Disclaimer: De lo aquí presentado únicamente la historia es mía, los personajes son propiedad de Stephenie Meyer, yo solo los pido prestados y les doy un pequeño giro OoC.


-¡Ya va siendo hora de que aprendas a tener un poco de respeto!.
-Ya va siendo hora de que usted haga algo para merecerlo.

Harry Potter y Rufus Scrimgeour.
Harry Potter y las Reliquias de la Muerte. Capitulo 7. El testamento de Albus Dumbledore


Capitulo III: Preparate para ser vencida.

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En la oficina de el senador Carlisle Cullen que se encontraba en su casa, lo único que se escuchaba era el constante sonido de las teclas al ser presionadas con fuerza, aunque de vez en cuando también se escuchaban el manejo de papeles y el chirrido de la silla al moverse.

En pocas palabras era un día normal de trabajo agobiante para el senador Cullen, nada fuera de lo normal, otro interminable día de analizar los pros y contras de las propuestas realizadas por los diputados; buscando hasta el mínimo desperfecto que podría afectar a su comunidad.

En ello estaba él, completamente metido en sus asuntos, apenas levantando la vista para ver el exterior de vez en cuando.

Se había levantado muy temprano al igual que siempre, por lo que cuando el sol se encontraba en su punto mas alto, iluminando por completo la habitación y creando sombras pintorescas a todos los muebles en ella, él Senador Cullen llevaba ya bastante avancé en su trabajo.

Carlisle Cullen, en realidad era muy entregado a su trabajo, le encantaba ayudar a las personas, por eso precisamente había elegido la política como profesión, y aunque le hubiera gustado que su único hijo varón le siguiera los pasos, no se sentía para nada molesto por la decisión de Emmett de ser jugar profesional de Fútbol americano, por el contrario se sentía satisfecho de que su hijo pudiera desempeñar con tal empeño su sueño.

Sonrío entonces con satisfacción, sabia que la manera de educar a su hijo había sido la correcta, pero cuando elevó la vista hacia el retrato familiar que se encontraba en su escritorio, la sonrisa se le borró, pues sus ojos encontraron la mirada fastidiada de Alice.

Suspiró y tomó la fotografía entre sus manos, hacia mucho que no se detenía a conversar con su hija y esto comenzaba a preocuparle; tantas horas de arduo trabajo estaba dando como resultado un avancé considerable en su vida política, pero también lo estaba alejando de su familia, y eso lo preocupaba bastante, él amaba a su hija Alice y le encantaba conversar con ella siempre que tenia oportunidad, pero ahora se daba cuenta que lentamente esos momentos de padre e hija habían ido disminuyendo considerablemente hasta volverse casi inexistentes.

Se dio cuenta entonces que la rebeldía de Alice había aumentado desde entonces, cada vez mas apariciones en esas estúpidas revistas de chismes y cada vez mas locuras provenientes de Alice. – ¿Qué era lo qué el estaba haciendo con su hija? –, se preguntó con pesar.

Por un momento su trabajo paso a segundo plano y Carlisle se dedicó a analizar el daño que le hacia a su amada hija al mostrarse tan distante, como bien había dicho estaba orgulloso de la forma de ser de Emmett, fruto de la educación que Esme y él le habían dado, misma que era distinta por completo a la de Alice; y eso mas que cualquier otra cosa lo tenia preocupado.

En ese momento la puerta de la oficina se abrió, y una mujer preciosa de cabello y ojos cafés claros y un par de simpáticos hoyuelos en las mejillas entró contoneándose con alegría hasta llegar al escritorio.

"Cariño, voy a salir a... – él no estaba prestándole atención y al parecer ella lo noto, pues frunció el ceño dudativa y preguntó: – ¿Esta todo bien Cariño?".

Solo entonces el levantó la vista de la fotografía y la fijo en Esme, su hermosa esposa.

"Si, estoy bien. – dijo él, al tiempo que se frotaba los ojos con la yema de los dedos. – ¿Decías algo?".

Esme no del todo satisfecha se limitó a suspirar y dejar pasar el extraño comportamiento de su esposo.

