Capitulo 18

Han pasado dos semanas desde que ganaron el concurso de música, la escuela de los ganadores estaban orgulloso de su banda musical pero duro poco ese sentimiento de felicidad porque como ya se venían los exámenes finales que daban paso a las vacaciones de verano todos los alumnos estaban apurados repasando sus apuntes y pidiendo trabajos extras; así que era normal ver a los alumnos en un día Sábado en la biblioteca.

-No sé nada de algebra - en tono exasperado hablaba Hao - ¿Quién demonio invento algebra?-

-Fue Al Juarismi, es considerado como el padre del algebra -

- Gracias por la información, Manta, pero era una pregunta retórica - estaban en la biblioteca los hermanos Asakura junto con Ren, Manta y Lyserg que se estaban ayudando entre ellos para así lograr sacar los semestrales.- Horo y Chocolove se están tardando en llegar -

El gemelo menor observo el recién mensaje por parte del moreno - Choco me envió un mensaje – sus compañeros le pusieron atención - Dice: que va a llegar algo retrasado porque le surgió algo de improvisto –

- Al menos ya se comunico él, ahora falta este Horo, ¿Qué estará haciendo? - lanzo esa pregunta al aire este Hao mientras mordisqueaba el lápiz.

- Horo está con mi prima - comento el enano mientras estaba entretenido reescribiendo unos viejos apuntes, él había sido testigo en muchas ocasiones de como su prima entrenaba muy duro al Usui hasta el punto del dolor.

- Últimamente están muy juntos -

Hao no paso por alto ese tono de desagrado por parte de su hermano - ¿Estas celoso, Yoh? -

- Para nada, Anna y él son amigos – el gemelo menor siempre se recordaba que ellos son amigos y por eso no debía sentirse amenazado por ese peli celeste - Confió en mi novia - miro a su hermano - Han notado que él ya no pasa mucho tiempo con nosotros -

- Seguramente está preocupado por sus calificaciones - hablo con desinterés ese joven Tao que no dejaba de buscar en la enciclopedia.

- No creo que sea eso - mecía el bolígrafo que tenia entre los dedos, el gemelo menor se había percatado que su amigo ya no le hablaba mucho y que parecía estar molesto con su persona - Su comportamiento ha cambiado mucho desde esa vez que compramos "eso" – Yoh dijo en forma de susurro la última insinuación.

- Hablas de los condones - contesto Hao con mucha energía y sin nada de vergüenza, sus amigos tenia la boca abierta ante ese arrebato de estupidez por parte de ese gemelo que no se dio cuenta que estaban con cierto familiar de esa rubia.

- Si… gracias Hao, tu siempre tan discreto - sarcásticamente hablo Yoh antes de sentir la aura asesina de ese pequeño Manta, nunca había sentido eso por parte de ese chico sólo con Anna, este era otra prueba que ellos eran familiares.

- ¿Condones?, ¿para qué quieres condones? - Manta apretó el pobre lápiz hasta partirlo en dos, Yoh sudaba por el nerviosismo y comenzó a ver a sus amigos para que lo ayudaran pero nada, ese breve silencio era la peor respuesta que le dio - Oh… piensas hacerlo con mi prima - el rostro pálido por parte de ese gemelo no le agrado al enano, Manta no se creía que su mejor amigo pensara hacerle "eso" a su insoportable pero muy querida Anna, así que sin importarle el lugar en donde estaba le tiro el lápiz para después lanzarse sobre él - ¡Te matare si le tocas un pelo! -

Mientras que ese enano se trepaba del cuello de Yoh y lo comenzaba a maltratar, en el patio trasero de la preparatoria se encontraban varios estudiantes con sus respectivas practicas de sus clubes deportivos pero había dos que estaban realizando ejercicio de acondicionamiento más por parte del chico que la chica, él estaba realizando flexiones de brazos sobre el piso, llevaba una ronda de 90 y seguía la cuenta.

Anna se sorprendió la resistencia que tenía su compañero, ya estaba listo para realizar el examen semestral de Educación Física - Estas preparado - Horo se sentó en el piso mientras recuperaba el aliento, después de unos minutos se incorporó de un brinco para así tener la facilidad de quitarse la tan mojada playera blanca, Anna noto como un par de chicas se quedaban viendo a su amigo pero Horo no tardo en cubrirse el torso desnudo con esa sudadera gris - Ahora solo falta que te ayude en Literatura -

- Sobre eso te quería hablar – con calme le hablo, se rasco la mejilla - Le pedí ayuda a Damuko - se le podía notar el nerviosismo a este Horo por esa atenta mirada femenina que pedía una explicación, él no tardo en dársela - Tú también necesitas estudiar, más aparte que no he compartido tiempo con mi novia y ella me lo está exigiendo - el peli celeste sonreía sutilmente - Seguramente Yoh también lo hace -

- No, él comprende - esas palabras lo hicieron sentir incomodo porque era una muestra de amistad y confianza por parte de ese gemelo les tenía.

- Hablando de Yoh, me están esperando - Horo se apresuró a guardar su camisa para después colgarse la mochila en el hombro, Anna no tardo en agarrar el pequeño portafolio.

A cada paso que daban era en total silencio hasta que ella lo rompió - Yoh me ha comentado que ya no le hablas mucho y que ya casi ni te juntas con él – recordó como su novio le comentaba que Horo mantenía una actitud lejana, seca y hasta algo ríspida, esas característica ella las conocía porque así fue como inicio el alejamiento de Horo hacia ella - ¿Qué te hizo para que actúes así?-

- Nada - en su voz claramente se escuchaba su irritabilidad, él no apartaba su miraba del piso.

- Ese "nada" está provocando que vea el rostro preocupado de mi novio todos los días - ella le levanto la mirada - ¿Estas enojado con él?-

- Anna, yo no estoy enojado con él - mintió vilmente, alejo la mano que tenía en la barbilla y dio un par de pasos hacia atrás; él sabía que tarde o temprano Anna saldría con ese tema de su actitud distante con Yoh, se odiaba por ser tan patán con su amigo pero no podía evitar tener esa actitud - Mi intención no es hacer que se angustie -

- Pero lo estás haciendo - se cruzó de brazos - ¿Por qué actúas así con él? ¿Por qué prácticamente lo estas alejando de ti? -

- No lo estoy alejando - otra falsa decía y que era acompañado con una sonrisa socarrona - Una muestra de que no lo estoy alejando de mí es que me voy a ir a reunirme con él en la biblioteca - Horo soltó un largo suspiro lentamente, apretaba los puños - No te puedo decir la verdad - la observo detenidamente - No te puedo decir que estoy enojado con él por el motivo que quiere ir más lejos contigo, no te puedo decir que estoy celoso de como él te puede expresar lo que siente por ti sin problema alguno mientras…. que yo estoy frustrado que… ¡No te puedo expresar que mi cabeza es todo un caos sin remedio a partir de que supe que todavía guardo amor por ti! ¡Y qué me siento la peor basura del mundo al pensar en quitarle la novia a mi buen amigo Yoh! ¡No te puedo decir que quiero besarte y tenerte a mi lado todo el tiempo! – bajo la mirada - Y que mi mejor arma es alejarme de Yoh y de… ti - pensó esto último sintiendo un dolor colosal en el pecho.

- Tu también me preocupas porque… no sé qué es lo que te pasa - esas palabras lo sacaron de su pensamientos - Yoh es tu amigo y no me gustaría ser testigo de cómo arruinas la amistad que mantienes con él - por esa forma de hablar tan dulce eran la causa que su amor por ella aumentara.

Horo camino rápidamente para alejarse de ella - Por cierto, gracias por ayudarme en biología y por prepárame físicamente – se detuvo a una distancia prudente, se re acomodó la mochila y giro para verla - Ya no te necesitare más, así que nuevamente… gracias por tu ayuda - susurro mientras comenzaba a alejarse.

Love…love…fun…love…love.

En la biblioteca una vez más se respiraba alivio porque habían logrado controlar a este Manta ¿Cómo lo hicieron?, todo fue gracias a la gran sabiduría de Hao que consistió en darle un librazo en la nuca pero siempre procurando que no lo matara en el acto, en la mesa se podía ver como el pequeño rubio dormía mientras que los demás estudiaban.

- Me llego un mensaje de Horito - anuncio tenuemente Lyserg mientras sacaba su cel. - Dice "que llegara dentro de una hora porque fue a cambiarse" -

Love…fun… love…fun… love

Horo pateo una lata y después una piedra, estaba tan furioso consigo que estaba seguro que era capaz de estamparse la cabeza en la pared hasta que sangrara, no le agradaba ser así con Yoh pero al recordar que compro condones para utilizarlo con su amiga le daba tanta rabia y unos celos, estaba tan furioso con Yoh por ser tan osado pero eso no era todo el motivo porque también estaba enojado consigo por ser tan inoportuno por volverse a enamorar de Anna, así que ya había planteado que era necesario el alejarse de su amiga para volver enterrar el amor que siente por ella en lo más profundo de su ser; todo ese caos era lo que estaba viviendo y todo ese problema era el producto por ese tiempo que compartió con ella en donde se volvieron a conectarse, si antes detestaba los exámenes ahora los odiaba porque por su culpa tuvo que estar con Anna la mayor parte de los días.

Una vez enfrente de su casa abrió la puerta, noto que había invitados, se apresuró en ir a la sala, ahí se encontraba Chocolove que estaba ayudando a Pilika en el estudio, no pudo evitar sonreír al verlos tan tiernos.

El moreno noto la presencia de su cuñado - Al fin llegas, Horo, te he estado esperando para irnos juntos a la biblioteca - mantenía las manos en la cintura como si fuera su mujer que lo regañaba por llegar tarde y borracho.

- Discúlpame por la tardanza - Horo aventó la mochila en el sillón a la vez que se sentaba en ese mueble.

- No te preocupes, es más, en este tiempo de espera me surgió una urgencia - el moreno miro de reojo a su novia porque ella aprovecho su visita para pedirle ayuda en la materia de historia.

- Ah…, ok - Horo vio como su hermana se sonrojaba - Me daré rápidamente una ducha y nos vamos - se levanto de un salto fue hasta su alcoba, arreglaba la ropa que se pondría; se ducho en quince minutos para después bajar las escaleras, llevaba otra mochila en donde llevaba los libros que necesitaría – Estoy listo – le anuncio a su amigo y éste estaba en pleno beso. – Discúlpeme por interrumpirlos – aguanto la sonrisa picaría que deseaba mostrarles.

Choco se alejaba discretamente de su novia – No te disculpes – se levanto del sillón - Nos vemos mañana – se inclino para darle un beso corto a su novia.

- Nos vemos en la noche – dijo Horo a su hermana antes de cerrar la puerta desde afuera. mientras caminaban rápidamente en la calle - ¿Choco me ayudas en literatura? – el rostro de desconcierto por parte del moreno hizo que Horo lo comenzar a suplicar – Anda, por favor, por favor, por favor di que sí -

- Claro - se detuvieron en el semáforo - Pero pensé que Anna te estaba ayudando en eso -

- Ah… eso - se rascaba la cabeza de forma despreocupada - Yo le dije que ya no quería su ayuda -

Chocolove se sorprendió que Horo le dijera semejante cosa a la mejor de la escuela -¿Por qué no le pides a Damuko? ella va en tu misma aula y es tu novia, estoy seguro que esteraría feliz de apoyarte en esa materia. -

- No quiero molestarla, aparte está enojada conmigo - Horo no le gustaba hablar de sus problemas a las demás personas que no tenía su confianza pero estaba hablando con el moreno que se ha vuelto su confidente.

- ¿Por qué esta molesta? -

El peli celeste comenzó a caminar una vez que ya era luz verde - Porque no he pasado tiempo con ella y siente que me estoy olvidando de nuestra relación - Horo no culpaba que Damuko se sintiera de ese modo porque tenía razón, ya no le hablaba a menudo al cel, ya no tenía cita con ella o la visitaba a su casa diariamente; el peli celeste se sentía una mierda al hacer sufrir a esa linda chica tan amable.

- Ahora que lo pienso, ya no te he visto muy acaramelado con ella y te has alejado de nosotros, siempre estás solo - el moreno le hablo duramente - Escucha, Horo, yo entiendo que un hombre necesita estar solo para acomodar ideas pero hay límites - el peli celeste le encantaba como su amigo le hablaba de forma madura - Ve con Damuko, arreglas las cosas con ella porque es una gran chica y difícilmente encontraras a alguien igual que ella… ¿Qué mejor momento que compartir tiempo con tu amada que estudiando? -

- Es buena idea pero será para la otra porque cuando ella está enojada se niega a todo – recordó que Damuko es un poco rencorosa – Hay que apurarnos para llegar -

Fun…love…fun…love…fun…love…

El sonido ligero de hojas de libros que son pasadas juntos con suspiros, murmullos de las personas que están leyendo, toda esa tranquilidad que tiene una biblioteca fue interrumpida por la salvaje llegada de un chico tan inculto e irrespetuoso.

- ¡Ya llegamos, chicos! ¡¿NOS EXTRAÑARON HIJOS DE SU PUT…LINDA MADRE?! - grito el siempre alegre Chocolove que se subió a la mesa de recepción para que todo el público dentro de esa biblioteca lo viera.

- Shhhh… - este ruidito típico fue creado por la señora recepcionista - Bájate de la mesa, niño malcriado -

- Upss… disculpe… jejeje – el moreno rio tímidamente mientras se bajaba de la mesa. - Es que a veces soy tan tremendo - Horo rodo los ojos con antipatía.

- Lo siento - susurro el peli celeste una vez que paso al lado de la recepción - ¿Dónde están? - en baja voz le pregunto a su amigo.

- ESTÁN ÁLLÁ - exclamo fuerte a la vez que apuntaba hacia la dirección de la esquina, Horo se tapo el rostro por la vergüenza que sentía al estar con el escandaloso de Choco, mientras iba con sus amigos el Usui sentía la miradas de odio por parte de esas personas que estudiaban pero que fueron interrumpidos por su moreno amigo - ¡AMIGOS POR FIN LLEGAMOS! -

Un chico le dio un fuerte golpe a la mesa a la hora de levantarse - ¡YA CÁLLATE! - le replicaba un molesto Ren que mantenía las manos en la cintura - ¿NO VES QUE MOLESTAS A LAS PERSONAS POR HABLAR TAN FUERTE? -

- Como tú lo estás haciendo - le murmuro Yoh a su compañero.

- ASÍ ES… - Tao sonrió y alzo la mano - Disculpen – susurro tímidamente a la vez que se sentó nuevamente.

- Se tardaron un resto, amigos - entre bostezo hablo Hao.

Chocolove se sentó al lado de ese gemelo mayor y entre el Usui - Horo se tardo en la ducha - Ren tanto Yoh estaban ignorando esa platica.

