"PRUEBA DE VALOR"
El escándalo que armo Ayame les pareció un tanto exagerado, aunque en parte Terry pensaba que era porque Iori se estaba irritando cada vez más con aquello, por su parte y para mayor fastidio del pelirrojo, Rock se ofreció a calmar a la adolecente, por la tarde el mayor de los Bogard se había retirado a preparar todo lo referente a aquella prueba de valor que al parecer lo tenía muy entusiasmado.
_ Yagami no crees que es exagerado eso de que Aya le tema ir a un templo abandonado, digo en mi casa no pareció molestarle en lo absoluto y mira que casi todos mis compañeros de escuela dicen que parece un templo por el tipo de construcción._ Kyo le pregunto por fin a Iori aquella duda que le venía a la mente.
_ No es la estructura, es nuestro abuelo, el padre de mi padre, le gustaba asustar niños diciendo que se aparecería en el altar de la casa si no le hacían ofrendas de licor y pan de arroz.
Kyo trato de imaginar aquel abuelo Yagami, una versión avejentada de su rival y con peor actitud, aquello en parte le hizo gracia pues recordaba a su propio abuelo quien también gustaba de asustar a sus nietos con cuentos de fantasmas a la media noche, al parecer era algo que a todos los abuelos les gustaba hacer.
_ Bueno, si quieres iré con ella en ese juego que se le ha ocurrido a Terry por que a ti no te veo nada de ganas de ir.
_ Por favor, y asegúrate de que ese rubio no le ponga las manos encima, ya me tiene arto._ Al escuchar aquella respuesta inmediata, el moreno capto por donde iba la actitud de Yagami.
_ Entonces me prefieres a mí de cuñado que al alumno de Terry. Que interesante, nunca me imaginé esto._ Como respuesta el joven Kusanagi recibió un empujón en el hombro.
_ Ya cierra la boca, a ti te puede partir la cara cualquier día, pero a ese niño no._
_Entonces no quieres meterte en problemas con Terry_ De nuevo un empujón fue lo que obtuvo como respuesta.
_ Déjate de idioteces, es un mocoso en entrenamiento seguro lo mato si nos ponemos, eso no es lo mío.
_ Para no ser lo tuyo me has intentado matar demasiadas veces… Está bien ya entendí el punto, me quedo con Aya y la alejo del muchacho, solo no te pongas._ Kyo prefirió no seguir buscándole las costillas a Iori al ver su expresión de disgusto y pues no necesitaba preguntar, el matarlo a él era algo personal que no lo hacía un asesino por gusto, que si lo fuera ya desde hacía mucho ya estaría muerto pero el que su hermana menor le hubiera tomado cierto aprecio frenaba al pelirrojo en su afán de quitarle la vida al moreno. Eran poco más de las siete y ya comenzaba oscurecerse, de nuevo encendieron la fogata esta vez Kyo no quiso hacer sufrir a los muchachos y les ayudo a hacerlo, en verdad que en esos momentos era cuando más agradecía aquella herencia familiar.
_ ¿Creen que Terry se perdió?_ Ayame se estaba buscando un suéter pues el aire comenzaba a sentirse fresco.
_ Con suerte se quedó dormido por ahí, eso o seguro ya se arto y se largó al pueblo a buscar hamburguesas y nos abandono aquí. _ Kim hablo con cierto resentimiento, al parecer ya lo había echo antes.
_ No lo creo, seguro ya vendrá pronto, aunque la verdad espero que sea pronto, entre más se tarda en algo menos agradable es para uno._ Rock trataba de pensar en que podría estar demorando tanto a su maestro, pero en verdad que lo conocía bastante bien para saber que el seria quien más se divertiría con aquello que estaba planeando.
_Si ese es el caso prefiero que ya no regrese_ Ayame fue a sentarse junto a Rock, al ver eso, Iori de inmediato llamo a su hermana sin ninguna razón, Kyo no podía evitar sonreír por aquella actitud y para si se guardaba las bromas que se le ocurrían con esa situación.
Ya casi por eso de las 9:00pm ya estaban comenzando a preocupar por el rubio, pero mientras comentaban si lo iban a buscar o si lo esperaban un rato más, de pronto una ráfaga de viento apago el fuego todos se quedaron de una pieza en espera de lo que pudiera pasar, fue en eso que entre los árboles se vieron unas cuantas luces, ante eso Ayame, Rock, Kim y Shingo soltaron semejante grito saltando atrás de los dos guerreros de fuego quienes de inmediato prepararon la guardia por lo que pudiera pasar, pero en ese momento se dieron cuenta que había alguien entre las luces.
_ Eres tu_ Iori se relajó mientras la persona se acercaba junto con aquellas luces_ Se puede saber ¿Por qué no puedes llegar como alguien normal?
_ Lo siento, no pensé que se asustaran con tan poco, y miren que no me dejaron usar esto_ Terry saco algo que parecía un radio, cuando hablo a la bocina la voz que salió de ella se escucho fantasmal.
_ Se puede saber ¿Por qué has tardado tanto?_ Kim pregunto molesto pues se sentía avergonzado por haberse asustado con tan poco.
_ He estado preparando la prueba de valor, esto se pondrá interesante, escondí tres objetos en el templo, tienen que encontrarlos y para hacerlo mejor deben llevar la vela y cuando tengan los tres objetos deben dejarla en el altar del templo y después salir.
_ Eso suena como una ofrenda por andar jugando en el templo_ Shingo recordaba cuando de niño su madre como castigo por no obedecer en el templo lo hacía comprar incienso o velas como ofrenda con su propio dinero.
_ Ustedes los japoneses son bastante estrictos con eso, así que pues mejor pedir disculpas.
_ Ese templo está abandonado, no creo que nadie se enfade._ Iori tomo a Ayame y la separo de Rock a quien había tenido abrazado por la cintura, hasta ese momento.
_ Bueno, entonces vamos a ver quién va con quien y quien va a buscar que._ Terry se sacó la gorra y sacando unos papeles de su bolsillo los puso dentro.
_ Esos son muchos papeles, ¿No me digas que nos incluiste a todos?_ Shingo pregunto pues estaba seguro que Iori no querría jugar a aquella prueba de valor.
_ ¿Y por qué no? Solo dos equipos sería muy aburrido, anden saque cada quien un papel y van con quien tenga el mismo color, hay tres objetos ocultos en el templo que corresponden a ese color.
_ Ya apúrate, entre mas pronto acabemos con tu juego mejor. _ Iori exclamo con fastidio.
_ Y si cenamos primero_ Kim dijo como si fuera una muy buena idea.
_ ¿Es acaso que tú también tienes miedo Kim?_ Ayame miro a Kim como esperando no ser la única que estaba aterrada con aquello.
_ Claro que no, no seas boba, solo que no es sano saltarse la cena, es la comida más importante del día.
_ Ese es el desayuno Kim, bueno ya saque cada quien un papel ustedes eligen si quieren hacerlo ahora o esperar hasta después de medianoche.
