"PRUEBA DE FUEGO"
Iori conducía tan rápido como podía, en verdad no podía creer que en verdad Nanakase se hubiese atrevido a meterse con su hermana, aquello era el colmo de la cobardía, si quería ponerse con él por cuestiones de las bandas, pues que más daba no sería la primera vez que llegara a las manos por algo así, pero que enredaran a Ayame eso no lo podía tolerar, confiaba en que Shiro tuviese el nivel que su padre exigía y diera con el paradero de Nanakase, se maldecía una y otra vez aquel maldito verano, pero sobre todo se maldecía a sí mismo, pues a sabiendas de que ese albino estaba tras de él, se atrevió a dejar sola a Ayame, ahora dependí de Kusanagi.
Ayame estaba sentada aun en el coche, Nanakase la miraba extrañado pues después del escándalo que armo cuando la saco de casa de Kyo se quedó muy quieta mirando por la ventana, aquella actitud le perturbaba bastante, pensó que a esas alturas estaría llorando y llamando a su hermano o a sus padres, pero parecía cortada con la misma tijera, la mirada fría y el semblante altanero, aquello no le agradaba, pero confiaba en que después de lo que tenía pensado aquella niña se quebraría y Yagami le pagaría con creces todas las que le había hecho tanto en los torneos como en el escenario. Solo necesitaba asegurarse que Kyo no lo molestaría, que eso era algo que seguía sin tener sentido, pues se supondría que esos dos se odiaban no solo era personal si no familiar pues a lo que había averiguado los padres de ambos habían también peleado del mismo modo entre ellos, no había razón por la cual la hermana de Iori estuviese en casa de Kyo.
_ Y bien, ¿Qué haremos ahora?_ Chris miraba a Yashiro con extrañeza pues no tenía claro en qué consistía aquel plan.
_ Esperar… _ Yashiro miro a Shermie quien tenía las manos en el volante, podía notar que estaba nerviosa por aquello. _ Tranquila, no pretendo matarla._ Quizás el albino pretendía intimidar con ello a la pelirroja pero como única reacción la niña apoyo la barbilla en la mano y siguió mirando por la ventanilla.
_ Sabes, en cuanto mi hermano se entere, esto se pondrá bastante mal_ Ayame por fin hablo.
_ ¿Lo dices enserio pequeñita? Pues veremos si es que llega a tiempo porque después de lo que te espera no estarás tan tranquila. Que lastima que tu hermano no te cuidara mejor._ Yashiro le pasó la mano por el cabello y se acercó un mechón a los labios
_ Te advierto, no sé qué es lo que quieres hacer, pero si mi hermano no llega a tiempo te aseguro que ya no será con él con quien tendrás que ajustar cuentas, mi padre tiene peor carácter que mi hermano._ Ayame miro a Yashiro con una media sonrisa lo que le daba a entender al albino la seguridad que tenía aquella niña de que pasara lo que pasara, quien terminaría peor parado era él.
_ Bueno, eso ya lo veremos pequeñita._ Yashiro tomo a Ayame por la nuca y con brusquedad la acerco hacia sí y la beso en los labios.
Kyo se sentía cierta desesperación, quería llamar a Yagami y contarle lo que había ocurrido, con suerte él tendría más idea de que quería o haría Nanakase, pero por otro lado no deseaba detenerse pues sentía que si paraba por un segundo para llamar al pelirrojo seguro que perdería el rastro, había llegado un complejo de departamentos viejos, poca gente rentaba en aquellos lugares pues estaban tan mal ubicados y sobre todo tan viejos que solo alguien muy desesperado se atrevería a vivir ahí, por otro lado estaba rodeado de construcciones de nuevos edificios, el moreno estaba seguro de que al menos en algún momento se toparían con el límite del complejo del lugar y terminarían por retroceder y la ventaja era que solo existía una salida de aquel sitio, en esas estaba cuando de pronto un coche negro le cerró el paso, casi se cae de la motocicleta al frenar, un joven alto de cabello platinado bajo con expresión nerviosa, saco el móvil y se lo llevo al oído.