"Decía que voy a salir con Helena, – explicó mientras se cepillaba el cabello con los dedos. – su esposo ha abierto un nuevo spa y sinceramente quiero probarlo".

"Me parece bien – respondió Carlisle un tanto distante ya que su mente continuaba lejos, preguntándose ¿Qué sería del futuro de Alice si seguía con ese comportamiento?. – pero... ¿Va Alice contigo?". Preguntó, intentando comprobar si el distanciamiento era solo por parte suya o si Esme también había dejado en segundo plano a su hija. Fue la expresión sorprendida del rostro de su esposa la que respondió a su verdadera pregunta. Si, ella también la había dejado en segundo plano.

"Este... en realidad no. – respondió Esme claramente sorprendida por la pregunta. – creo que ni siquiera se encuentra en la casa".

Los ojos de Carlisle se abrieron inmensamente y poco le falto para ponerse en pie y golpear la mesa con el puño. ¿Ni siquiera se encuentra en la casa?. Y lo decía con esa tranquilidad, él era consiente de que las noches de fiesta de Alice eran bastante largas e intentaba pasarlo por alto, pero el día anterior también le había preguntado por ella a Emmett a la hora del desayuno, ya que ella no se encontraba allí como de costumbre, y su respuesta había sido la misma, "Creo que ni siquiera se encuentra en la casa".

Su respiración repentinamente se volvió errática y Esme retrocedió unos cuantos pasos, pero a Carlisle no le importo en lo mas mínimo, él solo tenia en su mente coraje, contra si mismo y contra su esposa. ¿Qué estaba ocurriendo con su familia?.

"Esme, – comenzó a decir con el tono de voz mas tranquilo que logro emitir, pero aun así se notaba su rabia. – ¿Te haz dado cuenta ya, qué Alice hace lo que le viene en gana y nosotros no hacemos nada?".

Esme no hizo mas que recargarse en el escritorio de su marido con la mano derecha y elevar la vista al techo para después contestar:

"Por supuesto que lo he notado Carlisle, pero de cualquier manera fuiste tu quien inicio esto, al obsesionarte con tu trabajo, al menos yo pasó un poco mas de tiempo con ella que tu. – hizo una pausa en la que bajo la vista para mirar a su esposo fijamente a los ojos. – ¿Cuándo fue la ultima vez qué tu hiciste eso?".

Carlisle se quedo helado ante tal acusación, pero intentó evadir la pregunta con una ingeniosa respuesta.

"No se trata de eso Esme, no es una competencia por ver quien pasa mas tiempo con Alice, lo que quiero decir es que...".

"Lo que tu quieres decir – lo interrumpió ella. – es que te sientes culpable por el descuido que le das a Alice y como no quieres cargar solo con el peso de tu culpa, vienes a querer cargarme a mi un poco de ello".

Una vez mas Carlisle se encontró pasmado y sin respuesta alguna ante tal acusación, después de todo era verdad. Así que lo decidió, no podía reparar el daño ya causado, pero podía evitar que la cosa empeorara.

"No permitiré – dijo con determinación. – que mi única hija continué de esta manera, a partir de ahora corregiré mis errores".

"¿Vas a pasar mas tiempo con ella?". Preguntó Esme con la ceja alzada de incredulidad.

"Exactamente, Alice tendrá el mismo trato que Emmett, – declaró gustoso, afortunadamente había llegado a enterarse de su error antes de que este fuera totalmente irreparable. – y además de eso pondré gente especial para cuidarla".

Ante esas palabras el rostro sarcástico de Esme se descompuso, para dejar en su lugar una mueca horrorizada.

"Por favor, dime que no hablas en serio". Imploró, pero Carlisle no respondió; él había tomado ya su decisión.

"Que tengas un buen día en el spa querida". Fueron sus palabras antes de llevarse el teléfono al oído y marcar el numero de agente especial.

. . .

Jasper salió del pequeño y mugriento baño que la habitación tenía, luego de darse una rápida ducha de agua helada.

