Declarativa: SMeyer es dueña de los personajes, RuthlesslyYours escribió esta historia y yo sólo traduzco.

Capítulo 19

Mi Lado Oscuro

"Mi estómago está revuelto, nervioso, confundido, asustado. Definitivamente asustado. No quiero perder esto…a ellos." Jamás quería estar sin ellos. Se sentía como si por primera vez, estaba donde se suponía debía estar.

"No tengo nada que decirte."

"¿De verdad Roger? Estaba esperando que-"

"Estabas esperando un condenado buen consejo. Pero sé que no me escucharás de todas formas. Hasta que acabes con esto y le cuentes a Bella todo, todos esos sentimientos que tienes permanecerán contigo." ¿Por qué seguía manteniendo a este viejo cerca de mí?

"¿Y qué tal si ella me deja de nuevo?"

Se rió, negando con la cabeza mientras bajaba las escaleras hacia el auto.

"¿Roger, qué?" Le grité.

"Una vez que tienes familia Edward, jamás desaparecerán. Ellos se quedan a tu lado, son parte de ti, así que deja de desperdiciar tu tiempo gritándome a mí niño y ve al lado de tu familia." Entró al auto y suspiré observándolo irse.

Gracias Roger.

"¿Ese era tu mayordomo?" Angie preguntó, caminando hacia mí usando un gran sombrero rojo. Ni siquiera le iba a preguntar qué demonios traía puesto.

"Sí, ¿viniste por Levi?"

"Sip, tengo una tarde de diversión épica y aventuras esperando por nosotros. Ben vendrá dentro de algunos minutos."

¡Genial! No puedo esperar.

La dejé entrar y Levi corrió hacia sus piernas…el chico seguro estará en la NFL si seguía de esa manera.

"Oh chico, ¿has estado creciendo Einstein?" Se rió.

"¡Sí, estoy creciendo justo como tu bebé!" Se rió mientras Bella le ponía su mochila…¿qué podía guardar en esa mochila para un viaje al otro lado de la calle? Era lindo, ver cuanto ella se preocupaba por él…cuánto ella lo amaba.

"Levi, se bueno con tu tía, ¿está bien?"

"Siempre soy bueno mami." Angela se rió de nuevo, tomando su mano. "Los veré después."

Bella lo besó una vez más en la mejilla y choqué mi puño con el de él antes de que salieran. Pero no pude cerrar la puerta hasta que lo vi cruzar la calle seguramente y entrar a la casa. Cuando me di la vuelta, Bella estaba de pie justo a mi lado, observándome con detenimiento. No habíamos hablado mucho desde nuestra temprana mañana juntos. Era como si ambos estuviésemos preocupados por hacer o decir algo incorrecto.

Estirándose, acarició el costado de mi rostro y me incliné en su mano antes de girarme para besar su palma.

"Voy a afeitarme y a cambiarme." Susurré.

"Aquí estaré." Contestó y esperaba que ella siempre respondiera de esa forma. Besando su mejilla, sentí como si hubiera caído en un trance mientras hacía mis diligencias.

Cepillar mis dientes.

Afeitarme.

Incluso darme una ducha y vestirme pareció pasar en un abrir y cerrar de ojos. No sabía qué era, pero cada escalón que bajaba por la escaleras parecía una marcha hacía mi ejecución.

"Sr. Cullen, es bueno verlo de nuevo." Ben sonrió, la camisa rosa estaba ausente, estaba vestido más profesionalmente y sin embargo, había una sensación casual en su comportamiento.

"Antes de que empecemos, mi abogado elaboró esto para que usted lo lea, firme y regrese. Si lo desea, puede buscar asesoría legal y podemos posponer esta sesión." Le entregué el documento que Roger me había traído.

Bella alzó una ceja pero no dijo nada. Ben, por otro lado, tomó el documento y buscó en su bolsillo; sacando un bolígrafo. Sin siquiera leerlo, firmó el documento. Cerrando el folder, me lo entregó de vuelta.

