Dedicado a los quinceañeras/os...


Las fiestas de Navidad y Año nuevo pasaron, ya faltaban tan solo cuatro días para que los chicos regresaran a la escuela; el frio de enero se sentía hasta los huesos, los vacacionistas regresaban, la tranquilidad de las calles ya no habría más al regreso de todas las personas.

Un par de chicas caminaban tranquilamente hasta llegar al parque infantil en donde las estarían esperándolas sus otros dos amigos; una de esa chicas tenía el cabello rubio, portaba un abrigo café, botas invernales color negro, bufanda de color oscuro, un pantalón de mezclilla y unos guantes, por otra parte; su compañera traía una falda gris, unos mayones negros, zapatos plateados, guantes blancos, bufanda roja como sus ojos, un sombrero que cubría su hermosa cabellera plateada, ambas chicas coincidían que era muy lindas pero también coincidían en que traían entre sus manos bolsas de color negro.

- ¿Cómo es posible?- se cruzaba de brazos esa linda rubia - ¿Qué le he hecho a Pilika para que me haga eso? -

- Aquí vamos de nuevo – rodo los ojos esa linda francesita. - ¿Qué tiene de malo tener una cita con un chico, Anna? –

La nombrada se paró en seco, Jeanne se detuvo enfrente de su amiga - Con un chico de mi edad, nada - dijo con seriedad, - Pero estamos hablamos de un niño de 7 años o algo así– apretó los puños con mucha indignación sobre la cita.

- Jajajaja – se reía escandalosamente, Jeanne durante esas dos semanas de vacaciones no paro de reírse al enterarse del chico con quien saldría Anna.

- ¡Búrlate, Jeanne, eso es lo mejor que haces! –

- ¡Cálmate amiga! - fue abrazar a su amiga para reiniciar su caminar - Haces un huracán en un vaso de agua –

Anna no estaba de humor para las burlas y comentarios sarcásticos - Si salgo con ese niño pensara que soy una roba chicos –

La peli plateada se empezó a imaginar cómo la policía se llevaba a su amiga a la cárcel por ser corruptora de menores, y volvió a estallar en risas - Jajajaja –

- Otra vez – suspiro pesadamente esa rubia.

- Lo siento – se secaba una lagrima que se le escapó por ese ataque de risas - Pero es muy graciosa tu situación –

Anna agarro la bufanda de Jeanne para acercarla a su rostro y decirle amenazadoramente - Mejor de en vez de burlarte dime una solución – luego soltó la bufanda, Jeanne se quitó la bufanda para evitar ese gesto salvaje nuevamente - No quiero salir con el hermano de Chocolove –

- ¿Qué tiene de malo que salgas con Opacho?, él es tan lindo y amoroso – Jeanne no le veía el lado malo de esa cita, es más a ella le encantaría salir con un niño tan encantador como Opacho eso si tuviera su misma edad y que no estuviera con Ren.

Anna se sentía avergonzada por esa cita - Ya te había dicho que van a pensar mal de mí o peor que soy una asalta cunas – susurro tímidamente ella. – Mi reputación está en riesgo -

- Una asalta cuna extremista – ese comentario burlón no le cayó bien a esta Anna y lo noto Jeanne porque le estaba dando una mirada que la dejaba sin aliento y que congelaba su sangre, - Ya, tengo tu solución –

Anna dudaba lo que dijo su amiga pero a la vez quería escuchar que estupidez diría -Dime-

- Me – repitió infantilmente.

- ¡Carajo! deja de estar de graciosita – se llevó ambas manos a la cabeza pues ya sentía que le iba explotar, Anna a veces pensaba – ¿Que le vio, Ren a Jeanne?; creo que es más loca que Pilika -

- Ok, tranquila - le pedía Jeanne se llevó un rizo de su cabello atrás de la oreja, Anna la miraba fijamente - Pues habla con el niño y explícale tus deseos de no salir con él –

- Ya pensé en eso y no funcionara –

- ¿Entonces para que me pides ayuda? –dijo alterada e indignada esta Jeanne no creía como su amiga no valoraba sus ideas - ¿Por qué dices que no funcionara? -

- Es que los niños son tan volátiles, caprichosos y lo peor de todo son llorones – Anna lo decía por experiencia que tiene con su pequeña prima – No dudo que va a llorar cuando platique con él, no me gusta oír llorar a los niños, me ponen nerviosa y hace que acepte a sus peticiones - ambas chicas se detuvieron en el semáforo, la rubia veía fijamente al frente - Detesto cuando mi prima llora – Jeanne conocía a la pequeña prima de su amiga que era una pequeña demonio, era más mandona que Anna y muy pero muy manipuladora - Aparte no soportaría ver el rostro de Opacho cuando le diga –

- Anna si tienes corazón – comento con una sonrisa cálida - No tienes un corazón que es de hielo – la rubia bufo molesta por esas palabras, la francesita entendió esa indirecta que la dejara en paz - Ya, ya no diré nada más – Jeanne observo su reloj y comenzó a caminar más rápido Anna le seguía el paso - Que tal si le pides apoyo a Chocolove –

Anna sonrió levemente a esa brillante idea - Eso me agrada, es una buena idea, Jeanne -

En los columpios estaba una pareja de enamorados, Chocolove empuja a Pilika para que se balanceara bien, con una sonrisa incrédula - Opacho, mi hermano teniendo una cita con Anna – se rasco la barbilla - Es absurdo, no me lo puedo imaginar –

- Pues imagínatelo – Pilika detuvo su movimiento para luego pararse del columpio.

- Es por eso que Anna te estuvo regañando ese día – el moreno como sus demás amigos fueron testigos de cómo Anna le pedía explicaciones a esta Pilika, lo recordaba perfectamente, ese día que fue hace dos semanas. - Jajaja… Pilika – se empezó a carcajear cuando empezó a recordar - Tenias la cara de niña regañada –

- Ya se están tardando– la Usui ignoro el comentario de su novio, tomo del suelo una bolsa negra.

Chocolove observo esa bolsa negra que al parecer traía un paquete bien arreglado, él comenzó a presentir que algo se le olvido traer y que era de suma importancia para este convivio que tendrían en una hora – Tengo la sensación que algo me falta, ¿Qué será?, traigo mis llaves, cartera, mi cel está en mi pantalón, me bañe, comí, algo se me olvido ¿pero qué? – pensaba el moreno muy agobiadamente

- ¡Chocolove, Pilika! –gritaba Jeanne que se apuraba para estar al lado de esa pareja - ¿Cómo están? – la francesita los saludo.

- Bien – contesto cordialmente ese moreno y vio como llegaba la rubia que venía algo pensativa - Mire quien llego… ¡mi futura cuñada! –

Anna dejo de estar en su mundo al momento que escucho ese comentario - Deja de búrlate payaso de circo –

- Me halagas – con una sonrisa decía ese moreno, esta Anna se le había olvidado que insultarlo de esa manera no podía hacer irritar a ese moreno así que decidió hacer a una lado los insultos - ¿Nos vamos? – pregunto el único hombre de ese grupo, las tres chicas asintieron, cuando caminaron afuera de ese parque infantil comenzaron a platicar sobre sus vacaciones y lo que hicieron, Chocolove por un momento noto que sus otras dos amigas también traiga bolsas negras eso le dio curiosidad les iba a preguntar ¿Por qué traían esas bolsas y que ocultaban ahí?, pero alguien le hablo.

- Quiero que ayudes con tu hermano – le ordeno esa rubia.

Chocolove sabía que no podía replicar diciendo: "¿Por qué?" O "no quiero hacerlo" porque conocía a esta Anna, tal vez levemente pero sabía lo esencial que era: nunca negarle la ayuda por dos simple razones: la primera porque es su amiga y la segunda podrías morir por las cachetadas que te puede dar, así con su mejor sonrisa falsa - ¿Cómo te puedo ayudar? – Pilika tanto Jeanne dejaron de platicar para poner atención a sus dos amigos, - ¿En cómo planeas tener una cita con él? – el moreno no pudo evitar sacar ese comentario burlón.

- No – contesto tranquilamente Anna.

Jeanne al notar que su amiga se aguantaría y dejaría pasar esa burla, entonces la francesita tuvo la brillante idea que era: abusar de esa paciencia para ver hasta donde llegaría su límite - Creo que su cita seria ir al parque infantil y ver barney –

- Anna, sabía que te gustaba menores pero no para tanto – ahora se unía Pilika, la rubia empezó a realizar ejercicio de respiraron y contar hasta 10 o hasta el número que la logre tranquilizar.

- Esa es buena Pilika – la felicitaba esa francesa.

Chocolove en tono serio dijo - Cuando se casen les regales pañales y dulces – ese comentario fue que las hizo estallar en risa y también hizo que Anna dejara sus ejercicio para controlar su temperamento.

- ¿Ya terminaron? – pregunto con toda la tranquilidad posible que poseía esa rubia.

- No – contestaron al unísono ese trío.

En una esquina se pararon para continuar con esa "platica" - En la noche de bodas de seguro le cantaras una canción de cuna – decía con plena confianza ese moreno, Pilika y Jeanne vieron como Anna tomo del cuello a ese moreno para empezar a darle con todo, le dio un par de cachetada tan fuerte que parecía que les sacarían los dientes.

Después de 15 minutos de violencia no controlada, ahí estaba Chocolove tirado en el suelo, recuperando el aliento y frotándose las manos a esa la mejillas hinchadas, el ojo morado y comenzando a reglar su ropa fuera de lugar, Anna suspiro aliviada pues saco todo su frustración y coraje, Pilika ayudaba a levantarse a su novio Jeanne también les ayudaba, Anna se acercó al moreno que ya estaba parado - Bien – la rubia le arreglo y le cerro la sudadero que porta ese moreno, Chocolove estaba en estado de alerta por si ocurría otro hecho tan demoniaco que paso hace unos minutos atrás - Quiero que me acompañes cuando le diga a Opacho que no saldré con el –le hablo lentamente .

Anna al termino de decir esas palabras, levanto su bolsa negra y comenzó alejarse de ellos, Chocolove fue tras de ella – Piensa en romperle el corazón de mi hermanito y aparte quieres que lo vea, eres cruel Anna - Jeanne y Pilika fueron junto a ellos.

- De verdad es necesario – el tono de voz que utilizaba Anna se ponía notar que no estaba segura en hacer eso - Te necesito para que lo consueles - luego miro a Chocolove - ¿Me ayudaras? –

Chocolove se rasco la cabeza, noto en la mirada de Anna que lo necesitaba en este asunto, también se podía ver en los ojos de ella algo de angustia por lo que piensa hacer - Bueno está bien pero deja de mirarme así y cambia ese rostro ¿quieres?– Anna desvió la mirada junto con una ligera sonrisa, el moreno no le gustaba ver a las chicas con cara de preocupación lo hacían sentía triste por eso opto por ayudarla.

- Y tú también me ayudaras Pilika –

- ¿Por qué?- se quejó la Usui.

- ¿Por qué? – repitió Anna - Porque tú fuiste la que me metiste en este problema – Pilika no tenía escapatoria tendría que ayudarla, Jeanne estaba feliz que la rubia tendría gran apoyo y claro que ella también le ayudaría en todo lo que pudiera.

