¡Hola de nuevo! Espero que disfrutéis mucho de este cap... es algo así como "especial" por que es bastante más largo de lo normal y pasan muchas cosas... Espero que no se os haga pesado y aburrido D: ¡Nos vemos al final del cap!

[Simplemente recordar que yo no he creado la mayoría de los personajes que saldrán en este fic, todo pertenece a Soul Eater de Atsushi Ohkubo y Square Enix, sin más demora... ¡Qué empiece el show!]


MAKA POV:

Miré a mí alrededor, intentando averiguar de dónde procedían las notas de ese piano angustiado que resonaban por toda la habitación oscura en la que me encontraba. Caminé y caminé mientras las paredes se iban ensanchando cada vez que daba un paso.

- ¿Dónde estoy? – susurré mientras continuaba caminando, para luego, empezar a correr al sentir la angustia de ese lugar infinito y oscuro.

De repente, las paredes pintadas de negro empezaron a desmoronarse poco a poco, la pintura negra empezó a despegarse como si de piel se tratara dejando una habitación completamente blanca, que hacía daño a los ojos.

Observé por todos lados, hasta que al girarme vi la silueta de Soul dándome la espalda, tocando un piano blanco precioso.

A través del traje de rayas oscuro se podía apreciar cómo estaba tenso y sus músculos se contraían.

- ¿Te gusta lo que ves? – me dijo sin apenas haberme visto ni un segundo. Seguía tocando, pero no era la típica melodía que interpretaría Soul.

No podía hablar. Soul suspiró y se levantó de la banqueta en la que se encontraba. Se acercó a mi insoportablemente lento. Me di cuenta de que estaba aguantando la respiración.

Y cuando lo tuve en frente de mí, lo vi.

Su piel era de un color pálido que me recordaba a la nata, pero no era la tonalidad blanquecina y casi transparente que poseía desde la primera vez que le vi.

Era la primera vez que veía sus mejillas sonrosadas con un tono natural. Saludable. Y sus ojos brillaban con una felicidad increíble. No eran los ojos rojos como la sangre y apagados, como recordaba.

Su cuerpo estaba aquí completamente. No estaba casi desvanecido. Estaba aquí, a mi lado. Si alargaba un poco la mano… podría incluso sentir su cuerpo.

Sin embargo, por mucho que luché por alzar mi mano hacia él… no podía.

¿Qué clase de tortura es esta?

Vi como Soul sonreía de lado al verme. Pero no era alegre o dulce como suele ser.

Era irónica y siniestra.

- ¿Te duele? ¿Te duele no poder tocarme? – empezó a caminar de lado a lado. - ¿Te molesta tenerme tan cerca y a la vez… tan lejos? – se acercó a mi susurrando esa última palabra casi sobre mis labios. Podía sentir su aliento y su respiración lenta y pausada sobre mí.

- Te sientes impotente – volvió a alejarse de mi – Y te molesta no poder hacer un simple movimiento – se encogió de hombros.

Nos inundó un denso silencio que iba presionando cada vez más mi estómago.

- ¿Sabes? – hizo una pausa. – Esto te va a doler mucho más que un simple sentimiento en el que jamás has creído y que ni si quiera eres consciente que tienes ahí dentro – señaló mi pecho.

- Te odio – sus ojos carmesí se clavaron en mí, como sus palabras, que ahora se sentían como cientos de cuchillos atravesando mi estómago.

Inconscientemente caí al suelo de rodillas con todo mi peso. Pero no sentía ningún dolor.

No levanté la cabeza, observaba las deportivas que llevaba Soul ir de un lado a otro caminando tranquilamente.

- No sé cómo he podido aguantar tanto tiempo a tu lado – su voz tenía cierto ápice de asco o desprecio que hacía que cada uno de los cuchillos de antes se clavaran más hondo.

- Eres una niña estúpida que solo piensa en sí misma. – De nuevo, molesto silencio.

- ¿Tu vida es un cuento de hadas? – se arrodilló ante mí, quedando a mi altura y algo hizo que yo elevara la vista hasta posarla en sus ojos. – Mi vida ha sido un completo sufrimiento. – Seguí observando mi propio reflejo en sus ojos.

- ¿Crees que cuando llegaste la cosa mejoró? – empezó a reírse secamente y dentro de mí se sintió doloroso por alguna razón. – No. Nada ha mejorado. Solo ha empeorado.

'Para, por favor'

- Siempre te he odiado. Desde la primera vez que te vi, con esas coletas estúpidas – pasó sus largos dedos por mi cabello lacio del color de la ceniza, atado por una goma pequeña. Soltó la goma bruscamente, rompiéndola. Y después hizo lo mismo con la otra, dejando que cayera mi pelo largo por la espalda, y el flequillo a mis ojos.

