Bombas explotaban haciendo que mis oídos sangren, las figuras de mis compañeros siendo degollados frente a mis ojos, una larga y sangrienta batalla para la que aun no estábamos preparados. Mis brazos fueron cortados de cuajo cuando finalmente un golpe en mi nuca acabo con el infernal dolor.

Desperté agitada de mi sueño, moviendo frenéticamente mis brazos y abriendo la boca intentando llenar mis pulmones de la mayor cantidad de aire posible. Estos sueños eran bastantes recurrentes, sin embargo, no eran solo eso.
Hacia tres meses que la guerra había terminado. Nosotros los rebeldes, encabezados por los siete sacerdotes maestros y yo como líder de escuadrones, ganamos la batalla final arrasando con absolutamente todos los enemigos, y sin ningún aliado caído. Luego de esto empezamos a recibir ayuda del resto del país y también internacionalmente, poco a poco los sobrevivientes fueron regresando a sus hogares o siendo re ubicados en lugares mas seguros.
Ahora mismo, yo me encontraba en Marsi, un pueblo bastante grande ubicado entre ciudad capital de Ebott y el monte del mismo nombre. Los canales de comunicación ya habían sido restablecidos y lentamente las ciudades circundantes a la capital empezaron a ser habitadas nuevamente. Muchos que lo habían perdido todo e hicieron lazos con otros refugiados decidieron reunirse a vivir en un mismo lugar. Ese también era mi caso, la mayoría de mi ex escuadrón 5B, así como también varias personas que si bien no eran soldados, convivían con nosotros y realizaban otras tareas en la base, se junto en este pueblo para comenzar una nueva vida.

La ultima gran batalla ocurrió dos semanas después de el fatídico día en que fuimos emboscados en nuestro campamento y me separe de Frisk. Cuando volví por el, no pude encontrarlo por ninguna parte, ni siquiera halle rastro de su cadáver. Por lo tanto aun mantengo la esperanza de que el este vivo, y diariamente recorro el monte Ebott en busca de mi niño perdido.

Irina no murió el día de la emboscada, por suerte solo recibió heridas que con tiempo y buenos cuidados habían dejado un par de cicatrices como recordatorio. Ahora ella y su hermano de quince años llamado Lean eran mis vecinos y pasábamos los días en paz juntos. Ademas de su hermano Irina también vivía con un pequeñín de once años llamado Alex que era el hijo de unos vecinos de ella antes de la guerra. ¡Vaya que era paciencia! Esos dos siempre causaban problemas en el pueblo, sin embargo sus bromas siempre lograban sonsacar una sonrisa a cualquiera que se los cruzara.
-¡Aldis! ¿Estas allí prima?
Alex tocaba a la puerta de mi casa con insistencia, yo le prometí que hoy lo llevaría conmigo a mi recorrido diario por el monte Ebott.
-¡Alex! No seas tan pesado, deja a Aldis despegar la cara de la almohada.
Alex y Lean reían a carcajadas, desde el descanso de mi puerta podía oír a Irina regañándolos como era costumbre.
-¡Hola renacuajos! ¿Tienen todo listo para salir?

-¡Siii!- aullaron los mas jóvenes.
-Mi dios, no entiendo como se les acaban las energías.-hablo mi amiga.
-Y yo no se como tu puedes escucharlos cada mañana y seguir estando cuerda.
-¡Oyee!- Se quejaron los niños.
Tome una mochila que ya tenia preparada para la "excursión" y nos encaminamos todos juntos a la ruta que nos llevaba cuesta arriba en el monte.

-Oye Aldis ¿Te enteraste algo mas acerca de el temblor que hubo en el monte Ebott hace cuadro días?
-No la verdad que no.-respondí a mi ex líder- Pero considerando que siempre ando por ahí, no he visto nada fuera de común. Y tampoco hay alerta de movimiento sísmico, así que tal vez fue un derrumbe en la cima, o algo por el estilo.
-Es probable, tal vez se detono alguna trampa vieja hecha de magia y causo el derrumbe de algunas rocas-dijo Lean tratando de encontrar posibles respuestas al extraño suceso.

Aun quedaban en el monte muchas trampas activas de la guerra, por lo tanto yo lentamente empece en mis recorridos, a trazar las rutas seguras a la cima del monte, desactivando las trampas que me encontraba en el camino. Al llegar a un área donde existían dos posibilidades de rutas seguras en las que seguir el pequeño Alex dijo:

-¡Ustedes dos vayan por allá, y Aldis y yo iremos por acá!
-¿Que? ¡¿Por que vamos a separarnos?!-gruño Lean.
-¡Por que de esa manera sera mas divertido, y recorreremos mas terreno al mismo tiempo!-dijo inflando el pecho el pequeño niño a mi lado.
Irina y yo nos dirigimos una mirada y aprobamos la idea del menor. Mientras una de nosotras estuviera ahí para cuidarlos no había peligro.
-De acuerdo. Nos vemos en el área marcada en la que se juntan ambas rutas. ¡Vean nuestros traseros perdedores!-dije divertida.
-¡Hey! ¡¿En que momento esto se convirtió en una carrera?!-nos grito Lean a los lejos.
-¡Ya verán quien es la reina de la montaña inútiles!-ladro con emoción Irina.
-Oh dios hermana. ¿Como puede ser que tu seas la adulta responsable?

Mientras caminaba a paso firme a través de los arboles, un Alex emocionado grito hacia mi con fervor:
-¡Aldiiiiiiiiiiiiiis! ¡Aaaaldiiiiiis! ¡Mira lo que encontré! ¡Es genial!
-Que rayos, mas vale que sea oro con ese alboroto que estas arman...-
Eso no es oro... Pense.
Abrí mis ojos y me eche para atrás ante la imagen de lo que mi primo de corazón había encontrado entre los arbustos.
-Alex... Eso no... Espera ¡¿Que haces?!
-Ja Ja Ja. Cambia esa cara prima ¡No es de verdad! Es solo un juguete. Para las fiestas como halloween mis amigos siempre jugaban con estos. Y muchos los usaban para decorar sus casa.-dijo agitando en forma de saludo el brazo del "muñeco".
-¿Tu crees que es solo un juguete? Parece bastante real...

-¡Oh mi pobre Aldis sin infancia! Esta completamente limpio, sin rastros de sangre ni carne humana ¡Y tiene ropa!
Nadie estaría tan enfermo como para ponerle ropa a uno de verdad...Creo.
-Je je... Si es cierto, ademas, los de verdad no son tan blancos.-dije al niño.
-Aldiiiis ¿Me ayudas a llevarlo a casa?
-¡¿Que coño?! Ja ja ¡¿Quieres que le de un infarto a Irina?!
-Vamos prima, por favor-dijo esto poniendo la cara de cachorro mojado mas profesional del mundo.

-De acuerdo esta bien... Ayúdame a ponerlo sobre mi espalda.

De esta manera seguimos nuestro camino con el nuevo juguete de Alex a cuestas.
Un interesante esqueleto...