Saliendo de una tienda en donde envuelven regalos, iban un trío de amigos, dos de ellos eran hermanos y uno era pequeño - ¿Cómo te pasaste navidad y año nuevo, Yoh? –pregunto el enano de ese trío.

Cuando iba a contestar Yoh su hermano se le adelanto - Estuvo llorando todas las vacaciones –

- ¿De verdad?– Manta no se podía creer eso, bueno, tenía la posibilidad que el 50% de seguridad que no lloraría pero... el otro 50% gano.

- Extrañe mucho a esta Anna – hablaba tiernamente ese gemelo.

- ¡Que dramático! – decía Hao con mucha vergüenza de tan cursi que era su gemelo,

Una brillo de maldad se le podía ver en ojos de Manta - ¿Cómo estas sobre el asunto del cita? –

- Estoy tranquilo, es Opacho es un niño, Anna me quiere a mí- decía seguro y sin contratiempos - No es un gran rival –

Hao y Manta se vieron entre ellos - Que mentiroso eres, si estuviste todas las vacaciones gritando, llorando y maldiciendo a Opacho por ser tan lindo - comentaba ácidamente su hermano mayor - ¡Eres celoso! – Manta estaba de acuerdo con Hao en lo último pues recordó cómo se puso Yoh cuando Anna describió a su hombre ideal.

- Hao, que buen hermano eres – decía con mucho sarcasmo - Bueno cambiando de tema, ya falta poco días para que entremos a la escuela – con agobio decía esto último Yoh.

- ¡Qué mal!- exclamo Hao con mucha frustración por lo tan cortas vacaciones les dieron, en cambio Manta ya quería entrar a la escuela, estaba muy animado.

- Ya quiero que sea Lunes – decía Oyamada como consecuencia recibió por parte de ese par de gemelos una mirada de enojo- Pero véanlo así, iremos una semana para termina el semestre y otra vez una breve vacaciones – repuso nerviosamente para lograr que se relajaran esos gemelos.

- Eso sí – Hao estaba feliz por esa información que le dio ese chaparro.

- En el próximo semestre me cambiare de salón y me iré con Anna – comentaba sus planes Yoh.

- Yo al salón de Chocolove –Hao también ya se idealizaba.

Manta se le ocurrió una fantástica idea - Oigan ¿Por qué no mejor nos organizamos con los demás para así cambiarnos al mismo grupo?-

- Eso me gusta más – Yoh le dio un breve codazo a su mejor amigo.

- Seremos el mejor grupo de toda la escuela, los más desastrosos, inteligentes y divertidos – anunciaba Hao a todo pulmón que los que pasaba a lado de ese trío los veía detenidamente. – Y los profesores nos tendrán miedo y…-

El sonido de un celular interrumpió los gritos de guerra de Hao, contesto su cel este Yoh - ¿Hola?, ya vamos en camino a tu casa no desesperes, nos vemos Jun – el castaño guardo su teléfono – Hay que apurarnos – comenzaron su carrera contra reloj ese trío.

En una camioneta negra se encontraban una peli verde junto con el Usui que estaban regresando de sus compras, Horo veía detenidamente la ventana y dejo salir un suspiro - Otro año que se fue –

- Sí – Jun les contesto sutilmente.

El chico se agarró la cabeza - Y no vi los juegos olímpicos por esos malditos concurso y castigos – Horo era un fanático de ver a todos esos deportistas que han dedicado toda su vida al deporte.

Jun sentía pena por él pero no tanto por eso se atrevió a decir - Fueron los mejores –

Horo se cruzó de brazos al oír ese comentario y lo hacía sentir que se perdió de algo sumamente emocionante, tenía ganas de llorar y maldecir pero mejor decidió cambia de tema - ¿Estas segura que todos irán? –

- Claro –

- ¿Él sabe? –

- No, es sorpresa – saco su cel para ver la hora que eran las 18hrs - Basón, hay que ir vamos rápido, ya está anocheciendo y no tendré tiempo para arreglar lo que falte – su chofer gustosamente acepto su orden y como si fuera piloto de carrera hizo que esa camioneta fuera a toda velocidad.

Ese cuarteto que eran conformado por tres chicas y un chico estaban enfrente de una hermosa casa y tenía una camioneta estacionada, el moreno se apresuró en abrir la puerta pues el tiempo se agotaba, las tres chicas estaban cansadas pues tuvieron correr hasta la casa de él para recoger el obsequio que olvido.

- Ay, Chocolove que bueno que no se te olvida la cabeza– decía Jeanne.

- Tranquilas, va ser rápido – abrió la puerta y se hizo a un lado para darle paso a esas tres jovencitas - Pasen – una vez adentro cerro de un solo azoto la puerta - Mamá YA REGRESE – llevo a sus invitadas a la sala para que tomaran asiento y descansaran.

La señora salió de la cocina, Chocolove fue con su madre, paso por ese estrecho pasillo y se encontraron frente a frente - Hijo, hola, pensé que ya estabas en el convivio con tus amigos –

- En eso iba – suspiro él -Mamá puedo llevarme a Opacho al convivio -

- Pero hijo sabes que Opacho no va salir en este día porque …–

- Está vigilando a los reyes magos cuando llegue, lo sé- decía con mucha rapidez- Pero será bueno para distraerlo – noto la indecisión en los ojos de su progenitora Anda má, lo cuidare, tú sabes que lo hago –

- Ira contigo con dos condiciones – Chocolove sonrió al escuchar eso.

- Dilas –

- La primera si él quiere - enumeraba con los dedos esa señora para darle más importancia a sus pedido - Y segundo, me prometes que llegaran temprano a casa –

- Hecho – extendió la mano ese moreno, su madre le apretó ligeramente la mano para luego abrazarlo, Chocolove le encantaba que su madre fuera muy amorosa con él, - Voy a hablar con él – se alejó de esos cálidos brazos.

- No lo obligues, ¿entendido? – le grito a su hijo con una sonrisa,

Chocolove paso enfrente de sus amigas - En un minuto regreso - se fue corriendo, notaron como tenía una sonrisa de oreja a oreja.

- Qué raro es tu novio – susurro esa rubia.

- Ya lo sé – la Usui claro que lo sabía era una de esas cualidades que les gustaba de él.

La señora McDonnell entro a la sala y se sorprendió que había invitadas - Hola Pilika… - las chicas se levantaron de sus asientos para saludar a la señora de la casa - Anna y Jeanne, ¿Cómo pasaron estas fiestas? – la señora se quedó parada enfrente de ellas.

- Bien señora ¿y usted? – contesta Anna con mucha cordialidad.

- De maravilla, nos fuimos a visitar a unos parientes en New York – les platicaba la señora, las tres chicas no sabían que Chocolove conocía esa ciudad, la mujer sonrió al recordar su viaje que estuvo algo abrumador y loco pero al final valió la pena pues sus hijos vieron a su abuelo con buena salud - ¿Quieren unas galletas y chocolate? –

- No creo,-respondió esta Jeanne con timidez.

- Vamos no me hagan insistir –con una cálida sonrisa

- Aceptamos, señora – Pilika se atrevió a contestar, la señora se fue a la cocina, las tres chicas no sabía qué hacer, se veían entre ellas, la mujer regreso con las galletas y el chocolate caliente que era muy bueno para este frío - Es muy amable de por su parte – ese grupo de mujeres degustaron esa bebida caliente con sumo cuidado para no quemarse la lengua.

Mientras en la habitación de los hermanos McDonnell, Chocolove entro sumamente apurado y comenzó a buscar el maldito regalo que compro, busco en el armario, en el escritorio, entre su ropa interior y ropa sucia, todo ese movimiento fue testigo Opacho que estaba en su cama con un cuaderno, el morenazo mayor sintió la mirada de hermano - Opacho, arréglate me vas acompañar al convivio que organizo Jun –

El niño empezó a saltar en la cama - ¡NO! – y comenzó a lanzarle una almohada a Choco - ¿No ves que estoy ocupado? –

- ¿Ocupado? ¿tú? – Choco le regreso la almohada pero el pequeñín lo esquivo.

- Si – para de salta para luego sentarse en la cama y ponerse a escribir en esa libreta.

El moreno mayor se acercó lentamente a su familiar - ¿Qué haces? –

- Una carta –

- Como es eso – le quito el lápiz a su hermanito para captar su atención - Pensé que ya le habías escrito a los reyes –

- Ya lo hice pero esto es otra carta para Santa Claus – Opacho intentaba quitarle el lápiz a su hermano pero el muy infeliz no se lo cedía.

- Pero ya paso navidad –

- Ya lo sé, es una carta de reclamación – Opacho muy listo que es, le dio un fuerte golpe en el estómago que hizo que se encorvara y así logro quitarle su lápiz para continuar su escrito - Porque no me trajo nada de lo que le pedí -

- Si te trajo algo –comento con el poco aire que todavía poseía sus pulmones después de ese golpe.

- Un carbón – dijo con desprecio ese pequeñín - Yo me comporte bien el año pasado –

Chocolove tenía una sonrisa sarcástica - ¿Dónde piensas dejar esa carta?, si santa ya está de vacaciones y cerro la fábrica – ya se estaba recuperando del golpe.

- Le pediré a los reyes que se lo mande y aparte que le den un escarmiento a ese gordo del traje rojo – el niño empezó a golpear sus manos y con una mirada de asesino.

- Y te preguntas porque santa te trajo el carbón – se llevó sus manos a sus bolsillos de sus jeans, se mecía con sus pies y miraba el techo

- ¿Qué dijiste? – Opacho rompió el lápiz en dos.

Chocolove trago en seco - Dije que te cambies rápido porque no quiero dejar esperando a las chicas – el pequeñín le puso más atención que a una modelo en bikini - Allá abajo esta Anna y Jeanne – noto que cuando dijo el nombre de esa rubia los ojos de su hermanito brillaron y ni hablar cunado nombro a Jeanne parecía que iba a flotar - Y Pilika – agrego, Opacho hizo una mueca de asco a la última chica, eso no le agrado a Chocolove – Un día de estos voy averiguar por qué no le agrada -

Opacho con sus pequeños pies fue al armario para abrirlo ruidosamente - Baja, Choco, me voy a cambiar, atiende bien a esta Anna y Jeanne – se comenzó a desvestir para estar en bóxer que tenían dibujos de pokemones, Chocolove se aguantó las ganas de reírse -Ahí voy, me das un poco de tu colonia –

- Por supuesto – Choco estaba debajo de la cama porque recordó que ahí estaba el mendigo regalo, se levantó para luego ir a la entrada de la habitación - Te espero abajo – mientras bajaba esas escaleras se encontró a su mamá.

- ¿Convenciste a tu hermano? –

- Se está arreglando – Chocolove bajo de un solo salto los últimos tres escalones fue con sus amigas, no se le hizo raro que estuvieran bien atendidas por parte de su mamá que es un amor con sus amigos, se sentó en esa mesita de la sala y se quedó viendo a esa rubia que estaba entretenida con esa galleta de chocolate. - Bien, Anna esta es tu oportunidad, él va a bajar –

Bebió de su taza de chocolate y se limpió elegantemente su boca - Aquí, en tu casa y tu mamá cerca - comentaba en baja voz esa rubia - Olvídalo, sé que estoy en terreno peligroso - se cruzó de brazos - Quiero un terreno neutral –

- Sabía que ibas a decir eso,- Chocolove la miraba juguetonamente - Por eso voy a llevar a Opacho a la casa de Ren, ahí le explicas amablemente y luego tiernamente le rompes el corazón - Anna rodo los ojos.