Terry los apuro y cada uno saco un papel de la gorra y para disgusto de Iori, él quedo con Kyo, Kim con Shingo y Ayame con Rock, se encaminaron al templo, en ese momento Iori recordó que no le había dicho a Terry donde estaba aquel templo que había encontrado, aquello le hizo recordar que aquel templo era sumamente pequeño como del tamaño de un cuarto para unas dos personas entre la puerta y el altar, Terry había comentado que había escondido 3 objetos para cada pareja eso daba un total de 9 objetos y al final había que dejar la vela en el atar, en aquel pequeño templo era imposible que pudiera hacer aquello, al poco llegaron a un portal enorme de casi tres metros donde se abría un camino de guijarro a la entrada a un enorme templo el cual parecía del tamaño de una mansión.
_ Oye, para mí que nos vamos a perder ahí dentro, este lugar es enorme_ Rock trataba de darse una idea de las dimensiones de aquel lugar.
_ Si se pierden los iré a buscar cuando amanezca, pero no creo que pase, bueno decidan quién va a entrar primero, para que tengan tiempo entraran con 15 minutos de diferencia.
_ ¿Tiempo para qué?_ Ayame pregunto con algo de nerviosismo.
_ Es una prueba de valor, de nada serviría que fueran todos juntos, ¿Bueno quien ira primero?_ Terry espero para ver quiénes serían los primeros, todos se miraron como esperando quien se animaba a entrar primero en aquel lugar, quizás porque Ayame había mencionado que si estaba tan asustado como ella misma, este dijo que serían él y Shingo los primeros en entrar, les había tocado buscar 3 objetos de color verde, los dos jóvenes se alejaron por el camino y entraron al lugar perdiéndose en la oscuridad.
Los siguientes en entrar fueron Ayame y Rock, que Iori le había hecho hincapié que si algo pasaba que lo llamara para sacarla de aquel lugar, aquel comentario no pasó desapercibido para Kyo y para Terry, el rubio con una expresión extrañada le hizo un gesto a Kyo, a lo que el moreno levanto el meñique y con los ojos señalo a Rock y a Ayame, tardo poco en entender aquel gesto pero cuando se dio cuenta sonrió y meneo la cabeza, la pelirroja entro tomada del brazo de Rock hasta que la luz de la vela se perdió cuando entraron al templo, un silencio se apodero de los tres varones que se quedaron fuera, al poco Iori volteo a mirar a su eterno rival con algo de enojo.
_ A mí no me veas, Terry fue el de la idea de sortear las parejas.
_ Vamos, Rock no le hará nada, es muy tímido, bueno creo que deben prepararse y que casualidad les toco el color rojo, y no hagan trampa no se pongan a aluzar con sus llamas pueden quemar algo._ Aquel comentario pareció un mal chiste, cualquiera que los conociera sabría que esos dos en lugar de ponerse a jugar a esa prueba de valor, era más seguro que se iban a poner a pelear y seguro a medio demoler el lugar.
_ ¿y tú que harás mientras tanto?_ Iori pregunto al rubio quien parecía muy divertido con todo aquello.
_ Pues yo voy a cuidar que no hagan trampa.
_ Los vas a asustar eso es seguro Bogard, bueno a ver que sale de esto pero ten cuidado no te vayan a terminar asustando a ti._ Kyo se imaginó al pobre rubio al día siguiente con un ojo morado como mínimo, los rivales se encaminaron por el camino hasta la entrada, al cerrar la puerta la luz de la vela alumbraba tétricamente el lugar cubierto de polvo, era evidente que hacía mucho que nadie entraba a ese lugar, al fondo notaron que había un segundo piso pues había una escalera pegada a la pared, por espacio de un par de minutos los dos se quedaron mirando alrededor como esperando que alguien apareciera, pero todo seguía en silencio.
_ Donde empezamos a buscar esas cosas... No me mires así, entre más rápido acabemos con esto más pronto saldremos._ Iori contesto con brusquedad.
_ Muy bien pues nos tocó tres cosas rojas… no sé qué diablos es lo que vamos a buscar pero debe ser rojo, vamos arriba lo más seguro escondió algo ahí, es el último lugar a donde quisieran ir.
El pelirrojo asintió un poco molesto, si por el fuera se hubiese cortado tres mechones de cabello con tal de que lo librasen de aquella idiotez, aunque el pensar que Ayame estaba ahí dando vueltas con aquel muchacho le hacía hervir la sangre.
En otro sitio Ayame caminaba pegada a Rock, andaban por un lago pasillo aquello en verdad era terrorífico pues por un lado tenían un muro en el cual a ciertos intervalos había puertas corredizas de papel, algunos estaban perforados por los insectos o rasgados, al otro se abrían grandes mamparas también de papel, en las cuales la escasa luz de la noche proyectaba las sombras de los arboles a su alrededor, en algún momento si aquel pasillo tenía un fin tendrían que elegir entrar ya fuera a las habitaciones o en su defecto salir al patio y probar suerte, por un momento creyó a Terry tan malvado como para darles a buscar algo de color negro si le era posible, pero les asigno el color amarillo, aquello les ayudaba pues era más fácil encontrar algo de ese color.
Tras un rato dieron con el final del pasillo pero en lugar de una pared se toparon con dos puertas una al frente y otra a su lado izquierdo, los dos jóvenes se quedaron mirando aquella elección que se abría frente a ellos.
_ ¿y si mejor nos regresamos?_ Ayame pregunto mirando a Rock con preocupación.
_ Pues podemos ir viendo las habitaciones que ya pasamos, porque de todos modos tenemos que buscar esas tres cosas._ Aquello no le agradaba a Rock por que aquellos lugares parecían aterradores tras las puertas de papel rotos.
_ Pues entonces mejor vamos a tomar la puerta izquierda._ Ayame parecía que tomo aquella decisión muy al azar.
_ Bueno pues si estas segura vamos, que aquí no creo que encontremos nada.
Rock le paso la vela a Ayame y no sin dificultad abrió la puerta corredera que se había salido del carril, ante ellos encontraron una sala enorme algo parecido a un salón de té o algo parecido, la pelirroja entro levantando la vela para poder ver lo más posible, habia unas mamparas en la pared del fondo en algún tiempo debieron tener lindos dibujos en los paneles de papel pero ahora tenían una espesa capa de polvo que con esfuerzo se alcanzaba a ver algunos trazos, sobre la mesa había varias tazas algunas rotas y otras cubiertas por el polvo y telarañas, pero de pronto a los ojos de Rock un objeto llamo su atención, era una muñeca con un lindo kimono color amarillo, y la cara blanca de porcelana.
_ Bueno creo que ahora solo nos faltan dos cosas más y dejar la vela en el altar para salir de aquí._ Rock tomo la muñeca y se la paso a Ayame quien la miro arqueando las cejas.
_ ¿Por qué no puso un patito de hule? Esta muñeca es muy tétrica._ la pelirroja miro a la muñeca que le devolvía la mirada con unos ojos de vidrio de forma almendrada.
_ Seguro que fue lo que encontró por ahí, bueno vamos a…_ Rock no termino la frase cuando escucharon a alguien caminando por el pasillo.
