Antes una aclaración en este capítulo habrá chistes que se distinguirán en negrita, como este chiste:

Este era un hombre que cada vez que se emborrachaba se convertía en un "busca pleito". Esa noche entra a la barra y dice:

¡Todos los que están al lado izquierdo de la barra, son unos ESTÚPIDOS, Y los que están al lado derecho son unos IMBÉCILES!

Sale un hombre del lado izquierdo y le dice enfurecido:

¡Un momentito, que yo no soy ningún estúpido!

El borracho le contesta:

¡Pues muévete a la derecha, IMBÉCIL!

Una vez aclarado esto… lo invito a leer


Había pasado tres semanas después del regalo de las chicas, era Lunes por la mañana, todo el alumnado estaban regresando de sus breves vacaciones que tuvieron, en la entrada de esa institución una chica de cabellos dorados intentaba caminar por medio de ese gentío de chicos y chicas que le pedían un autógrafo, un beso y una foto, Anna estaba impactada que sus compañeros fueran tan… tan locos y se preguntó ¿desde cuándo ellos les pedían tales cosas?... ella sabía que es popular pero no a este grado de locura.

- ¡Aléjense de mí! – pedía ella, con el portafolio escolar se hacía camino para llegar hasta la entrada del edificio, subía rápidamente por las escaleras, en todo el camino tuvo que ir rápido hasta el aula, hubo alumnos que se le acercaron pero al notar esa mirada asesina por parte de ella los congelo, una vez en la aula se sentó en el pupitre y se relajó – Están locos – coloco sus brazos en el pupitre y poso su frente sobre de ellos, cerró los ojos - ¿Qué mosco les pico? -

- Así que…. Ya te recibieron….- la rubia sintió como esa persona se sentó enfrente de ella - Nuestros fanáticos –

La voz de Jeanne la hizo sentarse recta y abrió los ojos para mirarla incrédula - ¿Fanáticos? –

- Síp, esto querida amiga… – extendió los brazos – Es el resultado de nuestra presentación, ¡disfrútalo! – Jeanne sonreía ampliamente - Me siento como pez en el agua –

- Espero que te coma un tiburón – con una sonrisa, -¿Cómo pueden recordar nuestra presentación después de las vacaciones? -

- Tienen buena memoria, aparte tienen buenos gustos musical -

- Jeanne ¿Por qué estás aquí? – la rubia miro detenidamente a su amiga.

- Te extrañe tanto en estas tres semanas que no nos vimos – en suspiro hablaba ella – Que ya no soportaba en esperar al verte nuevamente – la francesita en las vacaciones se quedó en casa y soporto la compañía de su primo Lyserg, no es que le cayera mal tenerlo cerca pero a veces una chica necesitaba su espacio y tener la compañía de su mejor amiga.

Anna parpadeo varias veces - Si nos vimos ayer cuando fuimos al cine – le recordó claramente, la rubia había llegado el día sábado de Okinawa y el domingo como estaba aburrida y no encontraba a su novio que al parecer salió con sus amigos por eso opto por llamar a Jeanne para salir juntas, Anna a veces se desesperaba que su amiga fue tan dramática.

La francesita ignoro ese comentario de su amiga y con su mejor voz dolida dijo- Así fue pero… te extrañe en la noche, ni siquiera me llamaste si llegaste bien a tu casa y ni siquiera para decirme buenas noches… así es como correspondes a mi amor, Anna - tenía un pañuelo blanco y se mordía el labio inferior que temblaba, parecía que lloraría esa francesa, por parte de la rubia se preguntaba ¿Dónde saco ese maldito pañuelo? – Me voy… me harta tu poca sensibilidad – la rubia ahí supo que su amiga necesitaba el abrazo de su novio y también pensaba que su amiga estaba en "sus días" por los cambios de humor.

- Bien – Anna observo como ella agarraba el portafolio caminaba hasta la entrada, deslizo la puerta pero antes de salir giro y le saco la lengua, con ese último gesto salió del salón. – ¿Cómo llego ella ser mi mejor amiga?, ¡no lo comprendo! –

-Yo tengo una hipótesis… - esa molesta voz es muy reconocible para Anna pues el dueño era el tipo más fastidioso que ella ha conocido – Las personas deben estar locos para tener una amistad contigo – Horo se sentó enfrente de ella, la miraba radiantemente.

- Entonces, tú estás loco – lo estaba provocando para así comenzar su habitual pelea matutina de cada día.

Horo en tono juguetón y en tono sincero - Así es –

La chica lo miro detenidamente- Hay algo raro en ti –eso le dictaba el instinto a ella, se cruzó de brazos- No vienes de mal humor como de costumbre –

- ¿Ah? - para los que conocían a Horo era todo una costumbre ver a este chico enojado, maldiciendo la suerte de ir a la escuela y sobre todo somnoliento - Es cierto – Horo se sentía nervioso por la forma que lo examinaba esta Anna, mientras que ese par de amigos se miraban cierta persona entraba a la aula de clases, se acercó a ellos y para luego sentarse a lado de sus vecinos.

- Buenos días, Anna y Horo – con su habitual cordialidad saludaba esta Damuko.

- Buen día – seria habló la rubia.

- Buenos días – Horo se acercó a ella para luego darle un beso en la mejilla – Te ves linda hoy como todos los días - Anna se desequilibrio por la acción y la forma de actuar de ese Usui, hasta la boca la tenía abierta.

- Gracias, Horo, tu siempre tan lindo – una sonrojada Damuko que le devolvía un beso en el cachete, Anna les iba a preguntar ¿Qué había entre ellos?, pero el profesor Marco entro, como ese profesor es tan autoritario y que te castigaba por cualquier pequeñez, por eso, ella decidió guardar la pregunta.

La clase de Matemáticas paso como la de Ingles y al igual con la asignatura de escritura japonesa antigua, ya era hora del descanso, Anna platico con Horo y Damuko sobre lo sucedido en la mañana, en la plática se enteró que durante las cortas vacaciones ellos han estado saliendo, esa noticia dejo sin habla a la rubia por unos minutos, Damuko también le comento que tuvo dificultades a la hora de llegar al salón por los locos fan que tienen, en cambio, el Usui no tuvo ese problema. Una vez que dejaron de platicar entre ellos y acordar en salir juntos al patio para ir en busca de sus demás amigos, Horo propuso ser el protector de ellas.

- ¡Diablos! – grito ese Usui mientras seguían caminando y continuaron utilizando al chico como escudo humano.

Lograron llegar hasta la entrada del edificio, la peli negra le sorprendida que hubiera más chicos ahí reunido alrededor de sus compañeras de banda, Horo con toda la fuerza que tenía logro guiar a sus acompañantes hasta llegar con sus amigas.

- ¡Pilika! – grito Damuko cada vez que ya estaban más cerca de ellas, la Usui se puso de puntitas para verlas, sonrió y los saludos con una mano que sostenía un plumón negro.

- ¡Anna me das tu autógrafo! –

Fue lo primero que escucho una vez que se detuvo juntos sus amigas – Si te lo daría pero no tengo con que… -

- Yo te lo presto – la Usui le extendió el plumón, Anna de mala gana lo acepto y le firmo a ese chico un cuaderno para luego dejarse tomarse una foto junto con él.

- ¡Pilika mándeme un beso! –la chica le lanzo un beso por aire, el chico casi se desmaya por ese acto.

- ¡Tamao, Tamao! –dos chicos repetían el nombre con mucho júbilo, la peli rosa simplemente sonreía cohibidamente y se tapaba el rostro con una mano por la pena que le daba por recibir esas muestras de cariño.

- ¡Marion estas como quieres! – la rubia le respondió con guiño de forma coqueta.

- ¡Damuko te hago un hijo! –Horo se atraganto con su propia lengua por semejante comentario, Damuko se sonrojo.

- ¡Matilde eres la más hermosa! –

- ¡Ya lo sé! – respondió con mucha soberbia que les encanto a sus admiradores.

- ¡Jeanne, Jeanne, Jeanne! – la francesita que estaba entablando una conversación con Anna y que al parecer le estaba pidiendo que aguantara, se detuvo para poner atención al fan que persistía que le hiciera caso - Je t'aime ma douce fille –

- Oh la lá…- la peli plateada se emocionó y le respondió como ella sabía - Je vous remercie beaucoup -

- Hasta francés nos habla – una irritada Anna hablo.

- Au contraire…-–

- Háblanos en japonés, Jeanne – le exigió esa Usui.

