Disclaimer: De lo aquí presentado únicamente la historia es mía, los personajes son propiedad de Stephenie Meyer, yo solo los pido prestados y les doy un pequeño giro OoC.
"No importa que, no importa cuando, no importa quien, todo hombre puede conquistar a cualquier mujer que desee, si cuenta con un plan".
Will Smith (Hitch: especialista en ligues)
Capitulo II:
Planes.
Aburrimiento. La palabra mas odiada y también mas utilizada por Alice Colour Cullen. ¿El motivo?. Sencillamente era algo que le ocurría muy a menudo, se aburría y optaba por hacer alguna locura que la liberara de el horrible aburrimiento.
Un ejemplo de esta actitud, era aquella vez que en un ataque de aburrimiento, estando en un café con su mejor amiga Charlotte, había subido a la motocicleta de un sexy extraño solo por que él la había retado a subir y ver el amanecer en la playa. Esto era bastante ridículo, ya que apenas comenzaba a obscurecer y además se encontraban bastante lejos de la playa; pero eso no fue impedimento para Alice, ella estaba aburrida y necesitaba alguna distracción para el día.
De esa manera ella y su amiga Charlotte, habían terminado en las motocicletas de unos extraños y viendo el amanecer en la playa. Definitivamente la desesperación por el aburrimiento y el mal habito de actuar y luego pensar de Alice, era lo que mayormente influía a que ella tuviera problemas y les diera temas de que hablar a los paparazzis, los cuales parecían no tener vida aparte de seguir a Alice a donde quiera que ella fuera.
La noche anterior, también se contaba entre su larga lista de "romper el aburrimiento". Y si, había desafiado no solo a su padre, si no también se había escapado de los paparazzis, únicamente pisando a fondo el acelerador de su increíblemente veloz Audi.
Mas cuando ella subió a su auto, jamas imaginó que terminaría a mitad de la nada, con un incompetente y ridículo secuestrador, que además de indiscreto e idiota, no dejaba de decir barbaridades respecto a que el auto ya no era mas su auto, que acababa de robarlo y por nada del mundo iba a devolverlo.
Quizá era que Alice estaba muy aburrida, puesto que había tomado los estúpidos comentarios de iratus (nombre que ella misma le había dado)como un desafío para luchar por el auto. Así que lo había decidido, iría con él a donde quiera que se dirigiera para robarse el auto y ganar el desafío.
Cuando la mente de Alice maquino todo este plan, imaginó también que seria divertido el luchar por el auto y mofarse de su ridículo contrincante, pero no había pasado ni siquiera un día y ella ya estaba a punto de tener un ataque de nervios por culpa del aburrimiento.
Todo por que Iratus, había lloriqueado para que discutieran que iban a hacer respecto al asunto del "supuesto" secuestro, el robo del auto y sobre el destino de ella, pero desde que habían llegado a ese maldito pueblo de mala muerte (que por lo que ella había podido ver se encontraba en algún lugar de Missouri), no habían hablado literalmente nada; Iratus se había dedicado en cuerpo y alma a el auto. Que sí ya arreglaba esto, que si ya quitaba aquello, que sí modificaba este guardafangos, que sí pintura temporal. Puaj..., nada mas que jerga mecánica que Alice ni entendía, ni le interesaba.
Aunque ella debía admitir que Iratus no lucia nada mal con el rostro y la ropa manchadas de grasa e incluso su rubio y despeinado cabello pegado a su frente por el sudor, lo hacían lucir sexy.
Los ojos de Alice se abrieron a mas no poder, dando la apariencia de un par de pelotas de ping pong cuando ese pensamiento pasó por su cabeza. ¿Pero qué diablos pensaba?. Iratus era el enemigo y ella definitivamente no tenia que encontrar sexy al enemigo, seguramente el aburrimiento la esta volviendo ridícula y además le provocaba visiones. Iratus ni siquiera era lindo. Solo era un chico alto, rubio, musculoso pero sin exagerar, con ojos grises como la plata y una nariz respingada. Nada fuera de lo... ¿común?. Ok, Ok, Iratus si era lindo, pero aun así continuaba siendo el enemigo, y por ella podía parecerse a el mas guapo de los dioses del Olimpo, de todos modos no iba a bajar la guardia y decir que era sexy.