_ Iori, lo encontré estamos en los viejos complejos al oeste… No lo sé acabo de dar con Kusanagi.
_ ¿Quién eres?_ Kyo pregunto con algo de prisa, quería ponerse en marcha de inmediato y buscar a Ayame.
_ También busco a Aya, Iori viene en camino, ¿Dónde está?_ Shiro pregunto con la misma urgencia.
_ Maldición, no me hagas perder el tiempo si no sabes en donde están, ayúdame a buscarlos, en algún momento tendrán que-_ Kyo dejo de hablar de inmediato al escuchar una explosión_ Eso no sonó nada bien, sube, llama a Yagami, y sujétate._ Kyo emprendió la carrera en espera de aquello no fuera a verse tan mal como se había escuchado, al llegar encontraron el coche en el que Yashiro había subido a Ayame, había chocado y dos de los neumáticos habían explotado, eso fue lo que escucharon Shio y Kyo, Chris estaba de pie junto a Shermie quien estaba inconsciente en el asiento del conductor, pero no había rastros ni de Ayame ni de Nanakase.
_ ¿Dónde están?_ Kyo pregunto dirigiéndose al joven castaño.
_ Ella salió huyendo y Yashiro fue detrás de ella, esa niña tiene algo extraño, golpeo el suelo del auto y rompió el eje y casi nos matamos._ La expresión de Chris era de preocupación y asombro.
_ ¿Qué es lo que pretende Nanakase con ella?_ Kyo presiono a Chris.
_ No lo sé, solo dijo que tenía algo planeado y que Yagami se arrepentiría de haberse cruzado con él, no creo que la lastime de verdad ¿O sí?
_ Eso no lo sabes… ¿Qué diablos haces? Tenemos que buscarla._ Kyo miro a Shiro concentrado en lo que parecía un móvil bastante extraño pues parecía más grande y pesado que uno normal.
_ No sé si lo has notado pero Aya tiene unos pendientes de brillantes muy peculiares._ Kyo asintió, recordaba aquellos pendientes que usaba la niña, pues tenían la forma de una rosa purpura y una luna menguante y dentro un pequeño emblema que supuso era algo de la familia._ Bueno esos pendientes tiene dentro un chip de localización.
_ Y ahora lo dices, ¿Pudiste dar con ella antes?- Kyo se sintió irritado al escuchar aquello.
_ No tiene un gran alcance, si está a un kilómetro o menos puedo localizarla, este complejo mide entr kilómetros cuadrados, con suerte no estará lejos.
Menudo problema en el que se había metido, aquella niña era quizás mas irritable que su hermano, la había besado para tratar de asustarla, era obvio que una chiquilla se tendría que cohibir con algo así, pero en su lugar lo golpeo en el rostro y después, bueno no estaba seguro si había sido ella o Shermie había perdido el control por alguna razón, lo que si sabía era que ahora aquella pequeña estaba suelta y debía encontrarla lo más pronto posible antes de que se le escapara definitivamente, sería la peor humillación, pues seguro Yagami le restregaría en la cara que no había podido ni con una mocosa. Se frotó los nudillos en verdad estaba planteándose hacerle daño aquella cría, al parecer los Yagami tenían ese mal habito de hacer enfadar a alguien todo el tiempo, en es momento vio a la niña pasar corriendo hacia los edificios del fondo, cuando llego a la esquina la vio entrar por una escalera, ¿Cómo diantres es que era tan rápida? A cada momento surgían dudas sobre ella, pero no era momento de pensar en eso, tenía que atraparla, se apresuró a seguirla, aquel edificio estaba medio desmantelado habían derribado los muros de modo que eran un enorme piso vacío, a excepción de algunos colchones y basura que seguramente los vagabundos llevaban ahí para dormir por las noches, espero un poco a que se acostumbrara a la penumbra, la luz no entraba bien por las pequeñas ventanas en las paredes, se adentró un poco