- ô ciel, se me olvida tu ignorancia Pilika - la Maiden la miro de arriba y abajo - Ellos me hablan en francés –

- Ya basta, cuando…- comenzó hablar el hermano de la Usui.

- ¿Cuándo qué? – Tamao se acero a él para reposar la mano en el hombro de éste.

- Cuando me lanzaran piropos a mí también- con los ojos lloroso exigía él - Yo también toque en la banda – sus amigas se sentían incomodo por ese acto de berrinche.

Los admiradores se miraron entre ellos y como si se pusieran de acuerdo, comenzó el griterío contra del único hombre de esa banda - ¡Horo me debes dinero! ¿Cuándo me pagas? –

- ¡Das asco! –

- ¡Horo, te busca papá pitufo y dice para cuando vuelve a casa! –

-¡Te odio por ser amigo de ellas! -

- Ok – dijo Horo, las chicas notaron como él tenía los ojos húmedos y que reflejaba que le dolía esos comentario, sus amigas más allegadas a él no tardaron en abrazarlos tiernamente, bueno, Anna solo le dio unos golpecitos en el hombro, Pilika lo estrecho firmemente, Jeanne le dio un beso en la frente, Tamao le daba ánimos y Damuko le regalo un par de besos en ambas mejillas mientras le secaba las lágrimas, esos actos amorosos pusieron celosos a sus admiradores que querían matar a ese Usui- Ya me quiero ir –dijo ese chico que ignoraba esas miradas matadoras.

La banda intentaba caminar fuera de ese tumulto pero no podía - Eso queremos pero la multitud no los impiden – hablo una cansada Tamao, las chicas pedían paso pero los admiradores eran demasiado que era casi imposible salir de ahí.

- ¡Abran paso, abran paso inmundo bastado de la humanidad! – ese clase de insulto eran digno de la dinastía Tao - ¡Quítate animal!-

- ¡Ren, amor! – Jeanne saltaba de felicidad al ver que su príncipe venia por ella, pero no venía solo atrás de él venían Yoh, Chocolove, Hao, Lyserg y Manta, lo curioso de ese grupo de chicos es que todos traen puestos lentes negro y pistolas de agua.

- ¿Y ustedes de que convención vienen?– preguntaba esa rubia a su cuñado.

- No venimos de una convención – Hao coloco ambos manos en la cintura - Somos sus guardaespaldas –

- Si como no – en tono de burla decía Jeanne.

- Créenos – el moreno en forma de puchero le pedía – Hasta lo planeamos el fin de semana pasado y vimos tres veces la película del guardaespaldas – con los dedos marco ese número, Anna supo porque su novio no estaba en casa el día de ayer pues estaba planeando esa ridiculez

– Y todo para estar mejor preparado para ustedes – con una tímida sonrisa hablo ese gemelo mayor

Horo se le ilumino la cara al pensar que sus amigos eran tan geniales y por eso se atrevió a decir - Te sacrificarías por mí a la hora que me quieran disparar –

Hao tosió levemente y limpio los lentes con la camisa - Eso lo platicaremos, primero hay que sacarlos de aquí – comenzaron a empujar y mojar a cuanto fan se opusiera en su camino.

Fun…Fun…Fun…Fun…Fun…Fun…

Ya estaban en la segunda semana de regreso a clases, los días estaba transcurriendo lentamente, ya era Miércoles y tocaba reunión de la banda, todas la chicas se encontraban en la sala de música de la escuela porque tenían que organizar su próxima presentación en la competencia, mientras platicaban todas la chicas sabían sobre las salidas que tenían este Horo junto con Damuko, se alegraron por ellos.

Ahora sobre el asunto de la banda, las que se estaban encargando de los asuntos de programar los ensayos y todo lo referido a la presentación era esta Anna junto con Pilika.

- ¿Qué les parece si cantamos rock? – preguntaba esta Pilika a sus demás compañeras

- Eso me parece buena idea ¿Quiénes votan a favor? – decía esa rubia, hubo cinco votos a favor -¿Quiénes en contra? - cuando pregunto hubo cuatro en contra – La mayoría quiere rock -

Pilika anotaba cada detalle, luego Damuko tomo la palabra - ¿Qué opinan de integrar más personas al equipo? –

- Yo considero que estamos bien así – el Usui opinaba – Si integramos más personal puede que nuestra banda pierda la armonía y aparte tendríamos que hacer audiciones – miro a cada una de ellas pero al final detuvo sus ojos en Anna y Pilika - Y eso sería una pérdida de tiempo –

- Estoy totalmente de acuerdo con él – hablo esta Marion – A veces tienes buenos argumento, Horo – el sonido del timbre las hizo apurarse para irse a sus respectivas aulas.

- Nos reunimos este Viernes en la casa de Pilika, no falten – avisaba una apurada Anna que agarraba la libreta que la peli celeste sostenía, Damuko y Horo salieron volando de esa sala, cada chica se fueron de esa habitación.

Fun...Fun...Fun...Fun...Fun

En la tarde de ese mismo miércoles, esta Anna estaba en la habitación de Horo, ha estado yendo a la casa de los Usui desde el inicio de esa semana de regreso, la chica revisaba los apuntes de su amigo y tenía una cara de asco al ver como estaban tan maltratados.

- Como es posible que tengas apuntes en tan mal estado – expreso ella mientras con las puntas de los dedo alzaba una libreta.

- Ya no te quejes – Horo se cruzó de brazos y desviaba su atención a otro lado de su habitación.

- Me tengo que quejar… es lo único que puedo hacer - ella lanzo la libreta a la basura pues no servía y opto por darle una nueva libreta, Horo miro de mala gana esa libreta nueva que su amiga le daba, la chica no era conocida por tener paciencia por eso no tardo en aventárselo al rostro - ¡Yo no quiero ayudarte! –suspiro con frustración ella.

- ¡Pues no lo hagas! – dijo él una vez que se retiró la libreta del rostro. – Tú tienes el poder de liberarnos de este tormento -

Anna esta meditando esa posibilidad pero no podía hacer por un par de buenas razones - Tengo que ayudarte porque… tu madre me lo pidió en la última junta y no se lo pude negar porque… –

- Porque… ¡me quieres! –

- ¡No! – sin dudar le negó ese sueño absurdo a su amigo - Es porque nuestros padres han sido amigos desde la Universidad y también porque mi padre me lo pido que le hiciera caso a tu mamá – hizo una pausa y cerró los ojos para tranquilizarse- Tu mamá me cae bien al igual que tu papá… – al recordar al señor Usui no pudo evitar sonreír porque el señor siempre ha sido amable con ella… y cuando iban al kínder el señor Usui siempre le regalaba un chocolate – Y tu hermana es mi amiga –

- ¿Y yo? –

- Tu no eres lo que más detesto en este mundo – Horo se sintió ofendido y rechazado por ella.

- Eres una Amargada – comenzó a insultarla y aventarle una almohada que tenía al alcance.

- Tu un ¡Estúpido! –Anna se acercó sigilosamente al escritorio que había ahí para comenzar a lanzarle un libro pesado.

El chico esquivo ese objeto y se levantó para acercarse a ella - ¡Pretenciosa! –

- Holgazán – lo tomo del cuello de la camisa para lanzarlo a la cama.

el chico claramente alterado por ese movimiento le comenzó a gritar - Eres una…- el sonido de la manija de la puerta abriendo lo detuvo, agarro el libro que ella le lanzo, se sentó alrededor de esa pequeña mesa que tenían ubicada en medio de la habitación y abrió el libro en cualquier página, Anna lo imito se acercó a él como si le estuviera explicando algo de ese libro.

- ¡Les traje té! – entraba la señora de casa con la bandeja con el dichoso té y unas galletas de arroz, al mirar como ese par estudiaba le conmovía pues era verlo hacia que recordara el pasado cuando ella le ayudaba al padre de esta Anna para los exámenes de la Universidad, miro curiosamente ese libro pues estaba algo raro .

- ¡Mamá! – Horo desvió la mirada del libro hacia su progenitora.

La señora Usui dejo la bandeja enfrente de ellos - Gracias por el té –Anna agarro el té para luego refrescarse en cambio Horo mordió una galleta.

- No gracias a ti Anna por darte el tiempo para ayudar a mi atolondrado hijo – Horo solo rodo los ojos con fastidio, la señora se fue a la cama para sentarse - Estoy segura que estas ocupada con tus asuntos –

- No estoy tan ocupada – junto con una sonrisa hablo ella.

