Declarativa: SMeyer es dueña de los personajes, RuthlesslyYours escribió esta historia y yo sólo traduzco.
Capítulo 18
Los Seis Días de Edward Parte 2
BELLA
DÍA 5
Me sentía extraña recargada sobre mi Mini Cooper Countryman azul de cuatro puertas. Había sido uno de mis derroches personales después de haber comprado la casa y lo adoraba. Sin embargo, lucía fuera de lugar en la pista de aterrizaje privada dónde estaba esperando que el jet de Edward llegara. Levi estaba sentado en el capó, hojeando su Gran Libro de Criaturas Marinas. El Sr. Einstein sentando a su lado, justo como lo había hecho dos días atrás cuando Levi insistió en comprar un libro sobre el African Safari, porque aparentemente el Sr. Einstein tenía que saber de dónde venía.
Me había detenido en el canal de Discovery por dos segundos, y eso es lo que había pasado.
"Mami, ¿qué es eso?" Levi dejó el libro caer sobre su regazo, mientras cubría sus orejas, todo eso mientras apretaba al Sr. Einstein contra su pecho tratando de protegerlo también.
"Es el avión de papi. ¿Quieres esperar dentro del auto?" Aunque no estaba segura si eso ayudaría en algo.
Justo como esperaba, él negó con la cabeza. Parándome delante de él, cubrí sus orejas con mis manos, y sonrió antes de cubrir las dos orejas del Sr. Einstein también. No tuvo que decir nada, ni yo tampoco, y movió su cabeza de lado a lado tal como si estuviera escuchando música.
A medida que el ruido del avión se desvaneció, me moví un poco, girándome para mirar el jet deteniéndose cerca de donde estábamos estacionados. Pareció que pasó una eternidad antes de que finalmente se detuviera. En el instante en que lo hizo, la puerta se abrió y Edward, quien estaba casualmente vistiendo unos vaqueros y una camisa tipo polo, salió cargando una maleta de cuero marrón. Lucía como un maldito modelo de Ralph Lauren.
¿Cómo es que él estaba vestido tan casualmente y sin embargo, yo sentía que no estaba vestida a la altura?
"¡Papi!" Levi brincó del auto, sosteniendo su elefante mientras corría hacia Edward. Edward miró abajo sorprendido cuando los brazos de Levi se envolvieron alrededor de sus piernas, pareció desconcertado por un instante, pero un segundo después se agachó para levantarlo, envolviendo sus brazos apretadamente alrededor de él.
"Buenos días amigo, ¿cómo estás?" Edward le preguntó a Levi.
"Con sueño, mami me despertó temprano." Suspiró…el chico siempre me delataba. Nueves meses de renta gratis en mi cuerpo y constantemente me arrojaba a los lobos.
"¿A poco?" Edward me sonrió, "Mami, ¿por qué levantaste a su alteza de su cama real?"
"Me niego a contestar sin que un abogado esté presente." Me crucé de brazos, mirándolos a ambos indignadamente.
"Yo puedo ser tu abogado, mami."
"¿No crees que eso sería un conflicto de interés amiguito?" Edward se rió.
La cabeza de Levi se inclinó hacia un lado; "¡No sé lo que significa eso, así que no! Escógeme a mí, mami."
Me reí, no pude evitarlo, mi hijo era muy gracioso. Caminando hacia él, me incliné para besar su mejilla.
"Te escojo a ti osito. Siempre te escogeré a ti, tontito." Cuando me erguí, Edward sólo me miró. No estaba sonriendo ni tenía el ceño fruncido, sólo me miraba con esta…no sé lo que era, pero me hacía sentir expuesta.
"Está bien hijo, debemos irnos. ¿Necesitas tomar algo?" Le pregunté a Edward, quien negó con la cabeza antes de bajar al piso a Levi.
"No, fue tan sólo un viaje relámpago. ¿Este es tu auto?" Lo miró…conocía esa mirada. Era aquella mirada de 'Edward no lo aprueba'.
"Mami adora Starburts." Levi declaró sencillamente mientras agarraba el libro sobre el capó.