"No tiene idea de lo que acaba de firmar." No podía entender cómo es que las personas podían hacer eso.

Se encogió de hombros; "Estoy seguro que se trata de algunas amenazas educadas y bien versadas advirtiendo las ramificaciones si me atrevo a revelar cualquier detalle que tenga que ver con o acerca de nuestras sesiones. No estoy aquí para juzgar ni tampoco jamás traicionaré la confianza de un amigo o de un paciente."

Él tenía razón, pero no estaba divertido con eso.

"Está bien, ahora que hemos aclarado eso, ¿qué tal si nos movemos hacia la sala? Ya la tengo lista." Bella dijo tomando mi mano. Había cambiado el entorno y ahora el sofá estaba frente a una silla.

"Gracias El-Bella." Ben se corrigió y se rió; "Todo lo que quería era cereal esta mañana y en lugar de ello, me encontré escuchando la historia de tu vida Bella."

"Lamento mucho eso." Bella se sentó.

"No, no te preocupes, ahora sé que mi esposa sabe guardar un secreto, sólo que no uno acerca de mí." Se rió antes de sacar unblock de notas y un bolígrafo mientras se sentaba.

Cuando ambos estaban ya acomodados, me miraron porque yo aún estaba de pie. Todavía no quería hacer esto.

"Edward." Bella murmuró estirando su mano para alcanzarme. Suspirando, me moví para tomar su mano y sentarme.

"Así que, ¿Qué vamos a hacer Dr. Richman?"

"Puedes llamarme Ben."

"Prefiero Dr. Richman mientras estemos en este ajuste. Hablando de eso, ¿cuál es su tarifa?" Pregunté.

"No voy a cobrarles." Dijo simplemente.

"Ben no seas tonto, yo puedo pagarte y él definitivamente puede hacerlo también." Bella sonrió señalándome a mí.

"No estoy aquí por el dinero."

"Me sentiría más cómodo si te pagara." Suspiré.

"Bueno, no quiero que se sienta incómodo, así que Sr. Cullen usted puede pagarme lo que le haga sentir cómodo." Contestó.

"Mi último terapista tenía una tarifa de $380 dólares por hora."

Él no se inmutó, aunque si se inclinó hacia atrás; "Sr. Cullen, ¿cuándo fue la última vez que vio a un terapista?"

"Cuando era niño."

"¿Y se acuerda del precio?"

"Fui un niño genio."

"¿Echarle el dinero en cara a las personas hace que se sienta en control?"

Hice una pausa; "¿Disculpe?"

"Sr. Cullen, desde que llegué usted ha estado tratando establecer su dominio sobre mí. Primero con su contrato y ahora con su chequera, y eso está bien. Pero quiero saber, ¿lo hace porque necesita o ni si quiera se da cuenta de ello?"

Desde que lo conocí no me cayó bien.

"Creí que usted estaba aquí para ayudarnos a resolver nuestros problemas." Espeté. Bella apretó mi mano, llamando mi atención y rogándome para que me calmara.

"Así es." Declaró; "Y pensaba en cómo iba a manejar esta situación, ahora me doy cuenta de que tengo que ser franco. Usted, Sr. Cullen tiene la costumbre de arrojarle el dinero a las personas como una forma de tener el control sobre ellas, lo hizo con Bella, con su esposa y ahora conmigo. La pregunta es: ¿por qué? Y tú Bella no has dicho más un par de palabras desde que llegué, en lugar de ello te has encargado de cuidar a Edward…de apaciguarlo."

Quería romper su pequeña cabeza.

"Te estabas dirigiendo a él, no había razón para que yo hablara. Y él no quería hacer esto, yo sí. Él es un poco más aprensivo que yo." Ella declaró con algo de molestia en su voz.

"Primera mentira." Dijo, escribiendo en el block.

"¿Disculpa?" Bella espetó.

Miró hacia arriba, aburrido. "Tú dices que él es más aprensivo que tú. Pero esa no es la verdad. Estás tan asustada como él lo está y en lugar de resolver eso, prefieres minimizar tu propia incomodidad y enfocarte en la de él. ¿Por qué?"

