Peter observaba la ciudad desde la punta de un edificio realmente alto. Había decidido apagar su comunicador para tener tiempo a sus propios pensamientos. Él disfrutaba estos momentos, más desde que se unió a SHIELD ya no tenía tiempo en solitario en la ciudad.

Ser instructor de la Academia SHIELD le resultaba más complicado de lo que esperaba antes de recibir el título.

Su teléfono empezó a sonar, más era la línea que usaba como Peter Parker. Tomó el teléfono en su mano y removiendo su máscara hasta arriba de su nariz contestó sabiendo que era un número desconocido que le estaba haciendo la llamada.

-¿Hola?- preguntó con duda el castaño en su voz.

-¿Peter?- preguntó una voz al otro lado de la línea. Escalofríos recorrieron la espalda del arácnido al sentir una tenebrosa familiaridad a esa voz que le hablaba. –Nos veremos pronto.- se despidió esa voz masculina entonando sus palabras extrañamente.

Así se colgó la llamada y Peter solo sentía duda y un sentimiento de extrañeza venir encima de él. Un suspiro escapó de su boca cuando se acostaba nuevamente sobre la azotea de aquel alto edificio para admirar el cielo azul arriba de él. Sus ojos detrás de la máscara se estaban lentamente cerrando para prepararse para tomar un tan necesitado sueño pero el timbre del teléfono le interrumpió.

-Otro desconocido.- dijo Peter con temor de contestar. Pero con cierta frustración hacia sí mismo aceptó la llamada.

-¿Hola?-

-Pete, soy yo Miles, ¿dónde estás?-

-¿Cambiaste de número?- preguntó Peter tratando de esconder el alivio que sentía.

-En la última misión mi teléfono terminó aplastado.-Explicó brevemente Miles. –Pero no te llamé por eso, todos están preguntando por ti acá en la Academia. ¿Dónde estás Pete?

-Oh, en ninguna parte.- contestó Peter vagamente columpiando sus pies en el borde del edificio.

-Es urgente.

-¿Lo es?

-Los Vengadores vinieron a hacer una conferencia y requieren a todo el personal y alumnado presente, ¿no crees? Instructor. – preguntó Miles tratando de hacer a Peter reflexionar sobre su posición.

-Estoy en el trabajo.- replicó Peter aun tratando de evitar tener que ir al Triskelion.

-¿Qué lindo clima no crees?- preguntó Miles sorprendiendo a Peter con el brusco cambio en el tema de conversación haciendo que la sospecha empezara a surgir dentro de Spidey.

-Algo me dice que esta llamada tiene más que un propósito.- comentó Spiderman colocando su máscara apropiadamente pero de repente sintió algo aferrarse a su traje, como una base metálica que se adhirió a su traje, su sentido arácnido tembló brevemente pero antes de reaccionar de cualquier manera una corriente eléctrica se introdujo a su cuerpo haciendo que el héroe arácnido se sintiera notablemente más débil más no dentro de la inconsciencia. Se tiró sobre su espalda esperando a la persona que le intentó electrocutar, sin sorprenderse que no era nadie más ni menos que White Tiger sosteniendo la pistola en sus dedos con una postura confiada. Peter dio una risa seca y rodó para levantarse sobre sus rodillas.

Tiger creía haber ganado, pero no esperaba que Peter saliera corriendo y se lanzara del edificio lanzando telarañas a una impresionante velocidad y fuerza que no se veían todos los días en el usual relajado patrullaje que la araña realizaba.

Ava activó el comunicador en su muñeca y llamó a Nova.

-Te toca Nova.

-Ya voy.- contestó Nova con desgano.

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Spiderman atravesó la puerta del salón de clases de la Academia con un gran desanimo.

-Vine por cuenta propia, solo aclaro.- comentó al resto de los héroes presentes, a excepción de los Vengadores que todavía no se encontraban presentes. –No veo la necesidad de ese plan tan elaborado suyo.

Miles trataba de evitar la mirada de Peter con un silbido.

-Yo no tuve nada que ver.

-Claro.- contestó sarcásticamente la araña sentándose en uno de los escritorios.

-¿Dónde están Nova y Tiger?- preguntó Power Man cruzando los brazos.

-Me están buscando en Hell´s Kitchen.- contestó Peter cruzando los brazos detrás de su cabeza y reclinándose en el asiento sacando un jadeo de preocupación por parte de Luke. –No les pasará nada Luke, llegarán en cualquier momento.

Repentinamente alguien pateó la puerta del salón causando un estruendoso sonido se esparciera por toda el cuarto, llamando la atención de todo aquel presente. Eran Nova y White Tiger jadeando por el cansancio.