Se escuchaban unos pequeños pasos que se acercaban a ellos, ellos vieron como venía vestido ese pequeñín con un pantalón de vestir color gris, zapatos negros, camisa blanca, un sweater negro, bufanda azul marino y guantes de piel que le quedaban grandes que de seguro lo tomo de la ropa de su hermano, las chicas percibieron una rico aroma de cítricos, Pilika reconoció esa aroma pues es la colonia que le regalo a su novio en navidad - Ya llegue- dijo con mucho orgullo, se acero a esa rubia y a esa peli plateada para luego sentarse en medio de ella - Anna, Jeanne hola –

- Hola, Opacho – la francesa abrazo con ternura a ese niño.

- Jeanne – el correspondió.

- Que hermosura de niño – comentaba con mucho amor y luego miro a esta Anna -¿Quieres tener una cita conmigo? –

Se separó brutalmente de esa chica y se paró para luego hablar seriamente – No, lo siento, yo ya tengo una – decía orgullosamente ese niño.

- Jeanne – la nombro en forma de amenaza esa rubia.

- Hola cuñada – al final Opacho se dirigió a esa peli celeste pues no tenia de otra pues su madre había entrado a la sala.

- Cuñadito – con una sonrisa falsa lo saludaba.

Chocolove dio una aplauso para distraer a su novia y hermano - Bueno, ya nos vamos mamá - tomo de la mano a Pilika que no dejaba de lanzarle mirada envenenada a su hermanito, - Volvemos más tarde – le dio un beso a madre para luego abrir la puerta, le cedió el paso a Jeanne y Anna, luego Pilika, Opacho para luego él cerrar.

- Recuerda Chocolove lo que platicamos y no les des dulces a tu hermano –le grito su madre antes de escuchar el sonido de la puerta cerrándose.

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Afuera de la casa de la familia Tao se encontraba una pareja más tierna de todo el mundo, el caballero tenía la melena de color verde y con un traje blanco con guantes negro, este hombre era acompañado por esa linda peli rosa que era una lindura. - Lyserg, me alegra verte –Tamao abrazaba al inglés con suma familiaridad.

- Igualmente, te sentaron bien las vacaciones – el chico no tuvo que otra que responder a su amor secreto.

- ¿Dónde fuiste de vacaciones? –preguntaba ella mientras tocaba el timbre.

- A Inglaterra a visitar a toda la familia –

Tamao se abrazó a si misma por culpa del frio que los aquejaba - Tu prima fue contigo –

- No, ella fue a Francia a visitar a su abuelos paternos - Lyserg le encantaba ir a Inglaterra y visitar su viejo barrio en donde creció, en su viaje de vacaciones visito a su abuela y tías de parte de su familia materna - Fueron geniales las vacaciones de invierno- el joven ingles no pudo dejar de sonreír porque tuvo la oportunidad de asistir al último partido de su equipo de futbol favorito y se compró una bufanda -¿Y tú? – dejo un lado su emoción para concentrarse en esa bella chica.

- Me quede en casa con mi mamá, pasamos la navidad y año nuevo con la familia Usui – la peli rosa se la paso bomba a lado de esos hermanos Usui, la señora Usui tanto su mamá prepararon una deliciosa cena, ya llevaban años compartiendo la cena de navidad y año nuevo, Tamao se estaba desesperando que todavía no les abrieran la puerta.

Mientras tanto en el otro lado de esa puerta venia un chico de ojos dorados que caminaba pesadamente y que tenía aun puesta su pijama, fue abrirles a sus molestos invitados de su hermana mayor, Ren no estaba de buen humor ¡que no era nada nuevo en ese chico! - Que fastidio, odio el inicio de año nuevo - abrió la puerta sin mucho tacto, vio como esa pareja le regalaba una sonrisa- Tamao, Lyserg pasen -

- Ren, hola – la peli rosa antes de entrar a la casa, saludo con un beso en la mejilla a ese chinito.

Mientras Lyserg le dio un fuerte abrazo a su amigo – Me alegra verte otra vez -

- Igualmente – con mucha elegancia le respondió, los guio hasta la sala en donde se encontraba su madre que estaba tejiendo una bufanda, su padre veía la tele pues estaba observando una película de acción. Lyserg y Tamao saludaron a los dueños de esa casa y se quedaron sentados en ese sillón largo y cómodo.

- ¿Y Jun? – pregunto esa linda chica.

- Salió con tu amigo Horo – decía con mucho rencor pues después de esa salida al antro, su hermana y Horo han estado mucho en contacto, eso le parecía raro y le molestaba - Estúpido Usui –susurro ese maldición para que no le escuchara su madre.

- Últimamente anda juntos – se incorporaba a la plática su progenitora.

- Lo he notado – con una sonrisa cálida adornaba el rostro de Ren, ese gesto no paso por alto a sus dos amigos que eran testigo por primera vez como era tierno su compañeros.

En la calle, estaba un grupo de chicos que estaba por cruzar la calle, el más pequeño de edad se paró en seco y extendió su pequeño brazo - Me das la mano Anna –

Chocolove que era abrazado por su novia no logro reprimir una risita - Claro que sí – Anna no tuvo de otra que tomarlo de la mano, Jeanne tenía unos ojos de ternura al ver esa acción.

- Dime, Opacho, ¿qué te trajo Santa Claus? –preguntaba Maiden.

- Un carbón –

Pilika no dudo en burlarse de su cuñadito - Jajaja, eres un niño muy mal portado –

- ¡Cállate Pilika! –

- ¡Cállame, Opacho! –

Tanto Anna y Chocolove detenían a ese par antes de que se lanzaran a golpes, - ¡Cálmense los dos! –grito un malhumorado moreno que ya no aguantaba esas típicas pelea, Pilika y Opacho se quedaron congelados por esa reacción -¡Demonios! –

- Es que…- empezaban nueva mente ese par de pleitistas pero el moreno se le adelanto.

- ¡Ya basta! – Chocolove se quitó el agarre de su novia para luego alejarse del grupo, Anna imito a su amigo y luego le siguieron ese trío.

En la sala, este Ren se estaba desahogándose con sus amigos - Jeanne aun no me ha llamado, ni siquiera me llamo en mi cumpleaños – con ojos triste se le podía ver a ese chico - Ni ustedes, ni los demás, eso me hace sentirme mal –

- Es verdad que fue tu cumpleaños – Lyserg abrazo a su amigo por segunda vez.

- Feliz cumpleaños -Tamao le dio dos besos en ambas mejillas y un abrazo.

Ren se sintió bien por esas felicitaciones aunque fueran atrasadas– Gracias chicos – el sonido de la puerta principal abriéndose puso atento.

- ¡Ya regrese! –

- Hola hija – la señora recibía con una sonrisa a su amada hija que venía cargando una caja, luego vio que atrás venia ese Usui que estaba cargando otras dos cajas - Horo-

- Tamao y Lyserg – Horo fue a saludarlos pues era la primera vez de ese año nuevo que los veía.

- Ren, todavía no te cambias –Jun tenía una cara de disgusto al ver la vestimenta que todavía trae su hermano desde la mañana.

- ¿Para qué? –

- No creo que tú quieres asistir al convivio con tu pijama de Batman – comentaba ella, Ren no le incomodaba ir al convivio con esa vestimenta tan cómoda - Dudo que quieras que te vea así tu novia - Ren abrió los ojos pues no sabía que su novia asistiría pues él tenía entendido que su Jeanne iba llegar un día antes de entrar a la escuela -¿O sí? -

- Está bien – dijo en tono derrotado, desapareció de la sala, Jun al escuchar que su hermano subía las escalera y al escuchar el fuerte portazo que dio, se acercó a sus amigo y familiares, entonces, le empezó a contarles el plan que había planeado desde hace días junto con Horo.

El timbre tocaba y tocaba, fue atender esta Jun, su mayor sorpresa fue ver al pequeñín de Manta, Hao e Yoh, los llevo con los demás que esperaban ahora en el comedor, estaban todos sentados a los costados de esa larga mesa que podía albergar hasta 30 personas, en las cabeceras estaba los señores de la casa - Hola padres de Ren y Jun – decía tan jovial ese gemelo menor.

- Hao, Yoh y Manta, han crecido mucho – se acercó la señora para abrazar a esos tres chico.

- Es verdad, han crecido mucho… -hablaba el señor En pero al ver a este Manta – Bueno, más por ustedes gemelos que este Manta –

Un silencio se produjo, el señor En era conocido por ser sincero y por no tener nada de tacto al decir la verdad - Que incomodo –susurro Horo a este Lyserg que estaba de acuerdo.

La señora Ran tuvo que cambia ese ambiente que siempre logra realizar su amado esposo - Supe que andas de novio con Anna – iniciaba platica y con eso el ambiente se aligero - ¿Cómo va su romance? -

- Bien, señora -con mucho orgullo decía éste.

Jun se fue al lado del orto gemelo mayor - Hao traen lo que les pedí –

- Claro – enseño su pequeña caja que era envuelta en una bolsa negra - Fuimos a comprarlo antes de llegar aquí –

- Dámelos, los esconderé- Jun fue hasta el armario de despensa donde se localizaba varias cajas de distinto tamaños.

El convivio se inició, empezaron a platicar entre ellos, Yoh fue con ese Usui - Horo, amigo, no te veía desde la fiesta, ¿Cómo te la pasaste? –

- Bien, nos quedamos en casa para pasar navidad y año nuevo – luego entrecerró los ojos y señalo a su amiga – Tuve la hermosa compañía de Tamao y su mamá - Horo nunca olvidaría esas fiesta, se divertido como nunca, platico con su amiga, realizo bromas junto con su hermana, hicieron muñecos de nieve, bebió sidra, bebió vino, se devoro un enorme pavo que fue preparado por su madre, hermana, Tamao y la madre de ésta última - ¿Y tú Yoh? –

- Nos fuimos a Izumo con toda la familia – Yoh le agrada regresar al lugar donde nació, era precioso en esa época de año con toda esa nieve y esa gran casa que tenían, Hao e Yoh se la pasaron ayudando a su madre en los preparativos - Hao tanto como Yo le ayudamos a nuestra mamá a realizar la cena de año nuevo, hicimos un banquete y después fuimos al templo -

- Se oye divertido – Horo que tenía le dio una de taza de chocolate a ese gemelo - ¿Manta y tú? –

- Mi hermana y yo la pasamos con mis tíos, mis padres tuvieron que salir en esas fechas – Manta no le era extraño que sus padres tuviera negocios para esas fechas, aunque comprendía que los negocios eran importantes para el mantenimiento de la cadena de empresas que un día heredaría, el pequeñín tenía ese sentimiento de soledad, pero ese sentir fue diluyéndose y toda gracias a sus tíos y porque no decir de su prima- Mis tíos son geniales porque nos llevaron a Okinawa -Manta siempre la agradaba ir a visitar a sus tíos pues eran personas amables, su tía es una persona linda físicamente y de actitud a pesar de ser una gran modelo, ella era diferente a la mayoría que trabajan en esa rama porque sabe cocinar y es muy hogareña, una que prueba que sabe cocinar fue que preparo toda la cena; su tío les dio regalos que claro no remplaza la compañía de sus padres, su tío jugo con su hermana y con él; en esos días que convivio con su prima la noto diferente pues era más amable, estaba más feliz y todos los día tenía un sonrisa tímida hasta ayudo a realizar la cena - Mi hermana junto con Anna me hicieron bromas, mi tía hizo la comida, el clima de Okinawa estuvo delicioso –

- Me alegro por ti – decía ese Usui desvió su mirada a ese inglés y esa peli rosa- Tamao y Lyserg están muy juntitos -

- Es verdad - Yoh no se había dado cuenta de eso.

