Disclaimer: De lo aquí presentado únicamente la historia es mía, los personajes son propiedad de Stephenie Meyer, yo solo los pido prestados y les doy un pequeño giro OoC.
Tú ideas un plan para hacerme infeliz. Yo ideo otro plan para contrarrestarlo. No me aburro, me gusta, me gusta este juego. Sabes que te voy a ganar. Te llevo ventaja, tú ya eres un infeliz. -Joy McNally (Cameron Diaz). [What happens in The Vegas].
Capitulo 6: ¿Estoy en la Banda? Parte I.
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"¿Esto es una maldita broma?". Rugió el senador Carlisle, ante la incompetencia de sus empleados.
Su hija Alice llevaba desaparecida una semana y media, y a pesar de que había comenzado a buscarla al día siguiente de su desaparición, hasta ahora no sabían nada de ella, solo que viajaba en un auto negro y con un chico rubio.
– ¿Qué se le ha metido en la cabeza?. – Pensó con desesperación su padre, no había recibido ni siquiera un llamada de parte de su irresponsable hija y ni poniendo a su guardia entera a buscarla era capaz de encontrarla.
Con coraje Carlisle golpeó su escritorio con el puño. Hecho que se lamento casi inmediatamente, al sentir el punzante dolor que esto le provoco.
"Señor, le suplicó se tranquilice, mis hombres y yo..."
"Sus hombres y usted son unos buenos para nada". Alegó sobandose la mano dolorida, pero por fortuna para el hombre frente a él, ahora se encontraba bastante mas calmado.
"Su hija estará aquí, sana y salva; yo mismo la traeré en persona señor".
Carlisle Cullen ya no sabía que creer, estaba totalmente molesto, no llevaban ningún avance en su búsqueda, todos esos hombres eran unos incompetentes.
"Sólo retirate, – replicó él con un suspiro de resignación. – y no te atrevas a regresar aquí sin ella".
"Así será mi señor". Coincidió el hombre antes de salir prácticamente corriendo del despacho de Carlisle.
Se dejó caer sobre su silla apesadumbrado, no le quedaba otra alternativa que centrar sus pensamientos en su trabajo, pero por mas que lo intentaba no lograba alejar su preocupación por Alice y sumando a eso que ella parecía indiferente a su preocupación, el dolor en su pecho aumentaba.
La puerta de su oficina se abrió y por ella entraron su hijo Emmett y Edward Masen, el doctor particular de la familia Cullen. Un hombre joven y talentoso. En definitiva un diamante en bruto.
El día que Carlisle conoció a Edward, pensó que no podría haber mejor yerno que él y para su fortuna, Alice y él se llevaban de maravilla, por lo que Carlisle había contratado a Edward como el doctor personal de la familia, en especial de Alice; quien tenía una extraña enfermedad y siendo Edward doctor, aumentaba mas el interés de Carlisle sobre él.
A la menor oportunidad, Carlisle le había hecho saber sus planes. Por supuesto a Edward lo tomaron por sorpresa y de una manera cortes y directa le hizo saber que lo pensaría. A el senador eso le bastaba, al menos por ahora, pero no por ello dejaría de insistir.
Sin embargo, ahora mismo le resultaba increíble que Edward apareciera en su casa. Nadie estaba enfermo y naturalmente Alice no estaba en casa para pasar tiempo de calidad con él. Entonces, ¿Cuál era el motivo de su visita?.
"Edward, hijo pasa – Alabó como lo hacía siempre que veía a Edward. – ¿Cómo haz estado?. ¿Hay algún motivo especial por el que nos honres con tu visita?".
Se puso en pie y alzó la mano para saludar a él doctor y por supuesto este correspondió.
"Que tal Carlisle. – el senador sonrió por el hecho de que finalmente Edward lo llamaba por su nombre. – Vengo a traerte noticias sobre Alice".
La respiración del senador se vio severamente afectada por las palabras del doctor. ¿Podía ser posible que Edward hubiera logrado lo que ni sus mejores hombres habían hecho?.
"¿A-Alice?". Contestó luego de abrir y cerrar la boca un par de veces.
Emmett asintió con la cabeza, Carlisle sabía que si alguien se encontraba incluso mas afectado por todo esto que él, ese era Emmett Cullen y verlo asentir con la cabeza y hasta esbozar una sonrisa, le dieron esperanza.