-Las vas a pagar Arañita.- reclamó Nova acercándose a donde estaba Spiderman sentado, que parecía estar ignorándolo.

-¿Oh sí?- replicó Spiderman volteándolo a ver, parándose para quedar frente a frente con el chico con casco.

-Claro cabeza de telaraña.- dijo Nova levantando su puño como si lo estuviera preparándolo para golpearle. –Si nos toca parejas para pelea de entrenamiento, lo solucionaremos ahí.- propuso Nova tratando de esconder su sonrisa.

-Supongo que está arreglado.- contestó Spiderman también tratando de esconder su risa detrás de la máscara roja sobre su rostro. No creo que llegué ese día.

La puerta se abrió nuevamente para revelar al millonario Tony Stark acompañado con Falcon y Capitán América. El único que no portaba su uniforme siendo Tony Stark que solo traía consigo su portafolio. Spiderman no se vería sorprendido si tuviera un traje armado en alguna parte de su ser. Sin exagerar la imaginación. Pensó el héroe arácnido con escalofríos.

-Hola chicos.- comentó el millonario pasando al frente con un carisma falso típico de una de sus presentaciones en público. Todos los héroes le saludaron con emoción, en especial los novatos.

Flash hubiera amado esto. Pensó Spiderman con nostalgia pero una molestia al ver al filántropo con su falsedad. El suponía que aún no superaba las extrañas suposiciones con las que lo acusó hace unos pocos días, pero lo que más le incomodaba era la falta de privacidad así como de confianza por parte de Tony hacia él.

Eso no quería decir que no encontraba extraño la desaparición de sus padres.

En especial por aquellas pesadillas que estaba teniendo. El hombre de blanco que asaltaba con terror su mente, incluso más allá de los sueños. Las ojeras bajo sus ojos estaban para corroborar ello.

De repente escuchó a alguien llamar su nombre, era Tony Stark apuntándolo con el dedo y continuaba repitiendo su nombre, pero para Peter solo estaba moviendo sus labios.

-Spiderman.- exclamó con cierta frustración, haciendo que la araña saltara de su asiento.

-Ah sí.- dijo con risas de sus compañeros acompañando de fondo.

-Ven, ven acá.- pidió el Vengador señalando con la mano para luego empezar a abrir su portafolio. Spiderman con un leve gemido caminó hacia donde estaba Tony Stark oprimiendo unos de un aparato para conectarlo al mainframe de la Academia, y una presentación se empezó a proyectar en la pantalla principal del aula de clases.

"Sistema de evaluación y entrenamiento avanzado para héroes." Decían las letras de la diapositiva inicial. Peter al ver esto, y notar que era al único que estaba de pie cerca de un extraño dispositivo creado por Tony Stark, la araña solo podía suponer que por ahora ser Instructor, él tenía que ser el sujeto de prueba, lamentablemente.

Aunque lo que más le molestaba era estar cerca del filántropo, esto parecía más un acto de su parte para acercarse a la araña.

-Ahora a explicar qué estamos haciendo acá.- comenzó a hablar Tony pasando al frente de la pantalla, llevando consigo su dispositivo en mano, el cual colocó en el suelo y este tras parpadear unas luces rojas cambió toda la estructura del aula como lo hacía el cuarto de entrenamiento haciendo a los alumnos saltar de la impresión y a las ardillas de la Chica Ardilla correr en pavor hacia la salida. El antes color azul metálico de las paredes eran ahora completamente blancas y lisas, los escritorios siendo reemplazados por simples sillas de color blanco donde los estudiantes se encontraban acomodados. La pantalla principal siendo reemplazada por una proyección holográfica.

- A todos los salones de la Academia se le ha aplicado la misma programación que al cuarto de entrenamiento, ahora con instalar un determinado programa el acomodo de estructura de los salones puede cambiar.- explicó brevemente Spider-man observando los cambios que creó el dispositivo de Tony, este sonriendo ante la deducción del héroe arácnido. –Estos cambios se llevaron a cabo tras la reconstrucción del ataque de Hydra a la Academia, todos llevados a cabo por el Sr. Stark.-

-Qué frialdad- pensó Tony al oír cómo le hacían referencia como "Señor Stark" con una increíble y doliente indiferencia de aquel chico que le solía considerar su ídolo hacía no mucho tiempo.