_ Seguro que deben ser los demás, se me acaba de ocurrir algo, ven sígueme._ El rubio tomo a la joven por la mano y cerro lo más silencioso que pudo la puerta corredera, se escuchaban aquellos pasos como se acercaban cada vez más hasta que llegaron frente a la puerta pero al parecer quien estaba del otro lado eligió la puerta que estaba al final pero cuando Rock intento abrir la puerta y darle un susto a quien estaba del otro lado, esta se atascó al salir del carril, la forzó un poco más y consiguió abrirla pero en el pasillo no había nadie, el rubio le hizo una seña a Ayame para que no hiciera ruido, se encaminaron con cuidado para pillar a quienes habían entrado a la habitación pero al abrir la puerta se dieron cuenta que ya se habían adelantado pues solo vieron a alguien al dar la vuelta para pasar a otra habiatacion.
_ Yo creo que mejor nos regresamos._ Ayame le susurro a Rock pues en ese momento reparo en que quien había pasado por el pasillo no llevaba ninguna vela ni ninguna otra fuente de luz, al parecer Rock no había reparado en aquello, pues el rubio solo asintió y dando media vuelta se encaminaron de regreso por el mismo pasillo. En otra parte del lugar Kim y Shingo estaban atorados en una discusión pues el pupilo de Kusanagi estaba seguro que lo mejor era buscar en la sala donde al parecer era usada como una bodega pues estaba atiborrada de cosas por lo cual al joven se le hacia lo más lógico que ahí sería el mejor lugar para ocultar algo, por su parte Kim insistía que lo mejor era ir a buscar por otro lado, entre tiras y aflojas, escucharon un ruido proveniente de aquel cuarto abarrotado, Kim se quedó paralizado con la cara azul de miedo, Yabuki se acercó con la vela de frente esperando ver si una rata salía huyendo, pero en lugar de eso salió alguien quien se escurrió por debajo de una mesa y salió por otra puerta que estaba al otro lado del mundo de cosas apiladas.
_ ¡Oye! Vamos Kim muévete_ Shingo apuro a su compañero que no quería ni moverse como no fuera para salir de aquel sitio._ No seas tonto que nos están jugando sucio, seguro fue Aya.
Ante aquellas palabras el joven se acercó con cara de no saber de qué iba aquello o de por qué mencionaba a la pelirroja.
_ ¿No viste? Llevaba una cosa verde en la mano, nos están haciendo trampa, muévete tonto que nos van a dejar atrás_ Ante aquello Kim frunció el entrecejo con molestia, pues no pensaba quedar como cobarde solo porque aquella niña y seguro confabulando con Rock le estaban jugando sucio, y olvidándose de que se sentía asustado se puso en marcha con Shingo para tratar de cruzar aquel cuarto abarrotado y dar con Ayame y Rock, pero con el problema que era pasar por ahí, que cuando consiguieron pasar al otro cuarto no había nadie, Kim dio una patada en el suelo consiente de que aunque encontraran los dos objetos que quedaban les seguiría faltando uno, desde un rincón una sombra de cabello largo los observaba, quizás Shingo no se había dado cuenta que aquella persona que vio tenía el cabello negro en lugar de rojo.
_ Yagami, creo que dar vueltas sin ton ni son, no nos va a llevar a nada._ Kyo estaba cansado tenían dando vueltas en el piso superior por casi media hora, la verdad era que no estaban buscando nada.
_ Yo no quería entrar en este ridículo juego_ Yagami andaba con cara de pocos amigos y era evidente que el hablar con Kyo no era algo que le apeteciera.
_ Pues yo solo entraría para tener a Aya lejos de Rock pero no salió quizás hubiera sido mejor que la asustaras para que no quisiera entrar aquí.
_ Que bien Kusanagi, ahora subiste la escala de mi hastío, no solo tengo que jugar esta niñería, si no también que mi hermana está sola dando vueltas con ese mocoso, gracias._ Aquello sonó tan dramático que Kyo no pudo evitar soltar una carcajada, a lo que el pelirrojo lo miro con cara de poca paciencia.
_ Lo siento, pero en verdad no pensé que fueras el tipo de hermano celoso, pero no sé qué te preocupa si Aya apenas tiene 12 y Rock… bueno quizás tenga 17, no lo sé, pero dudo que quiera algo con ella. _ aquella respuesta no pareció agradarle y mucho menos calmar a Iori.
_ Cuando tengas hermanas que cuidar entenderás lo que es ver a un tipo tomándola de la mano.
El moreno meneo la cabeza pues estaba seguro que eso no le pasaría ya era un hecho de que sería hijo único, en esas estaban cuando de pronto alguien cerro una puerta a espaldas de Iori, ambos voltearon con extrañeza en el rostro pues evidentemente no fue una corriente de aire, pues la puerta era de corredera, se miraron como si en silencio ambos pensaran en lo mismo, Iori abrió la puerta para encontrarse de frente con alguien de pie frente a la puerta.
_ Bogard, si quieres asustar a los niños mejor te recomiendo que los busques a ellos._ el pelirrojo miro a quien estaba frente a él esperando una respuesta, pero la figura seguía de pie frente a ellos, Kyo tomo a Iori por el hombro y acercando la vela para alumbrar mejor, aquella sombra se desvaneció ante sus ojos, el moreno paso saliva por lo que acababa de pasar pero no sabía si era algo conveniente decirle aquello que rondaba por su cabeza al pelirrojo.
_ Bueno, ya encontraste lo que buscabas._ Iori entro en la habitación sin importarle la cara de espanto que tenía Kyo por lo que acababa de pasar, el pelirrojo tomo una muñeca con vestido rojo y se la arrojo al moreno._ Anda muévete y busca tus demás cosas para acabar con esto.
Kyo asintió pero apenas dio un paso para dejar salir a Iori alguien o algo paso y le arrebato la muñeca y salió corriendo por el pasillo, el pelirrojo al ver aquello empujo a Kyo y salió corriendo tras quien había "secuestrado" la muñeca, Kyo hizo lo mismo y fue tras de Iori, al poco se topó con el pelirrojo que estaba de pie mirando al vacío por una ventana.
_ ¿Qué paso? ¿La recuperaste?_ Kyo encendió de nuevo la vela pues al salir corriendo se había apagado.
_ No, salto por la ventana_ Apenas dijo aquello se escuchó un sollozo en la oscuridad.
_ Al cuerno con esta prueba de valor vamos a buscar a los demás y nos largamos de aquí._ Kyo sentía un escalofrió recorrerle la espalda.
_ Deja eso Kusanagui, ¿No me digas que crees en fantasmas?_ de pronto se escucharon pasos arrastrados que venían del mismo pasillo por el que habían llegado._ Olvídalo, busquemos a Aya y a los mocosos y larguémonos de aquí.
