Me discuplo por la tardanza pero entre otras cosas, tube el tiempo muy limitado, y no pude ponerme con muchas de las historias a lo largo de estos meses. en fin aqui va el capitulo
IceKura.
Capítulo 3
Llegaron al pequeño pueblo al mediodía, después de conseguir un transporte en la ciudad. Pese a sus dimensiones, el lugar estaba lleno de vida siendo constantemente visitado por los aventureros que hacían parada ahí, y reponer sus provisiones, eso les había dicho la mujer que los llevó.
Era la dueña de una posada en el pueblo y nunca desaprovechaba la oportunidad de hacer clientes nuevos, por ello cuando oyó en la ciudad, la dirección que el peliplateado daba a un transportista, se ofreció a llevarlos de forma gratuita.
Durante el trayecto, la mujer les contó historias sobre muchos de los clientes que se habían hospedado en su negocio, así como también de sus objetivos en lo que había más allá del pueblo. Así que cuando obtuvo la respuesta a la pregunta de "¿Qué los trae por aquí?" no pudo evitar reírse a carcajadas diciendo que era la primera vez que oía de usuarios buscando a una persona.
Dueña de la posada, estaba acostumbrada a tratar con hunters que anhelaban descubrir nuevas especies o hallar los secretos de las tumbas más remotas del lugar, el objetivo del trio le sorprendió de veras por lo que decidió ayudarlos y estos le mostraron una foto de Kurapika.
- Ese joven vino por aquí hace más o menos un mes – dijo la mujer bajándose del coche e yendo a la parte trasera del todoterreno para recoger las bolsas de la compra, Gon se ofreció a ayudarla mientras ella seguía – No le di mucha importancia, era un usuario como vosotros, pero al parecer solo había venido a recoger un paquete a órdenes de su jefe. Apenas pasó una noche en la posada, pero así como vino desapareció – llegando a la posada donde dejaron sus compras, se volteó hacia el trio de hunters y con un aire serio dijo – pronto se le conoció como a un fantasma, aunque yo no creo en eso, la gente en el pueblo está tan acostumbrada al nen, que cuando alguien desaparece sin dejar rastros de el lo atribuye a algo irreal e imaginario
-¿Pero no sería que simplemente se fue del pueblo?- preguntó Leorio
El sonido de la puerta cerrarse interrumpió lo que fuera que la mujer iba a decir, un hombre viejo había entrado y se acercó a la barra del bar que había en la posada. Pidió un vaso de whiskey, bebió medio de golpe y se giró para ver desconfiadamente al trio, sostuvo su mirada por unos segundos y se giró de nuevo a la mujer.
-Mis hijos se aprovechan de la situación, Marta – se quejó repentinamente el hombre – pronto se harán suyo el negocio, ahora ni siquiera me dejan estar al lado para ver la clientela – volvió a tomar un trago, sin que el vaso volviera a la mesa, señalo a la dueña – ya me dirás tú lo que voy a hacer yo de ahora en adelante, la gente del pueblo me ve como a un loco, pero te aseguro que yo lo vi con mis propios ojos – con esta última declaración se acabó lo poco que quedaba del licor en el vaso
Marta, observó al trio, amablemente le respondió al hombre – ¿Qué te parecería por empezar, ayudar a estos muchachos? – el hombre los volteo a ver nuevamente. La mujer poso la fotografía que había tomado antes y se la acercó al hombre – esto tal vez te convenza – logrando la atención del mayor, quien abrió los ojos al ver una de las figuras de la foto concretamente
Paredes blancas, techo blanco, suelo blanco, iluminado todo sin ninguna luz, en un rincón de la habitación dos figuras de distintos tamaños, la pequeña sobre la mayor. El hombre de cabellos negros tomaba por la cintura a la rubia con su brazo derecho atrayéndola hacia él, su mano izquierda reposaba a su lado unida a la de su acompañante. El brazo izquierdo de la joven se encontraba detrás de la cabeza del hombre disminuyendo el espacio entre sí, logrando esconder su rostro en su cuello así como el suyo en el de él. El hombre inhaló fuertemente la fragancia que desprendía la mujer y…
-…detente – dijo de pronto la rubia en un susurro contra su cuello
-¿Por qué…? – le respondió el pelinegro en su oreja en el mismo tono
-¿Estáis buscando a ese muchacho?
