Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, yo solo me adjudico la historia, prohibida su publicación en otros sitios sin mi consentimiento.


#EspecialSemanadeactualizacionesCorazón errante.


Capítulo 6: Amigos y pizza.

Bella estaba a punto de desmayarse, lo sabía porque sus ojos empezaban a desenfocarse. Así que hizo lo único que podía para tranquilizarla.

Tranquila Bella, estoy contigo —Con su mano restante movió su cabeza de tal manera que ambos se miraran a los ojos —concéntrate en mi —le dijo fijando su mirada y acariciando su mejilla con sus dedos. Tal como lo imagino su piel era suave y blanca como la porcelana, y sus ojos eran puro chocolate líquido.

Tienes unos ojos lindos

Creo que estas desvariando —bromeó Edward.

Tal vez, no lo sé —le dio un intento de sonrisa.

Pero lo que si sabía, es que no se había sentido tan segura con un simple toque y una mirada desde hace mucho.

Desconcertada por lo que acababa de pasar, Bella se separó su mirada de la de él. Edward sintió como el ambiente entre ellos había pasado de uno relajado a uno tenso.

— Uh…gracias. Creo que ya se ha ido el mareo.

—Está bien —Edward retiró el papel de su dedo y lo observó de cerca, al ver la mirada extraña que le mando Bella, decidió explicarse —Estoy revisando si no tienes restos de vidrio en dedo y si no necesitas puntos —Bella asintió en comprensión —Parece que está todo bien —le sonrió.

Bella se quedó hipnotizada con su sonrisa. ¡Diablos! ¿Qué le pasaba hoy?

—Gracias, Edward —le dijo sinceramente —sin ti, seguramente estuviera desmayada en el suelo y desangrándome—bromeó. Edward asintió a sus palabras. Bella se sintió intimidada por aquella mirada que parecía que podía leer su alma —Yo, será mejor que continúe guardando el resto de las cosas.

Como si tuviera la peste, Bella se alejó de él y giró para seguir guardando las cosas. Edward seguía mirando cómo se movía por toda la cocina. Bella mientras tanto intentaba todo lo posible para ignorar a Edward y tratar de actuar normal a su alrededor.

Debía ser que había estado muy lejos del sexo masculino ese año y por eso sus hormonas estaban tan alborotadas con su nuevo inquilino. Si debía de ser eso, porque no encontraba otra razón para que se hubiera quedado prendado de su mirada y de su sonrisa. Bella necesitas enfocarte de nuevo, se auto recriminó.

Durante el resto de la tarde, Bella paso el tiempo ignorando a Edward tanto como podía, cuando ya no tuvo nada que hacer se encerró en la protección de su habitación para poder mantener su cerebro tranquilo.

¿Había hecho algo mal? Pensó Edward sin comprender el porqué de la nueva actitud de Bella.

.

—Hola chicos —Bella abrió la puerta y saludó a cada uno de sus amigos al entrar.

—Hey, siguen de una pieza —Emmett rió.

—Muy gracioso, Emmett —lo besó en la mejilla antes de dejarlo entrar.

Bella se relajó al llegar sus amigos, las últimas horas que estuvo en su habitación le sirvieron para darse cuenta que lo que había pasado hacia unas horas era consecuencia de tener una nueva persona en su vida. Ambos apenas se estaban conociendo y Edward estaba resultando en una muy buena persona que quería mantener en su vida como amigo.

Edward nunca había tenido un gran grupo de amigos y si se ponía a pensar en realidad no podía considerar a ninguno de sus conocidos como verdaderos amigos. Así que rodeado de todas aquellas personas maravillosas, le hizo darse cuenta de que mudarse a New York había sido la mejor decisión de su vida.

Años anteriores había visitado la ciudad pero siempre había sido por motivos de salud por lo cual creía que no le interesaba la ciudad. Pero ahora, con su nueva vida esperaba ansioso las aventuras y anécdotas por vivir que le ofrecía la ciudad. No conocía Nueva York pero sentía como si siempre hubiera pertenecido ahí.

