuriko-chan! Que gusto verte!-se encontró con la azulina mirada de su "amigo" quien también parecía en medio de unas compras semanales.
Sonrió. El día aun podía mejorar.
++++Más tarde++++
_ y bien…aquí vivo! Disculpa el desorden, es que no esperaba visitas…-hablo nerviosamente el joven mientras la dejaba entrar.
_unh…se ve mejor de lo que imagine supongo…hazte a un lado, quiero hacer pedazos tu autoestima mientras resuelvo logaritmos…-rio maliciosamente mientras el chico gemía en represalia.
_...no seas así!
Como método para decidir quién se quedaría con las ultimas latas de café, Touma decidió cederlas completamente a cambio de que la albina le ayudara con unas "ciertas tareas" que tenia atrasadas. El sabía perfectamente que ella era un nivel 5 y por lo tanto, una genio que sin duda muchos envidiarían, porque no pedirle ayuda cuando lo necesitaba?
Además debía agregarle a eso el hecho de que el, un chico de preparatoria terminaría humillado con respecto a intelecto por una chica que sin duda debía ser cuando mínimo 1 año menor. Sospechaba que "Yuriko" solo acepto por esa oportunidad más que por el café y la buena fe de amistad que iban desarrollando.
Qué? A veces las mujeres también podían ser…crueles. Aunque claro, que ante los ojos del chico desafortunado la albina era considerablemente más amable de lo que la mayorías de las chicas que había conocido. Normalmente estas lo tachaban de pervertido sin razón aparente y de algún modo terminaba golpeado, pateado, aplastado y (esto era nuevo desde hacía poco) electrocutado.
Ella por otra parte, no se enfadaba tan repentinamente por cuestiones así (por lo regular solo se mostraba incomoda y se alejaba un poco). Tampoco sufría "fiebres" repentinas con la misma frecuencia. (Touma era algo ingenuo). Ella simplemente maldecía a medio mundo sin mostrarse muy alterada (nunca la había visto molesta realmente, pero presentía que terminaría en un hospital si llegaba a ser el desafortunado. Si, una broma cruel). Tampoco le hablaba demasiado, de hecho en sus conversaciones casi el 90% de lo que hablaban provenía de la boca del chico con cabellos erizados, mientras ella se limitaba a responder con monosílabos, gruñidos y movimientos faciales. Cualquiera pensaría que era difícil entenderla, pero para él no era problema. Estaba por demás mencionar que de todas las palabras que salían de sus oraciones (aparte de sus lamentaciones de mala suerte) 7 de cada 10 de ellas eran "Yuriko", como una especie de plan para que la chica se acostumbrara a su nombre nuevo.
Podría resumirse su situación como en que parecían más que nada un "par de amigos" que iban descubriendo que tenían muchas cosas en común.
Sonrió entre sus estudios mientras la mira curioseando en el balcón. Era curioso que aun con el aspecto "varonil" que trataba de dar, para Touma no existía la menor duda de que realmente era una chica. El nunca le pregunto por qué vestía así y porque solo con el no fingía la voz. El presentía que detrás de todo eso debía haber una historia, que si era franco, no quería presionar para saber.
"Todo a su tiempo…"pensó mientras trataba a duras penas que su cerebro no estallara por tanto números y letras.
La albina por otra parte miraba con curiosidad todo a su alrededor. Según sabia, Kamijou Touma estudiaba en una preparatoria que ofrecía como casi todas, departamentos estudiantiles, aunque desde su punto de vista ese "departamento" mas parecía de aquellos cuartos donde guardas la basura que no quieres tirar.
Era tan…pequeña y apretada. Haciendo cálculos llegaba a pensar que su cocina media como todo ese lugar.
Volteo a ver como su amigo se quemaba los sesos haciéndola reír un poco. Estar con él era algo que le divertía. De hecho, la ayudaba a experimentar muchas cosas que antes no había podido por distintos motivos.
Nunca había conversado de cosas triviales con nadie, o había visitado la casa de otra persona o siquiera había ayudado con su tarea a alguien.
"Con que así es una vida normal.." pensó ligeramente sorprendida. Quizás le debía unas disculpas a las miles de personas que llego a ofender dentro de su cabeza.
Neh. Mejor no.
Curioseando mas vio unos mangas entre los libros de estudios del mayor, tomándose la libertad de tratar de leerlos ya que el dueño de estos, estaba muy concentrado en sus propios problemas.
