Declarativa: SMeyer es dueña de los personajes, RuthlesslyYours escribió esta historia y yo sólo traduzco.

Capítulo Once

Las Tantas Caretas Jodidas de Edward Cullen

BELLA

"Así está perfecto Sr. Cullen," El fotógrafo casi gimió mientras Edward caminaba por la playa con Austin a su lado. La marea subía lentamente bañando sus pies y él ni siquiera parpadeó.

Lucía como el sueño de toda chica; dulce, sereno… no el temerario y egocéntrico cabrón que me nalgueó antes de follarme en la mesa de conferencias. Las cosas que hicimos ayer aún me hacían vibrar en algunas partes de mi cuerpo, lo que provocaba que deseara repetir la hazaña. Tuve que dormir bocabajo porque me dolía demasiado el culo.

¡Ugh esto no es para nada saludable!

Pero se sentía tan jodidamente bien.

Y aquí estaba, devorando con la mirada a mi jefe mientras sostenía mi pequeño diario de confesiones… todas acerca de él.

"Muchísimas gracias por esta entrevista Sr. Cullen. Será inolvidable, téngalo por seguro." El Sr. Davis dijo con entusiasmo. Su costoso traje ahora estaba enrollado en sus tobillos, tratando de evitar que la arena lo ensuciara. Con el dinero y la fama que estaba a punto de conseguir para la revista, estoy segura de que él podía comprarse unos pantalones nuevos.

"Sr. Davis, espero que podamos contar con una copia de la entrevista por adelantado." Le dije. Era parte del acuerdo, y pedirlo era sólo mera formalidad.

"Por supuesto Srta. Swan."

"Gracias por venir, Roger le mostrará la salida." Dije señalando a Roger sobre la cubierta.

Se despidieron y después de poco tiempo, despejaron la playa, dejándonos solos a Austin, Edward y yo.

"¿Hay algo más que necesites de mí?" Le pregunté mientras despeinaba el pelaje de Austin.

Sin embargo, antes de que él pudiera responder, Tanya gritó como una loca desde la cubierta; "¡Eres un jodido BASTARDO!"

"¿Por qué estás todavía aquí Tanya?" Gritó él mientras Tanya corría hacia nosotros en la arena como si fuera una niña.

"¿Crees que te voy a permitir que me eches a un lado? ¿Para que puedas cogerte a esta puta públicamente?" Espetó. Ahora que estaba más cerca, arrojó lo que se suponía eran los documentos de divorcio hacia mí.

Jesús, esto era imposiblemente rápido.

Apenas habíamos hablado de eso ayer por la tarde.

"Esa es sólo una copia Tanya, los papeles originales los tengo en mi caja fuerte desde el día en que me casé contigo. Firmaste un acuerdo de confidencialidad y lo violaste. Lo que significa que no obtendrás nada. Nada de dinero, ni estatus, ni siquiera una sábana." Dijo frívolamente… o mejor aún, con su tono de "soy Edward Cullen y me importas una mierda tú o tus sentimientos".

"¡No puedes comprobar ni una mierda!" Gritó casi poniéndose roja, "¡Charlie dirá que llegó a la conclusión por sí sólo porque él sabía que su hija era una PUTA! Eso no tiene nada que ver conmigo. Pero está bien, llévame a la corte, te arrastraré en la mugre Cullen y a ella también. Puedo hacerlo. Y lo haré. El contrato me impide hablar pero los chismes entre abogados vuelan como moscas. ¡Estoy segura que la revista Forbes jamás volverá a tener tu JODIDO TRASERO en la portada!" Para cuando terminó con su rabieta, estaba jadeando.

Edward caminó hacia ella; "Voy a la guerra a diario cariño. Obligaré a Charlie a que hable y cuando lo haga, será mejor que corras tan lejos como esos zapatos Prada te lo permitan."

Su labio tembló mientras respiraba profundamente; "No lo entiendo, puedo hacer lo mismo que ella. Puedo ser quien quiera que tú desees que sea. Prefieres follar a una don nadie que darme una oportunidad real… de darte la oportunidad a ti mismo de ser normal. Estás dejando que todo se complique a propósito tan sólo para mantener a las personas al margen. Eso es lo que haces y estoy diciendo esto, sabiendo todas las cosas malas acerca de ti y a pesar de eso, me quedo. Todavía quiero quedarme y eso te asusta. Y tú…"

Espetó hacia mí; "Vete a casa. Si piensas que él se casará contigo después de que yo me vaya, estás equivocada."