-Hablando de mi programa, este es uno parecido a una inteligencia artificial, solo que no es de interacción directa como las otras que he creado. Esta está diseñada para aplicar cursos de entrenamiento ya sean físicos o mentales a los alumnos de la Academia. Esta es una presentación de dicho producto, o más bien prueba, y aquí Spiderman será nuestro sujeto de prueba. –explicó Tony recibiendo una mirada de sorpresa por parte del héroe arácnido que después se dio cuenta de la presencia de un cuadro rojo iluminado debajo de sus pies. El chico caminaba y este cuadro le seguí hacia donde fuera, todos esperarían que hiciera algún chiste al respecto como era conocido por hacerlo en cada oportunidad que tenía, pero se vieron sorprendidos cuando Spidey solo observaba sus pies y luego esperaba la continuación de la explicación de Tony. –Después de las pruebas Cap y Falcon les darán una breve plática sobre los nuevos protocolos de Control de Daños y sobre como evacuar los edificios en derrumbe.- dijo Tony con aburrimiento. –Pero lo mío siempre será lo más entretenido, pondremos a prueba a la araña.- dijo con una sonrisa y una emoción que los otros héroes siguieron, en especial Nova que se preparaba para sacar su celular y empezar a grabar en caso de que las pruebas terminarán en una humillación para Spiderman.

Peter suspiró y volteó a sus alrededores preparándose mentalmente para lo que sea que viniera, más no esperaba que en sus pies se posicionarán unos seguros que no le permitían moverse, su sentido arácnido tembló, y volteó hacia arriba de él viendo como una caja de al menos dos metros se posicionaba solo para caer abruptamente sobre él, encerrándolo adentro en una constante y concentrada oscuridad. Un silencio perturbador le rodeaba, se sentía solitario, aislado. Ninguna de las voces de sus compañeros audible, ni siquiera la inconfundible voz de Tony Stark. Los grilletes conectados por una cadena al suelo le ataban por los pies.

Spiderman pensó en golpear la pared de la caja hasta que esta se quebrara, pero por la textura de la superficie de esta, se dio cuenta que era un metal de extremadamente buena calidad y resistencia, y tomando en cuenta los extensos recursos de tanto SHIELD como Tony Stark, podía concluir que era adamantio o incluso vibranio, metales que no lograría romper con golpes aun considerando su fuerza mayor que la promedio.

-Peter.- sintió una voz llamarle, como un silencioso susurro. –Peter.- repitió de nuevo como un canto, aquel que se usa para llamarle a los niños. Peter se empezó a sentir nervioso, sin saber por qué. –No te dolerá tanto.- habló nuevamente esa voz, sonando demasiado familiar. Un recuerdo empezaba invadir su mente, algo que había estado bloqueado por años en las esquinas más recónditas de su memoria, algo que había sido enterrado a profundidad.

La puerta de aquella vieja casa que Peter apenas recuerda, aquella puerta de madera abierta revelando la calle de noche, con sus padres esperándole abajo del marco de la puerta con las manos extendidas hacia él. El pequeño Peter de al menos 5 años corrió hacia ellos con una sonrisa que escondía confusión. Su madre tenía una sonrisa cálida y cabello castaño, pero eso era lo único que llegaba a diferenciar, más allá de eso solo se veía como una sombra, casi inexistente.

Pronto todo cambió a un carro, estando Peter sentado en la parte trasera del pequeño auto de asientos color gris, esos de terciopelo que ahora estaban fríos en la superficie por el clima de la madrugada. El camino oscuro fuera de alguna ciudad sin ninguna señal de estrellas en el cielo. El carro se detuvo repentinamente y Peter volteó hacia el frente con su peluche de araña rodeado por sus brazos, miró a las siluetas de sus padres.

Su padre colocó el freno de mano desde el asiento del conductor y con una mirada tenebrosa ordenó a la asustada silueta de su madre salir del auto. Peter observó el cabello castaño de su madre alejarse junto a quien era su padre hasta que la oscuridad ya no les dejaba ser visibles para el niño de 5 años lleno de nerviosismo.

En la oscuridad adelante, una luz y un sonido de pistola sonaron iluminando una diminuta parte de la oscuridad. El estruendo hizo saltar al niño en su asiento y causó que un temor naciera dentro de él cuando su padre regresó solo con una fría mirada hacia el auto, sentándose apresuradamente en el asiento del conductor, quedándose sentado por un tiempo ahí en silencio mirando la oscuridad frente a ellos. De repente el hombre giró su cabeza dirigiendo su mirada hacia Peter, una sonrisa dibujándose en su rostro mientras extendía una mano hacia su hijo, que la aceptó con escalofríos recorriendo su espalda.

-Ahora solo somos tú y yo Peter.

