HOLA, BUENAS DE NUEVO. HE VUELTO SI, PARECE MENTIRA, PERO SI, NO ES UNA BROMA ES DE VERDAD, Y SI, TENGO MUY POCA VERGÜENZA QUE LE VOY A HACER, NO TENGO PERDÓN. PERO SI, AQUÍ ESTA EL SIGUIENTE CAPITULO.
LO HE DEJADO MUCHO, PERO MUCHO MUCHO. YA LO SÉ.
CABE DECIR QUE ME HA COSTADO MUCHO CONTINUARLO. YA NO POR LOS PROBLEMAS DEL DÍA A DÍA, QUE TAMBIÉN, SINO PORQUE SE ME ATRAVESÓ UN POCO. LA HE ALARGADO MUCHO Y SE ME ESTA HACIENDO CUESTA ARRIBA. NO QUIERO QUE SE CONVIERTA EN UN DESASTRE Y CREO QUE VA CAMINO DE ESO Y COMO NO QUIERO TERMINARLA MUY MAL, POR ESO LE ESTOY DANDO TANTAS VUELTAS.
NO OBSTANTE, AQUÍ OS TRAIGO UN CAPITULO NUEVO, ASÍ QUE NO OS ENTRETENGO MÁS Y A LEER …. ESPERO QUE OS GUSTE (aunque sea un poquitín) NOS LEEMOS AL FINAL.
QUE DISFRUTEN
-RANMA 1/2 NO ME PERTENECE, SON PROPIEDAD DE RUMIKO TAKAHASI-
"Pensamientos, sentimientos" y habla Akane
"Pensamientos, sentimientos" y habla Ranma
Hablan Ranma y Akane a la vez
"…" pensamientos de los personajes
EN EL CAPITULO ANTERIOR …
Los dos muchachos recorrían el restaurante una y otra y otra vez. Ranma estaba absorto mirándolos y recordó la discusión que se generó antes con Kodachi.
-"Esta loca de Kodachi. Qué me habrá hecho. Seguro que algunos de sus potingues para manejarme. ¡Aaagggg! No lo puedo creer. Yo Ranma Saotome ¿¡manejado y doblegado!? Esto es demasiado. Estoy deseando que terminen y me expliquen que narices ha hecho Kodachi, y como es que ellos lo saben "
COMENCEMOS …
Kuno estaba sentado en el lujoso sillón de su casa, con el pie derecho encima de su rodilla izquierda, recostado en el respaldo e hipnotizado por el vaivén del licor de su copa, moviéndolo suavemente. Tenía claro lo que tenía que hacer, lo sabía perfectamente, lo tenía muy calculado y estudiado. Sabía que su hermana pondría el grito en el cielo, pero ya no aguantaría más tonterías por su parte.
Mientras el licor de su copa iba desapareciendo, un huracán apareció en su salón. Había que coger el toro por los cuernos y esa iba a ser una corrida muy dura.
- ¡KUNO! … ¡KUNO!
- Ya, ya, no armes tanto alboroto. Estoy aquí.
- ¡Y que haces tan tranquilo, levántate ya, no sabes lo que me pasó! Y seguramente a ti te pasará lo mismo. ¡Escúchame estúpido!
- Habla pues. Aunque por tu actitud casi me lo puedo imaginar. – Dijo Kuno en su misma posición, deleitándose de nuevo con el sabor dulce y amargo a la vez. Ni siquiera se había preocupado en levantar la vista hacia ella.
- ¡Nos han descubierto!
- ¿Y?
- ¿Y?, ¿Cómo qué y? ¿Acaso no me has oído tremendo inútil? Esa puta china nos ha descubierto, aún no sé cómo, pero lo sabe. He tenido que salir corriendo para avisarte y encima se han atrevido a humillarme delante de mi querido Ranma.
Kodachi estaba hecha un obelisco. Estaba de pie delante de su hermano andando y hablando de un lado para otro del gran salón. Muy nerviosa para su gusto. No le gustaba verse tan expuesta. Ni siquiera se había dado cuenta de que su hermano aún no la había mirado.
Kuno estaba dándole el último sorbo a su copa.
- "Ah, como echaré de menos este licor, desde luego que sí"
La había escuchado todo, pero era algo por lo que había que pasar ¿no?, al fin y al cabo, él ya había tomado su decisión, y tarde o temprano todo saldría a la luz … si ya se sabía pues un trabajo menos.
