Disclaimer: De lo aquí presentado únicamente la historia es mía, los personajes son propiedad de Stephenie Meyer, yo solo los pido prestados y les doy un pequeño giro OoC.


«No soy honesto. Y de un hombre que no es honesto, sólo se puede esperar que no sea honesto. Honestamente, es con los honestos con los que hay que tener cuidado, porque nunca puedes prever cuando harán algo extraordinariamente absurdo»

Johnny Deep (Piratas del caribe: La maldición de la perla negra)

Capítulo 10:

Estúpidos Sentimientos

"¡Jazzie, cariño!". Fue el saludo efusivo de una mujer de mediana edad que en cuanto vio entrar a Jasper a la casa corrió a abrazarlo.

Alice estaba consternada, el lugar aunque por fuera era completamente un rancho, por dentro... en verdad no estaba tan mal, tenían tecnología, electricidad y agua, lo cual era una sorpresa para ella que imaginaba tendrían hornos de leña y esas cosas de los ranchos; claro que se alegró de que no fuera así.

"Tía Jane ¿Qué tal?". Preguntó el rubio con incomodidad y tratando de liberarse del abrazo de su tía.

Al notarlo Alice casi se desternillo de risa, pero se contuvo lo más posible y Jasper la fulmino con la mirada-

"Oh Tía Jane, — expresó con alegría en cuanto logro liberarse de los tentáculos de su tía. — aun no te he presentado a mi novia Alice".

Los ojos de la muchacha se abrieron a más no poder y por su puesto la tía Jane se giró emocionada a ver a Alice para luego abalanzarse sobre ella en un fuerte y empalagoso abrazo.

"¡No lo puedo creer! — Decía con voz chillona que resonaba con fuerza en los oídos de Alice —, Jazzie al fin ha traído una novia a casa. No creí que llegaría a vivir lo suficiente como para ver esto".

Jasper rodó los ojos y Alice que comenzaba a tomar un tono rojo intenso por la fuerza con que tía Jane la abrazaba logro emitir un ligero quejido que erróneamente la tía tomo como un gesto de incredulidad.

"De verdad niña, este muchacho nunca antes tuvo una relación seria, mis padres estaban tan preocupados por él y cuando se fue al ejercito todos creímos que terminaría siendo gay".

Una vez más la chica tuvo que aguantar reír a carcajadas ante la sería preocupación de la tía Jane, ya tendría tiempo para burlarse de Jasper, de momento debía guardar las apariencias. Así que replicó en tono meloso:

"¿De verdad?, pero si Jazzie — enfatizó el apodo — es un amor, jamás me lo imaginaría siendo gay". Jasper la miró con ojos de pistola y ella le guiño un ojo y le sacó la lengua.

"Tienes razón querida — argumentó tía Jane quien había dejado de asfixiar a Alice y ahora sólo acariciaba la peluca negra de la chica y casi se la quitaba con tantos tirones —, es imposible que Jazzie sea gay, ya se lo decía yo a Frank, por suerte el podrá comprobar mañana por la noche que estaba muy equivocado con sus ridículas teorías".

"¡Mañana por la noche! — Alice y tía Jane se giraron a ver a Jasper quien repentinamente había gritado como un poseso. —. ¡¿Quiere decir que ese... es decir Tío Frank estará aquí mañana por la noche?!".

Al parecer a Jasper no le agradaba mucho la idea de que ese tío suyo estuviera allí y Alice sonrió ante la idea, era obvio que sería un molesto tío que siempre fastidiaba a Jasper con que era una nenaza y no un hombre hecho y derecho, ya sacaría ventaja ella de eso.

"Pero claro tontuelo — tía Jane dejo la cabeza de Alice en paz y con una sonrisa se dirigió hacia su sobrino. —, mañana es el cumpleaños de la abuela. Creí que por eso habían venido".

Los ojos del rubio que ya estaban muy abiertos se abrieron al doble y después se golpeó la frente con la palma de la mano.

"¿Cómo pude olvidarlo?".

Estaba claro que más que culpable por haber olvidado el cumpleaños de su abuela se encontraba molesto consigo mismo por haber acudido allí justo para esa fecha.

Alice lo miro entre divertida y curiosa, por lo que Jasper no tuvo otra opción que jalar a Alice con él y llevarla lejos de su tía y de todos los demás lo antes posible.

