Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, solo a su respectivo autor: Tite Kubo.

¡Aquí esta la segunda parte del Drabble anterior que tanto esperaban! Perdón por la tardanza y espero que les guste, planeaba hacer una tercera parte pero ya no seria un Drabble y es mejor terminarlo aquí y pasar a otro Drabble diferente. Les repito que si quieren un Drabble en especifico pueden pedirmelo, ya sea basada en una canción, imagen, video, libro etc etc. Y ya que estamos aquí vengo a promocionar una de mis nuevas adaptaciones llamada "Como si fuera un sueño" les dejare el Link por aquí o si no se pasean por mi perfil y allí estará.

¡Respondo comentarios!

-Isidora: ¡Espero que te guste esta segunda parte! y nos vemos en los otro capitulos.

-Andrea: ¡Hola! Me alegra que te guste y me hayas colocado un comentario con tanta emoción xDDD si es bastante lindo c: aunque a mi no me gusta escribir algo tan cursi xD Nos vemos besitos a ti también.

-Sango: me alegro que te guste y también que quieras un continuación, gracias por comentar y seguir mi historia. ¡Nos vemos!

-Estrellz: A mi encanto también ese Drabble c: es tan besho (? y me alegro que te gusten así que continuare escribiendo Drabbles hasta llegar a los 30!

-Liliana: ¡Hola! me alegra que te guste, y no he escuchado esa canción que dices pero la buscare a ver que tal, tratare de arreglar esos errores gracia por decirmelo. Nos vemos querida c:

-Pastelito: Me dio risa tu nombre xD y intente ver la imagen del Link pero no se abre dice que hay error, si gustas puedes enviarmelo en privado o por mi facebook, como quieras y hago tu pedido xD me alegro que te guste y te dejen sin palabras. Cuidate y nos vemos :DD

-Nelly: JAJAJAJA gracias querida que bueno que te gusten, y bueno como has pedido la segunda parte ha venido xD Y respecto a tu pregunta, Los Drabbles generalmente son de 500 palabras a 1000 en algunos casos, y generalmente me quedan más largo de lo que planeo, en pocas palabras son historias cortitas pero con mucho sentimiento, humor etc etc Me alegro que te guste. ¡Nos vemos!


Capitulo V

El chico del transporte.

-No sabía dónde estaba, desde hacía unos minutos sus ojos se abrieron desesperados al visualizar una pesadilla en donde casi la violaban y un chico de cabella naranja la salvaba, el cuarto estaba a oscuras y se encontraba sola en una cama que no era suya, luego recordó que su sueño había pasado en la vida real se incorporó y se quitó las calientes mantas de su cuerpo y se acercó a la ventana, ya estaba oscuro y era de noche y el viento estaba helado, sin saber dónde estaba y que hacer se colocó en posición fetal con las mantas para darse calor. Estaba asustada y molesta al mismo tiempo, si no hubiera estado distraída no tenía por qué haber recibido ayuda de aquel extraño, lo peor de todo es que la había visto llorar, sabía que era el chico que entraba al mismo tren que ella, pero siempre lo había visto de lejos, recordó la primera vez que lo vio. Andaba viendo la ventana con aburrimiento y lo primero que había llamado su atención era su inusual color de cabello, se preguntó si era natural y también quería tocarlo.

Muchas veces sentía que la miraban y era algo peculiar al tener aquellos ojos de un color purpura, y a veces podía sentir la mirada oji miel en su nuca, y aunque tenía curiosidad no había volteado a verlo, no quería encontrarse con sus ojos y mucho menos después de lo que había pasado.

La puerta se abrió y dos figuras altas y musculosas aparecieron allí, no sabía quiénes eran. ¿Y si querían hacerle daño? Uno de ellos se acercó a la cama y tomo asiento, al mismo tiempo que ella se arrincono en un extremo de la pared, la persona que estaba frente a ella le sonrió y le tendió la mano, ella no supo si ofrecerle su mano o alejarse lo más posible de él.

—Mi nombre es Kurosaki Isshin-se presentó. —No tengas miedo Rukia-chan no te haremos daño-le dijo de manera cálida. No sabía por qué pero ya no sentía tanto miedo, le había hablado tan gentilmente como alguna vez su hermana mayor lo había hecho antes de morir, se acercó a él poco a poco y le tendió la mano. —Cálido-pensó, hace un tiempo que no se había sentido tan protegida. —¿Te gustaría contarnos que ha pasado?-le pregunto de manera seria, ella quería responderle pero al mismo tiempo no sabía si sería seguro, el entendió su mirada y le susurro algo a la otra sombra que estaba de pie en la habitación.

—Cuando quieras hablar puedes llamarnos-le dijo aquella persona, pero esa voz ya la reconocía, era el chico de cabeza de zanahoria. Ella asintió y el hombre de cabellera negra abandono la habitación-¿Tienes frio?-le pregunto, ella negó rápidamente. —No sabemos cuál es tu talla, pero mis hermanas se han ofrecido a darte algo de ropa, puedes cambiarte en el baño o aquí y luego irte a dormir, estarás más tranquila en la mañana. El chico se despidió con la mano y cerró la puerta, dejándola sola.