Kodachi se giró hacia su hermano y estalló en cólera al ver que seguía en la misma posición, dándole el último sorbo a su copa, tal pareciera, a sus ojos, que o bien le daba igual o la ignoraba completamente.
- ¡Qué te pasa tremendo imbécil, es que acaso no me has oído! o es que ya te has cansado de esa inservible niñata y te da igual … no me lo creo … a ti te pasa algo… "Qué le pasa a este inútil, parece que le diera igual"
Fue en ese momento que Kuno la miró por fin. Tan tranquilo y confiado como hacía tiempo que no lo estaba, con toda la confianza del mundo y por qué no decirlo con un deje de tristeza. Entonces Kodachi lo asimiló todo. Su tranquilidad no era normal no; él que proclamaba a los cuatro vientos que su tigresa indomable era suya por fin y que jamás se dejarían. Sabía que había pasado algo y lo iba a averiguar ahora mismo. Pero toda la tranquilidad que tenía Kuno, se esfumó de un plumazo y su aura de batalla se elevó como si estuviera en medio de un combate.
Kuno se levantó de golpe de su asiento tirando la copa vacía al suelo, con una fuerza desproporcionada, rompiendo de inmediato el frágil cristal de bohemia.
- No me grites más y no hables así de Akane, la única niñata aquí eres tú. ¡Tú maldita, que por tu eterna locura me has arrastrado a mí a hacer tremenda barbarie! "Relájate Kuno, al fin y al cabo es tu hermana, ya has cometido hoy una estupidez, no hagas otra"
Kuno estaba realmente exaltado, tuvo que hacer acopio de toda su fuerza de voluntad y respirando agitadamente se sentó de nuevo, para poder tranquilizarse y no estrangular a su hermana.
Kodachi por su parte veía que su hermano no estaba realmente bien, por lo que optó por no arriesgarse más. No es que su hermano alguna vez se hubiera propasado con ella de alguna manera, pero jamás en su vida lo había visto de esa forma. De hecho, cada vez que peleaban ella sabía que él no sacaba todo su potencial, pues al fin y al cabo era luchador de artes marciales y también había recibido una estricta educación. Pero por tal y como había reaccionado podía asegurar que su hermano la odiaba y la culpaba a ella de todo.
- Por culpa de tu "maravilloso plan" hoy casi cometo una locura. No te voy a culpar a ti de mis actos, pero sí que la tienes de haberme metido en este lío.
- Pues te gustó bastante cuando te lo propuse.
- ¡Cállate y no me interrumpas! -Dijo este dándole un manotazo al brazo del sofá. - Sabes de sobra que al principio no quería, pero tú te las apañaste para hacerme caer. Yo un estúpido débil, que por conseguir a Akane de manera fácil acepté, no sabía que estaba cometiendo el error más grande de toda mi vida, y de que por el cual me arrepentiría eternamente. Porque de esta manera jamás podré volver a acercarme a Akane.
- ¿Qué has hecho Kuno? "Este loco … que habrá echo …"
- Pues gracias a una buena interrupción no llegó a pasar nada grave, pero lo cierto es que por poco golpeo a Akane. …
Kodachi no dijo nada. Pero su cara era todo un poema. Si había sido capaz de casi golpear a Akane sí que estaba realmente mal, porque si había una cosa clara, era que su idiota hermano idolatraba a esa tonta mujer.
- En fin Kodachi, voy de error en error, por eso no puedo continuar así, ¿lo entiendes verdad?
Desde su sillón la miró con una recuperada tranquilidad y con la verdad arañándole en la garganta.
- Me voy Kodachi. Me marcharé durante un tiempo. Me voy a un retiro en China. Voy a intentar hablar con Akane y le voy a contar todo, … aunque si es cierto eso que dices a lo mejor ya no me hace falta, -Esto lo dijo casi en un susurro, más para él que para ella. - Pero desde luego que tengo que disculparme con ella.
La cara de Kodachi se descompuso.
- ¡Qué dices maldito ingrato! ¿Resulta que ahora te largas con el rabo entre las patas?
Cobarde, ¿después de todo lo que hice por ti para que estuvieras con esa perdedora, me vas a dejar a mi tirada? Pues disculpa que te diga, pero te tengo una noticia querido hermano, no te vas a ir, no señor, no me vas a dejar a mi sola con este lio. Los dos estamos metidos en esto hasta la médula y no te voy a dejar escurrir el bulto.
