Mil disculpas por la demora, entre la universidad y asuntos personales no había podido sentarme a escribir, prometo actualizar lo mas rápido que pueda

Bany, ya sabes que este Fic es tuyo, espero que te guste

Y las chicas que han dejado su Review ¡Muchas gracias!

[Bosque Encantado –Antes de la maldición]

Por la mañana, había encargado al servicio que les llevaran desayuno a la habitación y que lo sirvieran en el amplio balcón. En total silencio la servidumbre del castillo hizo lo que se les había ordenado por lo que todo estaba preparado. La morena se acercó hasta la cama y depositando un suave beso en los labios del príncipe por lo que le despertó

- Dormilón, debes abrir los ojos

Dijo riendo

- Así da gusto despertar mi reina

David se sentó en la cama y le estampo un profundo beso a la morena.

- El desayuno ya esta servido en el balcón, adelantate y en un momento te alcanzo

Regina salio de la recamara por un momento y respiro profundamente un par de veces antes de decidir entrar nuevamente y caminar hasta el balcón con las dos copas en la mano

- ¿Brindis mañanero amor mio?

Pregunto David haciendo que la morena se sentara sobre sus piernas

- Por nosotros, por lo mucho que te he amado, te amo y voy a amarte

Los labios de David rozaron por ultima vez los de Regina en un dulce beso antes de ingerir el contenido de su copa y que esta se desplomara haciéndose añicos al igual que el corazón de la morena

Con magia hizo aparecer un atrapa sueños, recopilando en el cada recuerdo, memoria y sentimiento que David hubiera tenido hacia ella. Las lagrimas se desbordaban de forma incontrolable por sus mejillas mientras se excluía de la mente del hombre al que amaba.

El siguiente paso fue crearle una vida a David, donde aunque no la odiaba no sentía nada hacia ella.

Todo iba de acuerdo a lo que Nieves sentía por el, desde el instante en el que se conocieron hasta en el que esta había mordido la manzana encantada.

Regina se encargo de que el "amor" estuviera presente en cada uno de los besos que David deposito en los labios de Nieves. Por lo que luego de haber culminado la creación de su nueva vida los hizo aparecerse en medio del Bosque Encantado, cerca de un pequeño riachuelo del cual, ambos en algún momento tuvieron recuerdos en común. Regina hizo aparecer ropa al estilo de un príncipe y con sumo cuidado, despojo al príncipe de sus ropas de dormir, haciendo que la morena, aun con los ojos cristalizados pudiera recorrer por ultima vez cada centímetro del cuerpo de su príncipe sin que este lo supiera

Regina paso gran parte de la mañana, contemplándolo dormir, bajo la pócima que había creado y cuando lo que ella consideraba como el "impulso de idiotez" se cruzo por sus pensamientos, decidió que lo mejor seria despertarlo y salir huyendo del lugar

Sus labios se unieron en un corto pero hermoso beso de despedida en el caso de Regina y de "buenos días" en el caso de David, quien con un claro dolor de cabeza despertó en medio del bosque totalmente desorientado.

Lo ultimo que este recordaba era que Grumpy le había avisado que Snow había caído en una maldición del sueño, por lo que cabalgo lo más rápido que pudo en dirección al claro donde, rodeada de flores; la preciosa Blanca, descansaba.

- Llegaste tarde, Charming, ya se ha ido.

Siseo Grumpy entre dientes

- Dejad que me despida de ella

Los enanos respetando los deseos del príncipe se retiraron uno a uno, dejando al príncipe con sus sentimientos encontrados. Fue allí, donde, dispuesto a darle el ultimo adiós a su amada unió sus labios en un beso; el cual "rompió" la maldición.

Rafagas de luz, como un arco iris recorrieron toda la tierra encantada, hasta llegar a las gruesas paredes del castillo de Regina, quien se encontraba sobre sus rodillas en el suelo, llorando a mares por lo que había hecho.

Los meses comenzaron a pasar; Cora apenas entraba a la habitación de la menor de sus dos hijas, Zelena quien era mas valiente pasaba horas en silencio observando como su hermana se destruía el alma a si misma cada día mas. Mientras ambas veían como David era "feliz" con Nieves.

