¡Aviso! Este capitulo se lo dedico a mis queridos lectores que me han aguantado, también a KaguyaMoon, Love Anna, Jazmin Saigan96 gracias por sus comentarios, para un amigo en especial pues sin él no me hubiera inspirado para esta loca idea ¡gracias amigo! ¡te quiero mucho! y para los strippers.
¡Hola mundo! Primero que nada Shaman King no me pertenece ni las canciones siguientes:
Toyfriend- David Guetta; Rihana- don´t stop the music; Disco Club – The Black Eyed Peas(mi favorita cancion); Hot girl- Dony - Elena Gheorghe; Disco Romancing- Elena Gheorghe. Y La noche de los 2 – Daddy Yankee.
¡Cada uno de estas canciones solo les pertenece a sus respectivos autores! Yo no gano nada al mencionarlos. cada una de esta cancion me inspiro en cada etapa de este capitulo,¡son muy buenas estas rolas, nadie me lo puede negar! Ya con esto aclarado. ¡que empieze la fiesta!
En las calles de Tokio estaba todo bien alumbrado gracias a la iluminación de cada edificio que constituía a esa cuidad, el centro de esa ciudad había un buen ambiente y todo gracias a los clubes nocturnos que estaban abiertos, también con cada tienda comercial, taberna y centros de karaokes.
Una camioneta de color vino que relucía gracias a la gran pulida que le dieron, un chico de cabello castaño largo que no dejaba de mover la cabeza al ritmo de la música que estaba escuchando a todo volumen, su copilotó que curiosamente tenia el mismo color de cabello pero de tamaño mediano, este último traía los ojos cerrado se notaba que estaba disfrutando del paseo breve que tenían y de la canción que retumba en los bufes de esa camioneta, la canción era ideal como para tomarlo como himno para esa noche: "Disco Club" –The Black Eyed Peas.
"Disco Club"
If the lady's in the disco club
Are freakin in the disco club
And dancing in the disco club
And shaking in the disco club
Then Take me to the disco club
- Fue una buena idea pedir el auto a papá – dijo una vez que bajo el volumen del estéreo.
- Cierto, Yoh – se detuvo brevemente por la luz roja, Hao pudo echar un vistazo al cielo, ahí estaba la luna llena testigo de la diversión que tendría junto con sus amigos, era hermosa esa noche… esa primera noche de vacaciones de invierno, lo malo era que a veces hacia ráfagas de viento muy helada pero en fin no todo era perfecto. – Bien primero vamos por Chocolove –
- Si, su casa queda cerca – Hao retomo su camino y subió de nuevamente el volumen pues era su cancion favorita a la hora de conducir, a pesar de tener tan solo 17 años sabia manejar muy bien por eso sus padres no dudaron en prestarles el auto al gemelo mayor.
Yeah, I'm trying to party on out
Step to the disco can't work it out
Let's get go and this party started now
Parties and getting naughty is what I'm all about
So many girlies in the house
With banging ass bodies and perty ass mouths
After the club we're going straight to my house
(I got to, go to) Gotta get you on my couch
I rock steady, no doubt
You ask for some of us so I let you turn it out
Don't give me drama baby, baby don't pout
I don't want a baby, momma, don't want a spouse
En otro sitio había un chico que aprovechaba su estancia en ese lujoso departamento para estar viendo los canales de deportes entre otros cosas, a ese jovencito por eso le gustaba ir a esa casa, la tele le ayudaba que no se desesperara por esperar a que terminaran de arreglarse sus compañeras de parranda.
- ¿Ya terminaron de arreglarse? – les gritaba desde la sala a esa chicas que pudieron oírlo a la perfección a pesar de la gran distancia que había, por eso decidieron ignorarlo.
La chica peli celeste que era también invitada de ese departamento, se estaba poniendo un mini short de color hueso, una blusa rosa, unas zapatillas negras de un alto tacón, se color en el cuello de forma elegante una bufanda negra, el cabello suelto dejo a un lado su característica banda e iba ligeramente pintada y llevaba a la mano su sweater negro.
Por otra parte la joven rubia llevaba un blusón negro que dejaba al descubierto su hombro izquierdo, esa blusa se le pegaba al cuerpo que combinaba perfectamente con sus mayones de color gris-plateado que se les pegaba a esa bien formadas piernas y unas zapatilla negra de un tacón medio alto, el cabello suelto como era su característica., ahora solo le faltaba detalles a su vestimenta unos artes plateados, unas pulseras metálica, un collar, se color pequeña chamarra de cuero negro que le llegaba por arriba de la cintura y tomo su pequeño bolso, ambas chicas se vieron por última vez en el espejo y se felicitaron mutuamente por como iban vestidas.
- ¿Ya están?- preguntaba ya un irritable chico que estaba impaciente en esa lujosa sala que ya estuvo un buen tiempo viendo la tele, ellas salieron de ese largo pasillo de ese grandioso peth house.
- Que desesperado eres Horo – le daba un golpe con el sweater su linda hermanita.
- Me sentía anciano por esos minutos que parecían años, ¿estaban haciendo la ropa o qué? – en forma sarcástica hablaba él, Pilika solo rodo los ojos y Anna comenzó a caminar hasta el despacho de su padre para despedirse.
- Ya nos vamos, papá – se quedo en el umbral pues no quería interrumpir la lectura de su progenitor.
El señor por su parte se quito los lentes y cerro el libro para luego dejarlo en el escritorio, fue hacia su hija - Te cuidas – le daba un leve beso en la mejilla derecha.
- Lo sé, papá, siempre lo hago –Padre e hija caminaron hacia la sala donde se encontraba a esos dos Usui, no les sorprendió verlos discutir a esos hermanos. – Papá, me podrías hacer un favor –
- ¿De que se trata?
- Es que le dije a la mamá de ellos que estaríamos toda la noche aquí, como haciendo un especie de pijamada –
- ¿Le mentiste? – eso no le gustaba a Fausto que hiciera eso su hija.
- Si, es que era necesario pues como a Horo lo castigaron, era obvio que no lo dejaría ir a la fiesta – los hermanos Usui detuvieron su discusión al escuchar a su amiga en común.
- Entonces el favor es…-
Antes de completar la frase de su padre miro a sus amigos y noto el ruego en esos ojos celeste que tenían ese par de hermanos, con decisión le dijo - Que si llama puedes decir que estamos aquí viendo una película o lo que sea –
- Ay hija – esa exclamación le indicaba que tal vez no lo haría pues a su padre no le agradaba mentir.
Los jóvenes Usui fueron con el señor, este Horo se arrodillo enfrente de él - ¿Por favor señor, por su hija háganos ese favor? – este Fausto volteo su rosto para no seguir viendo como ese chico se humillaba para pedir su ayuda pero no le funciono su cambio de vista pues la tierna cara de Pilika que denotaba que podía llorar si no lo hacia le oprimía el corazón porque no le gustaba ver llorar a la mujeres y niñas.
Aceptando su derrota dijo - Lo hare con una condición… que tú – poso su mirada al mayor de los Usui para señalarlo - Me debes cumplir –
Trago saliva pues tenia un presentimiento que no seria nada bueno - Dígame –
Fausto abrazo al chico por los hombros, el hombre se dio cuenta de lo tan alto que se ha vuelto ese chiquillo y pensaba que hace unos años atrás le llegaba apenas por las rodillas como pasaba el tiempo, sacudió la cabeza para quitarse esa nostalgia que le invadía al saber que esos chicos ya solo le faltaba algunos años para volverse adultos - Que debes cuidar muy bien de mi Anna– Horo sonrió por que era lo más fácil del mundo, Fausto se estaba irritando al no saber su respuesta, así que le dedico una mirada siniestra para apresurar su habla - ¿Lo harás, verdad? –
- Si, señor, la cuidare – contesto con mucha monotonía, Anna por su parte veía como su padre conducía a Horo a la entrada.
Fausto voltea atrás al ver que distancia había entre las chicas y ellos pues no quería que vieran lo siguiente - Creo que no entiendes bien –lo tomo por el cuello de esa camisa que portaba ese chico para alzarlo levemente del piso, esa acción tenia que hacerlo para que entendiera la seriedad de su condición que le daba - No quiero que nadie se propase con ella, eso te incluye a ti, por eso la cuidaras como si fuera tu hermana – lo soltó bruscamente que hizo que Horo cayera al piso, éste estaba asustado por esa mirada que se le hacia conocida pues claro era la misma mirada que a veces su querida amiga le regalaba- ¡Ahora dilo! – le ordeno fuertemente.
El chico se paro del piso, se arreglo la ropa y dijo en forma de juramento- Yo la cuidare como si fuera mi hermana, nadie se sobrepasara con ella, primero yo muerto que ella ser tocada por un rufián –
- Eso incluye a su novio – dijo con una voz siniestra este Fausto, él es un padre celoso hasta el punto de ser demente es lo que entendió este Horo al verlo actuar así.
- Claro – se aclaro la garganta pues ya le estaba siendo difícil hablar por el nudo de miedo que le provoco - No dejare que Yoh le haga cariñitos a su hija –
- Eres un buen chico, entiendes a la perfección - ya con su voz más tranquila y armoniosa que caracterizaba a este Fausto le comentaba - Una cosa más si le encuentro tan solo un rasguño o alteración en la piel de mi hija, tu mi querido Horoeku… – se acero para acomodarle la camisa que le desfajo - … Pagaras las consecuencias – le dedico una sonrisa tierna que a la expectativa de Horo no tenia nada tierno junto con esas palabras amenazantes.
- Papá ya le dijiste tu condición – Anna guardaba sus llaves y celular en su pequeño bolso negro, Horo agradecía la presencia de esas chicas así que no perdió tiempo en alejarse de ese loco padre para colocarse atrás de su hermana, Pilika noto como su hermano temblaba y veía con mucho miedo al padre de su amiga.
- Si querida - el señor sacaba del bolsillo de su pantalón unas llaves que se los extendió a su hija - Toma –
- Papá no es necesario – rechazaba con la mano ese objeto.
- Quiero que te lleves mi auto - agarro la mano derecha de su hija para colocar las llaves, Anna con resignación las acepto, con este cambio de planes tenia que avisarle a su novio que no venga por ella, mientras le mandaba un mensaje de texto el señor Fausto se coloco un abrigo para luego abrir la puerta – Los acompañare al estacionamiento – ese trio siguió al señor hasta el elevador.
El sonido de las puertas del elevador cerrándose, mientras llegaban a su piso había un silencio tranquilo apetecible hasta que ciertas palabras causaron conmoción a esos tres adolescentes - Usen condón, chicos –
- ¿Perdón? – Pilika se deslizo poco por pared por inercia por las palabras del señor Fausto.
- ¡Sí, señor! – en forma fuerte y claramente ese muchacho le contesto.
En cambio Anna regaño a su padre por ser tan imprudente - ¡PAPÁ! –
- ¿Qué?, - Fausto no entendía ese regaño por parte de su primogénita - Ya están en la edad de la hormona calenturienta- Anna se estaba avergonzando de su familiar- Aparte son muy jóvenes para tener hijos – después de esa palabras hubo otro silencio Anna estaba feliz que ya no hablara su padre pero ese gusto solo le duro cinco segundo - ¿Conocen todos los anticonceptivos? –
- Si – respondieron en forma unísono ese trío, Horo se aguantaba la risa por la forma de actuar de ese señor.
El señor rubio volteo a ver a esos Usui - ¿Sus padres ya les dieron la platica sobre el sexo? – esos hermanos asintieron solamente.
- ¡Ya papá deja de torturarme! – exigía esa rubia.
- Es que hija, el sexo no es un juego, ni hablar de las innumerables y contagiosas enfermedades sexuales – Anna ya estaba harta del mismo discurso que le ha dado desde que le llego su primera menstruación.
- Esto ya parece clase de sexualidad –susurro Horo a su hermana.
- Entiendo que nos quieres aconsejar y todo eso, pero hay limites - la discusión entre padre e hija se estaba dando.
- Eres mi hija… - el señor abrazo a su hija de forma protectora no le importaba que se quejara su hija- Sé lo hermosa que eres, pues heredaste la belleza de tu madre – Anna intentaba de alejarse de abrazo de oso que le daba su padre - Soy consciente de la atracción que tienes hacia el sexo opuesto –
- También del mismo – agregaba sutilmente este Horo, éste recibió por parte de esas femeninas compañeras, una mirada amenazante por parte de Anna y un codazo de su hermanita.
Aun abrazados más por parte del padre que de la hija bajaron del elevador, Fausto los guiaba hasta su lujoso mercedes de color dorado, Horo se le salía los ojos al ver ese auto tan fabuloso, Anna por fin fue liberada por esos brazo se acercó a su amigo - ¿Sabes manejar Horo?- ese chico de lo tan emocionado movió histéricamente de arriba a bajo su cabeza- Que bien pues serás el chofer – le dio la llaves.
Ese trio de chicos se subieron al auto, el señor se acero al lado del copiloto - Anna recuerda –
- ¿Que? – preguntaba con un notorio fastidio en la voz.
En forma seria dijo su padre - Sin globito no hay fiesta – con eso dicho se retiro del lado de su hija para ir con el piloto, Horo se reía, Anna le dio un merecido golpe en la cabeza y con eso lo hizo callar.
- ¿Porque insiste con eso papá? –
- Yoh es un despistado, por eso te lo digo - le explicaba claramente, Fausto ya estaba examinando las actitudes y habilidades de su yerno - No quiero ser abuelo tan ponto, déjame que me salgan canas –
- Cierto – estuvo de acuerdo su hija.
- Tu jovencito que no se te olvide lo que hablamos – Horo sintió como el señor le apretaba el hombro izquierdo – Cuida muy bien de las chicas y mi auto –
- Adiós Papá – una vez que se despidió Anna este Horo puso el acelerador hasta el fondo, era más que obvio que no aguantaba a ese hombre que en otros tiempos le regalaba helados y dulces, ahora le regalaba amenazas y miedo.
I like the way that you move (move)
Don't hold back, baby, do what you do (don't make me)
You make a nigga go ooh (ooh)
How the hell a woman get as fine as you (so fine)
I'm trying to holler at you (you)
First time I see ya' I was like 'hallelujah' (hallelujah!)
Turn around, let me view ya'
(Got to, got to, got to) Damn I wanna do ya' (oh!)
Baby let's get into it (into it)
Make moves like me and you was intimate (intimate)
(Sexy) Let's pretend this beat is a heartbeat when we're intimate
(Hotness) Sex with clothes on
Dancing on the dance floor, getting my bulge on
(Rising) And I got a Trojan
Just in case we get it, get it going on
En otra caso un chico moreno que ya estaba listo para la acción ya solo le falta peinarse bien, el apuesto moreno se veía muy bien con esos pantalones blanco entubados, tenis grises, esa playera negra que denotaba su pectorales que se estaban formado gracias a sus idas al gimnasio, esa sudadera gris que le daba el toque final, el sonido el timbre anunciaba que ya habían llegado, guardo su cel. en el bolsillo derecho de su pantalón, sus llaves, la cartera y casi se olvidaba de un último detalle se roció su colonia.
- Mientras bajaba las escaleras se topo con su hermanito que al parecer ya lo habían mandado a ir a la cama - Chocolove ¿A donde vas así de arreglado? – en forma de bostezo le logro preguntar.
- Voy a un Antro-
- ¿Qué es un Antro? -
- ¿Cómo te lo explico?…- se llevaba una mano al mentón – Es un sito grande donde puedes bailar, platicar, beber, conocer chicas y después que conozcan una buena chica vas al baño para tener…- Chocolove detuvo su emocionante relato pues hizo conciencia que casi iba decir cierta palabra que empezaba con: S y terminaba con EXO.
- ¿Para tener, qué? –
Se paso las manos por rostro y continuo su bajada de las escaleras pero no conto que su hermano los siguió hasta la entrada, Choco se regañaba mentalmente por ser tan inconsciente sintió como alguien tiraba de su pantalón, vio la cara de su hermano que quería saber, Choco coloco una mano en la cabeza de su hermanito - Dentro de 10 años te diré que más puedes hacer en ese sitio –
- Pero no puedo aguantar tanto –
- Claro que puedes –
- Ya te vas hijo - Choco se acerco a su madre que le dio un beso en la frente y un calido abrazo – Te cuidas y no bebas mucho -
- Entendido, nos vemos –abrió la puerta para una vez salir, encontró a este Yoh, se saludaron entre ellos, el castaño se despido de la madre de su amigo y del pequeño Opacho. La señora de la casa noto como su pequeño hijo iba a la ventana, sabia que de seguro quería ver como se iba - Y tu ya vete a la cama, no son horas que un niño como tu ande despierto – cargo con suma facilidad al pequeño de la casa.
- Pero si tan solo es media noche - decía en forma de berrinche mientras era llevado a su habitación,- Aparte ya soy niño grande - la señora no se daba crédito por esa palabras tan llenas de arrogancia.
- Hola Hao –
- Choco – chocaban las manos como era costumbre entre ellos.
- Bien, vamos a la casa de Ren – anunciaba Yoh al momento en que cerraba la puerta del auto.
- Pensé que iríamos por Anna – Choco se colocaba el cinturón de seguridad. – Y por los Usui -
Hao acomodaba el retrovisor y así ver a su amigo - Ese era el plan pero su papá le presto el auto –
Coz the ladies in the disco club ain't the ones to be falling in love with
If you go to the disco club protect yourself and don't fall in love
The ladies in the disco club ain't the ones to be falling in love with
- Ren, eres el hombre más guapo del mundo - Decía una Jeanne que no deja de ver como venia vestido su novio, con ese pantalón negro elegante, esa camisa gris que tenia los 3 primeros botones abierto y sus zapatos muy bien lustrado.
- Deja de decir eso – Ren volteo el rostro con vergüenza pues desde que su novia llego a su casa no había parado de alagarlo, no es que no le gustara es solo que a pesar de tener varias admiradoras que le decía muchos comentarios todavía no estaba acostumbrado. = Aparte tu no te quedas atrás –
- Ese comentario ilumino el rostro de esa francesista – Tu crees – para que diera otro visto bueno su novio se dio una vuelta estilo modelo.
Se aclaró la garganta este Ren pues casi se ahogaba con su saliva al ver como venia vestida su novia, pues esa falda de tonalidad gris con blanco, ese blusa de cuello de tortuga de color negro, esas zapatillas que resaltaba sus piernas y claro su abrigo gris. – Por supuesto - Ren sonrió pues tenia a la pareja correcta, que era elegante en su forma de vestir y claro en sus actitudes que mostro en la cena que tuvo con toda la familia Tao, su padre lo felicito por tener una hermosa chica como novia, y su abuelo prácticamente ya les dio la bendición para que se casaran. – No dudes de mi, aparte te ves mas atractiva pues me tienes como tu novio –
- Fanfarrón – Jeanne se acercó a su novio le rodeo con sus brazos el cuello para así lograr atraerlo, ese acercamiento termino en un beso, a Ren le fascinaba que ella fuera la que tomara el inicio en los besos y solo con ella se dejaría hacer lo que sea.
Estaban tan concentrado en el beso que no se percataron de cierta peli verde que tenía unas curvas de infarto y que se acentuaba mucho con ese vestido gris, la presente chica tosió; ante ese sonido esa pareja se separo lentamente claro sin dejar de tenerse cerca.
- Chicos no me den ese espectáculo = Jeanne sonrió ampliamente antes de separarse por completo le dio un fugas beso en los labios - Ya nos vamos – gritaba esta Jun una vez que salieron de la puerta, esas tres personas encontraron a la vista esa camioneta color vino, afuera del vehiculo se encontraban Chocolove e Yoh que estaban platicando animadamente mientras que Hao estaba relajado en ese asiento mientras tenia los ojos cerrados – Hola chicos –
- Ey, Jun = la joven le correspondió con una cálida sonrisa a este Chocolove.
Hao al oír como ese moreno la saludaba decidió en abrir lo ojos y se dio una grata sorpresa pues Jun se veía despampanante, había que aclarar que Hao y Jun eras excelentes amigo, por parte de éste veía como una hermana pues ella siempre le daba consejos cuando se trata de conquistas y cuando tenia un problema, la mayoría de las veces se daban ligeros coqueteos como forma de juego y este iba ser una de esa veces, salió del vehículo para ir a saludar como se debía a su amiga - Jun, estas siempre como quieres – le dio un beso en la mejilla.
- Mi hermano dice la verdad, ¡estas hermosa! – Yoh relajadamente decía.
- Ustedes siempre tan halagadores - se coloco las manos en la cadera, mientras los gemelos le daba piropos a esa linda peli verde, el hermano de ésta se acercaba como una fiera.
- ¡Basta de coquetearle! –Ren se coloco en medio de ese trio que hablaba, Chocolove se alegraba por no decirle un piropo a esta Jun pues ya conocía como se ponía Ren.
- No le estamos coqueteando –suspiro este Hao - Tu siempre con tus celos enfermizos de hermano menor - movía la cabeza desaprobatoriamente este gemelo mayor y luego miro a su amiga peli verde, pues se le había ocurrido un idea para molestar a Ren y esperaba que Jun le entendiera – Ren, la verdad es que… – ese joven Tao al oírlo lo serio que se pudo este Hao le puso atención a lo que le iba a decir - Tienes razón si le estaba coqueteando a tu hermana, es que están sexy, pero se que no debo pues es mi amiga y tu hermana – Hao se llevaba una mano al corazón, luego tomo la mano de Jun, Ren ya sabia lo que se venia ya conocía sus famosas bromas para hacerlo rabiar por eso le dejo que siguiera con su acto – Jun Tao, ya no aguanto más, he querido decirte que Te amo, te deseo en mi cama y quiero casarme contigo algún día – le grito de forma dramática, Hao le guiñe un ojo.
Jun comprendió por ese guineo y esas palabra tan exageradas entendió por parte de éste que quería irritar a su hermano, así que le siguió la corriente - Oh mi querido y amoroso amigo, yo igual me siento así, pero es que si no fueras mi mejor amigo ahora mismo me acostaría contigo en la camioneta - Hao rio levemente mientras veía como Ren trataba de controlarse a pesas que ya sabia que estaban bromeando.
- Yo también me acostaría contigo, ¡oh cruel destino! – decía exageradamente Hao mientras abrazaba a su amiga, ella le correspondió, Chocolove se tapaba la boca para evitar reírse, Yoh al contrario de ese moreno se reía escandalosamente y Jeanne que estaba atrás de su novio para detenerlo si quería echarse encima de Hao. – ¡Bésame, amada mía, bésame como si no hubiera mañana! – y como si fuera una película Hao inclino el cuerpo de Jun mientras se daban un "beso".
- ¿Ya terminaron su actuación? – preguntaba el peli negro que estaba molesto, Hao volvió al posición anterior, Jun tenia una sonrisa que no se le acababa.
- Te compadezco por tener a Ren como hermano, espero que logres casarte teniendo un hermano como él – hablo fuerte y claro ese gemelo.
- No te preocupes – movía las manos esta Jun - Lograre casarme – la peli verde señalo a su cuñada – Por eso ya tengo a mi cuñada que me hará el favor de distraérmelo mientras consigo novio =
Esas palabras hizo que se sonrojara su hermanito y su novia - Ya vámonos – logro decir esa francesita.
- ¿Como nos acomodamos ahí? – cuestiono este Ren al ver esa camioneta roja - Yoh, tu camioneta es pequeña –
- No te preocupes, siempre hay una solución – comentaba ese castaño con suma confianza en sus palabras, después de tres intentos de acomodarse ya iba a rumbo al antro donde se encontrarían con los demás, llevaban 30 minutos de viajes casi todos iban cómodos.
- ¡No es justo! – gritaba un incomodo e entumecido Chocolove que estaba en la parte trasera de la camioneta donde se colocaba las maletas.
- Otra vez – decía una irritado Hao que ya no aguantaba los lloriqueos de su amigo porque han estado quejándose durante el tiempo del viaje que llevaba - ¡Ya vamos a llegar, solamente aguanta! – lo veía desde el retrovisor ese castaño.
- ¿Porque no ocupa alguien mas este lugar?, ¿yo porque? – seguía reprochaba ese morenazo.
- ¡¿Qué?!, ¿hubieras dejado a una chica ahí? – Hao aprovecho el alto para voltear medio cuerpo y ver a su amigo.
- ¡Claro que no! – se sentía insultado por esa pregunta - No dejaría ni Jeanne ni Jun o a cualquier chica que estuviera sentada aquí – Choco era todo un caballero pero tenia que explicar mejor lo que quería - Yo hablo que tal vez Ren ó Yoh, e inclusivo tu Hao estuvieras aquí –
Hao giro su cuerpo para volver andar el auto - En primer lugar yo estoy manejado, en segundo mi hermano es mi copiloto y mi guía – Yoh hacia la seña de amor&paz - Tercero quéjate con Ren ahora –
El nombrado respiro hondo antes que su amigo lo llamara en una forma quejosa - ¡Ren! –
- No iba a dejar solas a mi novia y Jun en este cómodo sitio – explico seriamente y sin rodeos. – Aparte mi ropa se puede arrugar –
- ¡¿Porque siempre yo sufro con sus ideas?! – con ese ultimo exclamación de dolor e injusticia que se notaba en el tono de voz de Chocolove siguieron el resto del viajes en silencio.
- Playa listen, yeah, I'm a Miss and I go to clubs and I sip on Cris and
That don't mean I'm like the rest of them tricks
In the party getting naughty, chasing money and dicks and
No, you got me all wrong brother
No, I'm a woman that's strong brother
Yeah, it ain't nothing wrong with a woman in the club getting freaky to the song
Monday at the disco club
Tuesday at the disco club
Wednesday at the disco club
Thursday at the disco club
Friday at the disco club
Saturday at the disco club
Sunday at the disco club
Every day's the disco club
See us at the disco club
See you at the disco club
Enfrente de ese local ruidoso se encontraban recargadas esas dos chicas en ese lujoso auto dorado, al parecer las chicas no le importaba la baja temperatura que había en ese entonces, una de ellas, precisamente esa chica de cabellos rubios saco su cel. para ver la hora que era exactamente media noche con 30 minutos, por el otro lado la otra chica de cabello celeste caminaba de un lado con la intención de calentar su cuerpo – Espero que ya lleguen – decía esa peli celeste.
- No desesperes, Pilika –
- Es que… ¡Ya quiero entrar! ¡me estoy muriendo de frío! –
- ¿Pero quien te obligo traer mini-short en pleno invierno? – esa reclamación por parte de su amiga no le cayo muy bien a Pilika - Aparte pareces niña pequeña con esos semejantes berrinches –
- Es que quiero ¡Calor! – se acerco a su amiga – ¡Necesito calor! –
- Que sorpresa que ella nacida en Hokkaido no soporte el frío – pensaba esa linda rubia, ese par de chicas estaban tan inmersas en ellas que no se dieron cuenta la llegada de dos chicos, uno de ellos tenia el cabello rubio, un cuerpo muy trabajado y su vestimenta era de un toque gótico, éste chico se llamaba Boris y el otro joven se llamaba Turbine tenia unos ojos verdes a diferencia de su compañero él tenia un complexión atlética normal.
- Si quieres yo te doy algo de calor - ese comentario le incomodo a ese par de chicas, Boris mostraba con su mejor sonrisa seductora a ellas. – Si no te molesta -
Anna con una voz que daba a notar su disgusto y hostilidad – Disculpa, ¿no te dijo tu mamá que es de mala educación interferir en una conversación ajena? – Pilika se fue a lado de su amiga pues tenia cierta inquietud por ese par de chicos que no se veía que eran buenas personas, la Usui lamento haber mandado a su hermano a que comprara unos cafés.
- Siempre me ha reprochado mi mamá ese maldito defecto y siempre me castigaba –decía este Boris, se acercó sin titubear a pesar de esa mirada asesina que le daba esa linda rubia – No me molestaría si tu me castigaras -
- Que despreciable eres - con voz firme decía Anna que en ningún momento ha dado flaqueza y demostrado miedo a cualquier hombre.
- Mejor déjenos en paz – con valentía decía esta Pilika que ahora no temblaba por el frío sino por esos dos muchachos que no han dejado de verlas detenidamente.
- Vamos, chicas –Turbine con una sonrisa coqueta les hablaba- Es mejor que nos divirtamos juntos de en vez de pelear, a ustedes chicas les gustara mucho divertirse con nosotros –ese juego de palabras las conocía a la perfección esta Anna porque desde que empezó a ir de antro junto con Jeanne, Jun y Kanna siempre les han dando esas clases de proporciones que daban doble sentido.
- No queremos "divertirnos" con ustedes – Kyoyama hacia énfasis en la palabra, vio como esos dos chicos no habían aceptado su respuesta, Boris se acercaba peligrosamente y cuando estuvo enfrente de ellas, tomo del brazo a esa rubia y a la otra Usui.
- Vamos, se divertirán -
Mientras esas chicas forcejaban con esos chicos un peli celeste venia caminando calmadamente pues con esos tres cafés que compro no le era fácil caminar sin quemarse, y se hacia nota mental – Me las van a pagar esa chicas, me chantajean para que vaya a comprarles café en esa tienda que esta muy retirada, pero me lo van a pagar, literalmente hablando pues tuve que comprarlo con mi dinero ¡mi dinero! - Horo de un movimiento hábil se coloco su rosquilla en la boca - ¡Que delicioso! - mientras se repetía esa frase, ya estaba a unos metros del auto y volteo haber a sus compañeras pero lo que vio no le agrado porque había un par de chicos hostigando a sus lindas amigas, como acto de valentía escupió el pan y tiro el café, no le importa lo que le costo pues tenia que estar a lado de su hermana y su amiga para protegerlas.
- No se nieguen –
- Déjenos en paz - Pilika les decía por quinta vez y no le hacían caso, Anna no soporto más y le dio una bofetada a ese árabe, que al parecer no le agrado esa acción porque le iba a devolver ese gesto pues empezó a tomar vuelo pero a la hora de regresar algo lo detenía o mejor dicho alguien le detuvo en hacerlo.
- ¿Están sordos? – esa pregunta hizo que ese par de chicos voltearan a ver al dueño de esa voz, Pilika y Anna se aliviaron que llegara a tiempo. – Déjenlas en paz – les dijo muy enojado este Horo que no soportaba a tipos que intimidaran a las chicas, no le importaba si eran dos contra uno pues él defendería a su hermana y su amiga de la infancia.
- ¿Quién te crees para hablarnos así, mocoso? – Turbine empujaba a Horo haciéndolo retroceder, mientras que este Boris se atrevió acariciar a su hermana, ese acto calentó a ese azulito que hizo que le diera un golpe certero en la nariz de ese infeliz, ese golpe hizo que perdiera el equilibrio y por consecuencia caer al suelo.
- ¡No la toques, enfermo mental! -Pilika nunca había visto así de furioso a su hermano, furioso estaba siendo injusto en su estado de animo parecía un demonio, Horo agarro esa mano que unos momentos antes había osado tocar el rostro de su hermanita.