Eran aproximadamente las diez de la mañana y Alice continuaba dormida. No podía creer como podía dormir hasta tales horas y peor, con el sol calcinante dándole directamente en la cara.

Aunque llegados a este punto, él se preguntaba si en algún momento Alice dejaría de sorprenderlo, no la conocía mucho, solamente sabia de ella lo que su informante le había dicho y el poco trato que habían tenido el día anterior, y sin embargo ella ya había mostrado muchas cosas ante él, por ejemplo ese don suyo de usar el sarcasmo hasta hacerlo hiriente, o la determinación y el coraje que mostraba cuando quería algo, como lo era la pizza de la noche anterior. Lo cual le hacia preguntarse: ¿De dónde diablos había sacado una pizza?.

Ante esto no pudo evitar reír, mientras se secaba el rubio cabello con la toalla y caminaba en dirección a la pequeña de cabello morado y piel del color de las perlas.

"Alice. – Habló y la sacudió levemente con la mano derecha; pero ella ni siquiera se inmuto, así que volvió a intentarlo. – Alice, levantate ya". Esta vez la sacudió un poco mas fuerte y sin siquiera saberlo o esperarlo, el pequeño puño de esta se impacto contra su quijada.

No es que en realidad a Jasper le doliera, pero la rabia que le hizo sentir ese acto, le obligo a tomar medidas extremas. Regresó al baño pisando fuerte y una vez allí, abrió la llave del lavamanos para empapar la toalla con la que antes se había secado el cabello.

A ver si con esto ese pequeño demonio pelimorado no se levantaba. Volvió a colocarse frente a la cama de ella y sin detenerse a pensárselo dos veces exprimió la chorreante toalla encima de la cara de Alice.

"¡¿Que mierda?". Chilló ella al tiempo que se erguía en la cama y buscaba con ojos furiosos al responsable de semejante acto.

"Eso es por golpearme". Expresó Jasper con euforia, ¿Acaso creía que siempre ella ganaría?. ¡Ja!, claro que no; hoy él era el vencedor.

"¿Se puede saber del coño de quién hablas?". Preguntó ella furiosa y usando un lenguaje que al parecer de Jasper solo usaban los carceleros.

"¡Auch!, – hizo un fingido gesto de dolor – ¿Con esa boquita besas a mamá Cullen?". Se burló el aprovechando su momento de gloria al máximo.

"No te hagas el gracioso conmigo Iratus, o creeme cuando te digo que lo lamentaras". Sentenció ella, y aunque la respuesta de Jasper fue una sonrisa burlona, en el fondo si sentía un ligero temor al no saber de que era capaz Alice Colour enojada.

"Si, bueno. – apremió Jasper sentadose en su cama para abrocharse los tenis. – Ahora si dejamos de lado las burlas y las amenazas, ¿podemos hablar de...?".

"No voy a hablar con el estomago vacío". Gruñó ella cruzándose de brazos y alzando la barbilla indignada.

Y por supuesto Jasper no daba crédito a sus oídos, ¿Cómo podía pensar en comer justo ahora?. Realmente no estaba muy equivocado al pensar que esa chica jamas dejaría de sorprenderlo con todas esas tonterías que se cargaba encima.

"¿Comer Alice?, ¿Cómo puedes pensar en comer ahora?". Se atrevió a preguntar en voz alta y ella por su parte enarcó una ceja.

"Bueno Iratus, – empezó ella con tono de burla, haciendo que Jasper rodará los ojos fastidiado, allí iba otra vez ella y su sarcasmo. – la verdad no sé si tu cerebro sea capaz de soportar el exceso de información, pero la gente por lo general como tres veces al día si no es que mas". Terminó con una sonrisa triunfante en sus labios.

¿Desesperación?. No, quizá no era el termino correcto para representar lo que en ese momento el rostro de Jasper reflejo, tal vez encajaban mejor palabras como: Furia asesina o deseos psicópatas. Es que no podía ser posible, que una cosa tan pequeñita, casi diminuta pudiera ser en extremo irritante. No, en definitiva Alice era un verdadero fenómeno de la naturaleza.