Edward parpadeó lentamente y miró entre el auto y yo antes de pretender cerrar con llave sus labios. Levi rió mientras lo ayudaba a instalarse en su asiento de niño grande. Edward se acercó al lado del conductor, sin embargo, una mirada mía fue todo lo que necesitó para moverse al asiento del pasajero. Silenciosamente me regocijé en el progreso que estábamos logrando, eso fue hasta que se sentó y abrió la boca.
"¡Oh, vamos! ¿Esto es un auto de verdad?" Se burló y supongo que fue un poco gracioso lo apretado estaba, pero no apreciaba que se burlara de Starburst.
"Edward Cullen, te lo advierto."
"Sí papi, no querrás hacer enfadar a Starburst o ella despertará y te perseguirá." Levi dijo con seriedad.
Edward me miró; "¿Tú le dijiste eso?"
"Lo que el aprende de autos es entre él y Disney, ahora ponte el cinturón de seguridad."
"¿Disney hizo una película sobre autos?" Me preguntó lentamente y fue demasiado tarde como para advertirle.
Levi jadeó; "¿No has visto Cars? Mami, ¿papá no ha visto Cars? ¿Por qué?"
"Levi, los adultos tenemos que trabajar, no siempre podemos ver películas." Edward le explicó.
A través del espejo retrovisor, vi a Levi cruzarse de brazos y hacer un mohín; "No quiero ser adulto."
Bien, porque jamás estaré lista para que tú te conviertas en un adulto.
"No te preocupes, haremos que papi vea Cars y Planes, ¿está bien?" Levi pareció estar satisfecho, volviendo a leer su libro de criaturas marinas.
"¿En serio, Planes [Aviones] también? Juro que ellos toman cualquier objeto inanimado, lo hacen hablar o cantar y de repente es un éxito." Edward sonó desconcertado. "¿Y qué sigue, ahora?"
"¡Frozen!" Levi gritó y no pude evitarlo aunque hubiera intentado, me reí, fuerte.
Edward se rió, colgando la cabeza mientras negaba con ella. "Obviamente estoy en la línea equivocada de trabajo."
"¿Qué quieres hacer, convertirte en el próximo Walt Disney?"
Sonrió; "¿Estás diciendo que no podría hacerlo aunque lo intentara?"
Había pasado bastante tiempo desde que veía su lado competitivo.
"Estoy invocando mis derechos constitucionales y pidiendo la quinta enmienda." Repliqué, dando vuelta a la derecha y dándome cuenta de que él no me había dicho a dónde quería ir. "¿Quieres que te lleve de vuelta a tu casa para que puedas asearte?"
"Estoy bien. Tomé una ducha en el jet. Estaba esperando poder pasar el día contigo y con Levi." Pausó. "A menos que ustedes ya tengan otros planes."
"Levi, ¿tenemos planes hoy?"
Lo pensó durante un segundo, levantando su elefante como si lo estuviera consultando con él; "Sí, escuela y después piano."
"¿Te gustaría acompañarnos para la escuela y el piano?"
Los ojos de Edward se ablandaron y asintió; "Sería un honor para mí."
Afortunadamente, tuve que regresar mi mirada hacia la carretera, me daba la oportunidad de dejar de mirar sus ojos.
"¿Mami?" Levi me llamó desde el asiento trasero.
"¿Sí, osito?"
"¿Vas a organizar una fiesta sorpresa de cumpleaños para mí?"
¡Ugh! ¿Estás bromeando?
"Me estás matando pequeño." Murmuré para mí pero Edward se burló dejándome saber que me había escuchado. Al menos él había visto esa película.
"¿Mami?"
"Aún no estoy segura, ¿por qué?" En realidad no era una mentira, en verdad ni estaba segura.
"Oh, es sólo que quiero tener una fiesta de cumpleaños en el acuario."
"¿Qué, no en el zoológico?"
"No, Toby tuvo la suya en el zoológico, yo no quiero ser un copión."
Ese Toby y yo vamos a tener una pequeña charla.
