Declarativa: SMeyer es dueña de los personajes, RuthlesslyYours escribió esta historia y yo sólo traduzco.

Capítulo 13

La Historia De Mi Vida

Octavo Mes.

Estaba sentada enfrente del televisor, mientras trataba de colocar correctamente las tijeras sobre los cupones.

"¡Ay Dios mío, mira Bella!" Angela gritó, brincando hacia el sofá para sentarse junto a mí. Ella era mi única amiga; la había conocido durante mi primer chequeo prenatal después de que me mudé aquí; hace tres meses. Trabaja como una asistente de enfermería en el hospital. Cada vez que la miro, veo la vida que pude tener, de no haber sido tan jodidamente estúpida.

Era casi imposible encontrar un lugar donde un conglomerado de Cullen no existiera. Sin embargo, la suerte estaba de mi lado cuando me enteré que Vermont estaba recientemente libre del nombre Cullen y fue así que tuve la libertad de mudarme al estado que parecía estar lleno de nieve y hielo. Era algo apropiado para mi situación, sin el Cullen que anhelaba, mi vida en todos los aspectos, excepto por mi pequeño, era fría. Angela sabía mi secreto y cuando se enteró de mi predicamento, me ordenó que viviera con ella en lugar de en mi auto. Ella era un regalo de Dios.

Mirando el canal de televisión Angela se apresuró a cambiarle, pero vi el rostro de Tanya, luciendo furiosa mientras bajaba las escaleras del juzgado.

"No quiero ver esto." Fruncí el ceño. Su rostro me hacía enfermar.

"Bueno que mal porque yo sí."

"Así que ahí lo tienen, después de una agotadora batalla en el juzgado, la Sra. Tanya Cullen no tiene permitido controlar las acciones de Empresas Cullen, en lugar de ello, el control del Sr. Edward Cullen estará bajo la protección de su padre adoptivo Carlisle Cullen. Como muchos de ustedes saben, el Sr. Cullen estuvo involucrado en un accidente hace casi ocho meses atrás dejándolo en estado de coma. Los médicos reportan que sus signos vitales son estables. Sin embargo, no están seguros de cuándo él despertará."

"Deberías volver."

"Angela, no quiero hablar de esto. Por favor. No puedo y no lo haré. Mi vida ya no se trata de él nada más, se trata de mi hijo y justo ahora estoy tratando de ahorrar siete dólares para pañales, así que por favor…¡Ah, maldición!" Sentí como las lágrimas caían sobre mi rostro. Estaba tan cansada de llorar.

"Respira Bella. Respira. No quieres que pase…eso." Levantó la voz cuando sentí exactamente lo que me estaba diciendo. Me paralicé cuando sentí el cálido líquido mojar mis pantalones.

"¡No! No estoy lista. Por favor Angela…" Lloré. No pensaba que alguna vez iba a estar lista, pero esto era demasiado.

"Bella. Bella, mírame." Me sostuvo el rostro, mirándome a los ojos. "Vas a estar bien, nos tienes a Ben y a mí, y vas a estar perfectamente bien."

"Siento mucho lo de tu sofá. También te lo pagaré, algún día." Contesté, justo cuando sentí lo que sin duda sería la primera de muchas contracciones. Se sentía similar a los dolores que había estado experimentado durante todo el día, sólo que más concentrados e imposiblemente más fuertes.

"Si, está bien necesitamos irnos." Dijo apresuradamente, tratando de ayudarme a levantarme.

Eso era lo que yo era justo ahora. La chica que necesitaba ayuda, la chica que había llamado a su padre pidiéndole ayuda y él se burló de ella antes de colgarle. La chica que vivía en un auto, y se bañaba en baños públicos. Esa era yo, Elena Chambers. Isabella Swan estaba muerta.

Primer Año.

"Dios, no puedo creer lo grande que está." Susurré, mirando a mi bebé de casi un año de edad entre mis brazos. Él era preciosamente perfecto, incluso con la baba y la comida adornando su rostro.

"No puedo creer las bombas que deja en los pañales." Ben bromeó mientras besaba a Angela en la cabeza antes de entrar a la cocina.