en el piso para ver si acaso estaba ahí oculta, fue entonces que a su espalda escucho algo así como algo arrastrarse al voltear una esfera color violeta rodaba hasta sus pies, aquel juguete le extraño hasta que de pronto la esfera se rompió de improviso y soltó una llamarada purpura, Yashiro contuvo el aliento y miro a su alrededor, ¿Podría ser Yagami? No, él no era de ese tipo, jamás atacaría a escondidas, pero ¿Cómo era que también usaba aquel poder? Estaba decidido tendría que estar alerta, debió haberlo previsto, no era cualquier niña, era la hermana de Yagami, si antes solo pensó en asustarla un poco para darle un buen escarmiento a Yagami ahora estaba seguro de lo que iba a hacerle, sonrió para sí mismo, quizás aquello sería divertido para él, no solo por lo que causaría en Iori, sino porque se divertiría con aquella niña y eso seguro perseguiría al pelirrojo hasta su tumba.
Kyo seguía a Shiro por el complejo, consiguió una lectura bastante pobre pero al menos era algo, el moreno se sentía nervioso, pues Iori ya estaba de camino y seguro con muy mal humor, que no era para menos, pero estaba seguro que le echaría una bronca en cuanto terminara con Nanakase, el joven de cabello plateado andaba con un ojo pegado a aquel aparato, pero se le podía notar sumamente nervioso, tenía la piel pálida, miraba cada dos por tres el teléfono y a su alrededor viendo por dónde ir.
_ Oye, a todo esto ¿Quién eres y como es que tienes esa cosa para localizar a Aya?_ Kyo estaba tan concentrado en encontrar a Ayame que se le paso preguntar nada, solo se unió a Shiro al escuchar que tenía contacto con Yagami.
_ Digamos que soy un doble agente, mi nombre es Tsukada Shiro, vengo a ser el agente musical de Iori y algo así como el guarda espaldas de Ayame.
_ Pues no parece que hagas muy bien tu segundo trabajo.
_ Muy gracioso, no puedo hacer mucho cuando se supone que Iori está cuidando de ella pero a vistas el tampoco hace un buen trabajo, en cuanto mi jefe se entere seguro que no vamos a sobrevivir mucho que digamos.
_ ¿Te refieres al padre de Yagami?_ Kyo se detuvo al escuchar aquello.
_ Obvio que el padre de Iori y Ayame, la verdad prefiero pensar en un desastre a la vez, y espero que Iori llegue pronto pues en verdad no sé qué voy a hacer con ese tipo._ el peliblanco se veía sumamente preocupado al parecer para él, aquello era demasiado.
_ Tranquilo si se trata de pelear de eso me encargo yo, solo preocúpate de encontrar a Aya y sacarla de aquí, y si no es mucho pedir, que Yagami no se vuelva loco y me mate a mí junto con Nanakase._ Kyo seguía pensando en lo que ocurriría cuando llegara el pelirrojo.
Aquel era el tercer piso por el que perseguía a la niña, tenía algunas quemaduras en las manos, aquella esferas que le dejaba por todos lados eran tan fastidiosas como mosquitos, pues no todas explotaban algunas solo se pegaban a su ropa y comenzaban a quemarlo, y otras rebotaban y el fuego que había en su interior se apagaba dejando un vapor sumamente caliente, de lo que estaba seguro era que aquello era todo que tenía esa cría, pues de tener algo mejor o como mínimo pudiera pelear no estaría escondiéndose como lo hacía, en ese momento se le ocurrió una buena idea le dio un golpe a la escalera que conducía al siguiente piso, si estaba en ese piso no podría subir al siguiente y si estaba en el de arriba no podría bajar, pero el con sus casi dos metros bien podría ingeniárselas para subir y atraparla. Pensó en darle un golpe a la escalera que conectaba con el piso de abajo, pero apenas levanto el puño un par de esferas salieron disparadas hacia él.