- ¿Serán novios? –cuestionaba Manta con cierta duda.

- Hay que ir averiguarlo – proponía ese peli celeste. - Hola chicos –

- Tamao que linda estas – decía gentilmente este Yoh

- Lyserg me trajiste algo de Inglaterra – Horo abrazo a ese peli verde - Aunque sea una playera del Manchester United o city.-

- No, lo siento- Horo quería llorar porque ya había soñado tener un jersey de cualquier equipo inglés.

- ¡Ya llegue! – hacia acto de presencia un moreno sumamente guapo con esos jeans, chamarra negro, y playera blanca parecía rockero.

- ¡Yo también! – le hacía segunda voz ese pequeñín

- ¡A mí que me importa! – contesto este Hao fue hasta ese moreno mayor para arrollarlo con una abrazo - ¡Chocolove amigo! – atrás de ese par de llego venia esas tres linda damas.

Yoh fue tras su novia - Anna, amor por fin nos vemos – se fundieron en un tierno abrazo.

La rubia llevo una mano a la mejilla de éste para luego darle un tierno beso en los labios- Te extrañe – Anna no era mucho de exteriorizar sus sentimiento por eso este Yoh se sorprendió y al mismo tiempo se le alegro mucho al oír eso.

- Yo también – le susurro junto al oído, era una escena digna para un óscar todos que estaba presenciando eso tenía un nudo en la garganta.

- ¡El Amor! - fue la primera en hablar esta Jeanne - ¡Que cursi son! –

- ¿Tienes envida? –cuestiono con mucha soberbia esta Anna.

- Si lo tengo – con un sonrisa contesta Maiden

- Pues no debería pues nosotros somos más cursis que ellos – la voz de Ren retumbo con potencia en ese comedor, Jeanne fue abrazarlo y rego besos en todo ese rostro masculino, Ren se veía bien con esos jeans color azul oscuro, zapatos, camisa negra y tenía arremangada hasta los codos las mangas.

- ¿Jun está todo listo? – hablo en voz baja Pilika que aprovecho el momento en que todos estaban viendo como Jeanne besaba a su novio con tanta desesperación, esa peli celeste no la juzgaba pues entendía que era mucho tiempo sin ver a su amado.

- Si, ya sabes hay que actuar - le respondía, cuando la segunda escena de amor que era digna de una película prono pues fue un beso tan apasionado que este Chocolove tuvo que cubrir los ojos inocentes de su pequeño hermanito y éste insistía en quitarse esas molestas manos.

Después de cinco minutos Opacho pregunto - ¿Dónde está la rosca? –

Esa pregunta volvió a la realidad a este Ren que paso por alto que tenían espectadores - Hola amigos –

- Hola Ren – le contestaron todo, el joven Tao miro toda la sala para ver si no estaban sus padres y tuvo suerte que ellos no se encontraba en el comedor para presenciar su beso.

- ¿Porque me miran fijamente? – decía pues noto como sus amigos lo miraban pícaramente.

- Es tu imaginación, querido – los brazos de su novia le rodearon el cuello, él no se quedó atrás y la abrazo por la cintura; los demás invitados reanudaron sus pláticas y dejaron de lado a esa pareja

Ren la miro detenidamente, amaba mucho a esa chica que lo tenía flechado - Jeanne, te extrañe ¿Cuándo volviste? –

- Ayer en la noche –

- Me dijiste que volvería el domingo en la noche -

- Lo sé, te quería dar una sorpresa – Jeanne en todas sus vacaciones no dejaba de pensar en él y por eso le pidió a su padre en adelantar el regreso a casa.

- Me la diste – le dio un rápido besos en los labios.

- Vamos a partir la rosca – anunciaba esta Jun que traía ese delicioso pan, Horo le ayudo a cargarlo, todos se empezaron a reunir alrededor de la mesa.

Hao observo con Opacho sacaba por debajo del sweater un cuaderno y lápiz - ¿Porque tiene un cuaderno tu hermano, Chocolove? –

- ¿Qué?, pensé que lo dejo…- giro hacia donde veía este Hao, ahí está su hermano hincado en esa silla para así lograr apoyarse en la mesa y comenzar a escribir - Está haciendo una carta de inconformidad para Santa – le respondía a la pregunta de antes.

- ¿Quién primero? –lanzo la organizadora del convivio, todos se miraban entre sí.

- El más pequeño – contesta el recién llegado En Tao junto con su Esposa.

- El más viejo – respondía este Opacho.

- Mejor Yo –Ren tomo entre las manos el cuchillo que tenía su hermana y partió la rosca, para no hacer el cuento largo a Ren, Anna, Yoh, Opacho, Chocolove, los señores Tao, Jeanne, Tamao, e Lyserg no les tocaron muñecos; a los que sí fueron los hermanos Usui, Jun, Hao y Manta.

- Jaja les tocaron muñecos chicos, les toca hacer los tamales –decía un burlón Chocolove.

- ¿Que son los tamales? –preguntaba este Horo a su amigo.

- Según el profesor Peyote es un platillo tradicional de su país - se rascaba la cabeza este Manta y luego saco su diccionario bolsillo – Tamal es el nombre genérico dado a varios platillos americanos de origen indígena preparados generalmente con masa de maíz o harina de maíz cocida al vapor, envuelta en hojas de la mazorca de la misma planta de maíz o de plátano, bijao, maguey, aguacate e incluso papel aluminio o plástico. Lleva relleno, el cual puede contener carnes, vegetales, chiles, frutas, salsas y otros ingredientes. Además pueden tener sabor dulce o salado. – después de terminar de leer vio como sus amigos trataban de entender la nueva información.

- ¿A quién se le ocurrió hacer esta tradición que es ajena a nosotros? – cuestionaba Pilika que no le agrado en sacar ese muñequito.

- Chocolove – le respondió esta Jun con su singular buen humor.

- ¿Por qué acceder hacer esto, hermana? – ahora le habla su hermanito.

- Porque quería realizar algo nuevo y Chocolove me dio esta idea – comento ella - No fue fácil pedir a un panadero en realizar esta rosca -

- Fue divertido esta convivencia ¿no lo creen? – hablo Chocolove, sus amigos no le podían negarlo pues la verdad se divirtieron mucho porque se burlaron de los que le salió el muñeco aparte el ambiente de ansiedad y la tensión de saber a quién le tocaría.

- ¿Por qué se te ocurrió esto, amor? – se acercaba esta Pilika a su novio

- Porque siempre he querido hacer esto con ustedes –con una sonrisa soñadora - Me hace recordar cuando vivía en New York, muchos de mis vecinos eran latinos y me invitaban a sus casas, ese día terminaba con mucho pan - se llevaba una mano al estómago -Tuve curiosidad en realizarlo – miro a esa joven Tao – Gracias por ayudarme en realizar este sueño – Jun le regalo una sonrisa.

- A poco vivías en New York - Yoh no sabía mucho del pasado de ese moreno.

- Claro – Choco tomo asiento a lado de su hermano, sus demás amigos se sentaron alrededor de la mesa para así escuchar mejor a su nuevo entrenamiento - Ahí nací me mude a Japón cuando tenía 8 años –

- ¿Qué recuerdas más? – le preguntaba este Horo que tenía la boca llena de ese delicioso pan y que era acompañado por ese chocolate.

El moreno a pesar que era muy pequeño en ese entonces cuando vivía en E.U tenía muy buena memoria - Mis amigo del barrio me invitaban a diferentes fiestas, cumpleaños, quince años, posadas y etc., –

- ¿Quince años?, ¿Qué es eso? –decía una intrigada Jeanne que ya se había acabado su pedazo de pan.

Chocolove se llevó ambas manos a la cabeza para lograr recordar el significado de esa fiesta - Es cuando una adolescente realizan una fiesta de forma distinta su cumpleaños número 15, también es conocida como sus quince primaveras, realizan un gran fiesta, invitan a familiares, amigos de la familia, amigos de la festejada, tiene chamelanes, hay mucha comida, baile y un gran pastel, usualmente esta fiesta lo hacen las chicas –

- Quince años – susurraba incrédulo este Hao.

- Suena interesante –decía este Yoh

- ¿Que son chamelanes? – cuestionaba este Manta.

- Son chicos que bailan con la quinceañera – decía con desinterese este Chocolove.

- Al cumplir 15 años – una soñadora Jeanne decía.

- Hablando de cumpleaños años –comentaba en voz baja esta Anna

Las luces se apagaron, Ren se asustó por ese repentino apagón, él noto como sus amigos se fijaban en ese pasillo que daba a la cocina, había unas especia de fogata caminante que se dirigía al comedor, cuando ya venía acercándose Ren no podía creer que su madre venia cargando una pastel junto con ella iba su padre con unas cajas de diferentes tamaños, Ran pudo notar como a sus hijo se le iluminaba las cara por semejante sorpresa- Feliz cumpleaños, Hijo –la señora se quedó enfrente de su hijo, Ren le ayudo a su madre en colocar el gran pastel de chocolate amargo, abrazo a sus progenitores y atrás de ellos a su hermana.

- ¡Felicidades Ren! –gritaron en unísono sus amigos, ya con la luz encendida giro a verlos y noto que tenían esos típicos sombreros de cumpleaños.

- Amigos –respondió con una enorme sonrisa.

- Pensaste que nos olvidamos de ti, idiota – le decía este Usui que lo abrazaba efusivamente.

- La verdad es que sí – Ren correspondió al abrazo de parte de su mejor amigo.

- Eres un tonto –ahora el turno en felicitarlo era Anna, Ren le dio un beso en la frente a ella.

Horo le extendió un sobre con moño - Toma mi regalo –

- Espero que no se hentai – le advertía cuando comenzaba a quitarles la envoltura.

- Entonces regrésamelo – le arrebato el regalo.

- Toma –Anna le dio su regalo.

- Gracias – Ren la volvió abrazar, no pudieron evitar en sentir celos sus respectivas parejas por eso fueron a deshacer ese abrazo tan cariñoso según ellos.

- Parte el pastel – prácticamente ordenaba Jeanne, antes de partir sus amigos y familiares le cantaron el happy birthday, Ren realizo el primer corte y todos aplaudieron a cada invitado les entrego una rebanada de pastel.

- ¡Dame!, ¡dame! –coreaba este Opacho.