Grande fue su sorpresa cuando al abrir apenas un par de páginas lo primero que vio fue a una mujer sin prenda alguna, con gran…pechonalidad y en poses que ni siquiera pensaba que eran posibles de lograr sin romperse algo mientras usaba un diminuto uniforme de …marinerita?
No tuvo mucho tiempo para analizarlo, puesto que el dueño de estas mangas se percato de lo que hacía, pegando un grito al cielo mientras que en cuestión de segundos se lo arrebataba de sus manos.
_N-no veas eso Yuriko-chan! No es para ti!-chillo mentalizándose para el golpe o patada o lo que sea que aseguraba recibiría, pero que jamás llego.
De hecho, al volver a mirar a la albina, esta solo la miraba con cierta confusión. Parecía estar pensando bastante antes de decir lo que quería decir.
_tu…a ti te gustan ese tipo de chicas…?-pregunto repentinamente dejando en blanco al chico.
Aquella tarde, Kamijou Touma experimento sensaciones que jamás espero sentir pero que casi lo hacen tener un sincope porque no sabía si debía reír o llorar.
++++Más tarde+++
Una vez que superaron el…ehnm, incomodo momento, el azabache nuevamente pudo enfocarse hasta que luego de tortuosas horas finalmente termino gran parte de su tarea, al menos lo que era más difícil.
Muy orgulloso de sí mismo y agradecido profundamente con su amiga, volteo a verla con una sonrisa, pensando como compensárselo, puesto que no creía que solo latas de café fueran suficientes para pagarle por el gran favor que le había hecho.
Sin embargo, al verla solo la encontró cómodamente dormida sobre su cama, puesto que luego de haberlo ayudado a entender su tarea y curiosear cuanto podía, el cansancio de toda la semana finalmente había surtido efecto en ella, por lo que no pudo evitar dormirse una vez que encontró una posición cómoda.
El mayor rio levemente cuidando no despertarla.
"creo que por esta noche dormiré en el bañera…."pensó resignado mientras le echaba una última mirada. Al dormir, la albina sin duda lucia muy diferente a lo usual, no fruncía el ceño y parecía completamente relajada y sin presiones.
No entendía completamente cual podría ser la razón, pero sospechaba que la chica ocultaba algo. Siempre que no le hablaba, solía sorprenderla con una mirada distante, como si pensara con frecuencia en algo en particular, pero nunca lo compartía con nadie.
Suspiro.
"Lo piensas demasiado…"se regaño al percatarse que volvía a hacerlo. Volvía a meterse donde no le llamaban, pero es que no podía evitarlo. Si una persona que le importaba la pasaba mal, deseaba ser capaz de ayudar a resolverlo.
Con sumo cuidado de no despertarla tomo lo necesario para pasar la noche en el baño mirándola una última vez. Debía pensar en cómo agradecerle el enorme favor que le hizo. Que podría darle?
Algo para verse bonita…? Eso les gustaba a todas chicas…
"pero ella ya lo es…"pensó con una sonrisa mientras se acomodaba en la bañera. "Además, ella es única en su clase…" ese pensamiento era cierto en varios sentidos.
Se acomodo para dormir. Ya mañana vería como le hacía. Por ahora se enfocaría en descansar un poco.
Aquella noche, ambos jóvenes pudieron dormir tan gratamente como hacia tanto no lo lograban.
+++Semanas después++++
Después de aquella tarde de "estudios", la esper más fuerte solo había visto por última vez al azabache cuando días después se lo encontró comprando una soda mientras la buscaba para darle un regalo; el cual aún conservaba en sus manos mirándolo con curiosidad e ilusión.
Nunca antes le habían regalado nada, por lo que la simple idea de tomarse la molestia de quitarle el moño le daba algo de pena.
Con solo ver aquel pequeño paquete que bien le cabía en una sola mano durante horas era más que suficiente para sentirse bien.
Incluso hasta lo traía consigo para observarlo mientras esperaba que los demás científicos estuvieran listos para empezar con el experimento (siempre cuidando que nadie le descubra)
"no sabía muy bien que darte, pero cuando lo vi pensé que podría gustarte…"
Al recordar sus palabras aun sentía esa cálida sensación dentro de sí. Era aliviador y dulce. Completamente nuevo.
Probablemente en el momento de la verdad, no le importaba que era el regalo, sino mas bien el simple hecho de haberlo recibido la llenaba de gozo.
Al mismo tiempo por otro lado había algo que la había dejado pensando seriamente. Aquel manga para adultos.