El gemelo mayor con una mirada picara que iba a tono con su voz - ¿Y tú que estabas haciendo en la casa de Horo? -

- Lo estaba esperando –

Hao entre cerró los ojos - ¿Estaba Pilika contigo? -

- Sí y estuvimos haciendo cosas –

- ¿Qué cosas? – ese gemelo se imaginaba que "cosas".

Esa pregunta le revelo a Choco que Hao era un pervertido y sin ningún signo de nerviosismo le respondió - A mi novia se le dificulta la materia de Historia, así que le estaba ayudando -.

Hao dejo a un lado su libro de álgebra - ¿Estuvieron a solas en casa? - el moreno asintió, el castaño entrecerró los ojos - ¿Y no paso nada entre ustedes? -

- Nada paso… no paso absolutamente NADA - se sentía incomodo ante la mirada fija de su cuñado que lo estaba poniendo de nervios hasta el punto de comenzar a sudar y a tartamudear - No paso Nada de nada, Horo, te lo juro - esa frase logro tranquilizar a ese Usui - Hao me estas comenzando a caer mal - le susurro con desdén al gemelo mayor que solamente sonrió arrogantemente.

- ¿Qué le paso a Manta? - pregunto al fin Horo horo que se dio cuenta del inconsciente.

- Hao - contesto Lyserg una vez que dejo de leer el libro de informática.

- Se puso loco - Hao comenzó a estirarse de brazos.

Ren dejo a un lado el libro de ingles - Se entero de que fuimos a comprar "eso" - en forma de secreto le hablo al Usui pues le daba pena tan sólo de decir esa frase.

- ¿Qué es "eso"? – cuestiono el peli celeste a Ren.

En forma explosiva hablo Chocolove – HABLA DE LOS CONDONES QUE FUIMOS A COMPRAR - sus amigos lo miraban algo asustados por el semejante ataque de enojo de ese moreno -¿POR QUÉ LES CUESTA DECIR ESA PALABRA? ¿POR QUÉ TIENE QUE HABLAR EN FORMA SECRETA? ¿NO SE DAN CUENTA QUE NO TODOS ESTAMOS EN EL MISMO CANAL? - el moreno se puso de pie, veía a cada uno de sus amigos de una forma desaprobatoria - ES TAN SENCILLO DECIR "COMPRAMOS CONDONES"… APARTE NO ESTAN NUESTROS PADRES PARA HABLAR EN FORMA DE CODIGO - estaba exasperado - ¡POR DIOS! ¡YA NO SOMOS BEBES! ¡YA HABLEN CORRECTAMENTE! -

- Wow… - consiguió decir ese lindo peli verde al ver como ese moreno respiraba trabajosamente una vez que termino de hablar.

- Tranquilízate, Choco - hablo pausadamente Hao mientras abrazaba a su amigo y trataba que se sentara nuevamente - Estas haciendo una gran escándalo -

- ¡Es su culpa! – se agarraba el cabello - Sacan lo peor de mí por su forma tímida en que hablan - susurro una vez que recargo la cabeza sobre la mesa.

Horo sacudió la cabeza - Entonces, ¿Hao que le hizo? -

- Me golpeo con mi enciclopedia -

- ¡Manta, reviviste! - Yoh abrazaba a su mejor amigo mientras que éste se sobaba el moretón que tenía en el cuello.

- Disculpa por lo que te hice… es que tu – no a menudo el mayor de los Asakura tartamudeara tímidamente.

- No digas más, Hao, entiendo - Manta sonreía levemente a su atacante. – Pero a la otra dormirás en una tumba – de forma siniestra le amenazo, los chicos se quedaron impactados antes esa forma de hablar.

Fun…love…fun…love…fun

Mientras en una habitación se encontraban dos chicas que estaban estudiando en total tranquilidad, una de ellas estaba leyendo sus apuntes mientras que la otra redactaba; ese ambiente tranquilo se le hacía extraño a cierta francesita porque normalmente Anna y ella platicaba de en vez de estar estudiando.

Jeanne no dejaba de dar miradas fugases a su invitada que estaba intentando escribir un ensayo pero se le dificultaba y se podía dar cuenta de eso porque era la quinta vez que escuchaba como arrancaba una hoja de la libreta y la décima vez que la escuchaba soltar un suspiro largo.

- ¿Qué tienes? - pregunto al fin la peli plateada.

- No tengo nada - la rubia se tapaba el rostro con ambas manos.

- Nada – repitió para después sonreír - Si no es "nada" ¿Por qué estas como frustrada? -

- ¿Eso te parece? - vio como Jeanne asentía, la rubia dejo a un lado la libreta para abrazar amabas piernas - ¿Te parece que estoy frustrada? -

- Por supuesto - cerró el libro y se sentó al lado de su amiga.

No estoy frustrada… estoy - observo los ojos color rojo de su amiga, se disputaba en decirle si o no su verdadero sentir pero al final opto en sincerarse - Estoy dolida -

- ¿Dolida? -

- Si -

- ¿Yoh que te hizo para estar dolida? - Jeanne aseguraba que él era el responsable porque tenía una fama de ser un inmaduro.

- No fue Yoh - esa respuesta no se lo esperaba esa francesita - Fue… Horokeu -

- Si no lo nombras con su apodo entonces es algo muy serio - se llevo una mano al mentón y examino el rostro de su amiga con gran detenimiento, no tenía el acostumbrados ceño fruncido y ni ojos llenos de enojo; en su lugar había una mirada de tristeza y un semblante afligido, y es la primera vez que veía esa actitud en Anna - Entonces, ¿Qué te hizo? -

- Él ya no quiere mi ayuda -

La forma en que su amiga le hablo, esa forma de hablar lentamente revelaba su actitud vulnerable y melancólica - ¿Cómo lo sabes? - se quería dar un zape por semejante pregunta que dijo.

Anna de en vez de recalcarle la estupidez que dijo opto por continuar con la plática - Él me lo dijo hoy - aventó la libreta al suelo - No debería importarme lo que me dijo, ¿Porque me está volviendo afectar lo que él me dice? - apretó las manos.

La peli plateada no sabía cómo tratar a esta Anna que está en estado dolido - Es que volvieron acercarse como los buenos amigos que alguna vez fueron - Jeanne tomo la mano de su amiga - Ó que siguen siendo -

- Si él no quiere mi ayuda está bien - ignoro el comentario de su amiga, se soltó del agarre para poderse cruzarse de brazos - ¡Que se vaya a la mierda y que repruebe por idiota! - con puro enojo pronuncio esas palabras.

Jeanne se aguanto las ganas de reírse ante la actitud infantil de su amiga - Estoy segura que eso no es lo que sientes realmente - escucho como su amiga gruño - Yo apostaría que estas muy preocupada – Anna le iba a replicar "que no era cierto" pero Jeanne no la dejo hablar - Es normal sentir eso cuando un amigo está en una gran aprieto - la francesita se rascaba la punta de la nariz, sabía que su amiga no iba admitir la preocupación que sentía - Si te preocupa tanto yo le ayudo -

La rubia sonrió tímidamente - No estoy preocupada por él - se levanto de la cama para ir por la libreta que arrojo - Gracias por el ofrecimiento pero le va ayudar su… novia - hablo de forma automática, recogió la libreta y giro para ver a su amiga.

- Ya entiendo - susurro Jeanne porque comprendió que era lo que realmente le molestaba a su amiga, ella se sentía traicionada y remplazada, tenia deseos de hondar pero prefirió cambia de tema - Ahora dime, en todo ese tiempo en que pasaron juntos le preguntaste sobre ¿por qué se alejo de ti? -

- No tuve tiempo para hacerlo – Anna le mintió porque la verdad es que no tuvo la valentía y ese aspecto era muy raro en ella.

- ¡Anna! - Maiden se puso de pie para ir a encararla.

- ¡Calma, Jeanne! - coloco ambas manos enfrente de si como si fuera su escudo ante la cercanía de su amiga - Te prometo cuando tenga la oportunidad le pediré una explicación -

- Eso espero porque si no… – sonido del timbre interrumpió la amenaza de esa peli plateada, Jeanne se dirigió a la puerta del dormitorio – Te salvo el timbre -

Fun… love…fun…love…fun…love

En la biblioteca otra vez reinaba el silencio relajante, Hao realizaba ejercicio que le ponía Manta, Lyserg practicaba ingles con Chocolove, Ren leía en silencio y con audífonos; Yoh y Horo estudiaban por su cuenta y en ningún momento se hablaron hasta que…

- Yoh, he estado pensando que te debo un sincera disculpa - dijo el Usui una vez que dejo la libreta a un lado y golpeaba la mesa con el bolígrafo - Me he comportado como un patán contigo y me disculpo por eso - sus demás amigos solamente observaban en silencio - No debí molestarme contigo -

- No tienes que hacerlo, es normal que te enojaras conmigo por lo que te dije y por ser testigo de esa compra -

El peli celeste no se creía lo tan buena persona que era Yoh, y en ese momento se reitero que no podía seguir enamorado de Anna porque no quería herir a su amigo por el despertar de un viejo sentimiento - Yoh es un gran tipo… ahora con más razón debo enterrar lo que siento por Anna y para hacer eso tengo que alejarme de ella aunque eso signifique otra vez morirme de tristeza y de amor - con ese detenimiento le ofreció la mano a su compañero - ¿Todo arreglado? -

Yoh miro la mano extendida y no dudo en corresponderle – Todo arreglado -

Ese apretón de manos tiene otro significado para Horo y que era una promesa en silencio - Con este apretón de manos te prometo que haré todo lo que pueda para no herir tus sentimientos ni de los de Anna - lo miro fijamente - Y no me importara sacrificarme nuevamente para lograrlo - sonrió discreción una vez terminado de meditar la promesa.

- Qué bonita es la amistad - Hao los abrazo a ambos - Estoy tan feliz que quiero llorar porque ahora que ya arreglaron su problema podemos salir de fiesta - sollozaba ese gemelo - También estoy feliz porque estamos reunidos otra vez -

- Pero nos reunimos hace un par de semanas atrás - le recordó Lyserg que intentaba zafar del abrazo de oso a sus par de amigos que se estaban poniendo morado pues Hao los tenia abrazándolos del cuello.

- Lo que trato de decir es que ya no nos habíamos reunidos en la biblioteca - soltó de sopetón a sus cautivos - ¡Nos reunimos otra vez los castigados! - exclamo a todo lo que daba como respuesta obtuvo que Manta le arrojara una libro en la frente - Gracias por ese cariñito, enano - forma sarcástica hablo.

Chocolove se peinaba su afro mientras decía - Pero falta Anna y Manta sobra -

- ¿Saben? extraño las competencias - el Asakura mayor ignoro el comentario anterior - Eran algo loco y estresante pero interesantes -

- Yo no los extraño – el chinito se quitaba los audífonos - Nos hacían hacer cosas realmente estúpidas -comentaba ácidamente - Yo propongo que no volvamos hablar respecto a ese tema -

- Aguas fiesta - susurro Hao en forma burlona.

- Chicos, ¿vieron el concurso de miss Japón? - pregunto pícaramente Hao a sus amigos.

- Sí, estuvo muy entretenido - contesto lentamente el moreno y su mirada tenia cierto rasgos de emoción – Las mujeres eran unas hermosuras -

El gemelo mayor dejó escapar un suspiro lentamente mientras cerraba los ojos y se imaginaba las esculturales mujeres a su alrededor – Me da envidia los conductores y jurados de ese certamen - abrió los ojos lentamente para luego explicarles – Porque están al lado de esas sexys mujeres –

- Son hermosas pero no tanto como mi novia – decía un muy orgulloso Ren – Si hubiera concursado mi Jeanne, ella hubiera ganado –

- Discúlpame Ren pero tu novia no ganaría si tiene como rival a la mía – dijo Yoh que mantenía su singular risita - Anna ganaría sin problema alguno, tiene un hermoso cuerpo, es inteligente, madura y una encantadora sonrisa – el castaño se imagino cada rasgos de su novia.

- No olvides que tiene unos hermosos ojos – agrego suavemente ese Usui que sonreía tan encantadoramente que enamoraría a cualquier chica, su mirada tenia toques soñadores mezclado con cariño - Y no hay que olvidar que cuando te mira de una forma tan intrigante te deja sin habla – amplio más su sonrisa porque recordó cuando eran pequeños y como ella en cada recreo lo miraba de esa forma junto con esa sonrisa que le demostraba un ternura que solamente era dirigida para él.

Horo volvió su vista sobre sus amigos que lo miraban fijamente y eso lo ponía nervioso – Que forma de halagar los ojos de mi prima – Manta subía de arriba/abajo las cejas – No sabía que te gustaba la mirada de Anna –

- ¡No me gusta! – replico fuertemente y como resultado a esa exaltada forma de hablar se gano el famoso "shh" de los demás estudiantes, Horo rápidamente recordó cierto detalle que lo ayudaría arreglar su descuido – Sólo estoy repitiendo los halagos que he escuchado de otros chicos – miro con desdén a Manta - Y te recuerdo que ella es muy popular –

- Hay que seguir estudiando ¿Qué les parece? –proponía este Yoh pues sentía la tensión que se formulo entre Manta y el Usui; Horo horo mentalmente agradecía la intervención de su amigo y sin ninguna objeción los chicos continuaron con sus estudios.

Love...Fun...Love...Fun...Love

En la sala de esa linda Casa se encontraban Tamao junto a Pilika, ambas chicas eran observadas atentamente por parte de esa rubia que a leguas se notaba que estaba irritada por su presencia; ambas chicas no se atrevían a preguntarle ¿Qué le pasaba? Porque la conocían y sabían que las mandarían al demonio, así que por eso había silencio.

Ese trío de chicas esperaban a Jeanne con el té, los minutos se hacían eternos, Pilika estaba al borde de la histeria por la tensión que había y sin poder más aguantarlo – Deja de verme de esa manera - le pido.

- ¿De qué manera de te veo? – le cuestiono Anna con una tranquilidad.

- Como si estuvieras tratando de corromperme para conseguir información de mí - la Usui se levanto del sillón para comenzar a moverse de un lado a otro.

La rubia disimulo la sorpresa al enterarse lo tan intuitiva que era su amiga porque estaba en lo correcto, desde que Pilika y Tamao llegaron las miraba atentamente porque ellas sabían algo sobre el alejamiento de Horo – Estas loca si piensas eso - en ese momento la anfitriona llego con el té y pasteles.

- Disculpen la tardanza pero no soy buena en eso de preparar el té –

- Espero que no nos envenenes – de forma risueña hablo Tamao.

- Que graciosa eres – la peli plateada le dio un leve codazo a la peli rosa; cada chica agarro una taza y un pequeño pastel, mientes degustaba no dejaban de mirarse entre ellas.