Chocolove escupió pues recordó algo - ¡No le den pastel a mi hermano! –

- Demasiado tarde – decía este Ren a la hora de ya no sentir el plato que le correspondía al menor de los McDonnell.

- ¡Opacho ven! - Chocolove fue tras de su hermanos que no paraba de correr y a la vez de comer ese pastel tan cargado de azúcar.

- Yo le hubiera realizado quince años a mi hijo – comentaba el señor En mientras saboreaba ese delicioso postre. - Esta delicioso el pastel -

- ¡Ayúdenme atraparlo! –pedía ese moreno al ver como sus amigos estaban muy concentrados en comer, la única que le iba ayudar no era precisamente su pareja sino alguien de quien menos esperaba.

La rubia se paró a lado de Chocolove espero a que Opacho terminara de correr alrededor de la mesa, le pequeño que ya no tenía aliento se detuvo enfrente de su hermano y el amor de su corta vida según él- ¡Anna, Anna, Anna! –

Anna le acaricio la cabeza y le regalo una tranquilizadora sonrisa, el pequeñín estuvo en shock con ese gesto- Opacho que te parece si te sientas – el niño no dudo en hacerle caso a su próxima cita, Anna volvió a su asiento que estaba alado de su novio.

- ¿Cómo es posible? – Chocolove no entendía ¿Cómo demonios hizo su amiga para lograr controlar a su hermano con tan solo una caricia?

- El poder de Anna – le contesto Jeanne desde su silla – O también se podía decir el poder del amor -

- Vamos a salir ¿verdad? –esas palabras no se lo esperaba esa rubia.

Chocolove se acerca a la mesa "supuestamente" para tomar una servilleta porque en realidad le iba a dar un consejo y entre dientes le dijo - Mejor espera otro día para decirle –

- Tienes razón – casi sin mover los labios concordó Anna con él.

- Vas, vas a salir conmigo –seguía muy imperativo ese niño.

- ¿Qué te parece si luego hablamos? –

Opacho no insistió más y volvió a su tarea primordial, otra vez saco su libreta y lápiz - Voy a demandar a Santa Claus –

- Quiero unos Chamelanes – decía esta Jeanne pues le parecía divertido bailar con unos chicos.

Lyserg se quedaba pensativa mientras llevaba otro trozo de pastel a su boca – Como será tener Chamelanes o chamelanas, si fuéramos…- y como era costumbre la imaginacion volo...


...Era una espléndida noche de enero, el frío se acentuaba, en el cielo se podía notar las estrellas brillando junto con una luna menguante, esa noche era perfecto para una fiesta de cumpleaños.

El cumpleañero era el más caballeroso, guapo, tierno y sencillito chico de quince años, era de orígenes inglés, era un buen partido para cualquier mujer de su edad, del que hablamos es nada más y nada menos que Lyserg Diethel, esos ojos color esmeralda que hacia juego con su cabello verde lo hacía ver diferente, con ese smoking que portaba junto con esos zapatos de color negro, camisa blanca, corbata y chaleco de color plateado que acentuaba su tersa piel.

En esa noche se realizaría su fiesta de cumpleaños número quince, invito a sus familiares y amigos, todos se localizaban a las afuera de Londres, los padres de este chico rentaron una mansión de arquitectura inglesa para sentirse un poco en casa.

Lyserg no entendía porque había accedido en realizar sus quince primaveras pero lo que si sabía era del culpable y era su tío lejano Ramiro Díaz mejor conocido en el bajo mundo como Peyote, su tío como su madre son de origen mexicanos pero como ya no tan impactante en estos tiempos de globalización, su madre se fue a estudiar a la universidad en Inglaterra, su tío también estudio su licenciatura pero en Francia, como le han+ contado su madre es que su tío siempre la visitaba pues le quedaba cerca y solo era cuestión de tomar un auto e ir a Inglaterra, volviendo con la madre de Lyserg, ella en la Universidad conoció a su padre, salieron durante unos años, se enamoraron, luego se casaron y al final tuvieron a Lyserg (su único hijo) y de ahí en adelante siguen escribiendo su vida juntos, lo importante del asunto es que su "amado" tío se le ocurrió la grandiosa idea que su amado sobrino debería realizar una tradición muy concurrente en México, esa idea le agrado a su mamá.

El joven recordó con odio esa conversación que hubo.

- ¿Cómo festejaremos tu cumpleaños, mi querido Lyserg? –preguntaba su amada madre, en ese momento la familia estaban desayunando como era costumbre cada domingo

- No lo sé, madre – el chico dejo a un lado sus cubiertos para llevarse una mano al mentón – Que te parece si realizamos una pequeña reunión con mis amigos y familiares

- Me gusta la idea –

- ¿De verdad, padre?- vio como su padre asentía mientras prendía su pipa.

- Será una reunión entonces –

- ¿Qué?, ¿van hacer una simple reunión aburrida, hermana? –

- Oh, ya despertaste Peyote ¿nos acompañas a desayunar? – Peyote se limitó a sonreír forzadamente porque no le gustaba la actitud elegante y la forma de hablar tan correctamente que tenía su hermana, le daba escalofrío, lo dejaba pensar que ya le afecto su vivencia en Londres como a él ya le afectaba su estancia en Francia, el mexicano ya extrañaba su país de origen, su gente y claro la comida ¡como extrañaba el pozole, las enchiladas, los tamales junto con su atole! Se le hizo agua la boca.

- Dime, piensas realizarle una simple fiesta a tu único hijo que cumple 15- la voz de Peyote parecía que regañaba a su madre.

- Peyote sí él lo quiere así, pues lo haremos – la señora no se dejaría de su hermano.

- ¡No mames! Hazle una fiesta enorme como hizo nuestra madre allá en México - esta forma tan coloquial lo dijo en español para que no le entendiera su cuñado y sobrino, noto como su hermana tenía el ceño fruncido.

- Sabes que detesto que hables así – ella hablo en español a la hora de regañar a su familiar – Ramiro es de mala educación cambiar de idioma enfrente de personas, ¡no lo vuelvas hacer! – cuando su hermana no se dirigía a él con su apodo no era nada bueno.

- No me chingues, hermanita, llevo mucho tiempo que no hablo en mi idioma de origen, estoy fuera de practica –Lyserg tanto como su padre no podían comprender lo que decía, a pesar que su padre sabia decir algunas palabras en español gracias a su amada esposa aparte que andaba en un curso sobre ese idioma, la cosa era que todavía no iba tan avanzado como para entender lo que decía su esposa y cuñado.– Ya chitón,- dijo como última palabra en español a la hora de ver la cara de poca intolerancia que tenía su hermana.

- Discúlpenos – pedía su madre ya volviendo a su perfecto inglés - ¿De que estábamos hablando? –

- Sobre la pequeña reunión que quiero, mamá –

- Cierto, Lyserg – se llevó esa taza de té a los labios para refrescarse – ¿Cómo lo quieres? –

- Quiero que sea un comida –

- Que aburrido- decía su tío.

- Ramiro –la voz de advertencia por parte de su familiar lo tenso – Por tu forma de actuar me dice que tienes una mejor idea para celebrar el décimo quinto año de vida de tu sobrino – la señora de Diethel por ese largo tiempo de convivir con su hermano menor sabía perfectamente por esa forma de actuar era porque no estaba conforme con algo.

- Me conoces muy bien hermana – Peyote tenía una sonrisa divertida – Que te parece si le hace su fiesta de sus quince primaveras –

- ¿Quince primaveras? – Lyserg escuchaba por primera vez y giro su rostro hacía su madre para un explicación.

- Es una tradición en México y en varios países latinos –le contestaba a su niño – Pero, Peyote, esa tradición es generalmente para las niñas –

- Lo sé, pero también se lo hacen a los chicos, es raro el caso pero es posible- explicaba éste, voltio a ver a su cuñado que no paraba de fumar su pipa y se le veía no muy convencido al igual que su hermana - Hermana y cuñado, estos 15 años deben ser especial para Lyserg por ende hay que hacer una gran celebración especial para mi sobrino, no todos los años cumples 15 –ese discurso logro convencer a su cuñado pero no a su familiar de sangre.

- No lo sé -

- Hermana, te recuerdo que tu estuviste tan encantada con tu fiesta de quince años que hasta juraste que a tus hijas se los celebrarías – le recordó Peyote -Ha sido tu sueño en realizar una fiesta similar a la tuya a tus hijos –

- Eso lo jure si tuviera una niña pero como sabes no tuvo una, sino a un guapo y muy amado hijo – esos ojos maternales se podía notar el cariño y amor incondicional que cualquier madre les podía dar a sus hijos.

- Estoy seguro que tu hijo aceptaría realizar tu sueño ¿o no sobrino? – ahí realizo su jugada final Peyote y miro suplicantemente a su sobrino, Lyserg evito mirarlo pero fue peor al ver los ojos soñadores y cálidos de su progenitora y suspiro resignado.

- Por supuesto, haría eso por ti mamá y hasta más – la sonrisa de su madre lo puso contento, Lyserg en ese entonces no sabía en que se metió hasta que supo que tendría que hacer en esa dichosa celebración.

- En que me metí – se aflojaba la corbata ese joven inglés, respiro profundo y estresado porque en los meses pasado paso de todo, tuvo que aprender dos coreografía, decir que pastel, realizar las invitaciones, comprar sus distintos trajes que utilizara, elegir la comida, los músicos y etc… - Hasta parece que me voy a casar, ¡no esto es pero que un casamiento! -

Su tío Peyote entraba a esa habitación en que esta Lyserg, se le fue designada al cumpleañero para que ahí pudiera realizar sus cambios de ropa- Esta noche tiene que ser perfecta –le acomodo la corbata a su sobrino - ¿Nervioso? – su sutil sonrisa nerviosa le confirmo que si lo estaba.

- ¡La Cámara está lista! – anunciaba un hombre alto y musculoso, que tenía el cabello ondulado y de color negro, tenía cargando una cámara, este hombre era Kalim un amigo de su tío.

- ¿Me van a grabar? – preguntaba incrédulo ese jovencito.

- Si, como petición por parte de tu madre –

- Genial, van a grabar mi ridículo –dijo irritado el festejado.

- Vamos no te pongas así –

- Es tu culpa Tío – el chico se agarraba los cabello como acto de desesperación.

- Nos vemos y buena suerte – con el pulgar alzado se despedía su familiar.

- ¡Que dios tenga piedad de mí! – se hincaba este Lyserg a la hora de decir eso.

El salón era grande, tenía candelabro, mesas con forma circular y con vestimenta blanca con dorado, sillas adornadas, unas luces de diferentes tonalidades, una esfera de espejos, una gran pista de baile que tenía efectos como humo y fuego, había un gran escenario donde se pondría los músicos y había una laptop que le partencia a un dj.

El salón empezaba a llenarse con los invitado que era cerca de 100 personas, la familia Diethel no era mucha, los amigos del festejado también ya hacían acto de presencia, todo invitado dejaba sus regalo a esa mesa designada para ellos, los meseros acomodaba a cada persona en su lugar correspondiente.

- Quiero que todo salga bien para mi señorito Lyserg – decía este Peyote que se acercaba a su amigo Kalim que no dejaba de grabar.