No se había enfadado ni incomodado cuando la vio por dos simples razones: la 1ra: no era la primera vez que veía una de esas, de hecho, en algunos sitios de investigación que había pasado durante su entrada a la adolescencia, en más de una ocasión alguno que otro científico las incluía como "bonificación" por su buen trabajo; para que luego ella simplemente las botara sin pena alguna.
Simplemente no sentía…aquella "curiosidad sexual" que debería tener. A veces pensaba que era por ser una chica, y otras veces simplemente no le daba importancia.
Pero esta vez era diferente. Había sentido…algo raro cuando descubrió que "esas" eran el tipo de chica que a su "amigo" le gustaba. Era una sensación familiar, muy parecida cuando veía personas felices.
Apretó sus puños mientras guardaba el obsequio en sus bolsillos y comenzaba a pasearse por la habitación para mirar su reflejo disimuladamente.
Sintió mucha rabia. Su cuerpo prácticamente no había cambiado en nada en años, a excepción de su estatura. Si tuviera que escoger como describirse, se llamaría a sí misma una mala burla de la mezcla de un chico y una chica, pero en una versión no muy agradable.
Si! Lo confesaba, la imagen que tenia de sí misma en cuanto a estética no era la mejor de todas, pero no por eso moriría o lloraría. Era realista en ese aspecto.
Sabría perfectamente que por más que lo deseara, su cuerpo no cambiaría. No tendría ni curvas, ni pechos ni contoneantes caderas. No tendría nada de lo que aquella chica del manga tenía.
Esa misma sensación que le aterraba se hizo presente. Otra vez esa escalofriante sensación, pero extrañamente no giraba en torno a las sisters, sino a aquella chica, quien probablemente ni existía, pero a "esa cosa" le daba igual. Ese "sentir" solo deseaba una cosa, sin importarle ya demasiado su objetivo.
Quería herirla…quería acabarla…
…quería matarla….
Casi le da algo cuando el sonido de las puertas abrirse la despiertan para descubrirse a sí misma deseando con tantas ansias algo como eso.
Trago grueso conteniéndose para no toser.
Esto no era bueno…esto era peor que solo dejar de sentir algo.
Se estaba acostumbrando a ese deseo asesino dentro de sí. Y lo que era peor, ya casi no podía evitarlo.
Sacudiendo sus pensamientos se mentalizo para continuar con los combates, solo que esta vez se aseguro de terminarlos lo más rápido posible.
Eso ya no le estaba gustando. Tenía un mal presentimiento y necesitaba por urgencia algo que jamás pensó que llegaría a desear.
Quería hablar con alguien.
No, necesitaba hablar con Touma.
Antes de que fuera demasiado tarde.
Aquella noche volvió a tener una pesadilla de nuevo. Esta vez fue diferente. Ya no era un campo de lirios blancos, sino unos de extraño color rojo vino. Mientras caminaba entre ellos sentía algo extraño bajos sus pies.
Pegajoso, blando, crujiente y hasta resbaloso. Sentía constantes escalofríos hasta que vio una sombra repentinamente en frente suyo. Era…ella misma, pero su expresión era diferente, su mirada estaba oculta bajo sus cabellos mientras una sádica sonrisa se asomaba y murmuraba algo.
_nee…ne…-se vio ladear la cabeza obligándola a retroceder-…creo que deberíamos conocernos ya, no crees…watashi…?-le escucho mascullar mientras se acercaba y ella retrocedía tropezando con lo que había abajo. Al ver su mano, pudo vislumbrar algo cálido y húmedo.
Sangre.
Casi pega un grito sorprendida mientras aquella sombra suya la tomaba de las mejillas obligándole a verle el rostro.
_No temas…es gracias a ellas que las flores lucen un color maravilloso…-murmuro sin dejar de sonreír mientras le hacía ver lo que se ocultaba bajo las flores.
Su sangre se helo al comprobar que se trataban de todas las sisters que había asesinado hasta ahora.
_sigamos embelleciendo nuestro jardín watashi…-Se estremeció a oírse murmura muy cerca suyo-sigamos haciendo lo que más nos gusta…!
Luego de eso, solo recuerda haber despertado abruptamente en medio de gritos y sudor. El resto de la noche la aprovecho para analizarse mentalmente lo mejor que podía, por que no pudo cerrar los ojos de nuevo.
++++Al día siguiente++++
Respiro hondo buscando entre sus cosas con cierta duda. Lo había pensado toda la noche y ya casi no tenía dudas. Aprovecharía que ese día los enfrentamientos comenzarían al anochecer.
Quería decirle a Touma. Bueno…no decirle todo exactamente, sino más bien…relatárselo como algo hipotético y simple de entender.