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Jackson, la ciudad mas poblada del estado de Misisipi; el escondite perfecto para un par de personas que como Jasper y Alice intentan esconderse.
Los últimos días habían transcurrido sin acontecimientos dignos de mención, salvo quizá por el hecho de que el mal humor de Jasper iba en aumento; esto porqué como precaución, había tenido que desviar la ruta que se había planteado al salir de Chicago, lo cual haría mas largo el viaje. Por suerte para él llevaba tiempo de sobra para entregar el auto.
"Este hotel parece bueno". Opinó Alice, que llevaba puesta unas gafas de sol moradas y revisaba un mapa de Jackson que había comprado en la gasolinera junto con sus gafas.
"Alice, – Soltó Jasper con un bufido. – son las cinco de la tarde. No puedes pensar en un hotel ahora".
Alice arrugó el ceño y le enseño la lengua, un gesto totalmente infantil que hizo que Jasper se desternillara de risa.
"Vaya, – observó ella con fingida sorpresa, sin embargo con tono burlesco. – creí que tu sentido del humor había presentado su carta de renuncia, por lo menos veo que no". Atacó ella, borrando de raíz la risa de Jasper.
Sólo esa chiquilla fastidiosa como un dolor de muelas podía hacer a Jasper reír y rabiar en menos de un minuto. Era una maldición con patas.
"No sé porqué disfrutas tanto haciéndome rabiar Alice". Espetó él en un despectivo tono de voz.
"Ah, por favor no comiences con tus sermones, – contestó la pelimorada alzando la ceja y frunciendo los labios conforme hablaba. – si tanto te molestara mi presencia, haz tenido dos ocasiones – alzó los dedos índice y medio y los pasó por el rostro de él a manera de burla. – para deshacerte de mi y no lo haz hecho. Una de dos, o no puedes vivir sin mi, o simplemente eres masoquista".
Esto dejo a Jasper con la boca cerrada, sin replica, sin expresión, vaya, sin siquiera poder atacarla en su pensamiento. En pocas palabras Alice había ganado la batalla.
Una vez mas.
Alice sonrío gustosa con su triunfo, pero su sonrisa no le duró mucho. Al asomar por la ventana, descubrió que el ambiente en la ciudad así como su temperatura se veía era perfecta.
Harían algo así como 23°C. Era domingo por la tarde y las familias salían a disfrutar de su día libre. Los niños reían con sus rostros empegostados de algún dulce de color chillón y los padres les sonreían, orgullosos al parecer de que sus hijos pudieran embarrarse la cara sin preocupación.
Tal ves era extraño, pero Alice envidiaba eso. Envidiaba la libertad que esas pequeña familias emanaban, envidiaba al niño de la cometa que corría sin parar a lo largo de una de las casi inexistentes áreas verdes de la ciudad. Y es que los últimos días ellos habían estado la mayor parte del día en el auto y solo dos de cuatro noches se habían detenido a descansar.
Lo único que le permitía sonreír era de vez en cuando, era reírse a costillas de Iratus, al cual últimamente se le veía mas malhumorado y menos cooperativo.
"Iratus". Dijo ella para llamar su atención y él contesto con un escueto: 'Humm'.
"¿Puedes parar aquí?". Pidió mordiéndose el labio y agachando la mirada.
No sabía si el iba a ignorarla o si iba a atacarla con preguntas de: 'Que rayos, ¿para qué quieres parar aquí?'. Para ambos casos estaba preparada, pero para lo que no se encontraba lista, era para que él hiciera caso a su perticion.
Jasper se detuvo en seco en el primer espacio libré que encontró para estacionarse.
"¿Estas bien?, ¿Te sientes mareada?, ¿Quieres qué te lleve al hospital?". Las preguntas de Jasper desconcertaron por completo a Alice, así que ella lo miró con los ojos muy abiertos y replicó:
"Me encuentro bien Iratus, ¿Qué diablos te pasa a ti?". Preguntó y lo apuntó con el dedo sin poder cerrar los ojos aun de la impresión.
Jasper suspiró tranquilo, pero rápidamente sus facciones se endurecieron en un gesto de molestia.
"¿A santo de qué me asustas de esa manera?". Reclamó, consiguiendo únicamente dejar aun mas perpleja a Alice.