"Está bien osito, lo voy a pensar." Y veré si puedo conseguir que me devuelvan mi maldito depósito bancario.
Edward estaba extrañamente callado…su cuerpo entero estaba tenso y parecía como si tuviera dificultad para respirar.
"¿Estoy conduciendo así de mal?" Bromeé. Pareció salir del trance en el que estaba inmerso antes de darme una pequeña sonrisa.
"No, vas muy bien. Lo siento. Su cumpleaños es la próxima semana, ¿cierto?"
"Sip, el próximo viernes, 14 de marzo." En el instante en que lo dije, su mano se estremeció pero él no le dio importancia, mirando mejor hacia Levi.
"Los grandes cuatro, ¿eh? ¿Estás emocionado?"
"No lo sé, ¿qué pasa cuando cumples cuatro?" Levi preguntó, porque sólo Levi creería que algo importante tenía que pasar para justificar una celebración.
"Te vuelves más grande e inteligente." Edward le contestó.
"Está bien, siempre y cuando tenga la oportunidad de ver el acuario." Dijo de nuevo.
Fueron unos largos diez minutos de silencio antes de que finalmente nos estacionáramos en frente de nuestra casa. Debió de ser un viaje cómodo para Levi. Sin embargo, sentí como si hubiera algo que Edward no me había dicho y no me gustaba. No me correspondía preguntarle, no era nadie más que la madre de su hijo, pero aún así.
Miré mientras le ayudó a Levi a bajarse de su asiento.
"Levi trae tu tarea y tus útiles, ¿está bien?" Asintió, subiendo las escaleras, mientras yo me dirigía hacia la cocina.
"Elegiste educarlo en casa." No fue una pregunta pero asentí, respondiendo la pregunta de Edward de todos modos.
"Quiero que aprenda a su propio ritmo sin estar por 'delante' de su clase o estar con un montón de niños que probablemente lo acosaran." Uno de mis grandes temores es que alguien se burle de él o lo aterrorice por ser especial.
"¿Quién es Toby entonces?"
Suspiré al escuchar el nombre; "Él es otro 'niño superdotado'. No quiero que su vida social se estanque. Hay unas reuniones para niños superdotados en la zona. Ellos están por todo el estado, así que sólo podemos reunirnos una o dos veces al mes. La fiesta de cumpleaños de Levi es la próxima reunión. Pero también lo llevo a nuestro parque local y juega con los niños de ahí."
"¿Por qué?" Se sentó en un banco.
"Porque quiero que sea un niño de tres años y medio. Es como si todos los demás niños superdotados se sientan sin hacer nada divertido todo el día, probando a ellos mismo y a sus padres de lo que son capaces de hacer. Quiero que Levi se ensucie su ropa. Que vea cómo son los niños normales. Él se ajusta bastante bien con los niños de cinco años."
"Mami, aquí tengo las cosas." Levi dijo, jalando su mochila, caminando hacia la mesa.
"¿Te importa si yo trabajo con él? No quiero sobrepasarme-"
Hice lo mismo de siempre en este tipo de situaciones, le pregunté a Levi.
Levi nos miró a ambos y sonrió; "¡Mami es mi maestra pero papi también puede ser mi maestro!"
"Bueno, ya lo escuchaste." Le dije, sin moverme.
Edward sonrió, caminando hacia el desayunador junto a la ventana.
"¿Qué tenemos aquí?"
EDWARD
Levi levantó su libro para mostrarme en lo que estaba trabajando.
"¿Practicando escritura?" Pregunté.
"Sí, mami dijo que necesito practicar. Mi escritura nunca luce como la del libro." Frunció el ceño tratando de escribir la 'E' de su nombre con su grueso lápiz del número dos. Pareció tan frustrado consigo mismo.
Tomando su mano, lo ayudé a formar la 'E'.
"Eso no cuenta papi." Dijo mirando la letra.
"Lo sé, pero no te molestes si no puedes hacerlo bien, ¿vale?"
"Pero-"
"Sabes, mi escritura es mala."
"¿En serio?" Me miró confuso.