"¡Oye, no seas malo con mi ahijado! ¡Él es increíble!" Angela se rió, haciéndole cosquillas en la barriga de Levi. "Eres asombroso pequeño Levi y también muy apuesto. ¿Cómo está el bebé más apuesto de todo el mundo?"

Me reí; "Por favor, no le infles el ego aún. Aunque es verdaderamente lindo, ¿cierto?"

Ella extendió los brazos hacia él y cuidadosamente lo coloqué entre sus brazos. Angela respiró profundamente antes de mirarme. Parecía nerviosa, lo que era extraño, ya que pasaba bastante tiempo con niños en el hospital…me había ayudado a conseguir un trabajo de medio tiempo como doméstica allí, así que sabía cuán buena era con los niños. Afortunadamente, la madre de Ben adora cuidar de Levi, así que cuando me iba a trabajar, tenía una niñera dispuesta.

"¿Te encuentras bien?" Susurré, limpiando el rostro de Levi antes de colocarle el gorro en su cabecita.

Ella frunció el ceño, mirándome; "Ben me pidió que me casara con él."

"¿Qué? ¿Cuándo? ¿Por qué no me lo habías dicho?"

"Trabajaste el último turno anoche y sabía que estarías cansada. Así que sólo estaba esperando el momento oportuno."

"¿El momento oportuno? ¡Ese es cualquier momento! Dijiste que si, ¿cierto?" Busqué un anillo en su dedo, pero no había ninguno. "Angela, por favor dime que yo no soy la razón por la que no le has contestado. Si lo amas, hazlo sin pensarlo. Esto está tan bien, créeme. Lo has hecho bien."

"Le pedí algo de tiempo."

Alcanzando a Levi, lo tomé en mis brazos y me puse de pie. "Es tiempo de tu siesta Levi, tía Angela debe ir a comprometerse ahora."

"Elena…"

"Vamos a nuestra habitación y cuando salga, será mejor que haya una anillo en ese dedo tuyo." Dije mientras caminaba alrededor del sofá de Ben, me gustaba decirle así desde que él había reemplazado aquel que yo arruiné, y me dirigí hacia la habitación de Levi y mía.

No podía comprar una cuna e hice que Ben, junto con Angela, prometiera no comprarme una. En lugar de ello, me aseguré de que Levi estuviera seguro y cómodo en nuestra cama y la pegué a la pared para prevenir que se rodara o se cayera. Cumplía su función y además, desde que nació, me despertaba para revisarlo para asegurarme de que estaba respirando y cómodo. Lo recosté sobre la cama y sentada junto a su cuerpo durmiendo, tomé mi diario, leyendo algunos de mis pensamientos.

No hay nada más aterrador o gratificante en la vida que ser madre…es como si tu mente, cuerpo y alma no fueran ya sólo tuyos. Algunos días quería reírme a carcajadas y disfrutar el hecho de formar parte de algo tan hermoso y otros días, sólo quería llorar por el hecho de que esto era todo lo que podía darle.

Es gracioso como el sentido común no es tan común, como uno pensaría. Miró atrás en mi vida y estoy tan confundida por las decisiones que he tomado. Pero entonces esas decisiones me dieron a mi hijo, así que no podía arrepentirme de ellas.

"¡Gracias! ¡Te amo tanto! ¡Gracias!" Escuché a Ben gritar al otro lado de la puerta. Supongo que Angela hizo lo correcto y aceptó. Tomando un bolígrafo, completé la última entrada de mi diario, esta era la última página, y me pareció apropiado que fuera precisamente en este día. Puede que no haya obtenido mi final feliz, pero alguien más lo había obtenido y el sólo hecho de ver eso era suficiente por ahora.

La vida es difícil, los sueños no siempre se cumplen, el amor no es para siempre, los amigos vienen y se van, puede que me caiga. Puede incluso que permanezca abajo durante un tiempo. Pero no me moriré. La vida es difícil, dolorosa y aterradora, pero me niego a morir. Sin embargo, creo que he estado abajo por mucho tiempo. Vivo mi vida por mi hijo ahora; lo amo más de lo que jamás pensé llegar a amar a nadie. Es el tipo de amor que nada ni nadie puede romper. Estoy agradecida por él. Todo lo que hago es por él y nadie más. ¿Y sabes qué? Estoy feliz con eso, con él.