_ ¿Qué pasa pequeña? ¿No quieres que quite la escalera?_ Como respuesta varias esferas lo atacaron de nuevo._ Ya no te escondas, no tienes a donde ir ya, así que ¿Por qué no sales?
Yashiro golpeo una pared haciendo que se abriera un hueco y entrara más luz, de inmediato pudo distinguir a Ayame en el rincón más alejado donde se había estado ocultando en espera de tener la oportunidad de escapar.
_ Que linda, siguiendo los pasos de su hermano mayor, pero esas pelotitas no sirven de nada, ¡Tendrás que hacerlo mejor!_ El alvino se lanzó para atrapar a la pelirrojo quien lo más rápido que pudo logro esquivarlo, aquello iba muy enserio y ella tenía todas las de perder si fallaba.
Ayame comenzó a soltar de nuevo aquellas esferas purpuras, que si bien no eran algo que en verdad dañara a Yashiro si lograban frenarlo sobre todo aquellas que explotaban lanzando una fuerte llamarada, el albino tras un par de minutos al intentar alcanzarla pudo notar algo en aquel ataque, no era precisamente un patrón o un modo de pelea, era como si lanzara aquellas esferas al azar sin saber exactamente que reacción tendrían. Fue que decidió arriesgarse, si estaba equivocado seguro terminaría muy mal, se lanzó de nuevo esta vez sin prestar atención a lo que hacían las esferas que arrojo la pelirroja, cuando estuvo a no más de dos pasos de ella, Ayame le arrojo una esfera poco más grande que las demás, la cual reboto en el pecho de Yashiro para salir rodando por el suelo hasta que se detuvo y comenzó a arder.
_ Bien parece que estaba en lo correcto, no tienes ni puta idea de cómo pelear, y mucho menos como usar esa porquería del fuego purpura_ sin contemplación al haber comprobado aquello, el albino no se inmuto y le asesto un fuerte golpe en un costado del cuerpo a la adolecente quien salió despedida un par de metros por el suelo, el dolor se esparció por todo su cuerpo impidiéndole gritar incluso, se sujetaba las costillas echa un ovillo en el suelo.
_ Sabes, no era mi intención hacerte daño… pero en vista que al igual que tu hermano eres sumamente irritante, pues solo por eso, ten por seguro que no tengo ningún tipo de remordimiento por lo que te va a pasar.
Yashiro la tomo por el cuello de la camiseta para ponerla de pie a lo que Ayame sujeto su brazo con ambas manos y sin previo aviso dejó escapar una flama que hirió severamente al albino quien soltó un grito de dolor y dandole un golpe nuevamente apartó a la niña, aquello en verdad le había hecho daño, no pensó que de verdad hubiera usado aquel poder, sujetaba su brazo intentando mitigar el dolor, muy seguramente al no tener control sobre aquel poder lo dejaba escapar de ese modo ocasionando demasiado daño, con algo de suerte ella estaría como mínimo igual de herida que él. Al levantar la vista noto a la pelirroja de pie mirándolo aun sujetándose el costado y en un movimiento volvió a arrojar aquella llamarada, no le costó trabajo esquivarla pero pudo notar la potencia de aquellos ataques, en ese momento se dio cuenta que de cierto modo estaba metido en un buen problema, pues si algo había aprendido en su experiencia como luchador, era que lo más peligroso era pelear con un oponente que no controla su poder y esa niña en verdad que tenía mucho poder y nada de control, además la herida en el brazo lo había dejado inutilizado, pero con algo de suerte tan solo con un brazo podría encargarse.