- ¿Por qué no puede tocarla? – cuestiono este Turbine.
Horo estaba decidido en decirle que era el hermano mayor de esa peli celeste, amigo del infancia de esa rubia y que estaba orgulloso de eso - Porque soy su…- le iba a decir pero fue interrumpido brutalmente.
- De seguro eres su Hermano – se adelanto este Boris ya recuperandose del golpe, Horo se sorprendió lo asertivo que fue hasta quería felicitarlo pero al oír lo siguiente decidió retractarse - Pues lo digo por la forma de actuar de hace rato –
- Aparte seria lo más lógico - se acercó Turbine a ese rubio y con voz burlona dijo - Pues dudo que un tonto como tu logre conquistar semejante chicas -
- ¡Eso seria el fin del mundo! – completaba el rubio con una risa escandalosa que no tardo que se le uniera ese árabe, Anna pudo notar como su amigo estaba desprendiendo una aura roja, así que ella tomo la mano a Pilika.
Horo-horo se puso furioso del como se burlaban de él, lo hacia sentir insignificante ante el sexo femenino, lo que más le molesto era que le estaba diciendo que no podría tener mujeres del calibre de Anna, eso hirió su orgullo de hombre, eso hacia hervir su sangre podía aguantar toda clases de burlas por su cabello o su forma de vestir pero no aguantaría que se burlara sobre el tema de conquista, Horo movió la cabeza de lado a lado que hizo que se escucharan como se tronaban los huesos de su cuello, estaba decidido en lo que les iba a decir, no le importaba si tendrá repercusiones psicológica o golpes que lo llevaría al hospital pero se iba arriesgar, cerro los ojos, respiro hondo y lo dejo salir en un fuerte grito - ¡Soy el amante de ellas! – el aire que tenia en los pulmones se les fue con ese semejante grito hasta lo escucharon la fila que se encontraba enfrente del Antro, esas palabras dejo boca abierta tanto a Anna y Pilika, los chicos que pretendía a las mujeres no se quedaron atrás con esa cara de shock, Horo abrió lentamente sus ojo y analizo los rostros de es cuarteto, ese Usui con ese anuncio quería hacer entender que él podría tener mujeres así de hermosas y también tenia como objetivo que dejaran de insistir en tratar de conquistarlas y molestarlas.
Este Boris vio como estaba sonrojado ese azulito - No te creo, porque mejor nos dices que es tu hermana, ¿para que mentir?– decía con mucha malvada ese rubio - Tienes una cara de estúpido que no me hace creer en tus palabras –
- ¿Estúpido? – repitió incrédulo este Horo mientras le daba un tic en el ojo derecho, – Ustedes Idiotas como pueden atreverse a meterse con las conquista de otros - con cara de pocos amigos decía este Horo – Gracias a ustedes nos arruinaron nuestra velada - ese azulito estaba furioso, así que empezó dejar volar su imaginación para tratar de convencerlos y actuar como se debe - Me arruinaron mis planes en ir a bailar con ellas y luego llevármelas a mi casa para jugar un poco –
- Por favor – menea la cabeza este Turbine que notaba que no se dejaba engañar con esas palabras.
Anna sabia perfectamente que tenia que respaldar lo que decía su amigo aunque no le gustaba la idea pero era la última alternativa que esos tipos las dejaran en paz, así que fue manos a la obra – Que no te amarguen la noche pues todavía podemos hacer lo que tu planeaste, amor – Anna que traía a Pilika de la mano y la dejo enfrente de su hermano para que reaccionara del impacto de la palabras de su hermano, Anna como buena actriz acaricio el rostro de Horo con cierta sensualidad que capto las miradas de ese par de chicos, hizo voltear el rostro de su amigo para que la atención sea solamente de ella – Podemos todavía bailar luego tomar unos tragos como nos prometiste - se atrevió abrazarlo por la cintura, pego su cuerpo, ese acto enloquecería a cualquier chico, Horo se quedo paralizado por la sensualidad que nunca podría haber imaginado que llegaría a tener su amiga de la infancia que en estos momento ya no tenia nada de infantil esa mujer que tenia al frente, la chica acercaba el rostro a la altura del oído de su amigo y dijo lentamente - Y al final, nos vamos a tu casa y como te prometimos te consentiremos hasta que te rindas – al terminar le beso su oído y luego su cuello para terminar en darle un leve rose en los labios, Anna sintió los nervios de Horo así que para darle confianza hizo que el brazo de éste le abrazara por la cintura, volteo hacia su amiga y con una amplia sonrisa le pregunto - ¿Verdad, amiga? -
Pilika estaba roja por semejante forma de actuar de su amiga, parpadeo rápidamente para tratar de reacciona y en segundos noto como con la mirada la rubia le pedía su respuesta y apoyo, respiro muy hondo y se repitió- Pensare que es Chocolove, Chocolove, Chocolove – apretaba la manos, inhalaba y exhalaba - Por supuesto – un caminar que levanto suspiro a ese par de chicos, se coloco al otro costado de su hermano, éste suertudo que ahora mismo pensaba esos hombre que eran testigos, miraba atentos como su hermana llegaba a su lado, la chica con un ágil movimiento agarro el brazo de su hermano para que la abrazara, él rápidamente comprendió ese acción – Me gusta el calor que desprendes tu cuerpo – por primera vez Horo escuchaba hablar de una forma madura a su hermana, ella también estaba imitando la forma de actuar de su amiga. – Me prometes que nos divertiremos… mucho – Pilika tenia que armarse de valor al hablarle en tono sensual a su hermano, Horo quería gritar porque ya sentía las llamas del infierno en sus pies.
Turbine paso saliva pues sentía la boca seca con semejantes chicas que tenia una sensualidad - No podrás con ellas – con franqueza decía eso.
- Deja que te ayudemos - decía con mucho deseo este Boris que no dejaba de ver a sus acompañantes.
- ¡No!, nuestra diversión es planeado para un trío… no un quinteto – hablaba con tranquilidad y con cierto aspecto posesivo, Horo las jalo hacia su cuerpo y miro con desprecio a ese chicos que hace minutos quería llevarse a la fuerza a sus acompañantes - ¿Crees que dejare que toquen con sus sucias manos este par de cuerpos que son míos?, ¡yo no comparto! ¡Este par de cuerpos son míos! – Dejo escapar una risita este Horo pues se sentía superior al recibir esas miradas de envidias– Mejor lárguense y espero que no vuelvan a molestar a mis novias –
Ya se comenzaba a irse pero se detuvieron atrás de ese trío – Chicas, dudo que él logre satisfacerlas como se debe mejor vengan con nosotros que tenemos mucha experiencia en ese asunto – es comentario por parte de este Turbine le hirió mucho a la masculinidad de este pobre de Horo.
Anna no dudo en defenderlo, volteo a dirección de ese par de insignificantes hombres, en todo momento no dejo de abrazar a su amigo y comenzó acariciarle la cintura, recargo su cabeza en el hombro izquierdo y hablando pausadamente - Para su conocimiento él me ha hecho ver las estrellas en cada encuentro que hemos tenido – dijo sin dejar de mirarlos.
Pilika que imito la pose de Anna, pero ésta no dejaba de pasear su dedo índice de la mejilla al cuello e inversamente por varios minutos, estaba entretenida con su dedo – Cierto, mi amiga tiene razón – hizo una pausa para darle un beso en la mejilla al pobre chico afortunado que estaba en medio de esa dos jóvenes, dejando de ver su dedo miro a los causantes que las obligaron actuar así con su hermano - …Él es el mejor amante que he tenido –
- ¡Se van a arrepentir de esto! – exclamaba con orgullo herido este Boris, las chicas vigilaron que ya no estuvieran a la vista, Pilika se separo asqueada de la proximidad que tuvo con su hermano tanto que se le había olvidado el frío que tenia y todo por ese mal momento, Anna se separo lentamente de él, a la hora de hacerlo noto como sudaba éste, temblaba y estaba extremadamente sonrojado.
- ¡Oh por dios, le coquetee a mi hermano! ¡que asco! - decía esta Pilika que se tapaba los ojos - ¡¿Por qué tuve que actuar así?! ¡Me iré al infierno por esto! - se arrodillo ésta en forma dramática.
- ¡Ya tranquilízate!, era necesario actuar así porque si no lo hubiéramos hecho nos seguirían molestando y los problemas hubiera sido mayores -explicaba Anna, en todo momento estuvo en alerta de ese par de hombre que parecía que podría lastimarlos en cualquier instante, la rubia trataba de levantar a su amiga pero se rindió - Para que sepas a mí no se me hizo fácil actuar así, tú sabes lo repugnante que se me hace tu hermano -
- No parecía – le reprochaba esa Usui.
- En todo momento pensé en Yoh para que fuera más fácil –
- Yo también pensé en Yoh – Anna le daba una mirada de pocos amigos a esa peli celeste – ¡Es broma!, pensaba en Chocolove, espero que no se entere -
Anna se acerco a su amigo que todavía no reaccionaba – Entonces divertirnos en tu casa ¿enserio?– esa palabras despabiló a ese Usui – ¿Cómo es eso que estos cuerpos son tuyos, que eres nuestro amante y todas esas estupideces que dijiste?, explícame –
- Fue lo único que se me ocurrió – hablaba rápidamente con un poco de exasperación – Ellos se estaban burlando de mí, aparte ¿que querías que les dijera? – le cuestiono, Horo saco al flote el miedo que tenia - Era la única forma para que las dejaran de molestar – Anna abrió la puerta del auto del lado del piloto, Pilika se sentó en el lado del copiloto.
- Hermano, te ves muy guapo – cambio de tema esta Pilika para tratar de olvidar todo lo sucedido.
– No te burles de mi – Horo estaba recargado en la puerta del lado de Anna mientras veía en la calle como los autos de sus amigos llegaban.
- No lo hago –
Anna veía como venia vestido el chico, con unos jeans, una camisa de color blanca, un sweater azul marino y tenis de igual color de la camisa, su cabellos desordenados que le hacía ver bien - Dice la verdad esta Pilika – se paro del asiento - Pero deberías quitarte esto – le quito la banda muy característico de él - Toma – le entrego el objeto y ahora le arreglaba el cabello como si fuera su mamá– Por cierto, Horo ¿y el café que te encargamos? –
- ¡Demonios! – se llevo las manos a la frente y así ocultar sus ojos – Los tire por lo sucedido – explicaba sin atreverse a mirarlas – ¡Oh mi pan! – luego Horo recordó al que dio su vida a la hora que fue ayudar a sus amigas, esa deliciosa rosquilla que ya estaba en el cielo.
- No te preocupes por el café, de todos modos gracias – ese "gracias" por parte de Anna le dio la presión a Horo que no solo le hablaba sobre del café.
Aun con la cercanía de su amiga podía olfatear muy bien - Sueles bien –
Ese cumplido hizo que abriera los ojos de la sorpresa de ese comentario agradable - Gracias - se sintió incomoda por esa manera gentil de su amigo pues la última vez que su amigo fue amable con ella fue cuando intentaba darle celos a su actual novio, Horo por su parte no entendía como pudo decirle eso sin pensarlo.
Pilika con un semblante risueño dijo - Con ese look espero que consigas una novia –Horo se estiro e hizo caso omiso a esa petición de su hermana.
- ¡Amigos! – gritaba con jubilo este Yoh que por fin había llegado a su destino, Hao estaciono el auto junto al auto de la rubia en ese improvisado estacionamiento, Anna saludo a su novio cuando se dirigió a ella, Pilika vio raro que su novio bajara de la parte del equipaje, Horo saludo a Jeanne y Hao pero para su gran sorpresa fue que venia Jun pues se le había olvidado de su presencia.
- Manta todavía no llega – decía con molestia este Ren cuando saludaba a esa rubia.
- Pensé que iba llegar primero – la que le recriminaba ahora era esta Jeanne.
- Ya ves que no - se defendía de esa pareja - Mi primo tuvo que ir por Lyserg y Tamao para traerlos –
Una auto blanco hacia presencia con el sonido del claxon, ese grupo de chicos expresaron alivio de que llegaron de quien hablaban, observaron como se estacionaba y bajaban de ese vehículo esas tres personas – Chicos, disculpen la tardanza – decía este Manta una vez que cerro la puerta del auto.
- Es Jun mejor me voy –
- Tu no te vas – Anna detenía a Horo, le hablo en tono bajo- Ahora escucha rápidamente, pues nada mas te lo diré por primera vez y única, Jun… - Horo le ponía toda la atención a la chica, ella hizo un pausa - Bueno también verlo como mi obsequio de navidad hacia ti –
- Si, ya di lo que me quieres decir para irme de una vez – un poco desesperado pedía éste.
- ¿Te acuerdas del chico? –
- Ryu - dijo arrastrando ese nombre - Como voy a olvidarlo, por su culpa he estado actuando como zombi –
- Él no es nada de Jun, = esa palabras le dieron como alivio a su corazón y alma de ese joven enamorado, Anna tenia que explicarlo y recalcarlo para así que no tuviera duda su amigo = Como escuchaste, ellos no tienen nada, según Jun él se aprovecho del momento y que fue el peor día de su vida –
- O sea que… -
- Ay mi querido Horokeu, eres lento - le daba unos leve golpecitos en el hombro - Ella esta soltera y si te atreves tal vez tengas una oportunidad de conquistarla –
- Anna, es la primera vez en mi vida en que deseo besarte y abrazarte voluntariamente -
Cuando la chica vio que efectivamente iba abrazarla lo detuvo con un golpe en el mentón para detener su acción - Por favor no lo intentes –
- ¿Desde cuando sabes esto? – interrogo este Horo mientras se daba masaje en la mandíbula.
- Desde de los ensayos de la obra –
- Eso es mucho tiempo –alzaba la voz ese muchacho lo bueno es que ninguno de sus amigos le estaban poniendo atención - Porque no me lo contaste, me viste sufrir como loco –
- He estado ocupada… - decía sin mucho interés en el asunto - Bueno, tal vez es que me gustaba verte sufrir -
- Que amiga tengo… pero gracias por decírmelo - con una sonrisa sincera le decía- Hoy me voy a divertir como nunca-
Un preocupado Chocolove que no paraba de ver como su novia temblaba por las corrientes de aire frio, se acercó a ella = Pilika, amor, no crees que deberías de cambiar tu vestimenta –
Pilika dejo de temblar, coloco ambas manos en su cintura y miro fijamente a su novio - No te gusta como vengo vestida, no estoy al agrado de tu vista –
- No lo dije por eso, te ves fabulosa – le susurro eso último.
- ¿Que tan fabulosa? – de forma coqueta le preguntaba hasta le giño un ojo.
El moreno se llevo una mano a la frente como tratando de tranquilizar sus nervios por culpa de la forma de actuar de su novia y por esa tonalidad de voz tan hermosa - Te ves tan fabulosa que te comería en estos momentos, pero por respeto a nuestros amigos y de tu hermano no lo hare -el chico sentía las miradas de sus amigos, en ese momento comprendió que eran el centro de atención.
- Ay, Choco tu siempre logras sonrojarme – la Usui sin tener vergüenza abrazo a su novio por el cuello para tener la facilidad de acercar ese rostro hacia la de ella y así rozar sus labios con los de él, en cambio éste no batallo que su novia tuviera el control de su cuerpo.
El moreno no se creía que su novia fuera tan extrovertida a la hora de mostrarle sus cariños enfrente de sus amigos y hermano, este último seguramente lo mataría - Pilika, vas a tener frío con esa ropa– le comentaba el objetivo principal de esa platica, mientras se lo decía batallaba de alejarse de esos labios, es que no era que no le gustara que ella le diera besos, la verdad es que no le gustaba que sus amigos los vieran, era lo que le daba vergüenza.
- No me importa - se alejo de él para mostrar su vestimenta - Me vestí así por ti -
Chocolove se sintió halagado pero insista - Mejor te acompaño que te cambies de ropa, no quiero que te dé pulmonía –
- NO, antes muerta que sencilla – esa frase era el mantra de esa peli celeste, no solo de ella era su mantra sino también de sus otras amigas - Aparte bailaremos, con eso ya no tendré frio -se cruzo de brazos, los demás veía como la chica ahora se abrazaban, la peli celeste ya no aguantaba ser observada - Ahora ya entremos que me congelare – con ese especie de orden se encaminaron al club, Chocolove abrazo a su novia para que aguantara el frio mientras entraran al sitio
- ¿Como saben de este sitio, chicas? –decía este Ren que miraba inquisidoramente a su novia y sus amigas.
- Ah… mmm – Jeanne no sabia que decirle pero gracias a la intervención de su cuñada que ayudo resolver la duda de Ren.
- Una de mis amigas me comentaron de este sito –
- ¿Quién? – seguía preguntando su hermanito.
- ¡Que importa quien! – ahora decía un feliz Hao que fue a defender a Jun de ese molesto interrogatorio por parte de Ren. - ¡Vamos a divertirnos! –
- ¡A mi me importa! – habían pensado que lograrían desviar el tema pero estaban equivocados.
- Esta Kanna… - Jun por fin dijo el nombre de su amiga, Ren la examino si decía la verdad - A ella le gusta estos sitio – culpaba a su amiga pues por la forma que la miraba su hermano la puso nerviosa- Es como si papá me viera –
- Espero que se trague esa idea – pensaba esta Jeanne que sabia a la perfección de la quien descubrió este Antro y que ha sido como la tercera casa de ese grupito de chicas fue esta Jun que las envicio en ir a estos sitios.
- ¡Ey chicas! – saludaba el joven de la cadenero como era habitual, el chico vio como empalidecían sus mejores clientas desvió su mirada a Jeanne que le hacia una leve señal con la mano, el hombre entendió lo que significaba pues era la hora actuar como le pido esa francesita– ¿A dónde van? – les preguntaba seriamente es chico a Yoh que estaba enfrente del grupo.
- Vamos a entrar – decía un inocente Yoh que no sabia como era el ritual de entrar a un Antro.
- Pues se tienen que formar en la fila – le informaba este Jim a ese gemelo, los demás chicos iba a platicar con él pero alguien se adelanto.
- Vamos déjanos pasar – pedía Jeanne mientras le guiñaba un ojo al chico, pero él seguía con su actuación en negarse a dejarlos entrar hasta que escuchara la palabra mágica que ella le dio.
- No chicas, lo siento –a ese tal Jim le costaba mucho negarse a esa francesita.
- ¡Por favor! –ahora se integraba a ese ruego esa linda peli rosa que lograba muchas cosas con esa cara tan tierna.
- ¿Qué le sucede a Jim?- preguntaba esa rubia a Jun, Anna se estaba creyendo esa actuación.
- Esta Jeanne platico con él – Jun recordó como Jeanne le comentaba que en la semana fue ser una visita a ese Antro con el objetivo de hablar con Jim con el pretexto que actuara y que se hiciera el difícil cuando quisieran entrar, este hombre acepto en ayudarles. – Es para que no se enteren nuestros amigo que este es nuestro habitual sitio de parrandas -
- ¿Cuando hablo con él? –
- Según, Jeanne vino entre la semana – Anna no le era difícil imaginar el sacrificio que se dio esa francesita para ir arreglar su estancia.
- ¡Se divirtió sin nosotras en la semana! – decía fuertemente cierta persona que había dejado solo a su morenazo, Anna tuvo que taparle la boca para que no hablara más de la cuenta - ¡Que mal amiga es! – decía aun con la mano en la boca
- Buen jugada de Jeanne por eso es mi mejor amiga- comentaba con orgullo Anna.
- ¡No es justo que ella estuviera aquí! – Pilika que alejo la mano de la rubia aun seguía haciendo berrinche por la salida individual por aparte de Jeanne.
- ¡Ya cálmate! – en unísono decían tan Jun como Anna junto una mirada amenazante a esta Pilika para que hiciera caso a su orden.
- ¡Por esta vez déjanos entrar!- y por fin escucho esa frase este Jim le daba luz verde para que dejara de actuar.
- Ok, solo por que son hermosas – esa era contestación hizo sonrojar a Tamao y esta Jeanne solo le sonrió como forma de agradecimiento.- Entren – se escucharon reproches como siempre era cuando dejaba entrar a sus amigas y que ahora llevaba compañía, hizo caso omiso a las quejas.
- Amigos ya escucharon – anunciaba esta Jeanne, las chicas dejaron entrar primero a sus amigos, cada una de las chicas agradecían a Jim por soportar la idea de actuar, Jeanne fue la última en entrar – Gracia Jim, te debo una bebida –
- Esas cinco chicas que eran parte del grupo, se quedaron en espera de Jeanne y aprovechar la a lejanía de sus amigos para felicitarla por su idea - Que bien que hablaste con Jim –
- Lo sé – con cierta arrogancia decía Jeanne, esa actitud ya se le estaba pegando de su novio, Tamao abrazo por la cintura a Pilika para que dejara de estar enojada con Jeanne.
- Se me había olvidado el detalle que Jim nos reconocería – Anna comentaba sinceramente, pues con los del concurso y su relación de Yoh se le había escapado esos detalles.
- No sólo con Jim hable – Jeanne les comentaba pues tanto Jun y Anna ya eran conocidas en ese Antro, por eso Jeanne tenia que hablar con otra persona que se han hecho sus amigos como su mesero particular y claro con el barman, lo bueno de que Tamao y Pilika apenas empezaba en el asunto de ir de salida nocturnas con ellas.
- Hablaste con Satoshi - así se llamaba el Barman del lugar, Jun no pudo evitar sentirse alegre al recordar a semejante bombón que atiende el bar.
- Así es, al igual que nuestro mesero particular – agregaba esa francesita que tuvo que platicar con ese tal Gary que era que siempre la atendía desde que empezaron frecuentar ese sitio.
- Jeanne, mi inclino ante ti y te reconozco como mi reina – decía en tono burlona esta Anna, que le saco una sonrisa a su amiga.
- Wow, que sitio – hablaba un impresionado Yoh que no paraba de ver el lugar hasta parecía que se torcería el cuello.
- Es la primera vez que vengo a un antro – decía Ren con su singular tono de voz.
- Yo no – Chocolove decía un actitud de superioridad, Yoh tanto Ren lo miraron = He trabajado en un antro, he visitado uno que otro pero este no – Chocolove había trabajado como mesero en un club nocturno a la temprana edad de 14 años, si era menor de edad pero se las ingenio con una identificaron falsa y engaño a sus padres a la hora de firmar unos documentos de aprobación - Es fabuloso – exclamo al ver como estaba de espacioso y bien iluminado ese antro, las mesas bien acomodadas para evitar la incomodidad de trasladarse de un lugar a otro.
Las chicas al ver como sus compañeros observaba el sitio no perdieron tiempo en llevarlos a su mesa que pedía siempre- Hay que ordenar – sugería Jun una vez que se acomodó en la silla, ese cirulo social se ponían de acuerdo en que pedir, en el fondo se escuchaba la canción de David Guetta llamada Toyfriend, esa canción hacia retumbar las paredes, la luces cambia de tonalidad, el humo del cigarro y de los efectos especiales se combinaban, después de unos 10 minutos para estar en acuerdo mutuo le pidieron al joven Gary que les traiga dos botellas de vodca y dos cubetazos que era integrado por 8 cervezas.
Mientras esperaban su orden entre ellos empezaban a platicar - Cuando los estábamos esperando un par de chicos se nos acercaron – decía Anna con mucha soltura, Yoh se preocupo al igual este Chocolove.
- ¿De verdad? – el gemelo menor vio a ese Usui que con un solo movimiento le afirmación - ¿Les hicieron algo? –
- Solo vinieron a coquetear y llevarnos a sus casas – explicaba esta Pilika que no paraba de aferrarse al brazo de su novio, al parecer ella se encontraba feliz en estar así.
El moreno por su parte se le notaba la molesto - Por que llegamos tarde – se regañaba.
- ¿Como le hicieron para deshacerse de ellos? –Yoh por su parte decidió mejor ya no reprenderse por ese hecho pasado.
- Horo, nos ayudo – Anna miro a su amigo de la infancia.
- No es algo que me orgullezca –Horo hablaba tranquilamente y tratando de evitar la forma que Yoh lo miraba extrañado, esa mirada lo ponía nervioso, las bebidas habían llegado, ese era la señal que el ambiente empezaba la fiesta, Manta platicaba con Lyserg, Tamao fue al baño con la compañía de Jun, Jeanne por su parte no dejaba de dar de besos a su novio, éste a cambio se sentía avergonzado por esas muestras de cariños en público, Anna estaba tratando de ignorar la escena que tenían su dos mejores amigos, Yoh estaba abrazándola, entre ellos no era necesario una platicar pues con el simple hecho de estar juntos ya era algo mágico, Hao estaba entre la pista de baile coqueteando con cuanta chica se acercaba a él.
- Vamos Pilika –Chocolove estaba de pie y agarrando el brazo de su novia.
- No soy buena bailando – Pilika había olvidado lo que había dicho sobre bailar pero al parecer su novio no.
- Tu solo sigue mi ritmo – le propuso mientras le sonreía para darle confianza y comenzaba a jalonéala, en ese momento se escuchaba la canción de Rihanna: don´t stop the music, que hacia mover el cuerpo de Chocolove.
La chica se animo - Ok, solamente por que tu eres un gran bailarín – se levanto del asiento lentamente, para Pilika bailar no era de su grado, pues era pésima y todos lo sabían, recordó como batallo en el concurso de baile para aprenderse los pasos pero al final todo salió bien gracias a su novio que le tenia paciencia a pesar que en ese tiempo estaba enojado con ella.
- Saben cuando hicimos el concurso de baile me di cuenta lo buen bailarín que eres Choco – comentaba esta Jeanne una vez que despego sus labios de su novio, Chocolove solo se limito en agradecer, Ren por fin pudo otra vez respirar después de esa intensa ronda de besos.
- ¿Quién es la culpable que tengas tan buenos movimientos a la hora de bailar?- cuestiono esta Tamao que al parecer ya estaba entrada en las bebidas.
- Mamá – se sentía incomodo el chico.
- Ella te enseño = Chocolove negó rotundamente ese posibilidad que se imaginaba esta Jeanne.
- Entonces explícanos – pedía la rubia.
- Pues ella… - dudaba si decir todo pues no sabia como se lo tomaría sus amigas a la hora de saber del como o mejor dicho la causa de que se volvió un buen en bailar.
Pilika había notado esa inseguridad por parte de su novio por eso decidió echarle una mano - Mi suegra le dio un consejo – completo, los interesado en el tema vieron a Chocolove si era cierto lo que decía su novia y que al parecer lo era - Cuéntales, Choco –
Ahora las miradas de Jeanne, Tamao, Anna, Yoh e inclusive el mismo Ren que al parecer le dio curiosidad de lo que se estaba platicando a pesar que cerro los ojos, Chocolove inhalo y exhalo para darse valor al contar esas palabras que su santa madre le había dicho y por ende lo había traumado levemente – Bueno, Mi mamá platico conmigo a la edad de 9 años, me acuerdo que estábamos en la sala, me veía seriamente en ese momento yo estaba asustado porque pensaba que me iba a regañar por algo pero no era por eso... – relataba eso con la clara intención de darse tiempo- Para no hacer el cuento largo les diré con las palabras exactas de mi mamá, me dijo: "Sinceramente tu no vas ser agraciado, ni tan gracioso hasta creo que te pueden golpear por tu forma de contar chiste y temo por tu vida, hijo, mi deber como tu madre es darte armas para que te defiendas en esta vida y claro darte consejos para tu vida amorosa por eso te pidió que debes hacer destacar tus mejores ventajas como es tu baile, te he visto que eres bueno en el break dance y de seguro en otros tipos de bailes, te sugiero también que debes ser trabajador y cuidar tu cuerpo, sabes que te amo y es por eso que te digo esto" = al terminar de repetir las palabras que lo marcaron de por vida, noto como sus amigos se quedaron con la boca abierta.
- Que buen consejo te dio su madre – rompía esa situación este Ren – Tu madre es sabia, pero muy sabia - Chocolove por su parte al ver ninguna reacción por parte de sus demás amigos que de seguro estaban asimilando esa apalabras, decidió que era mejor ir a la pista de música con su novia.
La segunda fue la francesita y poco a poco fueron reaccionando- Hay que bailar también, Ren – ahora Jeanne les dio las ganas de bailar al ver como se movía Chocolove y guiaba a Pilika.
- No soy bueno bailando – reprochaba ese chinito que se había aferrado al asiento, esta Jeanne le agarro del cuello, mientras esa pareja lucha literalmente hablando otra pareja romántica también pensaba en ir a la pista.
- Vamos Anna- le ofrecía una mano Yoh a esa rubia.
- Todos a bailar – exclamaba feliz este Horo pues esta Jun le pidió que bailaran juntos, fueron a la pista de baile Tamao bailaban con Manta y Lyserg al mismo tiempo, Horo solo hacia movimientos bruscos y lentos que parecía que imitaba un robot eso le pareció lindo a Jun, Anna e Yoh no se quedaba atrás a la hora de bailar, Chocolove no paraba de darle giro a su novia hasta marearla.
Una pareja todavía batallaba, si Jeanne no podía sacar a Ren a bailar.- Tú siempre y has dicho que quieres bailar conmigo – le recordaba esa francesa a su novio.
- Te corrijo verte bailar, no dije que yo quiera hacer eso –
- Mejor vete a un table dance si quieres ver a chicas bailándote – le decía furiosamente, no le importaba que las persona a su alrededor oyeran su sugerencia.
- Si quieres Ren, te llevo otra vez – Hao hacia acto de presencia después de una hora de no estar en esa mesa.
- Hao - Ren empalizo al oír la invitación de ese gemelo, Jeanne vio como cambiaba de actitud su novio.
- ¿O no Chicos? – decía este Hao a sus amigos que regresaban después de esas cinco canciones.
- ¿De que hablas? = con incertidumbre decía este Yoh al no saber a lo que se refería su hermano.
- De ir otra vez al table dances – Hao sintió un codazo por parte de su gemelo para que dejara de seguir hablando.
- Hermano – le susurro en forma de advertencia, sintió un escalofrió por consecuencia de la fija mirada de su novia – Annita –
- Yoh – ahí estaba la chica de brazos cruzados y una mirada que podía decir varias cosas a la vez. - ¿Fueron a un table dance? –
- Claro que fuimos –decía con orgullo Hao, las chicas lo veía con desaprobación – Pero no nos dejaron entrar –
- Que depravados son – Jeanne no dejaba de ver a su novio que volteo su rostro como signo de vergüenza y pena.
- ¿Depravados? Nunca, solo queríamos aportamos y ayudarlas en su educación a esas mujeres, por desgracia no logramos hacerlo – Horo sintió ganas de llorar por no lograr entrar a ese sitio de pecado y todo porque no tenían la edad suficiente.