- Presumida – susurro ácidamente el chico, Anna le iba a responder pero la señora se le adelanto.

- Horokeu compórtate con ella sino ya verás –

- ¡Mamá! – se quejó el muchacho por semejante amenaza que ya estaba acostumbrado desde pequeño, pues ya sabía que su madre estimaba mucho a esa rubia.

- Nada de mamá, esto te sacas por tener bajas calificaciones – le replico con molestia, el chico callo por semejante argumento, Anna solo observaba a madre e hijo – Bueno, los dejo que continúen – la señora tomaba la bandeja, abrió la puerta pero antes se detuvo en el umbral – Chicos me harían el favor de no discutir tan fuerte pues se escuchan hasta allá abajo – ese par se avergonzaron y se refugiaron con el libro para evitar la mirada divertida de ese adulto, la señora comenzó a cerrar lentamente la puerta pero se detuvo para decir – Y por favor si van a fingir estar estudiando aunque sea ponga el libro en su forma correcta - los chicos no entendía hasta que entendieron con las señas de esa mujer que giraran el libro porque estaba al revés, Horo se dio un zape, Anna colocó bien el libro – Bueno, ahora si ya me voy – y con eso dicho cerró la puerta.

Después de ese bochornoso escena ese par de amigos comenzaron a estudiar en serio, Horo copiaba los apuntes de biología de su amiga en esa libreta nueva, Anna contestaba cada una de la preguntaba que le hacia su amigo, se dieron unos quince minutos para descansar, Horo aprovecho para prender el radio que tenía, Anna se dio tiempo para terminar un trabajo escolar en la laptop de él - Tu mamá te quiere mucho para pedirme este favor – hablo de la nada ella, Horo que estaba recostado en la cama a la espera que terminara su receso al oír ese comentario solo hizo que sonriera amigablemente, pues estaba orgulloso de su madre a pesar de ser siempre regañado pero en el fondo sabía que era para su bien - ¿Sabes?, te envidio que tengas a tu mamá siempre al pendiente de ti y que este a tu lado la mayoría del tiempo -

Horo no era ajeno a la vida de ella, por eso sabía que la señora Kyoyama no tenía tiempo para estar con Anna por culpa de largos viajes… pero eso no significaba que la señora no amaba a su hija sino al contrario pues cada vez que tenía descanso del trabajo no dudaba en estar todo el tiempo con el señor Fausto y su amada hija, hasta hubo un verano en que invito a todos los amigos de Anna a una playa en donde tenía que modelar la señora Kyoyama - Oye Anna, estoy seguro que tu mamá también está al pendiente de ti y sobre todo que te quiere mucho – Horo era testigo de eso pues la señora a veces los llamaba a ellos o platicaba con su mamá cada vez que sentía que algo andaba mal en Anna o para pedir que la cuidaran y ayudaran a Fausto; a la rubia le entro la melancolía pues cada vez que pensaba en su madre le entraba una ganas de llorar y de llamarla para que regresara pronto pero se sacudía esas ideas pues eran infantiles para una alumna de preparatoria que estaba a solo un año para entrar a la universidad, Horo noto la tristeza en el rostro de su amiga por eso fue hasta el escritorio donde ella estaba trabajando la abrazo por detrás para luego comenzar a molestarla con jalarle las oreja de forma juguetona - También te envidio por tener a una mamá que es modelo y que es muy amable con personas como nosotros – Anna se sentía privilegiada de tener una madre que era muy amigables con todas las personas y sobre todo muy humilde - Siempre recordare los helados que me invitaba cuando iba en el kínder y del cómo nos llevó al parque de diversiones allá en Osaka – ese momento Horo lo apreciaba pues fue un regalo que organizo esta Anna, en esos tiempo no se llevaban de la patada, de amor-odio, eran normal su relación, Anna le regalo un oso de peluche que lo bautizo como "oso perezoso" y que todavía conservaba en muy buen estado - Quisiera agradecerle de una forma amigable por llevarnos –

Ese comentario de doble sentido hizo que sonriera disimuladamente,- ¡Horo hablas de mi mamá! – lo agarro de los cachetes hasta estirarlos, Horo fingía que se quejaba pues la verdad ella no le hacía daño, como contraataque Horo la levanto del asiento para llevarla a la cama y comenzar a hacerle cosquillas, ella no se quedó con los brazos cruzados y también le comenzó hacer cosquillas, las risas retumban fuertemente.

- Di que te rindes – le pedía esta Anna una vez que pudo girar y tener a Horo contra la cama – Dilo –

- Me… RINDO… YA BASTA – con las manos pedía él, la chica bajo de la cama con el cabello todo desarreglado y la ropa fuera de lugar, Horo la examino y no pudo evitar decir – Parece que hubieras tenido sexo conmigo –

Anna lo miro seriamente – Eso quisieras tú -

Ese comentario le hirió el orgullo masculino y por eso iba a tomar venganza de una forma juguetona que la haría incomodarla - UY… UY… la chica sí que tiene agallas para hablar así… pero dime - decía él para luego abrazarla – Dime… ¿Cuándo piensas tener relaciones con Yoh? – el sonido de una fuerte cachetada se hizo resonó en esa habitación.

- ¡Basta! – con enojo hablo ella – Porque crees que te voy a hablar de algo tan intimido -

- ¡Te pusiste roja! - Horo con la marca de la mano de ella en el rostro, comenzó a brincar de un lado a otro - ¡Te gane por fin!,- seguiría brincando al no ser que ella lo miraba tétricamente - Será mejor que continuemos con el estudio – se sentó para continuar escribiendo y así ignorando la mirada asesina de ella - Me dijo Chocolove que no se te olvide sobre tu cita con Opacho – hablo con tartamudez.

- Lo tengo presente todo el tiempo – Anna se sobaba la sien con mucha frustración.

- Y también dijo que lo llames - Horo le extendió el papel donde estaba el número telefónico de ese moreno - ¡Toma! –Anna lo tomo y sin mucha emoción lo miro - Si quieres llama aquí –

La rubia no se creía esa actuación de buen hombre - Quisiera decir que eres un buen anfitrión por ofrecerme eso pero sabemos que tú eres un chismoso de primera, quieres escuchar la conversación -

- ¡Me conoces muy bien! – después de ese último comentarios ese par continuaron estudiando hasta la noche.

Fun…Fun…Fun…Fun…Fun…Fun…Fun

Era un lindo jueves y precisamente ese día entraba la primavera, los niños de escuelas primarias y kínder estaban disfrazados para los típicos festivales, había variedad de disfraces de animales desde los típicos leones hasta las hermosas mariposas, algunos de flores y otro de soles, ese día se escuchaban las risas de los niños.

En un festival de primaria se encontraban una pareja que estaban en la multitud de madres emocionadas que no dejaban de grabar o sacar fotos a sus respectivos hijos.

- Así que tenías que venir – una peli celeste muy disgustada se veía pues no era para menos su novio le había dicho que la llevaría a una lugar que jamás pensó ir y pero ciertamente tenía algo de razón pues jamás pensó en volver a esa primaria en donde estudiaba su "adorable" cuñadito – Y… repíteme ¿porque vine contigo? – miro fijamente a su novio.

El moreno se acercó a su novia, tomo entre las manos el rostro de ella para así acercarla con facilidad y comenzarle a besarla lentamente, Choco como buen novio sabia como tranquilizar la ira de su bella doncella, una vez que sintió que estaba relajada se separó con lentitud de ella - Porque eres mi novia y sabes muy bien que siempre adoro pasar tiempo contigo, amor – en forma de susurro le dijo, Pilika estaba sonrojada pues no se esperaba ese acto en medio de tanta mamás, Choco aun rozándoles los labios le dijo- Por cierto, gracias por acompañarme –

Pilika trago saliva y desvió la mirada al patio de ese Kínder, con una actitud desinteresada le contesto - No tenía de otra –

- Pilika – la nombro con tanta ternura que él podía lograr enamorar aún más a su novia, Chocolove busco a su madre entre la gente, no tardo encontrarla en las escaleras, la señora tenía la cámara digital y que no paraba de enfocar a su hijo menor, una vez que sintió la compañía de su primogénito y saludo también a Pilika siguió viendo el espectáculo infantil.