"Ya, acabo de darme cuenta, – asintió con la cabeza y habló como si estuviera dando un diagnostico medico – estas loco de atar".
La conversación no tenía ni pies ni cabeza, el motivo principal de la mayoría de las pataletas que Jasper se había visto obligado a protagonizar los últimos días.
"¿Te das cuenta que nada de esto tiene sentido?". Reclamó en voz alta él.
Alice no pudo soportarlo más, abrió la puerta del auto y bajó hecha un toro. ¿Quién se creía Iratus para hablarle así?.
"¡Eh, ¿A dónde vas? !". Gritó él desde el auto, pero ella lo ignoró, no tenia ánimos de discutir con ese idiota.
Fijó su vista en el pequeño parque y no se detuvo hasta que estuvo frente a una de las pocas bancas vacías de por allí.
Se sentó con los brazos y las piernas fuertemente cruzadas para finalmente observar a un niño de no mas de tres años de edad, rechoncho y rubio que jugaba en la arena, aunque aparentemente, parecía encontrar la arena demasiado apetitosa y se la estaba comiendo. Tendría un buen dolor de estomago y sus padres descuidados no sabrían el motivo.
Alice sacudió la cabeza de un lado a otro mientras sonreía divertida. Sonrisa que le duró solo unos segundos.
"¿Se puede saber qué haces?". Preguntó Jasper al llegar a su lado y sentarse con ella en la banca.
Ella Rodó los ojos entonces, realmente se encontraba de un humor de perros, aunque cualquier persona en su lugar también lo estaría. No es bueno estar encerrado en cuatro paredes por mas de 48 horas, mucho menos con alguien tan fastidioso y poco dispuesto a cooperar como Jasper. En serio, la gente enloquece.
"No te importa". Replicó fría como un tempano de hielo.
Jasper que por un momento había estado a punto de colapsar de rabia, se rindió y recargó su cabeza en el hombro de la chica con cabello morado, después de todo no era del todo culpa de Alice.
Quizá las actitudes bipolares que él había estado teniendo en los últimos días, se debían al cansancio y no tanto al sarcasmo de ella; además seguramente la chica se sentía igual o peor que él mismo y por ello es que huyó despavorida en busca de unos minutos de relajación en ese parque.
Suspiró entonces, dejó que el aire, ligeramente mas puro que el aire acondicionado del auto, le invadiera los pulmones y saliera en forma de bióxido de carbono antes de hablar.
"Lo siento, debes estar agobiada de estar tanto tiempo en el auto". Se disculpó, pero Alice ni siquiera levanto la mirada, ella continuaba viendo al niño en la arena.
Ahora ya no comía tierra, estaba llenando su cubeta con ella y dándose baños de arena. De verdad, ¿Dónde están los padres de ese niño?.
Una vez mas Iratus suspiró, era inútil intentar si quiera entablar una conversación con ella, de verdad estaba fastidiada y él no era tan imbécil como para insistir. Así que la imitó y se dedicó a observar al niño regordete que se bañaba con la arena.
Esta había sido una idea fenomenal, Alice estaba disfrutando mucho del clima de ese lugar y de ver al niño come-arena, sin embargo no podía ignorar el hecho de que la cabeza de Iratus seguía sobre su hombro; no es que le molestara, pero ¿Por qué en primer lugar se había recargado en ella?.
Decidió que era mejor no discutir por eso, no la llevaría a nada, salvo a perder la poca paz que ahora mismo tenía, por lo que recargó su mejilla sobre el cabellos rubio y enredado de Jasper. Este se quedó inmóvil, pero de igual manera no dijo nada.
"Alex, estas aquí".
Una mujer regordeta y rubia como el niño, salió de la nada y levantó al niño come-arena del piso.
"Niño travieso, es hora de comer – decía la madre despreocupada, al parecer no se había si quiera dado cuenta de que su hijo estaba jugando en la arena. Ella era la clase de madres que Alice detestaba. – debes estar hambriento, no haz comido nada desde en la maña...".
"No creó que ese niño tenga hambre – Interrumpió Alice a la mujer regordeta que además de todo tenía una voz insoportable y chillona. – ha estado comiendo arena desde que llegué al parque".
La mujer miraba a Alice boquiabierta y Jasper se había erguido para mirar a Alice como si a esta repentinamente le hubiera nacido una segunda cabeza.
