Summary: Sé que lo que siento es amor, te necesito. Acéptame, por favor. Me gustas mucho.

Aclaración: Ninguno de estos personajes me pertenecen, Miraculous Ladybug junto con toda la franquicia les pertenece a sus respectivos creadores, yo solo los tomo prestados sin permiso para hacer estos Fanfics.

Aclaración 2: Okay, quiero aclarar esto antes. Esta historia iba a ser un Log-Fic pero decidí que era mejor… subir todo junto ¿Me explico? Está basado en la película Zutto Mae kara Suki deshita (Que es una maravilla) y la saga de canciones con el mismo nombre (? pertenecientes a Honeyworks.

Ahora sí ¡A leer!


El comité de las declaraciones

03 Reclamo del corazón.

"Su objetivo fue herido, murmullos enfermizos se escuchan dando vueltas por todos lados"

1.-

"No la soporto", alguien decía observándola de manera disgustada. Chloé Bourguois entraba al salón de clases moviendo su cabello de un lado a otro sin siquiera saludar a sus demás compañeros.

Estaba segura que este era un año lleno de sorpresas, lleno de emociones por descubrir, pero en las que ella no estaría involucrada, ella no necesitaba a las demás, estando ella sola bastaba.

Era una abeja reina que tenía palabras punzantes y venenosas para los demás.

― Oh Marinette ― Dijo Chloe al verla entrar corriendo hacia su asiento. La rubia guardó el polvo compacto y soltó una risa cínica ― Eres una buena para nada.

No había ninguna razón por la cual tratarla de esa manera, es solo que ella era así, había sido criada de esa manera por parte de su madre y canalizaba su ira sobre todos los demás.

¿Cuánto dolor puedes suportar para un adulto ser? Se podría decir que de una manera indirecta los estaba ayudando a forjar un carácter, quizás, solo quizás se daba excusas estúpidas para creer que lo que hacía estaba bien.

Aunque el mundo no se dividía en blanco y negro, bueno y malo, quizás podían haber tonalidades grises…

¡Tonterias!

Observó de reojo como Nathanäel le mandaba una notita a Marinette para hacerla reír y la rubia inmediatamente sintió ira. ¡Ese pintor de pacotilla no sabía apreciar la belleza de las personas!, lo único a lo que se dedicaba era a dibujar a Marinette.

¡Ella era mucho más linda y mejor que la panadera!

"Estúpido tomate"

En el cuarto de hotel tuvo que escuchar a su Kwami parlotear durante horas acerca de Nathanäel y su genial talento para dibujar y pintar, como su Kwami era un tanto… peculiar no le gustaba estar dentro de su bolso de diseñador, más bien prefería pasear dentro de la escuela, últimamente su atención había sido captada por Nathanäel y esa era la razón por la que no podía dejar de hablar acerca de él.

― Yo podría ser su musa ― Comentó la Kwami que la convertía en Queen bee ― Me vería grandiosa en un cuadro estilo Da vinci.

―Como sea, eso es aburrido.

Sus palabras estaban llenas de odio, pero tenían algo de amabilidad que no quería ser demostrada. Nathanäel no sabía captado solo la atención de la Kwami sino también de su portadora que lo único que hacía era fruncir el ceño al escuchar hablar sobre el pintor.

Lo había visto decaído desde la ventanilla de la limosina cuando salía de la escuela. Las lágrimas caían del chico que había sido rechazado por la panadera y en cierta forma a Chloé no le agrado eso.

¿Quién se creía Marinette para rechazar al pintor?

Si ponían a Marinette y a Nathanäel en una balanza, el muchacho valdría mucho más que la panadera, o al menos eso creía la rubia.

Agitó su coleta de un lado a otro alejando esos pensamientos y se empolvó la nariz mirando a su Kwami con un fingido desdén.

― No podrías ser su musa, tienes un trasero bastante gordo ― Las palabras de la muchacha hicieron que el Kwami frunciera el entrecejo y la señalara bufando.