Tomé un papel y le mostré mi escritura garabateada.
"Ves. Mi mamá y mis profesores siempre me dijeron que lo haría mejor. Pero no pude. Mi padre solía decir que era porque mi cerebro trabajaba demasiado rápido como para que mi mano mantuviera el ritmo."
"¿Así que mi cerebro trabaja más rápido que mi mano?" Miró su mano.
"Creo que sí. Pero no te preocupes, luego vas a resolver este pequeño problema. Sólo inténtalo y si no luce como lo del libro, está bien. Cuando tengas cuatro años, será más fácil y cuando tengas cinco, incluso más fácil."
"¡Está bien!" Trató de hacer la 'V' después, y le salió un poquito chueca pero maldición, mi hijo ya estaba leyendo y escribiendo, que importaba entonces lo que un tonto libro de caligrafía dijera al respecto.
Mirando hacia arriba, vi a Bella viéndome. Sentí como si ella siempre viera algo más profundo y no había forma de ocultárselo. Ella sabía todas las cosas básicas de mí y sé que ella quería saber un capítulo más profundo de mi mente…de mi vida. Pero no sería capaz de manejarlo. Yo mismo no soy capaz de manejarlo a veces. Encerré esos recuerdos, esos sentimientos por una razón y sin embargo, ella jamás dejó de intentar sacarlos a flote.
Lo que era peor es cómo explicarle el significado que el 14 de marzo tenía en mi vida antes de que se convirtiera en la fecha del nacimiento de mi hijo. Quien quiera que diga que Dios no tiene sentido del humor, jamás ha conocido al Dios de mi vida.
"Terminé."
Escribió 'Levi Chambers' y me dolió verlo. Se sentía como si él me estuviera negando como padre, como si aún no estuviera aquí. ¿Pero quién era yo como para empezar a quejarme después de estar apenas cinco días en su vida?
"¡Está muy bien, amigo! ¿Qué más sigue?"
"¡El mapa!" Dijo rebuscando en su mochila, sacó su libro de mapas y lo abrió en uno de los Estados Unidos de América. Hasta el momento, tenía localizado Vermont, California, Texas y Florida.
"Van cuatro, y faltan cuarenta y seis más."
BELLA
DÍA 6
Eran las dos de la mañana y estaba parada al pie de la cama mientras Edward hablaba con Levi. Se había despertado a la una de la mañana gritando como loco. Dijo que había tenido una horrible pesadilla y no paraba de llorar. No se acordaba de que se trataba el sueño, pero se negaba a volver a dormir. Lo que fue peor era que quería a Edward, y no a mí. Quería decirle que yo estaba allí y que tratara de relajarse y entonces volvería a dormirse, pero se negó. Me sentí mal por haber llamado a Edward y peor aún cuando me dijo que vendría enseguida. No me gustaba que condujera de noche, pero Levi lo necesitaba.
"Buenas noches, papi."
"Buenas noches, amigo." Edward besó su cabeza, pausando un momento antes de ponerse de pie.
Levi ni siquiera me miró.
Saliendo hacia el pasillo, recargué mi frente en la pared tratando de contener las lágrimas que se estaban formando en mis ojos.
"Gracias por venir." Susurré, mirando mis pies.
"Siempre, ¿estás bien?"
"¿Con el hecho de mi hijo necesitándote a ti y no a mí? Mi ego está un poco herido, pero sobreviviré, lo prometo. Sólo necesito dormir." Traté de bromear, pero luego el desastre se desató y mis lágrimas cayeron.
Caminando hacia mí, colocó una mano en mí rostro, levantándolo para que lo mirara a los ojos.
"Eres una madre maravillosa…una de las mejores que he conocido y no lo estoy diciendo porque me sienta comprometido. Él te va a necesitar para un millón y diez cosas más. No importa cuán cercanos él y yo seamos, tú siempre serás su número uno, incluso cuando no lo diga porque no hace falta que lo diga." Susurró e hice lo que había estado deseando hacer desde que comenzó a hablar; me estiré y capturé sus labios con los míos.