- ¿Señorito? –

- Sí, todavía no realiza su famoso "debut" – Ramiro realizaba las comillas con los dedos.

- ¿Cuál debut?, ¿el baile? – preguntaba dudoso ese norteamericano.

- Yo hablo el debut de todo hombre hace – al ver el rostro de Kalim sabía que no le entendía – No ha tenido sexo –

- Pero dime ¿quién a los quince tiene sexo? –

Hubo un silencio breve – Yo – Kalim giro con todo y cámara a su amigo – Bueno fue a los 13 que "debute" con una vecina, que por cierto estaba como el doctor me receto, ¡90,60 90! – con mucho orgullo decía ese mexicano.

- Fuiste un chamaco precoz – Peyote no dejaba de sonreír descaradamente.

- Cambiando de tema, ¿ya llegaron las chamelanas? – cuestionaba el tío, las dichosas chamelanas eras las mejores amigas de su sobrino y una de ellas era su gran amor en secreto del cual apenas se enteró cuando comenzaron los ensayos de baile, estaban integradas por: Damuko, Anna, Tamao, Pilika y Jeanne, cada una de ellas tenían pretendientes que eran irónicamente los amigos que eran Yoh, Ren, Horo y Hao.

- No lo sé –

- Las vi irse hacia el tocador para damas – indicaba Kanna la próxima tía de Lyserg, esta mujer era de origen Ruso que vivía en Francia, Ramiro y ella se conocieron en un club nocturno de bailarinas exótica mientras que éste trabajaba como guardia de seguridad y ella de bailarina, fue amor a primer vista ¿o baile?, el amor llega y te flecha en diferentes lugares.

- Entonces voy por ellas –

En el tocador de damas estaban esas cinco bellas chicas, se estaban maquillando y arreglando sus vestidos que les llegaba arriba de la rodilla y que tenía un color beige, parecían princesas.

- ¿Crees que me veo gorda con el vestido? –preguntaba esa linda peli plateada mientras se observaba en el espejo.

- No creo, te ves gorda – decía tan malvadamente esa rubia que se estaba colocando uno aretes dorados.

Maiden solo rodo los ojos - ¡Eres una Maldita! –

Anna sonrió como símbolo de triunfo por hacer enojar a su amiga - ¡Tranquila!, te ves muy pero muy atractiva – fue abrazarla por la espalda pero ella se rehusaba a ese abrazo – Hasta creo que opacaras a este Lyserg – le dio un beso a la mejilla.

Jeanne maldijo otra vez a esa rubia porque odiaba como podía ser tan coqueta a veces -¡Basta! – se dejó rendir y le correspondió el abrazo - Sino me harás enamorarme de ti – al decir eso último ese par de amigas estallaron en carcajadas.

- Esta fiesta será interesante –comentaba esa Usui que estaba peleándose con sus zapatos con la intención de hacer entrar sus lindos pies a la fuerza.

- Eso sí –Tamao se da un último de rubor en las mejillas.

Damuko estaba sentada en el piso y con una cara de estar fastidiad y muy hambrienta - ¿Por qué decidí hacer dieta? –

Anna se atrevió en responderle – Porque querías entrar en ese vestido bien ajustado y estar espectacular esta noche – la peli negra se dio de topes en la pared porque se estaba muriendo de hambre.

- ¡Chicas vayan con este Lyserg! –Peyote entro al baño como si fuera su casa, las chicas al verlo empezaron a gritar y empezaron a darle de golpes.

Las chicas se asustaron por ese hombre que entraba sin previo aviso, Peyote se dio cuenta que las chicas si tenía fuerza pues con cada golpe que le daban lo dejaban sin aliento, Pilika quien fue la primera al reconocer a eso hombre – Deténganse, amigas, es el tío de Lyserg – las chicas al escuchar eso se detuvieron y se miraron entre sí.

- Sigan chicas – ordeno esta Jeanne y sus amigas retomaron la golpiza a ese individuo, Peyote no entendía porque eran crueles con él pero al final recordó por qué y fue ese día cuando fue a visitar a su sobrino a la hora de su ensayo…

Flash back

En un estudio de baile se encontraban descansando esas cinco chicas después de la rutina de baile, Peyote llegaba para llevarse a Lyserg a la casa tuvo que esperarlo mientras platicaba con la instructora, bajo esas escalera que daba dirección hacia la planta principal y se sentó en ese cómodo sillón, en ese tiempo de espera leyó una revista para novias, una de chisme y otra de corte de cabello para damas prácticamente se aburrió, escucho ruidos de pies bajando esos escalones y murmureos que se estaban aclarando mientras más se acercaban esa persona -¿Ya se aprendieron los pasos? – preguntaba esa linda francesa que tenía amarrada su cabellera en una coleta.

- Si – con mucho cansancio decía esa chica peli negra.

- ¡Que fastidio! – Pilika se llevaba ambas manos por detrás de su cabeza - ¿Por qué aceptamos hacer esto? –

Anna que luchaba por abrir su botella de agua se detuvo en su acción para comentarle- Porque Lyserg, es nuestro amigo –

La Usui se limitó a sonreír – Y también porque es lindo –

Tamao que le quito la botella para por fin acabar esa pelea que tenía esa rubia versus botella que ya le estaba fastidiando - Eso es cierto, también es tan tierno y guapo – se escucharon reír esas cinco muchachas, al llegar a esa sala se encontraron con el pariente de su amigo.

- ¿Les gusta mi sobrino? – con una voz socarrona preguntaba ese punk.

- No –ellas gritaron rápidamente.

- Claro que sí – él les debatía – Entonces ¿porque dicen que es lindo, tierno y guapo?-

- Porque es la verdad – la peli rosa respondió altaneramente. – Y aparte no estamos ciegas -

Peyote ignoraba la respuesta de esa niña - Mi sobrino tiene pegue con las niñas -, él estaba en su mundo - Ya me estaba preocupando que mi sobrino salieron del otro bando – las chicas entendían a perfección ese comentario pues Lyserg atraía a tanto a mujeres y hombres – Entonces, ¿Quién de ustedes será la afortunada que tendrá la primera vez de mi sobrino favorito? ¿Quién lo quiere? – Anna se pasó el agua rápidamente para evitar escupir, Pilika abrió la boca, Tamao se sonrojo hasta el punto que parecía que su cabeza estallaría, Jeanne dejo caer su mochila y Damuko se recargo en la pared, Peyote quería la respuesta - Por ese silencio me imagino que quieren hacer una orgia con él – a Pilika le salió sangre por la nariz que hizo que se ensuciara su camiseta gris, Jeanne junto con Anna le tuvieron que poner un pañuelo desechable en ambas fosas nasales para evitar que se desangrara, Tamao dedujo que su amiga se imaginó esa loca idea y Damuko se le seco la garganta por semejantes palabras de ese adulto pervertido, él estaba como si nada- Por esa reacción no quieren hacer una orgia – hizo una pausa para pensar – Entonces, yo escogeré quien del quite lo puro a mi sobrino – Ramiro examino a cada chica - Tu pareces muy tímida para mi gusto – Tamao empezaba a odiar a ese tipo - Tu estas un poquito pasadita de peso – Damuko fulmino con la mirada a ese hombre pues como se había atrevido decir algo de su peso -Tu pareces no estar preparada para ese tipo de acción - Peyote lo deducía por cómo le sangro la nariz - Eres francesa y por eso dudo que mi cuñado te acepte como nuera -por último vio a esa rubia que parecía tener carácter y no se doblegaba, no perdió detalle de como auxilio a esa peli celeste - Creo que eres la menos peor -

Anna dejo a esta Pilika a cargo de Jeanne, se acercó a ese adulto- Eres un pervertido y aparte un cretino – le roció el agua en sus pantalones que lo hacía ver que le gano las ganas.

End flash back.

Mientras era prácticamente un costal de boxeo para esa chicas, una mujer peli azul parecía en el tocador - Chicas ya deben… - la mujer iba con una sonrisa pero cambio su semblante a una preocupada al ver cómo era masacrado su prometido - ¡Peyote! - el nombrado sonrió al escuchar la voz de su salvadora, su Kanna - Ya chicas, lo van a matar – quito a una por una de él, hasta cargo a esta Damuko que era la más resentida de todas ellas –Me van a dejar sin prometido –

- Lo sentimos señorita – se disculpaba esta Pilika con unos ojos de arrepentimiento.

- Pero se lo merece – dijo con mucho desdén esa rubia al recordar como con unas simples palabras humillo a sus amiga y casi mata por desangrado nasal a Pilika.

- Chicas vayan con Lyserg, ya va a comenzar el baile –le ordenaba esa linda rusa y les señalaba la puerta.

- Genial – Tamao estaba nerviosa pues el solo hecho de bailar enfrente de tantas personas daba miedo.

Jeanne se cruzó de brazos y con una seriedad pregunto - ¿Me van a pagar? –

- No – grito este Peyote que ya estaba poco a poco recuperándose.

- ¡Que malo! – se acomodó su hermoso pelo plateado.

Dejando a un lado a esas atractivas chamelanas, nos vamos a una mesa en donde empezaba la acción, había un atractivo chico de ojos dorados y con sencillo esmoquin negro, el chico se veía impaciente.

- Ren anímate – le pedía su linda acompañante, esa sexy peli verde y que tenía una gentil sonrisa – Es el cumpleaños de tu mejor amigo –

- No me lo tienes que recordar tan seguido, Jun – Ren se veía de un lado a otro en busca del mesero - Mesero me da un refresco — el joven se paró enfrente del chinito - Horo ¿Qué haces aquí? –

Horo traía una camisa blanca, con botones negros, pantalón y zapatos oscuros, el cabello bien arreglado -Como veras, estoy trabajando como mesero – dijo cada palabra con mucha indignación pues su amigo Lyserg no le dio la invitación para la fiesta con el pretexto de que ya no había más lugares y conociendo a este pitufo deformado se escabullo en el salón de baile como mesero – Lo que uno hace por comida gratis – decía descaradamente él a la vez que se sentaba en la silla que estaba al lado de Ren, una vez cómodo se comenzó a comer el pan.

- En fin – suspiro el peli negro - Todo aclarado, tráeme un refresco ¡ahora!– Ren se iba a divertir dándole órdenes a su amigo.

- ¿Por qué?, no soy tu chacho por eso tienes a tu Basón –

- Horo, tú no estás en condiciones en estar en mi contra pues veras, - Tao agarro el tenedor para jugar con ese objeto - Si no me traes mi maldito refresco le digo a los guaruras que tú eres un colado –

El azulito se puso tieso al escuchar esa amenaza, con su mejor sonrisa dijo - ¿De qué sabor desea su refresco, joven Tao? – Jun miraba desaprobatoriamente a su hermano en como trataba a su amigo y le daba lástima porque la noche seria larga para ese Usui.

Un guapo, gallardo, seductor y ¿Por qué no decirlo?, guapo castaño, que estaba en esos momentos escuchando por vía de sus grandes audífonos naranjas la música del baile de su compadre Lyserg, tan entretenido que estaba que no notaba en como su hermano gemelo se acercaba con sumo apresuro - Yoh ten lista la música – al no recibir noticia le quito los audífonos – ESTA TODO LISTO –

- Si – contestaba temblando ese gemelo agredido.