- Teníamos curiosidad, es una cosa normal –las palabras de Manta nunca se lo había imaginado Anna, y ella que pensaba que su primo no mata ni a una mosca.
- ¿De quien fue la idea? – pregunto la rubia, los hombres se miraron entre si como diciendo: "a quien le encargamos al muerto" bueno para que me entienda "a quien jodemos con este problema".
Hao analizo quien de sus amigos era el más débil: vio a Lyserg detenidamente pero luego negó,- No lo creería que fue él, las chicas lo adoran y lo tienen como un Santo, aparte que parece que le gusta cierta peli rosa – pensaba el Asakura , luego desvió su mirar a Tao Ren al igualmente que al ingles, rechazo la idea de ponerlo como chivo expiatorio pues Ren tenia un semblante duro, serio y que no es del tipo de chico que se dejara guiar por sus hormonas – Aparte su hermana esta aquí, Ah Jun si no estuvieras aquí ya le hubiera echado la culpa - después estaba el depravado del grupo el mismísimo Horo, éste parecía el ser perfecto por lo pervertido y por el hecho de que tiene un colección de revistas hentai, por este último hecho lo hizo dudo - Mejor él no, pues se enojaría y no me prestaría sus revistas - su hermano, claro él podía pues tenia ese perfil de tranquilo y casi todo el tiempo nadie sabe en que piensa pero algo le impedía, mejo dicho alguien su novia - No, no, mejor no, que tal si pongo en riesgo su relación con ese demonio llamada Anna y aparte por disgusto él se atreva a vengarse - luego algo capto su atención y no pudo evitar reírse de ese escena, pues ver como Pilika le jalaba ambas orejas a su novio, ese morenazo podría ser el culpable porque podía aguantar regaños y rabietas de su novia – Creo será para la otra, esta Pilika parecer querer arrancarle las orejas - veía como Chocolove batallaba en quitarse esas encajosas manos de sus orejas y el que le ayudaba era Manta que quería tranquilizar a la chica usui con palabras, - Manta, él es perfecto no tiene novia, no pretende a ninguna chica o chico, ¿Quién sabe sus gustos? y lo más importante ¡no me interesa que le vaya a suceder!- pero no estaba convencido el castaño pues el sentimiento de remordimiento ya anda en su mente – Mejor no, tal vez debería decir la verdad que fue mi idea, ¡así lo hare!, tomar las consecuencias como todo un hombre –
- Digan algo – ordenaba esta Pilika que se tranquilizo una vez que su novio pido suplica por sus orejas que en ese momento las tenían rojas e hinchadas. – Fuiste tu…- miro a su novio con una mirada gélida.
- Yo no,- Chocolove estaba al borde de las lagrimas y se puso en cuclillas mientras hacia círculos con su dedos en ese frío piso, la Usui se le ablando el corazón al ver como estaba desesperado y triste su novio. - Chocolove, tranquilo – le daba leves palmadas en la espalda para confortarlo. – Ya no estoy enojada contigo –
Dejando a esa pareja de lado, Jeanne tomo el mando de esa discusión – Ya digan ¿Quién fue? –paso la mirada en cada chico.
- Chicas… tengo que decirles algo- decía un nervioso Hao, pues ya se imaginaba las replicas y posibles cachetadas de sus amigas.
- Tú fuiste, ¿verdad, Hao? – decía Jun un poco molesta y decepcionada de su amigo.
Hao se sintió fatal por esa tonalidad de voz por parte de su amiga, pues no soportaba darle ese dolor a su amiga, por eso cambio su argumentos – ¡Fue Manta, Jun!, ¡yo no tengo nada que ver!, es más me arrastraron hasta ese local – hablo rápidamente el chico, Anna observaba atentamente el cambio de actitud de su cuñado.
- ¡Manta! – no se lo creía Tamao lo que escucho, por eso volteo su mirada a ese enano, no solo ella lo hizo también los demás.
- ¡¿QUÉ?!, NO ES CIERTO, - decía alteradamente este Oyamada – DI LA VERDAD, HAO –
- No puede ser, yo que creía que no eras como los demás chicos, Manta – decía Pilika.
- Pilika, es mentira eso –estaba desesperado el joven acusado y pidió ayuda a sus amigos- ¡Dígales chicos!- éstos estaban callados pues todavía no procesaban la mentira de Hao.
- Le voy a contar a mi tía – Anna no lo decía por decir era un hecho que haría esa acusación al menos que su primo fuera su esclavo, que era lo que siempre hacia.
El gemelo menor sacudía la cabeza para reaccionar, escucho como acusaban a su amigo, así que salió a su defensa - Ustedes no harían lo mismo –
- Explícate, Yoh –
La voz de su novia le dio el paso para seguir – Pues lo que trato de decir es que a Manta le dio curiosidad, la curiosidad es algo nato en el ser humano, sino la tuviéramos nada sucedería en este mundo - noto en el rostro de sus amigas que empezaba a reflexionar en sus palabras, Yoh agradecía esas clases de filosofía que le estaba sirviendo para salvar a su amigo de esa anteriores miradas inquisidora, - Chicas, ustedes no tienen curiosidad por esos sitios, dígame no tienen curiosidad en ir a un club de strippers - su amigas se sonrojaron por esto último, hasta se sorprendió que su novia también lo estaba. - Vamos, digan la verdad, estamos entre amigos y no vamos a juzgarlas, ¿verdad, chicos? – sus compadres asintieron frenéticamente pues estaban en espera de lo que dirían.
- A mi la verdad no me da curiosidad de ir a un sitio de "esos" –mentía una redundantemente esta Pilika, ella no quería verse como una pervertida como su hermano.
- Bueno… yo en cambio – Tamao se rascaba la mejilla como símbolos de timidez.
- ¡Tamao! – su circulo de amigos gritaron su nombres, no como forma de regaño sino de lo sorprendidos que estaban al ver que la más tímidas y de bajo perfil si tenia curiosidad de esos sitios.
- Eso no me lo esperaba – hablo este Lyserg.
- Yo si, - Hao estaba con una sonrisa.
Así con la incompleta confesión de Tamao poco a poco las chicas se sinceraron - A mí si me da curiosidad de ver a chicos guapos– con una sonrisa coqueta contestaba a esta Jeanne.
- Bueno, para que seguir mintiendo – bufo esta Pilika - A mi también me da curiosidad, ¡malditas hormonas! ¡Han hecho mi vida un desastre! – estas dos ultimas frases lo grito.
- Creo que me les uno chicas – Jun bebió de su cerveza una vez diciendo lo anterior, ahora el grupo solo falta una contestación, que era la más esperada de todas y era la de Anna.
- Anna, ¿a ti no te da curiosidad ver a chicos guapos y que están como tu quieres? – Horo con mucha confianza se sentó al lado de su amiga y abrazo por los hombros.
- Claro, si no estuvieras con Yoh – decía este Manta.
- ¡Manta! – el gemelo regaño a su amigo por decir esa estupidez.
Anna retiro los brazos de su amigo, y suspiro - Si me lo plantean así - cerro los ojos para tratar de no sentirse incomoda por esos ojos de cachorro de que seguro tendría su novio - C me encantaría ir un día de estos-
Pilika tiro del asiento a su hermano para estar junto a su amiga, el pobre chico se sobaba el trasero por el trancazo - ¿Como te gustan los hombres? –
- ¡Aquí nadie me respeta por ser el novio! – susurro Yoh a su hermano que gentilmente lo abrazaba para que se le pasara la agonía de como esta platica cambio de tema rápidamente.
Anna abrió los ojos y con una ligera sonrisa que denotaba que se iba a divertirse torturando a su novio por lo siguiente - Me gustan altos, con piel bronceada, no tan musculosos pero que se defienda bien a la hora de mostrar su cuerpo, ojos marrones y… – iba a seguir pero su novio la interrumpió.
- ¡Tú! También no me respetas Anna -decía con una ligero celos que se desbordaban por esa descripción mientras se tapaba los oídos a pesar que la música estaba fuerte él podía escuchar claramente esa descripción, la rubia se aguantaba la sonrisa por esa reacción.
- Y que tenga unas piernas de infarto – agregaba esta Pilika con dulzura, Chocolove mantuvo su ceño fruncido por la forma de hablar por parte de su novia.
- Un rosto varonil – le seguía esta Jun con unos ojos en forma de estrellas.
- No hay que olvidar, un abdomen muy bien esculpido – Jeanne hablaba lentamente pues la saliva se le estaba escurriendo de sus labios por eso tenia una servilleta para evitar ensuciarse su ropa, miro brevemente a su novio y con voz sensual dijo - Que se le note sus cuadritos y que tan solo verlo te den ganas de lavar tu ropa ahí –
- O para comértelo a besos todo el día- Tamao tenia unos ojos soñadores pues se estaba imaginando a su hombre ideal - A parte unos brazos que te caliente en las noches frías –
- ¡Oh, si, Tamao! Se me había olvidado los brazos – hablaba la francesa una vez que se seco los labios.
- No hay que olvidar su timbre de voz – les acordaba Jun a sus amigas.
- Cierto, una voz profunda que te haga derretir tu corazón –Anna decía calmadamente ese detalle.
- Y otras cosas ¿no, creen chicas? – agrego pícaramente esa Usui.
- ¡Uff! tan solo imaginarlo… – Jeanne se daba aire con la mano pues por la culpa de las hormonas se le subió la temperatura - ¡Tengo calor! –
- Creo que ellas no se tardaron en imaginarlo – el Usui decía por decir, pero la verdad es que la chicas ya han tenido ese tipos de conversaciones con anterioridad por eso se les hizo fácil describir ciertos detalles.
Mientras despertaba lentamente de su imaginación vieron a los chicos que no paraban de verlas con una sonrisa burlona por su desplante hormonal, bueno, menos Yoh que se sentía mal pero que estaba se sorprendió que Ren no estuviera celoso por la loca imaginación que tuvo su novia al igual que moreno, que estaban pasivos - ¿Ren, porque no estas celoso por lo que dijo Jeanne? –
- Yoh, yo soy un hombre seguro de lo que tengo, a parte esa descripción no me causa malestar es más me da gracia y orgullo –
- ¿Por qué? -
- Porque… – Ren hizo un ademan para que Yoh se acercar como tratando decirle un secreto – Ella describió mi abdomen – con una arrogante sonrisa le dijo, Ren recordó cierto día que regresaba de realizar sus ejercicios de su gimnasio particular, este chinito iba para la cocina por su habitual vaso de leche pero lo que se encontró ahí fue nada más y nada menos que su novia que al parecer le estaba preparando una comida sorpresa pero la que tuvo una mejor sorpresa fue ella pues se quedo con la boca abierta al verlo sin camisa y ver ese asombroso abdomen- Sus ojos quería comerme , no la culpo – pensaba egocéntricamente.
- ¿Ella ya te ha visto si camisa? – Ren asintió a la pregunta. – Con razón ese desborde de lujuria a la hora de decir eso- y ahora le iba a pregunta a Chocolove como podía mantener el temple a la hora que su novia decía ese tipo de cosas pero no pudo, pues alguien lo interrumpió.
- ¿Y a ustedes como les gustan las mujeres? – preguntaba esta Tamao como queriendo integrar a los chicos, pues ella sintió que los hicieron a un lado.
El primero en hablar fue… si él… Hao - Que tenga unas caderas bien definida y una cintura de infarto - hacia una pausa - No tan flacas y ni pasaditas-
- Unas piernas bien torneadas – Ren desvió su vista a las dichosa par de piernas de su novia.
- Que sepa moverse en la pista – decía Chocolove con mucha ilusión ese gesto no le gusto a su novia - O sea, que me prendas cuando la vea bailar –
- ¿Con gasolina y con un cerrillo? – preguntaba inocentemente Manta.
- Ustedes saben de que forma – ignoraba esa pregunta ese moreno.
Lyserg no pudo evitar mirar a Tamao a la hora de hablar - Que sea tierna y sexy a la vez –
- Que se un ángel a la hora de cuidarme – Horo se imaginaba esa chica haciéndole masaje - Y que sea un demonio en la cama – ahí las choco con Hao como acto de complicidad.
- Que tenga el vientre plano, no tan marcado – explicaba Manta – Y altas para que me peguen – eso causo varias risitas pero cada quien sus gustos.
- Que sea de carácter fuerte, decidida, con voz de mando, hermosa de actitud y físicamente - Yoh tranquilamente decía mientras veía a su novia - Que tenga unos ojos hermosos e hipnóticos, y unos labios que te den ganas de besar cada vez que la veas -
- Hay que pararle esto – pedía este Hao - Pues ya me estoy excitando tan solo de imaginar mi chica ideal –
- ¡Que poco aguante, Hao! - se burlaba este Ren.
- Vamos a la pista otra vez, Pilika – Chocolove le tendió la mano, y de forma perezosa su novia acepto, sabia que su novia estaba enojada por su descripción.
- Saben, voy hacer ejercicio para trabajar como stripper – un soñador Horo anunciaba su nuevo sueño.
- ¿Tú?, no lo hagas te vas a morir de hambre – el chinito le encanta destrozar los sueños guajiros de su compadre - Yo tengo más oportunidad que tú –
Horo no le importaba lo que le decía su amigo = De todos modo lo intentare que tal si soy bueno para enseñar mi cuerpo –
- Nadie pagara por ti – decía Anna pues no se podía imaginar ese locura.
- Yo pagaría – la intervención de Jun sorprendió a ese trío - Si eres así de guapo con esta edad ya me imaginare cuando tenga 10 años más= le guiñaba el ojo =Deberías intentarlo –
- ¡Jun!–. Ren no se esperaba eso de su hermana por eso le llamaba la atención por darle hilo a la ilusión de su amigo
- Si te va bien – hablaba lentamente para ponerle énfasis a su propósito - No seas malo y ven a visitarme en el futuro –
- Por supuesto – Horo con su mejor porte de galán le contestaba.
- Mientras tanto Hao camino alrededor de la pista de baile, entre la multitud encontró a un rubia que él conocía muy bien pues iba a su misma escuela y como era costumbre en ella no dejaba de verlo, por eso Hao decidió ir con ella -Hace rato no has dejado de mírame –
- Quiero bailar contigo, Hao - el chico se sintió alagado por esa invitación- ¿Me darás ese gusto? -
Hao no podía evitar negarse a esa hermosa chica - Por supuesto, Marion - la llevo al centro de la pista de baile.
Mientras esta pareja se movía a cada ritmo de la melodía, en la mesa cierta peli rosa que al parecer ya tenia una copita de más, ella movía la cabeza de lado a lado estaba ajena a la platica que le intentaba hacerle Lyserg pues tenia una idea rodando en la mente - Que tema de conversación tuvimos, ¿Quién iba a pensar que hablaríamos sobre nuestro hombre ideal? – la canción del momento tenia ritmos sensuales, rítmicos y pegajoso - Y todo comenzó por que ellos fueron a table dance, ¿como sería trabajar en un sitio como esos?, si fuéramos strippers - su imaginación empezaba dar vuelo gracias al efecto del alcohol, nuestra querida peli rosa, la tímida y cariñosa chica que ya empezaba a imaginarse dicha idea mientras los primeros beats de la canción electrónica de Disco Romancing de Elena Gheorghe…
I'll give you whatcha want just holla'
Every boy goes to Rome
But no need to botha'
But-but no need to botha'.
Cause I got what they got, but hotta
Come on boy, step in closa'
Hey I think I like ya
Hey-hey I think I like ya […]
En una noche calurosa de Okinawa, un grupo de jóvenes mujeres estaban saliendo de un antro, ya estaba enfiestado ese grupo de chicas que se integraba por cinco personas, la salida que estaba llevando acabo era especial porque estaban celebrando porque una de ellas era su última noche como soltera.
Mientras salían lentamente pues las bebidas estuvieron muy deliciosas y bien cargadas de alcohol, ellas como consecuencias no dejaban de pedir y claro tampoco había que olvidar las bebidas que les regalaban cada hombre que pretendían conquistarlas en ese centro nocturno, estas jóvenes mujeres captaron desde que llegaron a ese antro la atención de cualquiera, pues su belleza se podía calificar como divina pues se podía comparar con la hermosura de la diosa Afrodita y para los que las conocían íntimamente también se podían igualar a la diosa Athena por esa inteligencia magnética y sabiduría. Cada una de esas mujeres eran un regalo de los grandes espíritus pues eran tan hermosas que cada vez que los hombres las veía agradecía por ser creadas.
Caminaban a dirección a su auto, una de ellas iba en un andar lento y por eso una de las chicas que ya estaba algo ansiosa de irse del club le comenzó apresurar - ¡Apúrate Jun, que me hago vieja! – la que le hablaba tenia unos 25 años y una melena de color celeste, esta mujer se llamaba Pilika, originaria de Hokkaido, esta chica era un encanto pues con esa ternura combinada con esa sensualidad que podía explotar a la hora de coquetear o cuando la situación la requería hacia desfallecer a cualquier chico, tenia unos jeans negros que le quedaba a la cadera, un blusón blanco y unas zapatillas negras, tenia una onda roquera sumamente sexy.
- Ya voy – esta mujer tenia una cabellera verde que la tenia amarrada, aparentaba tener unos 27 años, esta mujer portaba un vestido chino color morado que dejaba ver sus curvas, su ojos era verdes que denotaba ternura que a cualquier hombre hacia suspirar y unas piernas tan atractivas que se dejaban ver gracias a lo corto del vestido.
- ¿Porque no te siento entusiasmada? – le recriminaba esta Pilika a esa chinita pues había notado su falta de entusiasmo desde que empezaron la salida nocturna.
- ¡Lo estoy! -
Pero la chica originaria de Hokkaido le siguió diciendo - ¡Es tu despedida de soltera!, ¡ponle más énfasis a tus respuestas! -gritaba a todo pulmón en medio del estacionamiento - ¡Ay que divertirnos! –
- ¿Ahora a donde vamos? – ahora preguntaba esa chica del pelo plateado y ojos rojos que tenia por nombre Jeanne que tenia la misma edad de Pilika, esta peli plateada venia vistiendo un short gris oscuro por el calor que hacia en esta región de Japón, una camiseta negra que dejaba ver sus curvas y que le hacia juego con uno zapatillas negras.
- ¿Que les parece ir a un Karaoke? – decía una chica de cabello negro y corto, que traía una vestido beige veraniego, junto con unas sandalias cafés que tenia un toque moderno, tenia unos ojos encantadores y una sonrisa angelical que enamora a cualquiera, ella era Damuko y tenia 26 años de edad.
- ¡NO! – grito Pilika – Ya me harta esos lugares, siempre vamos cuando estamos en Tokio – en este circulo de amistad se cocieron desde la Universidad pero tres de ellas ya tenia más años de conocerse.
- Ya cálmate Pilika, exageras todo – esa sensual voz era por parte de Anna que con tan solo 25 años ha dejado a todo hombre loco a la hora de verla y al escuchar su armoniosa voz, esta exquisita rubia que con tan solo un gesto descontrola a cualquier ser vivo con hormonas… pues con ese cuerpo que tiene una buenas curvas que se marcaba a esa sencilla playera verde, esos ojos negros que eran indescifrables, una cabellera que brilla como el oro, unos labios carnosos tan apetecibles, unas piernas de infarto que lucían tentadoramente gracias a ese short de mezclilla y unos pies delicados que tenían como apoyo unas zapatillas de color café claro. - ¿Dónde quieres ir, Jun?, al fin a cabo es tu despedida –
- La verdad, no lo sé –
- ¡Yo sí! – Pilika que tenía una sonrisa picara que daba entender que ya lo tenía planeado y que no le iba a gustar para nada a sus amigas.
Jun tanto las demás no dejaban de ver como Pilika se sobaba las manos con cierta diversión, Jeanne que traía las llaves de esa rentada camioneta dorada abrió la puerta del conducto y por inercia cada mujer se metió al transporte.
Cada mujer estaba intrigada que la loca idea se le habría ocurrido a esa peli celeste y por eso la que rompió el silencio fue Damuko - ¿Qué lugar se te ocurrió que podamos ir? – como si fuera un secreto esta Pilika le pidió a Damuko que se le acercara y al oído de esta última le susurro el sitio, la pobre chica peli negra se puso sonrojada y un poco nerviosa – ¡Debes estar bromeando! –
- No, bromeo – con los brazos cruzados decía esta peli celeste. – Sentencio que debemos ir –
- No, ¿cómo se te ocurre?, no somos ese tipo de chicas – decía una nerviosa Damuko, la discusión entre esas dos chicas se hizo, sus demás amigas solo eran espectadora y eso a una personas en particular no le agradaba, así que tuvo que intervenir.
- Damuko, ¿Dónde quiere ir, Pilika? – le hablo con seriedad Anna.
- Ah…- la peli negra no se atrevía a decir pero al sentir las miradas de sus amigas como transmitiéndole su apoyo – A un club de strippers – el silencio se hizo nuevamente pero ahora era algo incomodo entre esas cuatros chicas pues la única que no estaba incomoda era la más extrovertida que en seguida al ver como tenia los rostros de esas cuatros chicas se puso a reír.
- Jajaja, Están tan sonrojadas – apuntaba a cada una con sus dedos y de un momento a otro saco su cámara digital para comenzar a tomar fotos de ellas - ¡Sonrían chicas! –
- ¡Estas loca, Pilika!- la que reacciono furiosamente sonrojada fue esta Jun - ¡¿Cómo se te ocurre que debemos ir a un sitio como ese?!-
- Pero es un buen sitio para esta ocasión, aparte es el lugar indicado y es normal que vayamos festejar ahí – decía en tono tímido esta peli celeste – No tenías que gritarme, Jun –
- Es una brillante idea, Pilika – al contrario de Jun esta Jeanne le fascino esa idea si no fuera que estaba en la parte delantera de la camioneta se lanzaría para abrazar a su loca amiga – Hay que ir –
- Pero…- iba a protestar Jun pero la interrumpió la francesita.
- Pero nada, no todos los días te casas –
- ¡A beber y disfrutar! – grito con éxtasis esta Pilika.
- Yo no quiero ir – como berrinche decía Damuko.
Pilika abrazo a su amiga con mucha ternura y le dijo – Yo sé que quieres, te conozco Damuko – la joven nombrada se puso roja - ¡Sera divertido, hasta vas a contar esta anécdota a tus nietos! –la Usui sintió como se relajo ante esa idea su compañera y que al parecer ya no iba a objetar ahora solo faltaba la rubia y a la peli verde pero esta última no era tan difícil de convencer en cambio la rubia - ¿Iras, Anna? -
- Ni ebria iría a un sitio como esos –decía con cierto desprecio esa rubia, las chicas notaron el tono que hablo su amiga, Pilika como Jeanne sabían el porqué de esa actitud de su amiga no por algo su amistad tiende desde la preparatoria.
- Hay que ir a disfrutar de esos hombres – hablo esta Jeanne - O que ellos disfruten de nosotras ¡¿quien sabe?! -
- ¡Eres una descarada! – Jun decía con tartamudeo.
La Usui no iba a permitir que la actitud recia de Anna la impidiera de disfrutar de ver a lindos hombre bailándole– Iremos quieras o no – con voz de mando decía – Hasta te prometo que te invito un chico y que te haga un privado –
Jeanne se reía de tan extrovertida podía ser Pilika con ese comentario de invitarle un chico como si fuera una comida o un dulce, Anna le dio curiosidad de saber como su amiga peli celeste sabia sobre ese código de habla de esos sito, giro todo su cuerpo hasta quedar arriba del asiento del copiloto para mirar fijamente a su amiga Usui - ¿Un privado, Pilika?, ¿tu como sabes de esas cosas? ¿y como puedes hablar ese lenguaje como si fuera tan natural para ti, amiga? –
- Pues… Pues la vida… te enseña – trataba de sonar segura pero era todo lo contrario pues estaba nerviosa por la mirada autoritaria de Anna – ¡Vaya hace mucho calor!, creo que caminare un poco, así que no se vayan sin mí, vuelvo en diez minutos– la chica poso un mano en la puerta pero la voz de su amiga le impidió seguir.
- No te atrevas a salir de la camioneta – dictaminaba la rubia, Pilika tembló por esa forma de hablar así que con resignación dio un suspiro. – Dime, Pilika –
- ¡La carne es débil! –
Con esa frase Anna entendió a la perfección - Has ido a sitios como esos –
- Una tienes sus necesidades y curiosidad –
- ¡Ay Pilika! – exclamaba con cierto timbre de reproche por ese habito.
- No me regañes por ser curiosa del cuerpo masculino - decía Pilika al mismo tiempo que se acordaba de cuanto stripper le bailo y sobre todo de uno en particular- Y sus diferentes movimientos – en esto último trago saliva.
La francesita que se colocaba el cinturón de seguridad y encendía el motor de la camioneta una vez que Anna se sentó correctamente, inicio rumbo a salir de ese estacionamiento - Siempre supe que eras una pervertida –
- ¡Jeanne! – se sintió ofendida la chica que revelo su preciado secreto.
Pero eres nuestra querida pervertida y por nada en el mundo te cambiaríamos – la miraba por el retrovisor con una sonrisa de cómplice a esa peli celeste y con ese comentario todas las chicas se empezaron a reír menos para quien fue dirigida esas palabras.
- Creo… debo decir ¿gracias?– murmuraba con enojo y el ceño fruncido, una vez que las risas cesaron se atrevió a preguntar - ¿Entonces iremos?-
Con los ojos cerrados como si estuviera analizando la situación contesto Anna –Pues sí, como veo que la mayoría quiere ir que más remedio – Pilika analizo las palabras pues eran cierta Jeanne quería, Damuko fue convencida y ella quería, entonces eran 3 contra 2 - ¿Sabes de un sitio, Pilika? –
- Porque me preguntas… piensan que se solo por ir a lugares como esos, se donde se localizan cada club de strippers en todo Japón y en especial en Okinawa.- decía indignada esta chica.
- Disculpa Pilika – hablo rápidamente esta Anna pues por el tono de voz parecía que su amiga en cualquier momento empezaría a llorar. - Ya perdóname, no quise insinuar eso – la rubia estaba afligida por hacer sentir mal a su amiga.
Pilika sollozaba levente mientras que Damuko le daba un pañuelo para que se limpiara y con voz algo ronca dijo – Bueno te disculpo – Anna se relajo y se sorprendió el cambio de humor de su amiga – Pero tenias razón y para su suerte si se de uno pero hay que llamar primero pues la primera vez que fui no pude entrar – la rubia quería lanzarle algo al rostro de su amiga por fingir su lloriqueo.
- ¡Pilika! – dijo amenazantemente esa rubia mientras la veía a esa peli celeste que hacia la señal de amor&paz y sacaba la lengua.
En una habitación bien amueblada y decorada elegantemente, se encontraban preparando para su función todos los hombres más deseables de ese país, se estaban poniendo sus trajes respectivamente y sus respectivos antifaz, cada hombres era más ardiente que el anterior, con esos cuerpos espectaculares que cualquier mujer desearía tener a su lado en cada mañana al despertar.
Este club para mujer es el mejor de todo el país nipón un hecho de esto es que ya tenia varias surcarles en todo el país, este lugar destacaba pues no era vulgar como otro clubs de strippers para mujer o como para los hombres, no, aquí brillaba lo elegante, exótico y erótico.
Este sitio no hacia como otros lugares en que si pagabas extras tendrías sexo con los hombres, no, aquí solo se bailaba o se platicaba de cualquier cosa, y siempre separando lo profesional de lo personal. El lugar era una mansión arreglada modernamente en el interior del lugar, había piscina, animales exótico, había dormitorios para los strippers donde descansaba después de trabajar, tenia servicio vip y también tenia un rango de costo para todo tipo de economía que reinaba en Japón para ser más accesible, esta gran famosa cadena de strippers se llama "spirit of fire" que tiene como frase "Te hará arde el cuerpo" y cumplía con su palabra, el propietario o mejor dicho propietaria era la famosa señora Goldva junto con su fiel sirviente Silver.
Los hombres que trabajaban en este club eran cuidados, alimentados y tenían toda la facilidad de prosperar, tenían servicio de salud para evitar cualquier problema, también se les recomendaba a los trabajadores que nunca deben mezclar los intereses personal con lo profesional.
Un hombre de unos 28 años que se estaba quitando su playera común y dejaba ver sus perfecto six-pac de su abdomen, se estaba colocando una camisa blanca, en el hombro derecho se lo podía notar un tatuaje de forma lobo en tribal que estaba muy bien cuidado – Ay… esta camisa me pica- se quejaba este hombre mientras se quitaba la dichosa prenda- Tiene suavizante –bajaba la cabeza de forma de resignación pues no podía utilizar su camisa favorito por ese detergente, sus mechones celeste le cubrieron el rostro dando un toque sensual a su mirada triste.
Uno de sus compañeros se acercaba atrás de él y con tono de burla en esa voz varonil junto con una sonrisa- Que delicado me saliste, Horokeu –
- Disculpa por ser alérgico – se giro al verlo, noto que su compañero había regresado del gimnasio pues tenia la sudadera abierta y como era costumbre no trae camisa, se veía claramente sus músculos bañados de sudor y hacia ver cada musculo un deleite para la vista de cualquier mujer, Horo le tenia un poco de envía pues muchas mujeres estaban locas por ese peli negro con ojos gatunos de color dorado que era dos años menor que él, claro que no hay que olvidar hablar de su cuerpo bien formado que hace suspirar a cada mujer, pero lo que no comprendía Horo es ¿porque les fascinaba a las mujeres esa actitud arrogante por parte de su amigo Ren?.
- ¿Crees que vengan muchas mujeres? – preguntaba este Ren mientras se quitaba la sudadera y se sentaba en una silla para relajarse después de una hora de entrenamiento antes de trabajar.
- Claro que si – Horo buscaba en su armario otra camisa sin suavizante - ¿No leíste el periódico?- Tao no entendió esa pregunta por parte de su compañero de habitación de esa gran mansión - Estamos de moda – el Usui recordó el articulo en donde su jefa fue entrevistada por motivo de su gran riqueza y por poner en moda los clubes para damas y que por cierto también estaba dando a conocer su idea que ahora se metería en el mundo del club para caballeros.
Enfrente de un puesto de ramen estaban esas mismas cinco chicas comiendo antes de ir a su destino final, ya eran pasada de media noche y estaban como sin que hubieran bebidos como dirían los padres la habilidad de la juventud.
- ¿Por qué quieres ir a ese sitio, Pilika? – preguntaba nerviosamente Anna al recordar el nombre al club que iban "spirit of fire" tal estado le afectaba que no había probado su ramen que se estaba empezando a enfriar.
Pilika noto ese nerviosismo por parte de su amiga que era raro verla en ese modo - ¿Por qué me preguntas eso? –
- Por nada – después de un largo tiempo agarro los palillos para comenzar aunque sea a mover el ramén.
- ¿Nerviosa? – La Usui pregunto con burla, la peli celeste no fue la única que vio el cambio de actitud de su amiga también Jeanne lo había notado.