- ¿Por qué vinieron aquí?, si sabían que estaríamos estudiando – la que hablo tan mordaz fue Anna.

- Es que estábamos aburridas y… -

- Y las extrañábamos – agrego Tamao al comentario de Pilika.

La francesita se limpiaba los labios con la servilletas y se recargo cómodamente al respaldo del sillón – No será que quieren nuestra ayuda ¿verdad? – esa cuestionamiento hizo reír a es para de chicas - Estoy en lo correcto - sin detener su risa asintieron.

- ¿En qué materias tienen problemas? – Anna les ayudaría a pesar de saber que ellas le ocultaban un secreto.

- Yo tengo problema en Fisca – digo la peli rosa

Jeanne se paro y se sentó al lado de Tamao – Te ayudare en eso –

- Yo en literatura – Pilika colocaba una mano atrás de la nuca, ese gesto también lo tenía Horo.

- Es de familia que no le vayan bien en esa materia –

- Eso parece, Anna - soltó una ligera risita nerviosa. – También tengo problemas con Historia –

Amor…Love…Amor…Love…Amor

En los pasillos de la biblioteca se encontraba Horo que estaba en busca del libro que tenía que leer para realizar el ensayo para la materia de literatura, en la búsqueda se encontró con cierto libro que es el favorito de Anna el de "Romeo+Julieta" de William Shakespeare, ese libro ella se lo había leído a él cuando tenían apenas 9 años.

Fue en ese verano cuando me operaron del apéndice – Horo agarro entre sus manos ese libro, paso sus dedos sobre la portada para luego comenzar hojearlo – Cada día ella fue a visitarme y me leía todo un capítulo entero durante la visita… - se detuvo en cierta pagina para leer en voz clara - "Más vale que acabe mi vida por su odio, que prorrogar la muerte sin tener tu amor"...cambio a otra pagina para leer otra frase – " Enséñame a olvidarme de pensar… Hay para mí más peligro en tus ojos que en afrontar veinte espadas desnudas… Conservar algo que me ayude a recordarte seria admitir que te puedo olvidar… Concédeme tan sólo una dulce mirada, y eso me basta para desafiar el furor de todos" cerro el libro fuertemente – Si fuera tan fácil hacer eso… ¿pero quien dice que el amor es fácil? – sonrió amargamente - Por Anna odio cada libro que trata de amor y por eso odio la literatura – dijo suavemente de forma inconsciente, dejo nuevamente el libro en donde antes reposaba y continuo con su búsqueda pero lo que no sabía Horo es que una persona escucho lo que comento.

Amor…Love…Amor…Love…Amor

Jeanne le explica a Tamao sobre el tema de la caída libre y la formula que se necesitaba, le era sencillo que la peli rosa le entendiera en cambio Anna batallaba con Pilika respecto las características básica de cada género literario.

- Pilika, es fácil – la rubia de forma áspera le explicaba porque era la quinta vez que se lo repetía - Tragedia es una forma dramática cuyos personajes protagónicos se ven enfrentados de manera misteriosa, invencible e inevitable contra el destino o los dioses…, Las tragedias acaban generalmente en la muerte o en la destrucción física, moral y económica del personaje principal, quien es sacrificado así a esa fuerza que se le impone, y contra la cual se rebela con orgullo insolente -

- No me regañes - la Usui hacia un lindo puchero - Es que no se me hace sencillo recordar cada rasgo -

- Lo que sea, ahora quiero que escribas lo que te dije - la pequeña Usui sin objetar comenzó a escribir mientras lo hacía observo como Anna observaba el techo con el rostro tan pasible junto con una mirada intranquila, ese aspecto lo reconocía y sabia que el culpable era su hermano porque ni siquiera Yoh lograba que la rubia estuviera tan triste y dolida - ¿Qué tienes? –

- No tengo nada –

- Ajam…, que eso te lo crea otra - dejo a un lado la liberta y el bolígrafo - Percibo que algo o alguien te molesto – Anna le lanzo una mirada amenazadora - Ok, no insistiré - ni paso un segundo cuando volvió hablar - Tengo entendido que ya termino el entrenamiento de mi hermano –

- Así es – retiro su mirada que mantenía sobre la Usui para ir de nueva cuenta al techo - Apenas una horas atrás terminamos con el último entrenamiento -

- ¿Crees que pase el examen? –

- Lo pasara – se cruzo de brazos y cerró los ojos.

Pilika reunió valor para lo siguiente - Se me hace extraño que él no esté aquí – la rubia noto como su amiga apretaba el bolígrafo - Tenía entendido que tu le ayudarías en esta asignatura –

- Yo también tenía en cuenta que lo ayudaría pero al parecer él no –

- ¿Cómo es eso? –

- Tu hermano ya no requiere mi ayuda - con una fingida sonrisa que deseaba denotar que no le importaba y que estaba feliz por la decisión de él pero no le era fácil.

Por medio de esa forma mirar de Anna supo que estaba muy decepcionada con Horo, Pilika apretó las manos y los labios – Así que hizo eso… tal vez tiene sus motivos – entre dientes hablo – Otra vez lo está haciendo, si será idiota

- Su motivo es que quiere pasar más tiempo con su novia –

La Usui sabía que eso era mentira porque ellos estaban peleados y no había señales que su hermano quisiera arreglar las cosas con Damuko - Debe ser eso –

Anna al escuchar la palabras hueca y serias de su amiga le daba entender mil cosas y le daba curiosidad – Dime la verdad Pilika, ¿Qué le pasa a tu hermano? - ambas chicas mantuvieron conectadas sus miradas.

Tamao con mucha cautela hablo - ¿Vieron que pasaron el maratón de las películas de Harry Potter? – esas dos chicas giraron a verla – Estuvo muy bueno – Pilika inclino levemente la cabeza como signo de agradecimiento por su intervención, Jeanne vio ese gesto y comprendió que Anna tenía razón de que ellas tenían algún secreto oculto.

- Yo lo vi - de forma relajada hablo la Usui. – Me encanta ver a mi adorado Harry –

- Yo también las vi – comento una leve sonrojada Anna que logro que Maiden la viera incrédula - ¿Tu lo viste, Jeanne? -

- Sí, estuvo muy entretenido - la francesita se cruzo de brazos – Pero he decir que el mejor es Draco, es tan sexy el actor.

- No, no, no déjame decirte que es Harry el mas… – Pilika fue a encarar a esa francesita – Sexy –

- ¡Estas demente! – con desdén dijo la peli plateada para después sacar la lengua como signo de burla.

La intuición de Tamamura le dictaba que tenía que interrumpir antes que ellas se agarraran a golpes como locas fans de ese par de actores - ¿Se imaginan como serían los exámenes en Hogwarts? ¡seguramente no pasaríamos! – soltó una forzada carcajada.

- ¿Eh? ¿Qué te fumas…auch! – Anna se sobo el brazo por culpa del pellizco discreto que le dio Tamao.

- No fume nada – con los ojos le aviso a la rubia como estaban tan centradas Pilika y Jeanne como queriéndose matarse, ahí comprendió Anna lo que pasaba y porque dijo esa locura la peli rosa – Como dije, no pasaríamos los exámenes – soltó una risa muy tensa.

- Yo si lo pasaría y con honores – con orgullo hablo la Usui. – Y sería una gran maga -

- Por favor… ¿tu? – intervino Jeanne juguetonamente, la Usui la vio tan intensamente como deseando que su mirada la destrozara.

- Anna, haz algo – le murmuro la peli rosa.

La rubia asintió, dio un par de aplausos que atrajo la atención de ese par de chicas - Mejor pónganse a estudiar de en vez de decir estupideces - en tono demandante decía y como resultado sus amigas continuaran estudiando - Porque la verdad todas sabemos que… - con esas palabras que dejo en suspenso se gano de nueva cuenta las miradas de sus amigas – Yo sería una espectacular maga – junto con una sonrisa decía ella, a Pilika tanto sus otras dos amigas les agrado ver esa alegre sonrisa socarrona.

La peli rosa noto que la tensión bajo y que sus dos amigas estaban divertidas por causa de Anna - ¿Tu ser una gran maga? ¡eso como pedir peras al olmo! - de forma juguetona le dio un almohadazo a la rubia – Sería más creíble que yo sea - en forma de suspiro dijo Tamao, otra vez el silencio volvió al habitación pero no culpa del enojo sino porque continuaban estudiando – Si fuéramos magos… ¿Cómo sería eso? - aunque ese tema lo saco únicamente para terminar por el interrogatorio que seguramente iba hacer Anna con Pilika pero al final ciertamente la absorbió le dio curiosidad.

La imaginación de esa joven voló como el ave en pleno viento ó como esos típicos globos que manda los niños pequeños a los reyes magos, así volaba la mente de esa linda Tamamura, de una forma lenta y desesperante…

En un hermoso castillo tipo medieval se veían a todo el alumnado caminar de un lado a otro con sumo apuro como si un toro los estuvieran persiguiéndolos pero no era por eso sino por los exámenes darían inicio a las 11 am y por eso tenían la necesidad de corre hasta sus respectivas aulas.

Todo los alumnado se veía desvelados y muy cansados, otros muy angustioso de lo que le podía pasar en el examen, todos estaban alterados pero menos él… si él… Hao Asakura, el próximo más grande mago que desplazaría al mismo David Copperfield… oh, si él lo haría, él desplazaría a ese mago.

- Hao, ¿de verdad estudiaste? –

- Por supuesto que sí, Manta – con fastidio le respondió a su amigo – ¡Todo lo que hemos visto en clases me lo memorice! –

- ¿Y se te olvida por los nervios? –

Hao sonrió socarronamente – Yo siempre tengo un as bajo la manga -

El enano miro curiosamente a su amigo - ¿Un as bajo la manga? – Hao asintió con orgulloso - Espero que no hayas hecho un acordeón mágico como la ultima vez – el gemelo disimulo la sorpresa de que su amigo haya acertado – Te recuerdo que estuviste castigado durante seis meses y escribiendo en el pizarrón "soy un flojo alumno y soy un pésimo en crear trampas para los exámenes" - el gemelo instintivamente se trono los dedos – Y fue sin ayuda de tu varita a la hora de hacer ese castigo – Manta saco una paleta de dulce y la comenzó a lamer con mucho interés pero sin dejar de observar a su amigo - Y no olvides también esa vez que hiciste trampa en educación física y la profesora te castigo haciendo 100 lagartijas – Hao se puso pálido ante esas palabras - Tan solo recordar como pediste clemencia para ya no ser mas flexiones y eso que nada mas hiciste 15 - Oyamada lo miro muy decepcionado – Hasta yo aguanto más que tu -

- Ya cállate – se cruzo de brazos y se le notaba muy sonrojado por la vergüenza – Es que… estaba muy cansado y mis brazos estaban adoloridos por eso yo… - sacudió la cabeza y por enojo dijo - No sé porque te explico – refunfuño.

- Y lo peor fue que Anna estaba observándote… jajaja – estallo de risa el chiquitín y se doblaba de la risa - Tenias que ver tu rostro petrificado y tus ojos de cachorro cuando ella le dijo al profesor: "Ya no resistió el hombre o… intento de hombre las lagartijas, es mejor llevarlo a la enfermería" -

Para Hao esa fue su mayor vergüenza, que la chica que es tu rival te viera ahí tumbado en el suelo, con la respiración entre cortada, con el rostro sudoroso y convulsionándote por el dolor de los músculos - Tu siempre recordándome malas experiencias – Manta soltó una carcajada a costa de la cara avergonzada de su amigo.

En otra parte… un apurado Usui se acercaba trotando en el pasillo, estaba muy desarreglado, la corbata no estaba hecha, las agujetas de los zapatos sin nudo, la camisa sucia y sin planchar, el cabello desarreglado.

- Como puede ser que me quedara dormido - susurraba entrecortadamente - Y justamente hoy cuando inicia los exámenes, ¡Me va a matar! – caminaba apresuradamente, paso por el jardín y al ver las rosas se le ocurrió una idea – Ya sé que hacer para que me perdone mi – se detuvo y saco su varita mágica debajo de la túnica negra con rojo.

En el aula se encontraba… este Hao al lado de Manta y este pequeñín estaba todavía riéndose, al pie de la puerta se veía una linda chica de cabello corto y de color negro, se veía impaciente pero también preocupada.

- Ya se tardo mucho ese idiota – pensaba ella, observaba de un lado a otro del pasillo para ver la silueta pero la única silueta que veía era de esa francesita que caminaba lentamente hasta pasar al lado suyo.

- ¿Qué tienes, Damuko?-

- Estoy desesperada porque Horo horo todavía no llega - dijo entre suspiros – Él sabe que detesto que sean impuntuales, a veces no sé ¿Cómo lo soporto? -

Jeanne la miro pícaramente y entre cerró los ojos - El amor, el amor… como te golpea como un bate de beisbol –

- ¿Por qué dices eso? – Damuko estaba roja por el anterior comentario de su amiga.

- Tu estas enamorada de él y lo quieres mucho, por eso los soportas –

- Som…os… somos solamente amigos y no… e…s estoy enamorado de… él – dijo tartamudamente por culpa de esa mirada intensa que le daba esos ojos rojos que la ponía nerviosa y por eso desvió su mirada de ella – Yo solamente lo aprecio y mucho –

- Sí, lo que digas - se cruzo de brazos y rodo los ojos, se adentro al salón – Yo pensaba igual que tu – la peli negra la miro sin entender – Antes de descubrir mi amor por él, me engañaba diciendo que solamente le tenía aprecio - le guiño – Ya aceptas lo que sientes por él – y después de decir eso fue hasta el asiento vacío que había al lado de su novio.

- Será cierto lo que ella me dice – observo como Jeanne besaba y abrazaba posesivamente a este Ren, el pobre chico intentaba quitarse las traviesas manos de su novia - ¿Estaré enamorada del estúpido de Horo? – observo sus manos como intento descifras lo que siente por su amigo –

- Hola, Damuko – dijo el muy cansado y agitado Usui que la abrazo para después darle un beso en la mejilla – Disculpa la tardanza –

- Eres un… - la chica sentía arde su rostro por causa de ese beso.