Kuno sólo la miraba hablar, bajó la mirada a su pantalón como si fuera la cosa más interesante del mundo y se dedicó a buscar alguna pelusa.
- Ya te he dicho lo que hay hermana. No quiero seguir con esto. No quiero seguir engañando a Akane y de paso a mí. Nos estamos haciendo mucho daño Kodachi tú también, y esto ya ha durado bastante. Ellos no nos aman es que no te das cuenta, ¿acaso sin el conjuro ellos estarían con nosotros? – Kodachi sintió esas palabras como si fueran un puñetazo en la cara, y Kuno supo que le había dado de lleno. - Tu haz lo que quieras, aunque te aconsejo que te retires y digas la verdad, yo no te voy a cubrir las espaldas. Necesito cambiar mi vida, retomar mi vida de verdad y encontrarme a mí mismo. Necesito que me entrenen y necesito descansar de ti. Y necesito estar puro y limpio, por eso lo primero es decir la verdad, … por muy duro que sea el resultado.
- Tu estas idiota. ¿No ves que si les volvemos a hacer el conjuro volverían a nosotros y todo sería como antes?, esto también te beneficia a ti ¿acaso no lo ves?
Kuno negaba con la cabeza, ante la cabezonería de su hermana.
- Lo siento, pero ya te dije lo que voy a hacer, no hay marcha atrás.
- ¡Escúchame una cosa Kuno, te prohíbo que le digas nada a nadie! ¡Vete si te da la gana, pero no me jodas a mí! Yo lo haré sola si no quieres seguir, pero escúchame bien, NUNCA vuelvas a aparecerte por mi vida o te juro que me las pagarás.
- ¡Qué bien por fin me libraré de ti! Parece que mi decisión ya está mejorando mi vida radicalmente. - Decía a la par que reía y aplaudía. Se puso de pie y fue con paso firme hacia ella bajando la cabeza para hablarle directamente a la cara. – Pero siento desilusionarte, por que pase lo que pase le voy a decir la verdad a Akane. Ese es mi primer paso y no voy a dar marcha atrás. Te queda claro hermanita. Hasta nunca.
Acto seguido dio media vuelta y se dirigió a la puerta de salida, dando de paso un fuerte portazo de despedida.
- ¡Eres un insolente, baboso, y maldito bastardo! ¡Te odio hermano, jamás te perdonaré! ¡Me escuchas Kuno! ¡Te odio! ¡Huye, cobarde! Si te crees que me voy a quedar con los brazos cruzados es que no me conoces. Tu huida no hace más que beneficiarme.
Kodachi se fue hacia su habitación echando humo. Debía solucionar el problema que tenía entre manos cuanto antes.
Mientras Kuno estaba recostado en la puerta de la entrada de su casa mirando al cielo y suspirando al tiempo.
- "Tengo que hablar con Akane, me da igual la loca de mi hermana, pero esto ya ha llegado demasiado lejos. Aún no sé cómo afrontarla … siento tanta vergüenza …" – Bajó la cabeza mirando sus caros zapatos y pensando en Akane. – Je, el amor de mi vida me duró poco … también echaré de menos estos zapatos. – Comenzó a andar sin rumbo fijo. – Tal parece que echaré de menos muchas cosas …
NEKO HANTEN
Después de una larga y dura jornada laboral, los tres chinos terminaron de atender a todos los clientes del restaurante.
Ranma seguía esperando en la barra, crispado de los nervios, por la larga espera.
- "Solo espero que todo este tiempo aquí sentado valga la pena"
Colange llamó a Ranma a una de las mesas del restaurante para hablar más tranquilamente.
Ya los cuatro reunidos comenzaron a hablar.
- Bien Ranma. Creo que sabes por qué estás aquí, o lo intuyes por lo menos.
- Algo intuyo sí. Pero esta incertidumbre me está matando, ya decidme algo o me voy a volver loco.
- Bien entonces no me andaré por las ramas, ya que hoy no dormí nada y estoy de muy mal humor.
Miró a Shampoo y a Mouse con cara de pocos amigos, por no haber estado a su hora en el restaurante; solo ese gesto bastó, para que la pareja agachara la mirada a modo de disculpa.
- Tu novia no es Kodachi, esa solo es una loca, con una mente morbosa y perturbada, y mucho dinero, por cierto. – Dijo mientras el humo de su pipa inundaba poco a poco el restaurante.
- Eso más o menos ya lo sabía. Lo que quiero saber es que cojones me hizo. Y por qué jugó así conmigo y por qué nadie hizo nada hasta ahora joder.