Las compuertas se abrieron, este era diferente a nuestros besos previos. Era como si todo lo que yo soy, nuestro pasado, los últimos seis días, llegaran a mí de golpe y sólo una cosa prevalecía; el hecho de que lo necesitaba.
Alejándose, no habló, pero podía ver todo a través de sus ojos. Quitando su mano de mi rostro, lo guié hacia mi habitación. Después de cerrar la puerta, lo empujé hasta que se sentó sobre mi cama. Otra vez, no dijo nada, solo me observaba mientras me quitaba el top antes de sentarme a horcajadas sobre su regazo. Besó el especio entre mis pechos y sus manos aferraron mi cintura. Su boca se movió hacia mi pezón, tomándolo en su boca y siseé tomando un puñado de su cabello.
Levantando su camisa, me acercó hacia él antes de voltearme sobre mi espalda y quitarme mis pantalones de chándal.
"Uh…" Gemí cuando sus dedos encontraron su camino dentro de mí. Besándome de mi estómago hasta mi cuello, me mordisqueó levemente antes de besarme nuevamente y nunca perder el ritmo dentro de mí…
"Edward." Gemí meciéndome contra su mano.
Pellizcó mi pezón con su otra mano, retorciéndolo mientras contenía un gemido que trataba de escapar de mis labios. Estirándome, tomé su cabello otra vez, esta vez para jalarlo hacia mí. Nuestras lenguas continuaron retorciéndose en húmedos, sin coordinación y lánguidos besos.
"Dios, tu coño está tan mojado para mi nena." Gimió en mi boca antes de sacar sus dedos de mi interior. Llevó sus dedos a mi boca y sin dudarlo me probé a mí misma. Sus ojos se nublaron y sentí más que ver, cuando tomó mi ropa interior y la jaló hasta que la rompió.
Jalando sus bóxers, tomé su polla en el instante en que se liberó de sus confines.
"Joder Bella." Siseó cuando moví dolorosamente lento mi mano sobre su miembro.
Más de lo que jamás creí poder, disfruté la expresión de su rostro; el placer viajando a través de él mientras me miraba a los ojos.
"Te necesito." Susurró, tomando mi mano en la suya, obligándome a detenerme.
"También te necesito." Dije cuando él me besó fuertemente, empujándose contra mí.
Sisé cuando mi espalda se arqueó sobre la cama; "¡Joder!"
"Dios Bella…" Jadeó encima de mí, sosteniendo mis muslos mientras se adentraba en mí.
"No," gemí, tratando de detenerlo de su espalda sin éxito cuando se salió lentamente de mí. Sorprendiéndome, embistió repentinamente, sólo una vez antes de salirse en el mismo y maravilloso ritmo tortuoso.
"Ah-" Traté de protestar pero él simplemente me besó. Mordiendo mi labio inferior antes de repetir su agonizante rutina. Me sorprendió de nuevo al cambiar el ángulo en el que me estaba penetrando al igual que el ritmo. Aferrándose de mis caderas, inclinó mis caderas hacia adelante repetidamente y sin restricciones, todo esto mientras me miraba a los ojos con adoración.
"¡Edward, oh Dios!" Jadeé, aplastándome contra él cuando me corrí.
No se detuvo, en lugar de ello levantó mi pierna sobre su hombro mientras continuó embistiendo hacia adelante. Los dedos de mis pies se retorcieron cuando él se enterró más profundo dentro de mí. Tomé su cabello cuando besó amorosamente mis brazos, una acción tierna contradiciendo sus rápidos movimientos dentro de mí.
"Joder." Me sentía tan…tan malditamente viva, y no me había sentido así en años.
Había olvidado cuán sexy él me hacía sentir. Cuán ardiente mi piel se ponía cuando estaba con él y más importante, cuanto sin importar qué, siempre deseaba más de él. Era brusco, apasionado, dulce y pecaminoso todo en uno…y lo anhelaba, jamás dejé de hacerlo.
Bajando mi pierna, empujé su pecho, encerrando mis piernas justo debajo de su trasero hasta que él se giró.