Chocolove estaba en la espera de la participación de su hermano, después de unos 15 minutos se realizaría el último acto estudiantil, ahí ya le tocaba el turno a Opacho Mcdonell a realizar su acto que consistía en decir un poema referido a la entrada de esa hermosa estación primaveral, el pequeño Opacho venia disfrazado de un León a Chocolove le hubiera encantado si hubiera considerado el disfraz de jaguar.

Después de 10 minutos de oír esa larga poesía que dijeron ese grupo de niños todos los adultos y jóvenes presentes no tardaron en aplaudirles.

Con el Festival terminado cada niño se iba con sus padres, la señora Mcdonell felicito a su leoncito igualmente lo hicieron Chocolove y Pilika el pequeñín solo se limitó a sonreír tímidamente, la mamá de los hermanos Mcdonell se despidió de ellos pues tenía que realizar algunas compras y no perdió el tiempo en ordenarle a su hijo mayor que se llevara a Opacho a la casa.

Cuando estaban caminando ese trío a la casa el niño le pidió un helado a su hermano, a Chocolove le pareció una buena idea y sería una forma de recompensar la compañía de su novia.

Fun…Fun…Fun…Fun…Fun…Fun

En la heladería se encontraban escogiendo sus respectivos helados, Chocolove pidió un helado de zarzamora, Pilika saboreaba el helado de chocolate y el pequeñín pidió de chicle con mora azul.

Eso tres estaban comiendo a gusto alrededor de una de esas mesas que tenía esa heladería, en ese establecimiento entraba una linda rubia acompañada de una niña disfrazada de mariposa de color lila combinado con rosa, Chocolove que estaba viendo hacia la entrada no tardo en codear a su novia y susúrrale - Oye ella no es Anna –Pilika alzo la mirada para ver a esa chica que estaba agarrando los helados que pidió y después asintió frenéticamente - ¡Anna! –grito el moreno como respuesta la chica volteo a verlos.

- Hola, chicos –se acercó a ellos para luego tomar asiento a lado de Opacho.

- Que coincidencia encontrarnos aquí ¿no lo crees?– hablaba este Chocolove.

- Mucha coincidencia – con una sonrisa decía Anna, ese gesto era muy raro que ella lo hiciera sino estaba Yoh alrededor, en cambio a este Opacho se enamoró más de ella por esa sonrisa.

- ¡Anna! – una voz infantil la llamaba.

- Me olvide de ti – con voz juguetona hablo la rubia a la vez que se levantaba y se situaba atrás de esa linda mariposa.

- Esa linda niña se cruzaba de brazos y tenía el ceño fruncido - Ya me di cuenta –

- No te pongas de mal humor – Anna le pellizco una mejilla a esa niña que logro desvanecerle el enojo.

Chocolove examino a esa niña que le recordaba a cierta persona pero no se acordaba de quien, con su mejor sonrisa - ¿Y quién es esa lindura que te acompaña, Anna? - ante esa pregunta esa niña no dejo de observa a Chocolove.

- Es mi prima –

Pilika que durante ese tiempo estaba en silencio por fin dijo algo- Por fin la conozco - saludaba - Hola me llamo Pilika –

- Yo soy Chocolove – se señalaba ese moreno para luego hacerlo con su hermano – Él es mi hermanito… Opacho – el niño se limitó a sonreír con timidez.

La niña miro a su prima para saber si podía corresponderles, Anna asintió -Mi nombre es Oyamada Mannoko – se inclinaba cortésmente - Gusto en conocerlos –

- Yo tenía en cuenta que Manta siempre va por su famosa hermanita – comentaba esa peli celeste, ese grupo que se formó ya salía de la tienda de helado.

Anna se recargo en la camioneta negra - Ese enano no podía hoy porque tenía que ir a uno de sus tantos cursos – la rubia a veces se decía como Manta podía con tantos cursos sin volverse loco - Por eso me pidió de favor que fuera por ella – señalo por medio de la cabeza, ese trío de adolescente observaron como esos pequeñines estaban muy entretenidos platicando.

- ¿Tu hacerle un favor a tu primo? – la Usui no se creí ese hecho.

- Lo sé, lo sé, yo tampoco me lo creo- Anna repuso sin mucho alarde del asunto - Pero al final saldré beneficiada –sonrió malvadamente.

- Ya me lo imaginaba –suspiro este Chocolove que estaba al pendiente de la plática de esas chicas.

- Anna –el llamado del hermanito de Chocolove hizo que lo mirara - ¿Cuándo va ser nuestra cita? -

- Ya te dije por teléfono que dentro de un mes lo será –le recordó ella, el niño no tardo en estar disgustado ante ese tiempo tan largo - Y claro con mis condiciones – Opacho bufo molesto con ese detalle que se le olvido.

- Así que es este el bribón que le robaste el corazón — la pequeña rubia hablo fuerte y claro.

- Mannoko ¿de dónde sacas eso? – con algo de inquietud pregunto Anna.

- Manta –

- Ay primo lo que te espera – Kyoyama inconscientemente comenzó a tronarse los dedos a tan solo de recordar el rostro de su primo, sintió la insistente mirada de su prima que al parecer quería la respuesta - Si es él –con una fingida sonrisa.

Mannoko recordó algunos comentarios de parte de su hermano y de Anna que coincidían con cierto chico… un tal Chocolove que curiosamente lo tenía al frente, por eso no dudo en decir - Entonces tú eres el mal comediante – Chocolove casi se desmaya ante tal critica.

- ¿Mal comediante? – repetía incrédulo e insultado chico que después se fue a un rincón a llorar sus penas.

- ¡Mannoko, guarda silencio! –el que salió a defenderlo fue Opacho, que tenía una actitud firme y segura - Mi hermano es un gran comediante ¿verdad, Pilika? – miro a su cuñada.

- Sí, es verdad –la Usui abrazo a Opacho con símbolo de estar apoyándose.

- No me lo creo que se pusieron de acuerdo – decía Chocolove que regresaba del rincón hasta donde estaba recargada Anna.

- Es el apocalipsis, Chocolove – susurro la rubia, se miraron entre ellos para luego lanzar una risita de cómplice ante ese comentario, Anna dio un aplauso para obtener la atención de ellos - Bueno, Mannoko es hora de irnos –abrió la puerta de la camioneta, su prima entro y después ella.

- ¡Adiós amada mía! –grito una vez este Opacho al ver como esa camioneta comenzaba alejar.

- Nos vemos –respondió Anna al momento que bajo el vidrio de la ventana.

- ¿A dónde vamos, señorita Anna? –cuestionaba el chofer.

- A la casa Oyamada – la chica se relajó ante esa deliciosa brisa que tenía gracias al movimiento del auto.

- Comediante…- Mannoko repetía - ¿Anna, crees que un comediante tenga muchas aventuras?-

- ¿Comediante? -

- Respóndeme – exigía la hermana de Manta a su prima ante su nueva idea que se le formo.

- Bueno, tal vez… no estoy segura – tosió levemente ella para luego decir - Pero lo que sí estoy segura es que se moriría de hambre –

Con esa semejante cruda respuesta obtuvo que todo el camino fuera en silencio pero en la mente de esta Mannoko estaba idealizando – Comediante… - nuestra querida niña comenzó a imaginar cierto escenario...

...En un centro nocturno que se localizaba en la cuidad de New York estaba comenzando la gran competencia de comediantes de tan alto rango, ahí se encontraba en competencia para la hora del gran final: Chocolove que está representando a la gran manzana, Lyserg de Inglaterra e Yoh representando al país Nipón.

En ese gran evento que ha durado una semana por fin terminaría en esa bella noche calurosa de Abril, este festival era conducido por la irrefutable arrogante, sensual y cínica china, mejor conocida Tao Jun, que es capaz de hacer desmayar a cualquier hombre de este Mundo con su coquetería.

Había varias mesas con sus respectivo publico enfrente de ellos había un pequeño escenario en donde estarían los finalista, una mujer con cabellera verde se le veía caminar hasta el centro de la plataforma para agarrar el micrófono - Buenas noches New York – hablo por medio del micrófono la belleza mujer – Hoy son las finales para saber ¡Quién es el mejor comediante del mundo! – los reflectores la seguía mientras caminaba en ese escenario pequeño. - Estos tres grandes finalista pasaron las rondas eliminatorias con mucha agilidad y sobretodo mucha suerte –

- ¿De que tratan las rondas eliminación? –

Esa pregunta no deseaba escuchar nuestra linda Jun – La primera ronda trata de hacer un monologo de cualquier tema mientras caminaban en una alfombra de… serpientes – esta última palabra lo dijo rápida que casi nadie la escucho – La segunda ronda, hacer una versión de una canción con versos divertidos a la vez que comían chile habaneros – algunos del público se quedaron confundidos - Y la última ronda la más cruel y salvaje… trata sobre…- los tenía en suspenso como ella deseo y de un solo jalón grito - ¡Jugar…serpientes y escaleras! – a la hora de revelar el juego todos los clientes se fuera de espaldas.- Ok, ahora en esta final cada concursante tendrá que decir tres chiste, si dos de tres logran hacer reír a la juez invitada el comediante gana - Jun fue hasta donde se encontraba una silla vacía atrás de un pequeño escritorio – Aquí estará sentada la juez que decidirá el ganador – recordó lo muy dura que era su mejor amiga.