Ranma estaba con los puños apretados encima de la mesa. La rabia le salía por cada poro de su piel, y sabía que había perdido un tiempo maravilloso y que cada segundo que pasaba esperando una respuesta, era un segundo muy valioso …
- Creo que esto va a ser más largo de lo que yo creía. -Dijo Colange con sus huesudas manos masajeándose la frente.
- Abuelita, si quieres vete a descansar, Mouse y yo nos encargaremos de contarle todo lo que sabemos hasta la fecha a Ranma. ¿Qué te parece?
- Una maravillosa idea querida. – Le miró seriamente. - Querido Ranma, … siempre fuiste mi favorito, ya lo sabes, pero caer en un engaño como este, con el portento de hombre que yo sé que eres … simplemente … me decepciona. Te creía más avispado. Ah, en fin, será la juventud … Adiós chicos hasta dentro de un rato.
Hubo dos chicos con sentimientos encontrados. Uno sentía rabia porque sabía perfectamente que el otro siempre fue el favorito, pero decirlo tan abiertamente era otra cosa … lo de la decepción le gustó sobremanera. El otro sintió una punzada de humillación en su gran ego, por eso de la decepción, más que por la decepción de "la vieja", era por saber que se había dejado engañar y él todo poderoso, no se había dado cuenta. Había sido manipulado y eso le escocia … y mucho. Lo de que era el favorito de todos ya lo sabía, pero esa simple afirmación solo había conseguido no hacer tanta pupa con la maldita "decepción".
La pareja le contó a Ranma todo lo que habían descubierto hasta el momento. La cara de Ranma pasaba del asombro a la rabia a cada momento que los chinos le iban desvelando todo lo que había pasado hasta momento.
En mitad de la conversación la puerta del restaurante se abrió de repente, apareciendo ante sus ojos a un decrépito Ryoga que había estado buscando a Ranma desde que dejó a Akane en su casa.
- Maldito seas Ranma Saotome, hasta que al fin te encuentro. Me tienes que explicar muchas cosas, pero lo primero que voy hacer es darte una paliza por dejar a Akane en manos del sinvergüenza de Kuno. Si no llega a ser por mí, esta mañana Kuno habría cometido una barbaridad, ¿qué narices te pasa, no es que la amabas tanto?
- ¡Qué gruñes tú cerdito, ni siquiera sabía que habías regresado y qué dices que le han hecho a Akane! No tienes ni idea de lo que ha pasado, así que no vengas a dártelas de protector e infórmate primero.
Los ojos de Ranma llameaban por la impotencia y la rabia, y ahora más que sabía que algo le había pasado a la que supuestamente era su novia y prometida. Y Ryoga había llegado en el momento justo para desahogarse con él.
- Rama tiene razón Ryoga. Han pasado muchas cosas desde que todos nos fuimos, cosas muy malas y que han causado mucho dolor, pero entre todos vamos a solucionarlo. Cuéntanos que ha pasado y te contaremos lo que nosotros sabemos. Ven pasa y siéntate con nosotros. - Le dijo Shampoo.
Los cuatro chicos se pusieron al día. Ryoga les contó lo que había pasado con Akane y Kuno por la mañana y este se quedó pasmado ante lo que había pasado con los dos enamorados.
- Aun no entiendo como no te diste cuenta de que habías sido manipulado, eso a mí seguro que no me habría pasado. Siempre has sido un idiota Ranma.
Dijo Ryoga muy serio con los brazos cruzados y los ojos cerrados, dándose la razón a si mismo … no tardó en lloverle un sonoro coscorrón de parte de Ranma.
- No, claro que no. A ti nunca te habría pasado, porque tú tienes una mente privilegiada, nunca te pierdes y como eres tan difícil de manipular, habría sido imposible que a ti te pasara … ¡imbécil, contigo no habrían necesitado de conjuro siquiera! No me calientes que al final vas a pagar tú los platos rotos.
- Chicos tranquilizaos, no es el momento de rivalidades tontas. Akane llegará en un rato, porque la estamos entrenando a escondidas de Kuno. Hay que ponerla al día y no dejarla que vuelva a acercarse a ese desgraciado, ya rendiremos cuentas con ese mal nacido, lo primero de todo es terminar de encontrar la cura para sanaros. – Concluyó Mouse.
Así se quedaron esperando Akane y terminando de conversar.