De nueva cuenta se lanzó en pie de lucha, tratando de esquivar aquellas llamaradas, tras un par de minutos Ayame aún mantenía a raya a un impresionado Yashiro quien no podía creer que en verdad estuviera pasando aquello, a su alrededor podía notar los daños ocasionado por el fuego, aquello le dio una idea, tomo impulso y dejo caer todo su peso en una patada al suelo, y tal como espero, este cedió bajo los pies de ella, el albino sujeto a la pelirroja al caer al piso de abajo, y la aprisiono contra el suelo sujetándola por el cuello.
_ Ya fue suficiente de juegos, esto se acaba ahora mismo, si antes tenía cuentas que ajustar con tu hermano, ahora tú también estas muy mal parada.
_ ¡Tú problema es conmigo Nanakase!_ en la puerta Iori estaba de pie con los puños apretados, Kyo y Shiro lo flanqueaban.
_ Después arreglo cuentas con tu hermana porque créeme, no te perdió nada Yagami._ Con toda la intención de enfadar a Iori el albino levanto a Ayame del suelo y la arrojo al fondo del lugar, la pelea entre ambos comenzó, de inmediato salió a relucir la herida de Yashiro la cual mermaba bastante su técnica, Iori no le dio importancia, en verdad como o con que se había hecho aquella herida le importaba poco, lo que en verdad quería, era hacerle pagar aquel atrevimiento, Kyo observaba la pelea esperando el momento para ir por Ayame sin quedar en medio de la pelea, la pelirroja miraba aquella pelea sentía el dolor de la caída pero sobre todo, un mareo que le nublaba los sentidos, un sabor amargo en la boca y hasta el aire que la rodeaba lo sentía pesado, la pelea se desarrollaba no podía identificar si su hermano estaba bien o aquel tipo estaba dominando aquel encuentro, alguien la tomo por el brazo y la ayudo a ponerse de pie, no lograba enfocar quien era dedujo que era Kyo, escuchaba a medias, hasta que una explosión de fuego impacto contra una columna, Iori había usado una de sus técnicas, Kyo la arrastro para sacarla de ahí, pero en ese momento un nuevo impacto seco se escuchó, Yashiro había logrado derribar a Iori, fue una fracción o quizás un poco más, todo ocurrió tan rápido que nadie atinaba a decir exactamente como pasaron las cosa, pues podría decirse que ocurrió al mismo tiempo, Yashiro levanto a Iori por el cuello y lo arrojo contra un muro, pero la habilidad del pelirrojo lo ayudo a que se estabilizara y se pusiera en pie listo para atacar y de inmediato uso su Ura 108 Shiki: Ya Sakazuki, y Yashiro se lanzó a tratar de derribarlo de nuevo por lo que Iori no advirtió que Ayame estaba demasiado cerca, de modo que el ataque la alcanzo, cuando intento detener a al albino.
Una explosión de fuego envolvió a la adolecente, Iori soltó un grito al ver aquello, el peor panorama estaba materializándose a sus ojos, en ese momento su mente razono, quizás por una chispa de lucidez, aquella técnica suya no estaba dirigida a hacer aquello, no debía haber ninguna explosión, no debía abrazar a su oponente en llamas, fue cuando noto entre las lenguas de fuego que danzaban entorno a Ayame un patrón, algo como un escudo que bloqueo su técnica, tras unos instantes, solo el crujir de aquel fuego se escuchó en el lugar, hasta que con un suave murmullo se extinguieron, la pelirroja estaba ilesa, al menos en lo referente a aquel ataque.
_ Interesante_ Yashiro miraba impresionado de que hubiese soportado aquel ataque, él lo había experimentado en carne propia y no era algo fácil de tolerar.
_ Quizás puedas tolerar bien ese tipo de peleas, pero una bala le hace el mismo daño que a cualquier mortal_ Shiro apuntaba al albino directo a la cara.