"¿Falta mucho?" Exclamó ella enfadada, mas consigo misma por dejar que su mente divagara, aunque también con Iratus por estar horas y horas haciéndose el tonto allí fuera con el auto.
"Pero como molestas, – Gruñó él secándose el sudor de la frente con el antebrazo – ya te dije que no".
"Arg...". Gruño Alice en protesta.
Ella nunca había disfrutado las horas en el mecánico, por lo general dedicaba esa horas a navegar vagamente por internet desde su blackberry o yendo de compras en el auto de Charlotte.
Lo que ella realmente disfrutaba de su auto, era el hecho de poder correrlo y vivir la adrenalina del momento y por eso el ver a Iratus tan emocionado con las tuercas, y la grasa; solo le daba dolor de cabeza y un aburrimiento atroz.
Por otro lado, Iratus, o mejor dicho Jasper; disfrutaba en grande el tunear la maquina(1), de hecho era una de las cosas que mas disfrutaba de su peculiar trabajo.
Por ejemplo, el auto que antes pertenecía a su molesto polizonte: Alice Colour, de color azul eléctrico y con rines de lo mas lujosos, ahora estaba camuflajeado de color negro y con rines bastante menos llamativos y como extra estaba la capa temporal en las placas para cambiar la matricula del auto.
Jasper se alejó un poco para apreciar su obra de arte desde un ángulo mas lejano y de diferentes perspectivas. Sin embargo apenas estaba deleitándose con la vista que tenía cuando la bocina del auto comenzó a sonar con fuerza e incesantemente.
"¡I... – pitidó – Ra... – pitidó – Tus...! – pitidió. – ¡Deja de hacerte el idiota allá fuera, o creeme cuando te digo que yo misma incendiaré el auto y solucionaré el problema!". Gritó Alice y una vez que termino volvió a ensordecer a Jasper con el sonido del claxon.
"¡¿A los niños ricos no se les enseña educación?, – Vociferó en respuesta Jasper. – creó que me rompiste el tímpano".
"No seas tan niña y trae tu trasero aquí, ahora mismo". Ordenó Alice, pero por suerte esta vez no hizo sonar el claxon.
Jasper totalmente enfurecido por el hecho de haber sido interrumpido en su análisis visual, se dirigió al auto pisando fuerte y al subir cerro con un portazo.
"¿Qué diablos fue eso?". siseó con los ojos desorbitados de rabia,
"Es que estoy aburrida, ya quiero largarme de aquí. – Espetó Alice y Jasper se carcajeó. – ¿Qué te pasa Iratus?, ¿Acaso haz descubierto una nueva manera para aumentar tu idiotez?". Preguntó en tono sarcástico, pero Jasper la ignoró y continuó riéndose.
"Realmente debes estar aburrida, porqué para llegar al extremo de que tu sarcasmo sea tan malo, debes estar desesperada por atención. – Espetó él haciendola enfurecer aun mas. – Si quieres puedo ir a buscarte a un paparazzi. para que venga a desaburrirte".
"Quizá mi sarcasmo sea malo cuando estoy aburrida, – Replicó ella en un tono furiosamente burlesco. – pero si el mio es malo, definitivamente el tuyo es nulo". Ante esto la risa de Jasper se ahogo con su saliva, y en su rostro se pinto una mueca horrible.
"Eres insoportable". Gruño Jasper y arrancó el auto con violencia, ahora además de tener que aguantar a esa niña mimada y escandalosa debía controlar su propio mal humor, no veía la hora en que pudiera deshacerse de ella.
"¿Y a donde exactamente nos dirigimos?". Preguntó Alice luego de un largo rato en que ambos se mantuvieron en silencio, ella luchando contra el aburrimiento y él demasiado metido en sus pensamientos inclusive para que Alice consiguiera tomarle el pelo y así reírse de algo.