"Comerás algo en el camino – . Dijo él con los dientes apretados mientras se movía con rapidez por la habitación en busca de algún objeto que podría dejar olvidado, pero mas que nada para luchar contra la rabia que sentía. – o me vas a decir que pensabas ponerte a cocinar aquí, ni siquiera hay una cocina". Terminó de decir él con burla. Una burla bastante furiosa, si es que esos términos podían ponerse juntos de esa manera.

"¿Cocinar?. – Preguntó ella antes de estallar en carcajadas. – ¿Me tomas por cenicienta o qué?". Continuó cuando logró dejar de reír y Jasper solo pudo pensar, que en definitiva ella nunca sabia cuando dejar de usar el sarcasmo.

"Mejor no preguntó nada". Murmuró y sin mas salió de la habitación, dejando tras de si a una Alice completamente loca que se retorcía por la cama entre carcajadas y se sostenía el estomago.

Luego de un rato, de un largo rato en realidad Alice consiguió dejar de reír, se secó las lágrimas que la risa le había ocasionando y bajo en busca de Iratus.

Lo encontró en la recepción, conversando con la chica que allí estaba y entregándole la llave de la habitación así que ella con andares ligeros llegó hasta el.

"¿Ya nos vamos?. – Preguntó al llegar a su lado, por lo que Iratus se asustó. – Hablaba en serio cuando dije que tenía hambre".

La recepcionista que hasta un momento antes había estado devorando a Jasper con la mirada, ahora veía a Alice con expresión furiosa, estaba claro que venían de la misma habitación y ella había sacado sus propias conclusiones, pero de eso solo Alice se percató y sonrió para sus adentros. Como si algún día eso llegará a pasar. Pensó ella con sarcasmo.

"Muchas gracias señorita. – Dijo amablemente el rubio antes de girarse hacia ella y hablar con voz fastidiada. – Si, si, ya nos vamos". Comenzó a caminar hacía la entrada y Alice le sonrió a la recepcionista que aun la fulminaba con la mirada.

"Ahora, – habló Jasper – Dime exactamente donde voy a...".

"Mira, allá hay un restaurante". Interrumpió Alice con un chillido y señalando enfrente, en cuanto salieron del hotel, y efectivamente en la cera de enfrente se encontraba un pequeño Restaurante.

Ella corrió con emoción sin siquiera importarle en lo mas mínimo que su cabello morado brillara con la luz del sol. Unos cuantos curiosos se giraban a verla e inclusive hubieron quienes la señalaron con reconocimiento. Y repentinamente, viniendo de la nada, un feo gorro negro le cubría la cabeza.

"¿Qué diablos haces Iratus?". Preguntó ella con molestia al girarse y ver que quien le había puesto el gorro era nada mas y nada menos que el idiota de Iratus.

"Si vamos a entrar al restaurante date prisa, – apuró Jasper sin dejar de ver a su alrededor. – o habrá quienes se te acercaran a pedirte un autógrafo de un momento a otro".

Alice esta vez sin rechistar, hizo caso a las palabras de Iratus y entró al restaurante, aun con el gorro horrible en su cabeza.

"Debiste dejarme usar mi pañoleta, – reclamó Alice apenas entraron al restaurante, que por suerte se encontraba vacío. – este gorro es horrible y además pica". Se quejó rascándose el cuero cabelludo por encima del espantoso gorro.

"Ya deja de quejarte Alice". Gruño Jasper sentándose en una silla.

"Pero que molesto eres, nunca había conocido alguien tan...".

"Bienvenidos a Michelle's, – la interrumpió la mesera de turno sin siquiera darse cuenta que Alice estaba hablando; no, ella tenía la mirada fija en Jasper y poco le faltaba para que se le escurriera la baba. – les entrego las cartas y...".

"¿Disculpa?, – gruño Alice. – deja eso y pierdete de una vez". Escupió en tono agresivo al que la mesera solo pudo responder con un sonrojo y una huida rápida.

Alice no era una chica que se le pudiera calificar como amable o decente, pero por lo general no era en extremo una perra, tal y como lo hacia ahora; mas sin embargo el que una idiota mesera la interrumpiera y además hiciera como si no existía, para tragarse con los ojos al idiota de Iratus. Eso verdaderamente la enfurecía.