"Estamos bastante cansados ¿Verdad Alice? — comenzó a decir él sin dejar de arrastrar a una confundida Alice consigo hacía el interior de la casa. —, creo que vamos a descansar un momento".

"Claro niño, después de todo esta es tu casa". Rio la mujer, sin notar el repentino extraño comportamiento de su sobrino. Su acento era tan sureño que Alice tuvo que contenerse de soltar una risotada.

"Deberían instalarse en ese antiguo cuarto tuyo— continuó diciendo la mujer —, no creo que este mal que duerman juntos; después de todos ustedes dos se van a casar". Bromeó y les guiño un ojo en señal de complicidad.

Los ojos de Alice eran un par de pelotas de ping pong y su rostro un completo jitomate, a Jasper le ardía el rostro y como si el agarre de la chica le quemara la soltó de inmediato.

"Si, este — balbuceó completamente incomodo — vamos".

"¿Quieres decirme qué fue esa tontería de matrimonio?" Explotó la chica, que aún estaba bastante roja en el momento en que entraron a la que parecía ser la habitación de Jasper.

"Eso fue tu culpa por salir con la tontería de que somos novios". Replicó él sin dejar de pasearse por el lugar como león enjaulado.

"¿Ahora es mi culpa? — chilló ella al tiempo que se sentaba en la cama y cruzaba los brazos enfurruñada. —, como sea, ¿Estas preparándote para correr una maratón o algo así? — exclamo con sarcasmo sin dejar de seguir con la mirada a su supuesto novio — Creí que estabas cansado".

Jasper abrió y cerró la boca un par de veces pero no consiguió emitir ninguna palabra y se limitó a soltar un bufido, ante ello Alice rodó los ojos y se recostó por completo en la cama. Sentía como si un carro le hubiera pasado encima, estaba cansada, dolorida, le ardían las quemaduras de sol y los pies le punzaban.

Comenzaba a quedarse dormida ignorando por completo sus malestares cuando sintió que un enorme bulto se tiraba a su lado casi aplastándola.

"Hey, pienso que la cama es suficientemente cómoda como para que quieras acostarte encima de mi" reclamó sin abrir los ojos y empujando a Jasper hacía un lado.

"Deja de molestar, — resopló él con el mismo tono de flojera — es mi cama después de todo, debería ser yo quien te corriera por intrusa".

Sólo entonces Alice abrió los ojos y además alzó una ceja. Se giró para encarar a Jasper y noto que su rostro estaba demasiado cerca, más incluso de lo que ella pensaba.

"¿Vas a correr a tu amada y adorada novia?" exclamó en un empalagoso tono sarcástico y sin alejar su rostro ni un milímetro del de Jasper.

"Quizá lo haga, si esa novia es una diminuta, sarcástica y escandalosa mujer — señaló malicioso y sin alejarse tampoco de ella. Si ella podía jugar con fuego, él lo haría también — y déjame decirte que entras perfectamente en ese perfil".

Alice abrió la boca para soltar una réplica, pero antes de que lograra articular cualquier palabra Jasper sonrío con malicia y la beso.

Fue un beso intenso como el sol que fuera les había quemado la piel. Ella intentó alejarse de él e incluso le golpeó el pecho y lo empujo, pero en lugar de soltarla Jasper tomó ambas manos de ella y las levantó por encima de su cuerpo para colocarlas en sus hombros. Claro que Alice no se dio por vencida y mientras Jasper movía sus labios con fiereza contra los de ella e incluso intentaba meter la lengua en su boca, ella intentó liberar sus manos y alejar su cuerpo lo más posible del de él, pero ni siquiera pudo moverse un centímetro, por el contrario Jasper si pudo jalarla de la cintura y hacer girar sus cuerpos de manera que ella quedaba presa debajo de él y a pesar de que no estaba dejando caer todo su peso sobre ella constituyo una prisión de la que no podía liberarse por más que lo intentara.

De malos modos Alice cedió a sus labios y comenzó a corresponder el beso con la misma fiereza, esperaba que de esa forma él se acobardara y se alejara, pero sólo consiguió que Jasper se riera contra sus labios antes de morder su labio inferior.

Ella gimió de manera audible y vergonzosa, pero realmente aunque se lo negará a si misma estaba disfrutando de todo ello.