En el escenario principal se encontraba los padres de ese pequeño hombre que en esa noche se daría a conocer a la sociedad, el señor Diethel tomó el micrófono para inicial el discurso de bienvenida a los invitados – Familia y amigo, en esta noche tan especial agradezco su presencia en este recinto, como saben nuestro hijo cumple quince años y que estamos felices por eso, tanta es nuestra felicidad que la quiero compartirlos con ustedes por eso hemos organizado esta fiesta – le paso el micrófono a su amada esposa.

- Lyserg ha estado ensayando un espectáculo para nosotros, espero que lo disfruten – con lágrimas en los ojos, las luces se comenzaron a bajar de tonalidad, la música se puso a tiempo gracias al "amoroso" codazo que Hao le propino a Yoh, Peyote que apresuraba a Lyserg y compañía que se colocaron en medio de la sala.

- ¡Aquí viene el quinceañero! –anunciaba este Peyote vía micrófono.

- ¡Ñero! –hacia segunda voz ese Usui que le guardaba rencor a ese ingles por no invitarlo.

- Graba bien, Kalim – lo comenzaba amenazara el tío de Lyserg - Te advierto, no bebas – Kalim se encogía los hombro como diciendo "no entiendo lo que dices" - Te pones bien pendejo cuando lo haces – el norteamericano sonrió tímidamente ante ese hecho real.

- No es necesario el insulto –susurro al final el hombre.

- Nuestro pequeño ya es todo un señorito –decía amorosamente la señora de Diethel. – Ahora los dejamos que vean su baile de presentación –

Las luces bajaron de tonalidad hasta quedar a oscuras, un reflector se fijó en la entrada en donde se encontraba un chico peli verde que tenía en ambos lado dos chicas y una enfrente, ellos comenzaron a caminar hasta el medio del salón, el efecto del humo daba un toque elegante, caminaba con paso lento hasta por fin ubicarse en el centro, la canción típica de vals se escuchó.

Mientras que Lyserg bailaba con Jeanne las demás chicas se balanceaban de un lado a otro y luego giraba, el joven quinceañero dejo de bailar con la francesa para dar paso con la rubia, con ella se puso nervioso porque tenía que llevarle el paso, su amiga esa una excelente bailarina, dejo a esa chica para luego ir con esa Usui que no dejaba de sonreír se notaba que disfrutaba el ser centro de atención, con Damuko fue más sencillo bailar porque ella le estaba contando el tiempo de los pasos, por último bailo con Tamao, y con ella este Lyserg se sintió soñado, era un sueño hecho realidad en poder bailar con su amor secreto., cuando dieron su último paso la canción cambio a una famosa canción de los años 70´s y que es cantada por la gran cantante Gloria Gaynor la famosa canción e icono de esos años " I will survive".

Mientras las estrofas de la primera canciones se escuchaba las cinco chicas se cambiaron de ropa, era un conjunto de unos short de mezclillas, blusas blancas, botas negras y chaleco de la misma tela del short, cada chica tenía una banda en la cabeza y unos lentes rosas, se veían muy sexys y muy setenteras, En cambio, este Lyserg tenía unos jeans acampanados, camisa blanca, lentes azul celeste y unos zapatos negros, se veía sumamente atractivo.

Realizaron sus pasos de bailes de esa época, esos chicos le daban todo el crédito a su maestra de baile y claro a sus padres que les enseñaron sus pasos que hacían cada vez que iba a una disco cuando eran más jóvenes.

Ya estaban en sus últimos pasos, las chicas rodearon a Lyserg, se agacharon y cada una de ellas agarraron las piernas de ese inglés, intentaron en levantaron, cuando lograron levantarlo unos centímetros se dejaron vencer y se fueron de espaldas, la música se detuvo dando como resultado un incómodo silencio.

- Auch – se sobaba el trasero esta Pilika – ¡Estas pesado, Lyserg! –

- Ya no le haremos caso a Peyote – ordenaba esa Anna que se quitaba de mala gana sus lentes – Tengo sed –

Jeanne le tendió la mano a Tamao para ayudarla a levantarla - Quiero un trago –

- Te acompaño – decía esa peli rosa.

- ¡Por fin a comer! – daba saltitos de felicidad esta Damuko.

- Qué vergüenza – grito exasperado este Lyserg que no le importa ser centro de esas miradas - ¿Qué?, ya es todo, se acabó la tortura ¡no!, digo el baile, – se fue tras de sus amigas, el público no sabía qué hacer, si reír o llorar, pero decidieron por algo más sensato aplaudir ese baile y el esfuerzo de esos muchachos.

- QUE HERMOSO BAILE - decía exaltado este Horo que obviamente se burlaba pero al notar la mirada asesina de su hermana que le daba desde la mesa – Bailaste hermoso, Pilika, ¡eres la mejor! –

La fiesta transcurrió rápidamente, la diversión aumento como la espuma del mar, Hao no paraba de coquetearle a esta Pilika, Damuko estaba en el cielo con tan deliciosos platillos, Jeanne platicaba animadamente con Yoh, éste no dejaba de observar a esta Anna que bailaba perfectamente con Ren, en cambio Horo atendía las mesas.

Ya un poco más recuperado de su vergonzoso final estaba ahí hablando con su linda peli rosa - Tamao gracias por venir a mi fiesta –

- No me lo agradescas –con su usual sonrisa decía ella - Sabes que lo haría otra vez –

- Tamao, he estado pensado…- se pudo serio para luego mirarla - Mucho en ti – la chica se sonrojo - Y me he dado cuenta que tú me…- cuando por fin iba a declárese alguien los interrumpió.

- Mi sobrino le va a confesar su amor a Tamao – el grito de euforia por parte de su tío lo hizo voltear a verlo, ahí está su tío muy de cerca de ellos y con la compañía del camarógrafo del evento.

- ¡Cállate, tío! –

- Se lo puedes decir después – Peyote se llevó a su sobrino – Es hora de los regalos – Lyserg no quería dejar a Tamao, lo sentaron a la fuerza en esa silla que estaba arriba de ese pequeño escenario. -¿Dónde está el padrino de copa? – decía por medio del micrófono.

Una mano se alzó entre esas mesas, un chico caminaba a tropezones, se veía desarreglado y con los ojos rojos - Soy… yo – Lyserg no le sorprendía que su amigo estuviera en ese estado, ese tipo se busca por el saco el regalo - Toma –

- ¿Qué es esto? –preguntaba este Lyserg que estaba desenvolviendo su regalo y cuando al fin vio que era se puso rojo como una cereza.

- Es un brassier – bufo este padrino

- Pero te toco ser el padrino de copa ¿qué tiene que ver esto con una copa, Hao? –

Hao le quito la prenda y busco la etiqueta de la talla - Pues es una copa b –

- ¡Pero estas copas no idiota! –

- Ups – se limitó a decir, Peyote se llevó una mano a la boca para disimular su risita.

- Ahora el padrino de la corona – hablo el tío del inglés.

Una joven que estaba bien vestido a diferencia del gemelo se acercó al escenario -Ten –le entrego un pequeño cofre de madera.

Diethel abrió ese cofre y le fascino esa corona de oro puro y con adornos de diamante, se alegró mucho que Ren fuera padrino de ese objeto porque es el único que puede pagarlo - Gracias Ren, no eres como otros –abrazo a su amigo, éste se fue a su mesa junto con su hermana.

- Ahora el padrino de tu último juguete –anunciaba este Peyote, esperaron que apareciera, esperaron quince minutos pero nada - ¿Y Manta? –

- No llego - decía con una sonrisa socarrona un mesero que se subía al escenario - Pero por suerte te traigo algo digno de ti –

- Como… no debiste, Horo, - Lyserg tomo esa bolsa de regalo - Que detalle, pensé que estarías molesto por no invitarte – cuando la abrió saco el objeto con cierto curiosidad - ¿Qué es? – el juguete era de plástico y tenía un rostro, Lyserg inflo su juguete hasta que tomo forma.

- Es una muñeca – contesto pícaramente ese Usui.

- Es una muñeca de plástico – Lyserg examinaba el juguete, se podía escuchar la risa escandalosa de Hao por ese gran silencio que había, Yoh estaba sonrojado, Ren se tapó los ojos por vergüenza, Anna miraba desaprobatoriamente ese regalo, Pilika le dio un ataque de ira que le dieron ganas de ir a golpear a su hermano pero no podía por Jeanne que la sujetaba, Damuko tenia una cara llena de sobras de comida, Tamao no podía dejar de tener la boca abierta, esa expresión era la misma que tenía esa muñeca.

- ¿Qué tiene de propósito este juguete? – preguntaba inocentemente el inglés, Peyote dejo caer el micrófono.

Horo amplio su sonrisa y con aire de superioridad dijo – Es para que calmes tus necesidades sexuales –

- ¿Cómo es eso? ¿cómo funciona? – el cumpleañero seguía preguntando, este Horo sin problema alguno le respondería pero no fue así por culpa de Peyote.

- Ya dejemos los reglaos y…y – dijo una vez que recogió el micrófono - Que traigan el mariachi – el conjunto música hizo acto de presencia, tocaron las mañanitas entre otras canciones típica de México hasta se chutaron versiones de canciones de moda.

- Disculpen ¡DISCULPEN! – gritaba con algo de dificultad el padre de Lyserg – Quiero decir otro discurso para mi hijo – todos los invitados le pusieron atención -Hijo tu eres… -comenzaba serio – Lo mejor que me ha pasado junto tu madre, adoro esa mujer, es tan sexy, mandona, embustera, tan dulce como miel, tiene unas curvas que me hacen babera, me entran las ganas de ir por ella y quitarle la ropa para luego hacerle…-

- ¡PAPÁ! –

- ¿Qué sucede, pequeñín? – con dulzura peguntaba.

- Me estabas diciendo un discurso – le recordaba.

- Cierto, cierto – agitaba su copa de un lado a otro y no le importaba mojarse sus manga - ¿Qué iba diciendo?, claro, ya se, eres mi orgullo, espero que tengas mucha salud, felicidad… – Lyserg se sentía afortunado por tener un padre como él y agradecía a los grandes espíritus por darselo - Que tengas muchas novias y sobre todo tengas mucho pero mucho… SEXO – pero había a veces que no lo quería como su padre – Y que realiza tu sueños, ¡SALUD POR MI RETOÑO! -

- Ahora es el momento en que la quinceañera baile con su padre o bueno con su madre – se corrigió este Peyote, Lyserg tomo la mano de su progenitora y la abrazo con ternura – Ahora que pase el papá – su sobrino bailo con su padre, se sintió extraño en hacerlo - ¡Ahora que pase su tía Kanna! – su próximamente tía fue al lado del apuesto inglés, el chico tenía que estar tranquilo por semejante belleza que era su tía – Ahora el Tío borracho, ¡ósea Yo! – Peyote empujo a su novia y bailo pegadito, se separó de él –AHORA EL MESERO –

- YA ESTUVO SUAVE –la voz de Lyserg saco de onda a su tío – Se nota que ya estas borracho –

- ASÍ ES... QUE INTELIGENTE ME SALISTE… BUENO LE SALISTE A TU MADRE – hablaba trabadamente este Peyote. –Al parecer que el quinceañero ya no quiere bailar, entonces es momento del…- realizo un pausa para tomar aire para gritar - ¡PASTEL!