"Estas loca si piensas que voy a decirte exactamente a donde vamos – Dijo. – solo diré que me muero de sueño, iremos a dormir y después hablaremos sobre lo que haremos".
Alice soltó un bufido ante sus palabras, lo ultimo que quería era dormir.
Después de otros minutos en silencio y en el que ambos se dedicaron a hacer cualquier cosa, menos prestarle atención al otro; finalmente Jasper se detuvo frente a un hotel, no era un lujoso hotel como en los que Alice solía hospedarse. Este era un muy concurrido hotel.
"Espera aquí, iré a regi... ¡¿Qué diablos haces?". Gritó Jasper cuando Alice puso los seguros del auto y quitó la llave del switch.
"No nos hospedaremos aquí". Respondió ella en tono socarrón y desviando la vista hacia el enorme y concurrido hotel.
"¿Qué no nos...?, ¿Que no...? – Balbuceó él totalmente fuera de si por el coraje. – Tu no puedes decirme que puedo y no hacer; – Exclamó autoritariamente y golpeándose el pecho. – si yo digo que nos hospedaremos en este hotel, lo haremos y fin de la historia".
Dicho eso Jasper se cruzó de brazos y alzo la mirada, en espera de la replica de Alice.
"¿Ah si?. – Bravuconeó ella. – y ¿te haz puesto a pensar Iratus idiota, que en cuanto entre a ese lugar me reconocerán y se armara un escandalo?.
Jasper se quedo helado ante sus palabras, pero no quiso darle la razón, o de lo contrario ella se pondría a alarardear (aun mas si es que era posible). Él simplemente le arrebato las llaves del auto y arrancó el auto, se dispuso a buscar un hotel en Columbia, Missouri que fuera menos concurrido y mas clandestino.
"Una habitación doble a nombre del señor Marshall". Repitió el encargado del hotelucho en el cual habían terminado Alice y Jasper.
"Así es señor, muchas gracias". Replicó Jasper bastante cansado y casi arrebatándole las llaves de la habitación al pobre encargado, y por supuesto que él tenia motivos de sentirse cansado y además ligeramente avergonzado con el encargado, puesto que desde que habían bajado del auto, Alice se negaba a quitarse una ridícula pañoleta rosa de la cabeza, y por si eso fuera poco las pocas veces que llego a decir algo delante del encargado, lo hizo con una fingida y mal actuada voz chillona.
Jasper no encontraba donde esconder la cara ante tal vergüenza, ya que él hombre de el hotel los había tomado por un par de enamorados fugitivos, pero de inmediato sus sospechas fueron eliminadas, cuando Jasper pidió una habitación doble.
"¿Quisieras, por una vez en tu vida comportarte como una persona normal?". Bufó Jasper mientras abría la habitación del hotel y Alice se aferraba a su pañoleta como si su propia vida dependiera de ello.
"Imposible mi querrido Irratus". Inquirió ella usando ahora lo que pretendía ser un acento ruso, pero que a parecer de Jasper sonaba mas bien como el pato Lucas.
La habitación del hotel realmente nada tenia que ver con la que Jasper pudo haber solicitado en ese hotel que quizá no era cinco estrellas, pero por lo menos estaba mas decente que en el que se encontraba ahora; con papel tapiz amarillo, las dos camas de madera, colchas económicas y un buró en medió de ambas camas y sobre este un teléfono. Y absolutamente nada mas.
"¿Y por qué me molesto en si quiera sugerirlo?". se preguntó a si mismo con ironía.
Entro entonces a la habitación y mantuvo la puerta abierta para que Alice entrara, ganándose un golpe en el estomago con el bolso de ella por su comentario.
Le costó un poco recuperar el aliento, ya que no se esperaba el golpe y además lo había sofocado, y solo cuando sintió que el aire regresaba a sus pulmones, cerró la puerta y fue a sentarse en la cama que Alice había dejado para el.