La puerta se abrió en ese momento y un grito de sorpresa hizo que Jasper y Alice se separaran con rapidez.

"Dios mío — dijo una mujer rubia de mediana edad que estaba roja hasta el cuello por haber entrado sin avisar —, Jasper me asustaste yo… no tenía ni idea de que estabas aquí y bueno… hola".

La incomodidad de la desconocida habría hecho que Alice se desternillara de risa si no se encontrara avergonzada también y si el cuerpo de Jasper no continuara aplastándola, esta vez con tal fuerza que le aplastaba las costillas.

"Si, humm… no importa — dijo Jasper completamente calmado. ¿De dónde sacaba ahora esa tranquilidad? —, ella es mi novia, así que Alice te presento a mi prima Tanya".

"Vaya Jasper, eres el rey de las presentaciones sociales — resoplo con sarcasmo Alice y después de fulminarlo con la mirada ordenó: — quítate de encima de una vez para que pueda saludar a tu prima".

La chica que seguía tan roja como al principio se apresuró a añadir que no era necesario e incluso sacudió las manos de un lado a otro antes de alejarse a largas zancadas del lugar.

Una vez más Jasper se rio y finalmente se quitó de encima de Alice, la cual le dio un golpe en la coronilla por ridículo.

"No te pongas así Alice, sólo estaba jugando" contesto al tiempo que se cubría la entrepierna con las manos, pues Alice intentaba golpearlo allí con una gran y pesada almohada.

"¿Es que todos en tu familia tienen que ser rubios Peter Pan?". Reclamó la chica sin dejar de tirarle de almohadazos a Jasper y este a su vez enmudeció ante tal pregunta.

"¿De qué hablas Alice? — preguntó con nerviosismo — no todos en mi familia son rubios… ya verás mañana, te sorprenderá que…"

"Da igual, da igual — interrumpió Alice — tampoco es que me desagraden los rubios, la mujer que iba a ser la esposa de mi hermano, Rose, era un simpática rubia".

Los ojos de Jasper estaban en blanco y se levantó de un tirón de la cama. No había recuperado aun la compostura cuando dijo en tono acartonado que iba a bañarse.

Para Alice ese comportamiento no le decía nada, pero sabía que algo andaba mal y que Jasper parecía estar guardándose algo grande, pero tampoco tenía ni idea de referente a que tema era… ¿Sería por sus comentarios al respecto su familia de rubios?

Por su parte Jasper se encontraba en el baño, con el cuerpo entero bajo el grifo de la regadera y sosteniendo la cabeza entre sus manos. Iba a arriesgar mucho la noche siguiente, el peligro de que Alice descubriera todo era bastante alto y de tan solo imaginar la reacción de la pequeña demonio se le erizaba la piel. Y por otro lado estaban esos labios suyos de los cuales Jasper comenzaba a ser adicto, otra cosa que no estaba bien, él no debía obsesionarse con Alice, porque la conocía y sabía que ella amaba las cosas que no tenía, que luchaba con fervor por ellas pero en cuanto las conseguía se aburría en iba en busca de algo nuevo.

Tampoco es que Jasper estuviera enamorándose de ella, era simplemente la atracción física y esa gran incógnita que representaba toda esa mujer para él, era obsesión, una gran obsesión y como todo un profesional que era, no podía permitir que eso avanzara.

Alzó la vista en ese momento y contemplo el borroso reflejo de su rostro en el azulejo del baño y en su cara antes de que su mente lograra procesarlo supo que el momento de deshacerse de Alice había llegado, debía ser cuanto antes si quería evitar que ella descubriera nada, o que más daba si ella descubría todo de una vez, se iría por sí misma y él se evitaría pensar como dejarla sin que ella armara un escándalo nacional.

— Esa es la respuesta — se dijo a sí mismo, pero en el fondo sabía que no tendría el valor, que jamás podría soportar ver sufrir a Alice, por mucho que ella lo sacase de quicio, por más que se burlara de él, implicar en ella un verdadero dolor, era algo que su etiqueta de caballero sureño no le permitía hacer, más aún era algo que Jasper Whitlock no quería hacer.

En tal caso tendría que buscar otro plan.

. . .

Al salir del baño, Jasper buscó a Alice en la habitación pero esta ya no se encontraba allí, él sintió que el alma se le caía a los pies. ¿Y si había descubierto algo ya?