Bella se levantó al oír el ruido de unos golpes en la puerta. Edward estaba muy entretenido en una plática con Emmett y Jasper y no quería interrumpirlos.

Abrió la puerta y nunca espero encontrarse con la persona que estaba frente a ella.

—Hola, escuche risas desde mi piso y como vi que tenían compañía traje estas galletas — Kate se paró frente a la puerta. Usaba una minifalda que debería usarse en un club y no en una reunión de amigos y una blusa transparente que dejaba poco a la imaginación — ¿Está Edward? —Intentó asomarse por encima de la castaña.

—Gracias Kate, eres muy amable —tomó las galletas que le ofrecía una sonriente Kate — Pero Edward está ocupado con una chica —le susurró a la rubia —Pero yo le daré las galletas por ti. Buenas noches —Bella cerró la puerta y volvió sus pasos hacia la sala.

— ¿Quién era? —le preguntó Edward, había escuchado que Bella se había detenido un buen rato en la puerta.

— Tu novia Kate, te manda estás galletas —le sonrió a Edward y dejó las galletas en la mesita de café. Edward no la dejó de ver hasta que volvió a su lugar al lado de Alice.

—Así que Edward tiene una chica en menos de dos días ¿Quién lo creería?—Emmett levantó su puño para que Edward lo chocará con él.

—Uh…no es mi chica y definitivamente no es mi novia —le dio un débil puño a Emmett.

—Creo recordar que nuestro Eddy era perseguido por las chicas en la preparatoria —Jasper se burló de él.

— ¿O te gusta alguien más Edward? ¿Has conocido a alguna chica linda recientemente? — Emmett le preguntó con curiosidad.

—No, a nadie recientemente —Edward le dijo, pero a Emmett no le pasó desapercibido como por unos segundos la mirada de su amigo se posó en su castaña amiga sin que esta se diera cuenta.

El altavoz del departamento sonó indicando que alguien había llegado a la planta baja. Edward caminó con pereza hacia ahí y después de unos cuantos intercambios de palabras, le dio la entrada al hombre de las pizzas.

Después de traer las pizzas los seis amigos se sentaron en sus respectivos sillones disfrutando de la pizza recién caliente.

— ¿Edward se ha portado bien contigo, Bella? —le preguntó Rosalie a su amiga.

—No hemos compartido mucho, pero hasta ahora no hemos intentado matarnos —le sonrió a Edward, este le regresó la sonrisa.

—Sabía que se iban a llevar bien. Ambos son como almas solitarias —Alice dijo y los demás asintieron de acuerdo a lo que decía la chica. Edward se levantó de su asiento para volver a rellenar su vaso de agua en la cocina, cuando regresó se dio cuenta que su asiento había sido ocupado por Rosalie para estar cerca de su novio.

Miró la estancia y se dio cuenta que el único lugar disponible era sobre un cojín al lado de Bella. Estaba tratando lo más humanamente posible alejarse de ella pera al parecer todo se confabulaba en su contra para siempre estar cerca de ella.

—Hola —Bella le sonrió cuando se sentó a un lado de él.

—Hey —le respondió el saludo. El resto de sus amigos los miraban felices, pensando que Edward podría convertirse en aquella persona que sacara a Isabella de su estado de tristeza que aunque lo sabía disimular sus amigos sabía que seguía ahí.

— ¿No quieres otra rebana de pizza? —Bella le señaló la caja.

—Estoy bien, gracias. He quedado satisfecho.

—De seguro Edward está a dieta. Estas demasiado flaco, Ed.

—Edward se mira bien como está, déjalo en paz Emmett —Cuando Bella se dio cuenta de lo que había dicho se sonrojó, las palabras salían por ella como si no existiera un filtro.