Akane iba caminando de camino al Neko Hanten. Llevaba su mochila al hombro con su gran amigo dentro. Aquel que le había renovado la alegría, las fuerzas y las ganas de vivir. Llevaba tantas cosas en la cabeza que lo único que deseaba era una gran pelea para liberarse del estrés. Caminaba directamente para continuar con su entrenamiento y también para evadirse de ese fatídico día que para su desgracia aún no terminaba. Tal parecía que la reunión con Kuno sería antes de lo que ella hubiese deseado.
-No me lo puedo creer.
En frente de ella se paraba el causante de su malestar y de su pesar. Precisamente a la única persona que, por su salud mental actual, no deseaba ver ni en pintura. Sinceramente a Akane se le hacía muy difícil enfrentarlo ahora mismo. Necesitaba desahogarse y todo lo que había llorado creía que no había sido suficiente cura.
Sin embargo, ya no había marcha atrás. Había que sacar fuerzas de flaquezas y enfrentarlo de una vez por todas ahora que se le presentaba la oportunidad. Ya no le daría la oportunidad de humillarla nunca más. Y con una determinación que hace tiempo había olvidado, avanzó con paso firme y la mirada fija. Así que avanzaron a la vez y se pararon a una distancia prudencial para Akane. Ella se paró y él la imitó.
- Perdón.
- ¿Perdón? Cómo tienes la poca vergüenza de pedirme perdón y plantarte así delante de mí, después de lo que me hiciste esta mañana.
- Lo sé, por eso mismo lo primero que tenía que hacer era pedirte perdón, no sólo por lo que pasó esta mañana, sino por más cosas ... Pero lo primero que quiero saber es si te lastimé. No llegué a golpearte, je, gracias a tu cerdito, pero sé que te agarré fuerte. Déjame que te vea.
Akane se alejó de él dando un paso atrás, alejando más su brazo lastimado. Con ese gesto, Kuno supo que sí la había lastimado. Agachó un poco su cabeza negando, con la culpa golpeándolo de nuevo.
- No se te ocurra acércate ni un paso más.
- Vale de acuerdo.
Puso las manos en alto, para que entendiera que no se le acercaría más, pero perdió su semblante por uno más decaído, sabiendo lo que iba a decir de ahora en adelante, sabedor de lo que pasaría por último.
- Estoy aquí, de pie, sin perjuicios, sin aditivos, ni extrenticidades, delante de ti, dando la cara, … si con miedo, con mucho miedo, con vergüenza, y con gran culpa … pero con gran sinceridad. Por primera vez desde hace mucho tiempo ya no me esconderé más, ya no te mentiré más. Esto no es sano para nadie, esta locura ya duró mucho …
- De qué me estás hablando, ¿en qué no me vas a mentir más? Pensaba que ibas a darme una explicación a lo que pasó esta mañana, aunque yo por mi parte ya tengo una respuesta a todo lo que tu poca vergüenza me tenga que decir. Pero como siempre tu arte para hacer de actor sale a relucir.
- No, … no Akane no, … ésta vez ya te he dicho que no hay aditivo ninguno, lo que te voy a decir será con el corazón en la mano, … pase lo que pase …
Te mentí … te he mentido todo este tiempo …
Cabizbajo se pasaba las manos por el pelo, buscando, en su desesperación, la mejor manera de expresarse, las mejores palabras para decirle la verdad de corazón y con la absurda esperanza de que aun así le perdonase, … sabiendo en lo más profundo de su corazón que aquello ya tenía un final.
Akane estaba esperando que hablase, pues no entendía en qué le podría haber mentido.
-Verás, tú no tendrías que estar conmigo.
- ¿Cómo dices? -Le preguntó esta con la cabeza un poco ladeada y con los ojos entrecerrados.
- ¡QUE NO TENDRIAS QUE ESTAR CONMIGO!
- ¡NO ME GRITES, CARA DURA, ¡NO SE A QUE TE REFIERES, HABLA CLARO POR UNA VEZ EN TU VIDA KUNO!
-Perdón … de nuevo, … estoy un poco nervioso, por todo esto. No me interrumpas por favor.
Dijo Kuno casi suplicando, Akane no dijo nada por lo que prosiguió.