Terminé la última entrada, cerré el diario antes de colocarlo en el sobre que Angela me había dejado en el buró junto a la cama. Ella creí que debía publicarlo. Y yo, por otra parte, ya no me importaba nada.

Ya había terminado con eso. Rodando sobre mi costado, traté de encontrar música suave para que Levi y yo escucháramos. A Levi realmente le gustaba la música, aplaudía locamente cuando escuchaba una melodía relajante.

"Noticia de última hora, Edward Cullen de Empresas Cullen ha despertado. Como muchos de ustedes sabrán, durante un año y medio, el rostro de Edward Cullen ha sido plasmado en cada medio de comunicación…"

Era como si la parte muerta de mi corazón, la única parte en la que permitía guardar los restos de Edward Cullen, latió por primera vez.

¡Había despertado! ¡Estaba vivo! Comencé a aplaudir, pero miré a Levi antes de apagar el radio.

Isabella estaba muerta. Cada parte de ella, incluyendo a Edward Cullen, no existía en nuestro mundo. Tenía que hacer lo que era mejor para Levi. Eso no implicaba someterlo a los Cullen y a los escándalos que seguramente le seguirían. No había nada para nosotros allí. Edward y yo éramos dos locos que creíamos estar enamorados…bueno, sólo una loca.

Él nunca me lo dijo. Pero eso no importaba.

Ya estaba hecho.

Segundo Año.

"¡No puedo creer que mandaste el diario Angela!" Grité mientras le daba a Levi algo de fruta y trabajaba en el rompecabezas frente a él. Angela y yo estábamos empacando el apartamento. Ella y Ben me van a rentar este lugar mientras ellos se mudan a una casa en la ciudad.

"Tú ni siquiera ibas a hacerlo."

"Angela, hay cosas ahí, nombres-"

"Envié una copia escrita a máquina, no tu diario real. Todos los nombres están tachados. Puedes inventar unos nuevos. ¡Vamos, ellos lo adorarán!" Replicó; "Te está ofreciendo un montón de dinero, ¿te puedes imaginar lo que podrás hacer con eso? En serio."

"Vendí una parte de mí antes, no lo haré de nuevo." Ella no lo entiende. No quiero que nadie vea ese lado de mí, ese horrible lado oscuro de él y todo lo que hicimos juntos. No quiero que Levi lo tome y sepa quién solía ser yo.

Angela suspiró, colocando la carta en mi mano; "Aceptaste el dinero la primera vez para ti. Ahora lo puedes aceptar para Levi. Él aprendió a caminar antes de lo normal, ya está escribiendo y leyendo mejor que cualquier otro niño de dos años que he visto. El chico entrará a la universidad antes de que llegue a la pubertad y tú lo sabes. Necesitas esto."

"¿Y qué tal si él lee esto?" Murmuré, pensando en el único hombre por el que he luchado tan duro para expulsar de mi mente.

"No lo hará. No hay rastro de Isabella Swan. ¿Alguna vez utilizaste el nombre de Elena Chambers?"

"No, pero…"

"Nada de peros. Esto es algo bueno. Estás haciendo lo correcto. Incluso si el libro no funciona, aún así obtendrás dinero y eso te dará tiempo para prepararte. Y podrás dejar este cuchitril."

"¡Oye!" Golpeé su hombro, amaba este cuchitril y era el único lugar que se sentía como mi hogar en esta costa.

"Auuu. No pegues, mami." Levi meneó su dedo hacia mí.

"Sí, no pegues mami." Angela sonrió, corriendo detrás de Levi y dándole un enorme abrazo. Sus verdes ojos brillaron debido a la alegría. Con toda honestidad, él no sacó nada de mí. Tenía el cabello oscuro de su padre, sus ojos verdes, su nariz recta y la inteligencia al parecer. Miré el rompecabezas de un oso morado. Decía que era para niños de cuatro años en adelante y sin embargo, Levi ya parecía estar aburrido de el. No había duda en mi mente de que él era un niño superdotado y eso me preocupaba. Eso significaba que él necesitaría no sólo los mejores maestros, sino también las mejores escuelas y no importaba cuán inteligente fuera, eso también significaba que necesitaría dinero.