_ Tranquilo, ya será en otra ocasión, por hoy ya tuve demasiado de esos malditos Yagami_ Yashiro se sujetó el brazo y salió como si no le importara que el joven de cabello platino le estuviese apuntando, bajo las escaleras y se perdió. Al voltear al parecer ni Kyo ni Iori le habían dado importancia al albino, Ayame estaba arrodillada en el suelo como si quisiera vomitar Iori la tenía sujeta por los hombros y trataba de hacerla que lo viera pero al parecer aquello le costaba demasiado.
_ Iori, creo que deberíamos irnos, ¿Tienes algo de suero en casa?_ Iori asintió ante la pregunta de Shiro.
_ Esperen ¿Que fue todo esto? ¿A qué suero se refieren?_ Kyo pregunto al ver a Iori levantar a Ayame en brazos, preparándose para irse.
_ Tu verano termino Kusanagi, de aquí en mas no te incumbe.
_ No me des por viaje Yagami, yo no me voy hasta no saber qué le pasa, ¡Mírala! ¿Qué fue eso? Nadie, ni siquiera Rugal recibe ese ataque tuyo sin al menos retroceder, y ella lo atrapo de lleno._ Shiro sujeto a Kyo por el hombro y le hizo un gesto dándole a entender que no era el momento, al salir le hizo otra señal para que los siguiera, el camino fue bastante tenso, Kyo sentía que en cualquier momento se perderían de su vista trataba de conducir a la par de Iori en la motocicleta pues según Shiro el que fuera en el auto con ella, solo terminaría por perder la paciencia y necesitaba tranquilizarse.
Al llegar al departamento Ayame estaba dormida pero le había subido una fiebre y respiraba de modo agitado, Shiro llamo a Kyo a otra habitación, saco una bolsa de suero y un envoltorio con unas mangueras delgadas, comenzó a preparar las cosas.
_ Kusanagi te lo voy explicar una sola vez y has el favor de no tratar de indagarle más a Iori, el fuego purpura solo se les transmite a los varones, implantarlo en una mujer es una sentencia de muerte, su cuerpo no tiene la cantidad de agua ni el metabolismo para tolerar la toxina, a saber quién o porque se lo han puesto a Aya pero por ahora necesitamos bajar la toxicidad antes de que entre en shock.
_ ¿No sería mejor llevarla a un hospital?_ Kyo pregunto mientras veía al joven preparar la bolsa con un coctel de ampolletas.
_ No, en ningún lado tienen lo necesario, el padre de Iori invirtió mucho en encontrar algo que funcionara mejor que los medicamentos convencionales, dio con una mescla y es lo que han usado, ayuda a retrasar el envenenamiento por más tiempo, les da un rango de vida de 40 a 50 años si dejan de usar el fuego máximo a los 30, espero que funcione con Aya porque jamás se pensó para usarse en una mujer.
_ ¿Y si no funciona?
_ Pues… esperemos que funcione, es difícil preparar el funeral de un hombre, seria trágico preparar el de una niña.
Aquellas palabras alteraron a Kyo, pues el panorama era peor de lo que imagino, en ese momento pensó en lo difícil que debería ser una pelea para Iori, el sentía cierta incomodidad después de una pelea al usar su fuego, algo como una leve fiebre, pero ahora pensaba en lo difícil que debía ser para Iori, pues siempre que peleaban usaba sus técnicas como si de verdad fuese la última y al ver el estado de Ayame, quizás en algún momento el mismo Iori habría estado igual. Shiro le administro el suero y se llevó a Iori a aparte a otra habitación, tuvieron una discusión a media voz, al parecer intentaba preparar al pelirrojo para lo que pudiera ocurrir, después paso un buen rato en silencio antes de salir y encerrarse en el balcón, por un largo rato.