Sus ojos eran fuego líquido cuando se trabaron con los míos y sabía que él había visto las mismas emociones reflejadas en los míos.
"Ahh…" Siseó cuando me levanté sobre él lentamente antes de llevarlo duro repentinamente dentro de mí otra vez. "Joder Bella."
Se estiró para tocarme, pero aparté de su mano con un golpe mientras me miraba irritado.
Trató de alcanzar mi seno una vez más y otra vez aparté su mano con un golpe. Me senté quieta con él seguro dentro de mí mientras miraba el infierno que eran sus ojos.
"¿Estás jugando conmigo?" Me preguntó.
Giré mis caderas y sus ojos se cerraron mientras tragaba en seco lentamente.
"¿Jugar con usted, Sr. Cullen? Jamás" Sonreí con aire de suficiencia y me preparé para torturarlo de la misma manera en que él lo había hecho. Antes de poder completar mi tarea, me rodó hasta que estuve sobre mi espalda. Se salió de mí y lloriqueé ante la pérdida de él, comenzando a arrepentirme de mi juego si ese era mi castigo.
Se posó encima de mí, mirándome como un león apunto de devorarse su presa.
"Estaba tratando de mantener cierto control, pero no estás jugando limpio." Dijo él y puedo sentir la calidez de su aliento en mi rostro mientras hablaba.
"Si deseara algo gentil, hubiera usado un puto vibrador."
"Ponte sobre tus rodillas." Ordenó.
Escuché, alejándome de él, me levanté sobre cuatro patas. Frotó mi culo lentamente y podía sentir el calor radiando de su cuerpo, quemándome y apaciguando mi alma al mismo tiempo.
"Pídeme que me detenga." Dijo pero no lo hice.
La fuerza de su mano cuando nalgueó mi trasero, vibró por mi cuerpo y gemí como una puta. También había extrañando esto.
"Pídeme que me detenga."
"No."
No me preguntó ni se detuvo mientras enrojecía mi culo. En una rápida sucesión le dio cuatro manotazos más a mi trasero hasta que no pude soportar las contradictorias sensaciones de placer y dolor.
"¡Joder!" Siseé cuando me corrí.
"Solías ser capaz de soportar más que esto." Besó mi rojo culo antes de acariciar mi espina dorsal.
"Nadie me ha tocado de esta menare en bastante tiempo." Confesé mientras intentaba recobrar el aliento.
Entregó otro sorprendente manotazo en mi trasero cuando registró el significado detrás de mis palabras.
"Aah-"
"Bien."
Me penetró una vez antes de salirse rápidamente. Antes de poder quejarme de sus provocaciones, embistió mi culo y me sostuve del borde de la cama mientras me llenaba. Tenía que tenerla más grande.
"Porque eres mía." Se hizo hacia atrás antes de penetrarme. "Y yo soy tuyo."
Sus manos aferraron mi senos mientras me follada por detrás y no dudé en responder cada una de sus embestidas. Deseaba más de él, más profundo, más rápido, más fuerte…Dios, mucho más fuerte. Nadie, no importaba de quien se tratara, podía volverme así de loca…así de urgida como Edward Cullen lo hacía.
"Joder, nena." Gimió cuando se corrió conmigo, su cuerpo entero cediendo cuando cayó encima de mí.
Joder era correcto. Se recostó sobre su costado después de salirse de mi interior y me abrazó a él. Ambos permanecimos allí, respirando el abrumador olor a sexo impregnado en la habitación. Mientras más estábamos ahí recostados, más claros mis pensamientos se volvieron y la razón comenzó a filtrarse en mi mente una vez más…
"Mierda." Fue todo lo que pude decir, tomando la sábana de la cama y mi teléfono, corrí hacia el baño.
"Mierda. Mierda. Mierda mierda jodida mierda." Grité para mí misma. ¿Por qué no podía mantener mis piernas cerradas cuando él estaba cerca?
Marcando mi teléfono, lo sostuve contra mi oreja mientras sonaba por lo que parecía una eternidad antes de que una adormilada Angela finalmente contestara.