Terry estaba afuera esperando ya había pasado casi 45 minutos y esperaba que Kim hubiera salido corriendo del lugar, o cuando menos escuchar el grito de alguien pero todo estaba en calma, en ese momento se lamentaba no haber llevado algo para entretenerse porque si se les ponía, las cosas podían volteársele y lo dejarían en vela toda la noche solo por molestarlo, en esa estaba cavilando cuando vio a alguien de pie en una de las ventanas del piso superior con una luz azulada, casi sintió que iba a gritar, seguro aquellos dos se habían puesto en pie de guerra y en cosa de nada aquel templo estaría envuelto en llamas.
Shingo y Kim andaban a oscuras pues tras un susto al abrirse una ventana la vela se había apagado y con la mala suerte de que Kim no fumaba y Shingo no usaba técnicas de fuego pues estaban a la espera de toparse con Rock y Ayame o con Kyo y Iori para volver a tener algo de luz, por el momento se las iban ingeniando con un llavero que el discípulo de Kusanagi tenía en sus llaves, que de igual modo no servía de mucho, ambos andaba con las manos por delante Kim tomando a Shingo por el hombro pues si se perdían a saber cuándo se encontrarían, que ultimadamente les podía importar poco salir al jardín y de ahí hasta donde estaba Terry.
_ Kim Deja de pegarte tanto._ Shingo casi sentía que el joven le pisaba los talones.
_ No veo nada deja de quejarte si no hubieras sido tan descuidado aun tendríamos la vela, mira que practicar técnicas de fuego y no puedes usarlo. _ Aquel reproche no le agrado en lo más mínimo a Yabuki.
_ Mira quien lo dice, a ti te tienen aquí castigado por que no puedes portarte bien. Y ya deja de tomarme de la mano que esto no es una cita.
_ Ya quisieras, mis manos están aquí idiota…_ ambos guardaron silencio cuando Kim puso ambas manos en los hombros de Shingo a lo que el joven aprendiz de Kyo sin soltar aquella mano que tomaba la suya la levanto para tratar de ver con la poca luz que desprendía el llavero, casi siente que se desmaya al ver una mano blanca como una bola de arroz, dejo escapar un grito desgarrador que se escuchó en todo el lugar.
_ ¿Que fue eso Rock?_ Ayame se acercó al rubio al escuchar aquel lamento a lo lejos.
_ Seguro a alguien también se le ocurrió espantar a los demás o es Terry, vamos ya solo nos queda un objeto más y nos vamos de aquí._ Rock había encontrado un llavero de color amarillo colgado de un clavo junto a una puerta, no lo hubiera visto nunca si la puerta no se hubiera enganchado en su chaqueta, aquello le pareció muy raro, pues el primero fue una muñeca y el segundo un llavero, conocía bastante a Terry como para saber que lo más seguro es que hubiese elegido todo igual pero no le quiso dar más vueltas, se habían metido por una serie de habitaciones que parecían algo así como salas de meditación, aquello se veía sumamente tétrico, pues en algunas había futones acomodados como si alguien se fuera a acostar a dormir, claro estaban cubiertos de polvo, y habían visto una habitación donde había varias muñecas viejas todas cubiertas por telarañas, todas estaban en una estantería. En ese momento andaban por un pasillo largo que al parecer los llevaría hasta el jardín o la salida posterior del templo, pero nada los había preparado para lo que se encontraron al correr la puerta, pues aquel lugar parecía un jardín de nichos.
_ Que extraño, ¿Que son todas estas cosas?_ Rock se acercó a ver aquello que le parecía tan curioso pues en la mayoría de los templos no se veían.
_ Rock, Son tumbas pero ¿Porque están aquí? No es normal que los templos las tengan tan cerca, a menos que sean como en las leyendas europeas que enterraban a las monjas en el jardín._ Ayame se acercó a ver aquellas tumbas pues de no serlo lo más seguro era que solo eran estatuillas en honor a alguien, aunque era raro que hubiese tantas.
_Quizás solo son como que recuerdos de los monjes y están ente…_ Rock de nuevo dejo de hablar cuando al moverse algo crujió bajo sus pies como una rama seca, miro y sintió como la sangra se le fue al piso.
_ ¿Estás bien? ¿Qué pasa?_ Ayame miro a Rock quien de inmediato comenzó a balbucear como buscando las palabras.
_ No es nada, pise una rama y me asusto un poco, vamos adentro no vaya a ser que aparezca algún insecto._ El rubio se apresuró a volver a meter a la pelirroja al templo, pero esta al verlo tan nervioso bajo miro al lugar donde había estado parado hace un momento el joven, medio enterrados estaban unos huesos y un cráneo roto, muy seguro eso era lo que el rubio había roto al pisarlo.
_ Esto… ¡Hay cadáveres aquí!_ Ayame salió huyendo del lugar, Rock fue tras ella pues en aquel lugar era sumamente fácil perderse, pero al ir pasando de habitación en habitación de pronto una puerta se cerró de golpe en la cara de Rock, en cuanto se recuperó del golpe comenzó a intentar abrir aquella puerta pero era como mover una montaña parecía roca sólida, al otro lado Ayame se había tropezado con algo y había caído, escuchaba a Rock golpear la puerta pero parecía bastante lejos como si en lugar de la puerta de aquel lugar fuera en otro lugar del templo, una figura oscura comenzó a susurrarle desde el rincón de aquella habitación.
Kyo escucho el grito de Shingo, aquello estaba saliéndose de control, pues aparte de que aquello que les había robado la muñeca roja, y los ruidos que escucharon en el piso de arriba, ahora habían escuchado a Shingo gritar, para al poco escuchar a alguien corretear por los pasillos, no se habían topado con nadie, y lo más extraño, no daban ni por casualidad con el altar principal de aquel templo, en esas estaba pensando cuando de pronto Iori lo jalo por la camisa, al volverse a ver que había pasado para que el pelirrojo lo frenara de aquel modo, al ver a su rival este le señalo una habitación, dentro parecía no haber nada, solo el suelo de tatami, pero al ver un poco mejor noto una pequeña figura en el suelo, el moreno encendió una llama entre sus dedos para aluzar un poco, en el suelo estaba la muñeca que habían encontrado.
_ ¿No dijiste que salto con la muñeca por la ventana?_ Kyo pregunto acercándose para recoger la muñeca.
_ Si, ¿Cómo llego aquí?_ Iori pregunto entrando también en la habitación, ambos se quedaron mirando a la muñeca como para estar seguros de sí era la misma, de nuevo se escucharon unos sollozos en la habitación, Kyo volteo a mirar hacia donde se habían escuchado, Ayame estaba en parada en un rincón con la cabeza gacha y con una muñeca con vestido amarillo abrazada, en cuanto Iori la vio se acercó a ella._ ¿Qué rayos? ¿En dónde está ese muchacho? Seguro se espantó y salió huyendo, Kusanagi, anda vamos a buscar a esos mocosos.
Kyo asintió pero le pareció extraño que Ayame siguiera con la cabeza gacha, cuando su hermano la tomo de la mano este se quejó de que tenía las manos heladas maldijo al pupilo de Bogard por dejarla sola y que seguro la llevo por la parte más fría de aquel lugar, salieron a buscar a los demás Iori mascullando molesto el tono que había tomado aquel juego, pero Kyo seguía mirando entre extrañado y preocupado a Ayame, quizás estaba tan asustada por aquel sitio y que seguramente también había escuchado el grito de Shingo, aquel juego que en un principio parecía divertido ahora no lo era en lo más mínimo.