Pasaban de las 3:00pm Kyo llamo a casa, como lo imagino su madre estaba muy preocupada, omitió lo que estaba pasando solo le dijo que estaba todo bajo control y que por el momento lo mejor era que se quedaran en casa de Yagami, Shiro revisaba a Aya al parecer había tenido un buen resultado pues la fiebre había bajado y estaba más tranquila pero seguía sin despertar.
_ ¿Por qué sigues aquí?_ Iori miro a Kyo con extrañeza.
_ Bueno soy su "Novio ficticio" no estaría bien que me fuera ahora_ Aquel comentario sonó un poco ridículo a lo que Iori sonrió con pesar.
_ Ya déjate de estupideces y lárgate, ya te dije no es tu asunto._ La voz del pelirrojo sonó cansada, pero sobre todo tranquila, algo extraño.
_ Yagami, no somos amigos y la verdad no espero que lo seamos, igual al acabar esto me vas a volver a perseguir para matarme, pero por ahora, creo que hay algo que a ambos nos interesa, además me siento culpable, esto paso cuando estaba conmigo.
_ Si te hace sentir mejor, si es tu culpa y después te romperé un brazo, por ahora lárgate, tengo mucho que hacer._ Iori le dio la espalda para ir a la habitación donde Shiro estaba con Aya.
_ Como por ejemplo ¿Averiguar por qué tu padre le implanto el fuego purpura a tu hermana? Es igual que en mi familia, se transmite de padres a hijos, el padre lo implanta cuando el primer varón de la familia cumple ocho.
_ Cinco, los Yagami lo transmiten a los cinco años, y no él no lo hizo. Ya deja de molestar mejor lárgate.
Kyo no insistió, pero no se fue, casi por caer la noche Ayame despertó, aun se sentía mal pero lo peor ya había pasado, y de inmediato comenzó el interrogatorio, en lo referente a como era que había obtenido el fuego purpura permaneció cayada como una tumba aun y con las amenazas de Iori, pero cuando le preguntaron qué había pasado cuando se la llevaron, Iori casi quería salir a buscar a Yashiro cuando se enteró que había besado a su hermana, pues en su mente pasaban un sinfín de atrocidades que pudieron ocurrir, si antes Yashiro no era más que un estorbo cada que parecía ahora estaba seguro que lo odiaba si se podía más que a Kyo.
_ ¿Bueno y cuál es el plan ahora? Quiero ir a ver a mamá Shisuka, seguro está preocupada.
_ ¿Mamá Shisuka?_ Shiro volteo a mirar a Iori pero este torció un gesto, como un dialogo que solo ellos entendían._ Aya, creo que lo mejor es que vayamos a otro lado, tu madre está en Belgica mañana tomara un vuelo a Italia, seria lindo que fueras de paseo con ella.
_ No, yo me quiero ir a casa con mamá Shisuka_ la respuesta fue cortante Shiro se quedó serio y miro a Iori como pidiendo su apoyo.
_ O una de dos, o te vas con tu madre o te quedas aquí, no vas a regresar a casa de este idiota.
_ Este idiota está aquí, no sean tan duros con ella, déjala que se quede aquí en tu departamento mientras se calman las cosas._ Kyo trataba de convencer a Aya de que no volviera a casa de sus padres.
_ Bueno me iré con Mamá, pero no va a estar a gusto cuando le diga que me secuestraron y encima ese tipo me hizo cosas extrañas por tu culpa. Además Papá se enfadara cuando sepa que no quisiste cuidarme y preferiste déjame en casa de los Kusanagi.
_ No intentes chantajearme, tu no le vas a decir nada a tus padres…
Ayame se le quedo mirando a Iori con expresión retadora como si la expresión enfada del pelirrojo no le importara en lo más mínimo, la tensión iba aumentando, Shiro y Kyo intercambiaron una mirada como entendiendo que ambos eran bastante firmes en lo que se proponían y que aquello podía durar bastante. En ese instante se escuchó una voz apagada como salida de un televisor en otra habitación, Ayame se apresuró y saco un el móvil de Iori de entre las sabanas aquella chiquilla tenía todo preparado.