"¿Estoy haciendo lo correcto al no recurrir a él?" Murmuré y ella sabía de quién hablaba sin necesitar que dijera el nombre.

Se encogió de hombros; "Tú tienes tus razones y sé que estás haciendo lo mejor que puedes. No es como si él ya se hubiera divorciado de todos modos."

No. Él no podía divorciarse hasta dentro de ocho y medio meses. Pero eso sólo añadía otra razón a la lista de por qué no debía regresar. Todo sería lo mismo. Ya había superado todo ese drama y tenía que superar lo de él, maldición. Lo tenía que lograr.

"Levi, ¿te gustaría leer con mami esta noche?" Pregunté, besando su mejilla mientras él sonreía ampliamente mostrando sus perfectos dientes pequeñitos.

"Espera aquí." Me dijo antes de correr hacia el baño tan rápido como sus piernitas lo podían llevar.

"Voy a extrañar no vivir con ustedes." Angela frunció el ceño.

"Sí claro, hasta que te encuentres entre los brazos de Ben solos en su nueva y grande casa." Le guiñé el ojo y ella se sonrojó…¿desde cuándo podía hacer yo que alguien se sonrojara?

Rodándome los ojos, me entregó el teléfono; "Llámalos, di que sí y luego empieza a contar tu dinero."

Suspirando, tomé el teléfono de su mano; "Si todo esto revienta justo enfrente de mi cara, te arrastraré conmigo."

"Soy a prueba de balas, nena."

"¿Lo eres?" Levi frunció el ceño, luciendo confundido con un libro en su mano.

Angela se rió; "No pequeño Einstein, es sólo una expresión."

Mientras ella trataba de explicarle, yo marqué el número en la carta…espero que esto funcione. Proporcionar una vida mejor para Levi era todo por lo que le rogaba a Dios.

Tercer Año.

"¿Lo viste?" Mi agente me preguntó mientras miraba la pantalla de la computadora.

Según New York, USA Today y Time Magazine el mejor libro es: Confesiones de la Puta de un Multimillonario de E. B. Chambers.

"Santa mierda."

"¡Lo sé! ¡Elena, las librerías lo han estado vendido como pan caliente! Tengo entrevistas en espera queriendo más-"

"Denise, te lo he dicho, nada de entrevistas ni programas, ni tampoco sesiones fotográficas." Ni siquiera ella sabía cómo lucía yo. Nos habíamos comunicado sólo por correo electrónico y por teléfono. Era una de las principales cuestiones que quedaron establecidas en nuestro contrato. Mi nombre o rostro jamás estarían ligados en todo esto.

"Lo sé. Lo sé. Dios, uno creería que ya habría algún nivel de confianza entre las dos. Te enviaré las preguntas por correo electrónico y por teléfono. Todo lo que tienes que hacer es responderlas y enviármelas de vuelta."

"No gracias." Me giré para encontrar a Levi leyendo en el piso de la sala. Era extraño cuantas cosas habían cambiado en el lapso de un año. Con el dinero que gané, seguí el consejo de Angela y compré una linda casa en la ciudad justo enfrente de la suya. Levi la eligió porque le había gustado la puerta verde. El verde era su color favorito y no importaba cuán duro intentaba lograr que él apreciara otro color, Levi siempre regresaba a su color verde. Ya habíamos llegado a un acuerdo para mezclar y combinar su ropa, pero él era demasiado exigente y obstinado.

Denise suspiró; "Elena, debemos de golpear mientras el hierro todavía este caliente. Summit nos ha contactado acerca de los derechos para hacer una película, sin embargo, tú necesitas aprobar esto. Sin dejar de mencionar que ganarás un montón de dinero si la convirtieses en una saga."

"¿Qué pasa con la gente y eso desear siempre más dinero? Necesitando enriquecerse más. No va haber película ni entrevistas. Buenas noches Denise." Colgando el auricular, cerré la página.

Miré de nuevo el reporte del niño que me habían enviado,

Estimada Srta. Chambers,

Felicitaciones, sin duda creemos que su hijo, Levi Anthony Chambers es un niño superdotado. Los niños superdotados usualmente se encasillan en cinco categorías. Siendo el Nivel Cinco el más avanzado. A partir de los exámenes académicos y sociales realizados a su hijo, es nuestra evaluación la que señala que él encaja en la cuarta categoría, lo que es notable y raro dada su corta edad.