- Ten – Horo le extendió la flor hecha de crista, Damuko se deleito ante ese hermoso obsequio que le dio - Es mi muestra de… - se aclaro la garganta –…Que estoy arrepentido de… - al ver los ojos de su linda amiga su garganta se seco y comenzó a transpirar - Llegar tarde -

Con la manos temblorosas y con el corazón latiendo al mil por segundo logro tomar la flor que él le ofrecía, en el momento de agarrarla sus manos se rozaron tímidamente, hubo una corriente de electricidad que ambos sintieron y ahí supo ella que… - Gracias – de forma cariñosa y tranquila le dijo después de sonreírle, Horo suspiro de felicidad al escucharla, ella lo tomo de la mano para guiarlo al asiento que compartían y lo miro detenidamente como él tomaba asiento – Sip, Estoy enamorada de él

En los baños de las chicas… se encontraba la más tierna, linda, simpática y la mas amorosa chica de todos el campus, ella se estaba arreglando el cabello y se daba uno que otro retoque de maquillaje, escucho el surgir de una canción y sin pensarlo saco entre su mochila su varita - ¿Quién será? - se fue hasta el espejo, conjuro un sencillo hechizo que hizo que la personas que le llamaba apareciera su reflejo.

- Buenos días, Tamao – ese hombre tenía la piel verde hasta parecía lagartija por esa larga cabeza ovalada.

- Hola, señor – comenzó a sentir algo de nerviosismo - ¿Cómo se encuentra? – fue lo primero que se le ocurrió preguntar.

- Estoy bien – le hombre sin recatarse se limpiaba el oído – Hoy es el día y estén atentos a sus varitas que les dirán el momento preciso - sonrió malvadamente - Te ordeno que les avises a tus compañeros – la chica se inclino respetuosamente.

- Por supuesto, enseguida lo hare – sin más que decir el hombre desapareció, Tamao se incorporo lentamente - ¿Por qué hoy? – se quejo, se mojo el dedo índice y escribió a lo largo de la varita una frase.

Cuatro adolescentes… dos hombres y dos mujeres caminaban amenamente hasta el salón, ellos no tenían tanta prisa de llegar a realizar el primer examen, uno de ellos estaba nervioso.

- No estudie como sacar el conejo del sombrero – pateo una pequeña roca.

- ¿Cómo es posible que no sepas el truco más fácil? - cuando iba a escuchar que él le iba a responder sintió como su varita comenzó a humedecerse, la saco entre su gabardina negra y noto como las ligeras gotas de agua formaba la frase - Hoy es el gran día – dijo en voz baja la hermosa rubia a sus acompañantes, ellos se detuvieran para mirarla fijamente.

- ¿De verdad? – los ojos del castaño con audífonos se le iluminaron, fue hasta la rubia y la tomo de las manos - Hoy es el gran día en que por fin… me dirás que me amas con locura -

El sonido de tres fuertes bofetadas se escucho en ese vacio pasillo – No seas idiota Yoh – con mucho desdén le hablo – Me refiero que hoy lo secuestraremos a Hao Asakura – rio con maldad.

El otro chico sin tentarse el corazón camino por encima sobre el inconsciente cuerpo de Yoh para estar al lado de su líder - ¿Puede ser otro día?, es que hoy inician los exámenes, no me prepare muy bien… – se limpio el odio con el dedo meñique ese gesto le pareció repugnante a la rubia - Y aparte no me siento mentalmente preparado para dar el gran golpe –

- Chocolove – ella lo nombro de forma amenazante.

- Anna – él la emitió de igual forma pero creyendo que era un juego.

La otra chica que los acompañaba se interpuso entre ellos y no le importo estar arriba del Yoh - Concuerdo con él, no podemos dar el golpe hoy… – de forma seria hablo y después abrazo a su amorcito con tanto afecto - …Porque tenemos una cita – le dio varios besos al rostro del moreno.

- Me dan asco los dos – solo atino a decir Anna ante tanto amor, el cuerpo ya nada inconsciente de Yoh se movía y como resultado a ese movimiento Pilika que lo utilizo como tapete se cayó al piso, el castaño alzo la mano como cuando el profesor pregunta "¿alguien sabe la respuesta?"- ¿Qué pasa? –

Yoh con una mirada realmente temible y con un aspecto fúnebre, dijo – Yo matare a mi hermano –

Anna se sorprendido ante esas palabras tan lleno de maldad - ¿Por qué quieres hacerlo? –

- Porque sería épico como…

- Cain y Abel – se adelanto en decir el moreno.

- Exacto – Yoh abrazo a su compañero - Tu sí que me comprendes –

- De acuerdo tu lo matas pero… - se relamió los labios - Déjame a mí el gusto de torturarlo – Kyoyama ya se imaginaba los cientos de torturas que le haría.

- Lo que tu desees, conejita – ante ese apodo cursi esta Anna se sonrojo per también se irrito, Choco agarro de la mano a Pilika para alejarla de la batalla que estaba por estallar pues vio como la vena de Anna estaba hinchada.

- ¿Cuántas veces tengo que decir? – con voz baja y tranquila le comenzó hablar Kyoyama al gemelo que le estaba sonriendo amorosamente - ¡QUE NO ME DIGAS ASÍ! -

Ahí estaba él… a unos dos asientos de distancia de su hermosa novia, tenía unos cuantos moretones en las mejillas y las orejas rojas como el carbón caliente pero estaba feliz a pesar de eso porque sobrevivo a los tremendos jalones de orejas que le propicio mágicamente su amada pareja,… ¡nadie es tan resistente, tan paciente, romántico, malvado y tranquilo como él! por esas características logro conquistarla.

Giro a verla, estaba sentada al lado de Chocolove, le gustaba como se acomodaba unos mechones rebeldes atrás de la oreja y como miraba con fastidio todo a su alrededor, para Yoh ella es lo mejor que le ha paso y ha decidido que con ella pasara lo que le resta de su vida, ella le podría hacer todas las clases de travesuras malvadas pero ni con eso lo haría desistir en seguir llamándola: conejita, ese apodo se lo puso cuando la vio cargar un hermoso conejo blanca para después descuartizarlo – Ella es tan delicada y tierna – pensó él al ver como bostezaba tímidamente. – Ella es un ángel -

- Recuerda Yoh, hay que estar preparados – le murmuro Pilika lo que al final "decidieron juntos" según Anna.

Cuando le iba a responder el profesor Silver hizo acto de presencia, llevaba sobrero de punta de color azul con estrellas y un capa de igual diseño del gorro, los chicos de aguantaron la burlas que deseaban hacerle al profe pero conocían a sus compañeras lo tan violentas que eran y tan sobreprotectoras con su predilecto profesor.

- Disculpen la demora es que había mucho tráfico – el profesor se quito el gorro y capa para dejar expuesto sus tonificantes brazos y pecho que hacia suspirar a sus linda alumnas – Hoy es su examen de criaturas mágicas y espero sinceramente que hayan estudiado porque si no… - observo a sus estudiantes con detenimiento – Les dará un par de nalgadas como castigo – sonrió tan encantadoramente que arrebato suspiros a sus lindas estudiantes e insultos por los varones.

Las chicas se vieron entre ellas como diciéndose "¿Quién hará el primer movimiento?", sin recatarse todas se levantaron de sus asientos y alzaron las manos como si fuera una barata de ropa, fueron hasta el escritorio y rodearon a Silver, hubo empujones algunos golpes hasta mordidas - ¡Yo no estudie y merezco esas nalgadas! – hablo Pilika que fue víctima de esas miradas llenas de venenos por parte de sus compañeras.

- ¡Yo las merezco más el castigo que esta Pilika! - dijo Tamao mientras aventó fuertemente a la Usui que hizo que se cayera - ¡A mí se me olvido mi material de trabajo! - ella saco la varita y desapareció sus cosas que estaban sobre su pequeño pupitre, miro nuevamente de forma amorosamente a su profesor.

- ¡Yo merezco ser castigada! – exclamo Jeanne que ya estaba prácticamente colgada del cuello del profe, a ella no le importaba que su novio la mirara y que tuviera problemas con él pero las hormonas son las hormonas. – Le suplico que me castigue con mano dura, Profesor –

- Jeanne, Jeanne, Jeanne… – canturreaba un avergonzado y celosos Ren que tenia tapándose el rostro con las manos. – Eres mi novia, ¿Cómo es posibles que actúes así enfrente de mí? -

- Chicas locas – susurro Horo al ver cómo reaccionaba sus compañeras – Menos mal que Damuko no como las demás – observo a su amada que no se movió del asiento – Ella no se deja llevar por las hormonas… - su amiga alzo la mano, el profesor que forcejeaba por quitarse a Jeanne dejo de hacerlo a ver como su tímida alumna pedía la palabra.

- ¿Qué sucede, Damuko? – pregunto Silver con esa voz profunda y sensual.

- Yo no estudie – noto su sonrojo – Y merezco ser castigada severamente – el Usui casi se cae de su asiento al igual que los otros chicos.

- ¡Basta chicas! – entre risas les pido este Silver pero solamente aumento las risas risueñas de sus alumnas – Es hora del examen y será mejor que se vayan a sus asientos – con pereza ellas obedecieron menos una – Jeanne deja de colgarte de mi cuello como chango en rama - la chica lo soltó y fue a su asiento, ignoro la severa mirada de su novio - Saquen un lápiz numero 2 – se escucharon como abrían algunos su mochila y otros sacaban sus varias para convocar ese artículo.

Anna sentía la mirada curiosa de su compañero - ¿Qué te pasa, Chocolove? –

El moreno se cruzo de brazos - Es que me parece extraño que tu no hayas levantado la mano y gritaras como desquiciada para que el profe también te azote –

- Yo no soy tan hormonal como las demás, ¿y dime porque desearía que el profe Silver me hiciera eso? – noto que Choco no sabía que contestarle y por eso continuo - ¿Qué tiene de atractivo que te azote… - desvió su mirada al profesor que le sonrió gentilmente -… alguien tan guapo, tan simpático, tan gentil… - trago saliva pues al desviar su mirada a esos fuertes brazos, ella dio gracias a dios que el profesor solamente trae puesto una camisa corta y de color negro que acentuaba su musculatura - …Y con un cuerpo tan bien definido, con unas manos tan varoniles y una sonrisa tan hermosa? – Anna jugueteo con el lápiz y no dejo de ver a su profesor, pero su corazón se paro al ver como él la miro y le regalo otra sonrisa, ella soltó una estúpida risita - ¿Demonios porque tiene que ser tan encantador al igual que atractivo? – susurro, sacudió la cabeza y volvió a su postura fría e indiferente - Dime… ¿Quién desearía eso? –- giro a ver a su amigo y no le gusto distinguir en sus ojos esa picardía.

- Tu – se acerco a ella y la miro con diversión - Quieres ser azotada fuertemente por el profe… JAJAJA – no se recato a la hora de reírse.

- ¡Retráctate! – Anna guiada por el sentimiento de vergüenza lo agarro del cuello y lo comenzó a sacudirlo – Retráctate, retráctate… ¡RETRÁCTATE! –

Silver fue con ese par, se asusto al ver como ese moreno estaba poniéndose azul por falta de oxigeno, con decisión y con delicadeza toco el hombro de su mejor estudiante - Anna, querida, no seas violenta con Choco - ella soltó del cuello a su compañero y estaba roja por el bochorno que sentía - Me prometiste que ya no lastimarías a nadie más –

- Lo siento – susurro tímidamente. – Se me olvido – el pobre de Choco con dificultad recuperaba el aire perdido y miraba con odio a su compañera.

- No te preocupes – le alzo la mirada y le guiño – Todos tienen sus desliz -

- Ya no lo hare más – Yoh observo esa actitud tímida por aparte de su pareja y le dio celos.

- Ok – el profe dio un fuerte aplauso y aparecieron encima de los pupitres de cada alumnos las hojas del examen, Silver camino hasta el pizarrón - Tienen exactamente 2 horas para terminarlo - trono los dedos y un reloj de arena apareció entre sus manos – Empiecen – volteo el reloj para que la arena comenzara a bajar, y el silencio invadió ese aula.

Después… de ese arduo examen de Criaturas mágicas de nivel 1, los chicos se fueron a la siguiente aula en donde le esperaba el siguiente examen que trataba de pociones mágicas impartida por Peyote "el gran chaman".

De forma silenciosa los alumnos comenzaron a entrar y acomodarse alrededor de esas seis mesas de caoba, observaba como su profesor en turno escribía en el pizarrón.

- Bienvenidos – giro el profe al momento que termino de escribir los criterios de evaluación – Como leerán este examen lo harán en parejas – saco su lista para comenzar a leer - Así que Asakura Yoh lo harás con tu Manta Oyamada - el enano se coloco al lado del gemelo – Anna Kyoyama con Jeanne Maiden… -

- ¡No! - ambas chicas se quejaron.

- Ella es muy mandona, profesor – se quejaba está Jeanne – Yo prefiero hacerlo con Ren -

- JAJAJAJA… – Peyote y toda la clase observaron al dueño de esa risa tan ruidoso, Chocolove no paraba de reírse y golpear la mesa con sumo jubilo, Anna que estaba a su lado lo miraba con suma curiosidad.

- ¿Qué te parece gracioso? – de forma estoica le pregunto Peyote, el moreno intento ponerse serio pero no lograba. – Chocolove respóndeme –

El chico se aclaro la garganta, se limpio esa pequeña lagrima que demostraba lo tan divertido que estaba – Es que… esta Jeanne… - se detuvo porque ya comenzaba de nueva cuenta a reírse – Dijo: "hacerlo con Ren" – otra ligera carcajada soltó, y observo a la nombrada chica - La palabra "hacerlo" me hace imaginar muchas cosas sucias - Anna a veces pensaba ¿Por qué él es su amigo?

- Eres un estúpido pervertido – al final dijo este Ren que estaba algo sonrojado.

Peyote sacudió la cabeza - ¿Qué tipos de alumnos tengo? – pensaba, dejo que su alumno siguiera riéndose por sus imaginaciones estúpidas y su mente cochambrosa - Apúrense señoritas – continuo acomodando a cada alumnos, Chocolove le toco hacer equipo con Ren, Tamao con Damuko, a Nichorme le toco con la simpática Pilika que al momento de sentarse con él le dio un beso en la mejilla, ese acto no le agrado mucho al moreno y por eso le dio un beso a Ren también en la mejilla.

- ¿QUÉ DEMONIOS TE PASA? - el chinito lo tomo por las solapas y comenzó a agitarlo con suma violencia - ¿Por qué me diste un beso? -

Choco le sonrió tímidamente – Porque… te… quiero… mucho – ante esa respuesta Ren le dio un golpe en el estomago, Pilika rio discretamente.

- Hao te toca con… - Peyote con dificultad podía entender su horrenda letra. – No le entiendo -

- Que no sea con Horo horo, que no sea con Horohoro – repetía una y otra vez en baja voz – Que no sea con Horo horo –

Mientras que el azulito repetía – Que sea con Hao, que sea con Hao – le rogaba a los grandes espíritus - Así podre asegurar un diez -

- Te toca con Usui Horokeu – se escucho un grito de horror que era parte del gemelo mayor - Hoy seguirán esta receta al pie de la letra - paso a cada mesa a dejarles un hoja - El equipo que mejor lo haga tendrán 10, todo el material esta en el anaquel –Peyote paso su mirada en cada alumno - Empiecen –

Después de cinco minutos de pelearse quien leería la hoja esta Anna fue la ganadora y lo que gano fue una mirada de odio por parte de esa francesita, la rubia comenzó a leer – Debemos tener una olla de barro, agregarle 3 litros de agua y luego… - se rasco la mejilla - 200 gr de piloncillo en pedazos – continuo leyendo mientras que Jeanne colocaba cada elemento que su compañera decía en la mesa.