No sabía si desvestirse y colocarse la otra ropa o irse a dormir de una buena vez, opto por lo primero y se quitó la camisa mojada del colegio y se colocó la sudadera que estaba sobre la cama, lo mismo hizo con la falda y las medias del colegio, las cambio por los shorts y unas medias de colores que le habían colocado. Se fue al baño y cepillo sus dientes y se lavó la cara, se fijó en el reloj que marcaban las diez de la noche, no iría a su casa, y si no lo hacía estaba en un gran aprieto.

Apago las luces y se recostó, la habitación tenía un olor varonil, ¿Seria esa la habitación del muchacho? Aspiro el aroma y se dio cuenta de que era el mismo olor tranquilizante que hizo que se durmiera en sus brazos, estaba en su casa, en su habitación, en su cama, se sintió mal, pero rápidamente recobro el sueño y se quedó profundamente dormida.

Pasaron muchos días sin que la pelinegra dijera una sola palabra de por qué no quería irse de allí ni llamar a su hogar.

—¡Viejo déjala tranquila! Sé que quieres respuestas pero está asustada, debemos esperar a que ella quiera hablarnos-le explico Ichigo, Isshin suspiro y coloco la mano en el hombro de su hijo.

—Lo comprendo Ichigo, pero no podemos seguir escondiéndola aquí solo sabiendo su nombre. Y en ese momento Isshin sabía que no estaba siendo del todo sincero, había ocultado ciertas cosas que ya sabía pero tenía razones y era esperar a que ella quisiera hablar. Esa noche el pelinegro visito la habitación de huéspedes donde Rukia leía un libro. Al verlo lo cerro rápidamente se cubrió con las mantas y lo miro a los ojos, él se sentó en la cama y ella se tensó.

—¿Eres la hija de Kuchiki Byakuya no es así?-le pregunto, la pelinegra abrió sus ojos con sorpresa y pensó antes de asentir.

—¿Cómo ustedes lo saben señor?-pregunto.

-Dime Isshin Rukia-chan-le dijo. -Lo conozco, conozco a tu padre, y eres la viva imagen de tu hermana. Rukia ahogo un gemido al escuchar hablar de su querida hermana, la extrañaba y claramente su padre había cambiado. —Sé que tu padre puede ser difícil de entender, pero si lo intentas podrías llevarte bien con él y no tratar de huirle. —Es que usted no lo entiende, desde que mi hermana murió, Nii-sama ha acostumbrado a ser frio y distante-replico.

—Tienes razón no lo entiendo, pero entiendo cómo debe sentirse sobre todo si su preciosa hermana adoptiva es igual a la mujer que amo, no tienes la culpa Rukia-chan pero hay que darle tiempo.

—Pero hay algo más y creo que deberías estar Ichigo-hablo en susurro, Isshin asintió y llamo a Ichigo para que los tres conversaran. Estaban sentados en el sofá de la sala y ninguno dijo una palabra, hasta que Rukia decidió romper el silencio.

Rukia comenzó a contarles desde que su hermana murió de anemia, y que era algo probable que ella también sufriera de eso, y que su nii-sama no le tomo mucha importancia, también comento sobre su compromiso por negocios por la cual era una de las razones por la que no quería regresar, ella apenas poseía dieciséis años y no quería ser desposada a esa edad y mucho menos con alguien que no conocía.

—¿Eso es todo?-le pregunto Ichigo al observar su silencio, ella negó y fue cuando finalmente comprendieron su miedo cuando ellos intentaban acercarse demasiado. Trato de preguntar lo más calmado posible, pero al escuchar la palabra prometido y todo lo que le había hecho su supuesto padre, le hizo hervir la sangre.

—La semana pasada conocí a mi prometido, fue algo grosero pero a nii-sama no le importo en lo más mínimo, en cambio al siguiente día luego de llegar de la escuela me encontré con él y me acompaño a casa y fue cuando intento sobre pasarse conmigo, si no fuera por mi Nana que estuvo en ese momento cerca, lo habría logrado-pauso al sentir las lágrimas, tomo una bocanada de aire y continuo. —No le he contado nada a mi padre desde entonces y muchas veces ha intentado hacer lo mismo, pero mi mejor amigo Renji se ha encargado de ayudarme y protegeré.

Ichigo no sabía por qué estaba más molesto, por aquel maldito que se atrevió tocarla o aquel mejor amigo que la ayudo y no el mismo. Para la sorpresa de su padre y Rukia se acercó y el tomo de las manos, no sintió vergüenza y dijo lo que tenía que decir.

—Rukia, llevo poco conociéndote pero aun así te dio sin miedo lo que pienso ¡Díselo, ve y dile a tu padre lo que ha hecho ese maldito! Y si no le importa puede irse a la mierda, el viejo, mis hermanas y yo estaremos apoyándote y no permitiremos que te cases con alguien que no quieres, ¡Ya no estás sola! ¡Ahora nos tienes a nosotros!

Por primera vez desde que se conocieron la vio llorar de la alegría, con una sonrisa tan cálida como la que le daba su madre cuando tenía miedo. Definitivamente ahora ella pertenecía a su mundo. Y protegería esa sonrisa, la ayudaría, ahora y siempre.


Editado el martes 04 de agosto de 2015.