"Así que tu apellido es Marshall, – Señaló Alice provocando que Jasper diera un respingo. – Iratus Marshall, patético". Se carcajeó entonces como loca, inclusive tuvo que sostenerse el estomago con una mano mientras golpeaba la cama con la otra.
"Pero que boba eres, – Espetó Jasper rodando los ojos. – y para tu información, Marshall es solo una de mis identidades falsas".
Alice detuvo sus estridentes carcajadas y se giró para encarar a Jasper con el escepticismo dibujado en sus facciones de duende.
"ah, disculpe señor Iratus, – señaló ella alzando los brazos y poniéndose seria repentinamente. – había olvidado lo prohibido que es mostrar su verdadera identidad". Finalizó con sarcasmo.
"Tu sarcasmo ha regresado, creo que ya no estas aburrida". Replicó con pesar Jasper y sin mas se colocó una almohada en la cara.
"Iratus, – Habló Alice molesta y observando al ingrato Iratus que se había acostado ya muy quitado de la pena, e ignorando por completo que las tripas de Alice comenzaban a gruñir alarmantemente. – deja de decir estupideces y mejor haz algo productivo, como llamar al servicio del hotel y pedir algo de cenar. No se que clase de persona puede sobrevivir con solo una bolsa de papas fritas en el estomago el día entero, pero definitivamente no soy una de ellas". Al terminar ella se cruzó de brazos y espero la respuesta de Iratus, o al menos algo mas que las risas burlescas que había lanzado luego de que ella hablara. ¿Pero que se creía Iratus que era, su burla?. Pensó ella con enojo.
Finalmente él se quitó la almohada de la cara y se sentó en la cama.
"Ah, disculpa, ¿hablabas en serio?". Preguntó al ver el rostro molesto de Alice.
"¿Acaso ves que sea un chiste?". Preguntó retóricamente ella y señalándose la cara, la cual continuaba molesta.
"Por dios Alice, en este sitio no hay 'servicio del hotel', – Hizo comillas con sus dedos. – conformaté con que tenga camas. Duras como piedra, pero camas después de todo".
Y así, sin mas Jasper se acostó en la cama y le dio la espalda a Alice, quien por su parte estaba imaginando miles de maneras de asesinar a Iratus en ese momento y hacerlo pasar por un accidente.
Es que sinceramente ese Iratus era un completo e irremediable idiota, como se le ocurría ponerse a dormir tan tranquilo mientras Alice se sentía desfallecer de hambre, y no es que se sintiera ofendida de que él no se preocupara por ella, ¡Que va!, eso la tenia sin cuidado, lo que realmente no le cabía en la cabeza es como si Iratus tampoco había comido nada en todo el día, inclusive menos que ella que mínimo se había comido una bolsa de papas fritas que se encontraba en la guantera de su auto (y que no tenia ni la mas mínima idea de que hacia allí), como es que el podía dormir plácidamente, eso es lo que realmente le sorprendía.
Un gruñido de su estomago la saco de su ensimismamiento y le recordó que estaba muriéndose de hambre, así que ignorando por completo las estupideces de Iratus respecto al servicio del hotel, ella tomó el teléfono y esperó en la linea luego de marcar 1.
"Operadora, Buenas noches". Se escuchó al otro lado del teléfono.
"Buenas noches, quisiera que me comunicara con alguna pizzería cercana a mi residencia actual". Explicó ella con educació que era muy poco común en Alice.
"Por supuesto, digame en donde se encuentra exactamente". Replicó la operadora.
"En el Hotel Marin, de... Columbia, Missouri". Recitó Alice haciendo un esfuerzo por recordar todo.
"Enseguida la comunico, que tenga buenas noches".
Alice sonrió para sus adentros cuando luego del timbre de espera, alguien en alguna pizzeria levantó el teléfono.
. . .
"Iratus". Escuchó Jasper como un molesto eco y decidió ignorarlo.
"Iratus". Insistió esa voz molesta, pero esta vez además había un delicioso aroma inundando el ambiente, y eso si que su vació estomago no se lo dejo pasar.
