[Simplemente recordar que yo no he creado la mayoría de los personajes que saldrán en este fic, todo pertenece a Soul Eater de Atsushi Ohkubo y Square Enix, sin más demora... ¡Qué empiece el show!]
NO ONE'S POV:
Era una mañana soleada en el internado Shibusen. Dentro, en cada clase, se podían distinguir los susurros traviesos de los alumnos a los que no les interesaban demasiado las clases, en cambio, una chica de coletas rubias que, normalmente, estaba más atenta que cualquiera en clase, se encontraba hoy distraída, mirando por la ventana que daba al pequeño jardín del internado. Observaba sin ningún disimulo la figura cada vez más transparente de su amigo… o quizá, antiguo amigo. No entiende como puede ser tan controlador, tan exasperante, y sobretodo tan estúpido.
- Nya… Tengo hambre… - se quejó desperezándose el chico de pelo blanco que se encontraba en el césped del internado estirado.
- ¿Cuánto hace que no como un alma? ¿Meses, cierto? – continuó, hablando para sí mismo.
"Para qué…" se formuló en su cabeza. Aun que sacó esa idea enseguida y volvió a su carácter juguetón de siempre, estirando de nuevo sus incorpóreos músculos.
- Esto es aburrido estando peleado con Maka… no la puedo fastidiar… ¿O sí? – susurró observando como las nubes se movían lentamente por el azul profundo y calmado del cielo.
MAKA'S POV:
- Bueno, ya pueden recoger. La clase ha terminado. – dijo el profesor mientras de fondo, sonaba el timbre que anunciaba la libertad. ¡Viernes! Tsubaki, a mi lado, empezó a recoger los libros y ponerlos en su mochila a mi vez.
- ¿Te apetece que vayamos a algún lado esta tarde? – dijo, moviendo su larga coleta animadamente.
- No… realmente no, pero gracias – dije en un susurro mientras guardaba mi libreta y cerraba la mochila. Nos colgamos las dos la cartera y nos dirigimos juntas a la salida.
- Maka… desde hace días estás rara, ¿qué te pasa? O es que… ¿Has quedado hoy también con el bombón de Arashi? – la fulminé con la mirada al decir ese nombre y soltó una risita.
- No, no he quedado con él. Estoy empezando a creer que le pasa algo conmigo, porque no me deja en paz – susurré cabizbaja.
- Pues claro mujer, los hombres solo piensan en eso… - dijo Tsubaki moviendo la mano de forma despreocupada para quitarle importancia a la conversación.
- ¿Ah? – dije arqueando una ceja y moviendo la cabeza a un lado.
- Maka. – me paró en medio del pasillo y me cogió de los hombros. – Debo decirte algo. – cerró los ojos e inspiró profundamente. ¿Qué era eso tan importante? Me miró e hizo una mueca.
- Los hombres dan asco. Todos, sin excepción. Solo te quieren para… - me miró de arriba abajo dándome a entender a qué se refería. – Pero bueno. No tengo tiempo para darte más terapia. He quedado con Black Star. – Me soltó los hombros a carcajadas y me guiñó un ojo.
- ¿No era que todos los hombres son iguales? – me crucé de brazos, molesta fingidamente.
- Nah, él es diferente a todos – gritó mientras se alejaba a toda prisa y yo movía mi cabeza de lado a lado, bufando.
Volví a mi habitación en silencio, mirando a mis propios pies. No tenía ganas de ver a nadie, de saludar a nadie. De pronto, sentí un escalofrío y una extraña energía que hacía meses que no sentía.
¿Soul?
Levanté la vista y me encontré con un cúmulo de gente. Me paré en seco y empecé a buscarle con la mirada, mirando a todo el mundo, pero no. No le vi.
'Qué estúpida' pensé para mis adentros.
- ¿Buscas algo? – dijo alguien detrás de mí, provocando que todo mi cuerpo reaccionara y diera un respingo. Me giré intentando disimular mi ilusión.
- No. Nada – me crucé de brazos mirándole directamente a esos ojos del color de la sangre.
- Pues no lo parece viendo como movías la cabeza de lado a lado y gritando en tus pensamientos 'Soul' 'Oh, Soul' – hizo una patética imitación de mi voz con gestos teatrales a lo Romeo y Julieta, mostrando una sonrisa que dejaba ver sus afilados colmillos.
- Esa no es mi voz – susurré, dándome cuenta de que la gente me miraba raro por 'hablar sola' mientras daba media vuelta, decidida a ir a mi habitación.