Ahora sí que me desagradaba.

Suspiró cuando ambos nos quedamos callados; "Sé que parece que estoy siendo un cabrón, pero ambos están confundidos. Ustedes constantemente orbitan alrededor del otro, temerosos de que uno de ustedes demuestre algo que al otro no le gustará o de decir algo que le abra paso problemas pasados e incluso presentes. No pueden vivir de esta forma. Ambos necesitan ayuda y la necesitan rápido. Eso significa que no sostendré sus manos aún. Es tiempo de que vayamos justo al grano y de que contesten todas las preguntas no dichas. Ambos necesitan la oportunidad de conocerse realmente el uno al otro, bueno aquí estamos; este es el primer paso."

"Así que quieres que nosotros-"

"Quiero que me cuenten la historia de su vida." Interrumpió a Bella.

"Se está saltando muchos pasos aquí Doctor." Comenté molesto.

"Se conocieron en un seminario universitario, tuvieron sexo en el baño, luego se fueron juntos de la ciudad. Durante meses tuvieron sexo sin importarles nadie de las personas que los rodeaban y en medio de eso, se enamoraron, todo mientras usted estaba casado Sr. Cullen. Encima de eso, ustedes fueron separados por un accidente y ahora tienen un hijo." Resumió nuestras vidas de una manera terrible; "Si me estoy saltando pasos, es porque para empezar, ustedes no los siguieron y no tenemos tiempo que desperdiciar. Ustedes quieren trabajar en esto, bien esta es la línea donde las enmiendas comienzan."

"Bien." Bella se quejó, soltando mi mano y cruzándose de brazos; "¿Por dónde empezamos?"

"Comiencen por donde crean que sea el principio. No se miren el uno al otro, pretendan como si estuvieran contando su vida para ustedes mismos. Puede que los interrumpa con preguntas si siento que están editando o inhibiéndose. Quiero que hablen de todo…vean esto como una purga, si así lo desean."

"¿Y si no estamos listos para purgarnos?" ¿Entonces qué idiota?

Sonrió como si pudiera leerme la mente. "Supongo que serás tú la primera Bella, espero que eso le dé suficiente tiempo como para prepararse Sr. Cullen."

¿Cómo es que un hombre puede llegar a molestarme tanto? Quería mostrarle el dedo de en medio.

Bella se movió y la miré pero ella mantuvo la cabeza agachada.

"Tan sólo comienza con pequeños detalles de ti, tu color favorito y tu trabajo." Le dijo suavemente, sacando un paquete de pañuelos.

"No voy a llorar." Lo miró molesta.

"Lo sé, son para mí." Sonrió y eso no fue para nada reconfortante.

Ella asintió, mirando su manos, luciendo como si deseara estar en cualquier otro lado, menos este.

"Mi nombre es Isabella Marie Swan, tengo veintiséis años, mi color favorito es el verde azulado y crecí en Forks, Washington." Murmuró tan bajo que me tuve que inclinar ligeramente para escucharla. "Mi padr-el nombre de mi padre es Charlie Swan, y es un policía retirado. No sé mucho de mi madre más que el hecho de que ella amaba los tulipanes y cada vez que veo uno me acuerdo de ella. Si le preguntas a Charlie, él te dirá que ella huyó, pero la verdad es que ella murió de cáncer cuando yo tenía seis años. No sé por qué él dice que ella huyó, creo que él prefiere creer que ella está pasando el mejor momento de su vida en alguna parte, en lugar de pensar que se está pudriendo en el cementerio de Forks." Hizo una pausa, mordiendo su labio inferior. Jamás supe eso de ella o lo de su madre.

"¿Cómo es tu relación con tu padre?" Ben le preguntó.

"Tú conoces la respuesta." Replicó.

"¿Cómo es tu relación con tu padre?" él le preguntó de nuevo.

Suspirando, lo miró molesta; "Es terrible."

"¿Por qué?"

"Porque él me odia."