- ¿Yo?, estás loca – con falsa seguridad decía Anna que comenzó a comer el ramén.
Jeanne dejo su plato vacío en la barra para así observar las actitudes de su amiga - Tal vez lo está como tu estas de nerviosa, será que ese sitio te resulta familiar porque… - hizo una pausa para logara captar la atención de sus cuatro amiga - Tu abuela es dueña de ese sitio –
Damuko por casi escupía la sopa del ramen al oír eso- ¿Cómo?, creo que escuche mal – hablaba tartamudeando - Tu abuela es dueña de ese sitio y la más rica por tener esa cadena de clubes – Anna se limito a sentir con algo de vergüenza al ser descubierto el secreto de la familia Kyoyama.
Jun que estaba más cerca a esa rubia le daba de codazos - Te lo tenias muy escondido ese secreto –
Pilika se trago toda la comida y se limpio de una forma nada propia de una dama y como pudo dijo – Entonces, ¿que esperamos? ¡Ya vayamos!–
Anna observo como Damuko pagaba la cuenta y las demás chicas se levantaba del asiento - ¡No! – dijo fuerte y claro – No quiero ir –
- Pero ¿Por qué, Anna? – decía con voz calma Jeanne dejando a un lado su actitud juguetona – Escucha, quita el lado de ir a ver a un hombre que te bailara y contéstame honestamente ¿No quieres ir ver a tu abuela? -
- La verdad, si la quiero verla pero… - Anna cambio su actitud a una enojada – Estoy enojada con ella todavía, la última vez que nos vimos discutimos y le dije algunas cosas nada agradables, ¿cómo quieres que vaya como si nada hubiera pasado? –
Anna sintió las manos de Pilika sobre sus hombros - Esta noche es hermosa ¿no crees?-
- ¿Porque dices eso?– la rubia no entendía a donde quería llegar su amiga, pero conociéndola sabe lo próximo que vendría por parte de la boca de esa peli celeste no llegaría a algo grato.
- Es una noche perfecta para visitar a tu abuela y arreglar las cosas entre ustedes –la Usui con un semblante relajante y con cierto tono de madures que no era muy seguido por parte de esta chica hablo - De seguro, tu abuela entendió que lo que le decías no era verdad y aparte tu abuela es muy inteligente, muy madura para aguantar tus arrebatos. -
- Pero… –le iba a discutir pero su amiga la interrumpió.
- ¡Háblale! – le exigió esta Jeanne pues ya se estaba desesperando por la forma de actuar por parte de esas dos chicas.
- No traigo mi cel –
- Te presto el mio – Jun le acerco el artefacto, Anna lo agarro.
- Hay otra cosa – Anna se sintió intimidada por la mirada de su adorada amiga francesa que parecía irritada – No… no tengo el numero de mi abuela, la única que la tiene es mi madre –
- ¡Pues llámala! – después de un rato de estar en silencio hablo esta Damuko.
- Como quieres que le hable si olvide el celular – le recordaba la rubia a la pelinegra.
Damuko no tardo en darle otra opción - Pues llámala a la casa –
- Salió de viaje – Anna tenia en cuenta que su madre era una mujer de negocio y por eso siempre viajaba por el mundo, pero en esta ocasión su madre le aviso que iría a Kyoto.
Mientras Anna, Jun, Damuko y Jeanne estaban no saber que hacer para resolver este problema menos una persona nuestra bella Usui que saco su cel y pulso rápido - Hola señora Kyoyama, ¿cómo esta? – ese saludo hizo que esas cuatro chicas voltearan a ver a Pilika y observar como interactuaba con la señora – Yo estoy bien, bueno hablo por parte de Anna, es que quiere saber si le pasa el numero telefónico de su abuela, espere, ¡ven, Anna! – la rubia se acercó a la peli celeste, ésta le arrebato el celular para ahí empezar anotar el numero - ¡Ajá! Ok, ya lo tengo, muchas gracias señora y esta Anna le manda saludos y besos, nos vemos, adiós – colgó la chica de forma natural, cuando guardo su celular para luego empezar a llamar a la abuela en ese momento sintió las miradas perplejas de sus amigas y con un sutil quejido dijo - ¡¿Qué?, ¿hice algo mal?! – la chicas al mismo tiempo dijeron que "no", dando manotazos esta Pilika que les indicaba que se callaran – Si bueno, ¿Quién soy?, soy Pilika amiga de su nieta Anna, lo sé, ahora mismo le voy a pasar a su nieta – la Usui le dio el teléfono a su amiga y le susurro - Te toca, habla con tu abuela -
- ¿Cómo te atreves a…? – Anna le quería discutir pero teniendo en cuenta que tenia en espera a su abuela no dudo en hablar con ella primero pues conocía el genio que tenia su abuela, ya después le discutiría a Pilika sobre sus inquietudes.- Hola Abuela, mucho tiempo sin hablar contigo…-
Jun se acercaba a Pilika - ¿Cómo sabes el numero telefónico de la madre de Anna? –
- Tengo mis secretos – hablaba orgullosamente esa Usui. Mientras ese grupo de chicas esperaban el termino de la llamada, en otro lugar se estaban preparando un grupo de guapos, ¿Qué digo guapos?, sexys y asombrosos hombres que se estaba vistiéndose para su hora de trabajar.
En la habitación en donde se preparaban los chicos, una joven mujer de cabellos rosados entraba sin ninguna vergüenza y timidez aun sabiendo que en esa habitación estaban los hombre más deseados del planeta y hay que decir que algunos estaban a medio vestir, uno que otro como dios lo trajo al mundo - Chicos apúrense, dentro de media hora abrimos – la joven mujer era Tamao Tamamura la otra nieta de la dueña de la cadena de clubes para damas.
Esta Tamao era una belleza de mujer no solo por su físico escultural sino que también por su gentileza que mostraba la mayoría de las veces, era tan atractiva y por ese motivo ha tenido varias ocasiones que los hombres que trabajan en ese club le pedía tener una cita pero ella como una profesional los rechazaba.
- ¡Ah! Tamao espera, solo me falta un detalle – decía un joven hombre de peli celeste que portaba un disfraz de vaquero y que le faltaba colocarse por último su antifaz.
- Eres peor que una mujer Horokeu –decía burlonamente la peli rosa.
- Oye, Tamao, me ayudas a ponerme mi pantalón – hablaba coquetamente este Ren a su jefa.
- Tú puedes hacerlo solito, Ren –
- ¿Que pasa? ¿no te gusto?... – le chinito aprovecho para abrazarla – Si quieres hago que te guste – le susurro en el oído, Ren le gustaba coquetearle a esa mujer le resultaba algo glamuroso hacerla sonrojar.
Tamao con toda su fuerza deshizo el abrazo y se fue corriendo a la puerta – Cállate, Ren - se fijo en el reloj que había en la habitación - Me voy, ¿quien va a salir primero? –
- Creo que Ren le toca abrir hoy –hablaba desinteresado ese Usui que se estaba colocando su fragancia.
- ¿Que música quieres? – le pregunto con un tono apurado esa mujer.
- Quiero… veamos – se decía ese Tao, mientras este chinito nombraba que canción a la vez que se cambiaba con un traje de artes marciales estilo chino, en las oficina de ese gran club se encontraba una señora de edad avanzada que estaba sentada en su gran sillón negro, a su lado esta su fiel asistente Silver de orígenes nativos de los Estados Unidos, este hombre había notado que su jefa no paraba de ver el celular, ya se estaba preocupando y a la vez preguntado ¿Quién le llamo?, Pues durante la llamada su jefa le pidió que se fuera de la oficina.
- ¡Silver! – después de un largo tiempo de no escuchar nada de su ama y por la forma de hablarle se puso alerta para su orden.
- Si señora Goldva – contesto con voz profunda y segura.
- Va a venir mi nieta- Silver vislumbró una pequeña sonrisa que rara vez se le podía notar a su jefa y por ese gesto sabia de quien nieta hablaba, de su favorita y de su primera nieta que tuvo, pues la señora Goldva tenia cuatro que eran: Tamao, Manta, Mannoko y claro su favorita, su queridísima Anna la futura dueña de las cadenas de clubes pero claro si ella aceptara.
- ¿Como sabe eso? – inseguro por primera vez pregunto pues era extraño que Anna quisiera ir al club en donde estuviera su abuela, pues Silver recordó que la última vez que Anna visito un club de Goldva fue a la edad de los dulces 16 y fue una experiencia dura para ella pues cada hombre mostraba interés muy explícitamente o para ser más especifico la acechaban a la pobre rubia, Anna parecía carne fresca para esos leones llamados hombre que nunca habían visto tal belleza y tal inocencia, ahí fue cuando empezó a dar muestra de no estar interesada de hacerse cargo de los negocios de la señora.
- Me llamo - observo la cara de incrédulo de su asistente - Así que quiero que prepares a los mejores hombres y claro el sitio VIP Gold, pues hoy la convenzo que sea mi heredera –Goldva recordó la última vez que la vio, eso fue en el cumpleaños 21, recuerda como se veía de bonita su nieta y también recuerdo la fuerte discusión que tuvieron y que tuvo como resultado un alejamiento de cuatro años, la señora Goldva entendía a la perfección esa actitud de su nieta pues ¿Quién nieta no le agrada la idea que su abuela le hablara sobre un fututo sin su amada abuela y aparte que le daría todas sus negocios? y para agregarle que su abuela le invitara un joven muchacho tan guapo y galán para que le diera un show privado.
Habían cinco mujeres que bajaban de la camioneta, ya una vez que Jeanne les dio las llaves al ballet parking y se llevaron el vehículo, ahí estaban paradas enfrente de esa gran mansión blanca y con una belleza arquitectónica, cada rostro de esas jóvenes mujeres describía sus sentir: en el rostro de Jun se notaba el nerviosismo, Damuko la timidez, Jeanne mostraba tranquilidad, Anna se le notaba inquietud y Pilika, esta última mostraba varias emociones como: curiosidad, emoción y lujuria.
Estaban a unos pasos de la entrada donde se encontraba un hermoso espécimen de hombre con cabello verde, ojos de igual color de su cabello, portaba un esmoquin blanco, las chicas examinaron el cuerpazo del hombre que al parecer tenia hombros anchos y un torso amplio, pero el rostro fue lo que les dejo sin aliento pues parecía tan angelical con eso ojos que mostraba ternura y esos labios carnoso que les pedía a gritos ser besados, en pocas palabras era un hombre para tenerlo amarrado en la cama, Anna noto como babeaba Pilika y como estaban distraídas la demás, aprovecho para decir - ¡No voy a entrar!, ¡me largo! - empezaba a caminar pero Jeanne la agarro del cuello de la blusa.
- Es la despedida de soltera de Jun, ¿y tu piensas irte? – le decía Maiden - No seas aguafiestas, no todos los días tu amiga se casa - se quito el agarre de la francesa de mala manera y se limito a escucharla – Piensa esto, de seguro hay una función especial para las futuras esposas – la rubia podía ver como le brillaba los ojos a su amiga.
Anna no les conto lo que les esperaría - Claro que hay funciones especiales – esas palabras alegraron a sus amigas, la rubia hablaba con conocimiento pues recordó lo que le pidió a su abuela sobre que quería un servicio especializado para despedida de soltera y claro aprovechar para platicar con ella, lo que tuvo como respuesta de su abuela fue: "que le daría el mejor servicio como símbolo que todo estaba arreglado entre ellas sin necesidad de platicar", la rubia sacudió la cabeza para continuar con su decir - Eso no es el punto -
- Anna ¿puedes decir que tu eres la que se casa? – la voz de Jun y su proposición no le agradaba a la rubia, la peli verde tenia un presentimiento que esto seria una locura de fiesta – Es que creo que no aguantaría la vergüenza si uno de esos hombres me baila, pues como he escuchado rumores de que las viene a los clubes de tu abuela a celebrar su última noche de soltera al final deciden no casarse -
- Por supuesto que…- Jun ya se alegraba que su amiga aceptar pero se apresuró - No-
- Pilika fue a convencer a su amiga rubia - Anda, vas a tener el servicio especial –
- No vas a convencerme con eso, ya basta que sepan este oscuro secreto de la familia y aparta que quiera que yo tolere a esos hombres - las chicas notaron como Anna temblaba al término de esas palabras.
- ¿Anna, que tienes? ¿Por qué tiemblas? – preguntaba preocupaba esta Damuko. –Dime ¿no te gustan los hombres? –
- Me gustan los hombres – decía firmemente – Pero estos hombres que vamos a ver ¡no me gustan! –
- ¿Por qué? – ahora la que hablaba era Jun.
- Anna tuvo una mala experiencia – interrumpía esta Jeanne que era conocedora de los secretos de ésta.
- Pues cuenta – exigía Jun.
- Cuando Anna tenia 16 años fue a visitar liberadamente a su abuela en una noche de verano, recuerdo perfectamente porque… – relataba Pilika que por cierto también sabia ese secreto – Tanto Jeanne como Yo la acompañamos – una gota de sudor se le formo a Jun y Damuko pues descubrieron que su amiga era tan hormonal desde tan temprano– Bueno, lo que digo que cuando paseamos dentro del sitio cada hombre que estaban ahí realizando su trabajo de un momento a otro dejaron de hacerlo y fueron acercándose a esta Anna, la rodearon prácticamente, le lanzaban piropos, propuesta para pasar una tarde agradable hasta el día siguiente, números telefónicos y más cosas que no recuerdo, ¡Anna les robo el corazón a esos hombres!– Pilika hablaba mientras que la rubia se tapaba los oídos para no recordar ese momento traumático – Lo más gracioso es que cada hombre dejó a la deriva a esa mujeres que pagaron por sus servicios por nuestra querida amiga –
- Entonces, desde muy temprano levantas pasiones, Anna – le codeaba esta Damuko a la susodicha.
- ¡Cállate! – con voz sombría pedía esa rubia.
- Pero no es solo por eso que no los tolera – esa voz la reconocía esta Anna pues era de su abuela.
- ¿Hay otro secreto? - Jun le preguntaba a esa persona que apareció de la nada.
- Si, una vez yo le invito un hombre esculturalmente hecho con fines que complaciera a mi nieta - Damuko y Jun se quedaron congeladas por esa confesión de esa señora - Pero como era de esperar de mi nieta, rechazo mi regalo -
- ¡Anna, eso es cierto! – exigía esa pelinegra.
Anna ignoro esa reacción y se acercó a la entrada donde estaba esa señora que tenia la compañía de su fiel asistente Silver y que también estaba respaldada por ese peli verde - Abuela – sonrió ligeramente para luego darle un fuerte abrazo- Tanto tiempo –
- Eres todo una mujer, ¿Cuándo fue la ultima vez que te vi? – la agarro de los hombros
- Cuando tenia 21 –
- Eso fue hace cuatro años - cerro los ojos pues quería recordar como empezaba a formarse esta mujer que tenia enfrente, pues si antes era hermosa ahora con sus 25 años ya era toda una exquisitez de mujer para los ojos de los hombres - Como vuela el tiempo – dijo una vez abriendo los ojos.
- ¡Ya basta de este encuentro, hay que entrar! – decía una impaciente Pilika.
- ¿Quienes son ellas? – Goldva una vez dejando de ver a su adoración se fijo en sus acompañantes.
- Mis amigas abuela, de seguro te acuerdas de Pilika y Jeanne - le comentaba su nieta, Goldva claro que las recordaba pues como no lo haría pues era difícil de olvidar a la hiperactiva de Pilika y la cautelosa de Jeanne, con un solo movimiento de cabeza saludo pues ya tenia tiempo de conocerse así que no era necesario el formalismo con ellas - Ella son Jun y Damuko, mis amigas de la universidad – la señora ahí las saludo con la mano. - Tengo que decirte que Jun es la afortunada quien se casa –
- Felicidades – decía sinceramente la cabeza de la familia Kyoyama – ¿Pero estas segura de celebrar aquí tu última noche de soltería?, es mi deber informarte cada mujer que celebra su fiesta al día siguiente cancela su boda ¿estas segura de entrar? - Jun con inseguridad a pesar que la señora le afirmaba con sus palabras que eran ciertos esos rumores que escucho pero al final la chinita asintió firmemente – Ok, primero fírmeme estos documentos chicas y después les daré mi mejor promoción que tiene mi club –
- Abuela, ¿de qué tratan estos documentos? – Anna leía el formulario
- Trata que tanto como ustedes como nosotros no diremos nada de lo que ocurrirá esta noche, que están conscientes que no podrán demandar mi club, también dice que todos los que trabajan aquí están sanos, que no son delincuente, en pocas palabras que no son peligroso, es una forma de protegernos entre ambas partes - las chicas se quedaron pensativas sobre esa explicación, les daba intriga y algo de miedo, se daban un minutos para pensar pero alguien de sus amigas las firmo sin siquiera pensar en leerlos, esa persona fue la impulsiva de Pilika que le dio los documentos a Silver - Ya puede entrar ella, Lyserg – le aviso Goldva al cuidador de la puerta, Pilika entro como perro buscando su hueso, sus amigas se preocuparon por esa actitud casi animal de su amiga.
- Anna, no tengo un buen presentimiento sobre esto –hablo honestamente Damuko.
- No te preocupes – tranquilizaba esta Anna a su amiga pelinegra con su mejor sonrisa, así que no tardaron en fírmalo una vez que leyeron todo el documento, cada una se los dio a Silver – Abuela, esto es nuevo ¿para que lo haces? –
- Pues llevo un largo tiempo sin no ofrecer este servicio que les voy a dar, aparte es para evitarme problemas con mis clientes – Goldva revisaba los documentos para ver si tenían el nombre y firma. – Bien, entremos -
En los vestidores en donde estaban refrescando todos los hombres después de esa primera hora de que ya empezaron a trabajar, venia corriendo era un chico de trenza de color de su cabello café, que venia vestido de apache - Oigan, ¿adivine que? –
- ¿Que pasa, Nichrome? – cuestionaba una hombre de traje árabe parecía un príncipe árabe, este era Mohamed mejor conocido por su apodo Turbine.
- Que hay invitadas especiales por parte de la jefa mayor – Nichrome decía entre emocionado y sorprendido - Y que le dará el servicio de gold – los que estaban ahí escuchando se quedaron en silencio solo se oía la música de fondo, todos estaban impactados pues no habían solicitado el servicio de oro por largo años aparte por que era muy costoso, esta era la segunda vez que se solicitaba ese servicio pues la primera vez fue para una de las hijas de la señora Goldva que se iba a casar.
- Entonces van a llamar a los mejores – decía un pensativo hombre vestido como vampiro.
- Así parece – con una sonrisa arrogante hablaba este Kalim mientras se veía en el espejo y flexionaba ambos brazos para ver su musculatura.
Al entrar se veía la alfombra roja que combinaba con el color del mármol blanco de la casa, la luz estaba en baja tonalidad, esos candelabros del techo daban un toque elegante a esa casa modificaba, caminaba por ese extenso pasillo donde había pinturas de grandes artistas, el sonido de la música le daba valor a las chicas que estaban siguiendo a la señora Goldva.
- Estoy nerviosa – Damuko abrazaba del brazo a esta Jun.
- ¡Demonios, Damuko!, al contrario de ti… – con una sonrisa que denotaba que ya había olvidado atrás su nerviosismo- Yo estoy emocionada – una vez entrado hasta el fondo de la mansión pudieron notar en esa gran sala unas pequeñas mesa, sillones largos, acuarios, un escenario grande, una bar que era tendido por un sensual bartender, los meseros de ahí eran los mismos strippers, había una esfera de espejos, un dj que curiosamente estaba escuchando lo que le dictaba esa mujer de cabellos rosados que precisamente Anna reconoció.
- ¡Fuera ropa! ¡fuera ropa! – escuchaba esta Anna por ahí le parecía tan repugnante y desesperada que mujeres gritaran esas frases,
- Que mujeres tan desesperadas de ver carne, que bueno que mis amigas no son así- no pudo evitar en decir ese comentario la rubia con orgullo pero al voltear para ver a esa mujer desesperada se quedo congelada a ver quien era la que estaba diciendo esa frase y se fue acercando con cautela a su desaparecida amiga.
Habían especies de jaulas donde bailaban hombres sumamente guapos y que nada más se dedicaban a mover sus cuerpos, en ese club se dividía los trabajos, en un día trabajaban como strippers- mesero, otro día solamente se dedicaban al strippers y otros a solamente bailar, se turnaban cada noche para realizar esos trabajos- ¡Fuera ropa!, ¡fuera ropa! – decía como enferma mental-hormonal que no dejaba de ver a ese hombre moreno, que tenia un disfraz de una pantera negra y que bailaba tan sensualmente al igual como venia vestido con unos jeans blancos, una chaleco que dejaba ver sus bien formados brazos y su torso, unos tenis negros, ese hombre mientras escuchaba lo que le decía esa mujer no podía dejar de sonreír coquetamente, esos ojos grises como de un jaguar, esos labios carnoso y ese cabello estilo afro fue lo que hacia suspirar a esa mujer exigente – Por favor, quítate la ropa ¿quieres? –
- Lo siento, lindura, pero hoy no me toca – con voz seductora le decía mientras se ponían e cuclillas para así poder acariciar el rostro de esa joven mujer.
- Entiendo – decía en un suspiro – Aunque sea dime tu nombre –
- No puedo decirte –
- ¡Por favor tan solo dame esa satisfacción! – rogaba esa mujer de una forma tierna que hacia que el corazón de ese morenazo se sintiera cálido, el hombre observo esos ojos azules como el cielo que le dio la confianza y darle el valor de mandar a volar la tercera regla del sitio que era: nunca decir su nombre.
- Ok…Me llamo… - le iba a decir pero se interrumpido por ver la acción de una mujer que se acercó hasta ellos.
- ¡Oye que te pasa! ¡Suéltame!- decía con violencia esta Pilika a su atacante que le estaba tirando de ambas orejas, estuvo peleando hasta que por fin se soltó para lograr girar con motivo de ver a su atacante y con su mejor sonrisa dijo – Eso dolió, Anna –
- A mí me duele verte actuar tan pervertidamente – soltó cariñosamente sarcástica esa rubia.
- Es que yo ¡lo Quiero! – Anna veía como su amiga tenia en forma de corazones sus ojos.
- Pilika, ¡contrólate! – la sacudía para que regresara su personalidad racional y lógica que poseía su querida peli celeste – No me hagas darte un par de cachetadas – amenazaban minuciosamente - A la otra te traigo con correa – la futura heredera decía mientras jaloneaba a su amiga y susurro - Maldita maniática sexual -
Pilika ignoro el último comentario pues al saber que había una posibilidad de regresar se le ilumino el rostro - Entonces volveremos… ¡Yupi! - Anna tanto el hombre que hace unos minutos era acosado por esa peli celeste estaban boca abiertos por esa reacción.
- ¡No olvida eso! – Anna estaba llegando a su límite de paciencia con Pilika y eso noto el joven stripper por eso las interrumpió.
- Disculpe señorita –
- Soy Pilika – rápidamente le replicaba junto con una sonrisa soñadora que a cualquier hombre lo conquistaría. - O dime como quieras - también sugirió al último, con esas palabras se gano el privilegio de escuchar esa encantadora risa por parte de ese stripper.
- Bueno te diré Pili… ¿si gustas?- Pilika movía frenéticamente la cabeza arriba a bajo, Anna se llevo ambas manos con la intención de no ver más la forma de comportarse su amiga- Eres muy hermosa –
- Ah… gracias tu no estas mal –
- Tu cara se me hace conocida – le comentaba a la vez que se llevaba una mano al mentón, Pilika se quedo estática por un momento.
Jeanne se acercó con la intención de ayudar a esta Anna con la problemática de su amiga - Vamos Pilika, de seguro este hombre tiene que continuar trabajando –
Ambas chicas al ver que la originaria de Hokkaido no tenia intención de ir con ellas así que decidieron arrastrarla por los brazos –¡No me voy, Me llevan! – con lagrimas en los ojos y se despedía con un pañuelo blanco – ¡Adiós, sexy y sensual hombre de la jaula! -
- Por cierto… - Pilika se soltó de sus amigas para ir con ese chico que le empezaba hablar- A mí me dicen Chocolove – el morenazo se coloco en cuclillas y como puedo logro darle entre esos barrotes un dulce beso en la mejilla.
Una vez que recibió el beso Pilika cayo desmayada y así les fue más fácil llevársela entre Anna junto con la ayuda de Jeanne, sus dos otras amigas que quedaron como espectadora no aguantaban las risas, Goldva le agrada ese ambiente que tenían ese circulo de amigas - Chicas me acompañan a mi oficina – le pidió la mujer mayor.
Cuando estaban caminando rumbo a la dichosa oficina pudieron observar a detalle esa mansión, había diferentes salas de estar, tenia piscina, un especie de casino, cada hombre que veía ese grupo de jóvenes mujeres junto con su jefa se quedaban embelesado y algo extrañados al ver como llevaban arrastras a un peli celeste, tuvieron que caminar por una escaleras, al final de la subida se encontraron en ese 2do piso, había varias habitaciones que era de seguro en donde ahí se preparaban los strippers, a lado de la oficina de la jefa se encontraba la sala de control de cámaras de seguridad.
Una vez entrando a la oficina, que por cierto estaba bien decorada con un acuario, una sala, tres sillones que estaban cerca del escritorio de madera, había un ventanal negro que tenia como camuflaje a la vista de los visitantes como si fuera una pintura, tenia un mini bar, la señora Goldva se sentó en su sillón principal y como siempre su fiel Silver a su lado, Anna tomo asiento cerca del escritorio, sus amigas se quedaron bien ubicadas en esa sala, Jun tenia la cabeza de Pilika en sus piernas mientras le daba aire con sus manos pues todavía no despertaba, Jeanne tanto Damuko no paraban de ver la habitación - Bien dígame, que tipo de hombres quieren o digan quien les gusto mientras caminábamos -
- ¡Espera! – Anna le pidió a su abuela, fue a reunirse con sus amigas - ¿Tenemos algún prototipo de hombre? – las jóvenes se vieron como tratando de encontrar la respuesta entre ellas.
- ¡Quiero a Chocolove! – grito Pilika a la vez que levanto la cabeza y volteo para mirar a la señora Goldva con mucha determinación, Silver casi le daba un infarto del susto por la forma que se despertó esa chica al contrario sus amigas miraban con irritación a su recién despierta amiga.
- Pilika… Pilika…, tu siempre no nos avisas de tu planes, hasta creo que ni tu misma piensas en lo que dices – le regañaba ahora esta Jun por primera vez pues noto que Anna ya estaba cansada de regañar a la Usui - ¿Y que es esa forma de despertarse?, ¡casi nos matas del susto, mujer!–
- Lo siento, Jun – juntaba sus dedos índices que da una imagen de niña pequeña a la recién regañada - Pero ustedes saben que cuando me agarra la hormona me comporto así, -
- Chocolove, ¿es a él a quien quieres? – la voz de la anciana las volvió al tema principal, Pilika asentía febrilmente - Veré si puedo conseguírtelo ¿y ustedes? – la demás ladis interactuaron entre ellas y al final estuvieron de acuerdo en algo.
- A nosotras ningún hombre nos llamo la atención, así que Abuela, confiamos que elijas lo mejor para nosotras – le aviso su nieta.
- Si, si… lo que digan ellas… pero no se le olvide que ¡Yo quiero a Chocolove! –
Tanto la dueña y sus asistente junto con las amigas de esa peli celeste, con un tono de irritación le contestaron al mismo tiempo -¡Ya entendimos eso! –
Con una risita nervioso - Solo quiero recodarlo –
Goldva aprovecho mientras veía como platicaban entre ellas para dar ordenes a su asistente en forma de susurro – Silver quiero que guíes a nuestra queridas clientes al salón de oro y de paso llama a los mejores hombres a mi oficina - movía los dedos sobre la mesa ese era la señal que iba pedir otra cosa - Y si ves a Tamao dile que vaya al salón de oro -una vez que el ruido fue disminuyendo se levanto de su sillón- Anna y compañía vayan con Silver, él los guiara a su sala – el único hombre de ese grupo de feromonas fue a la salida para abriles la puerta a las mujeres como todo un caballero, mientras una por una salía, Anna se quedo con una abuela, la señora noto en la mirada de su nieta que quería platicar ahora mismo y que al parecer no quería irse hasta hacerlo, pero la señora tenia que arreglar el servicio para ellas por eso tenia que hacer que su nieta se fuera de su oficina– Anna, tengo que arreglar su diversión, así que yo me reuniré con ustedes más tarde y así platicamos a gusto – con esas palabras logro calmar la ansiedad de su nieta y obtuvo con respuesta de ella una sincera sonrisa.
Silver una vez que dejo a ese grupo de jóvenes, tuvo que ir a reunir a sus mejores muchachos, también a buscar a ese Chocolove y encontrar a Tamao, su tarea no era muy fácil pues sus mejores hombres eran lo más solicitados en estos días, después de unos quince minutos los logro encontrar a cada uno en diferente sala y les ordeno que se fueran a la oficina de la jefa.
- Pero… ¿porque me llama a mí?, no me toca salir a dar mi show –Refunfuñaba uno de ellos mientras se quedaba quieto enfrente de la oficina mientras esperaba a sus demás compañeros.
El que se estaba quejando recibo un leve zape en la cabeza y junto con unas palabras - No replique, Choco – el morenazo vio quien fue el atacante, no le gusto lo que vio pues era el hombre más pesado y bipolar que podría encontrar, lo que más le calaba era esa sonrisa burlona que le estaba dando - ¿O qué, acaso no eres hombre?
- Soy más hombre que tú, eso se lo puedes preguntar a mis amantes y tu madre, Horokeu – como respuesta tuvo una risa de que no se tragaba de lo que decía ese moreno.
- Ya basta, nenas – intervino uno de los tantos arrogantes de este club y más serio de todos, - ¿Que pasa? ¿estas nervioso, chocolate dulce? –
- Por supuesto, Ren – bufo con molestia.
- ¡Tranquilo! – ahora el que hace unos minutos atrás lo estaba ofendiendo ahora le trataba de tranquilizar casi quería sonreír con ironía este Chocolove - Verlo del lado amable seremos unos de los legendario que darán este servicio especial, nuestros nombres estarán escrito con oro –
- Tienes que escuchar a Horokeu, Choco, pues esto no se volverá a repetir – ese trio vio al que se incorporaba a la plática, era un hombre que vestía con unos jeans, unas botas negras, chamarra de motociclista y que tenía todavía su casco negro.
- Hao, ¿Qué haces aquí pensé que era tu día libre? – comentaba asombrado este morenazo.