Terry no recordaba que aquel sitio estuviera tan perdido, pero no era lo mismo andar de noche por aquellos pasillos como andar a pleno día, hasta aquel momento no había visto ni escuchado nada, quizás aquellos dos habían dejado de lado su pelea, pero aun así, si se habían tocado las narices, en cualquier momento se iban a medio matar y si algo sabía bien era que lo mejor no estar cerca, en esas estaba cuando de pronto una puerta se abrió y fue arroyado por Shingo y Kim, los dos jóvenes habían salido tan estrepitosamente y estaban tan asustados que se hicieron un lio para tratar de escapar de Terry hasta que el rubio los tomo a los dos por el cuello y los detuvo en el suelo para que lo vieran, ambos se calmaron pero tenían el semblante pálido.
_ ¿En que estaban pensando? Si hubiera sido Ayame seguro la hubieran lastimado, o si hubiera sido Iori los mata, bueno pensándolo mejor morirían de cualquier modo._ El rubio trato de animarlos con aquel chiste pero los dos lo miraron con muy poca gana.
_ ¿Se puede saber que maldito lugar es este? Esta embrujado ¿lo sabias?_ Kim le reprochó a Terry aquello.
_ ¿Embrujado? Por favor aquí no hay nada, solo polvo y quizás ratas, creo que se han sugestionado._ El mayor de los Bogard se cruzó de brazos, ante la situación que tenía entre manos.
_ Terry es verdad, tienes que creernos, vimos que alguien se llevó el objeto que buscábamos y después que nos quedamos a oscuras, alguien… o algo me tomo de la mano, era una mano blanca, es enserio. _ Shingo trato de que sus palabras sonaran coherentes pero no había modo de que aquello sonara creable.
_ Bueno, con o sin fantasmas, no podemos seguir con esto, hace rato vi que en la parte de arriba a Iori encendiendo fuego, así que mejor o los encontramos y los detenemos o encontramos a Ayame y a Rock y los dejamos que se maten._ Terry estaba más preocupado por lo que podía pasar con los guerreros de fuego por lo que sin más saco una linterna del bolsillo y se encamino a encontrar a los demás, Shingo y Kim lo seguían aun con el corazón acelerado por el susto que se habían llevado.
Rock casi sintió que iba a necesitar una de sus técnicas para poder derribar aquella maldita puerta, pero después de un esfuerzo considerable logro abrir la puerta, pero casi quiso gritar al encontrar el lugar vacío, trato de pensar hacía donde se pudo haber ido Ayame, pero no se le ocurría nada estaba tan asustada que pudo haber ido a cualquier sitio, entonces fue que algo lo tomo por la espalda, soltó un grito de espanto y emprendió la huida, pero apenas avanzo dos metros cuando todo se puso negro de golpe. Sentía que todo le daba vueltas cuando poco a poco despertó, por un momento no supo dónde estaba cuando se levantó para su alivio Ayame estaba ahí,
_ Aya… Pensé que te habías ido_ Rock miro a la chica en la penumbra.
_ Pues casi, ¿Estas bien? Te diste un buen golpe con el marco de la puerta, debí asustarte. Sabes este lugar es horrible, algo andaba aquí y me hablaba, vámonos de aquí ya no quiero seguir con esto._ Ayame aun sostenía la muñeca y se notaba como si en cualquier momento soltaría a llorar.
_ Tranquila, también creo que lo mejor es irnos de aquí, eso de que este lugar tenga un cementerio no es algo que me agrade en lo más mínimo, espero no nos encontremos con los demás queriendo espantarnos, ya hemos tenido bastante por ahora… Rayos la vela se apagó cuando salimos huyendo de ese lugar, ahora será más difícil orientarnos.
El rubio camino hasta la puerta por donde había entrado y la vela estaba ahí tirada en el suelo, la tomo y se palpo los bolsillos de los pantalones y la chaqueta, en algún lugar había perdido su encendedor y la linterna que traía consigo, pues cuando escucho que sería en el templo pensó que seguro no habría luz, que cuando Terry menciono que debían dejar la vela al final supo que necesitaría aquella linterna para volver, pero ahora no tenía ni la más mínima idea de donde podría habérsele caído, en esas estaba pensando en cómo moverse por el sitio a oscuras cuando una luz purpura alumbro el lugar, Ayame acerco una pequeña llama a la mecha de la vela y la encendió.
_ Eso ha estado genial, había olvidado quien es tu hermano.
_ No es tan genial, pero es mejor que andar a oscuras por este lugar. Rock ¿Crees que podamos salir por otro lado en lugar de buscar la puerta principal?_ Ayame extinguió la llama con la que había encendido la vela, se frotaba las manos con nerviosismo, después de todo el teatro que armo cuando mencionaron la prueba en el templo y el golpe que se dio Rock y lo dejo medio noqueado en el suelo, se sentía un tanto culpable, pero no se sentía con el valor suficiente para volver a recorrer aquel lugar después de lo que ya había visto y escuchado, sin volver a salir aterrada o incluso soltarse a llorar en algún rincón, en ese momento el rubio la tomo por la barbilla para que lo mirara.
_ Tranquila, yo voy a cuidarte, vamos no quisiera que se nos aparezca nada más._ Rock tomo a la pelirroja de la mano y se encaminaron a des andar lo andado, Ayame aun llevaba consigo la muñeca.
Kyo y Iori habían estado dando vueltas en una parte de la casa bastante aterradora, el moreno no entendía como diablo a su enemigo se le había ocurrido volver a subir al piso superior después de lo que paso, en verdad que sentía que en cualquier momento, vería a un zombie al dar la vuelta en alguna esquina, por otro lado Aya parecía estar muy tranquila, aquello tenían un poco intrigado a Kyo ya que aun y cuando estuviera con su hermano, la adolecente no se caracterizaba por mantenerse tranquila y a esas altura ya sabía que era lo bastante terca, como para que tras un susto al quedarse sola en aquella habitación le hubiese hecho un berrinche a su hermano con tal de que la sacara de aquel sitio, o incluso a el mismo, para ese momento Kyo había pasado a considerarse como "El otro hermano mayor" como lo decía su madre.
_ Kusanagui, escuchaste eso_ Iori saco a Kyo de sus pensamientos.
_ No escucho nada…_ El moreno guardo silencio y trato de afinar el oído, a lo lejos escucho algo como una mecedora rechinar al mecerse._ ¿Crees que sean ellos?
Apenas Iori iba a contestar cuando Ayame lo soltó y salió corriendo por el pasillo, el pelirrojo le grito que se detuviera pero lo ignoro por completo, aquello ya estaba muy extraño pues se suponía ella le tenía miedo a aquel sitio, ambos fueron tras de ella pero era difícil avanzar rápidamente por aquel sitio, la madera estaba tan seca y crujía a cada paso que temían que se desplomara bajo su peso, Iori llamaba a su hermana entre preocupado y molesto pero solo escuchaba los pasos de la adolecente hasta que de pronto solo se escuchó el rechinido de aquella mecedora.