"¿Por qué?"

"Porque –porque me parezco a mi madre." Frunció el ceño, "Siempre creí que él había deseado tener un hijo, uno que se pareciera a él y no a mi madre. Era un constante recuerdo para él y eso lo ponía triste. Cuando tenía diez años, cortó mi cabello. No por la fuerza, yo seguía contemplándolo, así que él lo cortó por mí. Era tan corto que lucía como esos cortes de cazuela. Me di cuenta después que él en realidad me estaba hablando y pensé que podría empezar a actuar más varonil. Vestí ropa holgada y una gorra de béisbol todo el tiempo. Eso funcionó durante un tiempo, solíamos ir a pescar y hablábamos de todo, pero luego el comenzó a beber. Me llevaba a las jaulas de bateo, al fútbol y al fútbol americano. Me presionaba, y yo quería que él estuviera siempre ahí, así que yo misma me presionaba a ser mejor en todo. No importaba si me lastimaba o lo odiaba, yo sólo seguía presionándome. Hasta-"

Tomó un profundo respiro y luego, una vez más, agachó la cabeza.

"¿Hasta?"

"Hasta que entré a la secundaria y me interesé en los chicos. Fue como si de pronto él recordó que yo no era su hijo, sino su hija. Los insultos comenzaron, si me cepillaba el cabello, si me ponía cosas lindas; era una ramera. Si hablaba con algún chico; me estaba prostituyendo. Él me decía que iba a terminar embarazada, sola y que luego moriría, dejando a mi hijo con un padre jodido de la cabeza." Se secó las lágrimas y quería tocarla, pero ella continuaba achicándose en el sofá.

"Luego me presentó a Jacob Black, el hijo de su mejor amigo Billy. Jacob era igual de cerdo que mi padre. Cociné, limpié y mi padre dejó de llamarme ramera. En lugar de ello comenzó a hablar con Jacob acerca de tener que ser firme conmigo."

En verdad deseaba haberle partido en dos la cara a su padre.

"¿Pero te quedaste?"

¿Por qué sigue preguntándole cosas?

"¿A dónde más podía ir? Él pagaba todo. Era mi única familia. No tenía nada ni a nadie, excepto Charlie y Jacob."

"¿Hasta que conociste a Edward?"

Se paralizó y no estaba seguro si siquiera estaba respirando, pero entonces asintió; "Hasta que conocí a Edward. Sabía que él era de Forks. Se había graduado antes que yo y se había marchado. Él era mi ejemplo de motivación, prueba de que si uno trabajaba lo suficientemente duro, podía salir de esa maldita ciudad y hacer cualquier cosa. Quería irme, así que estudié en el mismo campo. Cuando me enteré de que él iba a dar un discurso en la Universidad, yo sólo tenía que verlo. Estaba de pie allí todo orgulloso, fuerte e incluso hizo a todos reír con un estúpido chiste." Se rió, era como si ella hubiera olvidado que yo estaba presenten en la sala, y sobre todo justo a su lado. Sólo se enfocó en su historia y en responder las preguntas de Ben.

"Y sí, él era atractivo y me sentía atraída por él. Pero no tenía idea de que él me elegiría de entre todas las personas del auditorio. En un momento estaba tratando de controlarme y al siguiente, él estaba allí con sus labios sobre los míos y fue maravilloso."

Lo fue.

"Después de nuestro encuentro, él me ofreció una salida. Dije que no, era algo irracional. Me estaba pidiendo que me convirtiera en su puta. Pero luego de camino a casa, comencé a pensar en la vida que me esperaba y cambié de parecer. Quería irme. Le mandé un mensaje de texto a Jacob y rompí con él. él se rió y me dijo 'como sea ramera, te estoy siendo infiel de todos modos'. Así que usé a Edward y vi como repetidamente azotaba las puertas en la cara de su esposa… y disfruté el hecho de que él me deseaba. Sí, sabía que su matrimonio era ficticio, pero aún así me sentía con remordimiento. Aunque hice a un lado eso, ella nunca me dejó de atacar y él nunca parecía escuchar. La familia de él me odiaba, yo odiaba estar con él cuando estaba con ellos y él no me escuchaba. Estaba herida y humillada y me desagradaba yo misma pero él seguía repitiendo que yo no era una ramera, como si eso arreglara todo, como si no fuera yo la definición de ramera. No supe con cuanto Prada y Gucci me vistió, pero me seguía sintiendo barata. Pero una vez más, hice eso a un lado porque con cada día que pasaba me estaba enamorando de él. a pesar de sus cambios de humor, no pudo evitarlo. Apenas lo conocía y ya estaba locamente enamorada de él. Ni siquiera me importaba el dinero."