Tenía que reconocer que Edward era un hombre guapo, muy guapo, sus ojos verdes eran lo que más le llamaban la atención y se recordó que era con lo único que había soñado durante su vuelo a Forks. Cierto, era un hombre atractivo y tal vez si fuera otra etapa de su vida estuviera interesada en él. Pero ese no era el caso, no sentía ninguna atracción por él, solo existía el sentimiento de que entre ellos podía existir una buena amistad, por lo cual no entendía por qué su cerebro era más rápido que su boca y decía cosas que nunca se había parado a pensar hasta que lo decía.

—Yo… lo… lo que yo… —trató de modificar lo que había dicho

—Tranquila, Bella —Inconscientemente Edward palmeó su rodilla —Lo que pasa Emmett, es que tengo una dieta especial y no puedo comer en exceso comida grasosa y alcohol —le dijo levantando su vaso con agua para aclarar el punto.

Durante el resto de la velada el poco acercamiento que se había dado entre Bella y Edward, se desvaneció y quedaron en los mismo términos como cuando sucedió el accidente esa misma tarde.

Bella le rehuía la mirada y se cambió de lugar disimuladamente a los ojos de sus amigos pero no para Edward. En su cabeza trataba de recordar sí había hecho algo para que se sintiera incomoda, pero por más que pensaba no podía recordar nada.

Emmett se levantó para ayudar a limpiar los restos que quedaron, Edward lo ayudó también. Ambos caminaban a la cocina mientras Emmett se pregunta si era prudente preguntar lo que su mente estaba imaginando.

—Te gusta Bella —más que una pregunta fue una afirmación.

— ¿Qué? No, Emmett —El suchodicho se giró para verlo.

—Pues si no lo estuvieras, hipotéticamente deberías ocultar mejor tus sentimientos —Emmett sonrió al ver el sonrojo de su amigo —. Tranquilo, no le diré a nadie —Empezó a reír al ver la cara de preocupación de Edward.

—No sé —se sinterizó a medias —, digo, es atractiva pero llevó muy poco conociéndola como para decir eso.

—Para el amor no hay tiempo, Edward —Emmett golpeó el hombro de su amigo y lo dejó solo en la cocina sumido en sus pensamientos ¿será que eso era cierto? ¿Sus sueños no estaban influyendo por lo que sentía por Bella? ¿Sentía algo por ella?

.

—Buenas noches, Edward. Descansa —Bella le dijo desde la puerta de su habitación.

—Buenas noches.

Bella cerró su puerta tras su espalda y se tiró sobre su cama ¿qué estaba mal con su cabeza? Giró sobre su espalda y al voltear miró sobre su mesita de noche. Ahí estaba una foto de ella y Demetri unos días antes de que tuviera aquel horrible accidente.

El remordimiento entró a ella. Su único amor era e iba a ser Demetri para siempre. Podría engañar a todos diciendo que lo olvidaría, que lo superaría, pero no se podría engañar a ella, con él había conocido lo que era el amor y no creía que con ninguna persona más pudiera conocerlo pues con él lo había vivido en su máxima expresión.

Tomó el cuadro y lo abrazó contra ella. Cerró los ojos y decidió atormentarse como lo hacía varias noches. Volver a recordar su tiempo con Demetri, pero mientras más caía en la inconciencia aquel rostro que había conocido a la perfección era sustituido por un rostro totalmente diferente, por el de Edward.


Hola, aquí les traigo la penúltima actualización de la semana. Este capitulo es un poco de transición pero contiene cierta cositas importantes cómo el que Emmett ya se haya dado cuenta de los sentimientos de Edward hacia Bella. El próximo capítulo nos adelantaremos unos cuantos días para que las cosas vayan más rápidas entre los dos, osea no es como que se se vayan a casar en Las Vegas, pero pasará algo.

Espero que les haya gustado mucho el capitulo, así que gracias a todas por leer la historia, dejar un comentario y/o agregar a favoritos. Alguien me pregunto por medio de un review de qué va a pasar cuando ambos se enteren de que Edward recibió el corazón de Demetri. Definitivamente algo va a pasar, pero por el momento eso es información clasificada que solo podrá ser revelada en su momento.

Nos vemos mañana.