Los tres se sorprendieron ante el repentino cambio de tono del viejo, ahora hablaba de forma suave y calmada, su mirada se relajó de forma triste. Gon fue el primero en reaccionar y acercarse al hombre
- Nuestro amigo desapareció de repente sin decir nada – Anunció, provocando la respuesta de sus amigos, quienes se acercaron también. Killua coloco una mano en el hombro del de ojos ámbar, pidiendo el relevo en su explicación
- Sabemos que está muy ocupado con su trabajo pero habíamos acordado un día para vernos, pero no apareció, tampoco nos comentó que le hubiese salido algún inconveniente. Unos días más tarde una compañera suya nos llamó para informarnos de que había desaparecido, estaba preocupada por Kurapika y nos pidió que le buscáramos. Como era lo que nos disponíamos a hacer no nos importó. Supongo que eso le vale a usted –
Killua miró al viejo en espera de su respuesta, este simplemente sonrió, y se acomodó en la pequeña silla de la barra, mirando al vaso vacío frente a él se dispuso a narrar.
- Yo fui la última persona que tuvo contacto con él, tengo una parada en el mercado donde vendo frutos y demás. Cuando se acercó supe de inmediato que era él, el chico joven del que hablaban todos en el hostal, y entendí en ese instante el porqué. Tenía una aura extremadamente tranquila que parecía mezclarse con el ambiente, si hubiese pasado por tu lado ni siquiera te darías cuenta. Su mirada en cambio, reflejaba la viva imagen de la tragedia, la tristeza y del olvido. No pude evitar sentir pena por él. Compró unas cuantas piezas, pagando el doble por ellas, me disponía a darle el cambio, pero el ja no estaba. Alcé la vista y lo vi avanzando por la calle, lo llame para darle el cambio, pero no respondió, así que lo seguí. Entró en un callejón sin salida y creí poder alcanzarlo allí, me faltaba muy poco cuando un cegador resplandor salió del oscuro callejón, en cuanto lo observe no había nada. Varias personas lo analizamos con Gyo, pero no hubo rastro de nen alguno. Nos pusimos a buscarlo por los alrededores considerando la posibilidad de que avanzase atreves de los tejados pero fue inútil. En pocos días la gente acostumbrada a toda clase de fenómenos extraños gracias al nen, de todos aquellos quienes pasaban por la ciudad, empezó a dudar de sus propios sentidos e imaginación, atribuyendo a ese muchacho el título de fantasma
Tras terminar su historia el silencio reino en el vacío hostal, este fue roto por la risa providente del viejo
- Me alegra saber que ese chico no estaba tan solo al fin al cabo, sabes niño te hubiese contado la historia con tan solo oír la frase de tu amigo. Puede que ese chico diese la impresión que no pertenecía a este mundo, mas puedo asegurar que estaba vivo y que no era ninguna ilusión. Sin embargo estaba envuelto en una extraña magia - volteándose hacia el trio añadió – Sois jóvenes y talvez aún no sois conscientes de ello, pero, aunque muchas de las cosas que ocurren se atribuyan a la ciencia o al Nen, no quiere decir que no puedan existir tales cosas como la magia o los milagros. No siempre debes encontrar un razonamiento a los hechos…
-Estas diciendo que podemos atribuir la desaparición de Kurapika a simple magia y así sin más lo dejamos estar – se quejó el estudiante a médico, el hombre volvió a reír ante su respuesta
-no, hombre no, pero no sería lógico asumir que ¿si la magia lo hizo desaparecer, esta pueda traerlo de vuelta? – Eso provocó un nuevo silencio en el lugar, las palabras del hombre resonaban en sus cabezas mientras reflexionaban en busca de una solución