- No eres más que una niñata engreída que solo piensa en sí misma. – Agarró mi pelo con su puño.

'No sé si podré aguantar más… Para'

- ¿Qué creías? ¿Qué yo iba a ser tu Príncipe azul montado sobre un caballo blanco? – espetó, estirándome del pelo y obligándome a alzar la cabeza. Sentí una risa ahogada y triste viniendo de su garganta.

- Yo no soy un príncipe, Maka. Soy un asesino.

'Eso no es cierto… matas a la gente que se lo merece… para'

- Si tuviera que venir en un caballo creo que más bien sería uno negro – siguió apretando su puño que hacía una coleta con mi pelo, ahora enredado. – Estoy muy jodido Maka, soy una persona sumida en eterna oscuridad – dijo en un susurro que me hizo estremecer.

'No es así… No creas eso de ti… Me estás… haciendo daño'

- Y apareciste tú – hizo una mueca burlona – creyendo que podrías salvarme. ¡Y una mierda! – apretó aún más mi cabello que empezaba a dolerme realmente por los estirones. – Yo no podré salir nunca de aquí. Yo… me quedaré encerrado aquí para siempre – dijo aflojando su atadura y pasando sus dedos por mí cabello. Un gesto demasiado cuidadoso para lo que estaba haciendo antes. Soltó un suspiro.

- No me arrepiento de nada de lo que voy a hacer. – De pronto, alzó su mano derecha posándola en mi pecho. Y aunque sabía lo que iba a hacer… Se sentía cálida sobre mi piel. Realmente cálida. Observé como se relamía los labios de puro placer. Unos segundos más tarde, ya había atravesado mi piel y sentía como buscaba algo dentro de mí. Sin yo poder ni querer pararlo. Resignada.

De pronto, en un lugar que ni si quiera sabía que existía dentro de mí, noté como abrazaba el centro de mi cuerpo y con su dedo pulgar lo acariciaba cariñosamente, como si fuera un tesoro.

Lo arrancó poco a poco mientras sentía como mi cabeza y mi cuerpo se separaban, como los vínculos de esa alma con mi cuerpo. Lo último que sentí fue el frío suelo contra mi mejilla a contraste con las cálidas lágrimas que bañaban todo mi rostro.

Y lo último que vi… como Soul, esa persona que con el tiempo se hizo tan especial para mí, se tragaba mi alma blanca y pura.

Y negro… todo negro.

Hasta que después de lo que me pareció una eternidad, una voz a lo lejos consiguió despertarme de esa inconsciencia.

- ¡Vamos! ¡Ese somnífero no puede haber hecho que duermas tanto! ¡Levántate, joder!

Sentí como de repente la cara se me enfriaba y pequeñas gotas corrían por todo mi cuello y pecho. Después de no sé si una hora o diez minutos entreabrí los ojos con dificultad y me quedé paralizaba al ver donde me encontraba.

La sala de... música.

Intenté levantarme pero en cuanto moví mis piernas y manos algo me quemó tanto en las muñecas como en los tobillos. Hice una mueca de dolor.

- Buenas tardes – dijo alguien detrás de mí. Una voz conocida.

- Arashi… - mi voz sonaba seca y débil. - ¿Por qué..? – no me dejó terminar la frase, puso su dedo índice sobre mis labios y sonrió de forma siniestra. Sus ojos azules profundos observaban cada milímetro de mí.

- Oh.. no tiembles, preciosa. No te voy a hacer daño… - pasó su dedo pulgar por mi barbilla produciéndome una extraña sensación de náuseas.

'No me toques… no me toques…'

Aparté como pude mi rostro de sus falsas caricias y, sorprendido, soltó una media sonrisa.

- Oh no, yo de ti no haría eso. Cuanto mejor te portes más bien lo pasaremos los dos.

'Lo pasarás..' Pensé para mis adentros.

- No durarás mucho aquí. Te pillarán. – Dije en un susurro.

- No lo creo. Esta aula está abandonada. Y tengo la llave. – se acercó a mi poco a poco y se agachó a mi altura.

- Podría gritar en cualquier momento, es más, voy a hacerlo ahora mis… - y sin dejarme terminar puso la hoja de un cuchillo sobre mis labios. Me sonrió burlonamente.

- Te he dicho – empezó a mover el cuchillo sobre mis labios – que si te portas bien los dos saldremos ganando – dirigió el cuchillo a mi mejilla derecha e hizo un profundo corte a lo largo de ella. Reprimí el impulso de gemir del dolor. No quería darle esa satisfacción.

- Así que… sé buena chica, ¿vale? – dijo en un tono dulzón asqueroso mientras pasaba su dedo por el corte que, ahora estaba algo hinchado y rojo y se llevó su dedo bañado por la sangre a la boca, chupándolo. Qué imagen más repulsiva.