Niños en el Nivel Cuatro tienen un extenso y complejo vocabulario, así como habilidades verbales. La mayoría de ellos saben leer y escribir a los tres años y medio. Pero usualmente no comenzarán a expresar su habilidad literaria para otra cosa más que placer hasta la edad de cuatro o cinco años. Durante este periodo ellos también comenzaran a comprender funciones matemáticas, así como también la comprensión más compleja de conceptos sociales. A los seis años, comprenderán literatura para jóvenes y adultos. De acuerdo a publicaciones académicas e investigaciones hechas por renombrados psicólogos y educadores infantiles, un niño al nivel y edad de Levi pronto expresará alto interés en aprender hechos puros; simple conocimiento científico, números y despertará el interés en términos y palabras avanzadas.

Por lo general, sólo existe uno por cada 19, 000 niños que demuestra éstos increíbles e impresionantes dotes, y Levi es ese niño. Sin una consideración especial, puede que él experimente dificultades en la escuela, en especial en lo que respecta a su entorno social. Por esta razón, sin una inscripción en una escuela de desarrollo avanzado, el desarrollo de Levi está en peligro. Los sentimientos de aislamiento, depresión y retraso en el crecimiento social es comúnmente visto en niños superdotados que se les tiene permitido acudir a centros de educación rudimentaria.

Para más información y apoyo, por favor contáctenos y únase al grupo de apoyo de padres. Puede ser benéfico para Levi ser activamente social con niños que son igual de especiales que él, un lugar donde puede ser normal.

Dr. Andrew Randolph,

Asociación Nacional Para Niños Superdotados (ANPS)

Suspirando, me puse de pie antes de caminar hacia la cocina y tomar un bote de helado de vainilla y dos cucharas. Tomé asiento en la alfombra enfrente del sofá, el cual era verde, y miré a Levi quien estaba sentado cerca.

Se acercó a mí y descansó su cabeza en mi costado; "¿Qué estás leyendo?"

"Las Aventuras de George el Curioso." Contestó sin mirar arriba, señalando cada palabra mientras leía.

"¿Tienes tiempo para un receso para comer helado?"

"Por supuesto mami." Sonriendo, se giró y tomó la cuchara mientras yo abría el bote. "¿Sin tazones?"

"Sin tazones." Me reí; "Una vez a la semana, tú y yo veremos una película y comeremos helado, ¿está bien?"

"¿De verdad?"

"Sip, pero tienes que portarte bien y comerte todas tus verduras durante la semana."

"Está bien, lo prometo." Replicó, metiéndose un gran bocado de helado en su boca.

"¡Levi, no tan rápido!"

"Ay, se me congeló la cabeza." Frunció el ceño y sólo pude reír. Tan inteligente y sin embargo, era tan sólo un niño.

"Levi, ¿qué opinas de saltarte el pre-escolar y aprender conmigo mejor?"

Tomó un bocado más pequeño de helado e inclinó hacia un lado la cabeza; "Entonces, ¿tú serás mi maestra? Pero tú eres mami."

"Lo sé, pero también mami fue a la escuela. Puedo ser tu mami maestra."

"Está bien, mami Maestra."

Mami Maestra será entonces.

Cuarto año.

En verdad no deseaba estar aquí en la Casa Editorial, pero necesitaba venir personalmente a firmar los derechos para la película. Estaba rotundamente en contra de esto al principio pero después de veintisiete propuestas diferentes y cantidades ridículas de dinero, es decir, tres punto cinco millones de dólares por adelantado además de grandes regalías, accedí. Era extraño cuánto dinero las personas estaban dispuestas a darme con tal de que firmara. Había leído el contrato, empleado a dos abogados y todo estaba perfecto. Tendría que ver en la elección de los actores y las locaciones ya que no había descrito claramente cómo lucían los personajes…lo que me había ganado muchas malas reseñas pero el público lo adoraba. Ellos podían idear a quien quiera que se les diera la gana, para sumergirse completamente en el libro. Esa no fue mi intención inicial, pero funcionó.