_ Papí, soy yo… no, es que creo que perdí el móvil… Nii no me quería prestar el suyo, es que no quiere que me quede… no se… es que esta mañana…_ Iori le arrebato el móvil a su hermana diciéndole que se callara entre dientes.
_ Si… es tu hija que no deja de molestar… ¿El móvil? Yo que sé, ella lo perdió… ¿Esta mañana?... Lo perdió, no sé qué le hizo seguro lo dejo tirado por el departamento…. No, no hay problema… Yo… no lo sé… ¿por qué?... no… no… está bien…. Si la llamare…_ Cuando colgó Iori sintió como le recorría un escalofrió por la espalda, Shiro estaba pálido, en ese momento sonó el móvil del joven de cabello platinado, Iori se tensó y con una seña lo apuro a contestar.
_ Aquí Tsukada… sí, no se preocupe no estoy ocupado… si… un momento_ tras esas palabras, salió al balcón para continuar la llamada.
_ Hubieras llamado a tu madre_ Iori miro a Ayame con enfado.
_ No, porque a mamá no le tienes miedo.
_ Sera porque ella no va a arrancarme la cabeza, deja de ponerme en aprietos, te llevare a la casa de Kusanagi pero ni pienses que te quedaras ahí._ Ayame asintió a las palabras de su hermano pero tenía la expresión de que no contara con aquello último.
Kyo miro a Ayame y a Iori discutir por aquel tema, en verdad que le hacía gracia ver aquel lado tan normal de su rival, cuando Shiro volvió tenía el rostro pálido y se notaba un ligero temblor en sus manos, cuando Iori lo miro se quedó serio casi como si esperara una sentencia.
_Algo sospecha, no se tragó el cuento del móvil… Lo deje tranquilo, con que Ayame ha estado un tanto molesta contigo por eso lo llamo para fastidiar, Iori, has el favor de llevar la fiesta en paz el verano terminara en un mes más o menos, no hagas que nos maten.
_ Ahora el del problema soy yo_ Iori pateo una papelera que tenía junto a la cama y salió hecho una furia.
_ Lo mismo va para ti, deja de llamar a tus padres para preocuparlos, o no quiero pensar en tu padre tomando el primer vuelo a Japón solo para sepultarnos.
_ Bueno a ti sí, pero no creo que tenga edad para tener otro varón._ La pelirroja se abrazó de las piernas como si aquello fuera cualquier cosa.
_ Gracias por tu apoyo, pero es enserio, no hagas algo que nos meta en más problemas, las cosas ya se han puesto bastante feas, es seguro que de ahora en más mejor nos andamos con cuidado, la verdad no me gusta nada como se han puesto las cosas.
_ Por favor, no creo que se vaya a enterar, solo mantengamos la calma, ya hablo con Yagami y contigo, ¿Qué más puede hacer?
La madre de Kyo estaba evaluando el trabajo acumulado en casa, en verdad que se sentía casi histérica cuando aquel tipo se llevó a la niña, incluso llamo a su esposo muy enfadada, de haber estado ambos aquello no hubiera ocurrido, el líder del clan no pudo hacer más que escuchar a su mujer y prometerle que volvería pronto. En esas estaba cuando sonó el teléfono que estaba sobre la mesa, sin siquiera pararse a mirar la pantalla contesto.
_ Diga… ¿Ayame? No dejo el móvil aquí esta con su hermano y mi hijo no se preocupe… Kusanagi Shisuka, ¿Quién es usted?... de la escuela, muy bien le diré a su hermano que se haga cargo de ello, gracias.
Hola soy Madaki
Pasan varios días sin que hubiera novedades, pero pronto todo cambia, Iori debe enfrentar a su padre y sale a la luz quien entrego el fuego purpura a Ayame.
El próximo capitulo.
"Sin salida"