- ¿Quién invento esas rondas estúpidas y muy peligrosas? – preguntaba atrás de bambalinas este Ren el director general de este concurso.

- ¡No son estúpidas! – respondió su joven asistente y a veces tímida Tamao, la chica sintió la mirada autoritaria de su jefe que le hizo efecto para que hablara lentamente - Las creo nuestra invitada como jueza como parte del poderío que le damos a la hora de convencerla –

Lo hizo más como acto de inconformismo por obligarla participar en este concurso - el chinito dijo duramente - Eso es una tontería luego voy hablar con ella –

Mientras en la mesas…

Un irritado chico jugaba con el vaso - Me muero de hambre, Pilika – miro a la culpable que estuviera en ese lugar - ¿Nos podemos ir? – con ojos suplicantes.

- No te quejes hermano – se cruzó de brazos la linda Usui.- Venimos a apoyar a Yoh –

- ¡Arriba ese ánimo, Horo! – gritaba emocionada esa linda peli negra.

- ¿Arriba de quién? –Horo se levantó de la silla,

Pilika se refresco la garganta para luego decir– Te apuesto que Yoh está de nervios –

- Lo más seguro – contestaba Damuko.

Atrás de bambalinas…

- No puedo respirar –un excesivo nervioso castaño se desajusto la corbata, el joven hombre portaba un traje negro que hacia juego con los zapatos, camisa blanca y corbata roja.

- ¡Tranquilo Yoh! – le decía su hermano mayor y manager - Enfócate en la victoria, así yo me relajo –

- ¡Tratare! –Yoh agarro el vaso de agua que le ofrecía Hao.

En el bar de esa localidad… para ser preciso en el bar se podía ver a dos hombres muy guapos y que son un deleite para la vista de las mujeres, todas las féminas irían a ir a conquistarlo por no ser que ese par de hombres estaban acompañados por una delicada y frágil ancianita que parece que no rompe ni un plato.

- ¡Si se puede!, ¡si se puede! –coreaba esa linda viejecita junto a ese guapo hombre que tenía el cabello estilo punk - ¡Si se puede!, ¡si se puede! -

- Ya bájale a su zafarrancho – con cierto grado de irritabilidad pedía ese galán hombre con cabellera larga y de color negro - Espero que Chocolove, no nos deje en ridículo –

- Bájale a ese humor, Silver - hablo una vez ese especie de punk - Chocolove lo hará muy bien –

- ¿Porque tanta confianza en él, Peyote? – miro interrogativamente a su compadre mexicano.

- ¡Pues yo lo entrene! – con mucho orgullo y confianza dijo ese músico.

- ¡Ya perdimos! – se agarró la cabeza ese americano.

- Que pesimista eres Silver – la señora le daba ligero palmaditas a la espalda a ese hombre.

- No soy pesimista, Soy realista… – corrigió casi gritando pero al ver la mirada amenazante de esa señora, trago en seco – A…Abuelita Goldva-

- Así me tienes que hablar, mijo – la señora le agarro los cachete a Silver - Con mucho respeto –

- Y miedo – susurro con burla Peyote pero recibió automáticamente una cachetada por parte de la abuela de Silver – Arg! -

En el camerino del morenazo del amor… en otras palabras Chocolove que estaba sentado enfrente de su gran espejo, se miraba fijamente, se le podía ver la determinación y la seguridad para esta competencia final.

El chico rompió el silencio de esa habitación - ¿Quién lo quiere?, ¿Quién lo quiere? – se miraba en el espejo ese guapo que digo guapo, ese sexi hombre moreno, que vestía elegantemente un traje color crema, camisa blanca, sin corbata y zapatos café, su característica afro, el hombre se daba de besos al espejo - ¡Pos Yo!

Afuera del local… había una puesto de verduras como esos típicos aquí en México pero de en vez de vender fruta y verdura fresca, vendía la verdura, carne y fruta descompuesta en cubetas metálicas, el señor que atendía ese puesto tenía una larga cabellera ondulad de color café, unas arracadas y tenía una nariz fea, este hombre se llamaba Kalim - Se vende jitomates… compre sus jitomates podridos – con una sonrisa decía ese tipo, no se intimidaba por esas miradas desaprobatoria - También tenemos tomates verdes…compre sus podridos, olorosos y asquerosos Tomates verdes – agarraba las verdura con las manos - Llévenselo, llévenselos con el objetivo de arrójenselos al comediante que no le agrade – unas cuantas personas se detuvieron el local y observaba que comprar - Este ese el alimento del crítico que usted lleva adentro… ¡comprase los tomates para manifestar su enojo ante los malos chiste que escuchara! –

- Me da media cubeta de tomate verde – pedía un hombre de baja estatura.

- Hoy tengo una promoción –

- ¿Cuál es? –

- Si me compra la cubeta completa de tomates podridos la segunda cubeta es gratis –

El joven comprador estaba analizando la propuesta - Pero yo para que quiera tanto tomate –

El vendedor estaba preparando las dos cubetas - Crea en mi cuando le digo que lo necesitara - el joven agarro ambas cubetas una vez que le pagaron - Hasta creo que le hará falta –le comento cuando le regreso el cambio, el enano joven se fue a la entrada del local nocturno – ¡Pásele, marchanta! – Cuando vio una mujer muy atractiva no pudo evitar decirle un piropo- Soy homosexual y al verte he empezado a dudar... ¿Me ayudas a cambiar? –

A un lado del escenario… se encontraba un hombre de cabello peliverde que portaba un traje blanco, camisa negra y corbata de color perla, se veía muy galán así vestido, la chica que estaba a su lado era una lindura con unos ojos rojos, ella estaba dándole masajes a los hombros con la intención de relajarlo, pues conocía a su novio era muy nervioso y tímido, hasta le parecía raro que hubiera ganado las rondas.

- ¡Lyserg tu puedes, tu puedes! – decía mientras se ubicaba enfrente de su novio – Mentalízate que tú puedes, que eres guapo, galán, elegante y tienes a las mujeres cacheteando las banquetas porque tienes un cuerpo de envidia… - ella no pudo evitar que la saliva se le escurriera- ¡Tú puedes! - dijo una vez que dejo su ensoñación- Si ganas te tengo una sorpresa muy agradable para ti… - con cierto tono sensual hasta cierto grado de insinuación.

- ¿Qué es? – agarro los hombro de su novia, la agito desesperadamente pues los regalos que Jeanne le daba eran los mejores y muy originales.

- Oh… espera hasta que estemos en la habitación a solas – le guiño un ojo a la vez que pasaba una mano en ese fuerte y varonil pecho.

- Ya dime que es… no aguanto - esa actitud infantil le encantaba a esa francesita - Ya se los quiero enseñar a Chocolove e Yoh el regalo que me preparaste –con mucha ilusión decía ese inglés.

Jeanne dejo de pasear ambas manos en el torso de su novio - Ellos son tus rivales -

- Nos hemos hecho amigos – respondió sin trabas él - ¿Les puedo mostrar el regalo?, claro si gano –

Los ojos de cachorrito que le daba su novio le arrebato un par de suspiro pero eso no significaba que había accedido al pedido de él - No creo que se los puedas mostrar – con un claro sonrojo.

- ¿Por qué?, estoy seguro que les encantara al igual que a mí –

- Si les gusta mirar tal vez les encante – susurro en voz baja la chica.

- ¿Qué dices? -

- Digo que el regalo que te daré es privado y que solo involucra a las parejas - logro responder ella.