Como pudo se vistió con lo primero que encontró en sus viejos cajones y sin importarle que la vieja playera de los Lackers le quedara de corpiño ahora y que los pantalones le apestaran a humedad, bajó las escaleras de dos en dos buscando con desesperación al pequeño demonio sarcástico de cabellera morada.

No busco mucho en realidad, ella estaba en la cocina con algunas de sus tías chismosas que querían ponerse al día sobre la relación que ella y Jasper tenían.

Alice que estaba divertida con los relatos vergonzosos que las tías de Jasper le contaban, le sorprendió mucho ver a Jasper tan agitado y usando una playera vieja y desgastada, pero endemoniadamente ajustada de los Lackers que marcaban sensualmente los brazos y el dorso bien elaborado de él.

"¿Todo bien cariño?" preguntó en tono meloso ella en cuanto logró recuperarse un poco del shock de ver a Jasper así.

"Ah esto… si, no te preocupes princesa — un extraño cosquilleo recorrió el cuerpo de la chica y se instaló de lleno en sus mejillas y por un momento sintió el cerebro embotado de vergüenza, nunca nadie, ni siquiera Carlisle la había llamado princesa. Y el tono de fingido amor que Jasper ponía, tampoco era algo a lo que estuviera acostumbrada — estaba preocupado porque no te encontraba"

Las tías observaban la escena con tal emoción que parecía que estuvieran viendo el romántico desenlace de una telenovela.

"Esto es amor de verdad — exclamó una de ellas y la vergüenza y el cosquilleo de Alice aumento el doble. —, les apuesto lo que quieran a que antes del otoño tendremos la invitación a la boda de este par de tortolos"

Esta vez no sólo Alice parecía un jitomate vivo, sino que Jasper también tenía las mejillas sonrojadas y las orejas las tenía tan rojas que parecía que estaban ardiendo en fuego.

"Mi vida, creo que deberíamos..." comenzó a decir Jasper, pero en seguida fue interrumpido por una rasposa risa masculina que denotaba una voz vieja y con una antigua adicción al tabaco.

"¿Mi vida haz dicho? — se mofó —. ¿Por fin trajiste a tu novio a casa Jazzie?".

"Tío Frank — dijo Jasper realmente no muy animado — siempre es un placer verte". Su tono sarcástico sólo lo pudo percibir Alice que era una experta en el tema.

. . .

Jasper y su tío se fueron, este último con una sonrisa brillante en el rostro y el primero con cara de estar sufriendo. Alice por otro lado se quedó allí con las tías sin saber muy bien que hacer hasta que un chico moreno llego junto a ella.

"¿Eres Alice Colour cierto?". Preguntó el chico y ella rodo los ojos, era tan típica esa pregunta que comenzaba a fastidiarle.

"¿Y qué eres tú un Yankee preguntón?". Resopló en un fingido tono sureño y con su típico sarcasmo.

El chico rio ante la respuesta de Alice y ella mosqueada frunció el ceño antes de decir:

"No veo que es lo gracioso".

"Es sólo que estas fiestas familiares son siempre muy aburridas, jamás imagine encontrar a Alice Colour en este sitio".

"Ah ya — dijo la chica con risa falsa y sin más se dispuso a atacar con el doble de sarcasmo, al parecer una pequeña dosis no era suficiente con ese tipo —, siempre es agradable saber que puedo servir de función de circo para un idiota que esta aburrido, sabes siento que muero cada día que no me entero de eso".

"¡Woow! — dijo el hasta ahora desconocido chico —, tu sarcasmo es en verdad venenoso como dicen". Le guiño un ojo y sonrió después.

Alice que continuaba sintiéndose ofendida y ponía cara de asco ante el tipo, se preguntó qué relación podía tener él con Jasper, porque vamos en una familia de rubios caras pálidas de repente aparece un tipo moreno con facciones notablemente latinas, ojos cafés y profundos como chocolate amargo, largo cabello negro y lacio que llevaba sujeto en una coleta y un enorme y musculoso cuerpo. Ella había escuchado acerca de la oveja negra de la familia, es más ella era esa oveja en su familia, pero esto ya era ridículo.

"¿Quién diablos eres?". Preguntó con fastidio Alice, ahora se encontraban solos, pues las tías al parecer habían perdido el interés en seguir hablando con ella cuando ese tipo había aparecido.