_ Yagami, ¿Qué diablos es lo que pasa?_ Kyo pregunto al ver que Iori se pasó los dedos por el cabello con lo que parecía una gran molestia.
_ Pasa que soy un verdadero imbécil, ¿Traes el móvil?_ Kyo reacciono entonces, recordaba que Iori había estado molestando a la niña por haber llevado varias baterías de repuesto y un cargador, metió la mano en el bolsillo para llamar a la pelirroja, pero al abrir el teléfono, suspiro con fastidio.
_ Rayos… sin batería.
_ ¿Cómo que no tienes batería?_ Iori le arrebato el teléfono para ver que no estaba bromeando.
_ Oye, no me culpes de haber sabido que nos encontraríamos en una casa embrujada y que nos perderíamos habría cargado el móvil, ¿Dónde está el tuyo?_ El semblante del pelirrojo cambio de enfadad a serio.
_ Lo deje en el auto… pero que yo no soy de cargar ese aparato a todos lados como Aya_ de nuevo se escuchó aquel chirrido, Iori le hizo una seña de que lo siguiera, aquel sonido se escuchaba demasiado cerca, avanzaron por el pasillo a medio oscuras, ninguno de los dos se atrevía a encender ni una llama ya que al ver aquel piso de madera tan seco casi blancuzco, temían que si por error se encendía cualquier cosa, aquello ardería como si le hubiesen puesto combustible, avanzaban con cuidado pues a cada que avanzaban el ambiente se sentía tenso, al dar vuelta en una esquina de una puerta se notaba una tenue luz como si hubiese una vela encendida. Se acercaron con cuidado pues en esa parte podía notarse el suelo bastante dañado incluso algunas tablas estaban levantadas, al legar a la puerta la escena les hizo erizar la piel, el cuarto estaba en ruinas como el resto del lugar, pero en un rincón Ayame estaba meciendo una vieja cuna mientras tarareaba una canción de cuna, en la mesita junto a la cuna estaba una vela aluzando el lugar
_ Aya, ¿Qué estás haciendo? No es hora de ponerse a jugar a las muñecas._ Iori reprendió a su hermana pero esta no pareció ponerle atención, aquello pareció irritar al pelirrojo pero apenas abrió la boca para decir algo, Kyo lo tomo del brazo, miro el rostro desencajado del moreno quien con la mirada le señalo algo al otro lado del cuarto, se trataba de un espejo medio cubierto de polvo, donde se reflejaba la cuna, pero en lugar de Ayame, el reflejo era el de una mujer de cabello largo y entre cano, vistiendo un kimono viejo en color blanco, pronto la misma palidez que tenía Kyo en su rostro, también estaba en el del pelirrojo, este se acercó a la chica que estaba junto a la cuna seguro de que no era su hermana, la tomo por el hombro pero en ese instante reparo que en la cuna no estaba aquella muñeca de vestido amarillo, sino un pequeño esqueleto envuelto en una sábana vieja y polvosa, aquella mujer seguía meciendo la cuna y tarareando.
_ ¿Dónde está mi hermana?_ Iori pregunto en un susurro, la falsa Ayame dejo de mecer aquella cuna y sin dar tiempo a nada volteo dándole un fuerte empujón a Iori en el pecho, cayo pesadamente al suelo de madera que cedió bajo su peso cayendo al cuarto que estaba abajo, De inmediato se puso de pie, si bien la caída le había dolido no era nada grave, miro hacia arriba y vio a Kyo asomarse por el hueco.
_ ¡Iori! ¿Estás bien?_ Aquel grito mostraba la preocupación y el miedo del moreno.
_ Si, ¿Qué pasa allá arriba?_ Iori pregunto rápidamente, sentía el corazón acelerado por la respuesta que daría su rival.
_ Nada_ Kyo salto por el hueco para reunirse con el pelirrojo._ Se desvaneció al salir huyendo, mira no sé qué pienses pero mejor vamos a buscar a Bogard, él debe saber mejor como es este lugar… ¿Dónde caímos?
_ Parece el altar principal… Maldito Bogard ¿Sabes si el idiota tiene al menos una noción del japonés?_ Las palabras de Iori sonaban cargadas de enojo.
_ Hasta donde sé solo hablado, de escrito nada ¿A qué viene eso?_ Kyo no entendía por qué le preguntaba aquello.
_ Porque esto no es un templo común, es un templo de demonios._ Iori alumbro con un resplandor purpura el sitio en el que estaban.
_ ¿Templo de demonios?_ Kyo volvió a poner cara de no saber de qué iba aquello.
_ Así como hay templos a un Dios o a espíritus buenos, hay templos para encerrar demonios y este lugar es uno de esos, pero parece que es para mantener encerrados a los Ubume y Takaonna…_ Iori dejo de hablar al ver la cara de confusión de Kyo.
_ No entiendo nada, ¿Qué demonios es un Ubume?_ Kyo pregunto un tanto confuso, Iori con fastidio entorno los ojos y señalo aquel altar, estaba lleno de ofrendas la mayoría de ropa de bebes o muñecas así también artículos para mujeres.
_ Estudia un poco, Ubume son espíritus de madres que murieron, y Takaonna son los espíritus de las mujeres rechazadas por los hombres por ser feas, seguro lo que estaba arriba era un Ubume, no soy de creer en esas cosas pero qué más puedo decir después de eso, muévete hay que encontrar a Aya, los demás ya no importan.
_ Espera ¿Como que ya no importan los demás?_ El moreno se sintió disgustado de aquella palabras.
_ Que no me escuchaste, esas cosas son peligrosas para Aya por donde lo veas, Ubume va a creer que es uno de sus hijos y se la va a querer llevar y Takaonna seguro la odiara, odia a cualquier mujer bonita y atormenta a los hombres que la rechazan por ser fea, ahora muévete, no es momento de darte una clase.
Kyo le tomo algo de sentido, si es que lo había en toda esa maraña de locura, al igual que Iori no era de creer en cuentos de fantasmas pero lo que les había ocurrido ahí haría creer al más escéptico, ahora solo le quedaba esperar que encontraran a los demás y poder salir todos de una buena vez de aquel lugar. Terry, Shingo y Kim andaban perdidos, en verdad el rubio había perdido todo sentido de la orientación en aquel lugar, aunque en verdad que no busco mucho pues puso los objetos en las entradas de los cuartos y en algunos salones grandes que estaba de paso de una estancia a otra, pues pensó que sería demasiado esconder las cosas en las habitaciones pues durante el día no se veía muy bien, pues la luz no entraba directa, por la noche sería imposible ver algo aun con ayuda de la vela, aquello había levantado una discusión entre los jóvenes y el mayor de los Bogard pues insistían que habían encontrado algo dentro de una de las habitaciones, en esas estaban cuando al dar vuelta en un pasillo en un clavo junto a una puerta estaba un llavero color rojo, Terry lo tomo y se los mostro.