Se quito el casco pues ya le estaba molestando pero le fue necesario para lograr llegar hasta la oficina sin ser detectado por sus clientas, pues este hombre era el más cotizado entre ese mundo de strippers - Así era hasta que me llamaron para esto – se peino el cabello con sus manos mientras por reojo veía a cada uno y noto la ausencia de alguien -¿Y este Yoh?, ¿no lo llamaron? – al igual que él su gemelo también era muy cotizado, pero a diferencia de Hao este Yoh no le agradaba realizar sus bailes prefería ser más el dj del lugar.
- Lo vi con Tamao, creo que están arreglando la música para el servicio – comentaba con cierta fluidez este Ren.
- Ok, - Hao se recargo del barandal de la escaleras en la espera que la jefa les abriera las puerta de la oficina- Uff! ya quiero conocer a esas mujeres que tuvieron el dinero para comprar este servicio, ¿Cómo serán? –
- Espero que sean lindas y sexys - decía con ilusión este Horo.
- Yo me conformaría que no fueran ancianas – agregaba como suplica este chinito.
- Concuerdo contigo, Ren – Horo abrazaba a su amigo.
- Que no sean tan salvajes – pedía este Chocolove pues ya tuvo experiencia con personas así.
Mientras strippers esperaban, nuestras hermosas protagonistas examinaba el famoso salón oro que era prácticamente una mansión de tamaño mediano, tenía servicio de restaurante, en una habitación había una enorme pantalla de tv de plasma, un pequeño escenario, un micrófono que estaba conectado con ese estéreo para el Karaoke y consolas de video juegos.
Tenían otro piso en donde se localizaban seis habitaciones con sus respectivos baño y ducha por si se querían quedar a dormir las clientas, en la planta baja había una sala blanca, el color de esa estancia estaba combinado con el color beige y el oro, había estatuas griegas, mini bar y tenia dos ventanas pequeñas que daban vista al patio trasero donde había un pequeña cascada y una piscina
En otra sala de esa mediana mansión tenia una habitación tipo antro por la pequeña pista de baile, que estaba integrado con sillones negros, un mini bar y un espacio para el dj, este era el famoso servicio gold
- Vaya que hermoso – decía asombrada esta Damuko al momento de verla.
- Es verdad – Pilika se sirvió de ese champagne que esta abierto y bien fría.
- ¿Como serán los hombres? – Jeanne cuestionaba mientras iba junto con la peli celeste para le conviviera un poco de ese delicioso champagne.
- No comas ansias – les pedía esta Jun desde el sillón donde esta descansando.
En la oficina ya con la presencia de los 6 hombres más deseable de ese club, la señora Goldva le estaba dando sus ordenes y dándoles la información de como es el servicio de oro- Así que chicos, estas mujeres tiene que ser tratarlas como reinas, ¿de acuerdo? –
- Si, señora – gritaron esos cinco de ellos ya muy convencidos de su deber menos uno.
- No entiendo –decía un tímido Yoh.
- ¿Cuantas veces tengo que decirlo?, este servicio es diferente a lo usual que hacen– Goldva se llevo una mano a la frente como tratando de tranquilizarse pues si no lo hacia mandaría al diablo a ese gemelo, respiro profundamente pues entendía el nerviosismo de ese joven pues era el único que no es muy bueno en tratar con las mujeres, a veces la señora Goldva no entendía porque las mujeres siempre pedían los servicios de Yoh, se sacudió la cabeza y le volvió a repetir lo que significaba el servicio de oro- Este servicio significa comodidad y compañerismo, lo que van hacer es acatar las ordenes de las mujeres, si ellas te dicen que les hagas un stripper, lo haces – ahí noto como ese castaño daba una cara de mal gusto.
- ¿Pero si una de ellas me ordena que tenga sexo con ella? – Yoh pregunto una vez dejando su inconformidad sobre ese tema.
- Pues te niegas, saben muy bien que una de nuestras reglas de este club es nada de sexo y actos ilícitos – les recordó con voz autoritaria - Chico, lo único que tienes que hacer es tratarla como tu novia, dale cariños, pero eso si nada de besos, no quiero que te enamores, ¿ahora si ya me comprendiste, Yoh? – el gemelo asintió – Ok, ahora vaya a ponerse sus smokings sus clientas los esperan – los seis chicos salieron de la oficina y fueron escoltados por Silver que iba con la intención de apurarlos.
- ¡Quiero beber más! – anunciaba una alegre Pilika que se había acabado el champagne junto con Jeanne, la chica alegre tomo otra botella y estuvo batallando para abrir el corcho pero alguien le arrebato la bebida.
- No seas una borracha – Damuko le dijo una vez teniendo la botella y abrazándola como si su vida dependiera de eso - Mejor háblanos con el tipo que has estado salido, Jeanne –
La francesita no se esperaba esas palabras de intrigas por parte de esa peli negra pero no le disgustaba es más lo haría con mucho gusto - Es muy guapo, encantador y buen conversador - cada palabra que decía se notaba que sentía amor por ese misterioso hombre - Se lo voy a presentar algún día de estos –
Anna desvió la mirada de esa pintura hacia su peli celeste -¿Y tú como andas en el amor, Pilika? – la nombrada se acercó a su interrogadora.
Se sentó a su lado, Anna noto por un breve periodo que su amiga estaba como desanimaba y ¿triste?- Ahora mismo estoy enganchada por un chico- suspiro pesadamente y cerraba los ojos – Mi problema es que no puedo hablar normalmente con él, me vuelvo loca cuando lo veo y a la vez tímida, ¡es una locura! –
- Espera… aguarda – se acercaba un incrédula y divertida Jeanne - Estoy escuchando que nuestra querida Pilika esta enamorada de un chico, ¡no me lo creo! ¡es raro ver eso en ti! –
Pilika abrió los ojos por ese comentario de su amiga y empezó a tartamudear - Ahh… este… yo…- desvió su mirada a su próximo objetivo – Damuko ¿y tu? –
- Estoy en la espera de encontrar a mi amor – Damuko era la más romántica de ese circulo de mujeres.
- ¡Que romántica! –
- ¡Y cursi!- agrego divertidamente esta Jeanne
- Si, ¡ey! – hablaba una alarmada Jun pues no había notado la presencia de ese chica - ¿Quién eres tu? –
Esa peli rosado saludo de forma cortes a ese grupo junto con una cálida sonrisa, Anna se levanto del asiento para ir con ella - Tamao, prima ¿Cómo estas? –
Estaban a una corta distancia y por eso esta Tamao se atrevió a darle un afectuoso abrazo a su prima que llevaba un tiempo sin verla - Bien, Anna, esperándote volver a verte – la rubia que no es mucho de dar afecto no tuvo más remedio de corresponderle a su prima- Viene a explicare de que se trate este servicio – decía esta Tamao una vez que soltó a su prima – Escuchen, el servicio trata de que ellos las van a tratar como reinas, las van a mimar como ustedes deseen, ustedes pueden pedirle cualquier cosas, menos esto: el nombre, que se quite su antifaz, nada que pueda ser ilícito o que peligre la salud, besos y por último sexo, de ahí en adelante pueden pedir lo que sea pero eso si ellos no son sus esclavos ¿entendieron? –
- Si –contestaron fuertemente esas cinco mujeres.
Anna tanto Tamao se sentaron en ese sillón blanco - No sabia que ya trabajabas para la abuela – comentaba esa rubia
- Apenas llevo un año, la abuela me tuvo que convencer, ya sabes como es de convincente – ambas nietas entrecerraron los ojos al recordar como su abuela era de persistente - ¿Vas a aceptar? –
- No lo sé, la verdad me da un poco de miedo que no pueda llevar bien la riendas de los negocios –
- Espero que la Abuela te convenza y te quite esos miedos que no se ven muy bien en ti –
- Yo también lo espero – dijo en un suspiro esa rubia.
El sonido del celular de Tamao empezó a sonar más duro, no tardo en contestar – Silver, ¿Qué pasa?, aja, ajá, síp, ok, nos vemos – todas las miradas de esas jóvenes mujeres veían a esa peli rosa- Ya va a empezar su servicio – se levanto del sillón para dirigirse a la puerta y una vez en la salida coloco su mano en el picaporte pero antes de salir les dijo - ¡Que se diviertan! –
- Gracias - respondió amablemente esta Jun.
Tamao abrió la puerta campantemente, estaba tan distraída y feliz por volver a ver a su familiar que no se había dado cuenta que alguien estaba enfrente ella y que iban a tropezar pero no fue gracias que esa persona que le hablo - ¿A donde vas Tamao? –
- AY!... Abuela – dé la impresión Tamao se cayo de sentón y miro con el ceño fruncido a su familia – ¡Por los grandes espíritus me asustaste! – la anciana le tendió la mano a su nieta, ésta acepto la ayuda y se empezó a limpiar el polvo – Te voy a regalar un campana así podre saber donde estas – refunfuñaba esta chica, Anna le dio algo de nostalgia al ver como actuaba su prima pues todavía tenia esas característica tan infantil.
- Tu te quedas también –lo que había escuchado Tamao no se lo creía y necesitaba el ¿porqué de esa orden?, como si su abuela leyera la mente le explico- Mereces un descanso y de gozar del negocio que eres parte –
- A… Abuela pero tu dices que… –
- Lo sé, lo sé, pero eres también mi adorable nieta y mereces disfrutar de tu juventud como lo hace Anna – la señora le daba unos pellizco tan "delicadamente" en las mejillas - Dudo que quieras dejar a tu prima después de un tiempo sin verla – la pobre chica se sobaba ambas mejillas y miraba acusadoramente a su atacante – Aparte mirarla, mírala – ahora la anciana giro bruscamente el rosto de su nieta para que observara a esta Anna – No ves que tu prima necesita tu apoyo moral para poder enfrentar su terror hacia los strippers – la rubia se sentía incomoda que como su abuela chantajeaba a su prima con esas palabras.
- No la dejaría – Tamao como pudo logro zafarse de su abuela y empezó mover el cuello - Ok, me quedo pero ya no me agredas tan cariñosamente abuela – con esas palabra la anciana hizo la v de victoria en sus dedos.
- ¡Que bien, Tamao! – Pilika estaba extasiada por la noticia - Tanto años si tener tu dulce compañía - le decía con mucha gentiliza al familiar de su amiga. – Te ves fabulosas – pudo lograr decirle.
- Pilika, tu tampoco estas mal– con cierto brillo decía la peli rosa
- Tienes razón nuestra Pilika, muy bien te ves hasta me atrevo a decir que estas para chuparse los dedos – ahora la voz en tono seductor decía Jeanne en ese intercambio de palabras.
Tamao en vez de sentirse incomoda por ese halago tan seductor por parte de Jeanne le seguía la corriente a ese juego que se iniciaba como tantas veces hacían cuando se encontraba con las amigas de Anna. - Me saliste coqueta, Jeanne –
- Lo que me provocas –
- Oigan ¿y yo qué? – se quejaba esa peli celeste por no se tomaban en cuenta en ese juego.
- No seas celosa Pilika – habló esa peli rosa mientras abrazaba a su quejosa amiga - Bien, no me han dicho ¿quien es la que se va a casar? –
Observo como las esas mujeres se fijaban en alguien en especial y era en esa peli verde, Tamao entendió sin necesidad de palabras que era ella la futura novia cuando iba a felicitarla pero fue interrumpida por Jeanne que le explico una situación que estaban planeando – Como ya te habrás dado cuenta, ella es Jun, la futura novia – señalo a su amiga - Pero… hay una petición que queremos hablarte –
- ¿Cuál es? –
- ¿Como decirlo?, ¡ya sé! – alzo la manos con por fin encontrar la palabras adecuadas - Una de nosotras va ser la afortunada que tomara el rol de "la novia" -
- Ahh… - Tamao no iba hacer preguntas sobre esa extraña petición porque con el tiempo que llevaba trabajando en ese lugar ya había aprendido que los clientes siempre tendría peticiones extrañas y esta no era la primera o última vez escuchara algo así - Entonces ¿quien será la afortunada? –
- Dirás desdichada – bufo la rubia molesta, pues estaba enojada con ella misma por acceder en realizar esa petición.
- ¿Tu prima? – no se esperaba ese giro inesperado pues era consiente de que detestaba a los hombres que trabaja como stripper - ¿Esta segura? –
Anna iba a responder pero Pilika se adelantó – Escucha, Tamao, es la mejor manera que enfrente su miedo – le daba una leves palmadas en la espalda a la supuesta "novia"
- Eso sí - no apelaba esa forma de afrontar a los malos recuerdos que tiene su prima.
- Bueno, ya basta de tanto charla – decía la señora Goldva que tenia el celular en la mano, Tamao supo que los hombres ya estaban aquí, la señora abrió de par en par la puerta, se podía ver como caminaba seis varones que vestían un smoking perfectamente a su medida - Chicas, estos son sus acompañantes - los recién llegados ingresaron a la sala y en una hilera – Les recuerdo que ellos no pueden decir sus nombres y quitarse sus antifaz, así que respeten su privacidad – pero una chica en especial no le estaba haciendo caso.
La chica lo reconoció al instante no le fue un impedimento que se haya cambiado el antifaz a uno de un jaguar y que tuviera ese sobrero beige de copa para intentar de ocultar su cabello afro - ¡Chocolove! –Pilika se fue abrazar a ese moreno que portaba un smoking beige, camisa blanca, corbata dorada, chaleco y zapatos que hacia juego con el smoking, ese vestuario hacia acentuar su piel, a esa chica le pareció más guapo como venia vestido ahora a diferencia cuando lo vio en esa jaula.
- ¡Suéltalo, niña estúpida! – batallaba este Silver con la chica que no dejaba de abrazarlo por el cuello en cambio Chocolove no sabia que hacer por eso opto por solo limitarse a sonreír en esa situación tan bizarra.
- ¡Como decía nada de nombres! – la señora no entendía como su nieta pudiera tener amistad con chicas así - ¿Qué le pasa a tu amiga? -
- No es mi culpa… culpa a su madre que de seguro se drogo cuando la concibió – comentaba ácidamente Anna.
- Vaya son muy hermosas –pensaba Hao que portaba un traje sastre color negro al igual de sus zapatos, su camisa blanca y su corbata roja que hacia juego con sus arracadas redondas color rojo, él trae un antifaz de forma dragón, al terminar de examinar a cada mujer su mirada castaña se quedaron fijamente en esa la peli verde.
- A trabajar se ha dicho – hablo en voz baja este Horo que portaba un esmoquin color azul marino, a diferencia de Hao, él no portaba corbata, tenia un antifaz de caratula de un lobo siberiano.
- Escojan con quien compartirán este tiempo – anunciaba la anciana que logro que esas seis mujeres la miraran.
Jeanne que empezó a caminar enfrente de la fila de esos hombres, tenia una actitud pensadora, miraba fijamente a cada hombre con esos ojos color sangre -Escoger, escoger ¿a quien? – se quedo enfrente a un hombre de casi de su altura que portaba un esmoquin plateado, corbata negra y también vio atreves de ese antifaz de búho el color de sus ojos que eran verdes- Él no esta mal - Pero al desviar su mirada a otro hombre - Él tiene un aura que se me hace conocida - se decía al ver a ese hombre que tenia un antifaz de tigre de bengala y que se veía sumamente galán con su traje color negro junto su corbata morada oscuro en forma de moño algo en esos ojos gatunos de color dorados de ese hombre le hizo tomar la decisión – Tú – el del antifaz de tigre se sorprendió mucho y antes de moverse esa francesita con mucha familiaridad lo tomo de la mano y lo llevo al sillón para sentarse juntos.
- Yo a este –Damuko señalo al que tenia el antifaz de lobo.
La anciana vio que la festejada iba a elegir pero la interrumpió - Jun te quedas con él – señalo al que tenia el antifaz de un gato negro que iba acorde con el esmoquin negro, camisa oscura, y corbata de igual color blanca - Porque eres la… –
- ¡Yo soy la festejada! – la brutal intervención de esa rubia sonsaco a su abuela. – Ven – llamo al que iba ser el compañero de Jun, el sujeto simplemente obedeció.
- ¿Cómo? – la forma de la voz de su abuela le pedía una explicación.
- Si… ella es la afortunada que se casara… jejeje – la que apoyaba a su amiga rubia era su amiga la peli negra.
- Abuela –
La anciana al voltear a ver a su otra nieta supo con ese cabeceo que era alguna petición rara de esa chicas que le hicieron - Ok…entonces tu te quedas con él y Jun con éste -señalo a Hao, que al parecer le agrado la idea - Bien, ¿y tú, Tamao? –
La chica se acercó al que tenia el disfraz de búho - Yo con él –
- Ya todo listo, así me queda decir que se diviertan -
- Pero… no íbamos platicar – la voz tímida rara vez escuchada en Anna atrajo la atención de su Abuela.
- Será mejor después que terminen con su diversión – Silver abría nuevamente la puerta para que su jefa pasara – Nos vemos – y como consecuencia después de esa palabras desaparecieron.
Al escuchar el cerrar de la puerta el ambiente del salón se puso entre tensión y emoción - Genial… maldita sea – murmuraba esta Kyoyama – Maldición –
En el mini bar estaba esa peli rosa sirviendo un poco de vodka en dos vasos mientras lo hacia se inclino hacia ese escultural hombre elegante y le susurro al oído - ¿Eres tu Lyserg? –
Al oír su nombre le tapo con su mano esos sensuales labios- Tamao, shhh – esa reacción hizo que ella sonriera, se quito esa mano de sus labios para luego tenderle la bebida.
En la sala estaba esa peli plateada mirando detenida ese especie de hombre que le hacia sentirse cómoda y un poco ansiosa pues al ver esos labios carnosos de ese varonil hombre le daba ansias por probarlo, ese sentimiento le aterraba pues solo lo sentía con el actual chico con quien salía – Hola, Yo me llamo Jeanne –
El hombre al saber siendo el centro de atención de la mujer que tenia a lado le ponía nervioso por eso se tardo unos minutos para aclararse la garganta y espabilar sus nervios, y como pudo le correspondió a esa forma inusual de saludo - Mucho gusto señorita –
Al lado de esa puerta corrediza que daba paso al pequeño jardín se encontraba ese lobo con su compañera - ¿Como te llama, hermosura? – Horo no pudo evitar acariciarle la mejilla, eso hizo que se sonrojara la pelinegra.
- Damuko –
- Damuko, déjame decirte que soy todo tuyo – con voz confiada decía ese chico a la vez que tomaba entre sus manos la de ellas - ¿Quieres algo de beber?, de seguro se te seco la garganta por mi presencia – a ese Usui le encanta el efecto que podía tener con chicas así de tímidas como era Damuko, la mujer solo atino cabecear de arriba a bajo con esa respuesta Horo fue rápidamente por los tragos, él necesitaba un trago pues estaba inquieto por la sorpresa de encontrar entre esas bellas mujeres un familiar que no había visto por un largo tiempo, al llegar al mini bar se encontró con este Ren que estaba bebiendo agua se le notaba nervioso algo.
Horo se preparo tres bebidas dos contenía wisky y caballito de tequila, la última bebida se lo tomo de un solo trago pues lo necesitaba para tranquilizar sus emociones, el hombre del antifaz de gato negro se acercó a ellos con mucha curiosidad - ¿Que les pasa chicos? –
Entre Horo y Ren se miraron como para ver quien soltaba la sopa de lo que le estaba sintiendo en esos momentos - Es que Yoh, mi hermana esta aquí – dijo en tono rendido.
- ¿En serio, Ren?- decía sorprendido ese gemelo.
- Sip -
- ¿Quien es? –
- Ella – señalo a la chica que estaba a lado de Hao, quien éste estaba tocando una melodía en ese elegante piano que había en esa estancia.
- Wow, Ren ¿te puedo decir cuñado? – esa broma que lanzo Yoh pensó que Ren le daría un puñetazo en el estomago, espero esa reacción pero no llego a cambio se preocupo más por él.
El joven chinito sabia que debió haber reaccionado agresivamente por esa forma de bromear de ese gemelo pero no tenia ganas pues tenia otro agobio que era - También esta en este salón la chica con la que estoy saliendo –
- ¿Quién? – ahora hablaba con cierta confianza Horo, Ren señalo a la chica que estaba sentada y que tenia el cabello color plateado, Yoh tanto Horo no lo podían creer - Que curioso e irónico es el destino, ella te eligió – dijo muy sorprendido ese azulito.
- Ella es la famosa Jeanne – Yoh con una sonrisa de satisfacción de por fin ver a esa famosa chica que esta poniendo loco a su amigo.
- ¿Horokeu, te siento algo nervioso también? – Ren quería quitarse esos nervios por ser descubierto por su hermana y su futura novia, pues ninguna de ellas sabia en que trabajaba, ni sus padres lo sabían solo se limitaba a decir que trabajaba en un club nocturno.
- Al igual que tú, mi querido amigo Ren, mi hermana esta presente -
- ¡No puede ser! – Yoh se agarró la cabeza pues ya no podía con más emociones de este calibre pues parecía reunión familiar que otra cosa.
Ren paseo sus ojos con cada mujer hasta que logro encontrar a esa chica que estaba prácticamente ahorcando al pobre del moreno mientras veían la escultura de la diosa venus - Déjame adivinar… la que esta colgada como mono a este Chocolove – Horo se llevo una mano a los ojos como haciendo entender que le avergonzaba esa actitud de su hermana - Te creo, se parecen mucho – mientras ese trio terminaban de platicar y servir sus bebidas en el lado en donde esta ese piano negro.
Una vez que termino de tocar la melodía se giro totalmente hacia esa peli verde -Sabes yo conocía alguien que también se llamaba Jun, fue mi primer amor – decía seguro y mirándola fijamente, la nombrada se sorprendió de la buena memoria que tenia ese hombre al recordar su nombre y eso que solo una vez dijeron su nombre.
- A poco –
- ¿Sabes?, tu… olvídalo – Hao se sentó correcto y se llevo una mano a la cabellera como tratando de controlarse en decirle ciertas verdades - ¿Que quieres hacer?- Jun quería indagar sobre el tema de su primer amor pero al final entendía que no debería insistir en ese tema pero tenia una extraña sensación de necesidad de que él le hablara sobre su primer amor.
- No lo sé – simplemente dijo ella.
Yoh tenia problemas con la "festejada" pues no había cruzado palabra y eso que le trajo una bebida para aliviar la tensión que había entre ellos, eso lo estaba poniendo impaciente, le toco un hombro pero ella le rehuía ahí capto que se sentía incomoda con él y los otros hombre presente por eso estaban en el jardín - Estas incomoda –
- ¿Que come que adivinas?- hablo duramente como forma de respuesta, Anna se regaño por esa forma de actuar pues sabia que él no tenia la culpa de su sentir, no quería sentirse así con él al contrario quería agradecerle que a sido muy atento y paciente con ella durante el tiempo que llevaban juntos.
- No tienes que ser tan agresiva – le regañaba - Para que sepas a mi no me agrada tener que hacer esto – Yoh aposto en decir su sentir para que se diera cuenta que no era la única incomoda en esta situación.
- Entonces, ¿para que trabajas en esto? –
- Es una forma de tener dinero y así lograr conseguir mi sueño – el castaño no sabía por que le decía eso a ella pero se sentía bien decirle por fin a alguien sus razones.
- ¿Cuál es tu sueño? – Anna no sabia que estos strippers tendría sueños.
- Quiero ser un gran Dj –soltó con mucho orgullo – Y así tener una vida cómoda y sin complicaciones. -
- Ah…- Kyoyama analizo las palabras de ese hombre que tenia al frente- Para serte sincera pensé que todos les gustaba trabajar en esto, que no tenían sueños y que eran pervertidos – la última palabra le hizo recordar su feo momento que tuvo hace años.
- No somos pervertidos, cada uno que trabajamos aquí lo hacemos por una razón –cruzo sus brazos y con un actitud imponente decía - Bueno algunos si les gusta trabajar en esto - Yoh se limito a reír pues recordó que a su hermano tanto como Horo les gustaba este trabajo, en cambio Ren, Chocolove y Lyserg, ellos tenían planes para ese dinero que han estado obteniendo – Cada hombre de aquí tenemos sueños, aunque sea pequeños, este trabajo tanto como la señora Goldva nos ha dado facilidades para lograr alcanzarlos – al escuchar eso de un empleado de su abuela le daba cierto criterio de saber que estaba equivocada en algunos pensamientos.
- Sabes tus ojos me recuerdan alguien – Ren se tenso al escuchar esa declaración y como pudo giro su rostro para impedir que lo siguiera viendo con tal determinación, Jeanne sintió lo tenso e incomodo que estaba ese hombre, así cambio de tema - Oye me gustaría que saliéramos juntos un día de estos – con una actitud seductora le hablo, esa forma de hablarle erizo la piel de ese chinito le encantaba como le hablaba así pero también se enojo pues no se creía que Jeanne le fuera infiel y que le coqueteara a un desconocido.
- Dime ¿tienes novio? –estrecho los ojos ese chinito a esa mujer con cierta aura inquisidora.
Jeanne agarro su bebida para luego beber de ella, se aclaró la garganta y con un semblante serio - No, no tengo –
- Pero ¿estas saliendo con alguien? –
- Si…pero no es nada serio – esa respuesta le ardió a Ren no se podía imaginar como podía ser tan descarada - ¿Porque el interés? –
- Lo pregunto porque que tal vez con ese tipo con quien sales nos ve y puedes perder la oportunidad de tener una buena relación a causa de mi culpa – explicaba con cierta timidez.
- Ája –Jeanne no tragaba esa estupidez que decía, Ren sintió eso por la forma que le respondió.- Ya veo – noto como ese hombre bufaba maldiciones en tonos bajos - Te siento que te enojaste –
- ¡No es tu imaginación! -
- Chocolove baila conmigo –suplicaba esa peli celeste que tironeaba al muchacho hasta esa pista improvisaba que estaba en esa habitación tipo antro.
El moreno se rehusaba pues tenia un embrollo en la cabeza acerca de como pudo lograr llegar ser parte de este servicio pues era consciente que no era de los mejores strippers del lugar - Eh… primero dime ¿tu tuviste algo que ver que este aquí? –
- Si, ¿por qué preguntas? - lo abrazo tiernamente a la vez posesivamente ella.
- Por curiosidad – con una ligera sonrisa le contesta - Deja traerte otra bebida – pero la chica no lo soltó a cambio se colgó de él hasta llegar al mini bar, Choco no podía objetar ese trato pues era su trabajo que era complacer, mimarla y hacerla feliz, si colgarse en él y tenerlo siempre abrazado la hacia feliz entonces lo soportaría.
Estaban recostado en el pasto a lado de Anna, habían pasado minutos después de su larga platica en donde explico como su Abuela los apoyaba y defendía a todos lo que trabajaban en sus clubes y que los quería como parte de su familia, el amor era mutuo entre los empleados con su jefa pues organizaban fiestas de cumpleaños y navidades juntos, Anna había escuchado cada detalle con mucho asombro pues nunca le paso por la mente que esos chicos que ganaban dinero desvistiéndose fueran personas cálidas y honrados, habían estado observando la noche y las estrellas que los acompañaban. - Así que contendrás matrimonio – Yoh decía mientras se estiraba el cuerpo.
- ¿Qué?… yo, - lo miro confundida pero al final – Ah… si… me caso –
- ¡Que lastima! – la chica no se esperaba esa expresión por parte de él que apenas se conocía - Eres muy agradable, a diferente a mis otras clientes -
- ¿Diferentes en que? –
- La primera diferencia es que no me quieres que me quite la ropa a cada rato, no tienes manos juguetonas que siempre quieren estar sobre mí - Yoh decía divertido – Y no me has pedido que te baile sensualmente todo el tiempo – respiro hondo y se permitió cerrar los ojos- Odio bailar – murmuro apenado pues estaba consiente de como un stripper ¿cómo podía odiar bailar?, pues este Yoh era torpe en ese ejercicio por eso siempre ha tenido la compañía de Hao para que le ayudara aprender su rutina.
- Gran diferencia –ella esta analizando la palabras de su acompañante,- Yo opino que la sensualidad se le tienes que guardar a ese persona especial de tu vida – comentaba ella pues se sentía en confianza con él.
- ¡Yo opino lo mismo! – se sentó brutalmente que la susto, Yoh nunca pensó que encontrara a alguien con su mismo forma de pensar - En la intimidad de la pareja eso se debe hacer –
- Exacto – Anna también se sentó, noto como ese hombre del antifaz de gato era un contraste pues compartía su opinión sobre la sensualidad pero ¿Cómo podía decir eso? siendo un stripper que su deber es derrochar sensualidad a cada mujer, era algo ilógico, por eso no pudo evitar preguntar – Dime ¿Por qué bailas? –
- Ya te dije necesito dinero para mis estudios y cumplir mi sueño –
Anna quería saber más - Cuando bailas sensualmente ante tantas mujeres ¿te gusta? –
El chico la miro – Seré sincero, yo en realidad no bailo sensualmente – se puso pensativo él – Yo en realidad solo bailo mi rutinas como robot, la gran parte del crédito es el publico que cree que derrocho sensualidad, me podrás ver con una sonrisa porque es parte del show pero en realidad no disfruto mi baile –
- ¿Por qué no lo disfrutas? –
Yoh por primera vez en su vida estaba disfrutando de la compañía de una cliente sin tener que fingir- Porque como dijiste la sensualidad se guarda para esa persona especial de tu vida – con ojos luminoso y como diciendo una promesa - Cuando encuentre a esa persona voy a disfrutar bailando para ella –hubo un silencio cómodo y tranquilizador, Anna se dio cuenta que ese stripper tenia una corazón de oro, Yoh por su parte no paraba de observar lo fantástica que era esa mujer aparte de hermosa y con una actitud encantadoramente madura –Creo que ya la encontré - al final pensó éste.
En la laptop que estaba conectada al estéreo se encontraba una canción adecuada para bailar con esa chica peli celeste – la canción Hot girl es la indicada – pensaba el moreno, pincho la tecla y la canción empezó a zona - ¿Quieres bailar conmigo? –extendió su mano.
We gonna hit the floor
Baby wants some more
We gonna scream and dance
Let's get together
La,la,la
Get wild a nasty girl
Don't hesitate.
Let's go
We gonna scream and dance
Let's get together
La,la la.[…]
Pilika tomo su mano - Ven – con esa fuerza que estaba escondida en cualquier mujer, logro atraerlo y estando cerca de su susurro - Quiero un estriptis –
- Si tu quieres –se rascaba la cabeza ese moreno, llevo a Pilika a un sillón de ese especie de antro, Chocolove esta nervioso era irónico porque había bailando enfrente de centenares de mujeres pero nunca a una sola mujer, empezó a bailar lentamente moviendo su torso de una forma sensual como si fuera una serpiente, empezó a quitarse el saco y su sombrero, de ahí empezó a quitarse la corbata, primero deshizo el nudo, luego rodeo con esa prenda rodeo el cuello de ella para acercársela, la chica toco su mejilla con cierta calidez que no pudo negarse ese moreno y tomo esa delicada mano que posaba en su mejilla para luego llevársela a los labios para luego besarlas - No toques o te quemas – dijo en forma sensual con cierta diversión que la enamoro.