Yo también me estaba enamorando de ella.

"Pero la peor parte," Mordió sus labios y apartó la vista de nosotros dos; "Fue darme cuenta de que él también me quería y estando tan cerca, esperando en ese hotel durante horas con mi teléfono, esperando a que él llegara. Pero él…no…no llegó."

Su voz se quebró y trató de usar las mangas de su blusa para detener las lágrimas…pero estás son dejaban de brotar.

"Estaba tan enfadada. Cuando el teléfono sonó, estaba lista para destrozarlo. Pero él no estaba bien. No había logrado llegar. Ni siquiera podía entrar al hospital sin la ayuda de su hermano. Yo sólo deseaba recostarme a su lado y abrazarlo. Tanya no me lo permitió porque yo no tenía ningún derecho. Miré a su familia y ellos ni siquiera parecían estar conscientes del hecho de que yo estaba allí presente, yo no era nadie. Me sentí indefensa porque estaba indefensa. Yo no sabía que ella no tenía permitido decidir si quería desconectarlo del ventilador o no, ni siquiera estaba pensando con claridad. No podía pelear sin hacer una escena. ¿Qué tal si las personas escuchaban? No quería arruinar su imagen, así que desaparecí. Necesitaba…necesitaba paz." Se enderezó y respiró profundamente.

"Así que tienes razón Ben, minimizo mi propio dolor porque es lo que tuve que hacer. Es lo que siempre he hecho. No sé por qué." Añadió con dureza. Ben le entregó un pañuelo y ella lo miró irritada.

"Me parece bien. Y no te preocupes, aún tengo suficientes para mí." Sonrió y ella le rodó los ojos antes de tomar el pañuelo. Girándose hacia mí, me preguntó; "¿Está listo ahora?"

Miré a Bella mientras se secaba las lágrimas. Estaba listo.

BELLA

Había olvidado que él estaba cerca de mí hasta que Ben le preguntó. No estaba segura de cómo Ben le había hecho. No podía callarme. Tan sólo seguía confesando hasta que todo había sido revelado. Me sentí…me sentía extraña.

"Sólo empieza con tu nombre y cosas sencillas." Ben le dijo a Edward, empleando ese gancho mágico suyo para sacar a flote los sentimientos a flor de piel…Dios. Angela tenía razón, él era bueno en su trabajo.

"Mi nombre es Edward Anthony Cullen, nací en Forks Washington. Disfruto tocar el piano y no tengo un color favorito. Los colores jamás han significado algo bueno para mí. El color rojo me recuerda a la sangre y de cuán seguido veía la mía cuando era niño. El morado y azul me recuerdan los moretones que solían cubrir mi cuerpo. El amarillo y el naranja me recuerdan a cuando esos moretones finalmente comenzaban sanar. Pero también me recuerdan que mi padre no me había golpeado por algún tiempo y probablemente iba hacer algo para compensar eso. El verde me recuerda a la medicina que me untaban y cuando veo el blanco, recuerdo a casi todos los doctores que no hicieron nada más que ponerme un yeso y mirar hacia otro lado."

Jesús.

Miró hacia la ventana detrás de Ben, como si hubiera algo interesante allá afuera.

"Fuiste maltratado." Ben declaró, tratando de provocar que siguiera hablando, supongo.