"¿Era necesario ser grosera?". Preguntó Jasper un poco cansado de la situación.

"Y que eres tu, ¿El defensor de la clase obrera?". Atacó ella y fulminó a Jasper con la mirada antes de esconder su rostro tras el menú.

"Si, no debí decir eso". se disculpó Jasper sin saber muy bien que hacer, pero Alice se limito a ignorarlo y revisar el menú, aunque era tanta su furia que por mas que leía no lograba entender nada de este.

"Bueno, – continuó Jasper con nerviosismo, puesto que no sabia muy bien que esperar de Alice y tampoco se quería arriesgar a que le gritara como a la pobre mesera. – humm... este podría ser un buen momento para hablar de...".

"¡Es una mierda!. – Bufó Alice y lanzó el menú al otro extremo de la mesa, obviamente aun ingnorando a Jasper. – Ordena algo tu y yo pediré lo mismo". Sentenció fijando por primera vez la vista en el boquiabierto Jasper.

Jasper sintió que por sus venas la sangre hervía de coraje, no podía ser posible, esa chiquilla lo iba a matar de un coraje un día de estos.

Con furia y todo hizo una señal a la mesera para que se aproximara, y esta aun recelosa por la anterior actitud de Alice se acerco en silencio.

"Quiero un omelet de queso con champiñones". Pidió lo primero que vio en el menú.

La pobre chica asintió con la cabeza y escribió en su libreta para luego girarse a ver a Alice.

"Lo mismo que el". Fue la respuesta inmediata de Alice, y antes que pudiera decir algo mas, la mesera se alejo a grandes zancadas.

En ese momento Jasper planeaba intentar de nuevo hablar con Alice, así que tomó una gran bocanada de aire y tras asegurarse que ella no estaba haciendo algo mas con lo que pudiera ignorarlo o interrumpirlo (cosa que ya había pasado dos veces), hablo en un tono calmado.

"¿Podemos hablar ahora?". Preguntó Jasper tragándose el orgullo y el coraje.

"¿Sobre que tenemos que hablar?". Fue la respuesta desinteresada de Alice mientras se rascaba la cabeza por la picazón que el estúpido gorro le causaba.

"Sobre lo que haremos a partir de ahora". Comenzó a decir Jasper.

"Ah, pero ya hemos hablado de eso". Replicó ella rodando los ojos.

"¿Ah si?, –. Preguntó él perplejo, ¿Habían hablado de eso?. ¡¿Cuándo mierda habían hablado de eso?. – ¿Cuándo hemos hablado de eso?". Su respiración repentinamente era errática y solo quería sacudir a Alice por los hombros para apurar a que esta respondiera.

"Ayer, mientras comías de mi pizza, te dije que iba a acompañarte a donde sea que vayas – explicó – y tu haz aceptado". Le señaló con el dedo acusador y Jasper sintió que el alma se le caía hasta los pies.

"No, esto definitivamente...".

"Tu me haz dicho que si, ahora no puedes echarte para atrás. – espetó en tono acusador. – ¿O es que acaso no tienes palabra?".

Eso fue lo mas que Jasper pudo aguantar, se puso en pie bruscamente cuando la mesera llegaba con su comida, y sin siquiera importarle el asustar mas a la chica, vociferó:

"¡No tiene nada que ver con mi palabra Alice Cullen, – golpeó la mesa con el puño. – se trata de cosas serias y tu no tienes seriedad ni en una de tus bien cuidadas uñas. – acusó mientras señalaba sus uñas pintadas de carmín. – ¿Cómo esperas qué te lleve conmigo cuándo puedes poner en riesgo toda la operación?".

"¿Haz terminado de gritar?". Preguntó Alice con burla y Jasper solo asintió furioso con la cabeza.