"Gracias por decirme". Replicó la mujer quien erróneamente pensó que su reproché era solo un compartimiento de información, tal y como si del clima se tratara.
"Da igual". Bufó Alice.
La mujer se alejo con el niño llorando en sus brazos, entonces Alice tomó aire profundamente giró su rostro en dirección a donde estaba Jasper, que continuaba viéndola con los ojos desorbitados.
"¿Qué?, ¿tengo mierda en el rostro o qué?". Bravuconeó y él alzó las manos a manera de rendición, pero no pronuncio ni una palabra. Sencillamente regresó a su posición anterior, con la cabeza recargada en el hombro de ella.
Alice hubiera querido decirle un sinfín de cosas a esa vieja loca que abandonó a su hijo a mitad del parque, pero continuaba sin ánimos de discutir, por lo que elevó la vista al cielo y se dedico a buscar figuras en las nubes.
Tenía exactamente trece años la ultima vez que hizo eso con su padre, y todavía podía recordar las palabras que él había dicho. Un montón de tonterías sobre que siempre cuidaría de ella y que jamas la dejaría sola. Claro en ese entonces, él ni siquiera tenía idea de que unos años mas tarde entraría al mundo de la política y le importarían una mierda las promesas realizadas a una pobre niña ingenua de trece años.
"¿Todos los padres son así?". Se preguntó ella en voz alta.
Jasper suspiró, se pasó una mano por el rubio cabello y disfrutó de la sensación por un momento antes de responder:
"No tengo idea, en realidad yo no conocí a mi madre".
Un nudo de tristeza se acumuló en la garganta de Alice, nunca Iratus había hablado de alguna experiencia personal con ella. Se sentía extraño.
"Tampoco es como si lo sintiera, – Continuó él en el mismo tono antaño de voz. – mis abuelos cuidaron de mi y de mi hermana muy bien, hasta que cumplí quince años. Entonces entre al ejercito".
"¿Tienes una hermana?". Preguntó sorprendida Alice, podía imaginar a una chica con el rostro de Jasper, pero con el cabello rubio. Debía ser honesta, era una visión graciosa; tuvo que morderse la lengua para no reír a carcajadas.
"Sí, bueno es hora de continuar Alice". Replicó el rubio quien ahora estaba totalmente nervioso, había hablado de mas y eso no era bueno.
"¿Podemos antes ir a alguna tienda de ropa?". Pidió ella, totalmente ignorante a lo que Jasper intentaba ocultarle a toda costa.
"¿Tienda de ropa?". Preguntó Jasper levantando la cabeza de su hombro y mirándola con extrañeza.
"Llevo casi dos semanas usando los mismos dos cambios de ropa, que ocasionalmente lavo en las lavanderías de los hoteles, – reclamó ella. No estaba acostumbrada a usar su ropa de esa manera y naturalmente estaba fastidiada. – ¿no te parece que ya es hora de comprar por lo menos un cambio de ropa?".
El no tenía argumentos, debía admitir que ella tenía razón, pero claro no lo haría en voz alta.
"De acuerdo, pero no tardes mucho. Aun nos queda un largo camino por recorrer".
El rostro de Alice se ilumino como un niño en navidad ante la vista de su enorme, deslumbrante y llamativo árbol.
"Oh, gracias Jasper". Ella se levantó de un salto de la banca y arrastro a Jasper con ella tirando de su mano.
Ambos corrieron por el parque y la gente los seguía con la mirada. Debían pensar que se trataba de una joven pareja que corría feliz de la vida, disfrutando de un momento romántico e importante en su relación. Realmente esa gente no tenía ni idea, Jasper sonrió ante la ironía del momento.
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"¿Eres Alice Colour?". Preguntó una chica a Alice en la tienda de ropa a la cual ella había entrado emocionada.
"¿Eh?, No, no, no, – negó ella con la cabeza y las manos, tirando a su paso un montón de ropa que se encontraba cerca de ella. – yo no... ¿Cómo podría...? yo... – balbuceó ella, pero la chica de cabello y ojos cafés se acercó un poco mas y le arrancó el ridículo sombrero que llevaba, dejando expuesta su cabellera morada.