"Odio esa palabra." Edward se burló; "No sentía como si estuviera siendo maltratado. Sentía como si estuviera siendo asesinado cada día y traído de vuelta a la vida, tan sólo para morir de nuevo. Tenía cinco años cuando me di cuenta por primera vez que la muerte me liberaría del infierno en el que estaba viviendo. Mi madre me dejó en el baño porque mi padre estaba en casa y se molestó porque no tenía su comida completa enfrente de él. Pero él siempre estaba molesto. Recuerdo recostarme en la tina y esperar dormir por siempre. Me sumergí en el agua boca abajo, esperando dormir pero mi padre me sacó de mi brazo gritando acerca de algo, no estoy seguro de qué."

Mi corazón comenzó a latir más rápido y sabía que no lograría salir de esto sin llorar.

"Mi madre," cerrando sus ojos, tomó un respiro profundo; "Mi madre era simplemente una ama de casa. Vivía para complacer a mi padre y siempre que él le pegaba, ella racionalizaba que lo había hecho por culpa suya. Ella me llevaba a la escuela todos los días y era el único momento en que me sentía normal. Yo era más inteligente que la mayoría de los niños de mi clase, pero trataba de no obtener las mejores calificaciones todo el tiempo porque mi padre pensaba que yo era soberbio. Verdaderamente, creo que él sólo quería golpearme sin ningún motivo aparente. Mi madre nunca hizo nada. Cuando él terminaba de golpearme, ella llamaba a los doctores, ellos me curaban y luego mi madre les entregaba sobres color marrón de lo que sólo puedo adivinar era dinero…es por eso que odio el color marrón."

Deseaba tocarlo, de consolarlo, pero él se alejó. Pellizcó el puente de su nariz, como si estuviera tratando de evitar una inminente migraña.

"Durante los veranos, él nos llevaba a los Hamptons. Creo que era durante esos viajes que él ganaba un momento de claridad, de repente recordaba cómo ser padre. Me compró un perro y me dijo que era un buen hijo. Y le creí, estaba orgulloso. Luego horas después él estaba pateando a mi perro, ahorcando a mi madre y golpeándome hasta quedar inconsciente. Mi madre contrato a Roger cuando tenía alrededor de seis años para mantener la casa en orden y por alguna razón mi padre nunca actuó mal cerca de Roger, así que siempre estaba con él. Roger me enseñó cómo cocinar huevos y como tender mi cama. Él fue más mi padre que ningún otro. Cuando él se dio cuenta por primera vez de lo que estaba pasando, llamó a la policía. Eso me maravilló tanto. Alguien en realidad había pedido ayuda…para mí. Pero la policía no hizo nada y mi padre salió por la sangre en busca de quien lo había denunciado. Roger no pudo soportarlo y se fue por alrededor de una semana antes de regresar. Me dijo que él estaría ahí para ayudarme de cualquier manera en que pudiera. Tomó fotografías de mis moretones y escribió todo lo que yo le conté. Pero eso no fue suficiente. El dinero hace girar al mundo y mi madre siempre corroboraba las historias de mi padre."

Estaba amando a Roger más de lo que creía posible.

"Las golpizas se volvieron esporádicas pero cuando estás pasaban, Roger usualmente estaba fuera de casa. Deseaba esconder los moretones de él, pues se enfadaba y frustraba tanto y yo tan sólo no quería que él estuviera tan triste por culpa mía." Lo ojos de Edward se nublaron con lágrimas que sabía él no dejaría caer, pero sentí mis propias lágrimas caer por mis mejillas.

No tenía idea de cómo Ben podía sentarse ahí y ni siquiera comenzar a sudar.

Edward abrió la boca para hablar pero no pudo, era como si hubiera perdido su voz.

"Edward, respira. Ya no eres ese niño."

"Pero sí lo soy." Susurró; "Siempre lo seré. Aún puedo sentir las correas de cuero que usó en mis piernas y pecho. Mi garganta aún arde por pedir a gritos ayuda y no obtener ninguna. Siento esas escaleras por las que rodé y recuerdo desear morir; esperando un poco de paz. Y luego un día en marzo-"

Se detuvo y se puso de pie abruptamente.