- No me importa quemarme – Pilika le regalo una sonrisa tan traviesa que hizo suspirar a Chocolove
Everybody is getting naughty
Na...Na...
Everybody is getting naughty
Na...Na...
We're dancing round and round
I lose myself around
Everybody is getting naughty
Bit..Bit..Bit..
Going down[…]
En ese habitación de baile se encontraba otras parejas, ese chico dueño de esos ojos gatunos de color dorado veía como su amigo Chocolove bailaba, le dio cierto felicidad pues podía notara que su compañero esta disfrutando realizando esa baile pues era conocido ese moreno ser más automático a la hora de realizar su danzas, Ren abrió lo ojos y lentamente empezó a entrecerrado pues el placer que estaba tenido con ese toque tan intimo y sensual sobre su lóbulo derecho lo estaba poniendo débil, el chino maldijo a esa peli plateada que estaba ahora mordiéndolo delicadamente al final de ese cariñito la chica estilo su lóbulo para luego dar un ligero suspiro y un beso, Jeanne le hablo delicadamente que casi juro Ren que se desmayaría - Que curioso, tienes la misma debilidad que mi querido Ren que es… – hizo una pausa pues le estaba mordisqueando de nueva cuenta para luego darle tiempo para un respiro a ese hombre - Su odio derecho –
- De…ja… deja de morder, N…o No puedes tocarme – Tao se alejó de ella como si fuera veneno para él pero era todo lo contrario era su deseo y su amor.
-
[…]I wanna scream
I wanna dance
I need a hot girl
I gotta feel,
I gotta see
I wanna touch her
Let me be the one you need
Oo..Oo..
Cause you're everything I feel
Oo...Oo.
- Tienes unos ojos magnético que me hace olvidar que estoy en el trabajo –le decía Hao mientras la acercaba a su cuerpo mientras bailaban, llevo una mano al rostro de jovencita para acaríciales tiernamente - Esos ojos son imposibles de olvidar – soltó con cierto tono de nostalgia, Jun por su parte no comprendía porque decía ese comentario trato de darle lógica pero no tuvo tiempo pues Hao estaba acercando su labios a los de ella.
- ¡Yo no… puedo! – se separaron abruptamente, la mujer estaba colorada en cambio el hombre sentía como su orgullo fue herido por ese rechazo que eran poca veces que le daban - Yo me voy a casar próximamente – Jun ya no podía más aguantar por soltar la verdad pues cada minuto que estaba con ese espectacular hombre, éste siempre le coqueteaba de una forma tan sutil con toques de sensualidad que la ponía de nervios pues ya estaba al limite que tal vez se rindiera a esos coqueteos y como respuesta corresponder a los deseos ocultos de ese hombre en mascarado.
- Pensé que la rubia– Hao estaba confundido, se rasco la cabeza y se mordía su labio inferior como intentando entender la nueva información que se le había dado.
Jun al escuchar la forma en que hablaba él, en una forma confundida y esa forma de morderse su labio era tan sublime pero a la vez tan encantadora que la hacia surgir el sentimiento ir a besarlo con tanta pasión que la dejaría sin aliento pero eso le asustaba pues amaba a su prometido Lee Pai Long – Ella es un señuelo –
- Ah…- él asentía con forma de entenderla, suspiro hondamente - Entonces déjame darte tu ultima noche con un hombre – junto con una sonrisa provocativa le decía el castaño.
- ¡Qué!, com…-
Hao sabia que ella le iba debatir por eso antes de oír su excusa se adelanto y poso por fin sus labios contra lo de ella, en tan solos segundo se podía ver lo bien que se coordinaban es ese beso, al principio sintió la renuencia de Jun pero al final se dejo llevar, después de unos minutos de besarse, Hao fue el primero en hablar - Esto va por mi cuenta - Jun estaba moleta con él, el joven stripper al ver el estado que estaba ella no pudo negarse a sonreír burlonamente de una forma familiar - Este beso, esa forma de corresponderme es igual, sin duda, como lo hacia una vieja amiga, mi adorada…- esa palabras calaron en el cerebro de esa chinita pues hasta en ese momento también se estaba dado cuenta que ese beso también se le hacia tan deliciosamente familiar pero se negaba a creer que esos labios masculinos ya los había aprobado -Tao Jun –
- ¿Como sabes mi nombre completo? –
- Pues soy… – la voz profunda del hombre hizo que se le rizara la piel y a la vez le estaba recordando cierta persona que una vez a amo o que sigue amando, Jun no paro de ver como ese chico comenzaba a quitarse el antifaz –…Yo, Jun, tu viejo amigo y ex –
La sonrisa que Hao le estaba regalando tenia toques de ternura, nostalgia, y amistad, su mirada era cálida como siempre recordó esta Jun, sin perder tiempo fue abrazarlo - Asakura Hao – el chico le correspondió al abrazo, su agarre era fuerte como temiendo que fuera una ilusión que por fin se rencontró con una vieja amiga después de cinco largos años, Jun tenia ganas de llorar- Pensé que todavía estabas en Estados Unidos –
- Volvía hace dos años – se separaron levemente, Hao le limpio una pequeña lagrima que logro escapar de esos ojos verdes- Me alegra verte otra vez - Jun estaba lloriqueando pero de felicidad, Hao solo la miraba detenidamente, los que estaban a su alrededor solo veía esa escena, el gemelo la llevo a uno de esos sillones negros - Entonces te casas – Hao sonrió de verdadera felicidad que su amiga se casara pero en sus ojos como algunas personas dicen que son las ventanas del alma se podía notar una profunda tristeza sobre el hecho de la boda, Jun no era tonta y noto el gran esfuerzo que él hacia para estar feliz por ella y su próximo futuro.
- Así es –
El joven Asakura detector que su amiga no se creyó su anterior felicitación - De verdad y de todo corazón estoy feliz por ti – pero en la mente decía otra cosa – Estoy tan feliz por ti que me destroza mi corazón –
- ¿En serio? – el chico afirmaba frenéticamente.
- ¿Cómo se llama el afortunado? –
- Lee Pai Long– ese nombre le dio una indigestión a Hao pues lo conocía, era un gran amigo de ella, tuvo riñas con él pues desde que lo conoció siempre quiso quitarle a su amada Jun y al parecer lo había logrado.
- Me alegra que fuera él, es un gran tipo – pero Hao a la vez pensaba – ¡Ese hijo de puta!, ¡cuando lo vea lo mato! – este hombre no podía destrozar al prometido de su amor con comentarios hirientes que estaba pensando - ¿Cuándo es la boda? –
- Dentro de dos días –
- ¿Dónde? – Hao quería toda la información posible pues desde que la vio una llama en su corazón empezó arder junto con emociones desde que ella lo miro con esos ojos hipnóticos decidió recuperar ese viejo amor pero ahora dudaba que podría recuperarla, él sabia que no era del tipo de hombre que destruya un próximo matrimonio ¿o lo era?, se sacudió la cabeza para quitarse esos malos pensamiento, Hao estuvo enojado con el destino que los hizo separarse pero ahora el mismo destino los volvía a que se rencontrar.
- En China, en la mansión de mis padres – Hao se alegró de saber eso, pues años antes Jun le había invitado pasar unas vacaciones y sabia que a ella uno de sus sueños rosas era casarse en esa mansión que la vio crecer.
- ¿Puedo ir? – esa pregunta no se lo esperaba Jun, ni en esta vida u en otra, era cierto que tenia que invitarlo como el amigo que es pero no podía pues también es su exnovio, su primer amante en la cama y con quien experimento cosas nuevas.
- No creo - Jun se sentia triste por negarle el ir.
- No te preocupes – él tomo por los hombros para luego abrazarla, ella puso su cabeza en uno de esos hombros masculinos y aspiro profundamente, el castaño por su parte aprovecho que su amiga ya no lo veía para poner una cara de disgusto y lleno de tristeza de que su más gran amor se casara.
La pista de baile estaba muy bien animada con la próxima canción "De la noche de los Dos" de Daddy Yankee ft Natalia Jimenez, ese ritmo del caribe daba ese toque sensual con esos ritmos beat electrónico con la fusión y el estilo del reggaetón, como buen Dj Yoh estaba animando adecuadamente, cada pareja estaba disfrutando de la noche que ya faltaba poco que terminara la diversión, Jeanne no paraba de bailar sensualmente con su acompañante, Tamao por su parte danzaba tranquilamente con su amigo Lyserg, Chocolove hacia acto de presencia otra vez con su ropa arreglada en esa sala que era improvisada como pista después del bailare en privado, Pilika no dejaba de agarrar la mano de ese moreno
La noche llego, saco el maquinon
como siempre a jugarme la fría
si te subes a la nave, siguiendo el tramo
y a cumplir tus fantasías
tu pones las condiciones, hora y lugar
yo solo controlo el día
baby, una vez que te montes
sabes que este viaje regresa de día.
Ya dímelo, sé que la pasión te sube sube
pídetelo, no lo piensas más destruye-tuye
no baby no, mira como lo sacude-cude
persíguelo, dame más arriba hasta que sude sude
No digas nada amor
solo la luna sabrá el secreto entre tu y yo.
Ni yo tampoco amor
solo la luna sabrá el secreto entre tu y yo.(…)
- Tienes bonitos ojos –hablo sutilmente ese castaño a esa rubia que tenia a lado y que estaba muy atenta de como maniobraba las torna mesas.
- Tu no te quedas atrás con esos ojos - entre ellos hubo un momento mágico y electrizante, Yoh no dejaba de ver esos labios y como si algo magnético lo atrajera hacia a ellos, inclino su cabeza para simplemente rozar esos labios rosados y delicados femeninos, acto después la beso como si su vida dependiera de ello, la abrazo por la cintura para tenerla más pegada a él.
Anna al principio se quedo estática por ese principio roce pero al final no dudo en corresponderle eficientemente a ese beso que le estaba dando, llevo sus brazos alrededor de ese cuello masculino, le mordió levemente el labio inferior y luego el superior de una forma exquisita que logro sacarle un leve gemido por parte de él y que le indicaba que los estaba disfrutando, si cualquier personas viera esa forma de besarse entre ellos pensaría que son pareja pues se notaba que había buena química.
Yoh se sentía incomodo con ese antifaz que no le daba la libertad de moverse, Anna sentía lo mismo, se separaron lentamente sus rostros, ambos suspiraron pesadamente - Lo siento - ese lamento no se lo creyó ella pues notaba en esos ojos castaños nada de arrepentimiento es más había un deje de querer probar más su labios - Tu te vas a casar próximamente –
- Olvida eso – le dijo, mientras sus manos se iba a la nuca de éste y empezaba sus dedos a jugar con el nudo del antifaz. - Y continuemos -
El gemelo claro que estaría encantado de continuar pero no era correcto, pues ella estaba comprometida con el hombre que ella eligió amar hasta que la muerte los separe, así que con redundancia la iba hacer que entrar en razón -Vas a engañar a tu novio por mí que apenas conoces - Anna eso le pareció muy lindo que él tratara de detener su locura, sin duda ese hombre bajo ese antifaz ya le había llamado la atención, el silencio por parte de ella y el intento que hacia para acercar su rostro, ese acto le hizo pensar que tal vez no le importaba engañarlo y se enojo pues no le agrada el hecho de una persona tan agradable con era ella fuera capaz de hacer eso – Oye, pensé que no eras de ese tipo –
La rubia entendía ese enojo que sintió en la voz de él, lo comprendía pues ella también se enojaría, se acercó al oído de éste pues la música estaba muy fuerte - Escucha atentamente –hablo lentamente - Yo no me caso, es Jun -, el muchacho sabia que podría mentir pero la forma tan segura de decirlo no le hizo dudar en eso y por consecuencia esas palabras le alegraron el corazón, la rubia le indico la característica de la futura esposa - La chica del cabello verde – el gemelo la recordó, esa famosa Jun estaba con Hao - Así que te parece si continuamos – Yoh vio una sonrisa picara y traviesa de esa mujer una vez que se alejó de su oído, el chico no dejo pasar esa invitación y unió sus labios nuevamente, los que estaban bailando estaba viendo atónicos a esa pareja que estaba dando un buen espectáculo.
Tu cuerpo entra en calor
que a mí me pone fuera de control
averigua quien tiene el sabor
aguanta que la noche es de los dos.
Yo sé que tú quieres
yo te llevo al cielo
seguro que la noche es de los dos.
Yo no estoy jugando
yo tampoco juego
seguro que la noche es de los dos.
No es por darme el guille
pero siempre gano la partida
soy mito en navidad
te doy lo que tú pidas.
- Este Yoh – la peli rosa no se creía que su amigo y dj del sitio fuera capaz de besar a una clienta, tuvo sentimientos de felicidad por que sabia que Yoh no era de ese tipos de hombre que besara a cualquier chica solo por diversión, él era del tipo que besaba cuando estaba ralamente interesado o enamorado.
- Cierra la boca, Tamao… o –vio a su compañero que estiro su brazo hacia su barbilla para empezar a cerrarla, Tamao sabia que esos ojos verdes de ese ingles podía causar que estuviera embobada, Lyserg abrazo por la espalda a esa peli rosa y situó su rostro a lado del oído izquierdo para empezar de darle unos leves mordiscos que hizo como resultado que diera un pequeño sacudida al cuerpo de esa belleza de mujer, una vez terminar de morderla delicadamente le dijo con una voz ronca y sensualmente - …Tendré que hacer algo para que tengas un buen motivo para que la tengas abierta - ese comentario tan subido de tono le indico a esa peli rosa que tal vez la bebida ya se le subió a su mejor amigo pues era el único motivo que encontraba para esa forma de actuar por parte de él, le extrañaba ese actitud pues durante todo el tiempo que lleva trabajando en ese sitio ese ingles nunca le había hablado así, él e Yoh eran los únicos que no le han coqueteado descaradamente hasta ahora.
- Vaya Lyserg, me puedes soltar – le pedía sutilmente e intentaba a la vez de soltarse del agarre de su amigo pero él en cambio la estrechaba con más fuerza y movía negativamente la cabeza a esa suplica- ¿Porque no?
- Porque este es mi sueño hecho realidad, estar así, abrazándote por la cintura -el joven ingles empezó a darle pequeños besos en el cuello para volver a esa linda oreja izquierda.
- Y también estaba en tu sueño morderme la oreja – Tamao trato de hablar con firmeza pero no lo logro pues lo que le estaba haciendo Lyserg la hacia sentir muy bien.
- Por supuesto –ese tono masculino de Lyserg si que la hizo silenciar los pensamiento de Tamao – Sabes, que desde que te vi por primera vez en esa noche que empezaste a trabajar, me enamore de ti –
- ¿Hablas en serio? –
- Claro que sí - Lyserg dejo de abrazarla y la giro para tenerla cara a cara – Todo este tiempo he querido decírtelo, pero como vi que todo mis compañeros te estaban acechando y pidiéndote citas, me retracte al instante porque veía como tú los rechazaba tan gentilmente por el motivo de que en los negocios no se mezcla con lo personal. – la mano del chico acomodo un rizo rosa atrás de la oreja – Me alegre que tu abuela te haya obligado a ser cliente hoy y más me alegre que tu me aceptaras como tu compañero de esta noche porque ahora te puedo tratar como te mereces y así tener mi cita soñada contigo – si darle tiempo de responder o hacerle pregunta le dio un delicado beso que iba subiendo la demanda, Tamao se agarró de los hombros de él pues sentía que se podía desvanecer por ese arrebatador beso, nunca imagino que ese elegante, gentil, carismático, tierno, comprensivo y caballeroso que era Lyserg podría derrochar sensualidad y destreza en dar un beso.
- Chocolove tenia una cara de What?, al igual que este Ren tenia pues veía como sus dos amigos besaban a sus clientas con mucho descaro, el moreno se pregunto si sentía envidia mientras pensaba se dejaba guiar por su compañera, no presentaba atención hasta que sintió que fue obligado a sentarse en ese sillón color negro y que era muy cómodo – Te voy a bailar – esa palabras por parte de Pilika le retumbaba con cierto asombro.
Soy el sueño de los hombres
que jamás en tu vida
has visto una chica
tan sexy y atrevida como yo
un porte y unas formas tan calientes como yo
tan linda muñequita en el ambiente como yo.
Oh baby, tú puedes hablar
pero más más, dice lo que puedas hacer.
Ya dímelo, sé que la pasión te sube sube
pídetelo, no lo piensas más destruye-tuye
no baby no, mira como lo sacude-cude
persíguelo, dame más arriba hasta que sude sude[…]
- No es necesario, Pili – le dio su mejor encantadora sonrisa pero la deshizo al notar como esa mujer se sentaba encima de él, Pilika estaba viéndolo fijamente y se dio cuenta que él estaba concentrado en una parte de su cuerpo, el chico miro esas piernas que se veía muy apetecibles gracias a esos jeans negros que se le pegaba y le daba unas ganas de quitarle esas zapatilla para luego continuar de deshacerse de esos pantalones para ver esa piernas bien torneada que eran ocultadas, le quería hacerle mimos a ellas, ya se imaginaba en hacer una caminito de besos desde sus pies, sobre la pantorrilla seguiría más arriba hasta llegar a… Chocolove sacudió su cabeza, se llevo ambas manos en su cabeza y se empezó a regañar mentalmente - ¿Qué me pasa?, mis hormonas se están descontrolando, nunca me ha pasado, no me puedo controlarme es como si mi cuerpo estuvieran de acuerdo con… - sintió una manos sobre los de él, la observo, ella era la culpable de su falta de control, el rostro gentil de esa mujer le estaba transmitiendo tranquilidad, lo podía sentir también en su calidez en el contacto de sus manos, entonces respiro una vez que dejo de agarrase la cabeza decido tomar las manos de ellas con suma delicadeza y con un sonrojo como testigo de su ahora timidez que derrochaba – No me tienes que bailar -
Ella acerco su rostro a ese ahora tímido hombre que era el contrario de ese bailarín seguro que derrochara erotismo con su movimiento y coquetería, no se creía que ese cambio tan radical por parte de ese hombre, le fascino ver esa faceta y estaba segura que él era así en realidad una vez fuera de su trabajo, ahora más que nunca lo quería sola para ella, la Usui acorto más distancia, estaban labio a labio, a un suspiro para darse un beso, los labios de él estaban entreabierto con la espera del ataque de ella pero no llego pues en lugar de eso - Quiero hacerlo más que nunca, ahora que me di cuenta que eres muy tímido en las iniciativas de una mujer como yo – ella marco cada palabra con la intención que entendiera que nada le haría cambiar de parecer, le dio un rápido beso luego se alejó lo suficiente del tórax de él para elevarse unos centímetros para empezar a moverse de forma sensual y atrevidamente.
Chocolove con todo su esfuerzo de concentrase en otra cosa para que no pasara una "accidente" de tipo físico, empezó hacer ejercicio de respiración, se agarró con las uñas en ese descansa brazos, trataba de cerrar los ojos pero no quería dejar de ver con esa se contoneaba arriba de él, el moreno ya comprendía a sus clientas cuando les bailaba descaradamente - Pero… ¿por qué lo haces? –
Pilika tenia una sonrisa de satisfacción al ver el como Chocolove estaba sudando, dejo moverse y se dejo sentar - Me interesas – las manos de la Usui son muy inquietas y por eso no era extraño que se colaron en la nunca de éste para empezar a retirarle el antifaz, el moreno estaban tan sumido a esa confesión que no sabia lo que le estaban haciendo, una vez que vio el rostro de ese moreno no le pareció nada decepcionante porque ya se lo había imaginado que no sería tan apuesto, por eso ella tenia muy bien marcado en el corazón que se enamoro de esa personalidad de éste que lo hacia ver de lo más atractivo.
- Pero si apenas nos conocimos – le recordó el moreno dio gracias a los grandes espíritus que ella no siguiera bailando mientras le contestaba pues sino lo hubiera hecho de seguro no le daría importancia a esa discusión y estaría absorbido en las sensaciones que ella le estaba provocando.
- Yo he venido a este sitio por cuatro meses – relataba ella mientras cruzaba sus brazos atrás de la nuca de él.
- Ahora ese moreno ya comprendía ese sentimiento de ya haberla visto - Con razón tu rostro se me hizo conocido –
- Me gustaste desde que te vi y a partir de ese día he venido a verte – hablaba seriamente ella, eso lo noto- Hasta me atrevo a decir que me he enamorado de ti – se atrevió a decir ella pues ya no aguantaba ese sentimiento que la estaba carcomiendo.
- Aun así apenas no me conoces lo suficiente –
- Ni me importa- en los ojos de Pilika había la determinación y sinceridad eso le gusto ver a este Choco - Y me encantaría saber todo de ti, – le acaricio la nuca – Claro, si me das una oportunidad – él se empezó a reír levemente - ¿Qué te parece gracioso de mi confesión de amor? –
El moreno sintió como ella retiraba sus manos para cruzarlos y le pareció lindo como hacia puchero esa mujer - Esta situación, prácticamente se puede decir que me has estado acechando – las manos de es moreno se quedaron en esas caderas femeninas – Repíteme por cuanto tiempo has venido a verme – Pilika se rehusaba pues estaba ofendida por esa risa pero al sentir como una de sus manos dejaron sus caderas para ir a una mejilla, la caricia era lenta y tratando de suavizar su ceño fruncido, lo sorprendente de ese hombre es que logro de bajarle el coraje con ese sutil cariño.
Bajo sus brazos como derrota ante ese gesto – Te dije que llevo cuatro meses viniendo aquí – Chocolove no le interesaba el tiempo de ser acechado, ahora lo que le interesaba era ella porque era una mujer diferente, espectacularmente deseable por esas curvas, por tener diferente facetas, que es encantadora y muy pero muy determinada en conseguir lo que quiere, esos aspectos lo pudo notar en esta noche, quería saber más de ella, era cierto que al principio la clasifico como loca hormonal pero con el transcurso de la noche ella le ha mostrado su verdadera forma de ser y ella había logrado que él saliera de su papel de stripper, por eso él decidió algo loco, quería tener una cita con ella y ver hasta donde llegar, ella era todo lo que quería en una mujer, no se había olvidado de las confesión de que ella esta enamorada de él pero ahora algo le impedía pedirle la cita y eso era de que tal vez ella estaba enamorada de su yo del trabajo, ahora estaba confundido por esa inseguridad que le afloro.
- Haber ¿como que has venido a este sito desde hace cuatro meses, Pilika? -alguien había interrumpido ese momento mágico entre esa pareja y era nada más y nada menos que la pelinegra.
- Damuko, es que veras no es como piensas – dejo las piernas de Chocolove para ir con su amiga que entraba junto con su acompañante con el antifaz de lobo- Es que mi objetivo real a venir a Okinawa desde hace cuatro meses no tiene nada que ver este club, en realidad vengo a buscar a mi hermano – Damuko sabia perfectamente que Pilika durante años ha estado buscando el paradero de su hermano, los hermanos Usui fueron separados cuando eran pequeños por causa del divorcio de sus padres, los hermanos se seguían viendo con frecuencia pero a la edad de 10 años que tenia esta Pilika empezó a perder un poco contacto con Horo que tenia 13 en ese entonces y no fue porque quería sino por motivo que su mamá tenia que irse de Hokkaido por causa de su trabajo y como la señora tenia la custodia de Horo se lo llevaría, el señor Usui protesto pero al final su ex mujer hizo lo que quería, no le importo separar a sus hijos – Es que mi padre tenia información que mi hermano se encontraba viviendo aquí – Pilika sabia que su padre estaba igual de desesperado a encontrar a su retoño desde que se entero que se escapo de la casa de su exmujer cuando cumplió 16 años, en ese tiempo fue cuando definitivamente ya no se sabia nada de él hasta ahora que su padre supo por un anónimo que le dijo que Horo vivía en Okinawa y que estaba bien.
- Pilika… yo no sabia – Damuko estaba al punto de las lagrimas y por eso se fue a abrazar a su amiga.
- Tu sabes que tengo ganas de verlo – la Usui solo se limito abrazarla también - Han pasado varios años desde la última vez - la pelinegra solo escuchaba pues ahora estaba sollozando, Pilika no le sorprendió pues todas ellas sabia que la más sentimental y llorona esa Damuko- ¿Sabes, lo gracioso del asunto?, es que en el camino me encontré con este sitio que me ha dado alegría –
- Eres una pervertida - la Usui había logrado hacer sonreír a su amiga que ahora se alejaba de abrazo- Pero explica, ¿como llegaste a este sito?, dímelo –
- Yo te digo – otra joven hacia su intervención ya parecía un talk show en donde se rencuentra o arreglan problemas, también podría parecer a una telenovela dramática- Me encontré a Pilika y la invite a mi casa a dormir, le conté donde trabajaba - relataba tranquilamente esa peli rosa una vez que se alejó de ese encantador y buen besador que era este Lyserg - Y es mi culpa que ella haya recaído en su manía de visitar locales de strippers y me arrepiento – con sumo dolor decía.
- Arrepentirte no sirve de nada, gracias a ti tenemos a una pervertida amiga – le reclamaba duro y conciso esta Damuko.
- Es que entiéndeme, la invite a mi trabajo esa vez porque la veía desanimada y muy triste – Tamao le explico, en ese rencuentro la invito a comer, a beber hasta el amanecer e inclusive a ir a un antro pero nada funcionaba con esa deprimida Pilika, ella estaba muy deprimida tanto que parecía un zombi solo le faltaba morder a un humano.
El del antifaz de lobo no hacia caso a esa discusión por parte Tamao y Damuko, él mejor se acercó a quien era el tema de esa discusión – Dime… ¿quieres mucho a tu hermano? –
- Con el alma – no dudo en contestar a ese extraño hombre.
- ¿Que harías si lo vieras en este instante? – él tomo con mucha libertad la mano de ella, ese gesto le dio tanto celos a Damuko al igual a este Chocolove que eran solo espectador.
Entre ellos entrelazaron los dedos, ese toque era como si sus cuerpos se conocieran, y como si ese agarre tuviera un toque familiar que le dio confianza a esta Pilika en contestar honestamente- Lo abrazaría y le diría que lo he extrañado extremadamente –
- Pues… - con la mano libre se deshizo el nudo de su antifaz, los que estaban en ese antro improvisado solo seguían el movimiento de ese stripper, una vez que se quito el antifaz Pilika se llevo una mano en la boca tratando de ahogar su grito de emoción - Yo también te he extrañado extremadamente, mi querida hermana menor – la abrazo fraternalmente, Horo sabia que se llevaría una regañiza por romper las reglas, él no quería hacerlo al principio pero al escuchar como hablaba en tono triste su hermana sobre él, eso le rompió el corazón y como era impulsivo al igual que ella decidió que era hora rencontrarse con ella adecuadamente.
- Horo-horo –Pilika estaba llorando por tanta cosas, tanto sentimiento, se aferro a él como temiendo que fuera un sueño o ilusión, pero no lo era ahí estaba su hermano mayor, abrazándola y susurrando palabras que no entendía pero estaba segura que eran para tranquilizarla como siempre lo había hecho cuando eran pequeños.
- Tranquila, Pilika-chan, - le susurraba con mucho amor – Aquí esta tu hermano, deja de llorar –la mecía de un lado a otro, él también quería llorar, sentía en su garganta un nudo pero tenia que aguantar pues si él comenzara a llorar nadie pararía ese llanto de los Usui.
- Horokeu, ella tu hermana – estaba anonadada por lo que había sido testigo.
- Así es… pensé que ya habrías adivinado Tamao – le dijo con mucha obviedad del asunto.
- No paso por mi mente, - se defendía ella, pues no era adivina para saber todo sobre ellos y sus familiares - Puede haber varios con el apellido Usui sin ser familiar –
- Horo, pero dime antes de alejarme de este caluroso abrazo que de seguro me dejara sin aliento ¿Por qué trabajas aquí? – con voz bajo por producto del llanto pregunto su hermana.
- Eso no importa, solo abrázame –Horo se había ido por la tangente pues todavía no estaba preparado para responderle a su hermana.
- ¡Que lindo rencuentro! –
- ¡Señora Goldva! –gritaron todos al mismo tiempo al ver a la anciana junto con su fiel asistente.
- ¿Como se lo están pasando? –
- De maravilla – escucho oír a este Ren que era preso de los brazos de Jeanne, la señora intento no reír sobre como estaba su mejor hombre de origen chino.
- ¿Donde esta Anna? –
- No lo sé – hablo esta Tamao que miraba a su alrededor - Hace momentos estaban aquí – recordó que Anna e Yoh estaba a lado de las torna mesas antes que empezara su discusión con Damuko y eso fue hace quince minutos.
En la sala estaban platicando Jun y Hao, estaban tratando de recuperar esos años sin verse, - No era mi intención sepárame de ti, nunca lo fue –decía en un tono arrepentido ese gemelo- Si pudiera cambiar ese hecho lo haría, yo siempre he querido estar contigo y cada día siempre había querido regresar a verte, pero los estudios me lo impedía y el trabajo, trate de hablarte a tu departamento en Tokio pero me dijeron que ya no vivías ahí, llame a la casa de tus padre pero nada – Hao había llamado seguidamente a los señores Tao para saber algo de Jun pero ellos se rehusaron, el castaño sabia de ante mano que no era del agrado de esos señores por eso no se le hizo extraño su negación a la hora de querer información – Debí seguir buscándote -
- Ya basta, Hao, deja de reprocharte - Jun le hablaba con mucha dulzura -No me des explicaciones porque yo soy tan culpable como tu en esa falta de contacto –
- Es mi culpa, estaba tan ocupado por ganar más dinero –Hao quería hacerse rico porque quería ser digno candidato enfrente de los padres de ella.
- ¿Dinero? – Jun ya recordaba que era lo que no le gustaba de Hao, eso era su gran obsesión por el dinero, la obsesión del él empezó después que le presento a sus padres; ella se dio cuenta que sus padres lo hacia sentir insignificante, de tan poca clase e indignante hombre, Jun batallo para hacerle creer a ese gemelo que ella no necesitaba que él fuera rico sino que simplemente la amara- Escucha, yo comprendí que te fuera por al universidad pero tu otro motivo ero el ¿dinero?, Hao, ¿Cuántas veces te dije que no me importaba esas trivialidades? –
Hao lo sabia que fueron varias veces que ella se lo decía pero su maldito orgullo lo dejo ciego a esas palabras pero ahora no se dejaría vencer, ahora lo haría correctamente, quería aclararle algunas cosas antes que ellas se casara si no lo hacia se arrepentiría de por vida. - No malinterpretes mi palabras, escucha la verdad yo…- cuando iba a pedir disculpa por su forma tan inmadura de esos años anteriores la figura de su jefa lo asusto - Señora Goldva-
La anciana veía a esa pareja que al parecer ya se conocía, la curiosidad le dictaba: que les preguntara, pero el razonamiento le decía: no era de tu incumbencia, así que escucho a su razón – Dígame, ¿por qué te quitaste el antifaz? –
- Es que… me irritaba el rostro -
Goldva al ver esa sonrisa forzada supo que estaba mintiendo, lo iba a reprender por mentir y claro por quitarse el antifaz, pero mejo opto por otra cosa - ¿Donde esta Anna? –
- Los vi pasar para ir a la piscina – le dijo esa peli verde que al parecer estaba enojada e indignada con Hao, así que sonrió pues esa cliente castigaría a ese gemelo, se retiro de la sala para ir a la piscina en forma de corazón, Silver estaba caminando atrás de ella mientras veía la agenda electrónica, ese par de negociantes se quedaron quietos al ver como esa rubia junto con ese castaño platicaban, reían y se daba leves besos, Goldva sonrió levemente al ver la cara de felicidad y comodidad que tenia su amada nieta.