- Es cierto – suspiró. – Mi voz es demasiado cool como para imitar una tan irritante y aguda.
- Eres tan molesto… - bufé, sabiendo perfectamente que me seguía.
'Sí, dios mío, es tan molesto que te derrites solo con que haya aparecido' sonrió satisfecha mi subconsciente, cruzándose de brazos. 'Sécate la baba, que se te cae'.
'Oh por dios, cállate' le dije interiormente. 'Eres casi tan molesta como él'. Mi subconsciente puso los ojos en blanco. ¿A que punto de locura estoy llegando si tengo discusiones conmigo misma?
- Renunciaría al alma de un asesino para saber que te tiene tan entretenida en esa cabecita tuya – decidí ignorar su comentario y dirigirme a la habitación. Abrí la puerta y me encontré a Ara sentado en la cama, ojeando un libro. Me quedé paralizada.
- Ara… ¿qué haces aquí? ¿Cómo has entrado? – susurré en la puerta. Arashi levantó sus ojos azules profundos de la lectura y los clavó en mí con una amplia sonrisa.
- He venido a traerte pizza para comer. Y ah… uno tiene sus trucos para entrar – me guiñó un ojo levantándose de la cama y acercándose a mí.
- ¿Este tipo es un puto acosador o algo así? No se despega de ti… - dijo Soul detrás de mí, apoyado en el marco de la puerta y cruzando los brazos. Intenté ignorar que esa idea empezaba a pasarse por mi cabeza.
- Oh… gracias por la pizza – forcé una sonrisa. - ¡Oh! ¡De barbacoa! ¡Es mi preferida! ¿Cómo lo has sabido? – dije cogiendo una porción de la caja, encima del escritorio y sentándome en una de las sillas.
- Como he dicho, uno tiene sus trucos y secretos. – dijo mientras se sentaba un poco demasiado cerca de mí.
- Como he dicho – dijo Soul poniendo un ridículo tono de voz. – Es un puto acosador – dijo soltando una risita. Le fulminé disimuladamente con la mirada mientras comía mi porción de pizza.
- ¿Qué te pasa? – dijo Ara mirándome divertido. – Hoy estás más callada de lo normal. – dijo mientras sus ojos brillaban de una forma excepcional hoy.
- Oh, nada… simplemente que hoy me ha venido a ver alguien a quien no esperaba. – dije con un tono de voz que eludía perfectamente a Soul. Me dedicó una mueca frunciendo el ceño.
- Si quieres, me voy y te dejo con el violador para que hagáis lo que tengáis que hacer. – dijo serio, con su mirada ensombrecida y haciendo una mueca de asco.
'Vete' le dije con la mirada, observándole primero a él y luego a la puerta. Soul bufó y traspasó la pared de la habitación con las manos en sus bolsillos, molesto. Suspiré.
- Realmente hoy estás muy rara – dijo Ara alargando el 'muy'.
- Qué va – reí para disimular. – ¿Y tú qué? No estás comiendo pizza ni na…
La habitación empezó a darme vueltas. Vi a un Arashi doble sonreír con malicia mientras me observaba. También vi mi mano temblorosa alzarse hacia él pidiéndole ayuda y el levantándose, rechazándola y soltando una carcajada.
Lo último que recuerdo es oscuridad. Y un dolor agudo en mis muñecas y tobillos.
¡Buenaaaaaaaas! ¿Qué os ha parecido este capítulo? Oh... ¿Qué planea Soul? Y sobretodo, ¿Qué planea Arashi? ¡Espero que os haya gustado mucho!
Y ahora... *Se arrodilla y pide disculpas* ¡Lo siento! Sé que dije que subiría más a menudo... pero he tenido un pequeño gran problema con el portátil, que por cierto, aun no está solucionado... :'( No puedo ver anime ni nada T_T Estoy desesperada. Pero bueno, por lo menos he podido subir este capítulo *Con muucha paciencia*
Veamos... me gustaría saber que pensáis que pasará en el próximo capítulo, opiniones, cualquier crítica que me ayude a mejorar... ¡En los reviews!
Como ya sabéis, me animan mucho a continuar con este fic. ^_^
Creo que no tengo que decir nada más, muchas gracias por seguir este FanFic a pesar de la espera y muchísimas gracias si me comentas algo en los reviews!
Un abrazo y... ¡hasta el próximo cap!
P.D: Realmente se me hace muy incómodo no poder responderos así que si queréis comentarme algo y que os responda tomaos la libertad de enviarme un privado, ¡no me molesta para nada!
¡Byeeeee! \._./