"Hmm...". Respondió entonces, justo después de que sus tripas respondieran por él.
"¿Quieres pizza?". Preguntó esa misma molesta voz, pero ahora el delicioso olor estaba mas cerca, era queso y... ¿salami?.
Sus ojos se abrieron de inmediato y frente a él estaba un pedazo de pizza con salami flotando ante sus ojos. ¿Acaso continuaba dormido?.
"Veo que no lo quieres". Y tras esas horribles palabras el pedazo de pizza volador desapareció de su campo de visión.
"¿A donde se ha...?". Logró decir antes de que Alice mordiera el trozo de pizza, a lo que las tripas de Jasper bufaron en respuesta y él frunció el ceño.
"¿De donde sacaste eso?". Demandó aun mosqueado porqué Alice mordiera el trozo de pizza que le había antojado.
"De la caja, – inquirió ella con burla. – mira, solo debes levantar la tapa y... – Levantó la tapa de la caja de pizza como si se tratara de un premio secreto a descubrir. – ¡Taran!, pizza".
"Que ridícula eres". Respondió él mientras el olor volvía a atacar sus sentidos y le hacia la saliva agua.
"Mira, si continuas siendo grosero conmigo, no te daré de mi pizza". Dicho eso Alice cerró la caja de pizza con un manotazo.
Jasper atónito se limitó a parpadear un par de veces y salir completamente del estado de ensoñacion en el que se encontraba segundos antes.
"Muy bien, lo siento". Se disculpó él pasándose una mano por el cabello y luchando porqué no le escurriera la baba.
En muchas ocasiones, Jasper había durado varios días sin comer absolutamente nada, pero eran situaciones distintas a esta, puesto que la comida nunca le había pasado bailando frente a la nariz, despertando su bien programado estomago.
"Por esta vez te perdono Iratus, – Mordió un trozo especialmente grande de pizza y sin esperar a tragarlo del todo continuó. – pero solo porqué me urge que hablemos de una vez por todas".
Jasper tuvo que morderse la lengua e inclusive hiperventilar un poco para evitar reírse de Alice, quien al hablar había escupido queso, salami y pan. Pero el sabia bien que si se reía... ¡Adiós pizza!.
"Hablar, – Repitió como idiota cuando sintió la mirada furiosa de Alice, al parecer ella esperaba una respuesta, y no precisamente una risa. – si claro. Pero... ¿De qué?".
Ante su respuesta poco relativa en realidad, los colores fueron y vinieron en la cara de Alice. Parecía un semáforo, y cada vez su nivel de rojo aumentaba, y aunque él no tenia ni idea de que diablos esperar, una cosa era seguro; No era nada bueno.
"¿De qué? – . Chilló ella frunciendo él ceño y asesinando a Jasper con la mirada. – ¿Acaso eres aparte de todo retrasado?. Pues de que va a ser, obviamente de lo que haremos".
Nunca antes Jasper se sintió tan intimidado con la mirada de una chica, pero que se podía esperar, si esa chica tiene el control de la pizza y no solo eso, si no que también podía hundirlo con tan solo ir a hablar con la policía. Realmente lo tenia en sus manos y fácilmente podía ahorcarlo, ¿En que momento había llegado a ese extremo?. El que una niñata malcriada pueda dominar tu vida, definitivamente es lo mas bajo que él había caído.
Por ahora así estaban las cosas, así que el no quiso tentar mas a su propia mala suerte (de nombre Alice). Por lo que simplemente suspiro profundamente, se recorrió hacia atrás en su cama lo mas que pudo y se dispuso a escuchar lo que sea que Alice tuviera que decirle.
"Bueno, habla entonces". Apuró Jasper mientras se frotaba el ojo con el puño y daba un bostezo tamaño hipopótamo.