No podía decirle toda la verdad, la idea de que el chico pudiese odiarla y la alejara era algo que no podía permitir, y estaba más que segura de que cuando la descubriera, eso pasaría.
Sintió un escalofrió mientras un recuerdo de sus pesadillas la atormento.
Mejor no pensaba en nada malo por ahora, lo mejor sería enfocarse en otra cosa.
Paso largo rato buscando hasta que finalmente lo encontró. Aquel odioso uniforme que no había querido usar.
Al mirarlo detenidamente pudo vislumbrar el parecido con las prendas que vio en aquel manga. Sonrió algo confiada y decidiendo mandar su "orgullo de hombre" al carajo, se lo probó.
Al verse al espejo no sabía si reírse de sí misma o llorar por la gran decepción que comprobaba ser. No se acercaba ni remotamente a como lucia aquella mujer, especialmente en la zona superior.
Le incomodaba un poco usar esa ropa, no estaba acostumbrada a las faldas, pero debía admitir que al menos sus piernas no lucían…tan…mal.
Maldijo por lo bajo todas las veces que el idiota de Kihara se burlaba de ella por ese hecho. El maldito puede que tuviera razón.
Con una sonrisa torcida recordó su regalo abriéndolo. Según pudo entender que se trataba de algo que podía usar, así que, qué mejor momento que ese?
Cuando lo abrió, sonrió sintiéndose algo apenada por el obsequio. No era nada más y nada menos que un pasador de cabello, con forma de lirio. Recordó las varias veces que Touma se quejaba de no poder verla a los ojos por su "desprolijamente largo" flequillo. He aquí la solución.
Se lo puso con cierta torpeza para luego mirarse casi desesperadamente al espejo.
Sonrió. Ahora si podía ir a verlo. Ya ansiaba ver cómo reaccionaba cuando la vería o si siquiera la reconocería.
Tal vez, solo tal vez las cosas aun podían mejorar dejando atrás todo lo que había pasado.
Quizás…aun tenía la oportunidad de cambiar su camino.
+++Más tarde++++
Era extraño. Había llegado desde hacía largo rato al departamento del azabache y por alguna razón descubrió que parte del edificio estaba como quemado. Pensó lo peor subiendo las escaleras encontrándose con las puertas abiertas.
No había nadie. Un mal presentimiento comenzaba a carcomer sus nervios, cuando una voz la saco de su ensimismamiento.
_Oh! Tú debes ser Yuriko-chan!-escucho una voz femenina a sus espaldas. Al voltear se encontró a una chica vestida de maid y sentada en lo que parecía un…limpiador?-Kamijou Touma te solía mencionar bastante!-Comento con una sonrisa que la albina no sabía como tomar.
_quien eres…?ah! eso no importa, conoces a Touma? Sabes donde esta?-necesitaba con urgencia verlo, cuando aún conservaba el valor para decirle. No tenía tiempo para pequeñeces!
La chica vestida de maid pareció pensarlo antes de decirle.
_bueno…según mi hermano que vive al lado, está en el hospital…aparentemente se metió en problemas con una chica vestida de hermana y unos sujetos misteriosos….cosa normal en el…
Lo siguiente que la niña pudo haber estado diciendo simplemente ya no lo escucho. Solo salió corriendo hacia el hospital más cercano. Tenía que verlo al menos.
De haber sabido lo que descubriría, quizás hubiese sido mejor que no haya tomado semejante decisión.
++++Hospital++++
Al llegar a la recepción no fue muy difícil dar con la habitación del chico de cabellos erizados. Solo tuvo que preguntar por él en la recepción.
A media que se acercaba a la habitación, algo en ella le decía que no debía ir, que mejor se regresaba, pero aun así siguió caminando. Cuando ya estaba en el pasillo indicado vio caminar al camino opuesto a una chiquilla vestida de monja aparentemente. Lucia muy molesta, aunque no le dio mucha importancia.
Al pararse frente a la puerta, dudo bastante en entrar o no, al mismo tiempo que sin quererlo comenzó a escuchar tras de ella lo que parecía una conversación entre un medico y Touma.
Llego a desear no haberlos oído.
++++Esa noche++++
No podía creerlo. No quería creerlo.
Touma, aquella persona que le había tratado bien por primera vez en su vida, que se había hecho su amigo y que quizás era el único capaz de ayudarla había olvidado. No solo a ella, sino a todo.
Y lo que era peor, no había forma de cambiar eso.