Mas de una vez, Regina se encanto a si misma para pretender ser una pueblerina y mirar de cerca una que otra noche a David; quien recorría las diferentes aldeas con Nieves.

Hasta que llego el fatídico día; Regina nunca pensó en eso… Nieves, Su hijastra… estaba embarazada del hombre al que ella amaba.

A penas la noticia recorrió el bosque encantado el corazón de Regina se oscureció, la envidia, el coraje y la impotencia la llevaron a hacerse daño a ella misma; al crear una poción que anularía las funciones de su vientre, limitando así la capacidad de poder procrear una descendencia.

[Presente]

Regina, quien había optado por llorar en silencio no quitaba la vista del atrapa sueños hasta que David puso la mano sobre este al verla ingerir la pócima.

- ¿Cómo pudiste hacerte eso a ti misma?

David se levanto del suelo y comenzó a caminar por toda la inmaculada sala de estar

- Regina ¿Te das cuenta de lo que hiciste cierto?

Un silencio sepulcral se hizo presente entre ellos mientras David le dedicaba una mirada dura y Regina, no podía sostenerle la mirada.

La morena asintió un par de veces y enjugo un par de lagrimas en uno de los cojines del amplio sofá.

- Ni siquiera se si quiero ver el resto de eso… Estoy intentando procesar lo que hiciste, lo que nos hiciste pero ¡Simplemente no puedo!

- David…

- ¡¿DAVID QUE?! Regina! Por amor al creador… ¿Acaso te volviste loca?

- Yo…

- No quiero oir excusas Regina, una cosa es que me encantaras a mi ¿Causaste algún daño? Pues, colaterales pero nada que hasta ahora no tuviera una solución! Pero eso… -Señalo el atrapasueños- ¡Te lastimaste a ti misma!

- Lo he pagado con creces…

- ¿Es por eso que adoptaste a Henry? Y yo que siempre creí que lo habías hecho porque no tenias una pareja fija.

La morena se levanto de donde había estado sentada todo el rato dejando el atrapa sueños en el sofá y camino hasta el.

- Lo lamento, lo he lamentado cada día desde que cometí ese error.

David la rodeo con sus fuertes brazos, con tal delicadeza que pareció que no deseaba quebrarla por lo frágil que era la morena en comparación a el.

Sus bocas se encontraron dando paso a un par de besos cargados de sentimiento y de culpa, pero sobre todo de ese inmenso amor que ambos se tenían.

David, quien amaba a la morena por sobre todas las cosas, se sentía emocionalmente derrotado… sin fuerza alguna para seguir viendo lo ocurrido hacia tanto tiempo; fue por eso que tomo a la morena en brazos y la llevo hasta la refinada habitación y al dejarla de pie sobre la alfombra comenzó a desvestirla lentamente, hasta dejar ver completamente sus curvas.

David, recorrió la habitación con la mirada hasta encontrar lo que buscaba, la puerta del armario de Regina, donde consiguió un hermoso conjunto de seda para dormir. Se acerco de nuevo a ella y le desabrocho el brasier, dejando saltar completamente a la vista sus bien formados senos.

Con sutileza le coloco el vestido de seda, bajo la mirada de la morena quien fue llevada en brazos hasta la cama. David, respaldando su espalda en el tope de la cama abrazo a su morena mientras le hacia cariños hasta que esta, se quedo completamente dormida.

La noche paso rápidamente, David no había podido descansar nada, dándole vueltas y vueltas a lo poco que había visto en el atrapasueños, se levanto con cuidado de la cama y corrió las cortinas, impidiendo que los rayos de sol se colaran por la ventana y que Regina, despertase a tempranas horas.

El sol había salido, mas brillante que nunca. David se encontraba sentado en el sofá con el atrapasueños entre sus manos, cuando escucho que alguien se aparecía en la sala de la mansión; con pesadez elevo la mirada para encontrarse con la de Cora, quien sostenía en su mano una humeante taza de café recién hecho.

