Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, solo a su respectivo autor: Tite Kubo.
Debo aclarar que este Drabble es basado en un Doujinshi llamado "Aburrimiento" solo agregue un poco más y una que otra cosa, pero la idea no es mía y pertenece a su respectivo autor.
Ayer no pudo publicar el otro Drabble, así que hoy publicare dos c: el de ayer y el de hoy, el de hoy lo publico en la tarde o noche, espero que les guste y agradezco a los comentarios no solo de aquí si no también de mi pagina en facebook "Chappy Kuchiki" sin más les dejo el Drabble y espero que les guste.
Capitulo II
Un día de verano.
-Era un día de verano, el viento veraniego soplaba en la pequeña Karakura, el calor se hacía presente, muchos estaban en casa bañados en sudor y aburridos, mientras que unos pocos salían de sus hogares para refrescarse o divertirse. En una pequeña casa se encontraba un joven de peculiar cabellera naranja, que estaba concentrado en el aparato que sostenía entre sus dedos y muriéndose de calor, mientras que una pelinegra de cuerpo pequeño y ojos violetas resoplaba de aburrición, tomo lugar en la colcha del chico y se volteó hacia él.
— ¡Ichigo! Vayamos a la playa-le sugirió, haría cualquier cosa por dejar de estar aburrida.
—No quiero-respondió secamente sin ni siquiera quitar la vista de la pantalla, ella se acercó un poco más.
—Entonces…. ¡A una piscina!-exclamo con emoción.
—No-respondió con el mismo ánimo que antes, ella inflo sus mejillas en modo de protesta.
—Pero…son vacaciones de verano, si no sales entonces ¿Qué estás haciendo?-le pregunto fijando su vista al aparato de color verde.
—Juego con un gato-le respondió, en ese momento el gato hizo un sonido extraño que hizo que despertara su curiosidad, sin previo aviso, se pegó a él para poder ver la pantalla
— ¿Cómo metes a ese gato ahí?-le pregunto sin entender y apegándose más a él, haciendo que el peli naranja se sonrojara por la cercanía. El gato comenzó a maullar y maullar y hacendó ruidos molestos, coloco el aparato de una forma en el que ambos pudieran verlo con facilidad, aunque la pelinegra no se despegaba de su espalda.
—Uh, le pegue-dijo con tranquilidad, eso hizo que Rukia se colocara mucho más animada.
—¡ ¿Qué?!-grito. — ¡Yo también quiero jugar!-le rogo, él se lo entrego sin protestar, ya que se comenzaba aburrir de jugar con aquel tonto gato. Pasaron cinco minutos en completo silencio, Rukia estaba sentada al borde de la cama mientras que el peli naranja estaba detrás suyo apoyado con un brazo su cabeza y otro abrazando la pequeña cintura de la pelinegra. Lo único que se escuchaba era el ruido de las teclas al ser presionadas y los maullidos molestos del gato.
—Oye, no has dicho nada en cinco minutos-la llamo.
— ¡Es que es tan lindo!-grito echándose hacia atrás y cayendo con fuerza en el estómago del muchacho, quien gimió de dolor por el golpe. Luego se acostó cómodamente en el pecho de Ichigo mientras que el colocaba sus brazos en la espalda de Rukia, no hablaron por algunos minutos hasta que ella alzo la cabeza.
—Pero Ichigo, ¿Podemos salir después?-le pregunto con entusiasmo.
—No, hace mucho calor.
— ¡Ah! Ya veo, entonces vamos a que te enfríes-le respondió. —Solo hay que ir afuera y buscar algo que te enfrié.
—Es verano enana, eso significa ir a holgazanear…-le dijo antes de ser interrumpido. La pelinegra se subió hasta él y se sentó en su estómago, haciendo que gimiera de dolor e intentara apartarla— ¡Joder enana! No te sientes en mi estómago-le regaño.
Ella se apartó y se sentó más atrás, causando que Ichigo se sonrojara y que su pequeño amigo se alzara a la vista.
— ¿Así está mejor?-le pregunto inocentemente.
—¡NO! ¡No está mejor! ¡Incluso es aún peor!-le grito con el color hasta las orejas. Rukia se lanzó contra el Ichigo gimió, coloco su cabeza en el cuello broceado del muchacho y el agarro con una mano su cabello y otra su espalda. —Si sigues moviéndote de esa forma harás que me caliente más-le dijo, Rukia se apartó un poco sonrojado y con los ojos abiertos, luego volvió a colocar su cabeza sobre su cuello y quedarse allí.
—Lo siento-se disculpó, e inmediatamente se separó de él agarrando de nuevo el aparato y sentándose apartada del peli naranja.
—Está bien-fue lo último que dijo. Pasaron diez minutos sin decir nada, Rukia aún tenía la mirada pegada a aquel mínimo en la pantalla y pensando lo adorable y lindo que se veía el pequeño animal y él se moría de calor y aburrición. —Rukia si sigues ignorándome, realmente iré a atacarte-le advirtió.
Sin previo aviso le quito el aparato de las manos apartándolo, y antes de que pudiera protestar, la tomo de los brazos y la acorralo entre la colcha y el, intento forcejear, pero se ganó que el la tomara de los brazos sin poder moverse, se acercó hasta su oído.
—Dije que te atacaría-le susurro haciendo que un escalofrió le recorriera la piel. Se apartó de su blanco cuello no sin antes darle un beso en el mismo, abrió la boca para gemir y el tomo posesión de sus labios. La lengua de ambos estaba caliente, pero eso no los detuvo, se apegaron más para profundizar el beso, las caricias y besos no se hicieron esperar logrando sacar gemidos y jadeos.
Definitivamente ese había sido el mejor verano que había tenido.
Editado el martes 04 de agosto de 2015.