― Ni que tu tuvieras uno mejor

― Pero ¡qué dices!

― ¡Al pintor no le gusta tu trasero ni tú!

La rubia ya había cogido una almohada para lanzársela, pero al escuchar las últimas palabras de aquel Kwami de alguna u otra forma le afectaron y fingió no seguir escuchándole mientras se pintaba las uñas para luego irse a dormir.

¿Por qué no habría de gustarle a Nathanäel? ¡Ella era guapa! ¡Dulce! ¡Inteligente!

"Pero no eres buena persona, Chloé" Le dijo su conciencia "Eres venenosa como una serpiente y mandona como una abeja reina"

Quizás necesitaba un cambio, recordó las palabras que su padre había dicho una vez dirigidas hacia su madre "La gente cambia a la gente". Como por arte de magia dirigió su mirada hacia la televisión en donde Ladybug estaba dando un discurso referente al Bullying.

"Los que molestan a los demás no son divertidos, es grosero, irrespetuoso, deberían tratar de mejorar y disculparse"

Tomó su tarjeta de crédito, a su Kwami y se fue de compras sin decirle a nadie su plan.

Entró a la escuela con detenimiento, vistiendo un vestido amarillo con un cinturón blanco y sus típicas ballerinas mientras que Sabrina cargaba su bolso gustosa, pero a la vez sorprendida por el cambio de atuendo de su mejor amiga, le abrió la puerta del salón y la sorpresa fue gigantesca para todos, alzó la voz de manera fuerte y clara diciendo en el salón de clases.

― ¡BUENOS DIAS! ― Todos se vieron bastante sorprendidos de que la rubia saludara, eso nunca pasaba, al menos no con ese entusiasmo. Pasó junto al asiento de Marinette y tragándose su odio, más bien su orgullo comentó ― Oye, no eres una buena para nada.

Diciendo esas palabras se sentó en su banca, Adrien Agreste sonrió un poco, la Chloé que él conocía había vuelto al igual que los murmullos enfermizos solo que mucho más fuertes en contra de Chloé.

Esta vez había una sola diferencia ella no lloraba como cuando era pequeña, parecía ser bastante fuerte. Era tan buena actriz.

Nathanäel desde el otro lado del salón de clases, manteniéndose callado como siempre solo que esta vez preocupado por las palabras que estaban diciendo sus compañeros.

Fuera del salón de clases el panorama no era diferente, los insultos y conversaciones eran igual o peores que las que sucedían dentro del salón de clases

Debería dejar de ser cínica – tan cruel y mentirosa – Tan inútil - ¿Acaso tú le crees? – no recibe demasiada atención – Es una estúpida – Demasiado falsa - Hipócrita

"Lo soy" pensó la muchacha, pero siguió con su cabeza en alto era demasiado tarde para echarse para atrás.

Sabía que eso pasaría, pero no estaba asustada era extraño, No odiaba a la "Yo" de ahora, quizás estaba mejorando como persona, en algún momento alguien la aceptaría y la ayudaría, se acercaría como buena persona con una sonrisa.

Pero no fue así

Todo siguió de la misma manera durante toda una semana en donde todos y cada uno de los chicos de otros salones de clases hablaban mal de ella, Chloé fingía no escuchar hasta que un dia no pudo más, observar insultos sobre su banca fue demasiado para ella y se fue del salón de clases antes de romper en llanto.

¿Por qué estaba aceptando todas las cosas que decían? ¿Por qué no le ponía un alto?

Ni ella misma encontraba la respuesta mientras estaba abrazando su almohada llorando como una chica común y corriente. Su kwami, por otra parte, estaba tratando de consolarla…pero nada funcionó.

― Ya me he deprimido lo suficiente ― susurró ― ¿Cuánto dolor debemos soportar para madurar?

Al día siguiente, vestida de una manera similar luego del ultimo receso entró al salón de clases, encontrándose solo con Nathanäel dentro. ¿Dónde estaba todo el mundo? Ni siquiera Sabrina la había acompañado.