- ¿Qué estamos preparando? – pregunto Hao a su querido y adorado profesor Peyote.

- Una pócima -

Hao rodo lo ojos con fastidio – Ya sé que es una pócima – respiro profundamente como le indico el psicólogo para tranquilizar sus ataques de ira -¿De qué se trata la pócima? -

- Por fin haces la pregunta adecuada – el gemelo realizo sus ejercicio de respiración dos veces seguidas con la intención de desvanecer el coraje que le invadió por causa de esa irritante respuesta de su profe - Es el elixir de los dioses – en los ojos del adulto se podía notar la emoción - Es tan maravilloso esa pócima -

Después de dos hora de procedimiento era tiempo de la calificación, Peyote fue a la mesa de Anna y Jeanne para probar su pócima - Mmm… - degusto lentamente para corroborar si los ingredientes se incorporaron debidamente – Le pusieron mucho canela pero eso no le quieta el hecho que está muy bien – saco su varita y la transformo en una pluma y anoto en su libreta – Sacaron 10 – ambas chicas sonrieron felices, Peyote continuo con cada dúo, Choco y Ren sacaron 9, Yoh y Manta sacaron 10, fue a la mesa de Hao y Horo – Uhmm… chicos, les falto disolver por más tiempo el piloncillo y por ese motivo les doy un 8 –

- Te lo dije, Horo – le reprocho Hao en tono enojado.

- Lo siento -

Peyote una vez que termino de pasar con cada alumno - La pócima que estuvo excelente fue de Jeanne y Anna -fue nuevamente a esa mesa, agito la varita dos veces para parecer unos cuantos vasos y un poco de hielo, se sirvió de la pócima - Mmm… delicioso al igual que refrescante –

- ¿Delicioso? – Manta como sus demás compañeros nunca habían escuchado esa forma de describir una poción.

- Es como lo hacia mi mamá – comento sin pensarlo, se sirvió otro vaso y se la bebió - Está en su punto -

Anna se acerco al profe - Nos puede decir de que se trata la poción –

Peyote se rasco la mejilla y rio nerviosamente – Esta poción – los alumnos están en silencio – Es… ¡tepache! – se llevo una mano atrás de la nuca - ¿Quieren probar? –

Chocolove observo como sus compañeros estaban muy indignados que su profe los utilizaran para realizar esa bebida. - ¡Yo si quiero! – dijo.

Una vez que termino… el examen de pócimas fueron al aula 401 en donde se impartía la clase "como sacar del sombrero el conejo" nivel 1, esa materia lo impartía el gran famoso mago Luchist Lasso.

- Muy bien Anna – la chica paso a su pupitre con todo y conejo - Tu turno Choco –

El chico se desato la corbata, estaba sudando por el miedo de equivocarse en las palabras para invocar el animal, observo al profesor y tomo de uno de los sombreros que reposaba en el escritorio - Aquí vamos – se dijo al momento que comenzó a mover la mano sobre el sombrero – Abracadabra pata de cabra que salga una… ¿cabra? – Choco se extraño ante la rima que pronuncio, metió la mano al sombreo y sintió un par de cuernos - Ups… no me salió –

el profesor meneaba la cabeza de forma negativa. - Muy mal –

- Otra oportunidad – le rogo y Luchiste le dio la señal que prosiguiera - Hocus Pocus que salga un conejo esponjoso – metió nuevamente la mano pero lo que salió fue una serpiente que se le enredo al cuello - No otra vez –

- Chocolove, si sigues así ni siquiera vas a calificar para ser mago para fiestas de infantiles –

- Brujo – le corrigió el moreno a pesar de tener enroscado en el cuello a ese animal.

- Lo que sea – se notaba muy irritado el maestro - Qué alguien lo ayude – pidió el adulto, Anna tanto Pilika se acercaron a él y lentamente se lo llevaron a la parte trasera del salón para comenzar a quitarle del cuello esa serpiente - El siguiente es Usui Horokeu - con pasos titubeantes fue al frente de la clase, tomo el sombreo y giro a ver a su profesor - Dame tu mejor golpe –

- Abrete sésamo - se dio un coscorrón por su desliz – Ese hechizo es para abrir cuevas , pero que tonto soy –

- ¡Eso nadie lo duda! –

El profesor observo al dueño del comentario - Alumno Ren Tao le pido que guarde silencio o si no le bajare un punto sobre su calificación – ante esa amenaza Ren se tapo la boca para evitar decir otra burla.

- Supercalifragilisticoespialidoso – una luz emano dentro del sombrero, Horo con esfuerzo metió la mano al sombrero y palmeo al animal que estaba dentro.

- Muéstrame el conejo –

- Jajaja – estallo de risita el moreno, Pilika lo miraba detenidamente – Dijo "muéstrame el conejo" – imito la voz seria de su profesor - ¿Qué paso, profe?, que confianzudo nos salió –

- Que mal pensado eres - Choco dejo de reír por el actuar severa de su novia - Pero así me gustas – luego lo abrazo.

- No otra vez - se quejo el Usui que estaba con esfuerzo sacando un larga trompa de… - Otra vez invoque un elefante – Luchist se llevo la mano al rostro - Se atoro la trompa, ¿alguien trae maní? – Horo tenía una cara de angustia.

- ¡¿Por qué me volví maestro?! – era la típica pregunta arrepentida que decían los profes al ver un par de casos perdidos.

- Porque esta jodido – respondió de forma descarada por pensar que ese adulto no lo escucharía pero se equivoco Hao pues en esos momentos su profesor lo miraba con desprecio – Querido profesor ¿sabe que lo quiero mucho? – trago en seco al ver como todavía no desaparecía ese ceño fruncido - ¡Lo amo profesor y le pido que no me haga daño! – le mostro una amplia sonrisa.

Luchiste murmuro una frase, Hao le iba a pregunta ¿que estaba diciendo? pero mando al diablo eso porque ahora no podía abrir los labios que los tenia pegados -¡Continuemos con el examen! – cada alumnos temía por su vida.

En el patio trasero… de ese gran instituto se daría lugar al examen de "Escoba nivel 1", cada chico y chica estaba con sus uniformes de deportes que consistían en unos pants azules y camisas blancas para los hombres, para las mujeres short y camisas de igual color que de los hombres.

Estaban saliendo de los vestidores un par de chicas - No es justo que nosotras tengamos que enseñar pierna – se quejaba esta Jeanne. – Ellos también deberían usar shorts –

- No lo digas ni de broma, yo no quiero ver sus piernas peludas ¡qué asco seria eso! – comento Damuko que mostraba repugnancia al imaginarse eso.

- En esta clases daremos el golpe – le susurro esa peli rosa a esta Anna y Pilika – Lleven sus varitas –

- ¡Me encanta la clase de escoba! – decía un jovial Usui a su amigo Ren - ¡ Porque así podremos ver las atractivas piernas de Damuko –

- ¡Y yo las de tu hermana! – agrego el malicioso moreno que pasaba a su lado.

- Muy gracioso, Chocolove – como respuesta obtuvo que él solamente le guiñara – ¡No lo soporto! -

- Tienes que soportarlo porque es la pareja de tu hermana –

- ¿Qué le abra visto?, si es feo –

- Pero la hace reír - Ren se cruzo de brazos - He escuchado que a las mujeres les gusta que las hagan reír y él la hace reír – el chico recordó como Pilika se carcajeaba con cada chiste tan malo, se preguntaba ¿si estaba en sus cabales esta Pilika?, nunca lo sabría.

Mientras en el campo se encontraba Hao, se notaba muy irritado - Fue como estar en el infierno a la hora de hacer equipo con Horo –

- No creo que sea para tanto – un muy divertido Manta escuchaba atento las quejas de su amigo.

- ¡¿Tú que sabes?!, tuve que realizar todo yo, se me hace injusto que él sacara las misma calificación que yo –

- ¡Tranquilo! –Manta retrocedió unos cuantos pasos, le asustaba mucho su amigo cada vez que su amigo se enojara.

- Jóvenes, buenos días - decía la sexy profesora Mikami Reiko aparte de ser la maestra de vuelo con escoba también se especializa en exorcismo, con poderes psíquico y que trabaja en su tiempo libre como caza fantasmas de alto nivel, ella tenía una larga cabellera roja, un cuerpo despampanante que se lucia con ese vestido morado que le llega a medio muslo y unas piernas tan sensuales que hacían babear a los alumnos, ella parecía una modelo con semejantes posees que realizaba - Hoy es el día de su examen, todo lo que han aprendido durante estos dos primeros semestres se le evaluara – los chicos escuchaban o decían que lo hacían pues no dejaban de ver a su muy atractiva profesora - Hoy utilizaran la escoba como nunca lo han hecho – todos sus alumnos se sintieron nerviosos - Pero primero harán ejercicio de calentamiento –

- ¡¿A quién CALIENTO?! – la risas se presentaron ante la forma sugerente en que hablo Choco -¿Quieres que te caliente, Pilika? – la aludida se limito a asentir pero sintió la intensa mirada de su hermano y entonces negó.

- Chocolove –

Al moreno le brillaron los ojos por como la sensual mujer pronuncio su nombre, no le importo que fuera en forma de regaño - ¿Quiere que la caliente sexy y hermosa profesora? – la maestra le aventó la escoba al rostro para bajarle lo caliente – Ok, ya entendí –

- Una vez que hayan realizado su calentamiento – miro con fijeza al moreno para ver si se atrevía en decir alguna estupidez pero nada - Su examen consistirá en utilizar la escoba para dar 50 vueltas al patio –

- Volando ¿verdad? –dijo Anna con cierto toque de esperanza pues con esa profesora cualquier cosa podía pasar.

- No, barriendo –

- ¡QUÉ! –gritaron todos los chicos para después empezar a murmurar entre ellos, se veían indignados y estafados.

- ¿Está diciendo que vamos a barrer alrededor del patio? – Hao hablo duramente, Mikami asintió levemente - ¡Es una locura! -

- Pero dijo "que utilizaríamos la escoba como nunca lo hemos hecho" –hablo inmediatamente Yoh.

- Cierto, dije eso – la profesora era tan diabólica pero tan sexy – Escuche como sus madres se quejaban que no hacían sus deberes de limpieza y por les dije " utilizaran la escoba como nunca lo han hecho"– se cruzo de brazos, alzo ambas cejas - Y me refería a que barrerán, nunca lo han hecho, ahora me harán el favor en realizar el calentamiento –

- ¡¿A quién caliento?! –

- ¡Cállate, Chocolove! – Mikami fue hasta su alumno - Ya me hartaste con tu doble sentido – lo tomo del cuello.

- Tranquila maestra, no se me acerque tanto pues pensaran mal de nosotros – con mucho humor decía pero se quedo pálido al ver la mirada furiosa que era objeto-Ya no volveré hacer así –

- Muy bien – sonrió ella ampliamente y lo soltó – Empiecen con sus ejercicios –

Cada alumno realizo su calentamiento, Choco se junto con su grupo de amigos que consistía en Pilika, Anna, Tamao e Yoh, la rubia se estiraba de brazos mientras que Tamao se colocaba al lado suyo y le susurro – Es ahora –

- Ya lo sé – con suma molestia la rubia le contesto - ¿Cómo lo haremos? –

- Tú solamente sígueme -

Una vez que realzaron sus ejercicios todos se fueron a la línea de salida y sin mucha emoción invocaron a sus escobas y se colocaron en la línea de salida, se veían inconformes hasta molestos - ¡Preparado, listos… FUERA! – y silbo la linda Reiko, uno por uno comenzó su ardo tarea pero menos cinco chicos que estaban reunidos en círculos.

- ¿Traen sus varitas? –pregunto esa linda Tamamura.

- Por supuesto – respondió el más calmado del grupo, o sea este Yoh le contesto.

- Es hora – Tamao dijo antes de girar y sacar su varita, apunto a sus compañeros. – Evanescunt – pronuncio con su perfecto latín y como acto desaparecieron las escobas de sus demás compañeros menos las de ellos.

Choco con su varita pronuncio – Frigidus – sus compañeros y maestra se le congelaron el cuerpo, Hao no fue afectado.

- Y ahora ¿Qué hacemos? – cuestiono el moreno a sus hermosas líderes.

- Ir por Hao – contesto Anna.

- Pero ¿quién ira por él? –comento Yoh a sus amigos a la vez que señalaban al susodicho que estaba asombrado por que desapareció su escoba – Hay que hacer un disparejo para saber quién – esos cinco chicos comenzaron con esa faena, duraron como 10 minutos hasta que por fin dar con la "suertuda" - Te jodiste Anna – sin mucho recato dijo.

La joven Kyoyama caminaba con pasos firmes hasta llegar enfrente del gemelo y le apunto con la varita - Oye ¿Qué te pasa Anna? – en tono alterado le pedía una explicación - Sabes perfectamente que no te tenemos permitido traer la varia en esta clase –

- ¿Crees que me importa? –

- Ah… eh… ¿sí? – con voz temblorosa le contesto, Hao estaba intimidado por esos ojos tan salvajes y tan seductores a la vez.

- Claro que no, estúpido - bufo - Ahora me acompañaras –

Hao trago la saliva que se le formo, estaba muy inquieto ante tanta proximidad de su rival que no era nada fea - ¿A dónde me llevaras? – aspiro el rico aroma de ella que lo emboba - Me invitaras ese helado que me debes desde el kínder –

- No, bueno…sí – ella sabía que si le mentía con ese hecho sería fácil de llevárselo, lo últimos años no tuvo buena relación con él por el motivo que es ahora novia de Yoh - Te invitare ese helado si me acompañas y te dejas amarar –

- ¿Dónde llevan a Hao? – pregunto una furiosa Jeanne que no le agradaba ver como amarraban a su mejor amigo.

- A pasear – le sonrió cínicamente esa rubia.

- No te creo –

- ¿Y por qué no? –

Maiden alzo ambas cejas y con tono de burla - ¿Será porque lo llevan amarrado? –

- Ok – Anna se acerco a esa paleta humana que era esa peli plateada - Lo estamos secuestrando para nuestro maestro –

- ¿Quién su maestro? –ella tenía que sacarle toda la información para que una vez que estuviera libre iría ayudar a Hao.

- Nunca adivinaras – le dio un par de leves cachetadas, ella sabía que eso lo detestaba.

