Reto: 30 Días de Fics de Miraculous.

DIA 2: Universo Alterno sin Miraculous (Vamos a tener que prescindir del purrrfecto Plagg).

Pareja/Shipp: AdrienxMarinette. AMOOOOO 3 No podía no hacer un fic de ellos, sorry, la obsesión. Espero y les guste :)


Se podría decir que se conocen desde siempre.

No era extraño verlos en la mansión Agreste jugando, ella siempre dulce y tierna con su vestido de la princesa Aurora, su favorita, y el siempre con algún vendaje o algo por el estilo, debido a que solía golpearse a menudo por su extrema torpeza.

Eran realmente inseparables, tanto que no era extraño que a veces Marinette se quedara a pasar la noche en la mansión, obviamente luego de rogarle al Sr. Agreste por su permiso. Pero a pesar de todo el cariño que se tenían, era inevitable que discusiones se produjeran de la nada, la mayoría de veces a causa e nimiedades, ya sea porque Adrien odiaba el queso y a Marinette le encantara, o porque ella detestara jugar al fútbol y Adrien repudiaba jugar a las princesas, pero al final siempre conseguían arreglarse, y hoy no iba a ser distinto.

-Acéptalo Chaton, yo soy más alta que tú-Se mofaba la niña mientras cruzaba sus bracitos.

Adrien, con la cara sonrojada por el enojo, protestó.

-¡Eso no es cierto!-Obstinadamente dijo, imitando el gesto de su pequeña amiga.

-¡Que sí!-Insistió Marinette.

-¡Que no, Bugaboo!-Seguía negándolo con mucho empeño.

Era de comprender que estuviera tan enojado. A él nunca lo contradijeron, pero luego llega una niña preciosa que cuestiona todo lo que hace o dice. Era realmente frustrante. Pero tuvo una idea fantástica.

-Sabes, tienes razón.- admitió con una sonrisita que ocultaba, a su parecer, su perfecto plan.-Eres más alta que yo.

Complacida, Marinette sonrió aún más. No siempre se podía ver a Adrien Agreste admitiendo que alguien más tenía razón.

-Siempre tengo razón.-Declaro un poco engreída.

El niño hizo una mueca a lo último dicho, pero no replico. Aunque le doliera el orgullo, tenía que admitir que en la mayoría de casos, por no decir siempre, era verdad.

Pero tenía que apegarse al plan y no desviarse al discutir sobre eso, el objetivo era demasiado importante.

-Pero cuando crezca seré más alto que tu.-Dijo convencido.

-No lo creo.-Rebatió Marinette.

Ella no iba a dejar que eso sucediera, se iba a comer todas sus verduras si era necesario para que Adrien no fuera más alto que ella.

-Si tan segura estas, no te importara hacer una apuesta ¿verdad?-La persuadió con astucia.

Si algo sabía bien, era que su Lady nunca, NUNCA, se negaba a una apuesta. Esto jugaba a su favor.

-No, por supuesto que no.-

Marinette Dupain-Cheng no le temía a nada, y menos a lo que un niño mimado pudiera hacerle.

-Entonces, si yo soy más alto que tu cuando seamos mayores, tendrás que darme un beso en los labios y aceptar casarte conmigo.-Dijo Adrien con una sonrisa de suficiencia y asintiendo a sus palabras.

La niña se sonrojo de pies a cabeza, mientras que se dibujaba una mueca de sorpresa y fastidio.

Por supuesto que sabía que Adrien estaba "perdidamente enamorada de ella", o así lo declaraba él. Tendría que haberse imaginado que su apuesta seria algo por el estilo, pero ya no podía retractarse.

Al salir de sus cavilaciones, se topó con el rostro de Adrien a escasos centímetros de la de ella; esto no hizo más que sonrojarla más, si aún era posible, y que pegara un bote retrocediendo unos cuantos pasos para recuperar su espacio personal.

Para él no podía haber cosa más linda que Marinette sonrojada, y más si ese sonrojo lo provocaba el.

A decir verdad, nunca se avergonzó de decirle sus sentimientos, declarando su eterno amor y prometiendo que cuando fueran mayores se casarían y tendrían tres hijos con un hámster.

Los adultos siempre se reían, diciendo lo adorable que se veía. Por supuesto que él era adorable, pero pareciese que no lo tomaran en serio. ¿No entendían que era bastante serio su amor?

-¿Y bien?-Insistió más que nada para molestarla.

Con toda la dignidad que aún conservaba, Marinette se puso derecha y aclaro su garganta.

-Está bien, acepto la apuesta. Si en un futuro tú, por obras del cielo o las hadas madrinas, llegas a ser más alto que yo, prometo que te be-besare en…en…-El titubeo en decirlo era muestra de que estaba muy nerviosa.

Adrien no pudo evitar sonreír con malicia.

-Vamos, dilo.-La apresuro.

Y para añadirle más leña al fuego, agrego:

-¿O es que acaso no te atreves?-

Era todo para fastidiarla, pues sabía que su Lady nunca se retracta de nada, era muy audaz, incluso más que él.

-En los labios-Dijo muy avergonzada apartando la vista de la mirada picara de su silly kitty-Y me casare contigo.-Finalizo lo que para ella fue una terrible apuesta.

-Purrrfecto.

Lejana quedo esa apuesta de la infancia con la llegada de la adolescencia.

A pesar de que los padres de Marinette, Tom y Sabine, renunciaron a su empleo en la Mansión Agreste para abrir su propia panadería, nunca dejaron de verse. Seguían siendo los mejores amigos. Aunque claro, cuando Marinette, con 12 años, comenzó la secundaria, su tiempo juntos se vio disminuido drásticamente, lo que hacían sus momentos aún más especiales.