- Pues lo que te he dicho, que tú no estarías conmigo sino fuera por medio de un engaño, una mentira, y hasta ahora no me he dado cuenta del daño que te hacía, y que, en consecuencia, me hacía a mí mismo, sin siquiera saberlo. Ahora que he abierto los ojos me doy cuenta de todo. De cómo he metido la pata. De lo mal que he actuado para satisfacer mis deseos y mi capricho, … como siempre hice en mi vida. No me daba cuenta que, con ello, por mi egoísmo, no sólo te hacía daño a ti, sino a otras personas más. He sido un ingrato, un estúpido.
- Kuno, … me estás asustando, … por favor qué pasa, dime lo que sea ya. ¿De qué engaño me estás hablando? "¿Está llorando?"
- "Me sorprendo llorando, me toco la cara para cerciorarme que es verdad … Y ahí están … como burlándose de mí, recorren mi cara y no paran de caer, no cesan. Es como si mi propio yo interior quisiera que nunca olvide lo que hice. Me humilla llorando delante de mi gran amor … Yo el gran Kuno Tatewaki, estoy llorando, increíble pero cierto, … Me lo merezco por estúpido. Mi amor platónico desde que tengo memoria. Mi capricho más deseado y amado que nunca me perteneció, me mira incrédula, ahora humillado y hundido ... Quiero contarle la verdad, me pesa en el alma, pero sé que la perderé para siempre. Y la amo tanto, la amo como nunca podré amar a nadie en la vida. La he perdido por imbécil, aunque realmente, tengo que admitir que nunca fue mía. Y sigo sin ser capaz de controlar mis emociones. Me mira sorprendida, ni ella que me está viendo se cree que esté llorando. Patético … Me decido a verla de frente y a decirle todo."
- Tú, … tú tendrías que estar con otro hombre. -Cierra los puños con rabia. – ¡Si un hombre, que, aunque me cueste reconocerlo, te ama más que yo, pues sé que él nunca sería capaz de hacer lo que yo hice por satisfacerse a sí mismo!
- ¿Qué dices? – Dijo en un susurro, más para sí misma que para nadie. Con las manos a la boca, sorprendida por tal revelación, negaba con la cabeza sin entender nada. Sus ojos comenzaron a cristalizarse.
- Pues sí, así es. Mi egoísmo … y mi amor, … me llevó a cometer una fechoría terrible y con ayuda de unos métodos, no muy honorables, os separamos y así te conseguí. -Se encoje de hombros. -En mi egoísmo estaba feliz, pues como siempre, había conseguido lo que quería, y en tu caso lo que más quería.
Akane estalló. Ahora era ella la que lloraba de rabia y de frustración. Con los puños apretados y los nudillos blancos comenzó a gritarle todo lo que llevaba dentro.
- ¡COMO TIENES TAN POCA VERGÜENZA! ERES LO MAS HORRIBLE QUE EXISTE EN EL MUNDO, EL MAS RASTRERO Y ABOMINABLE SER. PRÁCTICAMENTE ME HAS ROBADO MI VIDA. ME HAS RAPTADO DESGRACIADO. ME HAS QUITADO TODO LO QUE ME GUSTABA Y ME HAS HECHO HACER OTRAS COSAS QUE NO QUERÍA. HAS HECHO QUE ME PELEARA CON MI PADRE, SABIENDO LO INFELIZ QUE ERA POR ELLO, Y TE DIO IGUAL. ¡ME HAS ROBADO MI FELICIDAD! Con razón había algo en mi interior que me obligaba a seguir contigo, aunque no te amara. Maldito. Mil veces maldito … ¡TE ODIO KUNO TATEWUAKI! ¿Cómo has sido capaz de hacerme esto?
- ¡Y que más me daba!, … solo quería tu amor, tenerte, amarte. Estaba ciego. Pero esta historia tenía su final grabado desde el principio. Eso lo sabía en lo más profundo de mi corazón, aunque no quisiera verlo.
Quizás yo le pido al amor demasiado, quizás por el miedo a perderte, … he pecado, sí por amarte, por necesitarte. Quizás porque lejos de ti me he dado cuenta que no soy nada, … porque cerca de ti me siento lleno. Porque no necesito nada más que tu compañía para sentirme vivo. Me haces falta Akane. ¿No lo ves? Simplemente porque te amo.
- No ensucies esa palabra … Solo querías satisfacer tu ego. Eres horrible de verdad te lo digo. Llora, llora de vergüenza. Llora por ser inferior a cualquier ser humano; y sufre y nunca olvides lo que me has hecho Kuno, por que ten claro que me has destrozado la vida … no sé si podré volver a confiar en alguien …
- Akane, nadie sabe en realidad que es lo que tiene, hasta que se enfrenta al miedo de perderlo para siempre. Por eso hasta ahora no me atreví a confesarte nada. Porque tenía miedo. Pero ahora me he liberado ya no más, por eso te he dicho la verdad.