Jeanne se sentía imponente, desvió su mirada de esa rubia para encontrarse con ese tierno castaño – Yoh, ¿tu si se me lo dirás?, no seas malo – en tono lastimero, tímido y porque no con un poco de coquetería le habló, al ver el sonrojo de él supo que le soltaría información.

- Nuestro maestro es…

- Tokagerō –completo ese Usui el decir del gemelo.

Giro con brusquedad Anna y con pasos rápido fue hasta ese peli celeste que tenía una mirada retadora - ¿Cómo t…? –

- Leí el diario de mi hermana –

- ¡Ey! – se quejo la menor Usui.

Anna de rejo observo a su aliada que tenía un cara de pena – Luego hablamos tu y yo – Pilika comenzó a sudar frío ante ese comentario - En fin, es cierto, Tokagerō es nuestro maestro - se cruzo de brazos, miro a Manta – Dile a nuestra madre que no iré a cenar hoy – giro para ir hasta donde esta un muy amarrado Hao que estaba arriba de una escoba - Hora de irnos – cada uno se monto en su escoba y sin esperar por mucho emprendieron vuelo.

- Rayos, a Mamá no le gustara que ella no vaya a cenar – susurro ese pequeño Manta.

- ¿Y ahora qué hacemos? –cuestiono Jeanne que estaba tratando de zafarse de ese hielo.

- Primero, hay que quitarnos este hielo y después… - explicaba ese joven Ren – … Hay que comer algo –

- ¡Yo me refería respecto a Hao! –

- Después de comer vamos a rescatarlo, no te preocupes, amor –

- ¿De verdad vamos a ir a rescatarlo? – con voz dudosa dijo Horo que al parecer no estaba muy convencido en hacer eso.

- Sí, porque es nuestro amigo – contesto por primera vez esta Damuko.

- ¿Es nuestro amigo? –

- ¡Sí! – gritaron al mismo tiempo Damuko, Jeanne, Manta y Ren.

- Eso cambia todo… - Horo nunca pensó que Hao era su amigo, claro que siempre discutían, peleaban por comida y platicaban qué chicas son las más sexys - Pero como estoy de acuerdo con Ren que hay que comer –

Después del esfuerzo… de descongelarse ayudaron a su sexy profesora y a los demás compañeros, una vez hecho eso fueron a almorzar arroz con pescado, una vez satisfechos fueron a visitar al director Amidamaru que estaba sentado en su cómodo sillón giratorio hecho de cuero, tenía en las manos su espada samurái, miro a cada uno de sus alumnos.

- Así que se lo llevaron – en actitud pensadora hablo el director.

- ¿Por qué se lo llevarían? – pregunto al aire esa linda francesa que no dejaba de cambiar de un lado al otro en esa habitación, parecía león enjaulado pero en cambio sus demás camaradas estaban jugando al póker mágico sobre el piso.

- Porque sabe mi secreto más oscuro – Jeanne se quedo quieta al escuchar las palabras del director.

- ¡Hay que ir por él! – ella se acerco hasta el escritorio y azoto las manos en el mueble.

- Por supuesto que iremos por él pero antes llamare a mis armas secretas – se levanto ante la mirada expectativa de su alumna y de los demás que habían dejado de lado el juego - ¡Llamare a Silver y a Mikami! - inflo el pecho - ¡Nadie soporta sus encantos! – al final rio ruidosamente.

- Pues llámelo de en vez estar riendo como desquiciado – Amidamaru paro su risa y miro con recelo a su alumna – Cada minuto que perdemos tal vez es un minuto de tortura para Hao – hizo una pausa dramática - ¡¿Qué torturas le estarán haciendo?! – Jeanne se acerco lentamente a la ventana, vio las nubes grises y el viento soplando fuertemente.

- ¡No por favor! ¡ya no más! – en una habitación envuelta en oscuridad se escuchaban estas suplicas de una voz varonil - ¡Ya no lo soporto! -lloriqueaba por el miedo que sentía.

Un chico con audífonos de color naranja se acercaba al dvd - Aquí vamos por la recta final de la telenovela "donde estas mi amorcito" – quito el anterior dvd y coloco el nuevo.

- ¡PIEDAD, HERMANO, PIEDAD! – Hao ya no soportaba ver más esa telenovela tan melosa, con pésimos actuaciones, una canción tan ridícula y con unos escenarios tan chafas.

- Pobre de Hao – murmuraba con compasión ese moreno que estaba cómodo en ese sillón color sangre mientras intentaba ver el anime: Dragon Ball Z – Ni creo que Goku soportaría ver esa telenovela - noto como Anna entraba en esa habitación.

Se acercaba a ese Hao que estaba amarrado a esa silla metálica y con los parpadeados con cinta adhesiva para evitar que los cerrara - ¿Dime donde está el tesoro de Amidamaru? –

- ¡Nuca lo dire! – con lagrimas en los ojos le dijo con esfuerzo.

- No me dejas otra opción – Anna se cruzo de brazos, se recargo a la pared más cercano y miro a su novio - Yoh, déjalas pasar – el gemelo menor, abrió la puerta y la dejo abierta para que pasara esas tres hermosas brujas y que eran mejor conocidas como "Hana-Gumi" que son integradas por: Kanna Bismarch, Matilda Matisse y Marion Phauna.

- Oh…demonios – Hao no podía creer su mala o buena suerte de ver a esas tres hermosuras de mujeres, la rubia como la pelirroja llevaban minifaldas pero la peli azul llevaba unos pantalones tan ajustados que debería ser delito - Que hermosuras son – él necesitaba una toalla para secarse la boca, sacudió la cabeza para que así sus hormonas se calmaran – Ni aunque me torturen… – miro a esas tres chicas que rieron risueñas - Me convencerán en decirles donde esconde el poder de… - Kanna se sentó sobre su regazo y después lo abrazo por el cuello y le soplo en su odio - Amidamaru – en voz baja dijo, la chica comenzó a regarle besos en el cuello y de paso le quito esa cinta adhesiva en los ojos.

- ¿Quién dijo que te torturaran? – Anna sonreía con tanto orgullo pues sabía que recurso habrían de hacer encontrar de este Hao, el hermano de su novio su talón de Aquiles eran las chicas sexys - Chicas ya saben que hacer – tomo de la mano de Yoh para salir de esa habitación.

Afuera de la Mansión… en donde estaba Hao, entre los arbusto esta Amidamaru, Silver, Mikami, sus alumnos que no querían perder esa oportunidad de ver como peleaba su director, como sabemos en las fiestas siempre hay colados, y en esta ocasión no hay fiesta pero si hay un colado que es este Peyote.

- ¿Cómo entramos? – pregunto Jeanne a sus superiores.

- Fácil – dijo Peyote antes de beber de su bebida mágica - Hay que ir con el guardia, le pedimos que nos abra… - los ojos incrédulos observaban a ese tipo- ¡Y fin del problema! -

- No seas idiota – comento Mikami - ¿Cómo puedes ser tan ingenuo en pensar que ese guardia nos dejara pasar solo porque se lo pedimos? –

- Te lo demostrare – el mexicano fue hasta la entrada, hablo con el guardia y parecía que estaban congeniando por la risa que compartían, luego ese guardia toco un timbre rojo que hacía que la reja se abría - ¡Vengan! – animaba que sus compañeros lo siguiera.

- No puede ser que él lograra eso -

- Así es de misterioso el mundo, Mikami – dijo Silver – Vamos chicos – fue el primero en avanzar hasta la entrada.

Anna regresaba… de una deliciosa ducha que necesitaba para relajarse, ahora le tocaba cenar y celebrar el triunfo de la misión pero primero iría con sus compañeros barbajanes que estaban en la sala viendo animes – Son unos chiquillos - pensó con vergüenza, camino hasta traspasar esa puerta que dividía la estancia principal con el pasillo, al momento que puso un pie sintió la punta de una varia - No puede ser –

- Si puede ser, querida – con burla decía esa peli plateada - ¿Me extrañaste? – le un beso en la mejilla.

- No tienes ni idea – observo cómo sus camaradas estaba bien amarrados unos con otros y en forma de circulo, Damuko Horo, Manta y Ren los amenazaban con las varitas - ¿Cómo es posible que entraran?, si tenemos un guardia de seguridad que es tan poderoso –

- Si era poderoso pero nosotros tenemos a… - la de ojos rojos dijo con altanería -Peyote – comenzó a reír y por ese acto dejo de apuntarla, en ese instante Anna saco su varita y libero a sus amigos, ellos automáticamente saltaron al lado de la rubia y apuntaron a los intrusos – Maldición –

- ¿Ves lo que te pasa por confiada? – con ironía – Ahora dígame ¿Qué quieren? –

- ¿No es obvio? – Horo que dejo de apuntar a su hermana para rascarse la mejilla con la varita – Venimos a rescatar a nuestro amigo -

- ¡Dejen a nuestro amigo libre! – ordeno la francesita.

- ¿De verdad es tu amigo ese idiota? – Anna sabía lo tan amiguera que es ella pero no para tanto.

Jeanne miro el piso y bajo la guardia - Amigo, amigo que se dice amigo… no, pero lo estimo mucho - volvió a subir la varita -¿Por qué lo quieren? –

- Él sabe donde esconde el poder de Amidamaru – el ambiente estaba muy tenso, la rubia observaba a su alrededor para no perder detalle a cada contrincante - Así que les pido que no se metan y que se larguen de aquí si aun aman su vida –

- No lo haremos – Jeanne le lanzo un rayo que Anna esquivo, y así comenzó la pelean entre esos bandos, Choco estaba peleando con Ren, Pilika con su metiche hermano que leyó su diario, Damuko iba contra Tamao, Manta contra el gemelo de su mejor amigo, con cada ataque la sala se estaba destrozando.

Amidamaru se le había… ocurrido separarse en grupos para tener mejor cobertura para explorar esa enorme Mansión, Peyote iría con Mikami, Silver con el director, el mexicano odiaba estar de compañero con esa sexy mujer que tenía un carácter del demonio y no lograba soportarla pero lo bueno que llevaba su termo lleno de tepache.

Caminaban por el patio trasero, donde había un enorme piscina y grandes palmeras, también había un extraño escultura de Poseidón - ¡Qué demonios! – dijo al momento que si bebida se desparramo en la playera por culpa de que se detuvo abruptamente su compañera – Oh, no… mi delicioso tepache –

- Cállate – le pido ella al momento que le tapo la boca, dejo a su compañero para ir a esa escultura que brilla de formo poco inusual, toco el monumento de Poseidón y sintió una electricidad, apunto su varita y susurro – Revelate - en momento apareció un edificio especie de bunker para reguardar a las personas en casos de emergencias.

Peyote fue hasta la puerta de esa especie de bodega – Ábrete sésamo – rio al último – Siempre quise decir eso – sin sentir el seguro abrió la puerta y lo que encontraron fue maravilloso antes los ojos de la chica.

- ¡Soy millonaria! –grito con éxtasis la chica y comenzó a saltar de alegría para después abrazar al carismático de Peyote; pero esa felicidad se apago al momento de escuchar una explosión, Peyote se deshizo de ese abrazo y distinguió en el aire como cuerpos volando.

- Ahhh… echen paja – vocifero un joven que iba cayendo – Ahhh… mamá – fue lo último que dijo antes de caer en la piscina y salir su cuerpo flotando en el agua.

Pero ese no fue el último grito pues enseguida hubo otro tres que también cayeron en ese estanque. -¿Estarán bien? – dijo en tono preocupado este Peyote.

Ambos profesores se acercaron a la piscina - Están bien, son jóvenes resisten a los golpes – contesto Mikami sin mucho ánimo – Hay que llevarnos ese dinero… - no pudo continuar pues en ese momento tres de esos cuatros chicos con dificultad salían de la piscina.

- Esta es la última vez que peleo por Hao – susurro Horo a su buen amigo Ren.

- Estoy contigo –

Pilika estaba recargada en el borde de la piscina intentaba recuperar la respiración pero al momento de ver otra vez a la piscina no puedo contener su grito - ¡Chocolove! – se lanzo de nueva cuenta y fue a rescatar a su amor, llegando a su lado lo giro boca arriba y nado de regreso a la orilla, subió y arrastra a él - Despierta – le comenzó a dar golpes en el pecho.

Mientras que esa chica le daba… primeros auxilio a su novio en el patio de enfrente se daba una pelea épica entre Jeanne contra Anna, ninguna baja los brazos, desviaban los ataque de eran sometidas pero en esas desviadas los afectados eran Yoh y Manta que estaban inconsciente.

- Rín…dete… ríndete, Jeanne – entre cortado la rubia hablaba – Una… vez… que logre atacar… estas frita -

- Mejor… cállate… - comenzaron otra oleada de ataques pero al final cada uno logro el objetivo de herirse.

En la ala oriente que... había una tranquila, había una hermosa sala para fiesta al igual para ceremonias, ahí se encontraba Tamao que estaba preparando el té para su invitada -¿Té negro o de limón? – pregunto con gentileza.

- Negro, por favor – su invitada le sonrió, mientras observaba como le preparaban su bebida inicio la plática - ¿Qué bueno que acordamos en no seguir peleando? –

- Buena idea que tuviste, Damuko – ambas chicas se sonrieron con gentileza, a Damuko nunca le gusta pelear y muchos menos con Tamao que es su amiga de la infancia y que tiene su misma forma de pensar, pero respecto a ese tema le inquietaba saber ¿Por qué peleaba? ¿y porque raptaron a Hao? ¿Por qué estaba en el bando malo?

-Tamao, dime ¿Por qué estabas dispuesta a pelear conmigo? – con tristeza pregunto- ¿Me odias? - recordó como en esa sala ella la miro con mucho odio.

-No te odio – la peli rosa dejo el té para tomar las manos de su amiga – Estaba fingiendo – la abrazo.

-Entonces ¿Por qué te volviste mala? –

-No me volví mala – el lloriqueo de su amiga de la infancia le estaba rompiendo el corazón.

-Me estás diciendo que el raptar a alguien ¿no es ser malo? –

-Bueno, eso es malo pero tengo mis razones – dejo de abrazar a su amiga.

-Dime tus razones – vio que la peli rosa volvía con su procedimiento para terminar de hacer el té - ¿Por qué te fuiste al lado malvado?, ¿Por qué raptaron a Hao? ¿Qué quiere tu maestro de él? – Tamao agarro dos tazas y le agrego agua caliente, revolvió el polvo y al final le dio taza a su amiga y la otra se la quedo.

Bebió el té humeante - Me fui al lado malo por diversión – sonrió al decir eso – Raptamos a Hao porque sabes donde este Amidamaru esconde su poder – al momento de decir eso tenía una actitud sombría y fría que le dio escalofríos a Damuko – Basta de preguntas y hay que disfrutar de nuestro té – volvió su actitud gentil.