"¿Te estás muriendo? Si no es así, te iré a matar yo misma por haberme llamado."
"Acabo de dormir con Edward."
"Espera." Replicó, mucho más alerta entonces. Escuché un gentil golpe antes de que ella hablara de nuevo; "Entonces, ¿exactamente de qué estamos hablando aquí; se durmieron en abrazados o-"
"O lo traje a mi habitación dónde él puso mis piernas sobre sus hombros y me folló. O cómo lo monté-"
"Ay Dios mío."
"No sé lo que pasó," le dije mientras me sentaba al borde de la tina."Nosotros…yo…no lo sé. Él tiene esa habilidad de sacar…este salaz demonio del sexo. Me sentí como la misma chica de hace cuatro años quien le brincó encima sin dudarlo. Estaba haciendo cosas Angie, diciendo cosas. ¡Estaba poseída por el espíritu de la Bella cachonda del pasado!"
"Bella, respira."
"¡No puedo! Puedo olerlo en mi cuerpo." Me estaba volviendo loca. "Angela, se suponía que las cosas irían lentas. ¡Me abriría poco a poco y me aseguraría de que Levi siempre fuera la prioridad! Seis días, él apenas regresó hace seis días y ya estoy sobre mis rodillas de nuevo."
¿Por qué no podía tan sólo dejarlo ir?
"¿De rodillas? ¿Qué –vamos a hablar de esto después. ¿Dónde estás ahora?"
"Estoy escondiéndome en el baño envuelta en mi sábana."
"¿Y él está…"
"Desnudo en mi cama…mi anteriormente inocente y libre de travesuras cama." Casi gemí cuando dije travesuras. "Soy mamá, no puedo estar haciendo esta mierda Angela."
"¿Te refieres a tener sexo? ¿Por qué no puedes hacerlo cuando eres mamá?" Se burló pero no era gracioso.
"Eso no es a lo que me refiero."
"¿A qué te refieres entonces?"
¡Ugh! No necesitaba su mierda de juegos mentales justo ahora. "Dormí –no, fuimos más allá del sexo. Estábamos al borde de –fui al 'lado oscuro' con Edward Cullen."
"Eso me suena como a una buena noticia." Se burló.
¡No! "Esto-"
"Antes de que vayas y enredes esto en aquella cabecita tuya, admite que lo disfrutaste."
No dije nada. Pero maldición, tenía razón.
"Bien, ahora admite que lo quieres volver a hacer un millón de veces más."
"¡Angela!"
"¿No es así?"
La odiaba. La odiaba tanto.
"Bien, ahora que has conseguido quitar de en medio la tensión sexual, ambos pueden arreglar sus problemas como adultos. Ambos se preocupan el uno por el otro, incluso diría que se aman el uno al otro. Eres suya y él es tuyo. Lo sabes, sin embargo sigues luchando contra eso cada vez que estás en la misma habitación que él. En lugar de desperdiciar semanas, incluso tal vez meses, acéptalo ahora y trata de resolver esto por el amor de Dios."
"No puedo."
"Lo siento dulzura, tu cuerpo ya lo ha hecho…ahora pon tu cerebro en cintura con el resto de tu cuerpo. ¿Por qué no arreglas una sesión de pareja con Ben?"
"Angela, no necesitamos terapia." En el momento en que lo dije, me sentí como un idiota. "Está bien, necesitamos terapia, pero no con Ben."
"¿Por qué no con Ben?" Sonó herida.
"Porque él es demasiado cercano-"
"Bella, Ben es magnífico en su trabajo. Él te ama y lo más importante, como el padrino de Levi quiere lo mejor para él. Que tú y Edward resuelvan sus problemas juntos es lo mejor para Levi."
"No quiero que Ben me odie." Es como el hermano mayor que nunca tuve.
Suspiró; "Bella, Ben te ama y yo sé casi todo y aún así te amo. Confía que el chico con el que me casé no te juzgará a ti o a Edward. Puedo decirle lo del libro y quién realmente tú eres en la mañana, entonces tal vez mañana por la noche, todos ustedes podrán tener una sesión en tu casa para que estén cómodos. Yo cuidaré a Levi."