El año pasado escribí un libro infantil, el cual había funcionado más o menos bien. Sin embargo, funcionó bastante bien como coartada. Los rumores aún seguían rodeando al libro; todos querían saber quién era el elusivo multimillonario. Había múltiples listas en internet con lectores votando por quien ellos creían que era, las había revisado y Edward ni siquiera estaba entre los top veinte en ninguna de ellas.

"Elena, luces esplendida." Denise me abrazó, "no tienes idea de lo contenta que estoy por ti. Recuerda, todos los que han sido asignados a tu equipo han firmado un contrato de confidencialidad."

Asentí cuando abrió la puerta y al entrar, mi corazón se detuvo, sentí como si no podía respirar. Mi mundo estaba girando fuera de su eje.

"Elena Chambers, es un gusto presentarte al Sr. Edward Cullen, dueño de…bueno todo, se rumora que él está intentando comprarnos también."

"Es un placer conocerla Srta. Chambers, no tiene idea de lo mucho que he ansiado esto." Extendió su mano, pero no pude hacer lo mismo.

Dándome la vuelta, corrí, me tropecé y corrí y continué corriendo hasta que estuve alejada de las oficinas y en las escaleras internas.

"¿En serio vas a bajar corriendo 115 pisos?" Gritó, sorprendiéndome con su proximidad y me tropecé, provocando que él me atrapara.

"¡Suéltame! ¡Dije que me sueltes!" Grité, soltándome de sus brazos.

"Bella,"

"Nope, soy Elena, tienes a la persona equivocada." Espeté, secando mis ojos pero las malditas lágrimas no dejaban de caer. Allí estaba él, su cabello oscuro tan despeinado como siempre, con sus ojos verdes que penetraban mi alma con una simple mirada. Lucía igual a excepción de la barba en su rostro. Se veía bien. Realmente bien, lo hacía lucir…mierda.

"No, no es así, he pasado tres putos años buscándote. Sabría si me hubiera equivocado de persona Isabella…"

"Detente." Cerré mis ojos; "No me conoces. No soy la misma persona. Isabella Swan está muerta. Lo ha estado por más de cuatro años Edward."

"¡Pudo haber sido sólo un año! Desperté y la persona a la que más deseaba ver no estaba allí. La única persona a quien yo- Tú no estuviste allí. No estuviste allí. Me dejaste. TÚ. ¡No tienes derecho a estar enfadada! ¡¿DÓNDE PUTAS ESTUVISTE?! ¿Dónde?" Susurró la última palabra tan quedamente que me hirió, me dolió más que sus gritos.

"Pregúntale a tu esposa." Suspiré, caminando hacia la puerta pero él me agarró y me giró hacia él antes de empujarme contra la pared.

"No tengo esposa, así que te estoy preguntando a ti." Susurró a sólo centímetros de mi rostro. "¿Cómo pudiste dejarme? Te amaba."

Amaba. En tiempo pasado.

Sus ojos se pusieron vidriosos con lágrimas contenidas y quería decir algo pero no pude. Sus labios repentinamente estuvieron sobre los míos y se sentía como si estuviera en casa de nuevo. Dios, extrañaba esto. Sintiéndolo tomar mis muslos, los envolví a su alrededor, provocando que mi falda se subiera. Sus manos tomaron mi blusa antes de quitármela. Besó mi cuello, chupó y mordió exactamente como lo recordaba ser; posesivo y necesitando reclamarme como suya. Sus manos estaban en todas partes y estaba flotando. Me estaba alejando de todo, incluso del sentido común. El aguijonazo de dolor que sentí cuando me arrancó mi ropa interior me trajo de vuelta al presente, pero no en el plano de la cordura. No pude evitar gritar cuando se enterró en mi interior.

Estaba desquitando su coraje con mi cuerpo, aquello no era por placer, era todo acerca de él. Él necesitaba esto. Sus manos bajaron mi sostén, permitiendo que mi seno se frotara libremente contra él mientras mi espalda se arqueaba contra la puerta.

"Tres años." Siseó, sosteniendo mi garganta con una mano y mi cintura con la otra.

"No llamaste." Estocada.

"Ahh…" Lloriqueé.

"No escribiste." Apretó mi cuello ligeramente puntuando con cada estocada.