- Oh, perdón entonces … ¡muchas gracias por tu sinceridad! Pero sí sabías lo que perderías por eso te has callado hasta ahora. Pero lamento comunicarte que mi odio hacia ti sigue latente. Te odio Kuno, … no sabes cuánto. Eres un engendro inhumano y sin escrúpulos … - Akane se calló un momento, se estaba saliendo de sus cabales y esa sí que no era ella. Así que se tomó unos segundos y se recompuso un poco. – Te diría tantas cosas más, que por respeto a la educación que me dio mi PADRE, no voy a decir.
Se quedaron mirándose largo rato … El sol descendía en el horizonte y Kuno sabía que esa preciosa tarde primaveral, les regalaba un adiós perpetuo. Sabía desde que comenzó su "relación" con Akane que siempre recordaría cada momento, pero no podía estar más confundido. El único momento que recordaría eternamente, y que le carcomería el alma sería este. Ellos dos llorando. Uno con el más profundo arrepentimiento y porque no decirlo, amor, loco amor, que en su vida podría volver a sentir. Y el otro con la rabia y la impotencia del que sabía que habían jugado con ella.
La brisa sopló suavemente, moviendo al compás el cabello a Akane. Y la vio perfecta, dolorosamente bella, su tigresa había regresado. Allí estaba con el sol de oriente a sus espaldas, dándole esa esencia divina. No lo podía negar. Esa era su Akane, la Akane de la que se había enamorado en sus años adolescentes. Su tigresa indomable había despertado y no había conjuro que la pudiera retener eternamente. Más, en la más pura y sincera verdad de Kuno, él la amaba así, y no ese monigote que había creado. Bajó la cabeza y cerró los ojos apretándolos fuertemente. Y con lo que aún le quedaba de valor, luchó por mantenerla a su lado.
- Yo por mi parte te propongo volverlo a intentar, como si no hubiese pasado nada, sabiendo dónde nos equivocamos, lo que debemos superar y poner más empeño, más amor; por más que lo pienso y lo intente no encuentro un solo motivo para seguir sin ti. Sé que me equivoqué, y sé que erré, pero déjame intentarlo, por favor. Sólo ten compasión de este pobre infeliz que lucha por mantenerse a tu lado. Sé que eres piadosa, sé que eres buena, sólo te pido que intentes perdonarme y regreses conmigo. Por favor.
- ¿Qué sea piadosa? ¿Qué tenga compasión? … ¿Tú la tuviste conmigo Kuno? No digas tonterías. Los dos sabemos que nunca te he dado lo que esperabas de mí, porque tú me necesitas de una forma que yo no puedo darte.
Akane lo veía triste, hundido literalmente. Y le hizo caso. Tuvo piedad con él y llamó a todo su ser para que se tranquilizara.
- Mira Kuno, voy a hacerte caso por última vez y voy a ser como yo soy en realidad … -Kuno estaba desconsolado porque bien sabía que no había vuelta atrás. -De verdad Kuno no me lo pongas más difícil. Piensa en mí, piensa en nosotros para que algo así no vuelva a pasar nunca. Y déjame ir en paz. Por favor.
Alzó la cabeza, un poco más repuesto. Y de nuevo la imagen de ella lo llenó de amargura. ¿Por qué el ser más divino, que la Tierra dio jamás, no era para él? Quizás en otra vida, quizás en otros mundos, pero no en este, y eso lo hundía cada vez más. Pero su orgullo ya había sufrido mucho y sacó fuerzas de flaquezas para terminar.
- "En verdad esto no lo voy a olvidar en la vida" Tienes razón … ah, … lo siento de nuevo. Este amor ha sido como un veneno al corazón, al tuyo … y al mío también, no lo dudes, porque nos ha ido destruyendo poco a poco. No sé si este recuerdo me hará bien o mal pero seguro que no lo olvidaré jamás, porque de una manera u otra mi amor por ti nunca morirá, me acompañará siempre, hundiéndose cada vez más en la herida que tengo en el alma. Pero tengo que dejarte ir, aunque se me desgarre el corazón, tu recuerdo se irá conmigo y seguirás clavada aquí en mi pecho eternamente Akane.