Damuko bebió del té y el gusto – Has mejorado tu técnica –

- Este es una de mis razón en que me integre al lado malvado – la peli negra no entendía lo que decía – El maestro Tokagerō es famoso por ser el especialista en la rama de la ceremonia del té, tu sabes que mi sueño es preparar el mejor té y que me enseñara el mejor de todo – Damuko comprendió sus razones y sin decir nada pues no quería arruinar la atmosfera bebieron el té.

En ese momento un escultural… hombre que estaba molesto se dirigía a esa zona de batalla – Buen momento para que Amidamaru vaya al baño – refunfuñaba - ¿Por qué no dijo que se sentía malo del estomago? – cuando iba a dar vuelta a la primera habitación logro escuchar unas voces conocidas.

- Estas muerta Anna Kyoyama - Jeanne se levanto para ir a una agotada Anna que estaba en el piso y sin su varita, se coloco encima de ella y le apunto con la varita en el cuello.

- Eso crees, Jeanne Maiden – ella con un audaz movimiento invirtió las pociones - ¿A que no sabías que soy buena en judo? – la francesita estaba asombrada, la rubia comenzó hacer la tortura que cualquier chica no soporta – Te daré mi ataque especial de pellizcos – comenzó a pellizcarle los brazos y mejillas hasta ponerlas rojas – Y ahora mi ataque de lamidas – ella sabia como Jeanne detestaba los rastros de saliva en el rostro.

- No, no, no… todos menos eso – se sacudía para quitarse el cuerpo de ella, mientras que ella peleaban tanto como Manta e Yoh estaban platicando animadamente.

Entre los arbusto había alguien que observaba como esa rubia sometía a Jeanne, sin dudarlo salió – Anna – la rubia que estaba con la punta de la lengua sobre la mejilla de esa francesita se quedo quieta - Habíamos acordado que nada de violencia con tus compañeros –

Anna como soldado enfrente de un superior se puso de pie y realizo una reverencia – Pero ella también estaba… -

- Pero nada – Silver no la dejo terminar, fue hasta esta Jeanne y la ayudo a levantarse - Me sorprende que una jovencita como tú, que es tan linda y simpática ande raptando a este Hao al igual que torturando a sus compañeros, muy mal, Anna – la miro con severidad, y esa forma de mirar le dolió a esta Anna pues respeta y admira mucho a su profesor. - ¿Te encuentras bien? - la francesita observo como Anna se quedo muda y sin pensarlo dos veces sabía que tenía que aprovechar el momento.

- No, profe - fingió llorar, Anna apretó los puños – Ella me torturo, hasta me pellizco mis brazos y mejillas –

- Discúlpate con ella – ordeno el profesor, Jeanne se coloco atrás de Silver y le saco la lengua.

- No es justo – repuso la rubia.

- No importa – Anna no podía creer que su adorado profe le pidiera eso - Ahora discúlpate -

Kyoyama se acerco a Maiden - Discúlpame – arrastro las palabras.

- ¿Qué dices? – la peli plateada no se lo haría hacer fácil.

- ¡Que lo siento, Idiota! – le grito.

- Cuidado con ese lenguaje – hablo Silver, Anna volvió a disculparse y Jeanne las acepto – Anna llévanos con tu maestro –

- Pero mi jefe no le gustara – al ver esos ojos cafés tan lindos y carismáticos no podía negarse - Solamente por usted – dijo en tono embobada, mientras caminaba hacia la casa - ¿Por qué no me puedo negar a él? – pensó lastimosamente, giro a ver a su profesor y él le sonrió coquetamente, ella como tonta le regreso la sonrisa, volteo nuevamente hacia el camino, paso al lado de Yoh y Manta – Ven Yoh – su novio se levanto al igual que su hermano que se incluyo al trayecto.

Entraron a la mansión y los guio por esos largos pasillos hasta el tercer piso - Yoh ¿Por qué quieres matar a tu hermano? – pregunto un curioso Manta que no dejaba de ver a su acompañante.

- Porque rompió mi oso de peluche – con mucho resentimiento dijo él.

Oyamada le pareció algo infantil esa excusa pero lo respetaba, miro de reojo a su hermana - ¿Sabes porque quieren liquidar a tu hermano tu maestro? –

- No - Yoh fue al lado de su novia y Manta lo siguió - Anna, ¿sabes porque quieren matas a Hao el maestro? –

- No me dijo nada - sin verlo le contesto.

- ¿Y tu porque quieres matarlo, hermana? –

Anna sin importar que pensaría su hermano le contesto con la verdad – Porque me cae de la patada, lo detesto - llegaron hasta un habitación con portones de caoba negra, que hacia verse tan lúgubre – Es aquí – dijo al final la rubia.

- Prepárense – pido Silver a sus acompañantes que no dudaron en sacar sus varitas, el adulto se acerco a la entrada para comenzar abrirla, una vez abierta no se creía lo que veía - ¿Qué pasa aquí? -

Peyote… discutía con Reiko pues estaba necia en llevarse el dinero pero él no quería, ya iban a llegar a comenzar una batalla entre ellos pero el grito de auxilio por parte de esa Usui los detuvo - ¡Maestros, Chocolove no respira! –

El profesor de pócima fue el que se hincó al lado de su alumno - Hazte a un lado – inicio a darle respiración de boca a boca y comenzó con los movimientos de presión en el pecho, dos veces lo repitió, volvió a colocar sus labios sobre la boca del joven y en ese momento sintió como él comenzó agitarse hasta empujarlo – Ya esta - su alumno comenzó a toser.

- Qué asco – Choco escupió saliva y fue a gatas a la piscina para beber un poco de agua – Esto es lo peor que me pudo pasar – se levanto tambaleante, volteo a ver a sus acompañantes y sintió como lo abrazaron - Estoy bien, Pilika – la chica estaba llorando de la felicidad.

- Me preocupaste, si serás idiota – empezó a darle leves golpecitos en el pecho.

Y sin dejar de abrazar a su novia apunto con su varita a sus enemigos - ¿Qué te pasa? – pregunto Horo que miraba con desdén al moreno.

- Estoy molesto por el beso que me dio el profesor, eso me pasa-

- No te di un beso – Peyote repuso inmediato - Realice las maniobras de primeros auxilios –

- Como sea – escupió al piso y luego beso a su novia para lograr olvidar su mala experiencia – Hay que atacarlos – le susurro sobre sus labios, ella asintió, Choco lazo un latigazo de corriente de viento a Ren y compañía, ellos enseguida se levitaron para después azotar.

- Auch – se quejo Mikami por el golpazo que se dio – Chocolove ¡no lo vuelvas hacer!, me dolió mucho –

- A mi me dolió mas que a ti – la mujer observo en donde estaba sentada, noto que ella estaba encima de Horo y éste arriba de Ren que lamentablemente que debajo de ellos estaba el pobre de Peyote – Se pueden levantar – es trío obedeció. – No te lo perdonare –

- Si me importara – dijo con mucho sarcasmo Choco, Ren noto que estaba con la guardia baja y lo ataco con un rayo, Horo no se quedo atrás realizo un hechizo que convocaba grandes estacas de hielo solido pero no conto que su hermana detuviera su ataque con una gran pared de fuego.

Mientras que eso cuatros chicos se daban con todo los dos profesores observaban con detenimiento hasta ver como se cansaban y una vez notado que ya estaban fatigados Mikami dio fin a esa batalla y convoco a espíritus infernales que sostenían a sus cuatros alumnos – Ya basta – miro a cada uno – No deben pelear porque son amigos y… - observo a esos hermanos – Familiares, así que por hoy hay tregua -

- Pero profesora esta no es su pelea – Choco desde que vio como su profesora parecía que lo asesinaría por osar levantar la voz, se arrepintió – Disculpe –

- Así me gusta – con un gesto de la mano desapareció a esos cuatros fantasmas – Ahora me ayudaran -

- ¿Le ayudaremos a calentarla linda y sexy profesora? – con ilusión pregunto ese moreno pero sintió el aura amenazante de su linda novia.

- Chocolove –

McDonnell observo a su novia, se llevo una mano atrás de la nunca y comenzó a reír con nerviosismo - Es broma, amor –

- Me ayudaran llevarme ese dinero que está en esa bodega – término de explicar la mujer.

- ¿Por qué deberíamos ayudarla? – cuestiono eres serio Ren que miraba con extrañeza a su profesora.

-No es nuestra obligación - Horo dijo con aire despreocupado, Mikami los miro con ojos de cachorro – Ni lograr persuadirnos con esos ojos -

Peyote se sintió orgulloso de sus chicos, Mikami noto que sacando su lado tierno no ayudaría así que tenía que utilizar el último recurso que se le ocurrió – Chicos ayúdeme, no sean malos – con voz baja que denotaba la sensualidad que tenían las mujeres - Ustedes son fuertes y tan vigoroso en cambio yo soy una frágil mujer con unas piernas tan delicadas… - paso una mano sobre sus piernas, Peyote tanto Ren, Horo y Chocolove tenían la boca abierta - Creo que ustedes no les gustaría que mi piernas se estropeen ¿o sí? –

- No… que…queremos que se estropeen - dijo con dificultad este Ren.

- Entonces, ¿me ayudaran? – les guiño y les lanzo un beso.

- Por supuesto – contesto Horo que fue hasta ella.

- Chocolove ¿cuento contigo? – el moreno se dirigió ante esa mirada de color esmeralda, él no se podía negarse a ella porque es su profesora favorita.

- Cuente conmigo – suspiro largamente – Hasta dejaría que me quitara un órgano por usted – con voz melosa decía.

- Gracias – se mordió el labio inferior sensualmente. – Hora de cargar esos lingotes de oro en estos costales – apareció esos sacos, los chicos comenzaron a sacar esa fortuna antes los ojos exceptivos de su profesor y de esa Usui. – Peyote ¿les ayudas? –

- Ni loco lo haría, mujer- él se cruzo de brazos, la mujer peli roja tenía que utilizar otro método con él, se acerco hasta abrazarlo por el cuello, parpadeo con coquetería y le beso en la comisura de los labios.

- Ellos te necesita, no seas cruel – Peyote estaba en shock – Necesitan la fuerza de un hombre de tu calibre, de tu porte y masculinidad – le beso levemente en los labios – Si les ayudas yo te recompensare con una cita – le susurro cerca del oído, él lentamente la abrazo por la cintura.

- Ok – él le dio un beso en la frente y fue con sus alumnos.

- Admirable, muy pero muy admirable – decía esa pequeña Pilika que miraba asombrada como fueron controlados esos cuatros chicos – Ustedes es sin duda es magistral – sonrió a pesar que sintió celos como controlo a su novio pero había que admitir que fue gracioso como esa mujer logro hacerlo.

- Lo sé – Mikami se sentó a la orilla de la piscina e invito a su alumna – Si te portas bien te enseñare como utilizar las armas femeninas a todo su esplendor –

- Me portare muy bien - ambas chicas compartieron sonrisa y observaba a sus esclavos.

- ¡¿Qué pasa aquí?! –el grito histérico de Silver se escucho en toda la Mansión pero no era para menos si encuentras al gran director Amidamaru encima de un hombre con piel de color verde.

- ¡Maestro! – con horror dijo Anna ante esa escena que la obligaría ir al psicólogo.

- ¡Amidamaru! - hablo otra vez Silver, entro a la habitación para quitar a Tokagerō arriba del antiguo samurái pero se negaba en dejarse hacer.

- Dime… ¿dónde está tu poder? – le exigía, lo tenía por la solapas y lo agitaba.

- ¡Nunca! –ante esa respuesta el ex maleante de guerra se levanto de Amidamaru.

Tokagero fue hasta el armario y saco su fiel sable - ¡Dime donde esta! – y le apunto al cuello

- Que no – sin intimidarse le contesto fieramente.

- Sabia que nunca… nunca me lo devolverías – tiro la espalda y se fue a sentar al borde la cama - ¡No debí prestarte dinero! –

- Haber, detente – pido Silver, se sentó al lado de ese especie de réptil – ¿Qué tiene que ver que te debe con saber donde escode su poder este Amidamaru? –

- Porque una vez que sepa dónde está su poder se cancelara su deuda conmigo –

Silver comenzaba analizar las palabras y relacionarlas – Dime si me equivoco pero cuando dices el "poder" de mi jefe es la forma de referirse a su dinero –

- No te equivocas - la cara desencaja de del fiel asistente de Amidamaru le daba risa pero se aguanto el reptil -¿Qué pensabas cuando decía "poder"? –

- Algo mágico, tu varita o un el elixir de la vida – contesto el norteamericano.

- ¡Estás loco!, que imaginación tienes -

Anna con sutileza alzo la mano y su maestro le cedió la palabra - ¿Y qué tiene que ver Hao en todo esto? –

- Sabe donde se encuentra la cueva de oro de Amidamaru – con una tranquilidad le dijo a su más hábil discípula, pero su furia volvió al ver a su ex antiguo amigo pero su mayor deudor - Él me debe –

- ¿Cuánto? –

- 30 yens – le contesto a esta Anna.

- ¡No te daré nada hasta que tú me pagues primero! – como niño pequeño hablo el ex samurái. - ¡Tú me debes un lingote de oro! -

- Esto es estúpido- susurro Maiden a este Manta e Yoh que estaba muy de acuerdo con ella.

- Ok, te lo pagare – se levanto de la cama - Vamos a mi bodega – con un ademan les pido que lo siguiera.

Otra vez ese grupo que incremento de integrantes comenzaron su viaje fuera de la mansión, iban entre platicas, Yoh tanto Manta no dejaban de reírse de los chistes que se contaban, Anna miraba con odio a Maiden que por su culpa Silver la obligo a disculparse, este norteamericano estaba furioso con su jefe y Tokagerō. por esta batalla que se dio por una cosa insignificante.

Después de 15 minuto de caminar estaba enfrente de esa fuente de poseído, Tokagerō dijo la palabra: Alazam, apareció esa bodega, ya estaba preparándose a escribir la contraseña pero no fue necesario porque estaba abierta pero no le dio importancia – Ahí agarra tu lingote -

Amidamaru entro - Ey, no hay nada aquí, Tokagerō -

Entro campantemente el dueño de la casa - No es posi… ¡mi dinero! –observo la vacía bodega - ¡Me lo han robado! – grito con furia, salió donde estaba esa linda rubia - Anna busca a los ladrones -

- Búsquelo usted –con brusquedad le dijo - Manta hay que irnos a la casa – tomo de la mano de su hermano que se dejo guiarse, Yoh iba tras de ellos - Entonces estuve planeando esta pelea solo por 30 yens, perdí mi valioso tiempo para nada – estaba muy indignada.