- Se que estuviste aquí toda la noche, principito

Lo miro con algo de desprecio

- Y estare aquí las veces que sea necesario, Cora.

- No vine a discutir contigo, solo vine a relevarte y a traerte café

- No voy a irme de aquí, Regina esta dormida, Pero.. creo que hay algo que puedes hacer por mi

Dijo tomando el café

- ¿Por qué haría yo algo por ti? No te debo nada

- Lo se, Cora. Pero necesito saber..

- ¿Qué quieres saber?

- Por favor

Dijo invitándola a tomar asiento frente a el en la sala

- Cora, necesito que me digas lo que paso con Regina.. que la arrastro a tanto. Lo ultimo que recuerdo era que ella odiaba a Snow y con toda la razón, ella te dijo su secreto y su primer amor pues.. bien sabes lo que paso a causa de eso. Pero Regina aun tenia un buen corazón antes de que me hechizara, Cora… que paso después de eso

Claramente incomoda por la curiosidad del contrario, Cora se acomodo en el sofá y tras una larga pausa decidio contestar.

- David, lo recuerdo como si hubiera pasado ayer –la mujer, ya entrada en sus años suspiro- Regina entro en un estado de depresión, los primeros días no hacia mas que llorar, no se nos permitía entrar a su habitación ya que estaba bajo un hechizo de protección pero tanto Zelena como yo, podíamos verla, gracias a Sidney que con discreción nos enseñaba todo lo que ella hacia en la recamara. No comía, solo lloraba… -Lo miro seria- Creo que paro de llorar al séptimo día, la pobre estaba débil y deshidratada por lo que Rumple consiguió debilitar el hechizo y Zelena pudo entrar a verla. Sabia que no le haría ningún bien el verme a mi y que yo no sabría que decirle.

A pesar de que no habían pasado tanto tiempo juntas, no se si recordaras que Regina y Zelena se acercaron mucho, pese a su rivalidad sobre quien aprendia mas rápido los trucos de Rumple.. Es por eso que Zelena fue quien entro.

El príncipe asintió al escucharla, recordaba claramente como Regina hablaba de sus proezas en la magia gracias a Rumple.

- Me parece que ambas estuvieron encerradas en esa habitación por lo menos unos 3 días, Zelena, por lo que me dijo luego de salir… intento hacer que Regina comiera y que se hidratara y a duras penas lo consiguió. No puedo decirte lo que paso, porque no lo se… Nunca me acerque a Sidney a pedirle que me dejara verlas, no lo creí prudente.

Después de eso, Regina salio de la habitación.. totalmente cambiada, vestía diferente, se arreglaba diferente y apareció ese lado malévolo que nunca creí verle a mi hija menor. Todo cambio, por lo que Rumple y yo nos fuimos al castillo de la bestia y Zelena, regreso a Oz… Nos veíamos a través del espejo y ambas cuidábamos lo mejor que podíamos de Regina, bueno.. hasta donde ella nos permitía cuidarla

- Cora ¿Nunca hablaste directamente con ella?

- No David, Regina se enfrasco en hacernos "creer" que había pasado pagina, pero ninguna de nosotras le creyo palabra, solo… la dejamos seguir su vida como ella quisiera.
Muchos hombres pasaron por su cama, ella los utilizaba a su conveniencia, como títeres pero… Nunca sintió NADA.

Gracias por decirme, lo aprecio.

La mujer hizo un movimiento con su mano y apareció una maleta pequeña justo al lado del hombre.

- Se que no te iras de aquí, ahí tienes para que te asees un poco y sigas cuidando de ella. Cualquier cosa, solo llámame a través del espejo, por favor.

- Gracias de nuevo.

- Solo subiré a ver como esta ¿Te importa?

David negó con la cabeza, por lo que la mujer se coloco en pie y subió escaleras arriba intentando hacer el menor ruido, abrió la puerta de la amplia habitación y con sumo cuidado se introdujo en ella para ver, aun en la oscuridad como su hija, descansaba en un profundo sueño.