Luego de que esta le contara las genialidades de sus nuevos compañeros de curso, sobre materias y demás, Adrien quiso asistir al secundario también. Más que nada porque le ponía celoso que más muchachos aparte de él se acercaran a Marinette. Así que con el apoyo de su madre y el de su incondicional amiga, rogaron durante 2 años seguidos, pero consiguieron que su padre le permitiera ir al mismo colegio que su Lady.

Y ya que hablamos sobre su Lady, no podría negar que a sus 15 años estaba perdidamente enamorado de ella. ¡Y como no estarlo!

Aquella niña latosa se había transformado en una muy guapa adolescente, tanto así que con la recomendación de su padre, comenzó a trabajar como modelo junto a él. Por ello no dudaba que tenía varios seguidores en su curso, y obviamente él no iba a permitir que su futura prometida, aunque esta todavía no aceptara, fuera acosada por aquellos bárbaros.

Así que con la excusa de celebrar que iría con ella al colegio, la invito a que se quedara en su casa para que al día siguiente fueran juntos, alegando que se sentía tan nervioso e inseguro que no se atrevía ir solo. Aunque una parte de ello era cierto, lo que ocultaban sus palabras eran otras intenciones.

-Mi Lady.-Le dijo una vez que estaban en su habitación a punto de irse a dormir.

La chica, extrañada, se sentó en la cama matrimonial que compartían para poder hablar mejor.

-¿Qué pasa silly kitty?-

La verdad es que Marinette no sabía que le pasaba a Adrien. Ese día había estado más cariñoso y atenta con ella que nunca, aunque él siempre era atento y un poco acosador, ese día estaba insoportable; aunque en secreto le encantaba que lo hiciera.

-¿Recuerdas…?-Ese titubeo extraño en él alerto aún más a la chica.- ¿Recuerdas que cuando éramos pequeños y discutíamos por todo, yo te rete que cuando fuera más alto que tú, deberías darme un beso y comprometerte conmigo, y que aceptaste?-

Una tierna sonrisa apareció en la cara de ella, aún sin entender bien porque sacaba el tema, le dijo:

-Sí, recuerdo que estaba muy enojada-Se rió con el recuerdo de aquella tonta discusión.

Adrien sentía que en cualquier momento empezaría a gritar por pura frustración. No entendía cómo después de tantas declaraciones se podía poner nervioso; ni siquiera era una declaración, estaba reclamando justamente el premio de una apuesta. Pero tenía que continuar, no había estado todo el día siendo más dulce para que ahora decidiera retractarse.

Y para complicarle más las cosas, ella lo miraba fijamente, con aquella expresión tan tierna que no hacía más que ponerlo nervioso.

-Bugaboo, no sé si te has dado cuenta, pero…-coloco esa expresión picara que sabía que a ella le encantaba.- ahora soy 25 cm más alto que tú, así que me debes un beso, mi hermosa prometida.

La estupefacción junto con aquel potente sonrojo, dominaron su cara sin poder evitarlo. Adrien tenía razón. ¿¡Por qué carajos había hecho aquella apuesta!?

Pero una apuesta era una apuesta, y ella no era de las que no cumplían su palabra. Así que con resignación, los nervios a flor de piel por dar su primer beso con el chico que le gusta, la duda de si le gustaría y aquel sonrojo que lo tendría hasta su boda, se acercó al sorprendido chico, y le planto un beso.

Aun anonadado, correspondió por impulso aquel beso que tanto había soñado en los últimos años. Era mejor de lo que se había imaginado.

Luego de un tiempo, se separaron por la falta de aire. Sonrojado y todo, no pudo evitar reír con dicha. Después de años de insistir, por fin su princesa lo había besado.

-Así que futuro esposo, espero que de ahora en adelante, al ser novios, aleje a Chloé cuando lo acose.-Dijo Marinette un poco picara.

Extasiado, Adrien asiente obediente, iría al mismísimo infierno si ella se lo pedía.

-Bueno, futura Señora Agreste, le recomiendo que se acueste con su guapo novio, ya que mañana ira por primera vez a un colegio, y necesito fuerzas para combatir con sus pretendientes.-Guiñándole un ojo, la abraza por la cintura y se recuesta, llevándola con ella.

Un suspiro resignado salió de los dulces labios de Marinette. Ahora no podría volver a hablar con sus amigos, por lo menos frente a su celoso novio.

Aunque para ser sincera, no le molestaba en lo más mínimo.


Y pude cumplir con el segundo día del reto, aunque creo que me abuse. LO HICE MUY LARGO.

Pero bueee, probablemente sea un asco, y si es así, no duden en decirlo, para progresar necesito que me ayuden.

Ya que no podía usar los alters egos de los personajes, decidí cambiar sus personalidades tomando actitudes que solo muestran como héroes, como la seguridad de Marinette como Ladybug y la picardía de Adrien como Char Noir.

Algo que no sabía cómo aclararlo durante la historia así que lo aclaro ahora: ellos, al principio, tienen 7 años. Y ya de adolescentes, 15.

Agradezco a taniia-albarn por su comentario y te digo que coincido con tu pensamiento, es que para hacerlo más extraño decidí dejar la edad que yo creo que tiene Natalie, y acá está el fic adrianette w Muchas gracias y espero que sigas leyendo el fic :3

Espero que les guste, besotes y hasta el tercer día ;)