- Si involucra a las parejas…- Lyserg estaba pensando una solución hasta que… - Entonces le diré a Yoh y Chocolove que hagan pareja –

Jeanne casi se va de espalda al escuchar y hacerse la idea que su novio era muy despistados y muy ocurrente - Yo hablo sobre novios, que solo nos involucra, amor -

- Ah… dame pistas, dulzura –

A la francesita le adoraba como su Lyserg le decía "dulzura" - Es en una habitación –

- Aja –

- Una cama – ella se acercó hasta el punto de colocar ambos brazos alrededor del cuello de su novio.

- Sip –

- Y sobre todo le agrada a todos los hombres – le susurro mientras le rozaba los labios con los suyos.

- Entonces hablas de…- Lyserg le rodeo con ambas brazos la cintura de ella y se la acerco más.

- ¿Sí? –Jeanne ya creía que dios ilumino el inocente cerebro y le ha avivado las hormonas de su novio, ya por fin su Lyserg ya comprendía el regalo que le daría esa noche una vez que terminara el concurso.

- Entonces me vas a dar como regalo si gano…- los labios se acercaron más, Jeanne cerro los ojos para la espera del impacto que no llego, pues su novio desvió los labios hasta el oído para decir en voz ronca y sumamente sensual lo que descubrió del regalo- Me regalaras las sabanas de Dragon Ball Z que te pedí hace unos meses atrás –

Jeanne abrió los ojos por semejante estupidez que su novio dijo, bajo las manos de la nuca de él e impuso distancia- Lyserg sí que eres muy inocente y más que yo –con una mano en la cabeza pues ya sentía una pequeña migraña.

Fun…Fun…Fun…Fun…Fun…Fun

Una vez que se bajó del escenario fue con la juez y única de ese gran final del evento, estaban arreglando a esa bella rubia, abrió el camerino, la juez estaba en la silla en espera de que iniciara el concurso - Anna, recuerda no ser grosera, cruel y violenta con los participantes – le pedía esta Jun con las manos en la cintura.

- ¿Porque me dices eso, Jun?, yo no soy agresiva, ni cruel y violenta… Ay mi lengua –Anna se había mordido la lengua al momento de terminar de negar cada uno de sus defectos.

Jun levemente sonrió - Te conozco mi mujercita – se acercó a ella -Si no te gusta eres capaz de matar -

- Por favor, eso nunca ha pasado – la rubia se cruzó de brazos

- Te recuerdo cuando fuiste de jurado en un concurso de canto –la chinita miro atentamente los gesto de esa rubia que confirmaron que se acordaba de cierto evento - Casi haces que un chico se suicide por tus criticas crueles –

- Como dijiste casi… Pues no lo hizo-

- Eres un caso perdido – suspiro resignada la peli verde, abrió la puerta y con señas le indico a su amiga que la acompañara - Sólo no seas mala con ellos, Anna se amable… – la rubia aprovecho en llevar ambas manos a los oídos, mientras caminaban entre los pasillos estrecho Jun le daba indicaciones, la rubia sólo se limitaba a mover la cabeza como si escuchaba cada palabra, Jun se detuvo al pie de las escaleras que daba rumbo al escenario – Espero que me hagas caso a todo – Jun noto algo raro en la forma robótica que su amiga le movía la cabeza, esos gesto le recordaba cierta manía que tenía la rubia - ¿Me estas escuchando? – la rubia asentía – Anna me presta tu Ferrari Lamborgini pues pienso tener sexo en tu auto después que te bese – obtuvo como respuesta una sonrisa y un pulgar arriba, Jun comprobó que su amiga no la estaba escuchado, llevo ambas manos a los oídos de esa juez - ¡Prende tus audífono para la sordera! -

La rubia le subió el volumen a los audífonos, Anna desde que nació tuvo problemas auditivos pero eso nunca la detuvo para lograr sus sueños de ser una crítica mundialmente famosa - ¿Qué haces?– Anna replico enojada antes el atrevimiento de su amiga, pues no entendía por su amiga se comportaba así con ella.

- ¡Siempre haces eso!-

- ¿Qué hago siempre? –

Ese gesto despreocupado por parte de ella hizo que el enojo de la chinita aumentara - Apagas tu audífonos para evitar escuchar los regaños, las quejas o simplemente para… - Jun detuvo las manos agiles de Anna - ¡Otra vez lo ibas hacer! –

- No, claro que no – Kyoyama tenía una sonrisa socarrona, colocaba amabas manos en la cintura,

- Siempre, siempre… lo haces para molestar – con exasperación decía la anfitriona de esa noche, realizo ejercicio de respiración para tranquilizarse -Ok ve a tu puesto, ya va a empezar el concurso –

- Te falta sexo – dijo burlonamente la rubia -Ya ve a tener sexo -

- Lo sé, pero es tu culpa que no pueda tener sexo –

- ¿Mi culpa? ¿que no tengas sexo?, explícate –

- Tengo que cuidarte para que no te maten – repuso con enojo, Tamao se acercaba a Jun para darle el micrófono y también estaba Kanna que la estaba maquillando.

- Patrañas… es sólo que no has encontrado al correcto – Anna se dejaba que Kanna le quitara el brillo del sudor, después dejo a Tamao para que le diera el micrófono correspondiente - ¡Por eso estas frígida ahora! –hablo fuerte, esa palabras sonrojaron a la peli rosa y a la rusa.

- ¡ANNA! - hablo en tono amenazante esa chinita que se acercaba a la rubia, pero ésta se fue alejando rápidamente para colocarse en su puesto - Ya me escucharas después – susurro más para ella que para su amiga.

Fun…Fun…Fun…Fun…Fun…Fun

- No tenemos edecanes – un histérico Ren decía, caminaba en círculo como si así lograra encontrar una solución pero al alzar la vista encontró la respuesta - Tamao, Kanna ustedes lo serán – ambas chicas no entendía lo que quería decir su jefe- Serán la edecanes – la peli rosa se quedó estática pues no quería serlo y Kanna quería golpear a su jefe antes semejante idea - Tamao llama a Marion y Matilde para que ayuden también –

- Pero –

- Pero nada, Tamao hazme caso –ante esa orden Tamumura no podía negarse, pues era el jefe y ella una simple empleada.

Mientras en el escenario… la sexi Jun con su característica actitud amble y encantadora comenzó a platicar en que consistía esta última etapa.

- Ahora, como ya sabrán el concurso es así, los comediante dirán tres chiste y el que logre sacare dos sonrisas o carcajada gana - la luz de los reflectores seguían a esa chinita que caminaba de esquina a esquina de ese pequeño escenario- La categoría de cada chiste se elegirá en esta urna que contiene tres temas a elegir - Tamao y Kanna aparecieron con la urna de cristal que lo dejaron en medio del escenario, todos los hombres del lugar gritaron al ver esa mujeres- Sobre el orden en que irán pasando se determinaran con un simple juego, ¡que pasen los concursante! –Jun recibió por parte de Kanna unas tarjetones, Yoh, Chocolove y Lyserg aparecieron – Bien, Chicos, para determinar quien empieza utilizaremos el juego de disparejo, el primero que pierda será el que empiecen los que queden jugaran piedra, papel o tijera–

Ese trío de hombres se miraron, movieron cada uno una mano de una forma rápida, la tensión se formaba en el local mientras observaba ese juego salvaje, el primero que perdió fue Lyserg… después jugaron Yoh versus Chocolove en donde el gemelo perdió, así que ya cada chico ya tenía su turno.

- Bueno el primero en empezar ese Lyserg Dithel - Jun anunciaba mientras las edecanes se llevaban al moreno y al gemelo tras bastidores – Lyserg por favor ve a la urna para elegir el tema en común, – el joven ingles primero revolvió los tres papeles que había hasta que tomo uno, se lo paso a Jun que ella inmediatamente lo desenvolvió – El tema es sobre borrachos -

Mientras que el chico recordaba un buen chiste, nuestra querida jueza se llevó discretamente ambas manos a los oídos, el comediante se veía que estaba pensado que chiste decir hasta que por fin recordó uno:

Comenzaba a relatar Lyserg – "Era una vez dos borrachos que se acuestan a dormir en una litera, y el borracho que está en la parte de arriba de la litera antes de dormirse comienza a rezar:Con Dios me acuesto, con Dios me levanto, la Virgen María, y el Espíritu Santo. En eso se cae la litera y el borracho que está en la parte de abajo dice:

-¿Vistes? ¡Eso pasa por estar durmiendo con tanta gente!" – el público estallo de risa al escuchar el termino del chiste pero este Lyserg vio a la jueza que al parecer no le pareció gracioso.