"Tanya."

"Tú eres el sabor de moda, una comezón que debe de rascarse, sólo una oportunidad para follar y cuando él te destruya, ¿Tres millones de dólares realmente serán suficientes para pegar de vuelta tu corazón roto?"

"¡Tanya!" Edward siseó quedamente.

"Todas deseamos la casa, los hijos, al chico. No obtendrás nada de eso con él y se asegurará de que no lo olvides para que no obtengas eso con nadie más. Así de jodido está él." Frunció el ceño antes de darse la vuelta.

Observándola mientras se iba, sentía como si no pudiera respirar. "¿Le hiciste lo mismo a ella, no es así?"

"No voy a hablar acerca de…"

"Día nuevo. ¡PUTAS PREGUNTAS NUEVAS! ¿Le hiciste lo mismo a ella? Soy la segunda en el jodido festival de Cullen."

Pellizcó el puente de su nariz; "¿Sabes qué? He terminado de responder tus preguntas."

"No puedes."

"Yo hice las reglas, ahora las estoy jodidamente rompiendo Isabella. No más preguntas. Si quiero que tú sepas algo, entonces lo sabrás. Cualquier otra cosa… ni siquiera te molestes." Me dio la espalda, quitándose la camisa y tirándola a un lado mientras él y Austin se iban corriendo… una parte de mí sintió como si nunca iba a regresar.

Yo sólo quería regresar a la sala de conferencias. Tomando la camisa, caminé hacia la orilla de la playa y me senté.

Y cuando él te destruya, ¿Tres millones de dólares realmente serán suficientes para pegar de vuelta tu corazón roto? La voz de Tanya resonó en mi cabeza.

Abriendo mi diario, escribí:

8 de julio…

Confesión número diez mil millones y uno: creo que la he cagado enormemente al venir aquí… haciendo esto. Hay un problema contigo cuando empiezas a estar de acuerdo con la esposa de tu amante. Él no se casó con ella por amor, ¿Pero acaso Edward Cullen ama a alguien? Después de todo, ¿Será capaz de amar? ¿Podré yo? No quiero que él me odie… no me quiero ir… Cuando no se porta como un idiota, me siento feliz. Nos reímos, bebemos y el sexo… cuando está durmiendo junto a mí, los dedos de sus pies se enroscan y hace los más lindos…

¡Mierda!

"¿Qué estás escribiendo?" Alice se dejó caer a mi lado saliendo de la puta nada.

Cerrando de golpe mi diario, lo apreté y aferré la camisa de Edward contra mi pecho; "Mis memorias." Bromeé.

"¿De verdad?, porque parecía como si quisieras romper el bolígrafo que estabas usando." Dibujó en la arena mientras hablaba.

Eso es lo que estaba haciendo. Quería romper todo.

"¿Qué va mal?"

"Nada." Mentí.

Se rió; "Soy madre, me puedo dar cuenta cuando estás mintiendo."

"Tu hijo ni siquiera sabe hablar todavía."

"¿Y tú punto es?"

Ugh. Esta familia.

"Nada Alice."

"Creo que estaba escribiendo acerca de Edward. No estoy tratando de entrometerme, pero puede que necesites hablar con alguien antes de que hagas algo radical."

"¿Qué cuenta como algo radical?" Tenía algunas ideas, pero creo que estaban al borde de la locura.

Se encogió de hombros; "Quemar la casa, hablar con la prensa."

"Yo nunca…"

"Dejar a Edward." Continuó diciendo.

No contesté nada.

"Gracias a Dios Edward compró todo el terreno y la playa en un radio de cinco millas alrededor o ya los hubieran descubierto a todos ustedes." Dijo. Abrí la boca para hablar pero me interrumpió; "Sí, escuché todo. Y sí, se acotó con Tanya, no mientras estuvieron casados o después de que él te conoció. Un par de años atrás él y Jasper fueron a Nueva York y básicamente enloquecieron. Fueron de fiesta en fiesta sin parar, tuvieron bastante sexo, bebieron demasiado e incluso consumieron algo de hierba. Jasper cuenta que Edward estaba tan ebrio que se levantó a una chica y se quedó con ella. Tanya era esa chica. Ella estaba modelando y durante una semana todo fue acerca de ella. Cuando él la encontró tratando de recoger un condón usado del bote de basura, se puso sobrio rápidamente, le dijo que nada de eso era serio y eso fue todo. Creo que Tanya todavía desea que Edward la hubiera embarazado aquella vez."