Jasper se golpeó el rostro con la palma de la mano. Incluso una niña de quince años la había descubierto. Era tan tonta, él le había dicho hasta el cansancio que ese sombrero rosa no disimularía su identidad, únicamente la haría mas notoria.
"Claro que eres tú, ¿quién mas se teñiría el cabello de morado?". Aseguró la chica.
"Suficiente Alice, nos vamos". Espetó Jasper, acababa de ver a un par de policías que observaban a Alice a través del cristal de la tienda, la miraban y conversaban entre ellos. Pero no fue hasta que la chiquilla le quito el sombrero a Alice cuando los policías tomaron sus radios y comenzaron a hablar como locos.
"Pero no he realizado las compras aun". Reclamó ella dando una pataleta en el suelo demasiado infantil que hizo que su nueva admiradora riera.
"Entiende, mira allá – él señaló sutilmente con la cabeza a los policías. – te están observando y son muy sospechosos".
"Son sólo policías Iratus, no son la gente de mi padre".
Ella de verdad no entendía nada.
"Son sólo policías, claro pero ¿tu papá no es político?. Obviamente la policía también debe estar buscándote y...".
"No seas tonto – interrumpió ella. – mi padre no haría tal cosa". Aseguró mientras continuaba con sus compras como si nada hubiera ocurrido.
"Lo haría si es un padre preocupado por su única hija. – replicó él que ahora que se ponía a pensar, lo mas seguro es que el senador Cullen estuviera muerto de la preocupación por ella. – Yo lo haría".
Alice se quedó inmóvil en su lugar, ¿Qué quería decir Jasper con eso?. Intentaba decir que ¿Carlisle Cullen, el importante Carlisle Cullen estaba preocupado por su irresponsable y problemática hija?.
Ella retrocedió un pasó, ya que todo a su alrededor daba vueltas. Eso era una locura, su padre nunca se preocupaba por ella. Lo mas seguro es que pensará que ella estaba de viaje en el extranjero o algo parecido. Nunca se preocuparía por ella. Sin embargo, ¿Qué significaban esos hombres de negro que desde hacía una semana estaban siguiéndolos?.
"Al...Alice, ¿Estas bi..?".
"Vámonos de aquí Iratus". Interrumpió la pelimorada al tiempo que se apuraba a la caja para pagar su ropa y largarse de allí.
Carlisle Cullen podía o no estarla buscando, pero ella no se quedaría allí a averiguarlo.
"¿Decidiste que si te importa?". Dijo Jasper con una sonrisa sarcastica dibujada en el rostro, pero ella no estaba de humor para el pésimo sarcasmo de Jasper.
"No importa, de cualquier manera tú no tienes hijos". Respondió con lo primero que se le vino a la mente, dejando a Jasper totalmente perplejo.
"¿Qué no tengo...?, ¡¿Qué no tengo hijos? – Chilló él completamente fuera de si. – ¿Qué sabes tú de si tengo hijos o no?. Ni siquiera yo sé eso y dudo mucho que...".
"Sólo callate y mueve tu trasero". Gruño Alice que comenzaba a perder la paciencia. ¿Qué era toda esa mierda de si Iratus tenía o no hijos. A ella le importaba un reverendo cacahuate eso, lo que ella quería era salir de allí ya.
Una vez mas arrastró a Jasper fuera de la tienda. Los policías notaron de inmediato que ellos salieron por lo que ella apresuró el paso.
Por supuesto Jasper ya tenía un plan entre manos, así que le importaba poco lo que esos policías incompetentes intentaran hacer, no se saldrían con la suya.
"De acuerdo Alice, – Jasper tomó aire profundamente. – no podemos ir al auto ahora mismo, ellos nos están vigilando y por sus rostros es mas que obvio que no están solos." Ante sus palabras Alice giró su rostro a los policias, que permanecian inmoviles y hablan por radio.
Jasper tenía razón. Era obvio que no estaban solos.
"¿Lo comprendes verdad? – habló él en un tono autoritario de voz – Así que mantente atenta a mis ordenes, hay mucho en juego y no puedes hacer lo que comúnmente haces, que es complicar todo. ¿Entendido?. "
Alice frunció el ceño. ¿Lo que comúnmente hacía era complicar las cosas?. Si no estuviera demasiado preocupada de ser atrapada por esos hombres, habría golpeado a Jasper en su cuadrada quijada.