"Bien, en tal caso es mi turno. – Se aclaró la garganta e imitando los movimientos de Jasper se puso en pie, solo que ella era considerablemente mas baja que Jasper, estando ambos de pie ella le llegaba a la mitad del cuello, pero eso no fue impedimento para ella, quien de igual forma comenzó a gritar. – ¡No es mi culpa que tengas miedo Iratus, sinceramente me da igual lo que tu patética vida sea, pero ayer accediste a que yo fuera contigo, y si crees que me quedaré cruzada de brazos al ver como te alejas en mi – se golpeó el pecho con la mano. – auto, estas muy equivocado. Por mi puedes hacer estallar una bomba atómica o iniciar la tercera guerra mundial al invadir Alemania, pero de mi no te vas a librar!. – Le acusó con el dedo por ultima vez y sin mas se regresó a su silla. – Ahora, si me disculpas tengo hambre.

Jasper continuaba petrificado y viendo a Alice comer tranquilamente, como si nada hubiera pasado, ni los gritos ni su ofensa a la pobre mesera que ahora no solo veía horrorizada a Alice si no también a Jasper. Y él lo supo entonces, por mas que lo discutiera con ella, jamas accedería a quedarse en algún pueblo, ella estaba decidida y no había poder humano que pudiera hacerla cambiar de opinión... o quizá si. Ante esto Jasper sonrió de manera malévola, se le acaba de ocurrir, que si hasta ahora nadie había tenido mano dura para con ella, él mismo lo haría, ya venia siendo hora de que alguien hiciera entrar en cintura a esa chiquilla caprichuda que cree que tiene el mundo en sus manos con solo gritar y teñirse el cabello de morado.

Y con estos pensamientos regresó a su asiento y disfrutó del desayuno sin borrar en ningún momento esa sonrisa malévola que solo se ensanchaba mas al ver a Alice.

– Preparate para ser vencida Alice Colour Cullen – pensó Jasper con maldad.


Hello!. aqui su irresponsable autora hehe.

Bueno chicas, siento haber tardado con la actualizacion, pero como ya me excusé en el capitulo de Contrato Sexual, he tenido problemas con mis manos, no estoy muy segura, pero creo que se le llama frialdas en los huesos o algo asi, la cosa es que de estar escribiendo en la compu horas y horas, voy y me baño o me lavo las manos y bueno, eso ha hecho que me den dolores espantosos en la espalda y en las manos. ya me han advertido que me cuide y no sea idiota, que espere un rato antes de ir al agua, pero bueno, es por eso que he tardado, porqué he tenido que escribir de poquito en poquito.

A y para las chicas que leen psicofonias, lamento no haber subido aun el epilogo, pero es que tampoco he podido terminarlo, tengo tantas ideas en mi cabeza para plasmarlas en el epilogo y mis descompuestas manos que no ayudan ¬¬'. pero les prometo dejarlo pronto. aaa porqué ademas de todo tengo mi reloj cronologico interno averiado y se le ha hecho gracioso invertir mis horas de sueño, por las noches mis ojos estan abiertos como un par de canicas y no hago mas que dar vueltas en la cama o ver anime hasta que el sueño llegué, pero cuando menos me lo espero amanece y yo sin dormir nada. hasta las 6 o 7 de la mañana de duermo y no despierto hasta las diez o doce, entonces me cargo un humor espantozo y un dolor de cabeza de los mil demonios. pff... en resumen mi vida es una mierda justo en estos momentos XA.

Pero ya, cambiando drasticamente de tema, ¿Qué les pareció el capitulo?. se que han de decir que no ha avanzado nada la historia, pero es esencial conocer todos los cambios de humor de Alice y las reacciones de Jasper (Iratus) y mas importante aun saber que la familia de Alice ni siquiera se ha dado cuenta que ella ha sido "Secuestrada". todo esto forma parte importante del rompecabezas, asi que pleace no se desesperen. y para las chicas que me preguntan por Edward y Bella, solo dire que todo a su tiempo, ellos tambien son muy importantes en todo esto. incluso James nos va a servir hehehe. Bueno, hasta aqui le spoiler LOL.

nos leemos el proximo sabado y mil gracias por sus Reviews, Alertas, y Favoritos!.

mil kisses.

- AliCe Ahtziry Whitlock Darcy!.