El pelirrojo estaba limpiando algo de la mesa de Chloé parecía cansado y preocupado, una gota de sudor corría por su frente se pasó la mano por el cabello lentamente sonriendo al ver que su trabajo de limpieza estaba hecho, Chloé se ruborizó y se acercó con lentitud.

¡Desde que se sujetaba el cabello se veía tan varonil!

― ¿Qué haces? ― No sonó como un reclamó o como si fuera una exigencia responderle, miró su escritorio y sintió un nudo en la garganta al ver como estaba su escritorio.

Escrito con rotulador decía:

¡No engañas a nadie! - ¿crees ser buena persona? - ¡Zorra! - ¡Mentirosa! – Vete al infierno – No te queremos aquí – Ni siquiera tus compañeros te soportan - ¡Pídele ayuda a tu papi, Zorra!

El joven levantó la vista y tragó saliva al ver a Chloé parecía un poco indefensa, se estaba rascando el hombro mientras seguía mirando su escritorio.

Estaba tan herida, su corazón le reclamaba por no haber sido buena persona todos los días de su corta vida. ¿Por qué no se había dado un alto a ella misma?

― Si tienes más problemas dime, hablaré con los demás ― Las palabras habían salido de la boca de Nathanäel, la estaba observando seriamente mientras dejaba el trapo con el que limpiaba sobre la mesa. ― Es lindo que hayas cambiado, te hace ver bien… pero de vez en cuando extrañamos a la antigua Chloé.

Solo había dicho esas cortas palabras y Chloé se dio cuenta de lo evidente él había cambiado. El Nathanäel de antes jamás hubiera dicho esas palabras.

― Gracias… ― Se quedó callada mirándolo y se cruzó de brazos, no podía creer lo que iba a hacer…― Oye…

― Tengo unas entradas para un concierto ― Interrumpió el chico dejando perpleja a la rubia, hasta él mismo se había sorprendido al soltar esas palabras ― El sábado por la noche, ¿Vienes? No es de Jagged Stone pero, Si no puedes…

― Iré

No hubo más diálogos entre ellos, solo miradas. De sorpresa, comprensión y amabilidad.

Cuando la jornada de clases terminó se fue corriendo rápidamente a la limosina, su kwami estaba bastante sorprendida de la reacción que estaba teniendo la rubia. Prácticamente desordenó todo el closet en busca de las gafas de sol que tanto amaba, sonrió al encontrarlas y las guardó dentro de su bolso escolar.

Iba a darle un alto a todo.

― ¿Estas listas para comenzar la carrera? ― Preguntó la Kwami observando como la rubia caminaba con detenimiento hacia el salón de clases.

― ¿Qué carrera? Por favor, ya he ganado.

Diciendo esas palabras se encaminó sonriendo al mundo como una abeja reina solo que está vez le guiñó el ojo al pelirrojo que se sentaba al fondo del salón provocando que él le sonriera con un ligero rubor en sus mejillas, desgraciadamente una chica gótica lo notó, sintiendo como su corazón de piedra … se rompia.


Im here mis bichitos y con nueva actualización del "Comité de las declaraciones" como pudieron ver aquí Ladybug afecta de manera positiva en el comportamiento de Chloé por lo que decide "Cambiar", ella siente un par de cosas por Nathanäel pero no puede organizar sus sentimientos, ya saben…es demasiado orgullosa. Por otra parte este final da pie al capítulo cuatro de esta historia, ya saben lo que dicen: "Donde hay dos felices hay un tercero herido".

¿Qué piensan sobre el capítulo? ¿Me llegarán los tomatazos a domicilio? Pronto actualizaré "Algo porque bailar", he trabajado arduamente con el próximo capítulo 7u7 además de que estoy trabajando en muchos One -Shots 7u7

Ya saben cómo siempre los invito a comentar y pasarse por mi página de Facebook "Gwen Mcbain"

¡Los amo muchísimo!, Gwen