- Lástima Lyserg, vuelve intentarlo – decía Jun – Ahora el siguiente ese Yoh, un fuerte aplauso para él -

El gemelo le dio un beso a la joven y muy atractiva chinita, ella dejo a Yoh solo en el escenario, - Buenas Noches publico querido y sabio – el chico tenia carisma que envolvía al público, así que comenzó a decir el chiste que había elegido – "Un borracho llega muy de noche a su propia casa y empieza a gritar: Reinita, ábreme la puerta que le traigo flores a la mujer más linda.

La mujer baja corriendo y abre la puerta y dice:

- ¿Dónde están las flores?

El borrachito contesta: - A ver, y dónde está la mujer más linda – otra vez el público se rio pero la juez no, entre el público su amigo Horo comenzó a corear "Yoh campeón, Yoh campeón".

- Muy buen chiste, Yoh, lástima que nuestra querida juez no le pareció eso – la linda chica abrazo a ese gemelo con mucha confianza y lo hizo girar para deleite de muchas mujeres que estaban encantada ante la guapura de ese joven comediante – Puedes irte a tu camerino – Jun no desvió su mirada de ese chico – Bueno, el próximo en pasar es el comediante Chocolove McDonell.

Pilika que estaba distraída al ver a ese morenazo pasar le dio curiosidad, se veía muy bien con ese traje, Chocolove mando besos al aire y tomo el micrófono - Buenas Noches, Soy Chocolove McDonell y mi teléfono para esas chicas interesadas es el 044… -pero fue interrumpido por cierta persona con tan poca tolerancia.

- Chocolove no tenemos tu tiempo, así que cuenta tu chiste – le gritaba una furioso Ren.

- Está bien – bufo molestoese moreno, se arregló su afro – Se encuentra un borracho llorando frente a un letrero, y pasa un amigo y le pregunta:

- ¿Por qué llora?

El borracho indica el letrero y dice:

- Ya no hay vergüenza en este país, ahí dice "Se vende madre sin sentimiento."

El amigo le dice:

- ¡No sea bruto!, ahí lo que dice es "Se vende madera, zinc, cemento." – al pobre de Chocolove de todo el público solo su grupo de apoyo y uno que dos personas del público se rieron pero dentro de ella no era la Juez, Anna estaba entretenida viéndose las uñas, se escucharon a alguien toser y uno que le dijo "bájate" para después darle un tomatazo.

- ¿Quién trae tomates? – el moreno observaba en todo el recinto pero las luces le molestaba, no sabía en qué dirección estaba ese desgraciado que le aventó ese vegetal hasta que le volvieron a lanzarle otro tomate - ¡Ven acá maldito! –

- ¡Oblígame! – dijo ese enano cabezón, Choco se iba a quitar el saco pero fue detenido por Jun.

- ¿Eres tu Manta? – el moreno tenía la mala fortuna que sea su pequeño amigo el que le aventara esos tomates.

- Si ¿y que con eso? – de forma retadora dijo ese enano.

- Ok, ok, Chocolove vuelve atrás –lo empujaba pero éste se rehusaba acatar la orden.

- ¡No! – enojado respondió el comediante.

- ¡Choco, vuelve al camerino! –ante ese grito él se esfumo del escenario, estaba pálido pues no era común que Jun le gritara y lo mirara tan malvadamente – Disculpe este momento – se daba aire con las manos esa chica, Jun fue hasta la urna le dio vuelta a los papelitos – El próximo tema es de ¡Feministas! - la mayoría de mujeres estuvieron encantadas a cambio los hombres gruñeron como forma de estar en desacuerdo – Antes de empezar quiero decirle que estos chistes no se lo tomen personal amigos – ya sin necesidad de ser presentado entro Lyserg.

- Vamos a lo que vamos – se restregaba las manos nerviosamente y tomo el micrófono con fuerza – "Mamá, mamá... ¿por qué estamos empujando el coche hacia el precipicio?", lo que la madre le responde - "Cállate que vas a despertar a tu padre" – otra vez las risas no se hicieron esperar pero otra vez la rubia no cedía ninguna mueca- Diablos, es difícil de hacer reír – se decía Lyserg una vez que dejo el micrófono.

Yoh no tardó en aparecer, el griterío de las mujeres lo aturdió pero no se intimido, agarro el micrófono y observo a la audiencia, y comenzó a decir el chiste – "Le dice María a su madre.- Ay mamá! no sé si casarme con Valerio el contador o con Tiburcio el militar, - lo que su madre le contesta: No lo pienses más hija, cásate con Tiburcio el militar, los militares saben cocinar, tender la cama, y recibir órdenes; en cambio los contadores como Valerio solo saben contar".- al igual que en la anterior ronda nada paso con la joven juez, se retiró a su camerino.

Chocolove con micrófono en mano, estaba de muy mal humor que supo disimular, se esforzó en sonreír, y con su mejor actitud conto el chiste – "Mamá, ¿por qué te casaste con papa?

- ¡Tú tampoco te lo explicas! ¿verdad hijo?" – como respuesta obtuvo otro tomatazo, Chocolove iba a pelearse con ese tipo por eso bajo del escenario para buscarlo pero se detuvo pues escucho una risa tan hermosa, giro a ver de quien trataba, ahí estaba ella con el cabello peli celeste y unos ojos que lo dejo sin aliento, fue amor a primera vista, se miraron por unos segundos hasta que…

- Chocolove vuelve – le exigía la joven Tao, el moreno fue tras bastidores – El tema es Libre – Jun vio confundido al público- Los comediante puede decir cualquier tipo de chiste – explico la peliverde - Adelante Lyserg -

- ¿Cuál cuento? –pensaba el inglés,- Ya sé cuáltrono los dedos - "¿En qué se diferencia un abogado a un cuervo?- hizo un suspenso - En que uno es ladrón, traicionero y si puede te saca los ojos, y el otro es un inocente pajarito negro".

Lyserg observo a esta Anna pero nada otra vez, se preguntaran mis lindos lectores que estará pensando nuestra sexy rubia mientras veía las actuaciones de esos comediante, ella pensaba mil cosas como: "Ya me quiero ir", "Ren y Jun no se le va acabar conmigo", "tengo hambre", "que aburrido", "¿Cuánto me van a pagar?", eso era lo que pensaba nuestra querida jueza.

Ahora volviendo al concurso salió este Yoh, se le notaba nervioso pues era ultimo chance de salir ganando, así que como dicen en mi pueblo él hecho toda la carne al asador y dijo su mejor chiste – En una parejita de ancianos, le dice el ancianito a la ancianita: Anna, ¿dónde quieres que hagamos hoy el amor?, La ancianita responde: ¡En el suelo Manolo!, el anciano pregunta: ¿Porque en el suelo?; y ella responde: ¡Pues para sentir algo duro! – hasta el mismo comediante se rio ante ese chiste que apenas comprendió, ese chiste se lo conto su hermano Hao, el público aplaudió y grito más por parte de las mujeres pero eso no le quitaba el crédito que lo alababan.

Con una caminar lento entraba Chocolove una vez que Yoh dejo el escenario - Este es el último chiste y me largo – decida un muy malhumorado moreno pues no era para menos un tipo le lanza tomate en el rostro y aparte a la mayoría del público no le hacía gracia sus chistes, por eso el mal humor ¡que ironía de la vida!, con la mirada encontró a cierta persona que por fin había llegado – Este chiste me lo contó mi amiga KaguyaMoon que está en el bar y coqueteando con mi amigo Silver - Chocolove no se creía que su amiga fuera tan coqueta pero en fin así la quería sacudió la cabeza y comenzó a decir el chiste - El par de hermanos Kuchiki se encontraban en su departamento… la joven Kuchiki dijo —Hermano, ¿podrías arreglarla gotera de la llave del baño? —pidió atentamente la pelinegra.

¡Ubícate Rukia! —habló con fastidio el hombre — ¡No soy plomero!,

Cinco minutos después. —Byakuya, ¿podrías pintar la pared?

¡Ubícate Rukia! —la miró firmemente — ¡No soy pintor! -

Cinco minutos más tarde….

Hermano, ¿podrías arreglar la luz de la cocina?

- ¡Ubícate Rukia! —exclamó con enojo —¡No soy electricista!