¿Acaso eso debería hacerme sentir mejor? Porque justo ahora estaba jodidamente confundida.

"¿Así que tú crees que debería irme?"

"Haz lo que tú quieras Bella. El contrato que te hizo firmar es sólo una farsa, no es como si él pudiera llevarte a la corte por no acostarte con él."

Sí, pero dudo que él deje las cosas así.

"Esto sólo está jodiéndose más y más. Se suponía que debía ser un asunto de una sola vez. Lo hicimos, se acabó, terminó, adiós. No, él tenía que ofrecerme una salida. Dios odio Forks pero él es tan jodidamente frío."

"Eso es lo que él hace. Cuando empieza a experimentar alegría, comienza a asustarse porque Dios no lo quiera, puede que pase el resto de su vida sumido en la miseria. Es como si deseara que todos nos equivocáramos para poder decirnos "Ves, nadie es digno de confianza". Ugh, eso nos ha molestado a todos durante años."

Así que, ¿Él es feliz conmigo? Mi menté trabajó tiempo extra tratando de entender, pero aparentemente estaba todo dañado por el veneno que mi corazón continuaba emanando.

"Estoy cansada, creo que me iré a la cama." Murmuré, levantándome del suelo.

-CoaBW-

Me senté en medio de la cama mirando mis valijas hechas. Edward debió correr hasta Jersey, pero iba a esperarlo. Cuando la puerta finalmente se abrió, Austin se apresuró a entrar seguido por un cansado y bastante sudado Edward. Parecía como si hubiera caminado bajo un aguacero, solo que era una tarde soleada de verano.

Miró mis valijas durante un momento caminando hacia el taburete. Sentándose, tratado de alcanzar sus zapatillas deportivas pero el estúpido idiota se había agotado… no, él había empujado su cuerpo hasta el maldito límite.

Levantándome de la cama, caminé hacia él y me senté a sus pies antes de jalar lentamente los cordones de sus tenis. Sus piernas temblaban y parecía como si se fueran a quebrar en cualquier momento.

"Eres un idiota."

"Te vas a ir." Murmuró fríamente.

Negando con la cabeza, me dirigí hacia sus shorts, pero el alejó mis manos.

"Te vas a ir." Repitió.

"Sí," Murmuré; "Es viernes por la noche. Y tengo los fines de semana libres, ¿Recuerdas? Planeo ir a un hotel y regresar el lunes por la mañana."

Se quedó callado por un momento antes de inclinarse para besarme la cabeza; "Me asustaste."

"Quítate los shorts. Te prepararé un baño, hueles mal." Le dije, quitándole los zapatos antes de dirigirme al baño.

"¿Srta. Swan?"

Suspirando, me di la vuelta; "Sí."

"Lo siento. Se suponía que esto debía ser algo sencillo, fácil y divertido. Pero ahora se ha complicado."

"Edward esto jamás ha sido sencillo o fácil. Y sólo ha sido divertido cuando tú eres sincero conmigo."

"Yo soy."

"No. Estás jodido. Yo estoy jodida. Me quieres, y luego no. Te quiero, incluso cuando me alejas. Pero estoy cansada Edward. Pon en orden toda tu mierda. Eres un hombre adulto que tuvo una infancia de mierda. ¿Adivina qué? Tú no eres el único. No es una excusa y si me vuelves a poner en la misma posición en la que me pusiste hoy o como la de ayer, jamás volveré contigo." Declaré.

Frunció el ceño pero asintió; "Lo comprendo… por favor quédate esta noche."

"No." Murmuré caminando hacia el baño. Preparé la tina dejando el agua lo más caliente posible y le añadí burbujas con aroma a miel.

"Gracias." Dijo cuando salí a la habitación.

Asintiendo, tomé mi bolso y lo colgué sobre mi hombro antes de frotar la barriga de Austin.