"Te vuelves insoportable cuando estas en tu 'ámbito laboral' ¿no crees?".
Él se limitó a rodar los ojos, de verdad no tenía tiempo para las niñerías de Alice.
Doblaron la primer esquina y perdieron de vista a los policías.
Zigzaguearon por las calles un rato, esto para asegurarse que los confundían y así ganar mas oportunidades para perderlos de vista por completo. La primera fase del plan estaba en proceso, ahora debía buscar alguna manera de salir de allí sin tener que usar el auto. Debía pensar rápido.
Comenzó a buscar a su alrededor alguna opción para salir de allí. En eso estaba cuando Alice repentinamente se detuvo en seco y Jasper que no se lo esperaba chocó contra su pequeño y delgado cuerpo.
"Alice, ¿Qué diablos...?".
"Si no podemos usar el auto, – dijo ella viendo fijamente algo frente a ella. – ¿En qué nos iremos de aquí?". Preguntó Alice leyendo prácticamente los pensamientos de Jasper.
"Estoy pensando en ello, lo mas seguro sería tomar un taxi que nos aleje lo mas posible. Entonces tu te quedarías en un hotel mientras yo regreso por el carro. Claro que...".
"Olvida eso, – Dijo Alice con una sonrisa que bien podría competir contra la del gato de Chesire. – tengo una mejor idea".
"No, – se negó rotundamente Jasper. – te dije que ibas a acatar mis ordenes y...".
"Confía en mi Jasper, es la solución perfecta". Aseguró sacudiendo a Jasper por los hombros.
"Alice Colour Cullen". Una voz pausada y burlesca habló que provenía de espaldas de Jasper lo alarmaron. Instintivamente él se dio la vuelta para proteger con su cuerpo a Alice de un tipo de cabello rubio y largo que vestía de negro y metales en una onda que parecía rockera.
Llevaba unos lentes obscuros con calaveras en el armazón, sin embargo se los quitó para continuar hablando.
"Diría que me sorprende encontrarte aquí, pero honestamente eso sería una mentira".
"Oye, – Se apresuró a decir Jasper antes de que Alice lograra articular una palabra. – ¿Quién eres y qué es lo qué quieres de ella?".
En un gesto de protección, Jasper alargó su mano izquierda hacía atrás para atraer a Alice mas cerca de el.
"Vaya, tú nuevo novio además de ignorante es celoso. En serio chica, ¿de dónde sacas a estos hombres?".
La respiración de Jasper se alteró y un calorcillo le quemó las orejas cuando el desconocido dijo eso.
"Esta bien Iratus, él es amigo mio – habló ella con un tono de voz relajado. – se llama James Shadows*, es el vocalista de la banda Avanged Sevenfold. – explicó a Jasper. – Y James, él es Iratus y no es mi novio, lo cual es toda una fortuna, no tienes idea de lo pesado que puede ser algunas veces".
Jasper sintió repentinas ganas de dar media vuelta y largarse de allí. Subir al Audi que alguna vez perteneció a Alice y no dar vuelta atrás. De esa manera no volvería a saber de ella, ¿Es así cómo agradecía que él la soportara e incluso le salvara la vida?.
Jodidos niños ricos. pensó con asco.
"Oh, ya veo, son solo amigos. – inquirió James soltando una fuerte carcajada. – Esta bien entonces, me había puesto un poco celoso de pensar que había otro rubio en la vida de mi Alice".
Apartó a Jasper de su camino con un empujón y abrazó a Alice con fuerza. Ella por supuesto correspondió al abrazo encantada de la vida.
Jasper no entendía que continuaba haciendo allí. Debía largarse de una buena vez.
"Iratus, – Alice lo llamó justo cuando él había reunido el valor necesario para dar la vuelta y marcharse de allí. – en lugar de tomar ese taxi, James podría ayudarnos".
"No gracias Alice – replicó él en un tono despectivo de voz. – de hecho, pienso que este es el momento ideal para separarnos, tú te vas con tus queridos amigos y yo continuó mi camino".
Los ojos de la muchacha se abrieron a mas no poder y Jasper desvió la mirada de ese par de zafiros que le reprochaban silenciosamente.
"¿De qué hablas?. – Exclamó con molestia. – Somos un equipo ahora y no te vas a marchar sin mi".