- Por lo tanto debemos buscar a alguien que sea capaz de localizarlo y traerlo de vuelta. Podemos asumir que si ningún rastreador de Nen a logrado encontrarlo aún, puede que Kurapika no pueda utilizarlo en es estos momentos – razonó Killua
- ¿Rastreadores de Nen? – dijeron cuatro voces al unísono
-¡Oh! Es cierto olvidé comentarles que Senritsu me dijo que Nostrade, así como otros jefes contrataron a rastreadores Nen para localizarlo pero no hubo resultados – se explicó Killua
- pero la pregunta que debemos hacernos ahora es ¿Dónde podemos encontrar a una persona así? – dijo Gon
- Aeternus – respondió Marta, la dueña del hostal – Aeternus maga, es el nombre de una ciudad compuesto por varios idiomas, significa 'ilusión eterna', allí podréis encontrar a una persona así…
-¿Por qué…? –
-¿Acaso no es obvio?- dijo suavemente la joven – es desagradable, que tu enemigo se comporte de tal manera -
-Creí que resultaría más sencillo hablar si les seguíamos el juego – respondió Kuroro y bajando nuevamente hasta su cuello dijo – Aún me debes una respuesta así que ¿Porque? – tras lo cual poso un suave y rápido beso en su cuello lo cual izo estremecer a la joven
- Ya basta- pidió nuevamente Kurapika, bajando su mano hasta el pecho del hombre, agarrando su camisa. El líder de la araña, sin embargo, repitió su acción - ¡Basta! – grito esta vez Kurapika mientras lo empujaba para alejarse de él – eso fue suficiente, pareces poder leer mi mente sin problemas como para saber que esto me resulta incomodo
Kuroro Lucifer no supo cómo reaccionar al ver el rostro que le ofrecía el Kuruta, desviando su mirada rubí y con un leve tono rojizo en se mejillas, sumado a sus delicadas facciones hacían del chico Kuruta una bella obra de arte que le hubiese gustado poder captar para la eternidad. A pesar de todo su rostro no dejo paso a emoción
-Además, creí que eras lo suficientemente inteligente como para darte cuenta de que no les gustaría nada que hablásemos de ello, ¿es que quieres recibir nuevamente una descarga? ¿Crees realmente que ocultado del ángulo de visión nuestros labios y hablar de forma suave, susurrando, lograríamos engañarlos?
El líder de la araña iba a responderle. De pronto, un líquido caliente llego a su mano izquierda, la cual seguía entrelazada con la de Kurapika. Cuando miró en esa dirección vio como la cadena de su mano de había envuelto a su brazo de alguna forma y le había clavado una serie de púas que no lograba entender de donde habían salido…
Entendió entonces, la petición del Kuruta, la cual había ignorado y este había sufrido las consecuencias. Kurapika, al no recibir respuesta por parte del aquel enfrente, soltó su agarre y se sentó nuevamente a su lado sin mirarle. El mayor volvió a posar su mirada en la herida del rubio mas esta había desaparecido junto con la sangre derramada, no tuvo tiempo a cuestionarse lo que había ocurrido que
- Puede que tú conozcas mejor las leyes que rigen nuestro mundo, pero no vuelvas a cometer el error de que estas pueden aplicarse en este, eso puedo asegurártelo
Kuroro Lucifer pareció meditar las palabras del rubio, tomando nuevamente su mano, dio unos suaves toques en su palma con los dedos y luego la soltó dejando sorprendido a su acompañante
../- -/…/- - -/.-./.-./-.- -
(I-m-s-o-r-r-y)
Que les parecio este tercer capitulo creo que me pase un poco con el grosor del texto en algunas partes,espero que lo haian disfrutado y lamento decirles que no se cuando tardare en subir el proximo capitulo pero, ja tengo una parte hecha, por lo que sera mas corta la espera, si no hay problemas por en medio
IceKura