- ¿Qué es lo que pretendes? – susurré entrecortadamente. Arashi sonrió con esa sonrisa espeluznante y me alzó los brazos atados por una áspera cuerda, apoyándolos en la pared por encima de mi cabeza y poniéndose encima de mis muslos.

- Divertirme. No me gusta repetir las cosas, Maka, así que atiende – dijo tan cerca de mí que pude sentir su repulsivo aliento.

- Esto – acarició mi mano para luego llevar sus dedos a las cuerdas de mis muñecas – son un tipo de cuerda muy especial. Cuanto más te mueves… más daño hacen, quemándote la piel de forma un poco violenta. – dijo sin separar ni un segundo sus ojos azules de los míos verdes. – Igual con las de tus tobillos. – pasó su otra mano por detrás de su cuerpo acariciando mis muslos estirados.

Cada caricia de sus dedos me ponía la piel de gallina. Y no de una forma demasiado agradable.

- Así que será mejor que no te muevas… No quieres dejar unas feas marcas en tu piel… ¿verdad? – dijo sobre mi cuello.

'Para… Para… Para…' Las lágrimas empezaron a brotar mis mejillas. 'Para... no lo hagas... no...'


SOUL POV:

- Estúpida Maka… - dije al salir de su habitación dejándola con el violador. Encima que soy siempre yo el que aparece después de una pelea, como un maldito perro faldero, ella se va con el otro… ¡Pues vale! No iré más. La próxima vez será ella la que ruegue por verme. ¡Lo juro!

Pasé todo el resto del día en la azotea del internado, hasta que me aburrí de no hacer nada, además de no parar de pensar en lo que Maka y su "amigo" estarían haciendo.

'Quizá me he equivocado… y estoy destinado a quedarme en este mundo atrapado para siempre por no haber valorado la vida que tuve… Quizá me he equivocado y Maka no es la mitad a la que debo proteger hasta el dia de su muerte…'

Suspiré levantándome de un salto y dirigiéndome tranquilamente con las manos en los bolsillos a hacer mi visita diaria a la única compañía que ha estado siempre ahí, desde el principio.

Miré por las ventanas del pasillo. A estas horas casi todos los alumnos estaban ya en sus habitaciones. Afuera, el cielo estaba completamente inundado por una densa capa de oscuridad, si no fuera por los pequeños agujeros en esa capa que dejaban entrar algo de luz, llamados estrellas.

Suspiré al llegar a la puerta de la habitación de música y atravesé la pared como ya estaba acostumbrado a hacer.

Me quedé paralizado al ver a una Maka semidesnuda y amordazada, con el pelo suelto y desordenado cayendo por su pecho y observándome con lágrimas en todo su rostro y un corte inmenso y profundo en su mejilla.

- Soul… E-estaba… r-rogando… p-para que vinieras... – sonrió amarga y tristemente mientras otra lágrima bajaba por su ojo izquierdo.

Y en ese preciso momento comprendí cuatro cosas.

La primera, que el mundo se me venía abajo al ver a Maka llorar y en ese estado. La segunda, que iba a matar a ese cabrón de Arashi, ya que era obvio que ninguna otra persona podría haber hecho algo así. La tercera, que jamás juraría que solo acudiría a ella cuando rogara verme. Y la cuarta...

Que debía proteger a mi alma predestinada para poder deshacerme de todos mis pecados en la vida… y para dejar de ser alguien oscuro y dirigirme a la luz…


¿Y? ¿Qué os ha parecido este cap? *w* A mi me ha gustado mucho escribirlo, aun que me ha resultado algo difícil... Pobre Makaa T_T

¿Os ha resultado pesado? D: Decidme si preferís los capítulos más o menos de este "largo" o mejor más cortitos como antes.

Por cierto, no sé como, pero el PC se me ha arreglado solo, así que ahora subiré más a menudo.

Que más... Ah, ¡Gracias por todos los revieeeeeeeews! ¡Sois amor! Me anima muchísimo ver que os gusta mi historia, yo no la considero muy buena pero si os gusta, ¡está claro que la continuaré!

Espero vuestros reviews diciéndome que os parece, como ya sabéis, me encanta escuchar cualquier tipo de opinión o crítica para mejorar... ¡Incluso a veces me emociono al ver que os ha enganchado tanto este Fic! *w*

Creo que nada más que decir... de nuevo, muchas gracias por haber leído este cap y por haber dando una oportunidad a este FanFic, y muchísimas gracias si dejas un review!

¡Nos vemos en la próxima! ¡ABRAZOS Y BESOS VIRTUALEEEEEEES!