- Ah … Kuno … no te preocupes, si te sirve de consuelo creo que tampoco te olvidaré nunca … Sólo una cosa más. Te pido que me digas quién es ese hombre al que amaba y me amaba a mí también. Y qué me hiciste para que no recuerde absolutamente nada.
- Ay Akane … Todavía te queda mucho por descubrir y cuando lo hagas me odiarás más si cabe. No te preocupes, pronto lo sabrás, pero yo soy incapaz de decirte más, mi ego está arañándome por dentro, espero que puedas entender eso. Yo, por mi parte sólo puedo dejarte ir, darte la libertad que ansias desde que te até a mí. Se feliz y no me odies, por favor te lo pido, si hice todo lo que hice fue porque te amo sobre manera, pero eso no me da derecho a retenerte en contra de tu voluntad. De eso no me di cuenta hasta ahora, te repito que estaba cegado … Si no te amara como te amo, no te dejaría ir Akane.
No sé si es amor o no, pero lo que, si sé, es que me duele aquí dentro, en lo más profundo de mi ser, saber que te vas de mi lado me destroza. Ahora sé que no eres un capricho, lo sé, porque nunca antes sentí así. Y dudo que pueda volver a sentir algo como esto en mi vida. Duele Akane, tu amor duele.
- Más duele el tuyo Kuno, te lo aseguro.
- Déjame terminar, por favor. Habla con Shampoo, no sé bien por qué, pero creo que ella está enterada de todo … Yo me voy a un retiro a China. No puedo continuar aquí y hasta que no esté bien del todo no volveré. Solo una cosa más, no te fíes de los engaños de mi hermana. Esto fue obra de los dos, y sé que ella no parará hasta terminar contigo … pero sé que estarás bien porque estoy seguro que te cuidarán.
Akane se extrañó …
- "¿Cómo es que ella sabe esto?, se supone que es mi amiga … ¿También me habrá engañado? … ya no puedo más, necesito saber la verdad …" ¿Y quién demonios es tu hermana?
- Ya te digo que pronto lo descubrirás todo … Hay quien te ama también. Cuando lo descubras y sepas todo lo que pasó medita, piensa en todo y si entiendes por qué lo hice, vuelve a mí, espérame a que regrese … no habrá quién te quiera más que yo.
- "Nacía en mi un instinto asesino. Trato de calmarme cerrando los ojos, tengo los puños tan apretados que me duelen los nudillos, e intento tranquilizarme al escuchar esas palabras tan insensatas. Desde luego con Kuno hay que tener una paciencia infinita, de eso no cabe duda".
No sé por qué, pero vamos a dejarlo estar. Ya tuve bastante por hoy y no consiento escuchar más insensateces. Aunque sé que dentro de unos minutos me arrepentiré, es mejor dejarlo así. Sé que no me vas a decir nada más. De hecho, no sé cómo me has dicho todo esto … quizás y sólo quizás estés madurando. Sólo espero no arrepentirme otra vez, por no obligarte a que me digas toda la verdad, pero creo que ya ha sido suficiente para los dos. Si es verdad como dices que Shampoo lo sabe, prefiero que no estés presente.
Vete Kuno. No quiero saber nada más de ti.
Y dicho eso Akane siguió su camino mirando al frente, tal y como iba justo antes de su encuentro. Pero con lágrimas aún calientes en sus ojos. Cuando pasó al lado de Kuno sintió un gran pesar en su corazón, una angustia y un dolor indescriptibles, pero con una gran sensación de libertad. La misma que la brisa primaveral le provocaba al rozarle sus mejillas húmedas. La sensación de un nuevo comienzo.
Y así se alejó de él para siempre. Kuno no quiso mirar hacia atrás, pues al igual que a ella, sus lágrimas rebeldes le desafiaban, pues no paraban de rodar por su cara y caer hasta perderse en ese infinito mar al que van todas las lágrimas derramadas por un amor no correspondido y por un corazón hecho añicos.
Kuno prosiguió su camino. Sabía que allí ya no pintaba nada, y su alma necesitaba curarse para poder algún día llamarse a él mismo hombre. Otro comienzo para éltambién le aguardaba.
BUENO Y HASTA AQUÍ EL CAP. DE HOY
SALUDOS Y MUCHAS GRACIAS.
HASTA EL SIGUIENTE CAP.
Y YA SABEN COMENTAR NO CUESTA NADA …
¡ATENTAMENTE KYLISHA!