No se sentía con ánimos de hablar, en realidad lo único que quería hacer era intentar dormir un par de horas en ese colchón duro como piedra y después enfrentarse a lo que sea que esa chiquilla loca tuviera planeado para que finalmente lo dejara realizar su trabajo tranquilo y sin su doloroso sarcasmo rondando por su espacio personal.
Alice tomó una gran bocanada de aire y observo atentamente a Iratus, él se veía que estaba bastante cansado, prácticamente tenia un ojo cerrado y uno abierto, solo su boca que masticaba la pizza en un estado automáticoera lo que estaba despierto de él. Estaba segura que el accedería a lo que sea que ella fuera a proponerle, así que no desaprovecharía la oportunidad.
"Bueno, querido Iratus, tras mucho pensar y pensar, en las posibles soluciones para este asunto, que personalmente pienso que esta mas enredado que un ovillo de hilo. – hizo una pausa para observar con el rabillo del ojo si Iratus la escuchaba, y al comprobar que tenia toda la atención posible de la que era capaz en esos momentos continuó. – He decidido, que voy a acompañarte a donde sea que vallas y de esa manera ambos saldremos ganando, yo porqué... no tendré que ver el rostro de mis padres en unos cuantos días, y tú... – lo señaló. – porqué comprobaras que no iré a acusarte a ningún lado".
Lo de que no tendría que ver a sus padres, era una verdad a medias, pero la realidad es que ella lo hacia porqué inclusive antes de que Iratus se diera cuenta, ella había aceptado el desafió "lucha por el auto".
"¿Haz terminado?. – preguntó Jasper mas dormido que despierto y Alice se contuvo de hablar con sarcasmo, por ahora solo necesitaba que el aceptara, así que solo asintió con la cabeza. Ya tendría tiempo para atacarlo con sarcasmo. – Bien, si haz terminado, entonces me voy a dormir". Dejó el trozo su tercer trozo de pizza a medio comer en la caja y se metió bajo las sabanas duras ante la mirada desconcertada de Alice.
¿Acaso el sin vergüenza no pensaba decir nada?. Oh, esto en verdad Alice no lo iba a tolerar.
"¿Cuál es tu respuesta entonces?". Preguntó ella con los dientes fuertemente apretados.
"Esta bien, si lo que esperas es un si, para dejarme dormir tranquilo, entonces acepto".
La sonrisa en el rostro de Alice casi no le cabía en la cara. Jasper acababa de firmar su propio contrato con la muerte. Bueno, quizá eso era exagerado, inclusive para ella que no conocía el significado de esa palabra, o al menos no lo llevaba a cabo. Pero si de algo estaba segura, es que a partir de ahora, la vida de Iratus seria un infierno. Jamas debió meterse con Alice y su precioso auto.
Se recostó entonces, aun con la sonrisa en sus labios, e inclusive el duro colchón se sentía como estar sobre nubes, ya que una vez mas se salia con la suya.
(1) Tunear la maquina: Referencia al programa de MTV: Pimp My Ride, el cual es un programa donde profesionales modifican autos para que tomen la personalidad de sus dueños.
N/A: waa, hola a todo el mundo hehehehe; por dios, estoy tan emocionada, 56 Reviews en el prefasio y el primer capitulo!. ¡Que alguien me pellizque!. ok, nop... hehehe, pero es en serio estoy super feliz y les agradezco de corazón a todas ustedes, lectoras anonimas y lectoras registradas, que me dajan review y que no me dejan. a todas les agradezco que se tomen un tiempesito para leer los disparates que se me ocurren hehehe.
Y Bien, ahora hablemos de la historia. ¿Les ha gustado el capitulo?. el pobre Jasper se va a quedar calvo de tantos corajes que hace XD. y Alice, bueno Alice es Alice, loca y nada mas que loca XD.
Ahora si me despido, ya que estoy escribiendo el epilogo de psicofonias y viendo un anime bien increible llamado Toradora, y se los recomiendo, es de lo mas lindo hehehe.
Me despido de ustedes (ahora si). y ya saben, nos leemos el proximo sabado, para ver como reacciona Jasper cuando se de cuenta de lo que acepto XD.