- Por fin –comentaba Anna.

- Ya quiero irme a mi casa - la francesita que estaba sentada mientras se daba masaje en los pies – Los pies me matan –

- Te dije que no usaras esas zapatillas tan altas – la regañaba esta Tamao.

- Quiero Pastel, quiero pastel – repetían Pilika y Damuko con mucha ilusión – Quiero pastel-

- Tranquilas chicas, ya llegara – la tranquilizaba este Ren - ¿Han visto a Horo?-

- NO – Hao le contestaba mientras jugaba futbol de dedos con su gemelo.

- ¿Qué estará haciendo? – preguntaba ese Tao, las luces se volvieron a pagar, era el aviso que ya venía el dichoso pastel, una caminito de luces que se dirige a la entrada de la cocina hacia que todos estuvieran al pendiente del pastel, la puerta se abrió, todos contuvieron la respiración y salió alguien, no precisamente el pastel.

- SE ROBARON EL PASTEL – grito el chef y luego se desmayó, todos estaba consternados, algunos furiosos, otros como Pilika se rompieron a llorar amargamente esta Damuko se desmayó por el impacto de la noticia.

- ¿Quién fue el demonio que hizo esa barbaridad? – pregunto este Lyserg, la música se apagó y dio paso a una anuncio grabado.

- Hola a todo mundo de esa sala, de seguro ya sabrán que se robaron el pastel – esa voz la conocía ese ingles al igual que sus amigos – Pues déjame decirle, que yo, Horokeu Usui mejor conocido como Horo-Horo me he llevado el pastel, así es, me lo robe, y se preguntaran ¿Por qué? – todos asienten entre ellos – Porque es mi venganza contra el cumpleañero, él no me invito, solamente invito a mi hermana y al resto de la banda, por eso lo hice – se podía escuchar como la voz de Horo se había alterado - Bueno, cuando escuchen esto ya estaré lejos y disfrutando de este pastel de chocolate con fresas y trufas, jajajaja – se hizo una breve silencio –Posdata, Pilika no llegues tarde a la casa, Damuko discúlpame por haberte arrebatado la oportunidad de probar el pastel, Anna te amo, Yoh no te lo creas es broma, Hao eres un sex simbol y te admito, Ren te desprecio amorosamente, Jun a ti si te amo - cada uno de los nombrados se quedó con la cara de ¿what? – Y por cierto Lyserg, este Manta está encerrado en la alacena de la concina, me harías el favor de sacarlo gracias de antemano, adiós – ahora si el mensaje termino.

- Vaya que giro inesperado – hablo este Peyote ya un poco recuperado de su borrachera – Para olvidar este trago amargo los invito a todos al patio para ver los fuegos artificiales – los invitados le hicieron caso, los fuegos artificiales eran de multi colores, Yoh estaba abrazando a esta Anna, Pilika seguía llorando por el hecho que su hermano era un ladrón Hao la abrazaba mientras que Ren tanto esta Jeanne la consolaban con sus palabras a la vez que cargaban a la desmayada de Damuko.

A lejos de ellos estaban esta Tamao y Lyserg que no dejaban de observa el cielo y el espectáculo

- Tamao me gusta – soltó de tajo él.

El corazón de Tamao bombeaba rápido y como resultado le dejaba las mejillas en tono rojizo – Tu también me gusta – se atrevió a confesarse, Lyserg se limitó a tomarla de la mano, ella gustosamente lo acepto.

- ¿Quisieras ser mi novia? – ella se acercó al chico para luego darle un breve pero tierno beso en los labios – Entonces eso es un sí –

- Por supuesto – la chica se colocó enfrente de él – Feliz cumpleaños, Lyserg -Tamao lo abrazo por el cuello para luego unir sus labio nuevamente, tenía como linda panorama el cielo iluminado con ese espectáculo de fuegos.


- Quiero otra rebanada de rosca –exigía este Hao, el escandalo que hacia sus amigos hizo que volviera a la realidad ese Ingles.

- Yo también – Horo-horo decía mientras bebía un poco de chocolate caliente que preparo la señora Tao.

Manta pedía la atención de todos por lo que sus amigos lo miraron y guardaron silencio - Amigos, que les parece que en el siguiente semestres todos estemos en el mismo grupo – el pequeño Oyamada noto como sus amigos les agrado la idea.

- Es buena esa propuesta – esta Jeanne se aproximaba a ese pequeño rubio para darle un beso en la mejilla – Ya me lo puedo imaginar, Anna y yo en el mismo grupo – en tono soñador hablaba.

Pero había un par de rostros que estaban triste - Nosotras no podremos estar con ustedes –hablo esta Pilika, Tamao fue abrazarla, ellas eran de un año menor.

Choco también fue con su amada - Es una lástima, amor – le dio un beso en la frente – Como me hubiera fascinado estar con mi novia -

- Ay Chocolove, que tierno eres como novio – Jeanne a veces tenia envidia de su amiga Usui por tener a un novio que le expresaba su amor.

El más pequeño de edad se levantó de la silla para ir hacerle frente a esa rubia -¿Cuándo va ser nuestra cita? –

Yoh se cruzó de brazos con el motivo de contenerse, Chocolove y Horo se estaban aguantando las ganas de burlarse de esta Anna, en cambio ella se hizo que los grandes espíritus le hablaban - ¿De qué hablas? –

Con cara de indignación por parte de ese pequeñín, desvió la mirada a esa Usui -Pilika – con esa forma de llamarla se podía darse cuenta que quería la ayuda de esa chica, en cambia esa peli celeste escondió el rostro en el pecho de su novio.

El morenazo mayor tuvo que intervenir – Anna, dile –

- Pero tú me dijiste que no era el mejor momento – le recordó esa linda rubia al hermano de ese niño

- Lo sé, pero creo que ya se le bajo el azúcar, es el mejor momento para hablar con él -

Suspiro derrotada esa chica y miro seriamente a ese niño - Escucha Opacho - se frotaba las manos, mientras en su mente estaba buscando las palabras adecuadas para no lastimarlo, tardo segundos hasta hallarlas - Yo no puedo salir contigo –

Esa frase destrozaron el corazón de ese tierno niño, Anna como el resto de la banda vieron como los ojos de ese niño se empezaban aguadarse - ¿Por qué? – sollozaba el niño y se podía escuchar como los mocos se le estaba escurriendo.

- Es… es… es que… - Anna se sentía incomoda con ver a ese niño llorando, por eso no quería hablar con él, miro a su alrededor para decirle el motivo del rechazo - Tengo novio –agarro la mano de Yoh con mucha fuerza que el pobre se quejó en silencio.

Opacho miro a Yoh y luego a esta Anna, una y otra vez - Ese flacucho –

- Ey – se ofendió ese gemelo.

- Tranquilo, Yoh – le susurro a su novio – Él es mi novio y dudo que me deje salir contigo -

Ahora el niño ya no estaba triste ahora estaba enojado y muy encaprichado -¡Yo quiero salir contigo, yo quiero salir contigo! – se tiro al piso para comenzar a rodar como tronco.

A todos que presenciaba ese acto tan infantil le estaba empezando a dar jaqueca- Ya, ya – esta Anna en forma baja pedía pero al notar que Opacho no cedía al contrario empezó a gritar, ella ya no se contuvo – Ya quédate quieto, Opacho –

El niño se levantó del suelo, se subió nuevamente a la silla y así encaro como pudo a esta Anna- Sal conmigo –

- No, Opacho – con cierta frivolidad y dureza excepto la chica.

- Que mala eres- se bajó de la silla a todo vapor - ¡Te odio! –y volvió a llorar en ese rincón del comedor, Chocolove dejo a su novia y fue con su hermano con la intención de elevarle el ánimo.

La chica sintió la aproximación de su novio - Anna –

Vio de reojo la cara de súplica de Yoh - No me mires así – le pedía, Anna no podía ser vencida por esa mirada que le ordenaba que fuera sutil, buena y que pedía que accediera a tener una cita con ese mocoso - Y menos tú que estabas celoso de este mocoso –

Yoh se llevó ambas manos atrás de la cabeza - Es que mira como llorar – Anna se le partió el alma al ver como este Opacho lloraba en el hombro de su hermano - Sal con él – el castaño se le partía el corazón al ver como esa criatura estaba triste hasta le hacia olvidar sus celos.

- Ok – fue hasta ese mocoso y con su mejor voz dijo - Saldremos Opacho –

El moreno se levantó rápido, tenía los ojos abiertos por la noticia - Yeahh –grito con entusiasmo.

Anna hizo un ademan con la mano para que detuviera - Pero con mis condiciones – le extendió la mano.

- ¿Cuáles son? –

- No te las diere ahora – ella mecía su dedo índice – Acepta ¿sí o no? -

Opacho sabía gracias a las conversaciones que tenía Chocolove con sus amigos de que no era fácil tener una cita con Anna, así que no tuvo otra opción - Acepto – y se dieron un apretón de manos.

Horo fue con ella, coloco sus manos en los hombros de ella - ¡Anna es una asalta cunas! – grito a todo pulmón.

- Ya veras, adefesio azul -

Continuara…


Hola… mundo, no me tarde mucho en realizarlo pero si en subirlo, este capítulo es por el cumple de Ren ¡ya lo sé algo atrasado!, como se darán cuenta este capítulo lo quería subir el 6 de enero por el día de reyes pero no pude, es mejor tarde que nunca, los protagonistas fueron Lyserg y Ren (dedicado a todas que quieren a este par).

La cancion I will survive de Gloria Gaynor no me pertenece solo a esta gran diva de los 70´s (me encanta esa cancion es la que pone más seguido mi mamá)

Espero que este año les vaya y que me vaya bien, este año se estrenara una película que me gusta y que trata sobre unos libros espectaculares (quisiera decir el nombre del libro pero no, solo les diré que fue un trancazo en EU y trata sobre hambre, ¡es todo lo que dire! Ya sabrán ustedes de que hablo y si saben dígamelo), espero que ya ganen mi equipo de futbol (que me quedo a deber el año pasado); espero cumplir mis sueños y metas (aun si son tan difíciles e imposibles ¡lo conseguiré!), también espero que ustedes cumplan sus sueños, propósito y deseos.

El próximo mes va ser mi cumple (recibo regalos por adelantados, si soy del signo de acuario), espero actualizar con un nuevo capítulo antes, va ser un especial de amor pero no estoy seguro si deber como un concurso (que me gustan mucho y se me da) o algo más descabellado, en fin (no tardare en escribirlo)

Nos vemos y muchas gracias por sus comentarios, me alegran mucho mi día (Saben, últimamente he estado muy pensativa y algo pesimista, tengo algunos problemas que me ponen algo sentimental… pero en fin debo sacar lo mejor de mí y despejar mi mente por eso escribo este fic para darme ánimos, alegarme y no dejarme vencer por mí pesimismo, sé que se escucha raro pero aquí puedo exponer mi sentir) y ustedes como las canciones son mi inspiración (lo digo en serio)… NOS VEMOS.

Salu2

AmOr&PaZ.