Algo en ella le decía que tarde o temprano algo así pasaría. Las personas que se acercaban a ella para bien o para mal, siempre se alejaban.
Había llegado a pensar que eso no pasaría esta vez, pero solo fue ingenua. Nuevamente sus ilusiones habían sido rotas y de la peor manera posible.
Ya ni llorar parecía una buena opción. Por el contrario, simplemente comenzó a reír. No quedaba nada más para ella, sino seguir el sendero que se había creado hacia tanto tiempo.
Había sido una estúpida al creerse todo ese cuento.
"poder cambiar"? "asustarse por pesadillas"? era una mierda todo eso!
Y que si le comenzaba a gustar lo que hacía. Obtendría mas poder, su cordura era un precio bajo a pagar por ser aun mas inalcanzable.
Aquella noche cuando se presento ante los científicos para el experimento, sintió que todo lo que la había atado hasta ahora simplemente se había soltado despertando a "esa cosa" pero esta vez, era para quedarse. Ya no se contendría, ya no había nadie de quien temiera ser juzgada.
Lo supo en el instante en que sin dejar terminar de hablar a la sister, de un rápido movimiento la "empujo" provocando que sus costillas aplastaran todos sus órganos mientras escuchaba los crujidos y veía la sangre brotar a mares desde su interior.
Sonrió relamiéndose los labios.
"Bueno…al menso así esta perra ya no podrá seguir restregándome en la cara su busto…."pensó riendo levemente como una niña pequeña que acababa de descubrir algo.
"uhn…era eso la razón por la cual la odiaba..?...no importa…fue divertido!"
Luego de esos los experimentos continuaron el mismo afán de siempre, solo que ahora…les agrego mas diversión.
Cuando regreso a casa, coloco en una bolsa negra las ropas que había usado para ir a ver a su "amigo" y las escondió bajo su cama para finalmente relajarse sobre su cama bajo la luz de la luna.
Sonrió al recordarlo por última vez. Lo mejor sería si nunca se volvieran a ver de hecho…nada garantizaba que no deseara sentir el crujir de sus huesos en sus manos también. Esa vez ya no tuvo miedo a las pesadillas al dormirse…de hecho, las esperaba con ansias.
El miedo era algo que nos hace humanos. La falta de él, era la causa de que ella no pudiera considerar a los clones como tales, pero…ella tampoco lo tenía ahora.
Entonces ya no era humana…?
Bah! Quizás no lo era, pero sin duda no estaba en el mismo nivel que aquellas copias baratas.
Se enredo entre las sabanas apretándolas con fuerzas al igual que sus dientes. Algo en ella estaba muy mal, pero…simplemente ya no importaba.
Tiempo después….unos nuevos rumores comenzaron. Uno sobre que a tercera más fuerte fue clonada. Otro sobre un chico que parecía ir formando lentamente su harem. Y el último sobre que en muy poco tiempo un nivel 6 podría darse a conocer.
Ella solo chasqueo la lengua mientras miraba la sangre a sus pies cuando escucho que lo comentaban. Simples palabras absurdas… que no merecían ser escuchadas.
Como las que ella misma y esas muñecas podrían llegar a decir….
Notas finales: hola! He vuelto! y si…lo sé. Merezco la muerte por lo que hice en este capi pero…todo tiene su motivo! Lo juro!
Espero no haber ido muy rápido, pero es que la transición de un estado de ánimo a otro me costó muchísimo! Es muy complejo y mas en alguien con la personalidad de Yuriko! (espero haberlo hecho bien u.u)
Otra cosa, sobre el sueño y el titulo, resulta ser que los lirios están relacionados frecuentemente con la muerte también, específicamente a la vida después de ello. Por eso lo simbolice como flores que seguían creciendo encima de las sistes, además de que el cambio de color para darle un toque más…macabro xD con respecto a la "sombra" que le hablo, lo dejo a cargo del lector para que cada quien lo interprete como mejor lo haya sentido (quiero que sea algo profundo y psicológico a libre interpretación) lo que dijo "watashi" es algo como "yo" o "yo mismo" , con una palabra que realmente puede usar un hombre o una mujer.
A partir de aquí deberíamos tener a una Yuriko mas "similar" al Accel que aparece por primera vez en la historia (pero en el siguiente capi tal vez profundice mejor su psiquis n.n para no causar confusiones)
Algo mas, aviso que probablemente tarde un poco en actualizar (tal vez lo haga el sábado o domingo) por que ando abandonando bastante mis otros fics y necesito con urgencia actualizarlo (espero comprendan u.u)
Sin más que decir, los leo pronto review?