"Lo veré el lunes Sr. Cullen." No quise escuchar su respuesta, así que me marché rápidamente. Bajando las escaleras, me encontré a Esme y Carlisle en el rincón junto al piano.

Cuando Esme me vio, su rostro se alargó y parecía como si hubiera envejecido una década en un instante.

"Regresaré el lunes. El Sr. Cullen está tomando un baño, por favor pueden asegurarse de que alguien le proporciones medicamento para el dolor en la mañana y un desayuno grande. De hecho, puede que este hambriento esta noche." Divagué y Esme se relajó.

Abrió la boca para decir algo pero seguí caminando antes de que ella pudiera hablar. Allí estaba el taxi esperándome.

"Al hotel Sheraton en la 5a Avenida por favor." Le dije al conductor al subirme.

Cuando las puertas se abrieron, sentí como si cada par de ojos en la casa me estuviera observando mientras me iba.

No habíamos marchado más que un par de metros antes de que mi teléfono sonara. Edward me había mandado un correo electrónico y no un mensaje de texto. Al abrirlo me di cuenta de por qué.

De: Edward Cullen

Fecha: Viernes, 08 de julio a las 9:19 PM

Asunto: Abrir

Para: Isabella Swan

Querida Bella,

No estoy seguro de qué decirte. Esta tarde corrí, tratando de escaparme de ti pero me perseguiste en mi mente, en mi corazón. Te has adueñado de cada uno de mis sentidos hasta el punto en que se vuelve increíblemente difícil imaginar qué será de nosotros cuando el año finalice. ¿Cómo podré dejarte ir? No se suponía que las cosas serían así como lo dije esta tarde. Eres como un tornado en mi alma, haciendo trizas todas mis creencias y dejándome incapaz para detenerlo. Ni siquiera sabes el poder que tienes sobre mí.

Desde el primer momento en que te conocí, supe que deseaba que tú formaras parte de mi vida en cualquier forma. Tus hermosos ojos cafés capturaron mi corazón, tu sonrisa es la luz de mi oscuridad. De noche cuando envuelvo mis brazos a tu alrededor, todo se detiene y nadie en la historia de la humanidad ha experimentado la perfección que yo experimento en ese momento… me siento humano. Siento, y eso me asusta.

He aprendido lo que el amor y la felicidad son gracias a ti. Pero en la misma luz, he aprendido el verdadero significado de los celos y la ira. Ambos sentimientos llegaron a mí como un maremoto. Quisiera haber estado allí contigo para protegerte de James. No deseo nada más que envolverte entre mis brazos y mantenerte segura, siempre. Estaré por siempre arrepentido de no haber estado allí. El sólo pensar que no estás conmigo en cualquier periodo de tiempo, incluso si tan sólo se trata de un fin de semana, me causa verdadero dolor. Ya te extraño.

Estoy realmente jodido y podría compartir contigo mis cuentos de horror para probarlo, pero te ahorraré los detalles. No me gusta defraudarte y me esforzaré más, por ti. Siempre por ti.

No te des por vencida conmigo.

Tuyo,

Edward

PD. He pasado los últimos momentos con mi pulgar dudando encima del botón de enviar.

PD. El lunes por la mañana en realidad significa la noche del domingo y no un momento más tarde.

No me había dado cuenta de que estaba llorando, hasta que una lágrima cayó en mi mano. Quería decirle al conductor que se diera la vuelta, pero no deseaba quedarme en esa casa con Tanya y la familia de él. Lo único que pude hacer fue contestar.

De: Isabella Swan

Fecha: Viernes, 08 de julio a las 9:28 PM

Asunto: Wow

Para: Edward Cullen

Estoy en el Sheraton de la 5a avenida, Habitación 407. Ven cuando quieras. Y cuando digo eso, me refiero a pronto.

Tuya,

Bella.

PD. El domingo por la noche será.

Limpiándome el rostro miré hacia la ventana mientras entrábamos a la ciudad.

"¿Se encuentra bien señorita?" El taxista me preguntó.

"No," Susurré; "Creo que estoy enamorada de mi jefe."

"¿Acaso eso no es una joda?"

Sí… si lo era.


N/T Gracias chicas por leer y comentar.

Gracias Elvia.

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JJMcAvoy

xoxo Cin