Se alejó de James y para sorpresa de los dos hombres ella tomo firmemente su mano con la única mano libre que ella tenía.
La boca de Jasper se abrió con sorpresa, en cambio la mirada de James se endureció.
"No tiene caso, – inquirió él sin dejar de sostener la mirada de James con sus penetrantes ojos grises. – además en algún momento tendremos que separarnos, ¿Qué mejor qué hacerlo ahora?".
"¿No lo entiendes Jasper?. – preguntó ella tomando el rostro de Jasper con sus manos diminutas y obligándolo a mirarla. – No dejaré que te deshagas de mi tan fácilmente".
Una mueca sarcástica apareció en el rostro de ella luego de decir eso y Jasper simplemente negó con la cabeza.
"No creó que tú amigo este dispuesto a cargar con ambos".
"Por mi no habría problema alguno. – habló James y Jasper levantó de nuevo la vista hacía él – Yo le ayudaré a Alice en lo que sea que ella deseé".
"Lo que sea que vayamos a hacer – replicó Jasper derrotado, mas no por James, de ese idiota se encargaría luego. – que sea rápido o esos hombres nos encontraran".
Alice sonrió triunfal, había vuelto a salirse con la suya. No dejaría que Jasper se marchará con su auto así como así. Ella iba a luchar con uñas y dientes.
"Subamos al camión, los chicos me esperan". Dijo James.
Alargó su mano a Alice para ayudarla a subir cuando se encontraron frente al camión y golpeó a Jasper a propósito en el hombro al subir al camión tras Alice.
Jasper lo ignoró y subió después de ellos al camión con un solo pensamiento en la mente: Esta es una mala idea.
*La banda Avanged Sevenfold existe realmente y su vocalista en realidad se llama M. Shadows, y la canción A little piece of heaven existe también. El grupo es de Metal alternativo. El mejor grupo en su genero no cabe duda. Busquen en mi perfil el link al video de esa canción.
¿Quién creen que regreso de las sombras?.
Adivinaron!. ehehehe y no me odien porque en el capitulo anterior dije que habría lemmon, como se pudieron dar cuenta con el: "parte I". tuve que dividir el capitulo en dos, el motivo es que aun me falta mas de la mitad del capitulo y no quiero recortar nada mis ideas, así que decidí dejarles una parte hoy y la otra la próxima semana (si es que por un milagro consigo tener la segunda parte el día que se supone debo tenerlo hehe).
Por otra parte, analicemos el capitulo. Jasper y Alice estuvieron un tanto mas calmados (sólo un poquito), y como pudieron ver entre Jasper y James la tension es palpable a cientos de Kilometros. ¿Qué estará pasando?. Una vez mas las invitó a que realicen sus teorias, pero les advierto que aunque el siguiente capitulo contenga Lemmon, nada nos asegura que va a pasar despues ¿no?.
Hasta aquí con el spoiler, espero les haya gustado el capitulo y como siempre disculpen la demora.
Mil gracias por sus Reviews, me encanta leerlos son tan geniales y la mayoría me hacen reír de emoción. también gracias a las chicas que leen en el anonimato y a las que acaban de abordar el barco (o que acaban de regresar).
Una cosa más antes de ir, estoy concursando en el Concurso: The Evanesces Fanfic Contest. Con el one shot "El estigma". Las invitó a que lo leean, es una historia de Alice y Jasper, y trata de un par de amigos que son separados por María, la chica que acaba de mudarse a Forks.
Jasper y Alice han compartido todo juntos desde que los Cullen adoptaron a Alice y en el momento en que Jasper la abandona, ella se convierte en un Estigma, en una chica rara y rechazada por la sociedad, pasa sola la mayor parte del tiempo y el 90% del alumnado de la universidad le teme o simplemente pasa de ella.
Pero finalmente dos años después de haber sido separados por María, Jasper y Alice deben enfrentar sus sentimientos y aceptar que ninguno de los dos puede vivir sin el otro.
¿Les llama la atencion?. La historia esta inspirada en la canción My inmortal de Evanescence.
No duden en leerla y comentarme que les parece, sería para mi fenomenal hehe.
Ahora si me voy, estoy algo ocupada y se supone que tendría que estar haciendo tarea o dormida hehehe.
Nos leemos!.
- AliCe Ahtziry Whitlock Darcy!.