_ Ven, tenían que buscar tres de estas cosas, cerca de aquí debe de haber uno amarillo si no mal recuerdo.
_ ¿Y no se te ocurrió decirnos que buscáramos llaveros en lugar de objetos? _ Kim estaba muy molesto pues aquello les habría facilitado las cosas desde el inicio.
_ Pues se me hizo que estaba de más decirlo, después de todo es evidente la diferencia entre algo que acaban de ponerlo esta tarde que algo que tiene siglos aquí. _ El rubio se echó el llavero al bolsillo y continuo, pero apenas avanzo un par de pasos se detuvo frente a una puerta que estaba abierta y apunto la linterna hacia adentro, Singo y Kim se acercaron y vieron a Kyo sentado en el suelo con una muñeca roja en la mano, parecía dormido pues tenía la cabeza gacha y los brazos caían a los costados.
_ Kyo… Rayos despierta como diablos puedes dormir en este momento, esta helado.
_ Qué extraño, No parece que se hubiera peleado aquí o quizás llego después de que Yagami le diera una golpiza_ Kim miraba alrededor, el lugar pareció intacto.
_ No lo creo, si hubieran peleado seguro ya lo sabríamos, ¡Kyo! Despierta de una vez…_ Shingo sacudía a Kyo tratando de que reaccionara, cuando este comenzó a balbucear, el alumno se acercó a su maestro en espera de escuchar las palabras que estaba diciendo cuando noto la misma mano blanca rodeando los hombros de Kyo, de inmediato se puso de pie con un sobre salto señalando aquellos brazos fantasmales en ese momento Kyo levanto el rostro pero ese no era Kyo, tenía el rostro putrefacto y las cuencas vacías, fue cuando por fin pudieron ver el rostro de una mujer, una mujer espantosa con el cabello negro y revuelto la cual les sonreía macabramente, los tres varones ni siquiera lo pensaron salieron huyendo hacia ningún sitio mientras fuese lejos de aquel espanto.
_ Rock, ¿Escuchaste eso?_ Ayame se detuvo al escuchar aquel escándalo.
_ Creo que se siguen espantando… ¿Crees que se hayan topado con tu hermano?_ A rock le parecía que aquello era o una mala broma o tenían muy mala suerte, pues al parecer los demás se la estaban pasando muy bien y ellos se habían topado con un cementerio.
_ No, ya habría incendiado el lugar, ¿Vamos a ver quién es?_ La pelirroja menciono aquello con muy poca gana.
_ Mejor vamos a buscar la salida de acá, la verdad con todo ese escándalo no quiero pensar cómo se pondrá Kim cuando nos vea, porque seguro la tomara contra nosotros.
Por un buen rato Rock y Ayame habían estado buscando un modo de salir sin buscar la salida pero al parecer no había modo pues aunque pudieran saltar el bardeado, podría ser peligroso sobre todo por la pelirroja, pues si no caían bien como mínimo un buen esguince si se ganarían, por lo que el rubio prefirió no arriesgarse, al llegar la final del pasillo por el que andaba se toparon con una escalera que subía al segundo piso, de inmediato ambos se miraron con las palabras dibujadas en el rostro, "No era buna idea subir y lo más prudente era volver por donde habían llegado" apenas los dos dieron media vuelta apareció una mujer con kimono blanco y descalza con las manos extendidas hacia ellos el rostro marcado por una expresión de angustia.
Fue cosa de un minuto que les tomo reaccionar los dos jóvenes salieron huyendo escaleras arriba, a sus espaldas escuchaban el lamento de aquella mujer pero apenas se alejaron de la escalera un par de metros, un grito de furia resonó a haciéndolos parar en seco, cuando en ese momento una fuerza arrojo a Rock contra una pared, el rubio de nuevo sintió que todo le daba vueltas pero podía escuchar aquel grito cargado de enfado que lo hacía erizársele la piel, cuando logro enfocar vio a Ayame junto a él tratando de levantarlo, pero sentía como si algo lo mantuviera pegado al suelo con mucho esfuerzo sintió que la pelirroja logro levantarlo solo para caer de bruces al pasillo, por cosa de nada casi aplasta a Ayame.
_ Lo siento, ¿Estas bien? ¿Que ha sido eso?
_ No lo sé… _ Ayame no término de hablar cuando Iori apareció y levanto a los dos del suelo, al parecer había escuchado cuando salieron huyendo escaleras arriba y después el golpe cuando Rock cayó, obvio que al pelirrojo le había caído pésimo cuando encontró a Rock sobre su hermana aunque fuese evidente que había sido un accidente.
_ ¿Se puede saber que está pasando aquí?_ Iori los miro esperando una respuesta pero en lugar de eso la pareja, reacciono como si de pronto se enteraran de algo.
_ ¡Hermano, Vámonos de aquí algo anda rondando por todo este sitio!_ Ayame tomo a Iori por la muñeca pidiéndole que se fueran lo antes posible.
_ Cálmense, ya sabemos que este lugar esta embrujado, vámonos después ha…_ Kyo trato de calmar Ayame pero del cuarto una mano blanca apareció seguido de un rostro que los miraba con enojo._ ¡Carajo, Iori vámonos de aquí!_ El moreno apuro a los otros tres que al igual salieron huyendo de aquel sitio, quizás fue cosa de mala suerte pero de nuevo fueron a parar a la entrada de aquel "jardín cementerio" cuando se detuvieron respirando agitadamente.
_ ¿Alguien sabe dónde estamos?_ Kyo pregunto al no reconocer el lugar.
_ Más o menos, pasamos por aquí hace un rato, es un cementerio privado y mira que si hay…_ Rock fue interrumpido por los tres varones que derribaron la puerta y cayeron de bruces, provocando que los que ya estaban ahí gritaran por el susto de verlos caer hechos un lio.
_ Bogard, ¿Qué demonios haces aquí dentro? _ Kyo pregunto al ver al rubio caer con los otros dos.
_ Vi que alguien encendió una llama azul y pensé que se estarían medio matando ustedes dos.
_ ¿Llama azul? Pero si nosotros no hemos encendido fuego, bueno al menos no en un lugar que fuese visible._ Kyo contesto señalando a Iori pues cuando el pelirrojo lo hizo estaban en el altar principal donde no había ni una sola ventana.
_ Además, pedazo de idiota, el color es purpura no azul, después repasamos los colores si quieren por ahora lo mejor es largarnos de aquí._ Iori estaba enfadado por todo lo que estaba pasando.
_ Bueno, estoy de acuerdo vámonos de aquí, ya vimos demasiadas cosas horripilantes esta noche._ Shingo se sacudió el polvo de la ropa en verdad lo único que quería era irse.
Los demás asintieron y se encaminaron a buscar la salida con Terry por delante pues era quien tenía la linterna, Rock y Ayame iban de tras, más porque, desde ahí les era más fácil recordar el camino que habían tomado, muy a diferencia de Shingo y Kim que tras haber perdido la vela y aun con Terry seguían sin ubicarse y Iori y Kyo habían pasado más tiempo en el segundo nivel que abajo, recorrieron los pasillos sin hacer ruido, pues todos estaban al pendiente de que apareciera algo, fue entonces que de nuevo apareció la falsa Ayame aprecio al final del pasillo sosteniendo la muñeca amarilla.
