Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, solo a su respectivo autor: Tite Kubo.

Gracias a todos los comentarios c: el anterior Drabble fue mi favorito y me encanto, bueno aun quedan un monton y hoy les traigo el cuarto Drabble, si quieren leer algo en especifico me pueden decir en los comentarios xD un tipo adaptación de una canción o etc, excepto Lemmon ya que no soy buena escribiéndolos y nunca lo he querido intentar.


Capitulo IV

La chica del transporte.

-Su mala suerte no podía ir de mal en peor. Kurosaki Ichigo, de diecisiete años era un adolescente casi común que cursaba el último año de preparatoria, gracias a su color de cabello se había ganado unos cuantos enemigos, no es que quisiera pelear por diversión, era algo que realmente le molestaba pero no había de otra, y gracias a eso su auto estaba destrozado, le habían quitado las ruedas y roto los vidrios y su maravilloso padre no quería comprarle las nuevas ruedas para el auto, tenía que trabajar el mismo para pagarlo, ese día comenzó a utilizar el transporte de la ciudad para poder llegar al colegio y a su casa.

El primer día había tomado el tren equivocado al otro lado de la ciudad y el segundo día se bajó en una estación después del colegio causando que se retrasara en el comienzo de clases. A la siguiente semana ya se había aprendido en cual estación bajar y donde quedarse para no perderse. El viernes había salido un poco tarde, se despidió de sus amigos y cada uno tomo su camino, en el camino al transporte compro unos bocadillos, la entrada y espero a que el transporte pasara por allí, luego de unos minutos llego y él se subió sin problemas, tenía que pasar por cuatro estaciones antes de llegar a casa.

Cuando ya solo le faltaban tres estaciones para llegar, en la parada se bajó un montón de gente al igual que subieron algunas personas, incluyendo una chica. Ichigo había salido con varias mujeres pero siempre les había terminado por que era una relación aburrida y él no quería llegar al siguiente paso hasta que fuera necesario, esta chica de baja estatura se colocó justo en la ventana y tomo un libro para comenzar a leer, no sabía por que al verla se le hacía interesante, cabello negro y corto, delgada y unos hermosos ojos color violeta, parecía ser de la misma edad que él aunque fuera de baja estatura y llevaba el uniforme que consistía en una falda gris, camisa blanca y un suéter ajustado de color beige, y pudo notar que no solo él la estaba mirando, muchos chicos del tren y hombres pervertidos la veían con interés, aquella chica era hermosa y había captado la atención de Ichigo Kurosaki.

Habían pasado varios meses desde aquella vez que la vio, y aunque ya su auto estaba completamente reparado el aún seguía tomando el tren solo para verla tomar la estación, todos los días era igual, el esperaba a que el reloj marcara las cinco de la tarde tomaba el tren y esperaba a la segunda estación de su recorrido a casa para observarla luego ella se bajaba una estación antes de la suya y la veía marcharse hasta que desapareciera, en todo el tiempo que el llevaba viéndola ella no había volteado a verlo ni una sola vez, a él le gustaba, era una chica misteriosa, muchas veces se encontraba leyendo un libro, escuchando música, dibujando y algunas veces venia acompañada de sus amigas. Una vez había intentado mantener una conversación para conocerla finalmente, comenzó con preguntarle la hora pero ella con una voz algo grueso le respondió que no tenía reloj, siempre sin mirarlo, algunas veces veía como chicos se le acercaban con aquella sonrisa encantadora y malas intenciones y cuando él estaba por intervenir ella con elegancia lo mandaba al diablo sin mirarle siquiera.

Hubo un tiempo en que no la vio más y se sintió sumamente solo, pasaron semanas sin volver a verla en el tren y se preguntaba si algo había pasado, un día con las esperanzas por el suelo para volver a verla: ella entro en el tren, pero esta vez no se veía como siempre, su rostro estaba apagado al igual que sus ojos y solo se dedicaba a mirar por la ventana, pensó muchas veces en acercarse y preguntarle que tenía pero no era su problema, ni siquiera la conocía.

Un día cualquiera él ya estaba listo en el tren solo esperando a que ella llegara, y como siempre ella se subió en la estación de siempre, aún continuaba decaída aunque habían pasado semanas de aquello. En la estación también se subieron un grupo de muchachos que no tenían buena pinta, y sin siquiera simular le echaban piropos a la pelinegra y aquello lo molesto. Cuando su estación llego, ella salió del tren seguida del grupo de hombres, el sin siquiera pensarlo salió de aquel tren, aquellos hombres no se veían buenos y se preocupaba por ella.

Los hombres continuaron siguiéndola y era obvio que ella se había percatado de ello, había intentado escapar, pero ellos eran varios y ella era una sola, la acorralaron en el callejón y lanzo una maldición al aire al verse sin escapatoria.

—Eres muy hermosa-le dijo uno de ellos. Ichigo se encontraba unos pasos atrás, había intentado alejarlos un poco al ver que casi se dan cuenta de su presencia, y vio cuando la acorralaron en el callejón, apresuro al paso y se cabreo al encontrar a uno de ellos manoseándole las piernas y acercándose debajo de la falda. Sin dudarlo se lanzó contra ellos. Eran cinco en total y a pesar de ser grandes y musculosos no eran demasiado agiles peleando, el los derroto en unos instantes. Cuando se volteó hacia la chica pelinegra, estaba llorando.

Estaba hecha un ovillo abrazando sus piernas y emitiendo pequeños sonidos, se acercó a ella y le coloco la mano en el hombro haciéndola estremecer, cuando ella levanto la cabeza ella estaba un poco sorprendida, tenía las lágrimas aun en sus mejillas y tenía un golpe en su ojo, aquello la hizo enfadar.

—Ya estas a salvo, no tengas miedo-le dijo, ella pareció calmarse un poco. — ¿Cuál es tu nombre?

—Rukia Kuchiki-le respondió, se quedó callado luego de eso pero aquel apellido le sonaba, o tal vez solo era una coincidencia.

— ¿Quieres que te acompañe a casa?-le pregunto, no sabía que estaba haciendo, pero por primera vez podía hablarle.

—A donde menos quiero ir es allí-le dijo, el sintió su corazón encogerse.

-Entonces te llevare con mi padre para que vea tu ojo, puedes quedarte allí si quieres-le dijo, ella al principio se quedó callada, pero luego asintió. La tomo entre sus brazos y la llevo de regreso a casa, en el camino se había quedado dormida, parecía un ángel, y ahora que la tenía así de cerca podía ver su rostro más de cerca, largas pestañas, nariz pequeñas y labios rosados entre abiertos, aparto la mirada antes de que cometiera una locura. Y con el corazón latiendo en el pecho y la chica que le gustaba en sus brazos, la llevo a casa.

¿Continuara?


Este Drabble tendrá una segunda parte, claro si es que quieren, no planeaba escribirlo así pero si no se haría demasiado largo, y sera desde las perspectiva de Rukia y escrito en tercera persona. Bueno :v espero que les haya gustado y escriban en los comentarios si quieren la segunda parte c:


Editado el martes 04 de agosto de 2015.