-¿Cuánto llevo aquí?- se dijo Peter a si mismo notando que le costaba respirar y los grilletes en sus pies cada vez apretaban más haciendo sentir al héroe cierta cantidad de dolor, pero no lo suficiente como para hacerle llorar o alcanzar el nivel de dolor causado que le ha infligido el Duende Verde.

-El Duende verde.- pensó con melancolía llevándolo a pensar en su amigo Harry que todavía no despertaba del coma en el que se encontraba, por su culpa, por su descuido, por una promesa que no pudo cumplir.

Su cabeza le empezaba a doler demasiado, Peter se sostenía su cabeza entre sus palmas tratando de aliviar el dolor pero sin ningún resultado. Sentía como si algo se quisiera introducir a su mente y no había manera de pararlo.

-Vamos Peter.-decía su padre colocándose una bata blanca sobre sus hombros. –No te dolerá- añadió colocándose un tapabocas en su rostro y unos guantes de plástico sobre sus quemadas manos.

El hombre de blanco se acercó al niño que estaba atado a la pared por unos grilletes y que tenía un peluche de araña sobre sus brazos. El niño lloraba desconsoladamente mientras el hombre colocaba una tela debajo de su hombro y la apretaba fuertemente con un nudo.

-No hagas esto.- suplicó entre sollozos el niño a su padre que solo le daba una mirada analítica y fría cuando acercaba la jeringa con un color amarillento enfermizo a la pálida piel del niño para inyectar dicho espeso líquido.

Dolor invadió el cuerpo del niño que se retorcía en contra de los grilletes que le sostenían hacia la pared gritando a los límites de sus pulmones llevándolo a la incosnciencia, solo para despertar en una húmeda oscuridad.

La oscuridad que le rodeaba cuando su padre se cansaba de él, el abandono que sentía dentro de aquel oscuro cuarto con sus pies descalzos atados con grilletes, y sin poder ver nada a su alrededor. Aquellos seres que le atacaban a distintas horas del día para causarle dolor con una ventanilla de luz observando desde la distancia, Peter sabía que había alguien al otro lado de la pared, le pedía auxilio una y otra vez pero solo recibía silencio como respuesta y el sonido de una pluma anotando en papel.

-¡Papá!- solía gritar el niño todos los días, hasta que un día la resignación de que nunca sería escuchado, redujo a aquel grito a un mero pensamiento en la enredada mente del niño de ahora 7 años.

Peter sentía su mente como si fuera a explotar. Forzaba los grilletes cada vez más, sintiendo como un líquido salía de por dentro de su pierna.

-Necesito salir.- Pensó Peter apretando sus piernas contra su pecho, aun forzando los grilletes contra sus tobillos. Cerró sus ojos tratando de reprimir aquellos recuerdos que estaban resurgiendo pero cada instante se volvía más difícil cuando estos se fusionaban junto a los de Duende verde, con su risa macabra y mirada llena de odio y rencor inexpicable.

La sangre esparciéndose por la acera alrededor de un cuerpo de una persona que Peter apenas conocía, con unas pequeñas manos cubiertas de esta sangre observando los gemidos agonizantes del hombre. La mirada fría del niño sobre el cadáver y un hombre vestido de blanco acercándose por detrás de él con un aura de orgullo y una sonrisa macabra debajo de su tapabocas.

-Bien hecho hijo.

Una mano se colocó sobre su hombro y los grilletes habían desaparecido de sus pies, que ahora ardían y liberaban un color rojo que manchaba su traje y se derramaba sobre el blanco suelo. A Peter le molestaba aquella mano sobre su ser, instantáneamente agarró el brazo de quien le tocó y con enojo hirviendo en su mente rompió el hueso de esta persona.

Un gemido de dolor.

Peter se quedó inmóvil tratando de analizar todo, el color blanco predominaba todo su alrededor. Las miradas sobre él constantemente de personas con trajes coloridos, el chico trató de respirar pero su cabeza cada vez se sentía más ligera y mantener los ojos abiertos era un desafío.

-¿Spidey?- preguntó la voz de Tony que sostenía su brazo en un ángulo extraño.

-Lo siento.- murmuró Peter. Luego salió corriendo pero un brazo le detuvo. De repente su mirada se empezó a oscurecer y se vio perdiendo la consciencia sobre los brazos de esta persona.

-Recuerda que solo estamos tú y yo ahora y siempre, Peter…

Bueno, capítulo extraño y no tan largo jeje

Veremos que sucede en el próximo capítulo jajaja

Espero les haya gustado

Feliz año nuevo por cierto

Y no se les olvide seguir la historia y cualquier comentario es aceptado con mucho amor :3

Saludos, Nuyen 236