"Angela, esto es demasiado." Justo cuando estaba convencida en odiarla, me hacía enamorarme de ella otra vez.
"Sí, lo sé. Pero dentro de algunos meses, cuando esté llorando con un niño que no tenga ni idea de cómo criar, te llamaré a las tres de la mañana." Dijo felizmente.
"Y te contestaré. Déjame ver si Edward estará de acuerdo con esto-"
"Le acabas de dar la noche de su vida, has que acepte o yo lo haré-"
"Gracias Angela, adiós." Me reí cuando colgué.
Limpiando mi rostro, pasé otros cinco minutos en el baño, arreglando el desastre que habíamos hecho antes de irme. Cuando salí, él estaba sentado a la orilla de la cama. Tenía los vaqueros puestos, pero su camisa estaba despreocupadamente colgada sobre su hombro. Levantó su cabeza y me miró cuando entré a la habitación; no hablamos durante un minuto.
"¿Te vas a ir?" Finalmente le pregunté.
Negó con la cabeza; "Estoy esperando a que me eches por haberme aprovechado de ti."
"¿Crees que te aprovechaste de mí?" Me reí, sonaba incluso más ridículo cuando lo decía en voz alta.
"Estabas molesta por lo de Levi y-"
"Y te besé y luego te llevé a mi habitación. Si acaso, fui yo la que se aprovechó de ti."
Las comisuras de sus labios se levantaron, pero su sonrisa no alcanzó sus ojos; "Si bueno, yo no me encerré en el baño aterrorizada después."
Tenía razón.
Caminando hacia él, tomé asiento a su lado; "Tienes razón, estaba en shock. No esperaba dormir contigo."
"Tampoco yo." Murmuró y le creí.
"Pero lo disfruté." Confesé. Me miró con tanta esperanza que mi garganta se cerró, no estaba acostumbrada a ver una expresión tan vulnerable en su rostro.
"También yo."
Peinando mi cabello hacia atrás, tomé su mano en la mía; "¿Hablaste en serio cuando dijiste que estabas dispuesto a conseguir ayuda?"
Pausó, su mandíbula tensándose pero asintió lentamente y luego otra vez pero con más seguridad. "Sí. Si eso significa que te tendré a ti y a Levi en mi vida, entonces sí, hablaba en serio."
"Está bien. Esta noche."
"¿Esta noche?"
Asentí; "Dormí contigo. Quiero dormir contigo de nuevo. Tengo sentimientos hacia ti que no desaparecen no importa cuánto trate de negarlos o luchar contra ellos. Así que voy a dejar de hacerlo, y vamos a comenzar justo ahora. Tú y yo iremos terapia juntos antes de profundizar esta relación. Necesito estar bien para Levi, y tú también."
"¿Ya tienes un psicólogo en espera?"
"Ben."
"¿Ben? ¿El tipo de camisa rosada?"
¿El tipo de camisa rosada? ¿Qué?
"Él es bueno y se preocupa- así que sí, Ben el tipo de la camisa rosada. Estoy hablando en serio acerca de esto Edward. Si nos quieres a Levi y a mí, haremos esto un cien por ciento o encontraré una forma de cortarme de esta ecuación. Tendría que hacerlo."
Me miró y asintió; "Está bien, lo haré. Lo prometo, lo haré. Tan sólo júrame que no huirás."
"No huiré."
No pareció estar satisfecho. Besándolo, sostuve su rostro como él sostuvo el mío; "Te amo Edward Cullen. Jamás dejé de amarte y no importa cuán oscuras sean tus historias o cuantos esqueletos tengas en tu closet, prometo que a pesar de eso aún estaré aquí, a tu lado. Levi y yo estaremos aquí, sólo tenemos que mejorar, por él…por nosotros."
Posó su frente sobre la mía y tomó un profundo respiro.
Parte de mi se preguntaba de qué él estaba tan asustado de que yo supiera y otra parte de mí, estaba preocupada de lo que yo iba a decir en la terapia.