- ¿Los interrumpo? –
- Deja que se den cuenta – le contesto a su fiel Silver, Goldva quería examinar esa química que tenían esa pareja, dio gracias al cielo que este Yoh acompañara a esta Anna durante esta velada.
Anna e Yoh se habían quitado sus respetivos zapatilla y zapatos, para poder sumergir sus pies desnudos a esa piscina, el gemelo no paraba de empujarla con su hombro Anna le respondía de igualmente, parecía un par de tortolos, ella había escuchado la voz de su abuela por eso giro su cabeza para verla, ahí estaba con los brazos cruzados y viéndola burlonamente - Sabia que había escuchado una voz – la joven saco sus pies del agua para continuar levantarse e ir a encontrarse con su abuelita – Abuela, te tardaste en venir a verme – con el ceño fruncido le decía pues no le caía bien esa forma burlona de esa boca.
- Señora – Yoh se incorporo y saludo cortésmente a su jefa.
- Siento interrumpir –
- No interrumpes nada- hablo fríamente Anna, ese cambio de actitud le encanto a Yoh pero a la vez le dio escalofríos.
- Primero que nada, hay que aclarar que entiendo tu actitud de hace años cuando te hable que tu serias mi heredera una vez que muera – Anna aclaro la garanta como signo que le faltaba disculparse por otra cosa más – Ah… cierto, discúlpame por llevarte como regalo ese stripper –
- Aceptare tus disculpas si tú aceptas las mía- la rubia vio el cielo –Se que no debí decir que estaba avergonzada por tu trabajo y que no te quería ver más – la anciana veía como movía el pie con mucha impaciencia su nieta– Lo siento, Abuela -
- Acepto tus disculpas, yo también lo siento -La anciana camino rumbo a esas sillones playeros para descansar - Entonces dime, ¿aceptaras ser mi heredera? –
- No lo sé – Anna se sentó en unos de esos sillones.
Goldva sabia que tendría que empezar a rogar, eso quería su nieta y eso tendría aunque no le gustara - Ellos no son malos chicos, tienes sueños y los apoyo que se quieran superar personalmente – Anna sabia eso gracias a su acompañante, pero quería más información y saber ¿por qué debería estar al mando ella?, Anna ya había escuchados razones por parte de su Abuela y madre pero no la convencieron pues sentía que eran mentiras sus fundamentos, quería una buena razón – No quiero que mi esfuerzo al ayudarlos desaparezca conmigo cuando me muera- la sinceridad de las palabras de su familiar le llamaron la atención pues había sentimientos profundos en ellos - Por eso te necesito para que tu sigas apoyando a cada hombre que trabajan aquí, que los impulses para que logren sus metas personales y que les recuerdes sus verdaderos motivo del porque han decidido trabajar en esta profesión que es indigna para los ojos de la sociedad –
- Lo apoyas ¿Cómo? -
- Me ayuda con los gastos de la escuela – Yoh se atrevió a contestar. – Y además, a mi herman mi nos da hospedarnos mientras encontraba un departamento -
- A mi me ayudo cuando estaba enfermo y con hambre – la voz de otro hombre se escucho, el dueño de esas palabras era ese peli celeste que era sujetado por Pilika, al momento de ver a él noto que sus amigas tanto como sus acompañantes estaban ahí presente escuchando esa platica que debería ser privada.
- Aquí no solo es negocio, dinero y perversidad, es un trabajo igual de honorable, cada trabajador es profesional, tiene libertades y derechos -hablaba duramente como la líder que es la señora Goldva - Este tipo de clubes son mal vistos por que se gana dinero a costa de un pecado como la lujuria –
- Continuar con sus sueños – repetía esa palabras que más hondo le calo en su ser, miro el piso - ¿Y si no lo hago tan bien como tu, abuela? ¿te decepcionaras? –
- Claro que no me decepcionaras, además no te pido que lo hagas igual que yo, hazlo a tu modo – le hablaba tranquilamente esa señora - Tu como Tamao son las manos más adecuadas para llevar este negocio, hazte cargo de mi segunda familia –le suplico.
Medito por unos minutos, alzo su rostro para observar a cada hombre que trabajaba aquí, tenia el presentimiento que no eran malos tipos al juzgar como sus amigas les tenían cierta confianza- Lo hare, por tu segunda familia y por esos hombre que quieren cumplir con sus sueños – su abuela se puso contenta de que por fin escucho la aceptación, los demás presente gritaron de felicidad, - Abuela, dime, ¿Por qué no se lo das a Manta?, él es bueno con la publicidad y negociaciones – cuestiono una vez que vio como se alejaban las demás personas y la dejaban a solas con su abuela.
Se aclaró la garganta la anciana - Él no tiene el carácter que necesita este negocio –
- ¿Y yo Si? –
- Claro - Anna fijo su mirada a ese menor gemelo que era el que captaba la atención de su Abuela.
- Presiento que hiciste intencionalmente que él fuera mi acompañante – señalo al castaño, su familiar le sonrió traviesamente - ¿Lo hiciste con intención? –
- No, fue el destino que te lo puso, al principio te iba a dar a otro pero salió mejor con ese pequeño Yoh que te hizo ver el lado humano de este negocio – saco un cigarro para luego colocarlo entre sus labios y prenderlo, le dio una gran calada, Anna se puso contenta que su Abuela en una distracción dijera el nombre de su acompañante, le pareció un nombre lindo y adecuado para ese hombre.
Alrededor de esa inmensa mesa de vidrio estaban reunido cada pareja, Chocolove con Pilika a su lado estaba Horo y Damuko, enfrente de ellos se encontraba Ren y Jeanne, al lado de esta última estaba Jun con Hao, en la cabecera norte estaba Anna con Yoh y en la otra cabecera la señora Goldva junto a Silver; Yoh platicaba con Chocolove que lo tenia más cerca, iban a convivir un rato entre ellos mientras disgustaba una taza de café.
- Me tienen decepcionada, chicos – los hombres vieron a su jefa por que no sabían la causa de ese sentimiento – Le estoy hablando a ustedes; Horo, Hao, y Chocolove – los nombrados sudaron - ¿Cómo es posible que se quitaran sus antifaces?, seguramente ya les dieron sus nombres a las damas y las han besado, ¡no lo puedo creer!, ¡que decepción! - los jóvenes se quedaron en silencio después de ese regaño por parte de su jefa.
- ¿Qué? ¿Cuándo? - el moreno se tocaba el rostro y veía a su sonriente mujer – Tú… Ah…- estaba confundido de como esa peli celeste le logro quitar su antifaz- Con razón me sentía tan cómodo y tan libres mis mejillas de esa picazón -
- Jun no te cases – pedía en su mente este Hao mientras veía detenidamente a su ex.
- Hay… que celebra a mi heredera – alzo la taza de café en señal de ese brindis.
- Y la superación de sus traumas – se unía al decir eso esta Pilika.
- Y todo gracias a Yoh - ahora decía Tamao que llegaba con Lyserg con algunas galletas para acompañar el café, el castaño hizo una mueca para que guardara silencio esa peli rosa y le manda miradas desaprobatorias por decir su nombre, la mujer solo se encogió de hombros - Amigo gracias por rehabilitarla – Yoh vio a esta Anna para ver su reacción al oír su nombre, ya esperaba que le preguntara ¿de verdad te llamas Yoh?, y su emoción, pero esa reacción nunca llego.
- Pilika, déjame respirar un rato – pedía este Chocolove que fue sorprendido por los brazos de ella alrededor de su cuello y que ya empezaba a asfixiarlo.
Anna a diferencia de los demás decidió tomar té – Así que tu nombre es Yoh – el nombrado asintió, la rubia ya quería quitarle ese antifaz pero le daba miedo - Así que Abuela sabias que Pilika venia a este sitio –
- Si es mi mejor cliente, al igual que tu otra amiga – en forma de carcajada decía la anciana y señalo a su amiga que en esos momentos estaba dando un beso salvaje a su acompañante.
- ¿Jeanne? –
- ¿Que pasa? – dejo de rápidamente a ese hombre pues pensó que la iban a regañarla su amiga porque se subió prácticamente en ese hombre.
- Por fin dul… liber… dulce libertad– Ren trataba de llenar sus pulmones de oxigeno.
- ¿Por qué venias tu aquí? –
- Venia inspeccionar a mi hombre – soltó sin trabas, a ese chinito se le abrió la boca pero disimuladamente la cerro pues tenia seguir actuando.
- ¿No me diga con quien sales es stripper? –ahora hablaba Damuko.
- Sí – se cruzo de brazos, sus ojos se achicaron afiladamente en su acompañante, Ren pedía en susurro: que fuera un sueño pero no lo era, esos ojos color sangre le daban una fría sensación de que lo iba a vencer - ¿Por cuánto más va a tener ese antifaz, Ren? – ahí supo que debería ya quitarse el antifaz pero no lo haría pues su hermana estaba también presente en ese comedor como su jefa - ¡Te ordeno que te quites eso de la cara!- Jeanne pudo escuchar un leve: no, esa respuesta no le agrado – ¡Nadie se niega a mí y tu deberías saberlo más que nadie! – y prácticamente se lanzo sobre él haciendo que ese impulso que cayeran de la silla, ella estaba encima de él tratando de quitar esas molestas manos que cubría el nudo.
- ¡Deja! – Ren se movía de un lado a otro tratando de impedir su cometido - ¡Suéltame mujer! – Jeanne por culpa de la desesperación lo mordió fuertemente que acto seguido dejo de proteger el nudo.
- ¡Lo tengo! – su puso en pie esa francesa y alzando en una mano ese antifaz.
- Ren – lo nombro su familiar, se sorprendió que su hermano estuviera ahí, ese par de Taos mantenían contacto muy constante, Jun quería saber como se mantenía, sus trabajos y estudios, ella a veces se reunía con él y le ayudaba económicamente en esa vida de trotamundos había escogido su pequeño hermano, este chinito preocupo a sus familiares al desaparecer como obra de capricho porque se negaba estudiar administración con el objetivo de manejar la cadena de restaurante de Tao´s.
- ¡Hola Jun!-
- Así que este es tu nuevo trabajo que me decías – la peli verde cuando su hermano le dijo: que su trabajo actual le era excitante, diferente, muy divertido y que sobre todo que había hecho nuevos amigos, nunca le paso por la mente que su nuevo trabajo era de stripper.
- Ya lo ves – le daba una sonrisa forzada para aliviar la situación con su hermana.
- Jun desvió su mirada de ese joven hombre para ir con su amiga - Jeanne casi violas a mi hermano –
- ¡Lo siento, cuñada! – se inca a lado de su cuñada, - Pero estoy saliendo con él – le recordó – Aparte hemos hecho cosas más atrevidas – susurro, Jun se llevo una mano en la sien para darse leves círculos para aliviar la tensión.
- Él es el famoso chico que te tiene loca – ahora decía Pilika que se levanto de la silla para ir estar a lado de Jeanne y comenzar a dar de saltitos junto con ella.
- Gusto en conocerlas, me llamo Tao Ren – se presento una vez ya descubierto.
- Soy Usui Pilika – dejo de saltar para inclinarse a la hora de corresponder al saludo.
- La rubia por su parte alzo un brazo para luego decir - Kyoyama Anna –
- Damuko – con una sonrisa de decía la pelinegra.
- ¡Que noche tan maravillosa! – soltó ese gemelo menor como símbolo de alegría por que al fin escucho el nombre completo de su amada, los demás hombres también se emocionaron en escuchar los nombres de cada mujer.
Le pregunto Chocolove - ¿Que tienes Yoh? –
- Creo que me enamore a primera vista – le murmuro a su amigo, el moreno le creyó pues ese gemelo tenia cara de estúpido y una sonrisa idiota, ¡si estaba enamorado!
- Silver trae ahora un poco de wisky o ron para hacer este café irlandés –el dichoso Silver desapareció para ir por esa botellas para su jefa.
- ¡Bienvenida a la familia! –después de lograra calmar su dolor de cabeza dijo esta Jun y se levanto de su asiento para abrazar a su amiga.
- ¡Es muy lindo de tu parte, Jun! -
Ren por su parte todavía estaba algo enojado por la forma de actuar a su pareja, por eso le empezó a reclamar – Jeanne, tu eres capaz de engañarme, ¡soy tu novio! –
- ¡Oye todavía no somos novios oficialmente! ¡solo estamos saliendo, eso es todo!- le recordó esa joven - Para tu información, yo no seria capaz de serte infiel –
- Y esa forma de coquetearme, morderme la oreja, ¿dime que es? –
Jeanne achico sus ojos y respiro para calmarse - Ya sabia que eras tú el que estaba detrás del antifaz – ahora todo se le aclaro en la mente a este Ren, ese coqueteo tan descarado, traviesa y sin remordimiento, ella ya lo había descubierto desde que piso esa sala - Seria una idiota sino te reconozco o reconozco esos hermosos ojos –
- Por supuesto que lo serias –
- ¿Me dijiste Idiota? – algo exaltada le cuestiono.
- No, solo repito lo que dices – se defendió ese chinito y colocaba sus manos como una barrera para evitar los posibles golpes de esa mujer.
- Ya estoy cansada - bostezaba esta Pilika a la hora de sentarse en las piernas de ese moreno, Horo no le gustaba que hermanita estuviera muy cerca de Chocolove, le moreno sentía una aura peligroso por parte de su amigo peli celeste.
- Hay que irnos – comentaba esa rubia que se levanto – Entonces, gracias por la diversión, Abuela –
- ¡Abuela, gracias! – una muy acurrucaba Usui repetía.
- Yo no soy tu abuela –
- Pilika encogió los hombros - Pero te quiero como a una – agarro esos brazos morenos para que la abrazara como dios mandaba.
- Nieta, porque mejor no se quedan a dormir aquí, - Goldva examino el estado de cansancio de cada chica y no estaban en optimas condiciones para conducir -Como verán tenemos habitaciones para cada una –
- Lo haríamos pero…- empezaba Damuko.
- No se preocupen por los muchachos, ellos no les harán nada – le empezó a disolver su miedo - Ellos se van a sus respectiva habitaciones que tienen en la mansión –
- Si es así – Anna comenzaba a decir, noto que sus amiga estaban de acuerdo – Aceptamos –
Se dirigieron al segundo piso que tenia esa mini mansión, caminaron brevemente, cada mujer se despidió de su acompañante menos una que era cargada por él como si fueran recién casados. El pobre morenazo tuvo que realizar su capricho de llevarla a su habitación y colocarla en la cama.
Al abrir la primera habitación que se encontraron, cada mujer veía lo bien amueblado que estaba, tenia una cama matrimonial con sabanas color vino, colchas de igual color, y almohadas que también están del mismo tono, tenia ropero, baño individual, una tele de plasma enfrente de la cama y que estaba oculto en el armario, la habitación no era muy grande pero era cómoda.
- Aquí déjala, Choco – dictaminaba esta Tamao.
El hombre la dejo con suavidad en esa gran cama matrimonial, le acomodo la cabeza en esa almohada, empezaba alejarse pero los brazos alrededor de su cuello se lo impedía - No me dejes Chocolove – decía dormilonamente esa peli celeste y con la poco fuerza que tenia logro darle un beso en los labios.
- Buenas Noche, Pili – se alejó de ella sin antes acariciarle el cabello, comenzó a retirar se esa habitación y cerro la puerta con mucho cuidado.
- Chocolove se despidió de cada mujer y de su jefa, - Cada habitación esta limpia - explicaba la anciana una vez que se alejaban de la habitación de Pilika- Hay pijamas, siéntese libres de usarlas, nos vemos mañana y que duerman bien-
Ya era pasada del medio día, cada mujer se levanto lentamente pues la pereza todavía le pesaban y la cruda le pasaba cuenta a su cuerpo, una vez que desayunaron o el intento de ello salieron del local.
En la entrada de la mansión estaban la camioneta dorada y auto deportivo negro que estaban en espera de las chicas y a lado del vehículo dorado estaba la señora Goldva que estaba tan fresca como una lechuga - ¿Cómo amanecieron? – esa preguntaba era la burla para esas 6 chicas que caminaban prácticamente como zombis.
- De maravilla, Abuela – sarcásticamente le contesto Anna.
- ¡Que dolor de cabeza! – Pilika se quejaba y se daba unos leves golpes en la cara para reaccionar pues sentía todavía adormecida.
- Abuela, me voy a tomar el día libre, no estoy de humor para trabajar –decía Tamao que al contrario de sus compañeras ella no había bebido demasiado lo que la tenia así era la desvelada que tuvieron y eso es peor que el alcohol.
- Esta bien, Tamao – Goldva se regurgitaba pues nunca había visto en ese estado a su linda nieta peli rosa, las amigas de Anna se subieron a la camioneta, Tamao subió a su auto y sin despedirse de su prima y Abuela se largo de ese sitio. - Te deseo mucha felicidad en tu futuro matrimonio – comentaba la anciana a esta Jun, ésta solo le sonrió como respuesta pues la voz no se salía.
Era un día antes de la boda, Ren ya se estaba preparándose para ir a la boda de su hermana, éste tenia entendido que ella junto con sus amigas ya estaban en China, aunque no le agradaba la idea de regresar a esa cárcel llamada casa y sobre todo ver a sus padres y abuelos pero tenia que ir por el cariño enorme que tiene hacia su hermana, estaba empacando su smoking, ropa casual, ropa interior, su medicina para el dolor de cabeza que estaba seguro que sus padres le provocaría y por último, una macana por si deseaba golpear a alguien o por si un ladrón se atreviera hacerle frente, Ren era muy precavido.
En los pasillos de esa inmensa mansión, se encontraba todos los trabajadores realizando la limpieza mientras esperaban que una junta de última hora convocada por el jefe se iniciara, en el vestíbulo principal se encontraba sentado en el piso el joven Asakura que no dejaba de suspirar – ¡Anna! ¡Anna! – repetía una y otra vez, los presentes ya estaban hartos pues llevaba como dos hora diciendo ese maldito nombre - ¡Vaya, creo que me quede cautivado por ella! – reía tímidamente con cierto toque de amor pegajoso que no es adecuado para los diabéticos. – ¡Anna Kyoyama! -
Un tipo se acercaba a este Yoh para ir a salvar su vida pues vio las mirada irritada y asesina de sus compañeros de trabajo, le dio un golpe en la cabeza con eso logro detener lo que estaba diciendo - Hablando solo –
- Hermano, eso dolió - en la mejilla del gemelo menor rodaba una pequeña lagrima – Dime, ¿de verdad, estas bien tú? – este castaño estaba preocupado por su hermano mayor porque actuaba sin mucha energía como si estuviera resignado a estar triste y esa nueva forma actuar empezó cuando Anna y sus amigas se fueron de la mansión.
- Claro - Hao mentía porque la verdad se estaba muriendo por dentro al saber que su amor se iba a casar mañana, la única mujer que lo hizo sentir vivo - ¿Por qué lo dices? –
Yoh se sintió intimidado por esa mirada que arrojaba fuego y que si pudiera lo quemaría - Te siento algo susceptible –
- ¿Qué, susceptible YO? – Yoh le pidió con la manos sin necesidad de palabras que se calmara, Hao se cruzo de brazos y decidió ignorar a su hermanito, al desviar su mirada se encontró como Ren llevaba su maleta y no solo él se iba también Chocolove - ¿A donde van? –
El moreno y el chino se vieron entre sí, el segundo le contesto - Yo a la boda, le pedimos permiso a la señora Goldva para el evento –
Ahora las miradas se iban para ese moreno que llevaba una mochila al hombro -Eh… yo quiero visitar la casa de Ren, tengo curiosidad de ver donde creció y saber sobre su país de origen – si él fuera pinocho le hubiera crecido la nariz por semejante mentira pues era muy sabido que Choco no le interesa la vida de Ren.
- Mentiroso – grito ese peli celeste, el moreno sudaba pues sentía miedo por causa de él porque después que su hermana se fue de la mansión le ha hecho la vida imposible - Tu quieres encontrarte con mi hermana – en unos instantes ya estaba cara a cara con ese moreno y con superioridad dijo - ¡Te gusta mi hermana! –
- ¡Cállate, Horo! –le tapo la boca para que no le gritara la verdad.
- Más respeto… que soy tu cuñado – lo empujo al futuro novio de su hermana - Los acompaño, así aprovecho y veo a mi Damuko – Ren si estaba disgustado que Chocolove le insistiera que lo llevara ahora imagínese que llevaría a otro pasajero.
- Hao hay que ir –
- ¡No, Yoh! –
- Iremos y tu no te opondrás tienes que decirle tus sentimientos – abrazo por los hombros a Hao, el gemelo mayor vio como a este Yoh le brillaba los ojos como símbolo de esperanza hasta se podría jurar que había una bandera grande atrás de ellos que tiene como logo principal una gran corazón rojo y a cupido - Te apuesto que ella todavía esta enamorada de ti –
- ¿Como puedes decir eso? –Hao estaba incomodo y empezaba a sentir como una lluvia de pétalos de cerezo le eran arrojado, pensó que ya estaba perdiendo la razón.
- Ve y quítate las dudas - el ambienta ahora había un tono música romántica al fondo de las palabras de Yoh – Deja de sentir lastima por ti - hizo una pausa dramática ese pequeño gemelo - Porque te quiero, te ayudare… ¡todos a china! – alzaba su puño en alto.
- Es la primera vez que habla maduramente este Yoh – decía este Horo mientras seguía arrojando los pétalos de cerezos.
- Creo que el amor le pego duro como un tubo - hablaba este Chocolove que sostenía la bandera.
Hao ya no tuvo más remedio que hacerle caso a su hermanito - Te ayudare Hao – decía este Ren que sostenía su celular y que era responsable de esa melodía romántica de hace rato.
- ¿Por qué Ren? –
- Porque yo estoy seguro que mi hermana todavía te ama – Tao le estaba diciendo la pura verdad - Aparte que siempre me hablo de ti de una forma tan romántica y mientras lo hacia sus ojos se le iluminaba –Ren rio levemente porque recordó como Jun lo molestaba con las virtudes que le gustaba de ese Asakura y de como la hacia sentir viva, totalmente enamorada y que podía enfrentar al mundo sin miedo; Ren al principio no entendí esos sentimientos de su hermana hace años atrás pero ahora que conoció a Jeanne ya sabe como se sentía Jun - Este Lee Pai Long es un gran tipo pero no logra que le brille los ojos a mi hermana –
- ¿Estas seguro? – ese cuestionamiento sabia que no debía decirlo pero la inseguridad le invadió unos segundos, Ren solo se limito afirmar con la cabeza – Todos a empacar – Hao, Horo e Yoh empacaron los necesario, fue tan rápido de las mujeres los envidiaríamos, no tardaron en irse a un aeropuerto privado, ahí los esperaba el avión privado que fue enviado para Ren por parte de sus padres, mientras se acomodaban o mejor dicho se peleaban por el mejor asiento, obvio que Hao tanto Ren se los ganaron, los otros hombres veía la película, Asakura y Tao platicaban - Sabes tengo una duda, ¿por qué no me dijiste que Jun era tu hermana? –
- Yo no sabia que tu eras ese famoso Asakura Hao –
- ¡Eres un despistado! –
- Ese insulto por su "casi" cuñado no le gusto a Ren - Te diré que hay millones de personas en este mundo, cualquier puede tener tu nombre y apellido ¡imbécil! –grito enojado, mientras discutían eso futuros familiares.
- ¡Ya cállense, ustedes dos! - los otros tripulante de ese avión les ordenaron al mismo tiempo.
El tiempo volaban, ya era el día de la boda, era medio día, el sol estaba esplendido para este gran día, era tan bonito que hacia que se en contentara cualquier persona y que le diera ganas de salir de viaje, pero el humor de cierto grupo de hombres no era muy agradable pues todavía no llegaban a esa maldita mansión Tao, era demás decir que se habían perdido en la montaña desde el día de ayer y eso no era lo peor del asunto también se les había descompuesto el vehículo que mandaron para recoger a Ren– ¡No llegare a tiempo! – decía un desesperado Hao que no había contado el tiempo en que se hacia del aeropuerto a la casa de Tao que prácticamente se hacia 9 horas de camino y seria más por perderse, el Asakura vio su reloj – A las 18hrs., se casa Jun – se recordaba lo que había indicado Ren.
Ya comenzaba a ponerse el atardece, en una habitación de la casa de los Tao´s, una joven peli verde ya estaba arreglada tenia su vestimenta tradicional de color rojo para su boda, estaba nerviosa, emocionada y sobre todo pensando sobre lo que le espera en el futuro, veía su ventana como esperando a alguien.
- Jun estas muy pensativa – decía Anna que vestía un sencillo vestido color perla que resaltaba su color de piel, atrás de esta rubia llegaban las demás chicas.
- ¿Te estas arrepintiendo? –pregunto una hiperactiva Pilika que traía un vestido color lila.
- ¿Si quieres escapar?, tienes toda la libertad de decirnos - ahora decía su cuñada que se veía bien con ese vestido color plata con toque dorados – Y no dudes que te ayudamos –
- Tengo mi auto preparado –se unía esta Damuko mientras enseñaba sus llaves de su auto deportivo azul eléctrico que hacia juego en ese momento con ese vestido corto que vestía esta mujer.
- ¡¿Que clases de amiga son ustedes?! –Jun no se creía que sus amigas les sugerirán esa barbaridad.
- Bueno, ya te enojaste – se rasca la cabeza Pilika y sonreír al ver que por fin Jun dejaba de estar tan pasible.
- Anna tomo la libertad de sentarse en la cama de esa habitación - Te removió sentimientos ese tal Hao –
- Si –
- ¿Lo amas todavía? –con una mirada intrigada seguía la rubia.
- Siempre lo amare por lo que tuvimos, pero ahora estoy con Lee –dijo, sus amigas no se creía esas palabras pero no le iban a debatir por ahora– Hao es mi pasado, ahora mi destino esta con Lee – Jun estaba enojada con el destino que fue el culpable que conociera a Hao para luego hacer que se fuera de su lado en el mejor momento de su relación y ahora otra vez el destino lo traía de vuelta cuando ella estaba apunto de casarse con un buen hombre… el destino era muy caprichoso con ella – ¿Saben?, cuando Hao se quito el antifaz me dieron unos deseos de tirar a la basura la boda e huir con él para renovar nuestra relación -
Las chicas habían notado la batalla interna que estaba teniendo Jun sobre lo correcto y lo que realmente desea - ¿Porque no lo haces? –
- No digas locuras, Pilika –con una risita decía esta Jun espero que sus demás amigas también se carcajearan de esa idea de la Usui pero no llegaron.
- Tiene razón – la primera en hablar fue Damuko y que sorprendió a Jun pues esa pelinegra rara vez estaba de acuerdo con la Usui.
- Si lo amas, arriésgate –comentaba con toda la seriedad que podría tener Jeanne. – El que no arriesga no gana -
Jun esa palabras la estaba dando ese impulso de hacerlo - Pero si él ya me olvido –
Anna se levanto de la cama para ir con su amiga, le levanto la mirada para que la viera – No lo creo, ese tipo de amor que tu sientes jamás de olvida –
- ¿Y Lee Pai?– Jun recordó a ese amable hombre que ha estado a su lado desde antes que este Hao se fuera, un gran amigo, compañero ideal, tiene sus mismos gustos, le caí bien a sus padres cosa que no logro el castaño, Lee tardaron exactamente dos años para convencerla que fuera su novia algo diferente que le sucedió con Hao, con el castaño duro su status de amigos un mes porque había demasiada atracción entre ellos, tal vez no tenían los mismos gusto pero les encantaba mucho explicar sus razones de esos gusto, tenían una conexión mágico y agradable.
- No te preocupes por él, déjanoslo a nosotras - pedía la peli celeste que se empezaba a sobar las manos con mucha maldad.
- ¡No! es una locura, yo amo a Lee Pai Long y me casare con el, fin de la discusión – camino como si fuera un león enjaulado esa chinita.
- Pero no es mejor que ese tal Hao – esta Jeanne seguía picándole dudas.
Jun se paro furiosamente pues se estaba dejando convencer - Pero no le voy hacer eso –unas campanadas se empezaron a escuchar – Ya empezara el ritual, vamos – la novia fue la primera en salir seguida de sus amigas.
- Ren ya se tardo – pensaba la francesa al ver su reloj que le indicaba 17:50 - ¿Porque esta tardando tanto?, ¡me lo pagara muy caro si me deja entrar sola a la ceremonia! – mientras se retiraba de esa habitación y se dirigían al salón principal en otro lado.
- ¿Listos? – un preguntaba un hombre con un traje negro y corbata roja a sus demás camaradas que estaban corriendo, se estaban dirigiendo a la sala de la ceremonia en donde todo estaba preparado para la ceremonia final y donde se encontraba el altar de los ancestros de los Tao, el
salón estaba de color rojo como símbolo de armonía y amor como pedía las tradiciones Chinas, al abrir la gran puerta con mucho disimulo esos cinco hombre trajeados, observaron que Jun estaba al lado de su futuro esposo, enfrente de ellos estaba el monje y el altar familiar.
- ¿Acepta a esta mujer como tu esposa? – preguntaba ese calvo monje a ese musculoso hombre que traía su traje de un color rojo oscuro.
Lee observo a Jun con mucho amor, ella era su mundo y estaba agradecido con los grandes espíritus por quitarle del camino a Hao porque así pudo lograr que Jun lo viera - Si –con una sonrisa le contestaba.
- ¿Y tu, Jun Tao aceptas a este Lee Pai Long como tu esposo? –
Pilika se mordía las uña estaba nerviosa, Damuko pedía que la respuesta fuera negativa, Anna veía el celular pues ya estaba harta de tanta gente y hombre indeseable que quería conquistarla, en cambio Jeanne estaba furiosa con su "futuro muerto" novio que no apareció a tiempo y estaba planeado el funeral para él- Yo… yo -titubeaba, para sus amigas eso era una buena señal.