- Hermana, me estas lastimando – le decía ese pequeñín pero su hermana no le hacía caso, es más, aumento la presión – Necesitare una mano nueva -

- ¡Por 30 yens! – exclamo con enojo y soltó en el acto a su atormentado hermano que estaba aliviado. - ¿Quiénes fueron los ladrones? -

Muy lejos de esa Mansión en la carretera iban seis personas caminando, dos de ella iban tan tranquilas pero en cambio los restantes iban cargando pesadas bolsas.

- ¡Apúrense porque no tenemos toda la noche! – les gritaba esa sexy peli roja.

- Hay que utilizar las escoba o aunque sea las varitas – decía un muy cansado Peyote que se derrumbo en el piso.

- No podemos porque nos localizaran – le explico ella motivo nuevamente – Avancen, ya falta poco para llegar al hotel-

- Dinero siempre es el dinero – susurro el moreno con desdén – La profesora es un codiciosa – sus compañeros asintieron.

- ¡Sigan cargando esos costales! – ordeno la sexy mujer – Por fin son millonaria – pensó con alegría.

- ¿Qué habrá sido de Hao? – pregunto Horo a sus amigos.

- No te preocupes por él – dijo el moreno con picardía – Él fue el otro ganador de esta día – Pilika sabia a lo que se refería. – Ojala el idiota disfrute de esa deliciosa tortura… jajajaja – soltó un ligera risa.

En una amplia cama… se encontraba un desnudo Hao que estaba en medio de una peli roja y una sexy rubia, pero teniendo encima de él a una atractiva peli azul que descasaba cómodamente.

El chico tenia rastro de mordida en el cuello y pecho, rasguños en la espalda, labial en todo el rostro, en el rostro mantenía un estúpida sonrisa – Que tortura me organizo Anna – pensó felizmente, observo a sus bellezas que no dejaban de abrazarlo y uno que otro susurro – Que maravilloso día de examen – fue su último pensamientos antes de caer rendido al sueño.

- ¡Despierta – la peli rosa giro a ver a la francesita que la tenía el ceño fruncido - No es momento para imaginar cosas - dijo con una seriedad.

- Disculpa - junto con una sonrisa tímida dijo – Ya no volveré a ver la saga de Harry Potter - pensó antes de volver a concentrarse en el libro que tenía en las manos.

Fun… Love…Fun…Love…Fun.

Hoy era el examen final de Horo-horo, ya había pasado esa semana tan pesada de exámenes, todos sus amigos lograron pasar cada materia ahora le tocaba a él hacer este examen para poder tener un tranquilo verano, era el momento de la verdad que tan bien preparado lo dejo Anna y por ese motivo les pidió a sus amigos que no lo fueran a ver porque lo pondrían nervioso pero la verdad era que no quería que ella estuviera presente pues lo distraería, no le gusto ver esa cara fría que mostro, se sentía mal por estar poniendo distancia entre ellos pero era lo que necesitaba si aun deseaba tener la amistad de Yoh.

Salió de las duchas para ir al patio trasero, el viento soplaba fuertemente así que lo considero como buena señal para que hiciera el mejor esfuerzo, con fuerza agarro los bordes de la mochila y siguió caminando hasta el jardín, al momento de tocar el pasto giro a su alrededor y noto una grande cartel que decía: "VAMOS HORO, TU PUEDES" él podía jurar que era obra de esas dos chicas, y como siempre no se equivoco ahí estaban Pilika y Tamao sonriéndole mientras que lo saludaban enérgicamente – Son un amor – le respondió al saludo tan amoroso, se quito la chamara azul que era parte del uniforme

Él no era el único para realizar ese examen semestral que únicamente iban los necesitaban salvar la materia, comenzó con su calentamiento y uno que otra vez miraba de reojo a sus porristas particulares, sentía una gran tristeza que ella no estuviera – Es lo que quería pero… no puedo evitar sentir una desilusión de que ella no esté aquí para apoyarme - sacudió la cabeza ese Usui - ¡Concéntrate!, si arruino esto ella me matara

El entrenador hizo acto de presencia, llevaba unos short, camiseta blanca y tenis blanco, camino de un lado a otro enfrente de esos seis chicos que realizarían la prueba, empezó a pasar lista - Usui Horokeu – Horo levanto la mano, una vez que el adulto termino de nombrar a cada estudiante dijo – Hoy es una complicada prueba y en este mismo día les diré su calificación, así que chicos hagan su mejor esfuerzo –

- Sí, señor – al unisonó contestaron.

Fun…Love…Fun…Love…Fun.

A unas cuantas cuadras de la escuela se encontraban caminando un par de chicas, una platicaba cada ocurrencia y estupidez para provocar el enojo de su amiga pero no resultaba, harta de la situación detuvo su andar - Hoy es el examen de Horo horo –

- Lo sé – sin mucho interés dijo ella.

- ¿Piensas ir a verlo? –

- Te recuerdo que él pido que nadie fuera, Jeanne – con enojo le contesto, comenzó a caminar dejando atrás a esa francesa.

- Pero fueron Tamao y Pilika sin importar esa petición – Anna se detuvo ante su comentario, Jeanne se acerco a ella - Si tú no quieres yo sí, así que acompáñame –

- No –

- Anda, acompáñame – le extendió la mano, Anna con dudas le correspondió en tomarla.- Hay que correr – trotaron por quince minutos, tardaron otros diez para entrar hasta el patio trasero, Anna con prisas fue hasta las tribunas donde se encontró de Pilika y Tamao que no dejaban de animar a su amigo, sonrió con sutileza porque recordó una vieja situación.

- ¡Anna! – grito Pilika que no dudo en ir con ella – Que bueno que vienes, Horo está haciendo un excelente papel y todo gracias a ti -

- No Pilika, todo el crédito es de él, yo solamente le di una rutina –

- No seas tan humilde porque me harás pensar que no eres Anna Kyoyama – decía una socarrona Tamao que llego a ellas. – El desempeño que hace Horo es gracias a tu dedicación a él –

- Chicas – ella no podía creérselo.

- Es cierto – Anna volteo a ver a la recién llegada Jeanne. – Él está en buena forma gracias a ti - esas chicas observaron como Horo estaba tan entero a diferencia de los otros que casi podían escupir sus pulmones por lo tan agotados que estaban.

Por una hora estuvieron realizando pruebas de Basquetbol, futbol, atletismo, volibol y acondicionamiento, en cada prueba Horo no se agoto tan rápidamente.

Después de esas duros ejercicio se acabo el examen, cada chico se hidrataba menos este Horo que no lo necesitaba y solamente se sentó sobre el pasto, el entrenador llamo a cada alumno para decir cuántos puntos logro en cada prueba y al final la calificación - Usui Horokeu – se levanto hasta ir con él, escucho cada puntaje que consiguió le otorgo un 9 cerrado – Felicidades, Horokeu, pasaste - el profesor le ofreció la mano y no dudo en estrecharla- ¿Quién te entreno tan bien? -

Horo se le vio la imagen que es su inspiración últimamente - Anna Kyōyama -

- Tiene talento la chica para ser entrenadora profesional – de forma pensativa habló – Creo que le debes una, deberías invitarla a cenar –

- Lo pensare - el profesor le entrego una pequeña hoja, Horo leyó y sonrió satisfactoriamente, el chico se alejo del profe y giro a ver a su dos porrista pero que se multiplicaron, ahí estaba ella parecía un sueño por eso se tallo los ojos y supo que no era un sueño, sin pensarlo agarro su mochila y comenzó a correr hasta ella.

- Hay que irnos – con apuro dijo la rubia que obtuvo las atenta miradas desconciertas de sus amigas.

- Pero quiero felicitarlo – comento esa francesita que se negaba a irse.

- Puedes hacerlo otro día - Anna sin despedirse se fue de las gradas, no estaba de ánimos de felicitarlo como si se lo mereciera después de esa semana en que la evito.- Nos vemos – alcanzo a decir Jeanne antes de ir tras de esa rubia tan rara.

Ni pasaron dos minutos en que Horo llego, se veía ilusionado pero se le paso al ver que ella ya no estaba - Pase - con una fingida sonrisa les dijo a sus porristas.

-Felicidades, hermano – Pilika lo abrazo.

Tamao beso su mejilla - Felicidades -

-Gracias chicas - el chico guardo la sudadera que tenía en la mano y de forma indiferente pregunto – Anna estaba aquí ¿verdad? -

Su hermana asintió y dijo – Deberías hablar con ella -

-No – se cruzo de brazos y observo al cielo - Así está bien – le dolía que su amiga también lo evitara.

-¿Por qué otra vez te alejas de ella? – cuestiono con tristeza al Usui.

-Porque lo deseo - Horo comenzó a ir a la salida de esas gradas - Y soy muy feliz sin tenerla a mi lado -

- No te cero, últimamente eres como un zombi – comento ella - No has salido con nadie, no hablas con nadie y ni con Damuko, tu novia está enojada por tu indiferencia hacia ella – a Pilika no le gustaba ver a sufrir a esa peli negra como a la rubia.

-No estamos peleado es únicamente que no me apetece hablar con ella -

-La estas evitando también, Horo – Pilika sentía que explotaría - Estas arruinando lo que tienes con Damuko y la amistad que tienes con Anna por tu forma distante -

- A esta Anna y a mí nos hará bien este alejamiento - dijo con poca seguridad - Sobre el tema de Damuko, lo resolveré así que no te preocupes – pateo un pequeña piedra - Así que dejemos este tema que me pone mal humor - apretó los puños y se coloco de mala gana la mochila - Y para que sepas, hermanita – se acerco a Pilika de forma amenazante - Esta es mi puta vida y puedo hacer lo que me plazca – me miraban tensamente ese par de Usui.

-Horo – en tono serio en que lo nombro su familiar no le agrado.

-Hay que ir por unos helados a festejar mi calificación – Horo no deseaba seguir escuchando las quejas de su hermana, iba adelantarse pero no dio un paso pues alguien lo tomo de la mano.

- Pilika al igual que yo está preocupada porque... – Tamao observo a su amiga y después a él – Sabemos de antemano que Anna esta triste porque su amigo de la infancia la esta alejando de nueva cuenta de su vida – con voz suave le explico - No es justo que por tu forma de actuar tan infantil y cobarde ella resulte lastimada, haz a un lado tu egocentrismo y piensa en ella pues la verdad tu solamente piensas en tu bien – él la estaba escuchando atentamente – Te estás mintiendo que también es por el bienestar de ella – la voz de peli rosa le hizo eco en la cabeza, le hizo darse cuenta lo tan estúpido e injusto con ella por su miedo.

-Tienes razón - Horo dejo a un lado el deber como amigo de Yoh y se coloco esa camiseta del mejor amigo de Anna - Dejemos ese helado para la otra, chicas – se acomodo la mochila. – Ahora mismo tengo que agradecerle como es debido a… – sonrió con diversión - A mi encantadora y tortuosa entrenadora – ambas chicas lo miraron complacidas. – Nos vemos en la casa Pilika – dijo por ultimo.

Fun…Love…Fun…Love…Fun…Love

Jeanne y Anna caminaron lentamente hasta la parada del autobús, la francesita creyó que una vez que su amiga viera a su amigo haciendo el examen ya no tendría ese rostro de preocupación – Le fue muy bien ¿verdad? – Anna asintió lentamente. - ¿Te gustaría ir a mi casa para platicar? –

- No, hoy tengo que ir con mis primos - ambas chicas se quedaron en silencio en la espera del autobús de cada quien, Jeanne no sabía con que tema sacar una plática pero al final no lo necesito porque el autobús en donde se iría Anna llego – Nos vemos mañana – se despido de su amiga mientras esperaba que los demás pasajeros subían.

La chica piso el primer escalón y comenzó a subir, cuando se disponía apagar se detuvo pues escucho claramente su nombre - ¡Anna, espera!... ¡ANNA! – Horo llego muy apurado hasta la entrada de autobús. – Que bueno que te alcance – jadeaba pesadamente.- Este es una gran oportunidad y un buen momento para decirte esto… – todos los pasajeros veían a ese chico con mucha curiosidad, Horo se coloco recto miro a los ojos a esa linda chica que cada día enloquecía su corazón a pesar que se negara, se inclino respetuosamente – Sinceramente muchas gracias por ayudarme y discúlpame por ser tan estúpido contigo – sin mirarla – Recuerda que yo… siempre… siempre - le estaba constando decir esa palabra que pensaba - Seré tu amigo y espero que un día aceptes ir conmigo por un helado porque será mi forma de agradecimiento por tu apoyo - le sonrió tímidamente, lentamente se incorporo y con nerviosismo le puso atención.

Anna sonrió levemente – Lo pensare – Horo sabía que esa respuesta era un: "sí pero yo elijo la fecha". – Nos vemos – dijo por ultimo antes que el bus cerrara las puertas.

Horo sonrió con alegría, se paso ambas manos atrás de la nuca – Espero ese día – no aparto la mirada de ese autobús que se alejaba.

- Había pensado que era mentira que tu alguna vez fuiste tierno, amable y caballeroso con Anna pero hoy puedo asegurar lo tan equivocaba que estaba – el chico giro a ver a esa persona que le hablaba.

-Jeanne –

-Eres una caja de sorpresas mi querido amigo –

- Así es – engrando la sonrisa – No sabes qué tipo de sorpresas tengo – él sabía que al día siguiente se reprocharía por este acto que mas de amistad fue en tono romántico, se arrepentiría en no pensar en su amigo cuando la invito pero eso sería mañana porque hoy disfrutaría este momento.


¡Ha vuelto! Después de 7 meses sin actualizar he aquí el más complicado capitulo 18 que me ha costado, sudor, frustración y un poco de lagrimas… espero que lo disfruten.

He de decir que me costó decidir durante este tiempo que imaginación tendrían, estaba entre futbolista y miss universo pero al final de cuentas fue de magos.

El personaje de Mikami Reiko no me pertenece, le pertenece a Takashi Shiina, el manga y anime Ghost Sweeper Mikami me encanta al igual que su humor, Mikami es uno de mis personajes favoritos por su singular fuerza y astucia por eso la coloque en este capítulo..

La frases "Romeo+Julieta" son de William Shakespeare.

Todo relacionado a Harry Potter no me pertenece, sino a su autora.

Gracias a todos los que han pasado a leer este fic y los que han atrevido a dejar sus comentarios, son un amor y sinceramente no merezco tanto…. Gracias por soportar esta larga espera.

Dije que lo actualizaría este fin pero mi imaginación no dejaba que diera punto final al capítulo hasta el día de hoy.

Les invito a continuar con esa aventura hasta el final.

Pd. los invito a leer mis otros fic´s ;)

"Music is my medicine that my doctor prescribes me to go on living ... in this world and that makes!"

by DjPuMa13g.