Al día siguiente en la noche, Byakuya regresó muy cansado, sólo esperaba que su hermana Rukia ya tuviera lista la cena. Al entrar a su hogar se percató que la pared estaba pintada, que la luz de la cocina ya se encontraba encendida, fue rápidamente al baño y ya no halló gotera alguna. —¿Quién hizo todo esto? —Miró extrañado a la ojivioleta —¿contrataste a alguien? –

- ¿Recuerdas al vecino de departamento de arriba, ¿este Kurosaki Ichigo… el de cabellos anaranjados? —preguntó la chica.

- Sí…

- Bueno… le pedí a él que arreglara todo.

- ¿Cuánto te cobró? –

- Es que… —dudó un poco la chica. —Me dio a elegir dos formas de pago. Uno donde yo le hiciera un pastel de chocolate con fresas o… — bajó el tono de voz —La segunda forma de pago era que le regalara una tarde de pasión donde hubiera lujuria desenfrenada.

- ¡¿Cómo se atreve? —gritó el hermano pero aun conservando la calma — ¿Te sobró pastel?;

Rukia lo mira seriamente.— ¡Ubícate hermano… no soy repostera! – Chocolove rompió de risa hasta caerse al suelo por que también apenas había comprendido el chiste de su amiga, KaguyaMoon por su parte le daba pena ajena su amigo, Manta le lanzo otro más pero en el rostro, Choco se limpió el rostro – ¡Público inculto! - dijo al final el moreno antes de retirarse.

- Bueno, al parecer nadie logro hacerla reír – Jun se cruzó de brazos- ¿Por qué no me sorprende eso?- susurro – Que pasen los concursante – Yoh venia abrazando al destrozado de Chocolove y de un Lyserg muy decepcionado. – Chicos al parecer no hay ganador ninguna logro hacerla reír – Yoh que estaba caminando en todo el escenario, mientras caminaba se resbalo con el jugo de los tomates que lo hizo caerse del escenario y ensuciándose con la comida que estaban digiriendo las personas que estaban en la mesa de enfrente.

Jun noto como su amiga comenzaba a reírse de Yoh, así que se apresuró a decir – Tenemos ganador y es Yoh Asakura – ella dijo eso porque no quería prolongar la competencia pero hubo personas que no le gustaron lo que dijo.

- ¿Qué? – Ren grito ante el asombro.

- ¿Qué? – exclamaron los amigos y familiares de ese gemelo menor.

- ¿Qué mierda dijiste? – Chocolove fue el que lo toma muy mal, fue hasta Jun – El ganador es Yoh -

La peliverde ignoro a su amigo y continuo con la premiación - Un aplauso a Yoh – el castaño se subió de nueva cuenta al escenario, Tamao le dio un ramo de flores, Marion le dio un beso al igual que esta Matilde y Kanna le dio un cheque grande con la cantidad de dinero que gano, Jun le dio el trofeo con la leyenda inscrita "El mejor comediante del mundo".

- Hermano lo lograste –Hao fue abrazar a su hermano, lo sacudió - Eres el mejor… estoy orgulloso de ti –entre lágrimas decía.

- ¡No es justo! –

- Aguántate Choco – con una sonrisa burlona decía el gemelo mayor,- Eres un perdedor -

Chocolove se quitó el saco, se arremango la camisa, se desbotono los primeros botones, se veía muy guapo enojado - ¡Ya me harte! – se encaró con Hao.

- ¿Quieres pelear?, pues pelemos – Hao no se dejaba intimidar, Chocolove le lanzo el primer golpe que esquivo fácilmente.

- ¡Hao! –grito con angustia Yoh.

- Hay que detenerlos – decía Tamao a su jefe.

- No Tamao hay que dejarlos – Ren tenía una sonrisa divertida y algo tétrica que le dio escalofríos a la peli rosa - Esto animara el ambiente – el grado de siniestro que muestra Ren era igual cuando vez a la bruja de blanca nieves.

- ¡Carajo! –el moreno se pasó una mano a los labio y noto sangre, ese líquido le hizo perder la cabeza pues no le gustaba ser el que sangraba siempre era arre vez.

- ¿Te gusta volar? –Hao aprovecho en cargar a Chocolove y comenzó a dar giros, Chocolove negaba como respuesta a la anterior pregunta - Ni modo pues vuela – y lo lanzo a la tercera mesa que se encontraba en medio de la sala.

Chocolove cayó encima de la única chica que se rio de sus chiste, - ¡Pilika! – así se llamaba esa belleza de mujer, le pareció un lindo nombre para una sexi mujer.

- Estoy bien - Pilika estaba quieta y mirando al moreno - ¿Y tú? – el chico se levantó rápidamente pero sin dejar de mirarla.

- Más que bien – con una actitud seductora le ayudo a ponerse de pies - Estoy estupendo – el moreno sin darle tiempo beso a la chica, Pilika le correspondió.

- Pilika ¿Por qué te besas con un extraño? – Horo la regañaba mientras intentaba alejar a ese pésimo comediante de su pequeña hermana.

Jun estaba desesperada al ver como todo salió de control por su culpa - ¡Anna ayúdame! –le pido a la única persona que tenía la posibilidad de parar este espectáculo.

- ¿Qué dices? – Anna se llevó sus manos atrás de las orejas.

Es movimiento le dijo todo, su amiga no presto atención al espectáculo - ¡Otra vez apagaste tu audífonos! -

- Si – contesto sin mutarse en sentir timidez ante el enojo de su amiga.

- Eres una…- le iba a insultar pero el griterío comenzó aumentar, giro para ver que pasaba.

- ¡Suelta a mí hermana! –Horo estaba agarrando por el cuello a ese moreno, Chocolove intentaba soltarse para irse tras de Manta que le seguía lanzando tomates.

- ¡Manta me lo pagaras! –amenazaba el moreno.

Silver como Peyote le hacían frente a Hao – El que se mete con Chocolove se mete con nosotros que somos la banda más pesada – decía Peyote mientras se tronaba las manos.

- Uy… que miedo – se burlaba el gemelo mayor.

- Abuela muérdelo – ordenaba Silver a la anciana.

- ¡No soy un pokemon para que me ordenes! – la Señora Goldva le dio de bastonazo a su nieto por ser insolente.

- ¡Perdí, Jeanne! –lloriqueaba Lyserg arriba del escenario -¡Ahora no poder tener las sabanas de Dragon Ball! –

- ¡Que no son sabanas! – ya estaba Jeanne exaspera por tanta inocencia por parte de su novio - Tu verdadero regalo era que íbamos a tener SEXO – hubo un silencio a la hora de escuchar semejante confesión.

Yoh que estaba sentado en el escenario, se limitaba a mirar- Ya se armó el desmadre aquí otra vez – soltó en un suspiro.

El sonido de la camioneta estacionarse, y ver como su chofe le ofrecía una mano para que bajara del vehículo, ese movimiento hizo que Mannoko regresara a la realidad.

- Al comediante tal vez le falte el pan pero nunca le faltaría las risas… - una ilusionada Mannoko pensaba, así otra imaginación terminaba a la hora de volver a la realidad.

Continuara…


Lamento haber tardado, es que últimamente tengo el ánimo de escribir un fic romántico por eso mi nuevo fic llamado. "el amor surge" (este fic estoy actualizándolo cada semana para terminarlo, de ahí que se agota mi inspiración cómica); aparte que estoy tan emocionada de que ya por fin vi el tráiler de The Hunger Games: Catching Fire, "los juegos de hambre"(fue un sueño hecho realidad).

¿Les gusto el capítulo?, ¿Qué parte les gusto?; ahora fue un desafío, este capítulo se me ocurrió al leer el Reviews KaguyaMoon y su chiste (es el chiste que contó Chocolove al último, me reí mucho cuando lo leí), el chiste me inspiro para realizar este capítulo.( para que sepan que con cualquier comentario pueden encender una idea e inspirarlo para hacerlo realidad)

Gracias también a los reviews de Nina y anneyk, son un amor y que los grandes espíritus las inspiren y llene de mucha diversión en sus vidas.

También a: neveristoolate en seguir este fic.

Gracias también para lo que leen este fic pero que no dejan Reviews :)

Aviso: Estoy analizando en cuanto capítulos voy a terminar este fic y aproximadamente en que mes terminarlo, no se alarme todavía falta un buen de capítulos que hacer pero recalco les estoy avisando con anticipación.

Bueno pasó a despedirme y sigo esperando Reviews

Una limosnita… ¿limosna?, ¡No!... Un REVIEW para esta Dj… ¡eso suena mejor!

"Music is my medicine that my doctor prescribes me to go on living... in this world and that makes!" by DjPuMa13g.