_ Pero qué diablos, primero un Kyo Zombie o ahora esto._ Shingo temblaba pues recordaba lo aterrador que fue ver aparecer ese espectro, la falsa Ayame tarareaba aquella canción de cuna que parecía tan tétrica.
_ Espera… ¿Aya aun tienes la muñeca?_ Rock pregunto a la pelirroja quien asintió, después de haber salido huyendo se había colgado la muñeca de la cintura para no perderla, la pelirroja la desengancho y se la mostro.
_ Oye el Kyo Zombie también tenía una igual pero de color rojo_ Shingo observo la muñeca que tenía Aya en la mano, en ese instante Kyo mostro la que el tenia, aquello comenzaba a tener algo de sentido.
_ Aya devuélvele la muñeca_ Iori le hablo con seriedad a su hermana.
_ ¡¿Qué?! Que se la quede solo vámonos._ La niña estaba por arrojar la muñeca pero su hermano la detuvo.
_ Ya nos metimos en muchos líos por estar aquí, esa cosa quiere las muñecas, devuélvesela, y tú también regrésale la muñeca o no nos dejara en paz._ El pelirrojo los apuro a hacerlo, ambos pusieron cara de no estar nada contentos con aquello, ambos se acercaron a la falsa Ayame y le tendieron las muñecas, por un momento parecía que no les estaba haciendo ningún caso hasta que de repente tomo ambas muñecas y desapareció.
_ Parece que en verdad quería que le regresaran sus muñecas, ¿Cómo lo supiste?_ Kyo miro al pelirrojo en espera de lo que fuese a decir.
_ A las Ubume las apaciguan dándoles muñecas que cuidan, así no se llevan a los niños ni los molestan, en si no son peligrosas pero lo que hacen por llevarse a los niños puede ser peligroso. Ahora vámonos, no se vaya aparecer otra cosa.
_ Como que otra cosa ya regresamos las muñecas._ Kim rezongo pues ya no quería saber más de fantasmas atormentándolos.
Apenas Iori iba a decirle algo cuando de nuevo un grito de furia se escuchó como si recorriera toda la casa, aquella fue la señal de que debían salir de ahí de inmediato, quizás fue el miedo que les provocaba escuchar aquel lamento, pero lograron dar con la salida más rápido de lo que pensaron, al estar en el umbral de aquel tétrico templo volvió a escucharse aquel grito, voltearon y en la puerta una mujer con un rostro horrible los miraba desde la puerta mientras que en el piso superior se veía como una ventana estaba iluminada con la tenue luz de una vela y la silueta de una cuna mecerse podía notarse, un escalofrió se sintió en la piel de todos y sin siquiera pensárselo se alejaron del lugar lo más rápido que pudieron.
Eran casi las 3:00am los siete estaban en una cafetería de paso, en ese momento todos estaban felices de que Iori hubiera decidido rentar el coche, Kim y Shingo se habían quedado dormidos después en el sillón, Kyo, Iori y Terry estaban tomando otra ronda de café para calmarse los nervios mientras Ayame y Rock estaban en la máquina de Acade tratando de no pensar en lo que acababan de vivir.
_ Mañana iremos por las cosas y nos largamos a cualquier lado, menuda idea esto de los campamentos._ Iori le dio un sorbo al café tratando de pensar en cómo diablos había pasado de ser un hombre frio y centrado, a que se le hubiera erizado la piel al ver aquellas apariciones.
_ Oigan, al menos los niños tendrán algo que contar cuando vuelvan al colegio… Está bien lo lamento pero ¿Cómo iba a saber que el sitio estaba embrujado?_ El rubio suspiro al ver la mirada de molestia de Kyo y Iori.
_ Terry, si supieras un poco de japonés hubieras leído que el templo estaba dedicado a apaciguar a esos fantasmas y hubieras sabido que aun para el mas escéptico es de mal agüero entrar a ese tipo de lugares, que ahora se por qué nadie quiere hacerlo, es horrible verles la cara a esas cosas._ Kyo se tallo los ojos en verdad que estaba muy cansado eso de andar correteando toda la noche escapando de los fantasmas lo había dejado agotado y ya solo pensaba en irse a dormir.
_ Por otro lado Yagami, algo bueno ha salido de todo esto, parece que algo traen esos dos._ Terry señalo a la máquina de Árcade donde estaban jugando Ayame y Rock.
_ ¿Quieres quedarte sin quien continúe con tu legado en el combate?_ Iori puso cara de quererle arrancar la cabeza al rubio por aquella ocurrencia.
_ No te enfades, es una broma, Rock no filtrea ni con las niñas de su edad menos con una más pequeña._ Apenas dijo aquello el rubio a los tres se les fue la mandíbula al suelo cuando tras terminar la partida en la que Ayame había ganado rock la abrazo, Iori de inmediato le soltó un grito al joven con lo que ambos se encaminaron a la mesa para ver qué pasaba, las quejas del pelirrojo no se hicieron esperar.
_ Sabes Aya creo que me pondré celoso de que otro abrase a mi novia._ Rock se le quedo mirando un tanto sonrojado.
_ Pues como ya no me haces caso y prefieres quedarte con mi hermano siento que lo quieres más a el que a mí._ Ayame hizo un pucherito acentuando aquel reclamo.
_ Deja de decir tonterías y tu deja de estar encima de mi hermana._ Iori tenía ya muy poca paciencia, a lo que Rock se notaba algo nervioso sin saber que decir, en esas estaba cuando Ayame abrazo a Kyo y le dio un beso en los labios, de nuevo el silencio cayo pesadamente y aprovechando la conmoción la adolecente tomo a Rock de la mano y diciéndole que huyeran salieron corriendo a otra parte de la cafetería.
_ ¿Pero que acaba de pasar?_ Terry estaba l mar de confundido hasta que de pronto su piel palideció._ Oye Yagami son cosas de una niña no te vayas a poner mal mira que no ha sido una noche fácil.
_ ¡Ya cállate Bogard! Y tú quita esa cara de estúpido o me harás pensarme mejor el hecho de matarte ahora mismo.
A media mañana y después de Iori reprendiera por un buen rato a su hermana por aquella ocurrencia fueron a recoger las cosas del campamento, pero como si lo de la noche anterior hubiera sido un jugo muy divertido para aquellos fantasmas, encontraron en las tiendas de campaña los siete llaveros que se suponía se habían quedado en aquel sitio.
Hola soy Madaraki:
Como el campamento se ha arruinado los jóvenes deciden ir a pasear a Kioto, todo parece muy tranquilo hasta que alguien aparece nuevamente, Iori ya no sabe qué hacer y Kyo se ve entre la espada y la pared por una nueva trastada de Ayame la cual podría acabar con el odio de la familia o terminar en una catástrofe, Shingo y Kim se encargan de sazonar toda esta nueva aventura.
El próximo capítulo.
"Crisis de Verano"