- ¡Jun! – todos las personas voltearon a la entrada, ahí era donde se encontraba el dueño de la voz - No lo hagas, no te permitiré que te cases con él –
- Hao… - Lee estaba irritado que su rival había reaparecido en su boda y aparte que lograra hacer sonreír tan cálidamente a su futura esposa- ¿Qué haces él aquí, Jun? – pregunto furioso el novio.
La peli verde ignoro la pregunta de Lee - ¿Dime la razón del porque no me lo permitirás? – Jun quería oír lo que sentía Hao, sabia que sería difícil para él pues no era muy conocido para revelar sus sentimientos.
- Porque te he amado y te sigo amando con total locura – avanzo atreves de ese pasillo que estaba lleno de pétalos de rosas rojas, tomo las manos de Jun con suma fuerza y la miro con una profundidad - Tu eres la mujer de mis sueños y de mi vida, era tan linda y con una hermosa personalidad que deslumbra a cualquiera, me haces sentir tan vivo cuando me miras – Hao estaba aflorando sus sentimientos - Tu eres la que me complementa, la que me hace olvidar mi sentimiento de soledad, sé que fui un total idiota al dejarme influenciar por tus padres – la miro con fiereza y como haciendo un juramento – Pero escucha atentamente Yo no me alejare de ti de nuevo, ni permitiré que nadie incluyendo tus padres, ni él – señalo a Lee que era una persona malvada con él pero con Jun era encantador por eso motivo no le rompió la cara enfrente de todos - Yo quiero hacerte feliz durante toda mi vida, Te amo, Jun, sobre todas las cosas – ella empezó acercarse a Hao para darle un abrazo pero alguien fue más rápido - ¿Que te pasa imbécil? – el castaño preguntaba con furia desde el suelo por causa de ese golpe, se puso una mano en su labio partido.
- ¡Lee, cálmate! –suplicaba Jun, el nombrado empezó a tronarse los dedos pues quería ver muerto a ese gemelo con sus propias manos.
- ¿Cómo te atreves a arruinar mi boda y atreverte pensar en llevarte a mí Jun?, me he esforzado en conquistarla – estaba encolerizado Lee y Hao lo comprendió pero tenia hacerlo entrar en razón.
- Ella no te ama, Ella te ama como un amigo y hermano – con sumo arrogancia hablaba Hao - Ella me ama a mí y te agradezco por cuidarla por este tiempo -Lee agarro por cuello a ese castaño - ¡Ayuda! – como pudo grito el gemelo, dos mujeres como pudieron lograron quitar las manos de ese chino del cuello de Hao, ya recuperando el oxigeno el gemelo tomo las manos de su amada.
- ¡Corre Jun! -le decía esa peli celeste.
- ¡Gracias Pilika y Jeanne! – Jun junto con Hao iba a correr pero al ver como este Lee no le importo aventar a ese par de mujeres al piso, a dos personas que era solo espectadores no les agrado y fueron a defender lo que era suyo.
- ¡Ey! nadie avienta a mi mujer –con una voz sombría decía Ren que fue hasta Jeanne y la cargo en brazos.
- Nadie trata así a mí loca y futura novia- el moreno con ese traje color negro y corbata azul se encaro con Lee.
- ¡Chocolove! – Pilika se levanto y se agarró amorosamente de su futuro novio, no se sintió incomoda como en ese ambiente hostil entre Choco y Lee Pai.
- ¡Ren! – una voz autoritaria lo llamaron.
El hombre se giro con toda y novia al ver que estaba enfrente de sus adorables padres - Hola papá y mamá ¿Cómo están?–
- Hola suegros –Jeanne agitaba una mano, Ren bufo ante ese saludo inapropiado.
- ¿Qué me van hacer? – preguntaba con altanería ese Pai Long y con una mirada asesina que congelo la ira de ese moreno.
Chocolove se acercó con Ren y pregunto discretamente - ¿Ahora que?-
Esa pregunta la escucho Anna que se levanto del asiento y les sugirió - ¿Qué tal si nos vamos de aquí? –ambos hombres estuvieron de acuerdo con la rubia y emprendieron su huida, las amigas de Jun también decidieron irse de esa boda no terminada.
- ¡No escaparan! – Lee decía mientras corrían atrás de ellos por todo el salón, después de dar dos vueltas al salón lograron salir, Ren soltó a su novia para cerrar el portón, Horo que traía una larga madera para luego con la ayuda de Yoh atravesarla enfrente de la puerta.
- ¡Vengan la camioneta esta lista! –grito este Hao que iba enfrente del volante y a su lado esta Jun, esta pareja no iban a dejar solos a sus amigos después que les ayudaran en esta loca situación.
- Si…- se apuraron en decir todos.
Anna iba caminando apresuradamente mientras se preguntaba ¿si debería ir por su cosas?, no le preocupaba dejarlas pues ya lleva lo más importante: su pasaporte, llaves de su casa, celular y dinero, la rubia se felicito al ordenarles a sus amigas que cargaran esas cosas también - Hola – el saludo la saco de balance pues era la voz del stripper de noches pasadas, nunca olvidaría esa voz suave y armoniosa.
- ¿Tú eres Yoh? –Anna por fin vio ese rostro, se sorprendió que era idéntico a Hao así que llego a la conclusión de que eran gemelos, pero Yoh tenía el cabello corto y que le llegaba encima de los hombros, unas fracciones tiernas y masculinas, una amplia frente y sus ojos castaños.
Yoh estaba nervioso - ¿No te agrada mi rostro? –
- No al contrario – llevo una mano a la frente de él y le sonrió dulcemente - Es mejor que en mis sueños –
- ¿Quieres salir conmigo un día de estos? –
- Sera un honor – esa respuesta le fascino al gemelo.
- ¡Prima e Yoh ya vengan! –
- ¿Tamao? – Anna no comprendía la presencia de su familiar en la boda - ¿Y esa camioneta? –
- Es por parte de la jefa, ella pensó que necesitarían ayuda - decía con un acento británico el hombre que salía del vehículo – Lo siento por la tardanza tenia que llenar la gasolina -
- Ah…Lyserg –exclamo Chocolove; Lyserg y Tamao fueron los que auxiliaron a esos cinco hombre cuando se perdieron y arreglaron el vehículo, ellos prácticamente fueron sus salvadores pero atrás de ellos estaba su ángel protector, la que tuvo la grandiosa idea de enviarlos para ayudarlos, ese ángel era la señora Goldva, "¿Qué, creían que los dejaríamos solos en esta aventura?" Esa pregunta les lanzo Tamao cuando los encontró ahí deprimidos en medio de esa fría montaña.
En la camioneta negra que manejaba este Lyserg, ya estaban todos preparados, ahí iban Tamao, Chocolove, Pilika, Jeanne, Damuko - ¿Chocolove quieres ser mi novio? – preguntaba amorosamente esa Usui a la vez que colocaba su cabeza en el hombro de éste.
- ¡Oye! ¡espera!- Chocolove retiro la cabeza de ella pasa así agarrarla con ambas manos - ¿No se supone que el hombre debe de dar el primer paso? – con una sonría de complicidad decía.
- A veces la mujer puede dar el primer paso -
- Pero en este caso déjame esto a mí – estrecho sus manos con las de ella y mirándola fijamente - ¿Quieres ser mi novia? – Pilika lo abrazo por el cuello, lo beso, lo mordió, le hizo lo cuanta cosa se le ocurría.
Mientras en la otra camioneta donde estaban, Hao, Jun, Yoh, Anna y en la parte trasera Damuko y Horo que por cierto estaban muy acaramelados -¿Ya están todos? – preguntaba Hao mientras se acomodaba el cinturón con tranquilidad, pero un grito potente que dejaría sordo a cualquiera se escucho en dirección en donde estaba la otra camioneta - ¡Ey! ¿que fue eso? –
- Fue Pilika – contestaba Anna sin mucho interés.
- De seguro, Chocolove, le pido que fuera su novia – hablaba Yoh con esa actitud relajante.
- Se escucho como si gritara: SI –Jun les comentaba lo que había alcanzo a entender en ese grito.
- Horokeu ¿Qué te parece tu nuevo cuñado? –decía Hao mientras arrancaba el vehículo - ¿Me escuchas? –
- No lo hace, se esta besuqueándose con Damuko – la rubia veía ese espectáculo que había en la parte de la cajuela en donde decidieron ir su amiga y ese Usui.
- Quien viera lo lanzada que es ella – con burla decía la chinita.
El viaje de regreso a Japón fue tan tranquilo y armonioso, las parejas contenta, Ren se veía tan tierno como sostenía esa bolsa de hielo en su ojo morado que fue hecho por su tranquila, nada furiosa y vengativa Jeanne que se desquito por que la dejo plantada a la hora de la ceremonia ¡que linda pareja!, Jun y Hao no paraban de verse, Anna estaba viendo la película tranquilamente junto con Yoh teniendo la manos entrelazadas, el morenazo del amor estaba con su linda Usui que no dejaba abrazarlo y decirle lo locamente enamorada que estaba de él, el moreno le respondía con igual fervor, Horo y Damuko estaban platicando sobre lo ocurrido también sobre su futuro si llegaran a casarse, Lyserg y Tamao aprovechaban el momento para dormir pues al llegar a Okinawa había trabajo que hacer, este grupo de pareja estaban en la nube 7 no porque estaban en el avión ¡no! Es porque estaban bobada mente enamorados ¡el amor flotaba en el aire!...literalmente hablando.
En Okinawa, ya habían pasado meses de esa gran locura, la señora Goldva las invito a la Mansión de nueva cuenta, la noche brillaba más que nunca para ellas, la todavía dueña de lugar cito a Anna para firmar unos papeles sus amigas las acompañaba ¡claro que tenían otro pretexto que era ir a ver a sus novios!, estaban en esa sala de té tipo tradicional.
Pilika caminaba ansiosamente pues no venía a su hombre, las demás chicas estaban disfrutando de su bebida cuando de repente se abrió la puerta, de ahí entraban sus novios que eran acompañados por Lyserg y Tamao.
El joven Ren saludo a su hermana antes de sentarse a lado de su novia, Jeanne noto y alabo en silencio ese perfecto torso desnudo de su pareja pero sintió celos – Ren – el nombrado se coloco su camisa de botones y miro intrigado a su novia - ¡Ya no trabajaras como stripper! – el chinito sabia que eso sucedería esa exigencia tarde o temprano.
Jun abrazaba posesivamente a su novio y veía que tenia algunos rasguños en la espalda, brazos, cuello y en ese delicioso músculos abdominales que ha tenido suerte de posar su cara en ellos una vez terminado su privada actividad nocturna, se limpio la saliva y miro tiernamente a su novio - Igual tu Hao, ya no les bailes a esa mujeres desesperadas –
El Asakura se rasco la cabeza y suspiro derrotado antes ese gesto tan tierno que le daba su futura esposa – Ok – acepto, Hao comenzó a planear como debería despedirse de sus clientas y que medidas tomar si no aceptaban su retiro.
Damuko estaba deslumbrada con la vestimenta de Horo, esa camiseta negra que marcaba cada musculo de ese pecho amplio junto con esos pantalones de cuero negro, lo hacían ver rudo y tan varonil - ¿Cuántas mujeres les bailaste en privado hoy?-
Horo no comprendía a donde quería llegar su bella mujer con esa pregunta, por eso se limito a contestar – Como unas diez, ¿Por qué la pregunta? –
- Pues esas son las últimas mujeres a quienes le bailaras a solas porque le diré a la señora Goldva que te de otro tipo de trabajo – Horo cabeceo inconforme a la petición de ella.
Yoh vestía unos jeans grises, una camisa de cuadros azules y un chaleco, a diferencia de sus demás amigos él no le tocaba hacer de stripper, el castaño con solo mirar el rostro pasible de su ahora novia entendió lo que le ordenaba en silencio- Lo sé, Anna, ya no seré stripper solo me dicare a ser el dj - entre ellos no había necesidad de hablar, Anna se sentía orgullosa que su novio supiera leer su mente, así no tendría que parecer celosa posesiva como se vieron sus amigas a la hora de pedir eso.
- Muy bien, – le dio un corto beso en los labios, a Yoh le encantaba esa clase de recompensa.
Pilika que ahora estaba tranquila gracias que por fin podía ver al causante de sus deseos más profundos y perverso, ese hombre se veía muy apetecible con ese chaleco café que daba a reducir su espectacular y muy comible abdomen, eso ajustados jeans de color azul claro y botas cafés, era un sexy vaquero, Pilika se mordió el labio para retener su impulso de ir a besar y mordisquear ese delicioso cuerpo, este moreno no dejaba de ver a su novia - ¿Por qué me miras tan fijamente, Choco? –
Se cruzo de brazos, Pilika casi se va de espalda al ver como se formaba esos bíceps en ambos brazos, la peli celeste se dio cuenta lo tan afortunada de ser la dueña del corazón de ese hombre - ¿No me vas a decir eso? –pregunto con timidez a su novia.
- ¡No!, no soy celosa como ellas, soy consciente que es tu trabajo – con una segura sonrisa le decía mientras acariciaba esos músculos del brazos – He de admitir que me gusta la idea que tus clientas te deseen, que te quieran para una noche de pasión y quieran tu amor – Chocolove no sabia si sentirse alagado por esa palabra o profundamente herido que su novia tal vez no le importe lo que le pase, Pilika se aventó hacia él como era ya su tradición – Me hacen recodar y sentirme orgullosa de que he logrado conquistarte entre tantas pretendientes que tienes cada noche, tú eres mío en cuerpo, corazón y alma – le beso la frente a su chico - Como yo soy tuya de igual modo y lo más importante es que ¡yo confió en ti! – Jeanne no podía digerir que Pilika fuera más madura que ellas.
- ¡Que malvada eres!, me hiciste creer que no te importaba – empezaba a lloriquear ese vaquero, su amigos ya empezaba a acostumbrase a esa personalidad tímida e insegura de ese hombre.
- ¡Cálmate! – le regaba besitos por todo el rostro de su sentimental moreno – ¡Ya te he mostrado de muchas maneras que tú eres muy importante para mí!, seria muy egoísta pedirte que dejaras tu trabajo por mí – la Usui no quería dar muestras de celos pero al final no pudo evitarlo– ¡Solo prométeme que evitaras que te pongan las manos encima! – el moreno sello la promesa con un beso.
Lyserg le daba gusto la relación que lleva Chocolove, el ingles se sentía afortunado de tener una maravillosa mujer como novia, esa chica que la tenia que prácticamente a su lado- Te amo, Tamao –le susurro al oído de esa mujer, lo hizo tan sinceramente como sensualmente.
- Igual yo – le respondió como podía pues estaba sonrojada y algo acalorada por esa forma de hablar de su novio, Tamao sintió como una de esas traviesas manos inglesas estaban acariciando sus piernas daba gracias que la mesa cubría esas acciones- ¡Tranquiliza esa mano Lyserg! – el ingles ignoro esa orden y ahora llevo esa mano a su espalda y le empezaba hacer cosquillas -¡Estamos en el trabajo!- aguantándose las risas le recordó.
Tamao tanto como Lyserg se dieron cuenta que había un silencio y que eran el nuevo entretenimiento para las demás parejas, esa pareja noto que tenían una burlona sonrisa, el silencio se rompió con la bulla de las mujeres - Uy… ¡Tamao tiene novio!, ¡Tamao tiene novio! –repetía infantilmente ellas, haciendo enojar y sonrojar a quien nombraban.
En cambio los hombres eran más cabrones en su coro y mientras decían sus frases rodearon a la pareja- ¡Lyserg besa las partes de Tamao!, ¡Lyserg besa las cositas de Tamao! ¡Lyserg tiene sexo salvaje con Tamao bajo un árbol!– antes de que la risa los invadieran - ¡Te ayudamos con ella, Lyserg!, ¡No tengas miedo de pedir ayuda!-
- ¡Dejen de molestarnos! – la peli rosa se tapo sus oído a la vez que recargaba su frente a la mesa.
- ¡Que maduros son amigos! ¡que maduros! – Lyserg lanzaba asesina a cada uno mientras le aplaudían lentamente, la noche apenas comenzaba como la vida en pareja para estos hombres y mujeres, mientras esperaban a la señora Goldva seguían riendo entre ellos.
- […]Lookin' hot, all done up,
Party till the break of dawn
Move in groups, leave in twos
We got swagger.
Lookin' hot, all done up,
Dancing 'till the sun comes up,
Disco romancing,
Disco romancing.
Los últimos acordes de la canción de Disco Romancing de Elena Gheorghe hacia que Tamao volviera a la realidad después de esa gran imaginacion que tuvo - Que excitante vida seria – susurraba, tenia una sonrisa al termino de imaginarse semejante locura.
- ¿Pilika, estas enoja conmigo? – le hablaba con cautela pues durante esos minutos de baile su novia en ningún momento lo vio y hablo con él.
- ¿Tu que crees? – le regreso con una pregunta, la chica estaba enojada, tanto lo estaba que no le importo gritarle a su novio en medio de la pista.
- Pues no deberías, yo también estoy algo enojado contigo – le decía, pues recordó el disgusto de escuchar a su novia a la hora de decir un aspecto que le gustaba de un chico, los dos estaban enojados y celoso, como sabemos en una relación alguien debe de ceder y en esta pareja el que iba a ceder era él, pues la verdad no le gustaba estar enojado con ella -Vamos, Pili, no es para tanto –
- No es para tanto, no es para tanto- coloco su ambas manos en la cintura – Una de las características que te gusta de una mujer es que sepa bailar – eso lo grito e hizo que los que bailaban a su al redor los viera.
- Si ¿y que? –
- ¡Yo no tengo esa cualidad! –
- Ya entiendo – se llevo una mano a la barbilla como tratando de pensar en una solución al conflicto que tenia.
La chica estaba sentida, así que intento regresar a la mesa pero la detuvo su novio - Déjame – vio la mano del moreno sujetando su hombro, así que empezó a sacudirse hasta empezó a morderle el brazo.
Chocolove no iba a soltarla a pesar de los mordiscos que le daba a su brazo su dulce e inocente novia - Escucha, solo lo dije por decir –
- No te creo – cerro los ojos y desvió su rostro.
La tomo por los hombros para que lo viera, ella se negaba pero al sentir luego como la mano cálida de él hizo que abriera los ojos - Es que me molesto tu actitud cuando decía lo que te gustaba de un hombre por eso dije lo que dije – Pilika noto en la actitud de arrepentimiento de su novio - Me puse celoso –
- ¿Odias bailar conmigo?–
Chocolove quería reírse por esa pregunta tan tonta – Amor, al contrario, amo bailar contigo, me gusta ver tus intentos de baile – ese comentario no le gusto a Pilika y lo noto él - Quiero decir que me gusta enseñarte bailar– el chico empezó a picarle con el dedo índice la mejilla para que ya sonriera- Me disculpas –
- Esta bien te disculpo – dijo rindiéndose - Yo también tengo algo de culpa en eso – Choco no aguanto en estrecharla entre sus brazos.
- En la mesa cuando llego la tercera ronda, los chicos empezaban a reírse de cualquier estupidez, eso era el inicio de que ya estaba pasados de copas.
- ¿Quiénes son… hip… los conductores designados? – Jeanne pregunto con voz lenta y con ligera dificultad para hablar.
- Yo – decía Horo con un ligero mal humor, pues Anna lo obligo a que hiciera ese deber.
- Presente – levanto la mano este Yoh, éste no era del tipo que le gustaba beber, era el más tranquilo.
- Por supuesto que yo también – el primo de Anna se hizo presente, Manta tenia el deber de cuidar… el auto de su padre, a él realmente no le importaba sus amigos le importaba el auto pues su padre amaba ese vehículo incluso más que sus hijos.
- Denme un poco más de tequila. – pedía esta Jeanne a su novio.
- Por supuesto que ¡NO! – le retiro de mala gana el vaso que tenia su novia – Mira ya estas hasta la…-
- ¡Madre! Me va a matar por no llamarle – interrumpió Chocolove al chinito pues vio la hora que indicaba más de las 3 de la madrugara – Hay que irnos –
- Buena idea - concordaba el gemelo menor.
- No, no, ¡NO!- hacia berrinche la peli rosa - Yo quiero beber champagne –
- Estas ebria, Tamao – le decía una seria Pilika que podía notar en los pómulos un ligero sonrojo a su amiga – Dices cada incoherencia cada vez que bebes- la peli rosa se sintió avergonzada por ese regaño - ¡Mejor pide un wisky! eso es mas razonable – sus demás amigos casi se va hacia atrás con esa sugerencia.
- Hay que irnos ya – Lyserg ayudaba a Tamao y le sostenía para que no se fuera de boca, el ingles estaba un poco más consiente que la chica.
Cuando todos se levantaron y se disponían a irse, la voz de Anna los detuvo - ¿Quién paga la cuenta? – ante esa pregunta todos se miraron.
- ¡MANTA! – todos los chicos acordaron extrañamente quien debía pagar, el susodicho no tuvo otra alternativa más que pagar, a la vez que pedía la cuenta y esperaban al mesero, Jun observo que alguien faltaba.
- Yoh, ¿Dónde se encuentra Hao? – al castaño le invadía la duda pues no se había percatado de la ausencia y locaria de su gemelo hasta que le pregunto Jun.
- No lo sé – se encogió de brazos mientras veía por todas partes hasta que logro ver como su hermano llegaba con pintura en los labios, en todo el rostro y la ropa toda desajustada.
- Parece ser que alguien tuvo suerte – comentaba con malicia esta Anna al ver como llegaba Hao.
- Estas en lo correcto, cuñadita – sonrió satisfecho por lo que había tenido con Marion, pues después de bailar se fueron a la zona en donde se encontraba los acompañantes de esta chica, poco le importo a Hao conocer a los amigos de ella pues se besaron desde que se sentaron después que estuvieron minutos sin dejarse de besar, la chica tuvo que liberarse de los labios de Hao pues ya se tenia de irse, se despidieron con un largo beso - ¿Qué sucede? – pregunto una vez saliendo de su recuerdo de hace unos instantes.
Manta que guardaba su cartera fue quien le contesto - Ya nos vamos –
- Que poco aguante tienen chicos – Hao no le gustaba la idea de irse.
- Es verdad - Anna a pesar que no le gustaba mucho estar de acuerdo con Hao, Pilika daba apoyo a sus amigos mientras aplaudía y movía la cabeza de arriba hacia abajo frenéticamente, Chocolove tuvo que detener su forma de mover la cabeza pues le preocupaba que se lastimara.
- ¡Qué les parecer si seguimos la fiesta en una casa! – más que una pregunta ya era un hecho que planteaba esta Jeanne, Ren vio como su novia frotaba las manos con mucha diversión.
- ¡Hay que ir a un Karaoke! – proponía Pilika con cierta burla que era dirigidas para Anna y Jeanne, ellas entendieron ese golpe bajo por su amiga por eso le estaba mandando miradas intimidatoria. – Mejor… No, ya pasaron de moda – repuso esa Usui mientras se colocaba atrás de su novio para que se interpusieran con ese par de ojos.
- &&&&&&&&&&&&party&&&&&&&&&&&&
Después de 10 minutos de salir de ese sito y por fin podían respirar el aire contaminado, todos se encaminaron para sus autos, en ese andar seguían proponer donde irse.
- ¡Vamos a la casa de los hermanos Usui!- vocifero este Hao muy alegremente.
- ¡NO! – los dueños de la casa fueron los que negaron esa locura.
- ¡Vamos a la casa de los hermanos Asakura! –propuso divertida Pilika.
- ¡SI! -
- ¡No! – contesto fuertemente Yoh al contrario de su hermano, Hao lo miraba por una explicación – Nuestros abuelos –
- Demonios, es verdad – Hao se había olvidado lo tan cascarrabias era sus abuelos… bueno más su abuela. Después que propusieron las casas de Chocolove, Tamao, Lyserg, Manta, Jeanne y de los hermanos Tao´s, que por supuestos que todos ellos se negaron, solo quedaban la casa de Anna.
- Por favor, Anna – suplicaba este Horo.
- Dije que ¡NO! –
- Hazlo por nosotros – seguía ese azulito
- Como si eso que convenciera –
- No quería recurrir a esto, ¡YOH, HAZ TU PARTE!- ordeno ese Usui.
Yoh vio a su novia con ojos de cachorros para convencerla, Anna desviaba la mirada pero la insistente mirada de su novio le calaba el corazón, pero no solamente su novio le ponía esos ojos tiernos sino que los muy… listos de sus amigos también la miraban así – ¡Esta bien!, pero dejen de mirarme así – les hablo duramente – ¡Me hace sentir incomoda! –
- ¡Todos a rumbo a la casa de Anna! –gritaba Horo que comenzó a correr hasta el mercedes.
El padre de Anna los había recibido con mucha cortesía a pesar la hora de llegada, cada jovencito agradeció la hospitalidad del señor, Anna los llevo a la sala de entretenimiento y puso un poco de música, Hao sacaba las bebidas que compraron a camino para el departamento, entre ellos comenzaron a platicar de lo sucedido en la escuela y la experiencia de las pruebas.
Jeanne comenzó a canta muy acaramelada, ese cantar era dedicada a su novio, Pilika se sentía como la dueña de la casa por eso prendió la tele y la consola después puso un video juego que le era conocido pues era de su hermano, pues este Horo le encantaba prestarle esos juegos a esa rubia que al parecer le encantaba, desde de terror hasta deporte, puso uno de pelea se inicio un torneo entre ellos y el que perdiera invitaba la próxima ronda de su futura salida y también pondría su casa para la próxima fiesta o salida.
Los que jugaban entre ellos eran Jeanne contra Yoh, éste si que era bueno con ese juego, Hao hizo ruido con la cerveza para que todos le pusiera atención, Yoh le puso pausa al juego.
- Amigo y amigas… - decía con dificultad Hao pues ya estaba algo bebido a diferencia de sus amigos que ya se le estaba pasando el efecto -…Déjenme hacer un brindis por esta ocasión especial en que estamos reunidos- los chicos se veía entre sí, a Hao le estaba poniendo sentimiento a su discurso- Este brindis tiene varios significados: por la amistad, por el amor – su amigos sonrieron - Por la selección de futbol japonés – ahí Hao ya empezaba alucinar - Por las chicas sexy del todo mundo, por el Barcelona – esto último lo dijo gritando, ahí hubo uno que otro rostro que no le gusto.
- ¿El real Madrid, qué? – Pilika detuvo el brindis.
- Es… ¡MI MALDITO BRINDIS, PILIKA, DEJA DE INTERRUMPIR! –Ya exasperado pidió Hao – Cuando lo hagas tu puedes mencionar lo que quieras – con esas palabras la chica tuvo que aguantarse el enojo. – ¡Por la chica que me besuque esta noche!
-Ya se extendió este brindis – pensaba Ren mientras le daba un sorbo a su bebida - Creo que ya esta borracho – esto fue escuchado por su hermana.
- ¡Por los chicos sexy como yo! - mientras Hao seguía con su brindis Yoh y compañía retomaron con su torneo- ¡Tú no cuentas Yoh por que eres mi gemelo!-
- ¡Idiota! – solo atino a decir el nombrado.
- Y por que ya no tenemos que participar en esos ridículos concursos ¡Salud!, –
- Hasta que dices algo coherente – comento la dueña del departamento.
- Anna – la rubia volteo a ver a Pilika que al parecer quería decirle algo importante, lo intuyo por la tonalidad de su voz - Ya te voy a decir con quien va ser tu cita – la Usui jugaba con la botella de cerveza.
- ¡Por fin!, dime quien es-
- Eh…pues es… - tartamudeaba la pobre chica pues temía a la reacción de su amiga, de dio un trago a la botella pues la boca la sentía seca - Bueno…tu cita es…- Anna ya quería que terminara la maldita frase, Pilika cerro los ojos, respiro y exhalo tres veces - Es… ¡Opacho! -
- Opacho…- Anna dijo en un susurro el nombre, Pilika abrió lentamente los ojos y noto estática a su amiga y algo pálida, la rubia sacudió la cabeza y reacciono hecho una fiera – ¡Con ese niñito! –
- Si, un niño muy astuto que me chantajeo… - le confesa, pues recordó como la hizo prometer hacer una cita con Anna todo para que corriera - Bueno no, yo fui más culpable al decirle: "pide cualquier cosa" – menciono la dichosa frase que utilizo esa noche.
- Eres una…-Pilika esperaba que terminara la frase de enojo pero no la escucho, toda la noche la peli celeste estuvo que estar sentada al lado de su amiga y escuchar el épico regaño que le daba con todo y reclamaciones que también incluía.
Continuara...
¿Les gusto?
¡No ma! hice 103 paginas… ni siquiera escribo tanto a la hora de hacer un reporte para la escuela.
iba actualizar a finales de noviembre pero se fue alargando mi imaginacion y es por eso actualice hoy.
Espero que les haya gustado, ahora si me esforcé mucho para este capitulo casi cuatro meses me tarde para terminanarlo, lo hice con toda la deliadeza que debe tener estos temas, valio la pena el resultado, espero que me disculpen mi falta de actualización y claro los horrores ortográficos que encuentren.
¿Quién quiere a esos sexys strippers?, yo quiero a Chocolove y Horo… bueno más al morenazo. Espero haber manejado bien este capitulo pues me costo mucho, mucho y mucho…
De seguro nadie se imagino que la cita que tiene Anna es con Opacho, pero si no me creen vayan al capitulo si fueramos monostrous.
Les dire que al principio estaba debatiéndome entre si fueran estrellas porno ó stripper, decidi en la segunda opción por culpa de un amigo (pervertido pero de buen corazón) con quien platico de cualquier cosa (sexo, manias, fiestas, amor, un poco de deporte, consejos para la conquistar, etc) que prácticamente nuestras platicas son muy intensas y sin reserva (adoro a mi amigo pues no me juzga como yo no lo juzgo) bueno el caso es que en una fiesta con todos mis amigos, él me platico sobre los table dance yo le hacia preguntas y el sin molestia me contestaba hasta me dijo:"querida amiga, DjPuma13g, un día te llevare a un table dance mixto y te invito a un hombre tan pinche bueno que te bailara muy sexy y te pondrá al 100, será como un regalo de cumpleaños" yo le dije "no ma***, haber si me lo cumples, eso que siempre olvidas regalarme algo" me reí de su ofrecimiento, de esa conversación me inspire para este capitulo.
Por eso se lo dedico a ese amigo, a todos los que han seguido este fic, para lo que no dejan comentarios, y sobre todo a los que se atreven en leer esta locura de fic.
Espero que se hayan paso bien la navidad y que se la pasen super en el año nuevo ¡ya saben coman las 12 uvas!
Querio decir algo más ¡digan no a la trata de personas y cuídense mucho!, lo digo en serio porque cada peligro que hay actualmente.
Bueno ya me voy pues tengo que empezar a escribir mi carta para los reyes magos y madar una carta al polo norte para reclamarle a ese panzon de traje rojo que me trajo ¡NADA!
Nos vemos, hasta pronto y hasta el siguiente año.