"¡Ni siquiera dejaste una puta dirección!" Después de cada palabra, sus embestidas aumentaron y mi cabeza dio vueltas con placer vertiginoso…

"Edward, yo-"

"¡Gasté millones tratando de encontrarte! Sólo para ser chantajeado por un miembro de mi staff que descubrió que yo era el millonario en tu jodido libro." Esta vez, el adoptó un ritmo castigador, incapaz de respirar, incapaz de formar una sentencia coherente para tratar de explicar.

¡Joder! Había olvidado cuán bueno era esto. Cómo él me hacía sentir y a pesar de que esto era pura ira y nada que jamás haya experimentado, lo extrañaba. Su pulgar frotó mis labios, sin duda embarrando mi labial. Estaba muy cerca del éxtasis como para importarme lo que me estaba haciendo.

Sus embestidas se duplicaron en fuerza y velocidad, y sus manos apretaron mi cuerpo mientras se corría dentro de mí.

No. ¡Jodido bastardo! Estaba tan cerca.

Se alejó de mí y me deslicé hasta el suelo, con mis piernas demasiado débiles. No había estado con nadie, desde la últimas vez que estuve con él.

"Arréglate, luego regresa tu bonito culo a la oficina, para que puedas firmar el maldito contrato. Y podremos ir a almorzar. Vamos a hablar…acerca de todo." Espetó mientras me recomponía.

Cerré mis ojos allí sentada, perdida en mis pensamientos. Cuatro años, había tratado de borrar el recuerdo de él, de cómo él se sentía, sabía y de cuán débil era yo cuando él estaba a mí alrededor. Y en cuatro minutos, me encontré de nuevo en el mismo punto donde inicié.

Esperó mientras me levanté para tomar mi bolso. Estiró la mano para agarrar la mía pero antes de que pudiera tocarme, me di la vuelta y me apresuré hacia la puerta, cerrándola detrás de mí.

"¿Estás bromeando conmigo joder?" Me gritó a través del vidrio, "Isabella, deja de actuar como una niña y abre la maldita puerta."

"No has leído mi libro, ¿no es así?" Le pregunté.

Se estrecharon sus ojos; "¿Te refieres al libro en que ilegalmente escribiste acerca de nuestro amorío? No, no le he leído, pasé demasiado tiempo buscando al maldito autor."

"Léelo. ¡Eso fue lo que me pasó! Sólo no mencioné lo de tu accidente y esa es también la razón por la cual jamás regresé contigo. No me importa si ya no estás casado. Aún así sigues siendo Edward Cullen, Director Ejecutivo Multimillonario, y no me meteré en ese fuego. Simplemente no puedo." Murmuré antes de darme la vuelta e irme.


N/T Hola, aquí les dejo este capítulo. Estoy tratando de apresurarme. Les tengo un aviso importante.

Desde hace unos días he estado leyendo en Twitter y en varias historias que sigo aquí un RUMOR acerca de Fanfiction. Dicen por ahí que el sitio está por realizar una depuración masiva de historias que no se apegan a las normas que el sitio estipula. Sobre todo de las historias que están clasificadas como M y que han sido reportadas por los mismos usuarios del portal. Lo malo de todo esto, es que las historias más exitosas y más leídas son las que han sido reportadas. Honestamente, no sé si será verdad o no, tampoco quiero sonar alarmista, pues al final puede que no pase nada.

Lo único que recomiendo es que busquen otros portales donde sus autores favoritos publiquen y mantenganlos localizados. Uno de esos portales es The Writer's Coffe Shop Library. En ese sitio generalmente encontraran a las autoras angloparlantes, pero existen varias autoras hispanoparlantes allí también. No sé, busquen blogs, tumblrs, etc.

Y dicen que esta depuración será pronto. Así que si por alguna cuestión me sacan del sitio, pues no sé ni que haré porque no tengo idea de cómo crear un blog y administrarlo.

Pero hay algo bueno de todo esto, por esta razón que les comenté, me apresuraré a publicar lo que resta de los dos fics que estoy traduciendo. Un capítulo por día y de antemano les pido disculpas, porque no los revisaré a conciencia, pues lo que trato es de agilizar las actualizaciones, antes de que pase nada.

Sin más por el momento, nos leemos mañana.

xoxo Cin