"Jacob Black — respondió el tipo con una sonrisa enorme y mostrando una blanca dentadura que resaltaba en su olivácea piel —, y si quieres puedo rescatarte también del aburrimiento de este lugar". De nuevo le guiño un ojo a Alice y esta alzó una ceja divertida.

— ¿Qué le pasa a este tipo? — se preguntó, pero enseguida se encogió de hombros y tomo la mano que Jacob le ofrecía.

. . .

Cuando finalmente el Tío Frank dejo libre a Jasper, este noto que había oscurecido. Se preocupó entonces, no le hacía mucha gracia haber dejado a Alice con sus chismosas tías, quien sabe que podían decir esas víboras que harían que la pelimorada se enterara de cosas que no debía.

Su preocupación y nerviosismo no hizo más que aumentar cuando fue a la sala y no la encontró allí, después fue a la habitación y tampoco, comenzaba a desesperarse cuando encontró a Tanya y le dijo que si buscaba a su novia, la había visto salir con Jacob hacía más de una hora.

El rubio sintió que el alma le abandonaba el cuerpo, Jacob era su sobrino, nieto del tío Frank, era un completo desobligado y siempre se había hecho notar por ser impulsivo e idiota, a eso sumándole que estaba con Alice quien también lo era. Nada bueno podía esperar de esa combinación.

Salió a la calle buscándolos y notó que la cuatrimoto de Jacob no estaba. Se golpeó la frente con la mano y se tiró del cabello desesperado.

Esa mujer loca, ¿cuándo entendería? Entro de nuevo a la casa, tomo las llaves de una de sus motos y salió en busca de ese par de locos.

Estaba enojado, ella era una irresponsable, nunca entendería que su forma loca de vivir lo único a lo que la iba a llevar era a una muerte horrible. No entendía porque se preocupaba tanto por ella cuando la propia Alice no lo hacía, pero eso no lograba que disminuyera su desesperación. Recorrió el lugar entero en busca de ese par pero no los encontró, aceleraba cada vez más y casi se estrella contra un camión en un arranque de coraje.

— Estúpida Alice —. Pensó cuando casi se estrella contra el camión.

¿Dónde diablos se habían metido? Era la pregunta que no dejaba de rondar por la cabeza de él rubio, pero entonces recordó que no muy lejos de allí había un lugar de terracería en el que los motociclistas locos, como su sobrino, solían ir.

Viro la moto con tanta furia que la llanta trasera dejo una gran estela de humo tras de sí, después acelero la moto a tal grado que sentía como el aire le calaba con fuerza la piel desnuda.

Aparentemente no estaba equivocado, a penas llego al terreno vio las marcas violentas de una cuatrimoto y a la lejanía vio la moto responsable de ese desastre, misma en la que si no se equivocaba estaban Alice y Jacob.

— Menuda mujer tonta —. Pensó cuando acelero para alcanzarlos justo cuando daban vueltas y hacían caballitos en las ruedas traseras.

Alice sentía que el corazón se le saldría por la boca de un momento a otro, la adrenalina era tal que la sangre le hervía, cerró los ojos y se aferró a la espalda de Jacob en cada movimiento el aire le sacudía el cabello y este mismo le golpeaba la cara y le impedía tener los ojos abiertos por mucho tiempo, el cuerpo le daba sacudidas violentas y cada cierto tiempo debía aferrarse con más fuerza a Jacob o saldría disparada de un momento a otro.

Repentinamente, cuando se sentía al éxtasis de la adrenalina Jacob dejó de gritar, pues daba gritos eufóricos cada cierto tiempo y algunas veces ella misma le hacía segunda, la emoción era tal que su corazón se desbordaría si no liberaba un poco de ella.

La velocidad de la moto disminuyo y escuchó como Jacob soltaba una maldición.

"¿Qué pasa?". Preguntó ella abriendo los ojos y alejándose un poco de Jake.

"El tío Jazz es lo que pasa — Replicó él en tono preocupado —, espero que esto no te cause muchos problemas con él".

"Descuida Jacob — alego ella arreglándose el cabello totalmente ajena a la furia de Jasper —, no es ningún problema para mí".