"No quiero hablar sobre esto. Creo que es suficiente por hoy."

"Edward, siéntate." Ben le dijo.

"¡No! ¿Quién putas te crees para venir aquí y decirme qué hacer? O lo que debo de hacer. No estoy listo para hablar sobre eso y tú no tienes derecho a presionarme."

"¿Cuándo estarás listo?" Susurré y me miró…me miró y se me rompió el corazón por el dolor que vi en su rostro. Vi como mordió su lengua y pasó la mano por su cabello.

Se sentó y se inclinó hacia adelante, quedando al borde del sofá.

"Tenía ocho años, era 14 de marzo y estaba durmiendo cuando mi padre llegó y comenzó a ahorcarme. Me dijo que todo estaríabien si estuviera muerto. Luché y fui capaz de arañar su rostro antes de salir corriendo. Me atrapó antes de poder salir de la habitación. Me inmovilizó y su rostro estaba tan cerca del mío mientras me gritaba. Cuando caí al suelo, mi mano tiró algunas cosas de mi escritorio, mi navaja suiza era una de esas cosas, la tomé y se la encajé en el cuello."

Mi mano temblaba cuando cubrí mi boca y luché por contener el llanto que se estaba formando en mi pecho. Ni siquiera podía pensar claramente. Me quedé sin palabras…creía que su padre se había suicidado después de asesinar a su madre.

"Lo mataste." Ben dijo simplemente.

"Sí," Edward se agarró la cabeza, mirando el suelo; "Mi madre entró a la habitación y comenzó a gritar, me gritó que era un monstruo. Roger llamó a la policía y fui interrogado en el hospital, mi madre les gritaba una y otra vez que me arrestaran. Pero Roger tenía todas las pruebas de que yo era maltratado y expliqué lo que pasó. El médico que me atendió era Carlisle. Él se sentó allí horrorizado mientras yo hablaba y creí que él también iba a mirar hacia otro lado. Pero no lo hizo, él llamó a su abogado y demandó el nombre de cada maldita persona que me dio la espalda. Quería que todos fueran a la cárcel. Pero yo no recordaba a todos. Roger le dijo de algunos. Pero me acordé del Oficial Swan de Forks. Carlisle iba a ir detrás de él pero cuando se enteró de que tenía una hija, que no creía que estaba siendo maltratada, no quiso irrumpir un hogar feliz. Él y Esme me acogieron en su familia, Roger estaba enfermo en ese entonces pero prometió hacerse cargo de mi perro ya que Esme era alérgica. Mi madre aún me llama monstruo desde entonces. Ella vive a veinte minutos de nuestra casa en los Hamptons, pero no quiere volver a verme jamás. Para ella, yo soy un monstruo."

Deseaba más que nada en el mundo que Carlisle hubiera ido detrás de mi padre.

"¿Y entonces, fue cuándo entraste en una relación con la hija de Charlie?" Ben le preguntó.

Edward me miró por primera vez; "Yo no sabía quién era ella hasta después de que dormimos juntos. Me odiaba a mí mismo por desearla pero no podía negar el hecho de que lo hacía. No soy bueno para leer a las personas o para demostrar mis sentimientos. Me imaginé que si yo sólo le daba cosas, ella iba a estar bien. Y luego comencé a enamorarme de ella y eso me asustó. Me asustó porque ella podía lastimarme. Así que traté de alejarla pero eso también dolía. La noche en que me dejó para irse a aquel hotel, jamás había sentido tanto dolor como esa vez. Amarla me aterraba. Estar sin ella me trajo dolor. Me di cuenta de que la quería. De que la necesitaba. Así que fui cuando ella llamó. Lo siguiente que supe es que había pasado un año desde aquella noche, y ella se había ido y yo estaba devastado."

Finalmente, tomé su mano y la besé. Él apretó la mía, tomando un profundo respiro.

"Ahora estamos llegando a alguna parte." Declaró Ben.