"Jacob Black — vocifero Jasper cargado de furia —, ¡¿Quieres detenerte por completo y bajar a mi novia de tu maldita moto?!

Alice se sorprendió del tono excesivamente posesivo que estaba usando Iratus, ¿Qué diablos le ocurría? Se estaba tomando demasiado en serio todo ese rollo del noviazgo.

"Tío Jazz… este yo…". Balbuceo Jacob y Alice rodó los ojos.

"Déjame a mi Jacob". Interrumpió Alice

Con la elegancia y decisión de una verdadera corredora de carreras la chica pelimorada bajo de la moto, levanto la barbilla y camino hacía el furioso Iratus que la veía con los ojos desorbitados de furia.

"En primer lugar Jasper — Comenzó a decir ella sin titubeo alguno en la voz y por primera vez sin algún comentario sarcástico que se le pudiera ocurrir —, tu novia es lo suficientemente grandecita como para hacer lo que se le venga en gana, ¿Qué demonios eres tú, Mi novio o mi maldito guardaespaldas? Estoy cansada de que todo el mundo me trate como muñeca de porcelana a punto de romperse o bien como una mocosa problemática que siempre está esta metiéndose en líos, ¡Estoy harta!, y me equivoque al creer que entendías eso".

Jasper se encontraba perplejo, nunca imagino tal respuesta de Alice, él esperaba comentarios sarcásticos, gruñidos y berrinches, pero ahora mismo no sabía qué hacer, ¿Qué creía que él la entendía? Pero claro que la entendía, el mismo se encontraba en una situación similar, pero ahora mismo no sabía que contestar por lo que opto por mantener la mirada dura y no decir nada.

"¿Sabes qué? Da igual" continuo ella y tras encogerse de hombros dio media vuelta en dirección a Jacob que se mantenía inmóvil sobre su moto intentando fingir que no existía.

Jasper sintió unas repentinas ganas de correr a su lado, de detenerla y decirle que la entendía, que realmente ella no tenía una idea de cuánto la entendía y que si había actuado así era porque en verdad estaba preocupado por ella, por su seguridad, que desde la vez que ella se enfermó, cuando por un momento pensó que moriría debido a esa enfermedad suya, que desde entonces había nacido en él un terror horrible de perderla, pero incluso en su mente la idea le resultaba estúpida, ¿Cómo una mujer a la que llevaba tan poco tiempo conociendo y que no le causaba más que problemas podía preocuparle tanto?.

Ella subió a la moto de Jacob entonces y una furia asesina se apodero de Jasper cuando la vio abrazada a la amplia espalda de su sobrino, sin embargo no hizo nada, se quedó allí y los vio marcharse dejando tras de sí una gran nube de tierra que lo dejo sucio de pies a cabeza, pero no fue precisamente eso lo que lo hizo sentirse un asco de persona.


N/A: ¿Hola? n.n

En serio que ya no se ni que decirles, hacía tanto que no actualizaba esta historia que no se con que cara presentarme ante ustedes n_n' es sólo que la escuela me ha comido por completo, incluso estoy a punto de dejar el trabajo por la universidad, amm... pero sepan que aunque desaparezca por largas temporadas soy como Aslan y tarde o temprano regresaré, quizá con personas que antes me leían que ya no me leeran (T_T) con gente nueva leyendome (:DD) y con mi linda gentesita que aunque me vaya cuando regreso ellas lo hacen (XDD). así que, sin excusas ni pretextos de por que deje a la señorita Colour y a Iratus lejos tanto tiempo les dejo este capitulo con verdaderas ganas de que les guste, quiza no es muy largo pero es revelador, ¿qué extraño sentimiento se comienza a generar entre estos dos? quien sabe! haha ni siquiera yo lo se, la verdad es que tengo tantas ideas en la cabeza de como continuar pero al final siempre escribo algo muy distinto pero que por suerte me gusta la dirección que toma.

Así que si les ha gustado el capitulo las invito a que me dejen un lindo review, o si no les ha gustado... igual una queja via Review jo jo, en realidad a ustedes no les cuesta nada dar un pequeño comentario, en cambio para mi hace una diferencia enorme, me alegran el día, me hacen sonreir y me inspiran a imaginar ;)

Bueno bueno, sin más sentimentalismos les agradezco por estar aquí leyendo esto y nos seguiremos leyendo.

- AliCe Ahtziry